¡Hola! Muchas gracias a Girl-chan01 y Shioow por sus lindos reviews n.n Les mando un fuerte abrazo a las dos, espero que estén muy bien.

DIA DE INVIERNO

Bakugo miró al cielo de un gris blancuzco, sin sol. Los primeros copos de nieve ya estaban cayendo y se derretían en el asfalto. Estaba seguro de que para esa noche ya habría una fina alfombra blanca sobre toda la ciudad. Los días fríos no le gustaban, era muy difícil usar su don porque el sudor se negaba a formarse en sus palmas. Se sentía vulnerable, desprotegido, y no le gustaba.

ꟷ¿Estás bien?

Bakugo se volteó y vio a Uraraka de pie a unos cuantos metros de él. Estaba guardando sus cosas en su casillero y alistándose para marcharse a casa. Bakugo miró rápidamente a su alrededor para asegurarse de que le estaba hablando a él. Antes de que pudiera responder, Kirishima y Kaminari dieron vuelta por el pasillo y se acercaron al rubio.

ꟷIremos a mi casa a jugar videojuegos ꟷdijo Kaminari.

ꟷ¿Vienes, Bakubro? ꟷpreguntó sonriente el pelirrojo poniéndole una mano en el hombro.

Bakugo miró primero a los dos chicos y luego a Uraraka, que seguía frente a su casillero. La chica bajó la vista y sacó sus zapatos de calle para ponérselos junto con su abrigo. Nunca antes habían hablado y era extraño que de pronto le dirigiera la palabra para preguntarle algo como eso. El concepto que tenía de ella era que se trataba de una chica distraída, pero al parecer era más perceptiva de lo que creía.

ꟷNo, tengo cosas que hacer ꟷrespondió Bakugo a la invitación de Kirishima y Kaminari.

ꟷ¿Seguro?

ꟷ¿Acaso tengo cara de que estoy bromeando, idiota? ꟷgruñó el rubio.

Kaminari levantó las manos en señal de tregua.

ꟷBien, bien, no te enojes. Ya nos vamos, nos vemos mañana.

Los dos chicos se fueron juntos y Bakugo los vio dar vuelta en la esquina. Uraraka pasó junto a él en silencio para irse a casa.

ꟷ¿Por qué lo preguntas?

Uraraka se frenó al escuchar a Bakugo. Planeaba salirse de la escuela sin decir nada más porque creía que había ignorado su pregunta, ahora veía que estaba esperando a que estuvieran solos.

ꟷEstá nevando y hace frío ꟷdijo con una sonrisa mirando el cieloꟷ. Me imagino que no es bueno para tu don. Hoy estuviste muy callado todo el día, así que supuse que el clima tenía algo que ver. Cuando hace calor te portas diferente, como si estuvieras en tu zona de confort.

ꟷQué observadora ꟷdijo Bakugo asombrado, pero sonó más sarcástico de lo que esperaba.

Uraraka se sonrojó.

ꟷNo pienses que soy una acosadora que te observa todo el día o algo así ꟷdijo con una risita nerviosa.

Bakugo sonrió de lado. No se le había cruzado por la mente, pero ahora que lo pensaba sí podía ser el caso. Al menos lo observaba lo suficiente para percibir el cambio de ánimo que ni siquiera Kirishima ni Kaminari, con quienes pasaba todo el día, habían notado.

ꟷEs una molestia. El clima frío, quiero decir. Odio el invierno.

ꟷA mí me gusta. Es perfecto para acurrucarse bajo las cobijas, poner una película y tomar chocolate caliente. ¡Hey! Deberíamos hacer eso.

ꟷ¿Acurrucarnos bajo las cobijas? ꟷpreguntó Bakugo levantando una ceja.

Uraraka se puso como tomate.

ꟷ¡No! Me refiero al chocolate. Conozco una buena cafetería cerca de aquí. Podemos ir y...

Uraraka cerró la boca y agachó la vista.

ꟷLo siento.

ꟷ¿Qué?

ꟷNo, qué tontería. Seguramente tienes otras cosas que hacer. Olvida todo lo que dije, ¿sí?

Bakugo sintió un cosquilleo en el estómago. Uraraka lo estaba invitando a tomar algo. A él. Bakugo Katsuki, a quien todos siempre evitaban a menos que fuera absolutamente necesario. Sí, ya, su actitud no era la más amable, pero el hecho de que alguien como ella le dirigiera la palabra como si nada, sin sentirse intimidada ni mucho menos...decía mucho.

ꟷVamos, yo invito ꟷdijo Bakugo.

ꟷ¿Qué? Oh, no, no tienes que hacerlo. Era sólo una tonta idea. No es…

ꟷCreo que me caería bien. Al menos serviría para calentarme las manos.

Uraraka sonrió y asintió.

ꟷEstá bien. Vamos.

Uraraka se puso su abrigo y los dos salieron de la escuela rumbo a la cafetería. Caminaron lado a lado sin decir nada. Bakugo la miró de reojo y sintió una calidez en el pecho que lo hizo sonreír. Al igual que con el clima frío, con Uraraka también se sentía vulnerable, pero era diferente. Era más bien como si bajara la guardia con ella, como si pudiera mostrarse como era en realidad, sin necesidad de estar a la defensiva todo el tiempo. Era una buena sensación. Probablemente su favorita hasta el momento.