Aprovechando eso de que Bakugo es muy malo con los nombres y que siempre pone apodos, se me ocurrió esta escena en la que se encuentran fuera de la escuela y finge que no la conoce.

UN ROSTRO FAMILIAR

–¡Bakugo! –gritó emocionada Uraraka cuando vio a su compañero abordar el tren en la estación por la mañana.

El rubio se volteó y la miró con extrañeza, pero no dijo nada cuando la chica lo alcanzó y entró con él. Se puso a su lado y se agarró del tubo para no caerse.

–Ah, estoy muy emocionada, ¿tú no? El profesor Aizawa nos va a dar hoy las calificaciones del examen práctico. Creo que lo hice bastante bien, pero la verdad no sé ni qué esperar. Siento que este curso va a estar lleno de sorpresas, y que cuando menos lo esperemos van a darnos la noticia de…

–¡Ah, eres tú!

–¿Eh? –Uraraka lo miró sin comprender.

–Sabía que tu cara redonda se me hacía conocida. Eres amiga de Deku y de ese sujeto de lentes, ¿no?

Uraraka sintió que le temblaba el párpado. ¿En serio no se acordaba de ella? ¿Ni de Tenya? ¿Después de casi un mes de clases? Bakugo la miró con una ceja levantada.

–N-No importa –Uraraka enrojeció y desvió la vista.

Unos minutos más tarde el tren se detuvo en la estación y los pasajeros empezaron a bajar. Uraraka pensó que sería mejor alejarse y fingir que nada de eso había pasado, tenía que volver a su rutina diaria con Deku y Tenya, sin el rey explosivo en su vida.

Pero de pronto sintió que alguien le ponía el brazo alrededor de los hombros al momento de bajar. Era Bakugo.

–Estoy bromeando, Ochako. Vamos a clase.