Apenas si le quedaba aliento… tuvo que detenerse para confirmar que no le había seguido…¡craso error!¡ El estaba a nada de alcanzarlo! Así que tomando una bocanada de aire, se dio más fuerzas para continuar su huida.

¡ Eso me pasa por bocazas! Se reprochaba mentalmente.

INSTITUTO JOY D. BOY.

AUDITORIO.

JULIO DE 1962.

MOMENTOS ANTES.

Acomodados en su lugar, tenía la pinta de no romper ni un plato. El color azul marino predominaba en el auditorio. Lucían su uniforme impecable, pese a que el año entero la mayoría fue sancionado por llevarlo de forma inadecuada. Escogieron el peinado más favorecedor, utilizando los productos para amoldar los cabellos rebeldes, de los cuales hicieron alarde en todo el curso. Pero nadie podía negar, que aunque solo fuera para la foto, eran un grupo de adolescentes emocionados por mostrar, este último acto, lo mejor de sí.

Alguien muy observador se daría cuenta que, discretamente, los adolescentes pasaban un papelito de mano en mano.

Lo que tenía escrito era esto:

"Fiesta en casa de Crocus. Mañana. Costo por persona: 100 berries. Organiza su rey: Roger. A partir de las 5:00 p.m. Se pide discreción."

Procuraban que sus cuchicheos fueran mesurados y que el papelito circulara debidamente.

-¡pfff!- refunfuño Edward Newgate- esperó que sea mejor que el bodrio que organizó la escuela.- pasó el papel a su compañero de al lado.

- ¿Ahora es nuestro rey?- lejos de decirlo con malicia,a Homing le hacía gracia- ¿ Y que se supone que ofrecerán de entretenimiento?

- De seguro alcohol y mujerzuelas.- respondió Newgate con amargura.

- ¡Bromeas! ¿Cierto?- Homing tenía una sonrisa algo incrédula.

- De lo contrario ¿Por qué tenemos que pagar? ¿Por qué pide discreción? ¿Por qué no la organiza en su propia casa? Tú ponte a pensar: Crocus vive casi en las orillas. Un caserón enorme, creo que una ex- hacienda, colindante a la playa. Allí puedes matar a alguien y nadie se daría cuenta, tiene muros altos y una espesa flora exótica detrás. Solo ha casas alrededor en iguales condiciones.- Newgate parecía muy serio al hacer esas conjeturas… era eso o la desvelada que se le notaba en esas ojeras nada discretas bajo los ojos.

- No… yo no creo que sus padres lo permitan.- a Homing no le cabía en la cabeza que Roger fuera capaz de semejantes actos.

- ¡ No los conoces! ¡ son una panda de truhanes! De seguro Roger sabe que los padres de Crocus no van a estar, a él se le da muy bien estas cosas… Son capaces de eso y mucho más. .

Algo escandalizado, Homing le tocó el turno de dar el papel al de al lado. Deshaciéndose del objeto, como si contuviera algo tóxico.

Mientras varios ojos volteaban a su dirección:

- ¿Eh? ¿Qué hace Edward hasta allá arriba? ¿Por qué no se sentó con nosotros?

- ¡Ay Ray! ¿Todavía lo preguntas?- Roger hizo un gesto de obviedad, mientras agitaba su sombrero frenéticamente para ahuyentar el calor que ya empezaba a sentirse.

- ¿Por lo de anoche?- Terció Oden, quien disimulaba rascarse los brazos a través de su saco.

- Entonces no irá a la fiesta- aseveró Rayleigh compungido, sentándose de golpe cruzando manos y piernas al mismo tiempo. Desajusto un poco la corbata obscura y, la verdad: o era la situación o él, y esa prenda, jamás se llevarían bien. - saben… en cuanto llegue a mi casa marqué a la suya para saber si ya había llegado, me respondió su tío diciéndome que pasaría la noche en casa de Homing.

Que el mismo Homing le llamó para que no se preocuparan… ¿Puedes creerlo?

Tanto Oden como Roger volvieron a mirar donde estaban Edward y Homing. Que charlaban discretamente sin saber que eran observados.

- Va a ir- dijo Roger con firmeza y despreocupación- Como que me llamo Gol D. Roger.

- Y si no va…¿Te cambias el nombre?- sonó una voz aguardentosa.

Se sorprendieron gratamente al ver que Shikki estaba parado en la misma fila que ellos. Sonriendo como si su humillación de ayer no hubiera pasado.

- ¿Qué pasó, tú?- Roger se paró para hablar mejor con él- ya te hacíamos en Impel Down purgando una condena.

- ¡Y vaya que ya estaba haciendo maletas para ello!- sonrió con su forma característica- pero, mi papá llegó sin avisar, le conté todo. Fue más comprensivo...ya sabes…le dije que antes las peleas eran en el callejón de atrás… ahora se realizan en el baño. Al parecer lo entendió, e intercedió por mí, ante la máxima autoridad de la casa, que es mi madre.

- Pero… estabas borracho ¿No?- Oden estaba más intrigado, creyendo que la información no le había sido bien proporcionada.

- ¡Nunca estuve borracho!- gritó molesto. Lo cual hizo que muchos se enfocarán en él y su grupo.- en el hospital me hicieron la prueba y resultó negativo. Al parecer, algún chistoso me rocío de tequila barato para aparentar eso. Aprovecho el momento después que Sengoku me dio un K.O y me dejó tirado en el piso.

- ¿Y por qué vomitaste?- le recordó Rayleigh.

- porque el mismo chistoso me puso un habano en la boca, y en mi inconsciencia lo estaba mascando. Con ese sabor tan horrible cualquiera se guacarea.

- y así acaba el misterio y tú exoneración inmediata.- concluyó Oden.

- No tanto así, nakamas. Pasaré el resto del verano y los meses siguientes en recuperación de materias… si es que quiero que me acepten en el "Internado".

- ¿Así que cacharon tu verdadera boleta?- Roger sonrió, trató de imaginarse la escena. Pero Shikki se lo ahorró:

- Magellan se ofreció a llevarnos al hospital, y ahí aprovechó para preguntarle a mamá porque no había asistido a la última junta de padres de familia. Ella se extrañó ya que no fue avisada. Que en cambio yo había llevado la boleta para que la firmase y devolverla al instituto. Él dijo que jamás haría eso, le prometió regresar aquí por la boleta original y ...le enseño mis verdaderas calificaciones… así que no me mandará lejos… pero si estaré encerrado en lo que mejoró...si es que puedo.

- ¡Oh!- exclamó Roger algo triste- quiere decir que no contaremos contigo para la fiesta de mañana.

- ¿Fiesta? ¡Es de lo que hablaban hace rato! ¿De quién es la idea?- Shikki se mostró muy interesado.

- aquí, tu rey en vivo y a todo color.- Se señaló Roger.

- bueno…¡ no tan encerrado! Buscaré la forma de ir ¿Dónde será?

- Casa de Crocus.

- ¡Genial! Cuenta con tu servidor. Aunque...no se, como haré...

- pues...podría brindarte algunas ideas- Oden lo invitó a sentarse juntos para discutirlo.- pero, antes, dime porque te pegó Sengoku. Y que sea la verdad.

Rayleigh y Roger se sorprendieron… ese detalle se les había escapado, aunque sospechaban, querían saber el motivo real.

Shikki se atragantó un poco, giró la cabeza hacia su derecha.

Sengoku se encontraba varias filas más adelante de ellos. De repente, sus ojos se encontraron, y Shikki se enfrentó a su mirada gélida y furiosa. Pensó en dar media vuelta, desistir de estar ahí, pero decidió quedarse y ser sincero con sus amigos.

EN OTRO LADO

- ¿Y tú por qué viniste? ¿ Acaso tú hijo no está enfermo? ¡No lo trajiste!- cuestionó el mink Jaguar.

- ¿ Y tú? Se supone que tu hija ya está estudiando el doctorado… y en París…- puntualizó el de pelo blanco.

Habían pasado los años, pero seguían siendo los mismos compañeros y amigos que alguna vez habían compartido salones y pasillos de esa institución. Cubriéndose y delatando fechorías inocentes y sin importancia, pero ante sus ojos ingenuos, de aquellas épocas, eran crímenes inconfesables.

Smoker le invitó un habano a Pedro. Justo como la primera vez que saborearon uno, allí mismo, cuando no había nadie que los viera, riéndose de las caras que hacían al probarlo con suma curiosidad. Pedro aceptó gustoso, una vez encendidos, los degustaron. Ambos exhalaron humo en forma de densas espirales.

- Mi hijo va a recibir un reconocimiento… más bien iba. Ya debes de saber que se contagio de viruela.- confesó el albino.

- en dado caso, Aretha también estaría aquí, su Peter igual iba a recibir un reconocimiento- señaló Pedro.- ¿No los vacunaron?

Smoker ya se esperaba esa pregunta, pero, lo único que hizo fue alzar los hombros como si dijera "¡ya que!".

Pedro no quiso indagar más. Daba por sentado que tanto él como Gina debían sortear, de manera dificultosa, su papel de padres y servidores del Estado.

- El motivo por el que vine… es que... deseaba verlos.- dijo quedamente Pedro, mostrando un poco de vergüenza en admitirlo.- ya llevamos rato sin tener contacto, y al saber de la graduación se me ocurrió venir y echar un vistazo, sólo para ver si algún conocido se paseaba por aquí.

Smoker le dió una palmada en la espalda.

- ¡Vine por lo mismo! Lo del cartón que le van a dar a mi muchacho solo era un pretexto ¿Cómo van las cosas en Tailandia?

- por el momento todo está tranquilo, Vietnam parece Alemania, aunque llegan americanos por montones. Cualquier día se arma algo gordo.

- ¿Y el rey está de acuerdo?

- la junta militar es quien verdaderamente gobierna el país. Y ellos ceden en todas las peticiones de Estados Unidos de América.

- ¿Qué hay de nuestra posición?

- Mientras nos guardemos nuestra opinión donde mejor nos quepa, y no demos muestras de congeniar con la URSS, seremos "Tolerados"- hizo comillas al aire al mencionar la última palabra.

- ¿Tolerados?- Smoker meneó la cabeza- siempre nos verán como menos que escoria. Peleamos a su lado contra la Triple Alianza, les ayudamos a invadir Roma, París y Berlín, les ofrecimos nuestros barcos, aviación y artillería ¿Que logramos? A ni siquiera ser considerados de entrar en la Organización de Naciones Unidas.

- Somos descarriados y degenerados. En su último artículo el Washington Post nos nombró : PONZOÑA MORTAL. Un pueblo con ideas peligrosamente libertinas para la democracia de la América Libre.

- ¡Lo creo! Tienen una manera peculiar de manejar su "democracia".

- ¡Déjalo Smoker!- siseo Pedro- vamos a dar una vuelta, quizás veamos a más ex-compañeros.

- Si, para que intentar girar la tuerca a algo que no tiene solución a futuro.

ADENTRO

- ¡Habrá que ser cara dura!- Tsuru le indicó a su novio, palmeando su hombro, donde Shikki estaba sentado.

- ¡No es cierto! ¡Después de la vergüenza que pasó ayer! - Garp se rió despreocupado- ¿Será que es su último acto de presencia?

- Debió quedarse encerrado en su casa- sentenció Muromachi Sengoku observándolo. - su insolencia no tiene reparos. Luego que no se quejé de las consecuencias.

- ¿Esta vez si se la piensas partir en serio?- Garp quería ver qué respuesta le daba. Tsuru le dio un manotazo, pero este ni se inmutó.

- ¡Manoseó a Mercedes! El desgraciado aprovechó que todos trataban de controlar a Edward ...¿Qué esperas que le haga?

- ¡ Eso no nos contaste!- reprochó Tsuru- con razón el enojo no se te quito en lo que restaba de la fiesta.

- ¡Y todavía lo traigo!- trataba de controlarse, pero el coraje le salía por todos lados. Apretaba los puños y los dientes.- también tengo una conversación aplazada con Newgate. Después de todo, y en primer lugar, quería golpear a Mercedes. Que yo sepa él no le ha hecho nada. Quiero una explicación y que sea muy buena.

Garp iba a decirle algo, pero en eso le cayó un papel arrugado. Lo desdobló y leyó el mensaje ya como conocido. Tsuru se acercó a él para mirar curiosa. Tenían pegada mejilla a mejilla, lo cual no les resultaba incómodo.

-Hmmm… pues en mi opinión- le pasó el papel a Sengoku, quien lo analizó con brevedad- creo que habrá un lugar donde podrás "hablar" con más tranquilidad con ellos.

- ¿Creen que vayan?- Sengoku hizo gesto más de esperanza que de duda. Lanzando el papel sin importarle donde cayera.

- ¡Es de suponerse! Cómo que me llamo Monkey D. Garp… por cierto… ¡No voltees para allá! - le señaló cierto lugar en el sector izquierdo, casi al nivel de dónde ellos estaban . Era donde se sentaban parte de los padres, demás familiares y otros invitados.

- ¿para dónde?- Sengoku siguió con los ojos el dedo de su amigo.

- allá donde se ve… ¡La hermana de Becky!

- ¡ella no tiene hermanas! - recrimino Sengoku- solo Mercedes y Bart que está…- se quedó sin habla al observar mejor.

Y es que Mercedes, al lado de Betsy Belo, vestía de niña en color rojo burdeos. Un atuendo de muchos vuelos, listones y moños. Y aunque algo infantil no lo hacía ver ridículo, al contrario resaltaba su grácil belleza felina. Su largo cabello está suelto, solo sujetado con dos sencillos pasadores.

Muromachi se admiró, pues, pese a que ya lo había visto vestido de mujer ( de hecho, lo conoció así) nunca sopeso cuán bello y frágil era en realidad, tenía una aura de candidez… si, había sido amor a primera vista… pero, a esta segunda vista, sintió que su sentimiento era más profundo de lo que podía tener conciencia. Lo cual, llegaba a asustarlo algunas veces ¿Podía ser los sentimientos así de intensos? ¿Eran reales o parte de su activa imaginación lo engañaba? ¿Era eso? Él nunca había experimentado algo así antes. Se sentía desconcertado... ¿Eso era amar?

Salió de su ensoñación, la mano de Garp le hizo cerrar la boca que inconscientemente había abierto. Y lo abanico con el programa.

- ¡Parece que te estás incendiando!¡Aguanta matador! ¿No quieres ir por agua?

- No… gracias- dijo algo turbado.

- ¡Uy! ¡Si pudieras mirarte! ¡Estás tan rojo como el vestido que usa! ¡Yo que creí que eso te pasaba cuando estás molesto!... ¡De hecho! ¡Siempre estás molesto! ¡Apuesto que naciste molesto! ¡ En lugar de llorar, gruñiste!- y Garp se carcajeo como siempre había hecho. Tanto que hasta lágrimas salían de sus ojos.

Sengoku se sintió profundamente humillado, se puso de pie y dijo:

- ¡Creo que si voy por agua!

Dicho lo cual, se levantó de su asiento, y salió del lugar asignado para los graduados.

- pues, cuídate de no tropezar,- le indicó Garp, ya tranquilo- porque tienes que pasar por delante de él.

Muromachi se dio cuenta de que era cierto, Mercedes estaba por el pasillo que tenía que atravesar. Aspiró profundamente aire para darse valor ( y rogar internamente) para no hacer algo patético delante de su amado y de su madre, quien ignoraba el noviazgo que llevaban a escondidas.

FUERA

El brillante día de verano prometía ser ardiente, nada que no fuera común en esa estación del año en las islas. La humedad ya estaba cobrando víctimas. Los elegantes trajes militares en color claro esperaban cumplir sus funciones de amortiguar la pesadez del clima a sus portadores. Muchas insignias doradas brillaban con el sol. La mayoría eran de mar, pocas de aire y casi nada de tierra. De hecho, dos de ellos cuchicheaban animadamente.

- ¡Anda! ¿Vistes quien está ahí?

- ¿Quién?

El pelirrojo le señaló a Edo Sengoku, quien contemplaba un roble.

- Dicen que sigue igual de enajenado. ..- murmuró

- ¿Quiere decir que no ha olvidado al gato?- se asombró el de cabello rosado alborotado- ¡Vaya! Ni el psiquiátrico le pudo quitar esa obsesión.

- ¿¡Estuvo en un psiquiátrico!?- el pelirrojo casi da un salto para atrás- bueno... supe que quiso darse un balazo cuando le dijeron que el mink desapareció, el mismo día del desembarco, cuando los grupos llevados a Europa se reunirían en un solo acorazado con los que habíamos peleado en el Pacífico ¿Recuerdas?

- 7 de septiembre de 1945, cinco días después de la rendición de Japón… regresamos después de las acciones en Okinawa. Navegamos en el "Oars". Fueron horas que se nos hicieron eternas, no parabamos de hablar sobre las cosas que haríamos al llegar a casa. ¡Había sido nuestra primera guerra!

- ¡Y habíamos salido vivos!

- ¡Vaya que sí! Cuando atracamos en el muelle de Red Port, fue el primero en tocar tierra. Sabíamos de sus ansias inmensurables de verlo, tenía la convicción de que ahí estaría … solo estaba su madre, y no tenía buena cara…. Fue un día soleado y hermoso… como éste ¿Quién iba a sospechar que algo saldría mal?

- Si...¡Me dió tanta lástima! Yo alcancé a oír que preguntaba desesperado "¿Por qué no vino a recibirme? ¿Qué le sucedió?" La mujer trataba de no echarse a llorar, intentaba llevárselo lo más rápido posible…

- Si, míralo ahora, sigue siendo digno de lástima. Dicen que le sigue siendo irremediablemente fiel.

- ¡Que tonto! De seguro, el otro ya lleva varios romances en su haber y este…

De repente, ambos sintieron un golpe por la espalda.

- ¡Deberían de morir avergonzados! ¿Cómo se atreven a sentir lástima por él?- Rugió alguien muy indignado.

-¡Kozuki!- Gritaron sorprendidos al ver quién era.

- ¡Me avergüenzan Kankuro y Ashura! ¡Ustedes no saben nada! - seguía reclamando en el mismo tono- ¡esos dos han sido víctimas de una conspiración! ¡el amor que se tienen es inquebrantable! ¡Aquí no hay culpables, solo víctimas!

Sus dos amigos hicieron gestos de no comprender todo el torrente de palabras que brotaban de la boca de Sukiyaki Kozuki.

- ¡por lo que les advierto que lo dejen en paz! ¡ y no se les ocurra hablar mal del gato! ¡Él lo ha pasado muy mal! ¡Demasiado mal!¡ He visto con mis propios ojos lo horrible que lo ha tratado la vida! ¿ Creen que él no sufrió? ¿Eh? ¡Yo no se como es que sigue vivo! ¿saben por qué continúa? ¡Porque guarda la esperanza de volverlo a ver!¡ Quiere con toda el alma estar con Edo! Cuando yo lo vi, no podía comprender...le reclamé y le dije cosas… pero, cuando empezó a explicarme lo que había pasado, yo...

- ¿ Dónde has visto a Fory?- surgió una voz alterada, de repente.

Sukiyaki tuvo que callar, sintió un sudor frío recorrer el largo de su espalda… y, como sospechaba, detrás suyo estaba Edo Sengoku.

- ¡ Contesta!- exigió el marino- porque créeme que ya estoy harto de mirarlo solo en fotos.

¡Hola! Soy Monnie's. Y se que no es excusa, pero créanme que esto me costó lágrimas y maldiciones . Lo hago por Rosslie, y no puedo garantizar que habrá más. Todo dependerá del tiempo y recuperación de ella.