ONE PIECE ES PROPIEDAD DE EICHIRO ODA .

Bangkok, Tailandia. Hospital militar. Domingo 8 de noviembre de 1964. 5:00p.m

Algo muy adentro se lo había dicho, mejor dicho, gritado. Comprobarlo no le sorprendió, pero fue doloroso. Sintió que se ahogaba, todo se volvió negro… y ahora estaba tendido en una cama de hospital, con un catéter insertado en el brazo. Miraba girar las aspas del abanico de techo para distraerse un poco de la aprensión que sentía en el pecho, que su agitado corazón se acompasara a un ritmo más lento...pero, una idea no se alejaba de su cerebro: "si lo hubiera sabido…"

AFUERA DEL CUARTO

Aun estando en marcha el taxi, un Kappa vestido de traje color blanco, bajo velozmente.

- ¡Quédese con el cambio!- lanzó los billetes al asiento mientras corría para adentrarse en el hospital. El chófer los reviso rápidamente: eran Dongs vietnamitas, una cantidad considerable cuando los convirtiera en Bats... era mucha su prisa o era un turista pudiente… no se iba a quedar para averiguarlo.

Mientras tanto, el Kappa se estaba informando en recepción donde lo tenían, mezclaba mucho el japonés con otro idioma que era inteligible. Agitaba las manos, y entre ellas Iba un sombrero adornado con una orla café oscuro. Una enfermera se ofreció a guiarlo al ver su desesperación y nerviosismo. Subieron un par de pisos, después de andar por varios pasillos pudo reconocer a un grupo en concreto. Se despidió de la enfermera no sin antes agradecerle por su ayuda.

- ¡Croco-chan! ¡Croco-chan!- se dirigió a quién había reconocido con los brazos extendidos.

Sumamente sorprendida, Aretha le correspondió el abrazo.

- ¡Kawamatsu!¿Qué haces tu aquí?

- ¡Vine en cuanto me enteré! ¿Cómo está Sengoku?

- el pronóstico reservado- le contesto triste- al parecer fue un pre-infarto. Los médicos dicen que está fuera de peligro, pero que lo tendrán en observación 48 horas para ver cómo evoluciona.

- ¿Y a ti quien te lo dijo?- intervino Smoker levantandose de su asiento en la sala de espera- ¿No se supone que estabas en Japón?

- ¡Oh!¡Smoker-kun!- Kawamatsu ahora lo abrazo a él- ¡Enhorabuena por tu segundo hijo! ¡Disculpa que te lo diga en estás circunstancias!

- ¡Con eso ya me dijiste todo!- pese a su fuerte personalidad, acepto el efusivo saludo de su colega- vienes de ver a Cringer ¿Cierto?

- si y no... me tomé un sabático ¡Tanto papeleo hace que uno quiera estar loco! Estaba de visitar a Kankuro y Raizo- se sentó en el sillón más próximo para recuperar fuerzas- Cringer envío un telegrama informándoles que Edo había sufrido un ataque. Ellos no pueden moverse de sus puestos ahora… la situacion en Vietnam empeora cada día. Por lo que decidí venir a Bangkok para saber cómo está.

- ¿Telegrama? Más bien, les debió mandar un rollo del Mar Muerto- irónico Smoker.

- por el momento, no podemos hacer mucho. Su madre y su hijo están adentro con el… vamos a la cafeteria ¡necesitamos un respiro! La situación en la que estamos no es la ideal como para perder a un valioso elemento.

DENTRO

Tocó su mano suavemente. Respiraba con dificultad. Verlo así la desarmaba, había muchas palabras que querían fluir de su interior, pero sabía que su hijo no estaba en condiciones para soportarlo. Aún cuando esté abrió los ojos, se mordió la lengua. No fue hasta que el enfocó sus ojos en ella que se animó a preguntarle:

- ¿Cómo te sientes?

Se sorprendió de escuchar su voz en ese momento

- Lo que me hicieron es irreversible…

No sé percató que Muromashi, estaba en la habitación escuchando todo.

- No hables… guarda tus fuerzas.

- ¿Cómo es posible que exista gente que disfrute haciendo mal a otros y viva como si nada?- no la escuchó- ¿Por qué se entrometieron en mi vida y la despedazaron de esa forma? Quisiera que esos infames me respondieran...tengo que buscarle una solución a todo esto… del contrario voy a terminar muerto…

- ¡No digas eso!- suavizó su voz lo mejor que pudo- ¡No lo digas!- suplico apretando su mano- iremos a París y no saldremos de ahí hasta terminar con este infierno.. pero primero tienes que estar condiciones. Por ahora no pienses en nada…¿Quieres? De lo contrario no te repondras tan rápido como deseas ¿Me entiendes?

- lo entiendo, madre

Y fue todo lo que pudo decir. Volvió a cerrar los ojos y quedó sumido en el sopor del cansancio.

París Francia. Hotel Hilton. Domingo 8 de noviembre de 1964.

- Si tú fueras mujer… ¿Me perdonarias?

Eso lo dejo boquiabierto… había ido solo con la intención de devolverle las fotos, las cintas y videos que Audrey tenía de el y los otros integrantes de la banda.

El álbum de fotos que le entrego en las manos eran de el, exclusivamente, con distintas mujeres. El 90% del material rayaba en lo explicito y lo pornográfico.

- la forma en que lleves tu vida en un asunto muy tuyo. Nadie tiene porque juzgarte, ni señalarte con el dedo..

- ¡No te pregunté eso, Lind!- alzó la voz tanto que resonó en las paredes. Brook estaba con la cabeza agachada, hundido en el sillón, apretando con todas sus fuerzas la prueba de su estilo de vida hasta ahora.

- se que es desconcertante, Brook…- Lindbergh no sabía ni que decir: esperaba que el reaccionara de una forma más desenfadada… después de todo era un artista afamado ¿Y qué? Miles de chismes surgían alrededor de su persona todos los días ¿No debería estar acostumbrado? No debería sorprenderle que se filtraran semejantes cosas ante la opinión pública. Pero, lo que veía ante si, era a un hombre apesadumbrado y con una enorme carga moral encima.

- Lind… si tú fueras una chica… y vieras estás... fotos...con todos tus conceptos sobre el bien y el mal, con lo que te han enseñado a respetar y repudiar… dime ¿Tú te fijarias en mi? ¿Me creerías si yo te dijera que te amo? ¿Qué eres y serás la única persona en mi vida?¿Qué me has cambiado el concepto del mundo? ¿Me creerías? Dímelo, por favor… ¿Te importaría tanto mi pasado que ya no querrías estar conmigo?

¡Ahora sí no entendía nada!¿Acaso Brook estaba realmente enamorado? ¡Si! Debia ser una chica muy especial para hacer esos disparatado cuestionamientos.

- en honor a la verdad… yo pondría lo duda…¡Digo! Lo pondría en duda...

Brook se hundió más en el sillón, el álbum cayó de sus finas manos, cubrió su rostro con ellas.

- ¡ Cómo me hubiera gustado que me conocieras a los doce años!- su voz sonaba realmente trágica, empezó a temblar y eso ya no le gustó a Lindbergh- ¡Qué me conocieras tan limpio y puro como entonces!

¡Ahora sí ya desvariaba! Tal vez, el sentimiento que esa persona desarrolló en Brook era algo inusitado para el. Tanto que le era insoportable el hecho de saber que podía ser irremediablemente rechazado por como hasta ahora había sido…. Y buscaba una opinión de un tercero para saber un posible escenario.

- quién ha llamado tu atención debe tomar en cuenta que tienes un pasado, que para bien o para mal, te ha moldeado convirtiéndote en lo que eres ahora. .. y en mi opinión tu no eres una mala persona…

- ¿Lo dices para no hacerme sentir mal?- seguía cubriendo su cara y por lo que pudo observar bien, estaba rojo de vergüenza.

Prefirió no responder de inmediato. Esto le estaba molestando… por algo prefería no interactuar con la gente…

- los seres vivos y pensantes son complejos… nadie es perfecto, y el que lo crea es el peor de todos- fue lo único que atinó a decir llendo lentamente hacia la puerta, buscando en su cabeza una buena excusa para salir huyendo.

- entonces… ¿Tendría una mínima oportunidad? ¿Tu me creerías? ¿Dejarías mi pasado atrás y vivirias el futuro conmigo sin que eso hiciera mella?- lo miro directamente con los ojos vidriosos.

- si yo fuera una chica….no… pero, soy un mink enano de 41 años que además…Soy alguien cuya unica experiencia amatoria lo ha marcado funestamente de por vida. Así que no me tengas mucha fe…- al decirle eso, Lindbergh se tocó inconcientemente el antebrazo derecho.

Brook se percató de ese gesto, acto seguido, se levantó con rapidez inusitada. Tomo del brazo a Lind y lo alzó hasta hacerlo despegar los pies del suelo para tirarlo al sofá, sujetandolo con fuerza desproporcionada , subió la manga del abrigo y rompió los botones del puño de la camisa que cubrían su piel… y entonces lo vio: unas largas cicatrices,horrendas, como si las venas se le hubiesen saltado de forma desproporcionada. Pese al pelo eran evidentes… como si alguien hubiese tratado, a base de costurones, componer algo que no tenía salvación.

- un amor que casi te cuesta la vida ¿Eh? Quiere decir que si alguien más quisiera tu corazón, estaría descartado ¿No?

Lind no se reponía de la sorpresa… ¿Cuando fue que la situacion cambio?

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Pido disculpas por la tardanza. Pero, mi salud mental y física no me han dejado, a tal grado que en el altar de muertos de la empresa por poco y aparecería mi foto,..que horror! El estrés mata y es verídico. Por eso cuídense mucho y aléjense de la gente toxica. Gracias por leer!