INSTITUTO JOY D. BOY.

Julio de 1962.

Aún sentía una inmensa picazón, con los nudillos trataba de aliviarla. Su aún lastimada piel tenía postulas ya secas que se descarapelaban al mínimo roce. Y sentirlo a través de la tela era doloroso y molesto.

- ¡Papá!- reclamó- ¡aquí y en China esto es tortura!

- la ventanilla de quejas está cerrada hasta nuevo aviso.

- ¿Qué tal si el virus aún está activo? ¿Qué tal si contagió a alguien?

- ¡Ya estás bien!- el padre intentaba usar un tono neutro a su voz para no llamar la atención- en primer lugar: esto te paso por desobediente…

- ¿ Seguro que la culpa es mía?

Se miraron retadoramente… hasta que el padre decidió ceder un poco. Algo de indulgencia, solo por este día

- Iré a saludar a algunos conocidos, ve y ocupa tu sitio en la ceremonia. Y por favor,- suplicó enfáticamente- quédate ahí y no te muevas.

Al joven Kozuki no le quedó de otra que obedecer. Camino rápido, no quería que alguien lo parará queriendo curiosear con morbo súbito el cómo, cuándo y por qué… pero, al doblar un pasillo, chocó contra alguien... y un conocidísimo sombrero de paja cayó al suelo por el impacto.

- ¡Lo siento!- exclamaron al mismo tiempo.

Kozuki recogió el sombrero y se lo entregó a Roger. Quién feliz, lo abrazo fuerte.

-¡ hey, nakama! ¡Cuanto me alegra verte!

- ¡Con cuidado, Roger! Aún tengo sensibles algunas áreas.- suplicó el oriundo de Wano.

- ¡Oh! Disculpame…- lo soltó de su fuerte agarre- ¡No te ves tan mal!.

Y es que la viruela si había respetado el rostro del descendiente de samuráis.

-¡ si me vieras el resto del cuerpo!- se quejó mostrando un poco de su brazo- mi padre me trajo casi arrastrado, para él es indispensable que aparezca en la foto de la graduación. Colgarla en la pared junto con mis otros logros es más importante que mi salud.

- ¡Los padres!- suspiro Roger- la verdad, quien los entiende… mírale el lado bueno…

- ¿Bueno?... Todavía me pica …

- ¿Yo qué?- detrás, se escuchó una voz aflautada, que al mirar, sabías que no era posible que tanta envergadura poseyera solo ese chiste de sonido.

No pudieron evitar reírse…

-¡ Jaja! ¡No hablábamos..! ¡Jaja!… ¡de ..ti!

Apenas si pudo pronunciar Roger. Quién no disimulo lo hilarante de la situación. Kozuki soportaba la incomodidad con tal de soltar sonoras carcajadas, y es que, hacía tanto tiempo que no había salido de casa.

Pica los miró con indiferencia, estaba más que acostumbrado a ese tipo de burlas. Y no estaba dispuesto que le arruinaran el último día.

- pues, por lo menos- respondió el gigante- mis padres si se acordaron de vacunarme, no como a otros.- se marchó dejando a sus compañeros callados.

-¡Ok! ¡Me lo gané!- se resignó Kozuki exhalando un profundo suspiro.

- oye.. cambiando de tema: ¿Los otros "sobrevivientes" van a venir?

- No que yo sepa… ellos no tienen

un padre tirano como el mío.

- ¡Lastima!- Roger mostraba frustración. Cosa que le extraño a Kozuki quien no aguanto la curiosidad.

- ¿Por qué?

Roger tomó a su amigo por las solapas de su saco muy entusiasmado. Se lo acercó y le habló de forma confidencial

- Ayer me enteré de algo…-

- ¿El problema con Edward? ¡No es la gran cosa! Estuviste ahí ¿No?

- ¿Cómo sabes lo que pasó con Ed?- se desconcertó Roger

- Charlos nos pasó el chisme anoche… nos lo dijo a todos los de la cuadra. Que al parecer se peleó en el baño, que casi se agarra con Sengoku...o …¿Es lo que le pasó a Shikki? ¿ Es cierto que estaba bien borracho?

-¡No es eso! De lo que te voy a decir me enteré llegando a mi casa, tu sabes… mi hermanita Regina es casi igual que el Charlos en cuestiones de chismes del instituto ...aunque pudiera estar relacionado con Ed...ahora me da más a qué pensar… vamos a hacer una llamada, si los demás no vienen tendremos que implementar el plan B…¡ y es una lastima! Puede que después de esto, la amistad entre Edward e …¡Rayos! nada volverá a ser lo mismo...

- ¿De que hablas?- se dejó jalar por su amigo, completamente intrigado.

- ¡Ahora te vas a enterar! ¡Es algo que ni siquiera le he contado a Ray!- fueron directo a las casetas telefónicas.

¡Caray! Pensó Kozuki algo espantado si es algo que no sabe Ray, debe ser algo muy pesado… ¿Y por qué no se lo ha dicho?

NO MUY LEJOS DE AHÍ

- si yo fuera una persona que para nada estuviera relacionada con tu entorno y recién te conociera… ¡Créeme que ya estaría en el manicomio!...

En el asiento de atrás, Becky, Barto y Mercedes dejaron escapar unas risitas burlonas. Y no era para menos, era una de esas ocasiones especiales en que la familia estaba reunida. Y esas ocasiones eran dignas de quedar grabadas en la memoria. Sobre todo cuando se despliegan artilugios.

Betsy Belo dejó caer la ceniza de su cigarrillo por la ventana, mientras conducía. El viento que se colaba meneaba con su larga cabellera morada.

- ¿Seguro que es lo que quieres? ¿Quién te dice que el nefasto de Peugeot no te mintió y quiere que sufras uno de los peores ridículos de tu vida?

Sentado en el lado del copiloto, pasando unos dedos por sus cabellos verdes, Ford volvió a acomodarse su sombrero pasado de moda.

- Es miserable, pero no mentiroso. Y siempre me ha ayudado.

Betsy hizo un gesto de incredulidad. El cual los adolescentes pudieron ver a través del retrovisor.

- permíteme dudarlo.

- A él no hay que tenerle odio, debes sentir lástima. Es un completo analfabeto sentimental, no sabe traducir las emociones. Manipula a los otros más por curiosidad que por maldad. No es que no ame, es que no sabe cómo expresarlo, y tampoco entiende que lo hace mal, nunca ha podido, por más que lo intenta y eso lo frustra demasiado.

- Y por eso es tan cretino…- concluyó Betsy.

- Estúpidamente cretino, ya lo has dicho.

- ¡Total! Estamos a punto de saber si su "ayuda" funciona.- viró velozmente el volante en una ágil maniobra. Acomodó el auto en uno de los lugares asignados en el estacionamiento del instituto.

Al bajar y ver el auto de al lado, Lindbergh sintió gran inquietud… fue a ver las placas y entendió porque lo embargaba esa sensación.

EN OTRO LADO

- ¿Dónde andabas?

- ¿Me perdí de algo?- miró a su alrededor- que yo sepa llegué a tiempo.

- ¿Esa es forma de responder a tu madre, Edo?

- Pues… por lo que observo, repito, he llegado a tiempo.

- y por lo que observo yo, tú no has cambiado nada…- busco, nerviosa, algo dentro de su bolso. Saco una cigarrera y un pequeño encendedor plateado.-¿Crees que haciendote el desentendido no voy a preguntarte de dónde sacaste esas flores?- señaló el ojal donde colgaban..

- me las dio el dueño de las rosas rojas.

-¿¡Sigue vivo!?- escupió el cigarro que apenas había puesto en sus labios.

- Demasiado vivo…

- ¿Que te dijo el maldito?

- Nada que no supiese- mintió.

- ¡O sea que te lo volvió a negar! - fastidiada dio un taconazo en el piso- sabes que…- se le habían quitado las ganas de fumar, metió toda la parafernalia en su bolso- voy a remover cielo, tierra y mar… hasta el cochino infierno si es posible... pero " a ya sabes quién" lo encuentro porque lo encuentro ¡No! ¡No! ¡Déjame hablar!- acalló el intento que su hijo hizo por decir algo- ya son muchos años en los que he visto como te esfuerzas por no hacerte añicos. Y eso es demasiada paciencia ¡Ni eres Buda! ¡Ni te eduqué para mártir! Esto debe de estar penado por alguna ley… ¡Y si lo encuentro…!- tomó aire para relajarse- y si lo encuentro… no esperes que te lo traiga en buenas condiciones, porque primero me va a conocerme como soy yo cuando estoy realmente enfadada ¡Pero enfadada de verdad! Como nunca su veleidoso padre me vio en su vida ¡Y mira que ambos nos dimos nuestro buenos golpes! ¡Ustedes debieron hacer lo mismo! ¡Pero no! Decidieron andar de la manita y mira lo que resultó.

- Madre, creo que estás….

- ¡Pelo oveja! ¡Pelo oveja!- se escuchó de pronto, interrumpiendo la conversación entre madre e hijo.

A Yayoi Sengoku casi le da algo… sintió una descarga eléctrica en la columna...escuchar su apodo ( dado desde la más tierna infancia por el veleidoso padre de " ya saben quién" ). Y lo que más le extraño fue sentir punzadas de nostalgia… por un instante se imagino que era él, corriendo a su encuentro, agitando su sombrero azul para hacerse notar. Y como siempre, del brazo de alguien. Alguien que pronto le presentaría, que por supuesto, le invitaría a la boda donde ella sería su madrina de honor. Y ella volvería a suplicar al cielo que está vez fuese la indicada para él. Portaría un faustoso vestido, pondría a su pelo joyas para hacerlo destacar más. Se dirigiría a los otros invitados en un pródigo discurso, destacando las virtudes y minimizando los errores de su vecino de toda la vida, casi hermano… a quién siempre le deseaba toda la felicidad… y aderezaria el resto con vergonzosas anécdotas...

Con amargura regreso a la realidad: no era él. Tal vez… tal vez debería prohibirle al resto del mundo volverle a llamar de esa forma. Recobro la compostura y saludo a su conocido:

- Rocks D. Xebec… tanto tiempo sin verte.

A unos pasos de ahí, sintiéndose invisibles e indignados, Margot y Muromashi compartían un mismo pensamiento:

¡Bueno! ¿Estos piensan que no entendí lo que dijeron? ¡Hola! ¡Aquí estoy!.

DENTRO

- ¿Y por qué debería aceptar, de buenas a primeras, tu propuesta? ¡Lo que me pides es imposible! ¡Eso es…!- no completo la frase. Un billete de 100 berries, con la fotografía de la mítica Mariegeoise se puso frente a sus ojos.

- cada asistente te dará uno de estos… ¿Que dices Crocus?

Crocus pasaba de ver el billete a la deslumbrante sonrisa de Roger.

- No pierdo nada ¿Cierto?- lo dijo no muy convencido, tomó el billete y lo guardó en su bolsillo- pero, solo pondré mi casa…

- Solo pondrás la casa, el resto corre por mi cuenta, todo, todo- reitero- corre por mi cuenta.

- ¡Esta bien!

Kozuki vio como se alejó Crocus silbando una conocida canción. Apenas podía procesar lo que Roger le había confesado ¿Cómo es que NO se habían dado cuenta? Vivían tan ensimismados en sus propios pesares y venturas… ¡Algo como eso era una bomba!

- Oye, Roger, yo empiezo a pensar que está no es una buena idea…

- Tu tranquilo y yo nervioso, nakama. A parte de cerciorarnos de que el rumor es cierto, quizás pongamos los puntos sobre las íes. Es decir, la incógnita se despeja y la ecuación se resuelve.

- Roger… me fui a extraordinario en álgebra… así que no te entiendo…

- con que yo me entienda es más que suficiente… ¡Mira ahí está Ray! Vamos a decirle lo de la fiesta.

Kozuki suspiró más profundamente y decidió seguirle la corriente a Roger. La curiosidad por saber como terminaría el asunto podía más que cualquier chispazo de sensatez.

Y… aquí estaba otra vez… no quedaba mucho de lo que fuera otro tiempo. Salvo la biblioteca, todo le parecía ajeno.

Subió las escaleras, sin quererlo su corazón comenzó a martillar como antaño. Si la estructura no hubiera estado dañada la historia se contaría de otra forma ¿Cómo sería? Quizás ellos… ¡Para que especular! La maldita guerra dio al traste todo.

Cuando supo que estaban realizando películas donde a esta le daba un halo dorado a todos esos brutales acontecimientos, se le revolvió el estómago ¿Acaso era necesario? ¿Por qué necesitar dividir a los contendientes en héroes incorruptos y villanos horripilantes? ¿En víctimas y victimarios? Por parte de ambos bandos existieron historias desgarradoras, crueldades irracionales y hechos que fueron necesarios ocultarse a la opinión pública.

Muchos criminales de guerra estaban siendo perdonados, por el mismo sistema de justicia que un día los enjuicio, con tal de que ayudarán al nuevo enemigo que volvía a dividir el mundo en dos: capitalismo vs comunismo; Estados Unidos de América vs URSS… y en medio de todo: la carrera espacial…

La carrera espacial… el verdadero motivo por el cual no era libre de ir a su búsqueda…¡perdonarle todo! Sin Importar si lo suyo ya estaba quebrantado,en ruinas y en cenizas ¡Que importaba! Empezarían de nuevo y se tendrían el uno al otro, pero está vez para siempre… quizás debería desistir de esos peregrinos pensamientos, después de todo…

Su mente se volvió una revolución, cada pelo de su cuerpo se erizó ¡Era él! A menos que sus ojos lo engañarán…¡No! ¡Lo es! ¡Si! ¡ Siii lo es! Se decía así mismo mientras observaba la entrada desde lo alto.

Las piernas le fallaron, por lo que tuvo que sostenerse del barandal con todas sus fuerzas.

- ¡Mi amor!…- apenas pudo pronunciar.- mi amor...estás aquí- las lágrimas no se resistieron en salir, y eso lo hizo enojar. Se quitó las gafas . Necesitaba cada segundo para grabar su imagen en las retinas y de ahí a su mente para hacerlo eterno. En medio de su tristeza no podía evitar sonreír: lo estaba viendo… por el momento, era más que suficiente.

Su cuerpo tembló, cosa curiosa, eso solo le pasaba cuando sabía que él…¡No! ¡Eso era imposible! ¿Acaso tendría el descaro…? Observó a su alrededor, analizo cada punto donde sus ojos se posaban… ¡No! Tal vez era sólo la añoranza… si, eso era ¿A qué otra cosa podía achacarlo? Sabía que poniendo un pie aquí los recuerdos derrumbarian su coraza protectora que tanto le costaba sostener. Tenía que hacer amago de todas sus facultades.

¡Maldito! ¡Mil veces maldito!¿Por qué no estás conmigo? Pensó¿Por qué te aprovechas de mi fidelidad hacia tu recuerdo? ¿Hasta cuando piensas que resistiré? ¡Pero que pienso! ¡O eres tú o no es nadie! ¡No aceptaré otro resultado! No importa cuan loco piensen los demás que estoy...

Cerró los ojos, su batalla interna tenía que apaciguarse si o si. De pronto su mente se tranquilizó cuando escucho el gorjeo de su madre:

-... Y es por ese motivo que debes dejar de decirme "Pelo oveja" ¿O ya se te olvidó todos lo golpes bajos que te dí en el callejón trasero?

- ¡Uy! ¡No se te quita lo violenta!

Lamentó la tardanza! Se que siempre digo lo mismo y no tengo excusa. Pero, la vida me ha confirmado que si soy el patito feo de la creación. Primero: problemas en mi trabajo. Segundo: casi me da un pre- infarto. Tercero: golpe de calor.

Cuarto: problemas emocionales… y no sigo porque vuelvo a deprimirme.

Aún así me asombra que haya podido hilar dos o tres ideas. Esta vez doy la certeza de que no volveré a tardar. Es una meta que me he propuesto y pienso cumplir… siempre y cuando 2020 me deje, sea generoso y….¡Ya Wei! ¡Ya!... Gracias por continúar con la lectura de esta historia. Es importante para mí, sobre todo sus opiniones. Gracias Takka por leer! Besos y abrazos virtuales!