Este drabble también quedó algo extenso, pero creo que es de mis favoritos hasta el momento y no quería publicarlo aparte UwU espero que les guste.
Gracias Shioow por tu lindo review, me da gusto que sigas esta historia y que disfrutes cada capítulo :3
7 MINUTOS EN EL PARAISO
Uraraka miró aterrada cómo la botella se detenía justo frente a ella. ¿Han oído la frase "suerte de principiante"? Pues esta vez no aplicaba. Sí era su primera vez jugando ese juego, pero no podía decirse que había tenido suerte. Mina Ashido la miró con una sonrisa cómplice, divertida al ver su cara de pánico.
ꟷLa primera en entrar al clóset será Ochako ꟷanunció la pelirrosa.
Uraraka pasó saliva nerviosamente. Sentía las miradas de todos sus compañeros sobre ella. ¿Por qué había accedido a ese estúpido juego? Nunca había sido buena para decir que no, tendía a ceder a la presión social. "Es que todos van a jugar", "serás una amargada si no participas", "no seas aburrida", "sólo será un rato", "no pasará nada que no quieres que pase"… Y después de eso, más a fuerzas que de ganas, se sentó a jugar con los demás.
Era una tarde cualquiera en la UA. Las clases habían terminado, esa tarde no tenían entrenamiento ni práctica y era fin de semana, así que a alguien (Uraraka no recordaba quién) se le había ocurrido la idea de jugar 7 minutos en el paraíso. Estaban en el salón de clases y el armario de las escobas serviría para su propósito.
Uraraka sabía a grandes rasgos de qué iba el juego, lo había visto en televisión un par de veces, pero nunca había jugado. A sus papás les daría un infarto si se enteraban, y ella misma se sentía nerviosa al pensar que tenía que estar 7 minutos encerrada en un clóset con un chico, con vía libre para hacer lo que quisieran, lo cual quedaría entre ellos y nada más. No importaba si sólo se sentaban a charlar hasta que pasara el tiempo, o si se besaban, o si llegaban a segunda base. El simple hecho de estar metidos en un mismo espacio por "tanto tiempo" daba pie a las habladas. No había vuelta atrás.
Pensó en negarse, en decir que algo había surgido y que tenía que marcharse, o que simplemente se le habían ido las ganas de participar, pero ninguna palabra salió de su boca. Mina volvió a girar la botella, ahora tocaba ver con quién iba a pasar sus 7 minutos en el "paraíso". Los segundos que tardó en girar le parecieron horas. Miró a cada uno de los chicos que estaban presentes y eso sólo ayudó para ponerla más nerviosa.
Por un lado estaba Midoriya, que lucía casi tan nervioso como ella, seguramente tampoco había jugado antes…o tal vez sí, era difícil saberlo con él. No le molestaría entrar con él, eran amigos y estaba segura de que sería menos incómodo, pero Uraraka estaba consciente de todo lo que decían de ellos, de que muchas personas creían que eran pareja, y sí, cuando recién lo conoció sentía algo por él, pero ahora era sólo una bonita amistad y no quería arruinar eso.
Luego estaba Tenya. Uraraka pensó que nunca antes lo había visto tan…¿cuadrado? Se veía mortalmente serio y rígido, era obvio que no lo estaba disfrutando, ¿por qué había accedido a jugar? ¿Presión social al igual que ella?
Después estaba Todoroki. Uraraka sintió un nudo en el estómago. Estar cerca de Todoroki no le gustaba para nada. Era un buen chico, sí, amable, sí, pero el aura deprimente y la tensión que se sentía a su lado eran casi insoportables. No creía poder aguantar 7 minutos encerrada con él, haciendo…¿qué? No, ni hablar. Por no mencionar que Todoroki era uno de los chicos más apuestos de la UA, su club de fans la haría pedazos si se enteraba de lo que habían hecho. Además, estaba Momo, Uraraka sabía lo que ella sentía por Todoroki. No, si le tocaba Midoriya o Tenya no habría problema, pero si le tocaba entrar con Todoroki tendría que retirarse del juego. Ya se le ocurriría una buena excusa.
La botella perdió velocidad y Uraraka miró a los que faltaban en cuestión de segundos. Kirishima, le gustaba hablar con Kirishima, era muy divertido y era fácil estar cerca de él. Nunca le había dado a entender que sentía algo por ella, así que no debería ser extraño o incómodo. Pero a Mina le gustaba Kirishima. ¿Se enojaría si le tocaba entrar con él? Tal vez sí, tal vez no, ¿para qué arriesgarse?
Luego estaba Kaminari, probablemente la mejor opción de todas. Era apuesto, sí, pero no creía que las cosas fueran en esa dirección. Kaminari era divertido y hablaba mucho todo el tiempo, los 7 minutos se irían volando y nadie pensaría que habían hecho otra cosa. No le preocupaba entrar con él.
Por último, estaba Bakugo. El rubio levantó la cabeza y Uraraka sintió un escalofrío bajando por su espalda. Palideció al ver su ceño fruncido y la mueca de disgusto. ¿Por qué se veía tan enojado? Tenía entendido que tampoco quería jugar y que había sido prácticamente obligado, pero su aura asesina era demasiado. No sabía ni qué pensar de él.
La botella empezó a girar más y más lento hasta que finalmente se detuvo en…
Uraraka entró en pánico y el murmullo a su alrededor no se hizo esperar. No, no podía ser cierto. Sentía las miradas como cuchillos, empezó a hiperventilar, y se le puso la piel de gallina. ¿Estaba exagerando? Probablemente, pero no podía evitarlo.
La mano de Mina cerrándose alrededor de su muñeca la hizo reaccionar.
ꟷ¡Bien! Ya están los dos. Ahora…al clóset.
ꟷMina, espera…
Mina la jaló para ponerla de pie y la llevó a empujones hasta el clóset de las escobas. Uraraka no tuvo tiempo de replicar. La pelirrosa la hizo entrar y antes de marcharse se inclinó en su oído para hablarle.
ꟷNo tienes nada de qué preocuparte. He oído que a Bakugo le gusta llegar a segunda base, pero si no quieres que lo haga sólo dile. ¡Suerte! Te veré en 7 minutos.
Uraraka se encontró sola en el clóset rodeada de artículos de limpieza. El olor no era el más agradable, pero tenía otras preocupaciones en ese momento. Su mala suerte no se acababa. ¿Por qué, de todos los presentes, le tenía que tocar con Bakugo Katsuki? Al menos con Todoroki podía tratar de entablar una conversación, pero con Bakugo era imposible. No sabía absolutamente nada de él, siempre estaba en modo gruñón y el aura asesina a su alrededor llegaba a ser asfixiante.
Puedo hacerlo, se dijo mentalmente, no es tanto tiempo. Sólo tengo que contar hasta 60, siete veces. Y todo habrá terminado.
La puerta se abrió y Bakugo entró. Uraraka estaba sentada en el suelo y sintió la mirada del rubio, pero no levantó la cabeza. Tenía las rodillas flexionadas contra su pecho, tratando de mantener la calma. Escuchó la puerta cerrarse y luego a Bakugo que se sentaba a su lado.
7 minutos en el infierno, pensó Uraraka.
El primer minuto lo pasaron en silencio. Bakugo tenía las piernas cruzadas y estaba recargado contra la pared en actitud relajada. Uraraka lo vio de reojo, recordando lo que le había dicho Mina de llegar a segunda base y tratando de detectar cualquier movimiento sospechoso.
ꟷN-Nunca antes había jugado esto ꟷdijo para romper la tensión.
ꟷNo tenemos que hablar si no quieres ꟷrespondió Bakugo cortanteꟷ. No tengo problema con estar en silencio.
ꟷYa veo…
Uraraka supuso que era lo mejor. Estar callados durante 7 minutos no era la gran cosa. Pasó otro minuto. Uraraka empezó a mover los pies, recordando la melodía de una canción de The Who que le gustaba mucho. Bakugo tenía los ojos cerrados. ¿Sería prudente decir otra cosa? Tal vez tratar de hablarle de algo, hacer que el tiempo pasara más rápido. Pero no sabía si se molestaría. A esas alturas no valía la pena arriesgarse. Sólo 5 minutos más.
ꟷ¿Por qué estás jugando esto?
ꟷ¿Ah?
ꟷPareciera que vas a desmoronarte en cualquier momento ꟷdijo Bakugo con una sonrisa de lado.
Uraraka no sabía si estaba en shock por la sonrisa o por el hecho de que él había decidido hablar primero.
ꟷAh, es…es una tontería. Mina insistió así que…
ꟷ¿Y no pudiste decirle que no?
ꟷEs que…
ꟷNo puedes dejar que te manipule.
ꟷNo creo que…
ꟷEs manipulación. Lo veas por donde lo veas.
Uraraka desvió la mirada. No quería hablar de eso, sentirse juzgada por Bakugo Katsuki era la peor sensación del mundo.
ꟷ¿Qué hay de ti? No pareces muy contento de estar jugando.
ꟷMe da igual ꟷBakugo se encogió de hombros.
ꟷ¿O es porque te tocó entrar aquí conmigo? ꟷno sabía de dónde había salido ese tono acusador, pero sentía la adrenalina a flor de piel.
ꟷ¿Por qué…?
ꟷPara tu información, yo tampoco quería entrar contigo. Hubiera preferido a Mineta en tu lugar.
Bakugo soltó una carcajada seca.
ꟷNo sabes lo que dices. ¿Tienes idea de lo que habría hecho Mineta contigo?
ꟷPues…
ꟷY como no sabes decir que no, habrías accedido a todo lo que te dijera.
Uraraka enrojeció.
ꟷ¿Qué estás…?
ꟷPero quién sabe, a lo mejor hasta lo hubieras disfrutado.
Uraraka sentía que la conversación se le había ido de las manos. Ya ni siquiera estaban hablando, estaban discutiendo y por una tontería. ¿Cuánto tiempo faltaba? Sentía que los segundos pasaban más lento. Sólo quería salir de ahí para irse a casa y nunca más volver a ver a Bakugo.
ꟷNo eres quién para hablar ꟷexclamó Uraraka, molesta.
ꟷ¿Qué?
ꟷHablas de Mineta como si tú fueras tan inocente.
ꟷMe confundes con otro, cara de mochi.
ꟷMe dijeron que te gusta llegar a segunda base.
Bakugo levantó una ceja.
ꟷ¿Segunda base? ¿Qué clase de jerga es esa?
ꟷEs…
ꟷ¿Y quién te dijo eso? ¿Tu amiga Mina? Me imagino que lo sabe de primera mano. Si no, no estaría hablando por hablar.
ꟷMina no…
ꟷO tal vez entraste aquí con la intención de comprobarlo ꟷBakugo sonrió.
Uraraka sintió la cara caliente y tan roja como un tomate. Negó con la cabeza y retrocedió en automático. Bakugo aprovechó para enderezarse y acorralarla contra la pared contraria.
ꟷMe parece que la que finge inocencia es otra.
ꟷYo no…
Bakugo puso ambos brazos al lado de la cabeza de Uraraka y se inclinó hacia su rostro. Estaba tan cerca que podía olfatear su aroma. El corazón le latía muy deprisa y no podía concentrarse. Tendría que haberlo empujado y salir de ahí. Pero no encontraba las fuerzas para hacerlo. Estar en una posición tan íntima con un chico por primera vez era una sensación extraña.
Bakugo frunció el ceño y retrocedió.
ꟷEn serio tienes que aprender a decir que no.
Uraraka pasó saliva. ¿Y ahora la estaba regañando? ¿Siendo que él la había puesto en esa situación?
ꟷSi otro hubiera sido se habría aprovechado de ti.
ꟷ¿Por qué tú no lo hiciste?
ꟷPorque no soy esa clase de chico. No haría nada sin tener tu consentimiento primero.
ꟷWow, es bueno saberlo ꟷdijo con sarcasmo.
Bakugo rodó los ojos y no dijo nada más.
ꟷ¿Cuánto tiempo queda? ꟷpreguntó Uraraka.
ꟷQuién sabe, no estoy contando los segundos.
Uraraka asintió. Ya no se sentía intimidada, sino todo lo contrario. Sentía que podía pasar el resto del tiempo sentada al lado de Bakugo y relajarse.
Bakugo sintió la mirada de Uraraka.
ꟷ¿Qué?
ꟷNo nada. Mmm…lamento haber dicho esas cosas ꟷse disculpó Uraraka.
ꟷTsk.
ꟷEn serio, creo que al principio estaba un poco nerviosa de estar aquí contigo. Mi mecanismo de defensa es hablar y hablar, a veces no sé ni lo que digo.
ꟷYa. Yo lamento haberte asustado así.
ꟷNo me asustaste, me tomaste por sorpresa.
ꟷ¿Por qué?
ꟷPor un momento creí que…ibas a besarme o algo así ꟷdijo Uraraka con una risita nerviosa.
ꟷTodavía nos queda algo de tiempo.
ꟷ¿Qué?
ꟷSi quieres podemos…intentarlo. No hablo de "llegar a segunda base", pero…
Uraraka se sonrojó. ¿Bakugo Katsuki le estaba pidiendo un beso? Tenía que estar soñando. Y lo más curioso es que ella también lo quería. Estaban dentro del clóset, nadie tendría por qué enterarse. Podían fingir que nada había pasado y volver a la normalidad.
Bakugo se inclinó lentamente hacia su rostro. Tenía los labios entreabiertos y estaba cerrando la distancia. Tan sólo unos centímetros más…
ꟷ¡Se acabó el tiempo! ꟷexclamó Mina del otro lado con voz cantarina.
Bakugo sonrió de lado y se separó de Uraraka sin llegar a besarla. Su cara de decepción le pareció divertida.
ꟷTal vez en otra ocasión ꟷdijo Bakugo poniéndose de pie.
ꟷDe acuerdo ꟷUraraka asintió, todavía con las mejillas rojas.
ꟷBoba. En serio tienes que aprender a decir que no.
