Ayñ este se me ocurrió viendo un gif en el que Bakugo y Uraraka están dormidos en un tren.
SÓLO POR HOY
Todos los días al salir de clases, Midoriya y Uraraka caminaban juntos a la estación de tren, era una rutina y lo hacían casi en automático, razón por la cual Uraraka notó el peso de su ausencia al encontrarse sola afuera de la escuela. El resto de sus compañeros ya se había marchado, y ella se había quedado contemplando el suelo, desperdiciando los valiosos minutos que todavía quedaban de luz.
Supongo que hoy me iré sola, pensó.
Apenas iba a dar un paso cuando alguien salió detrás de una columna. Uraraka se sorprendió al ver de quién se trataba.
–¿Bakugo? Creí que ya todos se habían ido.
El joven rubio desvió la mirada al sentirse observado por ese par de orbes cafés. Uraraka dio un paso hacia él sin saber qué más hacer.
–¿Necesitas algo?
–Sólo date prisa, ¿sí? Ya está anocheciendo.
Uraraka levantó una ceja.
–¿De qué…?
–Siempre vas al tren con Deku, ¿no? A ese inútil se le ocurrió faltar hoy, así que…
Un leve sonrojo apareció en las mejillas de Bakugo. Uraraka sintió que iba a morir de ternura. Nunca antes lo había visto así.
–¿Quieres decir que vas a acompañarme?
Bakugo frunció el ceño. ¿Por qué tenía que decirlo en voz alta? Lo entendía, no había necesidad de ponerlo más incómodo.
–Sólo por hoy, cara redonda, no te hagas ilusiones.
Uraraka sonrió. Claro, ahí estaba el Bakugo que ella conocía, el que podía ser amable pero lo ocultaba diciendo cosas frías. Por ella no había problema. Estaba más que encantada de caminar con él rumbo a la estación de tren.
Bajó las escaleras corriendo y le sonrió. Bakugo se sonrojó más y desvió la mirada.
–No me mires así, sólo lo hago porque tengo que ir a un lugar que está cerca de la estación.
Uraraka le guiñó un ojo y empezó a caminar a su lado.
–Sí, sí, lo que tú digas.
