Respondiendo Review.
roxi100: ¡GRACIAS POR TU REVIEW EN ESTA HISTORIA!
Ya verás que pasará con los Vongola. Muchas cosas vienen para ellos XD
LaPatataAnonima: ¡MUCHAS GRACIAS!, le pongo mucho esfuerzo a cada una de mis historias. Todavía viene lo mejor.
¡Maravilloso, 4 Favs, 5 Follows Y 2 REVIEW EN EL PRIMER CAPÍTULO!, ¡GRACIAS A TODOS!
Disclaimer: Katekyo Hitman Reborn! no me pertenece, es propiedad de su creadora Akira Amano. Solo los personajes oc de esta historia son míos.
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Capítulo 2: La Llegada de un Nuevo Estudiante.
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El radiante sol de la mañana siguiente alumbraba la pequeña ciudad de Namimori y la gran mayoría de sus habitantes ya se preparaban para lo que traería ese nuevo día.
En la residencia de la familia Sawada, Tsunami iba despertando con pocos ánimos para ir a la escuela, sin embargo, algo llamó su atención esa mañana, su hiper intuición la cual no había dado señales de ningún tipo desde la partida de Reborn, en ese momento le hacía tener sensaciones de euforia y expectación, dándole a saber que algo muy bueno iba a pasar ese día.
Con su curiosidad despertada, la castaña se levantó de la cama y fue al baño para prepararse sintiéndose de mejor humor a diferencia de cuando despertó.
Ya lista para irse, bajó a la bacía cocina acompañada por Natsu y se preparó un poco de sopa de miso con arroz al vapor y salmón a la parrilla y una taza de té verde. A su pequeño Natsu le dio salmón al vapor y un tazón con leche tibia.
Al terminar de comer su desayuno, lavó los trastes usados y con calma tomó su mochila y el anillo de Natsu en el cual el pequeño cachorro de león había entrado después de acabarse su propio desayuno y se marchó a Namimori-Chu.
De camino a la escuela pensaba profundamente en todos sus amigos no pertenecientes al Vongola como la familia Millefiore, pues aunque tuvo algo de desconfianza al ver a Biakuran-san nuevamente luego de todo lo ocurrido diez años en el futuro, situación que la tenía bastante desconcertada, puesto que en ese futuro ella era claramente la décima jefa de la Vongola Famiglia, aunque los recientes acontecimientos le decían todo lo contrario. Había desarrollado una tentativa amistad con el joven Don portador de los anillos Mare, al igual que con sus Guardianes, los cuales una vez que llegabas a conocerlos eran muy agradables y, a causa de los Vongola, no podría tener comunicación con ellos de nuevo.
En cuanto a Enma-kun y el resto de la Shimon Famiglia, los extrañaba mucho, Enma siempre había sido un buen amigo para ella, y el hecho de ya no poder verlo o hablar con él, la ponía muy triste. Los demás miembros de la Famiglia también eran muy amables con ella, en especial Adelheid-chan, quien después de arreglarse todos los problemas entre los Vongola y los Shimon tras la batalla en la ceremonia de sucesión y el enfrentamiento contra Daemon Spade, la comenzó a tratar como a una hermana pequeña a la cual cuidar como lo hacía con Enma-kun.
"¿Los volveré a ver otra vez?" Se preguntaba en voz alta y afligida la castaña con la mirada baja sin ver correctamente por donde iba, por esa razón, no pudo evitar estrellarse de frente contra alguien casi cayendo al duro asfalto, de no ser por una cálida y firme mano que la sujetó para no caer ayudándola en el proceso a enderezarse.
"¡Lo... lo siento mucho!" Se disculpó completamente apenada la ojiámbar.
"Descuide, señorita, no pasa nada. Yo también me encontraba algo distraído, por lo tanto no fue del todo su culpa". La tranquilizó un atractivo joven al cual Tsunami, al levantar la mirada, pudo ver detalladamente sonrojándose un poco por lo bien parecido que él era, así mismo, la castaña se percató que el joven no era japonés, pues cuando él habló, notó un leve acento extranjero en su tono de voz.
El era un chico alto, de 1.77 cm, cabello corto de color rubio dorado
levemente alborotado, tes clara, de ojos tan grises como la plata líquida, poseía el físico de un nadador, y llevaba puesta una chaqueta color gris oscuro, pantalones negros de mezclilla, una camisa blanca debajo de la chaqueta y botines negros.
"¿Usted no se lastimó, señorita?" Preguntó preocupado el joven rubio.
"N-no, para nada. Agradezco su preocupación". Respondió todavía avergonzada.
"Me alegra". Dijo éste con una amable sonrisa.
"Um. Bueno, de nuevo, siento mucho lo sucedido. Debo irme, se me hace tarde para ir a la escuela". Dijo Tsunami con timidez jugueteando con sus dedos. No sabía que le estaba pasando. Se sentía muy nerviosa y tímida alrededor de este muchacho, y no entendía por qué. Nunca le había ocurrido tal cosa en presencia de otros chicos.
"Ya veo, señorita. No la retendré más. Le deseo un buen día".
"Gracias e igualmente. Adiós". Y así, Tsunami continuó su camino hacia Namimori-Chu sin mirar atrás. Si lo hubiera hecho, hubiese notado que el atractivo chico la observaba irse con una enigmática sonrisa.
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La ambarina profirió un suspiro de alivio al llegar a tiempo a su primera clase, la cual era matemáticas. Por suerte, no se topó con ninguno de sus matones en la entrada de la escuela como sucedía normalmente ni tampoco al entrar al aula, fue recibida por las burlas y metidas de pie del resto de la clase en un intento de hacerla caer al dirigirse a su asiento junto a la ventana. Todos ellos se encontraban reunidos con sus respectivos grupos de amigos charlando muy emocionados.
Tsunami simplemente los ignoró a todos y se puso a observar el hermoso cielo azul por la ventana como siempre lo hacía inmersa en sus pensamientos. Sin querer, un par de encantadores ojos grises se le vinieron a la mente, provocándole un notable sonrojo que pasó desapercibido para los demás en el aula exceptuando a una linda chica pelinegra, quien fue la única en notar la llegada de la castaña. Apartando su fría mirada de Tsunami, la joven luego observó a su mejor amiga Sasagawa Kyoko la cual en ese momento platicaba felizmente con otras chicas de la clase, preguntándose muy confundida el por qué ésta había cortado abruptamente su amistad con Sawada Tsunami, como también el paradero del resto de personas que se la pasaban alrededor de la introvertida chica.
Todo era muy extraño, y cuando intentaba preguntarle a su amiga lo que había sucedido, ésta evitaba contestarle, cosa que la irritaba de sobremanera.
La joven Kurokawa Hana, fue sacada de sus estresantes pensamientos al escuchar que la puerta del aula se abría hnuevamente entrando por esta su profesora de matemáticas, Hiriko-sensei.
"Buen día jóvenes". Dijo la mujer una vez que todos se apresuraron a tomar sus asientos. "Antes de comenzar con la clase, le daremos la bienvenida a un nuevo estudiante que proviene del extranjero y que lleva unos cuantos días viviendo aquí en Namimori. Sean amables con él".
Los murmullos emocionados no se hicieron esperar, los cuales se detuvieron en el instante en que el nuevo alumno entró a la clase por orden de Hiriko-sensei.
Él era un chico de apariencia andrógina, de unos 1.65 cm de estatura, su cabello era color rubio platinado y bien arreglado con uno que otro mechón enmarcando su hermoso rostro aristocrático, sin embargo, lo que más llamaba la atención sobre él, eran sus sorprendentes e inusuales ojos rojo escarlata los cuales expresaban calma y una gran inteligencia.
"Buenos días, mi nombre es Alik Ivanov o como lo dirían aquí en Japón Ivanov Alik. Provengo de Rusia. Es un placer conocerlos a todos, espero que podamos ser buenos amigos". Terminó de presentarse el ojiescarlata con una encantadora sonrisa.
Para desconcierto de Tsunami, cuando el nuevo alumno dijo lo último, su mirada se posó únicamente en ella.
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Fin del Capítulo.
Glosario Japonés.
Sensei: Maestro.
-chan: Honorífico para las chicas o los niños pequeños, también se puede usar para hablarle de manera afectuosa a un ser querido o a una mascota.
-kun: honorífico para los hombres.
-san: honorífico usado para dirigirse a alguien con respeto. Su traducción sería algo así como "señor/señorita".
