Este drabble quedó un poquito más extenso que los otros, pero quería desarrollar bien la trama y no podía ser de otro modo. Espero que les guste n.n

TUTOR

ꟷ¿Ah? ¿Qué te hace creer que voy a ser tu tutor, Uraraka? ꟷgruñó Bakugo.

ꟷ¡Por favor, por favor, por favor, Katsuki! Si no me ayudas a estudiar para este bloque, voy a reprobar el siguiente examen parcial ꟷexclamó Uraraka con las manos juntas en señal de súplica mientras hacía una pequeña reverencia frente al rubio.

Bakugo la miró con el ceño fruncido. Sabía que Uraraka no era la más brillante, contrario a él que era un genio natural. Era distraída y le iba muy mal en los exámenes escritos. Él ya había trabajado antes con Ashido, Kaminari y Kirishima, tres de los peores alumnos del curso, pero al mismo tiempo eran parte de su grupo de amigos, así que era normal que le pidieran asesorías. Uraraka, por otro lado, se juntaba con Tenya y Deku, ni siquiera le dirigía la palabra a menos que fuera absolutamente necesario. Si le estaba pidiendo ayuda a él, cuya reputación no era la más amable, entonces estaba desesperada.

ꟷ¿Por qué me hablas por mi nombre de pila, cara de mochi?

ꟷAh, lo siento, ¿debería decirte Bakugo?

Era claro que no había tanta confianza entre ellos, pero Bakugo supuso que en realidad no tenía nada de malo que le dijera por su primer nombre. A excepción del idiota de Midoriya que le tenía el odioso apodo de "Kacchan", nadie más en el curso le decía Katsuki.

ꟷTch, ¿por qué no le dices al nerd que te ayude? ꟷinquirió Bakugo evadiendo la pregunta.

ꟷ¿Te refieres a Deku?

ꟷ¡¿Hay algún otro nerd en el salón?!

ꟷAh, bueno, es que como lo he visto tan ocupado con su entrenamiento…

ꟷ¡Yo también tengo que entrenar! ¡Voy a convertirme en el héroe número 1!

Uraraka soltó una risita y se rascó la nuca.

ꟷSí, es cierto, creo que lo olvidé. Lo siento, es que como ya eres bastante bueno en todo, pensé que no te importaría perder un día de entrenamiento para ayudarme.

Bakugo entrecerró los ojos con desconfianza. No sabía si Uraraka lo estaba halagando o estaba usando la psicología inversa con él. Suspiró con fastidio. ¿Qué más daba? Tenía un punto. Él era uno de los mejores de la clase tanto en teoría como en práctica, y si entrenaba a diario era porque tenía muy clara su meta de ser el mejor héroe, no porque en verdad necesitara mejorar en algún aspecto.

La cara suplicante de Uraraka tocó una fibra sensible en Bakugo. Si la chica volvía a suspender un examen, se metería en serios problemas con Aizawa y probablemente la echarían de la UA. Él no quería eso. Sí, era un fastidio tener que ayudarla a estudiar, ni siquiera tenía la paciencia suficiente para explicarle todo con peras y manzanas, pero todavía tenía mucho por ofrecer, podía convertirse en una gran heroína.

ꟷBien, te ayudaré ꟷaceptó Bakugo a regañadientes.

ꟷ¿De verdad? ꟷlos ojos de Uraraka se iluminaron.

ꟷTe veo después del último periodo en la biblioteca. No llegues tarde, no me gusta esperar.


Bakugo entró a la biblioteca y echó una mirada a su alrededor. Uraraka no se veía por ninguna parte. Ya iba a empezar a hacer rabietas cuando alguien chocó con él en su espalda.

ꟷ¡Ah, lo siento! ꟷera Uraraka. Se veía agitada por haber corrido.

Bakugo supuso que en realidad no había llegado tarde, tan sólo dos segundos de diferencia, así que lo dejó pasar. Le hizo una seña con la cabeza para que lo siguiera y ambos se sentaron en una de las mesitas del rincón.

ꟷ¿Y bien? ¿Qué es lo que necesitas repasar para el examen?

ꟷMmm, ¡todo! ꟷexclamó Uraraka apenada.

ꟷ¡¿Cómo que todo?! ¿Es que nunca pones atención en clases o qué?

ꟷSí, pero…a veces no entiendo muy bien de qué va la clase.

Bakugo suspiró y sacó sus libretas.

ꟷVamos a empezar con algunos ejercicios de inglés. Es la tarea así que puedes aprovechar para hacerla de una vez.

ꟷ¡De acuerdo!

Bakugo le explicó cómo resolver uno de los ejercicios. Uraraka tenía una expresión seria, como si estuviera muy concentrada. Asintió repetidas veces.

ꟷ¿Lo tienes?

ꟷSí ꟷUraraka tomó su lapicera y se inclinó sobre el cuaderno.

ꟷVoy al baño, resuelve estos de la hoja tú sola y cuando vuelva los reviso.

Bakugo se levantó y salió de la biblioteca. 5 minutos después regresó y encontró a Uraraka en la misma posición en la que la había dejado. Cuando se asomó para ver su avance vio que la hoja seguía en blanco.

ꟷ¡¿Qué estás haciendo, cerebro de malvavisco?!

ꟷ¡Waaah! Es que olvidé cómo hacerlo.

ꟷ¿Lo olvidaste?

ꟷ¡Me explicaste todo muy rápido!

ꟷ¡Te pregunté que si lo tenías y me dijiste que sí!

ꟷ¡Pensé que te ibas a molestar si te decía que no!

ꟷ¡Estoy más molesto ahora!

ꟷ¡No me grites!

ꟷ¡Tú gritaste primero!

ꟷ¡Entré en pánico!

Bakugo se agarró el puente de la nariz y volvió a su asiento. Tenía que calmarse. Uraraka estaba nerviosa, eso era todo. No es como que no pudiera completar una simple oración, sólo necesitaba algo de tiempo. Si podía hacer que el cerebro de chispa de Kaminari entendiera, seguramente Uraraka también podía lograrlo.

ꟷA ver, vamos de nuevo.

Bakugo se inclinó sobre el cuaderno y tomó el lápiz de Uraraka, rozando su mano sin querer. Uraraka sintió un espasmo que bajó por su espalda. Al parecer Bakugo no lo había notado. Estaba tan concentrado explicándole otra vez la teoría que ni se había dado cuenta de que sus manos se habían tocado. Uraraka pasó saliva y se acercó un poco más. El aroma de Bakugo era agradable, nunca antes había estado tan cerca de él. Sus ojos rojos estaban fijos en el cuaderno, su expresión normal, casi relajada, contrario a su actitud de siempre, tan amenazante.

Bakugo sintió la mirada de Uraraka y levantó la vista. Sus orbes cafés estaban fijos en él, los labios rosas entreabiertos. Bakugo carraspeó para llamar su atención.

ꟷ¿Q-Qué crees que estás haciendo? Deberías ver la hoja, no a mí.

Uraraka sacudió la cabeza y asintió.

ꟷ¡S-Sí! Lo siento. Es que…te ves diferente.

ꟷ¿Diferente?

ꟷCreo que nunca te había visto sin el ceño fruncido. ¡Te queda bien, Katsuki!

Un leve sonrojo apareció en las mejillas de Bakugo y tuvo que desviar la vista, incómodo. ¿Por qué le soltaba algo como eso tan de repente? Era…casi un cumplido. Uraraka le sonreía amablemente, como siempre. Irradiando luz y alegría por cada poro de su ser. El problema de ser su tutor no era el coeficiente intelectual de Uraraka, era que no sabía si sería capaz de concentrarse en otra cosa que no fuera su cara de mochi y esos labios que pronunciaban su nombre con tanta naturalidad.