IX. Ruptura

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Las luces ascendieron en el manto oscuro alcanzando su punto más alto y estallando dejando su rastro brillante de una gran variedad de colores. Uno por uno comenzando a ascender, iluminando los rostros de los presentes desde la distancia.

—Asombroso —Mencionó la única kunoichi del equipo.

Se encontraban en un punto retirado del festival, en el espesor del bosque aledaño disfrutando la atracción flamante. Todos miraban fijamente la pólvora estallar en lo alto, aunque no por eso significaba que todos prestaran su completa atención o lo disfrutaran.

Neji Hyuuga quería largarse del ahí lo más pronto posible. Las sensaciones en su interior estaban por desbordarse y quería evitar que el incidente anterior con Tenten se repitiera.

Sin embargo la observó de forma discreta sonreír fascinada por las luces en el cielo. Posiblemente causando tanta emoción en su interior que le costaba reprimirla y le era tan sencillo exteriorizar lo que sentía. Ella jamás había tenido conflictos con ello, segura de si misma y de sus propias convicciones sin que nadie la hiciera cambiar de opinión.

Le dio vueltas a la idea de que sucedería si él le compartiera lo que le hacía sentir. Probablemente lo rechazaría ¿cierto? Eran tan contrarios que le costaba entender porque ella disfrutaba su compañía. Aunque posiblemente no le quedaba opción alguna. Ellos entrenaban juntos por que el otro par lo hacía por designio propio, siendo tan iguales en el trabajo duro.

Una risa sonó en lo más profundo de su cabeza.

¿Qué pensaba? El no sería capaz de pronunciar ni la mínima palabra a la castaña sobre su sentir.

Y en la remota posibilidad de hacerlo, él entendía a la perfección el resultado, por que sus compañeros estaban saliendo ¿no? La simple idea de aquella situación le enfermaba de una manera inexplicable. El ácido subiendo por su garganta, apretó las manos olvidando por completo que no debía hacerlo, sintiendo un ligero ardor.

Entender su propio destino romántico le había caído como si recibiera un balde de agua helada en el rostro. Suspiró con pesadez observando al resto de su equipo expectante ante las luces en el cielo. Justo en ese punto retrocedió algunos pasos dispuesto a irse, sin embargo cometió el mayor error en ese punto.

Un movimiento brusco fue suficiente para atraer la atención de su Sensei quien acortó la distancia sin más y aprisionó por el cuello evitando su escape.

—¿Me dirás que te esta sucediendo?

Lo observó fijamente a los ojos evaluando a su pupilo con insistencia. Neji torció la boca frustrado pero ambos dejaron la creciente tensión de lado al escuchar un estallido estridente.

A lo lejos se apreció una nube de humo en la parte más alta de la presa que se encontraba regulando el agua que corría por el río que atravesaba aquella aldea y el propio festival. Un silencio sepulcral se hizo presente, los fuegos artificiales siguieron destellando, ausentes a lo anterior.

—¿Ha sido un fuego artificial?—Tenten entrecerró los ojos. Aunque la respuesta era bastante evidente.

Un fuego artificial jamás tendría tanto alcance y no habría en consecuencia una explosión como aquella.

Neji activó su byakugan acortando la distancia y evaluando la infraestructura de la presa percibiendo una ruptura aunque a la vez observó alrededor algo que pudiera causar tal afectación, sin éxito.

—La presa va a romperse en cualquier momento, tiene una fisura estructural.

Ante tal panorama y ansiosos por el resultado aparente, se acercaron a la estructura que se hallaba a medio kilómetro de distancia. Al llegar pudieron percibir la grieta que filtraba agua, no tan grande, aún.

—Necesitamos evacuar a las personas de la Aldea-Habló la gran bestia de Konoha, con su rostro bastante serio, algo bastante anormal.

El equipo asintió y antes de dispersarse, la voz profunda de Gai los detuvo.

—Tenten, necesito que nos des algo de tiempo sellando temporalmente esa grieta.

La mencionada bufó. — ¿Esta bromeando, cierto? Yo no puedo... —Se detuvo abruptamente al ver la ceja alzada de su sensei en claro desacuerdo. —No se referirá a ... aún no lo he perfeccionado, además no se si funcionara. —Remarcó insegura.

—Claro que podrás, después de todo eres parte del equipo Gai y nosotros siempre logramos lo que nos proponemos. —Sonrió ampliamente y bastante satisfecho de su frase tan motivacional.

Ella apretó los labios y asintió poco convencida y miró el agua saliendo en chorros.

—Solamente necesito parar el agua unos segundos para asegurarlo y retenerlo.

—Neji, encargarte de eso.- Y sin decir palabra alguna desapareció junto a su pequeña réplica hacia el pueblo para comenzar a evacuar.

Tenten suspiró con resignación, no podía fallar en ese punto, por las personas y su propio orgullo, recordando la frase característica de su equipo

Hoy más fuerte que ayer.

—¿ Puedes hacerlo Neji?—Él la miraba con fijación y lo vio asentir.

—¿Solo necesitas unos segundos cierto?-Ella confirmó con la cabeza. —Puedo darte ese tiempo.

Ambos subieron por el muro de la presa centrando una cantidad mínima de chakra en sus pies. Una vez alcanzada la parte superior cerca de la fisura, Tenten se detuvo a un costado y cerró los ojos, entrelazando sus manos y levantando los dedos índices hacia arriba, concentrándose sintiendo su chakra recorrer su cuerpo, concentrando una gran cantidad en las manos.

Tenia que hacer las cosas bien, si todo salía mal muchas personas morirían y la culpa caería sobre sus hombros.


Dos manchones verdes trasladándose por el bosque a una velocidad deslumbrante.

— Vamos Lee, estás atrasado, has descuidado el entrenamiento, llegando daras 2000 vueltas a la aldea de manos. —Su sensei habló con reprimenda al observar a su querido alumno quedarse a varios metros atrás.

Lee frunció el ceño y unas gotas en los ojos se formaron en sus ojos.

—Lo siento Gai-sensei, además de eso haré 1000 lagartijas.

—Esa es la actitud, ¡ahora Lee!

El agua del río que atravesaba el festival comenzó a desbordarse por el exceso de fluido adquirido y ante el impacto del agua listo para arrasar con todo a su paso.

Una niña gritó al caer al río jalada por la corriente mientras las personas corrían alejándose estupefactos de tan anormal actividad del río. El niña abrió los ojos al ya no percibir los golpes del agua a su pequeño cuerpo encontrando un cuerpo verde, una cazuela y unos dientes resplandecientes.

—¡Tienen que evacuar el área, la presa va a desbordarse, todos vayan al cerro!— Habló con una voz estridente el mayor, ayudando a algunas personas cercanas.

Los ninjas se movían por las callezuelas profiriendo la advertencia y salvando gente, poniendo a prueba sus entrenamientos de resistencia y velocidad algo agotador pero en lo cual no había nadie mejor, atrapada entre las aguas que seguían subiendo, que en un corto tiempo el suelo era inapreciable.

Igual debían encargarse de la histeria colectiva, que aunque intentaban calmar a las personas, eso parecía alentarlos a perder la calma e imposibilitar el trayecto hacia la colina más cercana, provocando más accidentes de los previstos.

—Vamos Tenten, contamos con eso.— Lee observó la presa a lo lejos con gran determinación, con una pequeña ardilla en el hombro que había rescatado entre el agua.


El ninja subió hacia el borde esperando alguna señal de su compañera para introducirse y bloquear la salida del agua del tiempo suficiente para sellar provisionalmente la fisura. Observó a la castaña con las manos entrelazadas

Unos minutos transcurrieron cuando el agujero cedió más, el elemento femenino del equipo Gai torció los labios e invocó un dispositivo metálico adaptable de un tamaño considerable que el inventor de Konoha le había dado hace un tiempo.

Y sin esperar más tiempo subió la mirada encontrando los orbes malva quien reaccionaron en señal introduciéndose al agua de la presa y acercarse al orificio de la pared aguantando la respiración en sus pulmones. Activo su poder ocular ubicando el punto exacto y activó su kaiten originando una corriente con ayuda de su chakra desviando por unos segundos la presión hidrológica de la fisura, suficientes para que la fémina actuara.

Tenten fijo toda su atención en el agujero esperando un leve cambio, que llegó a los segundos cuando la salida del agua se volvió nula. Con un movimiento fuerte y contundente fijó con ayuda de su chakra el aparato a la presa, ajustando al tamaño requerido y las garras de los bordes siendo sujetada con gran precisión.

Dio un salto atrás observando su trabajo y ver el resultado mientras el agua volvia a correr, con incertidumbre de haber errado a pesar de la confianza depositada de su maestro. Mordió levemente su labio inferior y dejó salir el aire retenido cuando vio al Hyuuga asomándose en el borde y acercarse a su ubicación.

— Ha quedado perfecto, de verdad pensaba que...—Tenten observaba sin creerse el bloqueo, mientras sus mejillas se ensanchaban dejando paso a una sonrisa resplandeciente.

Neji contempló dichas acciones en un nulo intento de decir algo al respecto, sintiendo algo cálido en su interior queriendo salir, comentar algo agradable por tan admirable trabajo. Sus labios se entreabieron con ligereza se detuvo abruptamente sintiendo una fuerte presión en su pecho, sus músculos se tensaron al ver la mano femenina acercarse a su rostro sin aviso previo. Ante tan abrupto movimiento, él intentó retroceder sin éxito.

Con la confianza tan característica de la fémina, apartó un mechón de cabello del rostro masculino y sonrió sin conocer el efecto que un simple gesto había provocado en el músculo cardíaco contrario.

— Listo— En ese momento se escuchó a lo lejos un ruido estridente. — Tenemos que ayudar Neji.

Y emprendió el camino hacia el festival, siendo seguida por el ninja aún estupefacto por tan imprevisto acto.

Al arribar a la aldea civil se encontraron con las cosas bajo control, el agua comenzaba a descender al escasear y dispersarse por el bosque aledaño. Aunque la corriente había ocasionado un corto eléctrico, inhabilitando cierta zona, dando sentido al ruido que habían escuchado.

Algunas personas se encontraban en zonas aisladas al no alcanzar la colina y por el incidente reciente, las cuales los recién llegados se encargaron de trasladar al sitio establecido. Una vez terminado con dicha tarea comprobaron que toda la gente se encontraran reunidos, con daños mínimos.

Neji transitaba entre la gente en busca de alguna señal del resto de su equipo, visualizó el peinado curioso de su sensei, quien percibió su presencia y encontró su propia mirada con la suya, sonriendo satisfecho ante su tarea cumplida con éxito, a su lado observó a Tenten suspirando con cierto cansancio, así que emprendió el camino hacia ellos.

Sus pies se congelaron en su sitio y la acidez cobró vida nuevamente.

Contempló, a unos cuantos metros antes de llegar, a su mejor amigo llegando y estrechando entre sus brazos al elemento femenino de su equipo y susurrarle algo en la oreja, que la hizo sonrojar.

Se quedó de pie mientras muchas imágenes volvían a su cabeza y una mueca, sin percibir, se formaba en su rostro. Las manos ardían con ganas de hacer algo al respecto y su racionalidad comenzó a esfumarse. Su pecho presionando con fuerza, la ira materializándose con fuerza.

Y por la periferia de su visión encontró una mirada negra observándolo con dureza.

Recordó las palabras de su sensei y de forma instantánea siguió su camino hacia la ubicación de su equipo, recordando respirar, aunque requería un control extremo.

Sentimientos explosivos que empujaban por salir y estaban por colapsar. Llegando al lugar de la detonación.

—¡Ese ha sido un trabajo en equipo increíble, mis jóvenes pupilos! — Llevó su mano al centro de donde todos estaban.

Les dedicó una mirada rápido y eso bastó para que su copia más joven abriera la boca en entendimiento y la llevará al centro, encima de Gai.

Tenten frunció el ceño cansada y puso la suya encima de la de Lee, lo hacía meramente para acabar ese espectáculo, y para evitar el griterío de Gai por no seguirle la corriente.

Gai miró a Neji, quien solo frunció el ceño, huyendo de la mirada de su profesor, no iba a prestarse a semejante ritual que solía hacer cuando su trabajo había sido arduo. Estaba cansado de todo ese espectaculo.Él sabía por qué estaba haciendo eso, más que por un buen trabajo en equipo, todo ese teatro por traerlos al circo y ahora esa muestra de unidad.

Podía irse al infierno si fuera por Neji.

Maito se aclaró la garganta presionando a su alumno, incitándolo a esa acción. Le sostuvo la mirada con fiereza, la cual fue recibida con igual firmeza, lo cual elevó la tensión. Tensión que fue rota cuando llamaron a Gai desde el otro lado del cerro para hablar con el líder de la aldea y ofrecer su total agradecimiento, situación que lo desplazó de la escena, desapareciendo, para tranquilidad de Hyuuga.

Pero el silencio que Neji requería para calmar el huracán en su interior no llegó aún, como tenía previsto, cuando su sensei se fue.

—Neji ¿qué sucede?- susurró la fémina del equipo, acercándose levemente al masculino, e intentando encontrar su mirada, cosa que fue en vano.

Lee se acercó un poco a su gran rival y le dedicó un gesto desaprobatorio ante sus acciones, con aire ligero, casi como si estuviera fingiendo estar indignado, siempre exageraba sus reacciones y su comportamiento, con tanta efusividad que le enfermaba al prodigo de los Hyuuga.

—Esa es nuestra señal Neji, solamente hazlo.

Con el sentimiento burbujeando en la parte más alta de su garganta y tan cerca del punto de quiebre, Neji abrió la boca.

—Esa no es nuestra señal, es su estúpida señal. —Remarcó con gran énfasis la palabra su, dejando en claro que eso no formaba parte de sus costumbres.

El aire a su alrededor adquirió un peso que realmente todos suponían que había sido arreglado, que las cosas estaban bien, algo de lo cual estaban equivocados. El rostro entusiasta de Lee se borró, dejando entrever un deje de duda genuina y seriedad, cosas bastante ajenas a él.

—¿Qué?—Lee no pudo articular más palabras.

Ante tales palabras salidas sin razonar, como cada oración que decía desde el momento en que consiguió hablar, y empujado por el sentimiento que recorría su garganta, abrió levemente los labios para dar respuesta a la pregunta tan corta, que de alguna forma su propia voz le martillo con fuerza la cabeza.

—No se puede esperar más de un ridículo y mediocre maestro, junto con su pupilo que no acepta su destino, no me involucren en sus espectáculos.

Lee retrocedió levemente, pensando que no había sido percatado su movimiento, pero los Hyuuga tenían la mejor visión de todo Konoha. Dio un ligero paso, recibiendo el golpe verbal certero y abrumador que fue otorgado por su mejor amigo. Acción que sucedió en una milésima de segundo y en una rápida respuesta, la pequeña bestia de Konoha dio un paso seguro, con el fuego de la determinación ardiendo en sus redondos ojos.

—Puedes hablar lo que quieras de mi, pero no te permitiré que lo hagas de Gai-sensei. —Su voz estridente retumbó en los oídos del Hyuuga. Era suficiente.

En un movimiento limpio giro sobre sus talones, dándole la espalda a sus compañeros de equipo, dando finalizada esa pequeña disputa. Él no se prestaría mas a eso, había dicho lo que tenía que decir y no podía soportar estar un segundo más en ese lugar.

—Retractate, Neji.— La voz de Lee sonó similar a un ultimátum.

En respuesta el genio dio tres pasos alejándose del sitio. Ese movimiento fue suficiente para que su compañero reaccionará en respuesta a la petición de Lee. Una mano posicionándose en su hombro detuvo el andar del castaño. Deteniendo su poca voluntad para controlarse.

Exigiendo, Incitando. Provocando.

Tenten observaba realmente confundida la sucesión de hechos sin tener oportunidad de pensar y preveer lo que de venía. Lee sujetando el hombro de su compañero con gran firmeza y con fuerza, con aire de querer obligarlo a dar la vuelta. Neji en su sitio sin mostrar signos de estar alterado. No podría estar más equivocada.

La presión en su garganta intensificándose y aquella mano en su hombro, mano de su rival y del causante de su desequilibrio, marcó el final de su autocontrol.

En un movimiento digno de un Hyuuga, apartó la mano contraria de un sordo y fuerte golpe, cortando cualquier contacto. Lee sin esperar una reacción tan violenta de parte de su recatado amigo, recibió el golpe sin poder defenderse y cuando sus piernas reaccionaron puso una distancia considerable con su contrincante.

Tenten entreabrió la boca con el corazón desembocado buscando salir y las ideas intentando entrelazarse. Debía hacer algo, decir algo o detenerlos, aunque permaneció clavada en su sitio ya que jamás había sucedido algo como eso. En todos esos años Neji y ella habían soportado aquellos arranques de energia, acciones vergonzosas y demasiada enforia de su sensei y compañero, aunque eso simpre les había resultado fastidioso, jamás pensó que algo como eso, sencillo y tan recurrente, llevará al limite al genio, sonaba tan exagerado. Eso no era para tanto.

En un limpio movimiento y tomando ligeramente por sorpresa a su contrincante, Lee eliminó la distancia entre ambos ninjas y propició algunos golpes sin reprimirse hacia su contrincante, acciones que fueron repelidas con gran maestría por el Hyuuga.

El Byakugan se abrió paso en el enfrentamiento, como si adivinara los movimientos del otro antes de hacerlo, algo que podría parecerle a cualquiera que no conociera a un Hyuuga. Pero Lee había esperado toda su vida para demostrar algo y más ante su mayor rival.

El esfuerzo puede ganarle al talento natural.

Y le siguió el paso al Hyuuga.

Neji apretó con fuerza los dientes ante la sonrisa autosuficiente de su compañero, acción que trajo recuerdos a la cabeza del genio. Las imágenes comenzaron a invadirlo, cegando su raciocinio y potencializando con impulsos involuntarios sus movimientos, sintiendo el ácido recorrer su garganta, presionando con fuerza su cabeza. Neji jamás había deseado algo con tal intensidad, sus natas habilidades vinieron con la herencia y luego de un arduo entrenamiento había superado a la rama principal, avergonzandolos. Él siempre obtenía lo que quería.

Hasta ahora.

Y la frustración de tal derrota, ridícula, absurda y emocional, era aún más humillante que haber perdido contra el idiota de Konoha.

Tal humillación y las emociones consecuentes a todo eso, lo llevaron a tener una simple idea en la cabeza.

Él debía ganar.

Y el mundo se convirtió en una cámara lenta.

Bloqueó un movimiento rápido apartando el brazo vendado y vio una apertura. Era suficiente, en un golpe rápido y certero alcanzó a rozar el pecho de Lee.

—Tamashī kūkyo no jutsu.

Al pronunciar aquellas palabras, una ventisca fue arrojada hacia el cuerpo del poseedor de la malla verde, casi dando en el blanco. Su muñeca fue tomada en pleno ataque y con una fuerza sobrehumana fue lanzado a unos metros, estrellándose con un árbol cercano, alejándolo de Lee.

Una vez que recuperó el aliento, luego de algunos segundos, alzó la mirada encontrando a Gai a un lado de su pupilo con aquella expresión en el rostro, mirándolo. Decepción total, dureza que atravesaba el espacio y lo apuñalaba con fuerza, o eso intentaba. A Neji no podría darle mas ahora.

Él pudo escuchar las palabras que no fueron pronunciadas.

Lee estaba en el piso, inmóvil.

Tenten a su lado, repitiendo su nombre una y otra vez, intentando sin éxito traerlo a la realidad. Aunque bien sabía que necesitaría más que sacudirlo o gritarle para que recuperará la conciencia, ella sabía lo que Neji le había hecho y una dolorosa punzada le impedía respirar con normalidad. La pregunta no era qué, sino por qué. ¿Qué jodido había sucedido para que Neji le hiciera eso a Lee?

Neji se incorporó con lentitud, ante la vista de los habitantes de la pequeña Aldea y se alejó sin más de ahí, sintiendo aún esa mirada encima de Gai, hasta que pudo perderse entre la gente, desapareciendo en la nada.

Gai se arrodilló ante Lee y apretó los labios mientras veía a su pupila trabajar en el cuerpo drenado de su querido Lee. Maito había visto aquellos ojos oscuros en el Hyuuga, llenos de ira, frustración y odio. Esa mirada que pensó jamás volver a ver. Él lo sabía, Lee había tenido suerte, de que él lograra desviar a Neji, o su vida podría estar de un hilo. Aunque la lesión existía y no solamente la física.

Neji había usado esa técnica ante un camarada, un amigo, un hermano. Ellos eran familia.

Él había usado una técnica prohibida contra Lee.

¡Hola chicos queridos!

Sé que los he dejado así, pero por fin esta el capítulo y esta que vale la pena la espera, todo comienza a explotar y las predicciones se hacen realidad.

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