Mi corazón shippero siempre ha creído que Uraraka es la única que puede calmar a Bakugo :3
ATAQUE SORPRESA
ꟷ¿Sabes, Uraraka? En algún momento vas a tener que bajarlo ꟷexclamó Midoriya evaluando la situación.
Tenya se ajustó los lentes con el dedo medio y asintió un par de veces.
ꟷMidoriya tiene razón. Mientras más tiempo pase allá arriba, más enojado va a estar. A estas alturas creo que todavía podemos convencerlo de que fue un accidente, pero si te tardas más me temo que pensará que lo hiciste a propósito.
Uraraka estaba a punto de llorar de frustración. Sentía que tenía los minutos contados. Bakugo Katsuki la iba a pulverizar cuando lo bajara. Era imposible razonar con él, aun cuando no había sido culpa de ella. Simplemente habían chocado al salir al patio de entrenamiento y había activado su don por error. Cuando vio de quién se trataba, entró en pánico y dejó que la gravedad cero se lo llevara flotando. Habían pasado cinco minutos y el resto de los compañeros se habían reunido para verlo. Bakugo era ahora una pequeña manchita en el cielo, seguramente gritando improperios y amenazando de muerte a todo aquel que se atreviera a burlarse de él, pero estaba tan lejos que ni se escuchaba.
Midoriya le puso una mano en el hombro.
ꟷAnda ya, Uraraka. Yaoyorozu creó una red de seguridad para amortiguar su caída. Libera tu don.
La morena le guiñó un ojo y le levantó el pulgar para indicarle que todo estaba bien. La red estaba en posición, asegurada con algunas de las bolas pegajosas de Mineta, así que no había riesgo alguno de que se venciera. Uraraka tomó una profunda inhalación y juntó las yemas de sus dedos.
ꟷ¡Liberar!
Bakugo sintió un vuelco en el corazón cuando el propio peso de su cuerpo empezó a jalarlo hacia abajo con más rapidez de la que le hubiera gustado. El don de Uraraka se había esfumado y ahora su cuerpo era un objeto en caída libre. La altura que había adquirido era demasiada y el golpe en el suelo iba a pulverizar sus huesos si no amortiguaba la caída. Ni siquiera tuvo tiempo de pensar en más insultos y amenazas para cara de mochi, su mente estaba demasiado ocupada tratando de idear un plan para salir vivo de esa.
Cuando se acercó más al suelo alcanzó a ver la red de seguridad adherida a un lado del edificio, todo en cuestión de segundos. Estaba salvado. Cayó sobre la red y sintió un jalón en todo su cuerpo. Entonces activó las explosiones de sus manos para impulsarse fuera de ésta y la red quedó en llamas.
Bakugo estaba de vuelta en el suelo y se dirigía a toda prisa a donde estaba Uraraka para ajustar cuentas. Sus cejas casi fusionadas en el ceño fruncido, los ojos completamente blancos, la vena de la sien palpitando con furia, los dientes apretados en una mueca de disgusto y los colmillos a la vista, como un león enjaulado.
ꟷ¡Uraraka! ꟷgritó Bakugo desde lo más hondo de su pecho.
ꟷ¡Waaaah! ¡Me va a matar! ꟷexclamó Uraraka asustada.
Midoriya se puso frente a ella en actitud protectora. El rubio se acercaba a ellos dando tumbos.
ꟷ¡Kaccha-!
ꟷ¡Fuera de mi camino, maldito nerd! ꟷBakugo empujó a Midoriya a un lado y lo mandó al suelo. Uraraka trató de correr para esconderse. Lo único viable era esperar a que llegara Aizawa para que desactivara el don de Bakugo y explicarle la situación. Pero no alcanzó a dar ni un paso cuando el rubio la jaló del brazo y la acorraló contra un árbol, poniendo una mano justo al lado de su cabeza para que no escapara.
ꟷ¡Por favor no me mates! ꟷsuplicó Uraraka con los ojos a punto de deshacerse en llanto.
Bakugo se detuvo cuando vio que estaba temblando de pies a cabeza. De pronto todo su enojo se había esfumado al ver la reacción de Uraraka. Los ojos llenos de terror, las manos delante de ella protegiendo su rostro, como esperando la explosión masiva que la mandaría a la otra vida. Bakugo reprimió una sonrisa y aprovechó los momentos de tensión para verla con más detenimiento. Las cejas tan arqueadas que podría lanzar una flecha con ellas, los ojos bien abiertos, las mejillas pálidas, los labios temblorosos. Bakugo pasó saliva pesadamente al pensar que sería muy sencillo besarla en esos momentos. Ni siquiera lo vería venir.
Pero no estaban solos, toda la clase 1-A los estaba viendo y no podía hacer algo tan estúpido como eso. No, tendría que ser en otra ocasión.
Al final sólo le dio un golpecito en la frente con su dedo índice y se separó.
ꟷFíjate por donde caminas. La próxima vez no seré tan indulgente.
Bakugo se dio la media vuelta y se alejó, sonriendo mentalmente al pensar que, la próxima vez, cuando Uraraka bajara la guardia, usaría un ataque sorpresa.
