Capítulo 1: Bento

Tenten

Se había hecho habitual estas últimas semanas nuestro entrenamiento, aunque solía no pensar en eso para no hacerme ideas equivocadas; nuestras habilidades se complementaban ya que ayudaba a Neji a vencer aquel punto ciego que lamentablemente tenía y me ayudaba a afinar mis habilidades ante adversarios con una gran defensa. Nuestro maestro y compañero de equipo hace algunas semanas se habían ido a una misión, por lo cual nos habíamos dedicado a entrenar en parejas.

Estaba entrando al campo donde solemos entrenar cuando vi a Neji recostado en un árbol con un pergamino en la mano, este abrió los ojos cuando sintió mi presencia y me observó acercarme a él. Su penetrante mirar me avergonzó y observé el suelo como si fuese la cosa más fascinante de la aldea. Cuando estaba enfrente suyo se incorporó para poder hablar más cómodamente.

―La Hokage nos busca en su oficina. ― Me pasó el pergamino y se encaminó a la oficina dejándome atrás.

Cuando pude alcanzarlo le dirigí una mirada de reproche.

―Podrías haberme avisado y te encontraba ahí, Neji.

El simplemente me ignoró, no era el tipo de personas que solía pelear ante la menor provocación. Al llegar con la Hokage nos asignó una misión de recuperación de unos pergaminos importantes para un señor feudal, era una salida inmediata por lo cual nos separamos para una vez empacado las cosas necesarias nos encontráramos en la entrada de la aldea. Una vez hecha mi mochila, ligera por el viaje, contemplé mi figura en el espejo. Sacudí la cabeza ante el examen visual, eso a mí no debía importarme, jamás lo había hecho ¿Por qué ahora era diferente? Un enojo hacia sí misma creció mientras salía de mi casa y me dirigía a las puertas de Konoha.

Neji

Abrí los ojos cuando sentí su presencia acercarse a la zona, su rostro frustrado me hizo suponer que algo andaba mal, pero simplemente no pregunté.

En silencio, nos encaminamos fuera de la aldea a velocidad constante. Nuestro viaje hacia allá indicaba que era un recorrido de más de un día.

Luego de unas horas su voz terminó con el silencio que nos inundaba, algo que no era un inconveniente para mí.

―Neji, detengámonos para comer.― Le dirigí una mirada y me enseñaba unos bentos mientras una sonrisa adornaba su rostro.

Asentí con la cabeza y salté bajo un árbol frondoso que filtraba pequeños rayos de sol. Ella comenzó a preparar los almuerzos mientras de manera rutinaria activé mi byakugan para determinar si se encontraba algún enemigo en el área. Al terminar tomé asiento apoyándome en el árbol y Tenten me ofreció el bento.

―¿Crees que nuestros adversarios sean fuertes? ―habló curiosa Tenten, mirándome fijamente.

Probé el bento y disfruté la explosión de sabores en mi boca que se combinaban, encajando uno con el otro perfectamente.

―Es una misión de clase C, no deben ser excepcionales pero debemos mantenernos alerta.

Ella asintió y siguió hablando de una de las misiones donde fue sola, recientemente, relatando cada mínimo detalle, lo cual era normal en ella, aunque eso realmente no me molestaba y la escuchaba, mirándola de vez en cuando.

―Esto…―La miré al hablar, ya que hace unos minutos que estábamos en silencio y había estado suspirando anteriormente, con un rostro un tanto enfadado.― ¿Qué tal esta? ―. Ella señaló el bento que estaba entre mis manos.

Miré la comida un momento y di otra mordida al onigiri que estaba relleno de algo que no había descubierto, el contraste con el arroz y los complementos era fabuloso.

―No está mal.

Ante mi comentario ella me miró a los ojos y curvó los labios formando una sonrisa mientras daba otro mordida encantada a su propia comida.

Una vez acabado de comer, avanzamos por el bosque hasta que el sol comenzó a ponerse. Decidimos descansar ahí, para continuar en la mañana ya que habíamos abarcado gran parte de la distancia entre las aldeas.

Inicié una fogata mientras Tenten iba por agua a un lago cercano; de alguna manera aunque no lo aceptara muy a menudo, me gustaba su compañía más que cualquiera otro de mi equipo. Mi maestro y compañero eran demasiado energéticos y sentimentales, por lo cual no había ningún momento en silencio. Tenten lograba entenderme y se había adecuado bastante bien a mi personalidad.

Me senté cerca de la fogata, hice una inspección rápida con mi byakugan notando como Tenten se acercaba con las cantimploras. Su risa hizo que lo desactivara, se acercó con el cabello suelto y completamente empapada. Lo miré inquisitivo, a lo que respondió con una sonrisa.

―Fue un accidente. ― Se sentó a mi lado y relató su incidente sin ninguna vergüenza.

Al terminar se quedó en silencio y cuando retomó la plática su tono de voz era muy diferente al que hace unos minutos empleaba.

―Neji, ¿cuáles son tus planes en el futuro?

La contemplé fijamente, esa pregunta me tomó por sorpresa. Su semblante era serio y fijó sus ojos en los míos. Procesé su pregunta detenidamente.

―Hemos hablado de eso anteriormente.― Ella me lo había preguntado meses atrás, le había declarado que Anbu, al igual que ella.

Ahora la pregunta tenía un trasfondo diferente, pero no lograba entender a cuál se refería.

―Pero…no hablo de esos ámbitos, me refiero a…los otros― ella se estaba conteniendo, podía notarlo, mientras apretaba los labios ligeramente.

―Tenten…

Ella me interrumpió y negó con la cabeza.

― Solamente olvídalo Neji.

El silenció inundó el ambiente, se podían escuchar lejanos cantos de los insectos y la luna se alzaba imponente en lo más arriba del cielo estrellado. No entendía a qué se refería la fémina con esas preguntas ¿diferentes ámbitos? Ella se había estado comportando extraña, tal vez tenía problemas de los cuales no quería hablar conmigo.

Sentí un peso en mi hombro y giré la cabeza encontrando a Tenten durmiendo apoyándose en mi hombro. En ese silencio y mientras me hundía en mis pensamientos, ella simplemente se dejó vencer por el cansancio.

Su rostro era perfilado por su largo cabello castaño que ondulante jugaba con su rostro cuando el ligero aire pasaba entre los árboles, resaltando el tono níveo de su piel aunado a su suavidad; uno de los mechones de su cabello recorrió mi rostro y una palabra cruzó mi cabeza, lavanda.

La noche se volvió más calurosa o…tal vez y solo tal vez era mi cuerpo el que estaba más acalorado.

Hola a todos los que se han tomado la molestia de llegar hasta acá.

Esta historia está en proceso y aunque en otros sitios lo tengo un poco más avanzado, intentaré mantenerlos al mismo nivel.

Decidí mantenerme en el alma mater de los personajes, ya que a mi parecer y siendo el primerlong-fic de Nejiten que publico, tengo jugo de donde sacar. Posteriormente escriba algo más sobre esto, pero por mientras disfruten de esta obra.

De verdad me harían muy feliz y me motivarían mas a subir más rapido los capitulos si mandan rewiens y follow 3

Saludos