Este drabble está inspirado en un fanart UlquiHime (Bleach) de ksmile1313 (síganla en Tumblr). Que lo disfruten n.n

No me pregunten por qué estoy escribiendo drabbles navideños en pleno julio. El tiempo no existe, son los papás.

MUÉRDAGO

ꟷ¡Bienvenida, Uraraka! ꟷsaludó Midoriya con una enorme sonrisa cuando la castaña cruzó la puerta de la entrada.

La fiesta de Navidad que celebraban en la UA antes de las vacaciones era ya una tradición. Asistían todos los alumnos y profesores, además de algunos héroes famosos como Mirko, Kamui y Mount Lady. El salón estaba decorado con escarcha, adornos navideños de color verde, rojo y dorado, algunas esculturas de hielo (cortesía de Todoroki) y de lado izquierdo había una mesa enorme con bocadillos y bebidas de todo tipo. Los presentes iban vestidos con ropa formal, los hombres con traje y corbata y las mujeres con hermosos vestidos de colores temáticos.

Uraraka estaba usando un vestido strapless corto hasta la rodilla, de color vino con adornos dorados a juego con sus zapatos. Midoriya se veía muy apuesto con su traje verde botella y la corbata roja siempre mal anudada. Se acercó a Uraraka y le ofreció un vaso de ponche.

ꟷ¡Ah, miren! ¡Es All Might! ꟷgritó alguien entre la multitud. La mirada del joven de iluminó y se disculpó con Uraraka para ir a ver a su maestro, mentor y héroe favorito.

Uraraka, por su parte, empezó a caminar por el salón. No estaba acostumbrada a las fiestas, mucho menos a una con tantos invitados, se sentía más cómoda estando sola o en un lugar en el que no llamara mucho la atención. Planeaba pasar la velada con Midoriya y el resto de sus amigos, pero al parecer todos estaban ocupados en sus asuntos o entablando una conversación con algún héroe famoso. Uraraka se quedó en una esquina del salón cerca de la fuente de chocolate. La música no era tan fuerte y no había mucha gente a su alrededor.

ꟷ¿Qué haces, antisocial?

Uraraka se giró y vio a Bakugo, vestido con un traje azul marino con camisa y corbata negras. Se veía muy apuesto, aunque su cabello rebelde iba tan despeinado como siempre.

ꟷ¡Ah! Hola, Katsuki. Te ves muy bien esta noche ꟷsaludó Uraraka.

Un leve sonrojo apareció en las mejillas de Bakugo, que trató de disimular poniendo su ceño fruncido.

ꟷTch, ¿por qué lo dices tan de repente?

Uraraka soltó una risita. Por supuesto que Bakugo no estaba acostumbrado a que le hicieran esa clase de cumplidos, y mucho menos a dar las gracias.

ꟷTú también te ves…bien, supongo ꟷdijo el rubio en voz baja desviando la mirada, pero Uraraka alcanzó a escuchar y le sonrió amablemente.

Bakugo se acercó más a Uraraka y se quedó de pie a su lado, parecía que él tampoco estaba muy interesado en convivir con los demás y sólo había asistido por puro compromiso. Prefería mantenerse apartado del resto hasta que hubiera tenido suficiente y pudiera marcharse a casa sin tener que darle explicaciones a nadie.

Uraraka no tenía idea de qué podía conversar con el rubio. Todo le parecía tan superficial en ese momento. Volteó hacia arriba y su corazón le dio un vuelco. Era una ramita de muérdago colgando justo sobre sus cabezas.

ꟷUhmm, ¿Katsuki…?

ꟷ¿Qué?

ꟷ… ¿ya viste debajo de qué estamos parados?

Bakugo siguió su mirada y también volteó hacia arriba.

ꟷMuérdago ꟷrespondió simplemente.

ꟷAsí que sí sabes ꟷdijo Uraraka con el corazón latiéndole muy deprisaꟷ. Y, uhmm… ¿también sabes lo que significa?

ꟷSí. La tradición dice que quienes se paran debajo de una rama de muérdago en Navidad deben besarse para no separarse nunca.

Uraraka asintió. Sentía la cara del color de los botones de la ramita de muérdago. Bakugo se dio cuenta de que no estaba muy cómoda con la idea. Era sólo una estúpida tradición, no la culpaba si decidía ignorarla.

ꟷPero si no quieres… ꟷcomenzó a decir.

ꟷNo, no es eso ꟷlo interrumpió Urarakaꟷ. Es sólo que…es mi primera vez.

Bakugo asintió. Eso tenía sentido, que estuviera nerviosa por su primer beso. Lo que no entendía era por qué él también estaba nervioso si no era algo nuevo para él. Sentía las manos temblorosas y los latidos martillando en sus oídos. Se acercó un poco más a Uraraka y le puso una mano en la mejilla.

Uraraka volteó hacia arriba y se encontró con sus brillantes ojos rojos, ligeramente entrecerrados, la cabeza ladeada y la distancia entre sus labios haciéndose cada vez más corta. Cerró los ojos y dejó que Bakugo la besara. Su boca era suave y cálida, su mano firme. Sentía que las piernas se le iban a doblar en cualquier momento si no la sostenía.

Bakugo se separó de ella y le sonrió de lado, disfrutando su expresión desconcertada y al mismo tiempo complacida, con las mejillas más rojas que de costumbre.

ꟷFeliz Navidad, Ochako.

ꟷFeliz Navidad, Katsuki.