POCKY
Uraraka y Midoriya desviaron la vista, completamente sonrojados.
–Mina, no creo que sea buena idea...
–¡Vamos! Es divertido. Todos van a participar –exclamó la chica de pelo rosa con una enorme sonrisa acercándole la caja de pockys. Midoriya miró de reojo a Uraraka y pasó saliva. Estaba igual de nerviosa que él, probablemente más.
En la esquina del salón, completamente apartado del resto, Bakugo Katsuki levantó la vista de su lectura para ver lo que estaban haciendo. Aquella mañana, Mina Ashido había llegado muy emocionada con una caja de pockys y había convencido a todos de participar en ese estúpido juego del pocky. Tenían una hora libre antes de su clase con Present Mic, así que estaban simplemente pasando el rato. Algunos como Todoroki se negaban a jugar, mientras que Mineta les rogaba que lo incluyeran.
–¿Por qué tenemos que ir nosotros primero? –preguntó Midoriya.
–Porque así salieron los papelitos.
–Pero...
–Anda ya, Midoriya, ¡sé un hombre! –le gritó Kirishima para darle ánimos, pero no hizo más que ponerlo más nervioso.
Midoriya agarró el pocky que le estaba dando Mina y pasó saliva antes de acomodarse. Se acercó a la mesa de Uraraka y se puso un extremo en la boca, esperando que la chica hiciera lo mismo. Uraraka estaba como un tomate, pero también se acercó y mordió el pocky del otro lado. La tensión en el ambiente era palpable, los que ni siquiera estaban poniendo atención dejaron de hacer lo que estaban haciendo para verlos. Midoriya y Uraraka cerraron los ojos, pero no alcanzaron a darle ni una mordida al pocky cuando Bakugo se levantó de su asiento y se acercó. Con una mano les quitó el pocky, con la otra empujó a Midoriya y luego se inclinó hacia Uraraka para darle un beso en los labios. Fue corto y rápido, suficiente para cortarle la respiración y dejar a todos con la boca abierta.
Uraraka estaba en shock, su cabeza daba vueltas y no alcanzaba a procesar lo que acababa de ocurrir. Bakugo Katsuki la había besado frente a todo el salón, así sin más.
–Qué molestos –dijo Bakugo comiéndose el pocky de regreso en su banca–. Ya, ¿quién sigue?
