Capítulo 18: Vorágine


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Sus ojos malva estaban fijos en el cristal que estaba enfrente y lo que estaba tras de él. El sonido del monitor de sus signos vitales a cada momento resonaba con mayor fuerza, dejando establecido su ubicación.

Su reflejo le era devuelto con prontitud. Su cabello estaba casi del tamaño original, el tenerlo corto era algo lejano. Unas ojeras bajo los ojos, sus días de no poder dormir habían regresado, es decir ¿cómo podría dormir con los sucesos que habían sacudido su vida en unos segundos?

Contempló el cuerpo inerte e inconsciente de su compañera en esa camilla de hospital. Suspiró tan contrariado consigo mismo ¿cómo debía sentirse? Tenía unas nauseas tremendas que no se iban, aunque ya habían pasado dos días del suceso. Del ataque a Konoha donde uno de los enemigos había sido Tenten. Tocó el cristal con las manos en un vago intento de entender que todo esto era real.

Tenten estaba enfrente de él.

Preso de sus instintos se movió dentro de la habitación y de mantuvo de pie, a su lado. Contempló el rostro de la kunoichi tan relajado, como si estuviera durmiendo. Aunque la realidad estaba cerca de tal cuestión.

Él era el genio Neji Hyūga, capitán ANBU ¿por qué no podía entender que estaba sucediendo? No lograba conectar todas las ideas, porque no tenían coherencia. Su último recuerdo era ver a Tenten pidiéndole ayuda, estirando su mano en una súplica, posteriormente su cuerpo estallando hasta que no quedó nada. Su pesadilla más recurrente y con la culpa que pensaba soportar toda su vida. Todo se fue a la mierda hace dos días cuando la vio de frente a él, con una mirada y vestimenta irreconocible. Preso de su propia ira al pensar que usaban su imagen, quiso matarla, acabar con el juego que el enemigo quería jugar. Su mundo se detuvo momentos antes de acabar el enfrentamiento cuando ella pronunció su nombre y esa mirada que tanto añoraba regresó.

En ese momento todo su interior se lo gritó, era Tenten, Tenten estaba viva.

Lo cual no tenía ni el más mínimo sentido. Él la vio morir ¿cómo era eso posible? Por lo cual se sentía fuera de todo contexto, como si estaba en un sueño. Por lo cual cuando Tenten cayó inconsciente enfrente suyo, no pudo detener su caída. Los ninjas medico llegaron a auxiliarlo, el no necesitaba asistencia médica, solo quería respuestas. El cuerpo de la kunoichi fue llevado al hospital sin retrasos.

Habían acontecido dos días y Neji seguía necesitando saber, aunque tenía varias teorías. Que aquella muerte que él había presenciado fuera un genjutsu o que aquella explosión no mató a Tenten, solo la hirió de gravedad y el enemigo la capturó, para posteriormente utilizar un jutsu para poder controlarla. La primera opción era la que más le convencía.

Sin embargo, antes necesitaba asimilar y entender que esto no era un sueño, que Tenten estaba enfrente suyo. Alargó su mano y tocó la mano femenina que descansaba en su regazo. Algo bastante turbio sacudió su interior. Profundo, fuerte y abrumador, causando estragos en su interior. Apretó los labios, su atención se dirigió al rostro femenino.

Tenten estaba ahí. Se repitió por vigésima vez en lo que iba del día.

Lo repitió una y otra vez en su cabeza. La presencia de personas lo hizo retroceder unos pasos y sus ojos buscaron a los recién llegados, aunque ya sabía de quienes se trataba.

―Neji ¿Cómo esta?

El Hyūga observó al resto de su equipo en la entrada del cuarto con las expresiones más serias que jamás pensó ver. Lee y Gai estaban igual de confundidos. Deberían estar gritando, pero su compañera estaba en un tipo de sueño profundo y no sabían que se encontrarían al despertar, por lo cual se mantenían expectantes, después de todo estuvo en manos enemigas durante dos años ¿no?

―No hay cambios. ― Él no se había ido a casa en todo este tiempo.

Había realizado inspección en Konoha buscando heridos, ayudar a los comercios que se mantenían óptimas condiciones, burocracia, liderar a su escuadrón, atención a donde se le requería, a fin de cuentas, todo era un caos. Había sido un ataque grande a Konoha, pero seguía la infraestructura, había áreas más afectadas que otras.

―Neji, Kakashi quiere hablar contigo. ―Gai mencionó mientras tomaba asiento a un lado de la cama.

El Hyūga asintió saliendo del cuarto y viendo a sus compañeros comenzando a parlotear con Tenten inconscientemente, en un intento de aligerar el panorama.

Aún recordaba a Lee corriendo hacia él, gritando y pidiendo saber si ella era Tenten o no. Sus ojos oscuros, grandes y furiosos demandando respuestas, un tanto de rencor al verlo atacar a Tenten mientras lo sujetaba fuertemente de los brazos en un intento de demandar aún más su atención. Sin embargo, Neji no tenía respuestas a esas preguntas. Simplemente acertó a ver al equipo ninja llevarse a antigua compañera y observó sus manos unos segundos. En ese punto solo pudo intentar ayudar en lo que podía en intentar capturar a los enemigos y a la gente.

Entró a la oficina de un derrotado Hokage que tenía que lidiar con todos los destrozos de la aldea, con los heridos y en la búsqueda de los enemigos que hicieron todo esto. Los que fueron capturados habían tomado una cápsula de cianuro muriendo al instante. Los cuerpos dejados en la aldea explotaron sin dejar rastro. Suspiró viendo al Hyūga enfrente suyo. Era evidente que no lo llamara antes, no era una prioridad el tener su informe cuando lo importante era velar por el bienestar de la gente.

―Neji, háblame de tu informe. ―Presionó el puente de su nariz.

De forma resumida y como si estuviera hablando de cualquier otro informe de misión, Neji relató los sucesos acontecidos. Kakashi simplemente lo observó con el aire pensativo que le caracterizaba.

―Ahora necesito saber ¿Ella es Tenten?

Dudó unos segundos, considerando lo que su mente y sus instintos le decían.

―Posiblemente. ― Contesto tajantemente.

― ¿Cuál es tu teoría? ― Escribió un par de cosas en unos papeles que tenía enfrente y volvió su atención a él.

― No puedo asegurarlo en totalidad, pero en el último momento pareció salir de un trance, como si...

― El enemigo la estuviera controlado. ―Terminó la frase el ninja que copia. –Bueno, creo que eso no podremos saberlo hasta que ella recupere la consciencia. Una vez que despierte podremos saber con seguridad a que nos enfrentamos. ― Acomodó unos papeles hasta alinearlos y levantó la mirada oscura. ― Unos ANBU estarán monitoreando su habitación. Te relevarán para que puedas descansar.

Neji simplemente logró asentir sin contradecir la orden directa de Kakashi, porque, aunque había sonado como una sugerencia, el peso en sus palabras era evidente. Él se había ofrecido voluntario de vigilar a la que creían era Tenten luego de terminar sus labores en la aldea. Estuvo ahí un día completo fuera del cuarto, sin poder ingresar. Su propio organismo no se lo permitían. Fue capaz hasta momentos antes que Kakashi lo requiriera. No se sentía muy dueño de sus movimientos y se sentía externo a su cuerpo, como si se moviera por inercia. Lo atribuyó a la sucesión de hechos y el cansancio.

Volvía de una misión cuando todo esto sucedió, no había comido ni dormido con propiedad. Su organismo podría colapsar, por lo cual simplemente obedeció. En su apartamento demoró más de la cuenta en la regadera, quitando toda la suciedad de su cuerpo, sintiendo el agua caliente relajar sus músculos y limpiar sus propios pensamientos.

Una vez afuera y comió un poco antes de dejarse caer en la cama. Su mente se mantenía alerta por el abrumante conjunto de cosas que llenaban su cabeza. Antes de irse de misión tenía la carga humillante y aplastante de haber sido sometido por su clan. Sentía aún el cuerpo adolorido y la moral dañada cuando se enfrascó a esa misión de emergencia, cuando había decidido mantenerse al margen un tiempo y no ver a nadie hasta que su orgullo dañado regresara. Se sentía sucio aun cuando regresaba de la aldea y esto le dio en la cara de lleno. Por lo que no sabía dónde estaba parado, como debía sentirse y mucho menos que debería afrontar eso.

Su mente cansada lo arrastró con Morfeo, cayendo sin parar en la penumbra.

Sintió la tierra en los dedos de las manos y aplicó fuerza en las palmas para levantarse, apartando el cabello de su rostro. Observó los árboles alzándose imponentes a su alrededor y el cantar de cientos de aves en las ramas frondosas que impedían la entrada libre de la luz. Avanzó un poco confundido entre los árboles y observando de reojo las sombras moviéndose a su alrededor.

Llegó a un claro donde una persona de espaldas lo recibió, tenía un ave posada en su dedo cantando una melodía que las demás aves en los árboles repetían. Neji caminó un par de pasos acortando la distancia aun cuando sabía de quien se trataba, a pesar de eso las palabras se quedaron en su garganta.

―Padre...― Su voz salió luego de unos minutos más profunda por el impacto de verlo.

El hombre sonrió ligeramente sin apartar la mirada del ave en sus manos.

―Neji, cuanto has crecido.

Se preguntó para sí mismo si se refería a su edad, su estatura o más bien al paso del tiempo sobre su alma y su mente. Neji se acercó un poco más aun perplejo ante la visión en sus ojos, la boca de su estómago picaba en respuesta.

No sabía si era un sueño, una visión o aparición, pero considerando el estado actual de su vida, decidió realmente no darle algún nombre. Y más aún cuando el mismo se emocionaba de ver a su padre una vez más luego de tantos años, aunque fuera una visión o juego sucio de su mente. Intentó decirle algo, secretamente tenía tantas preguntas para él, tanto que hubiera querido contarle, tanto que hubiera querido saber, pero algo le cerraba la garganta.

― Este sitio solía ser el favorito de tu madre, Akiko era una gran mujer― externó el Hyūga mayor esbozando un tipo de sonrisa tan cálida.

Neji Hyūga no recordaba haber escuchado mencionar antes a su madre, no se le venía una imagen mental ya que había fallecido cuando él era muy joven. En toda su vida la mención de su madre entristecía a su padre y él entendió a su corta edad que debía omitir cualquier cuestión respecto a ella.

― Lamento no haberte hablado nunca de ella, ― indicó con cierta melancolía en la mirada, aquella que siempre parecía tan apagada en vida. ― estaría orgullosa de ti.

Neji sintió su corazón sobrecogerse al punto de ser doloroso, una memoria borrosa de una silueta femenina vino a él, esta probablemente se trataría del único recuerdo que su subconsciente había atesorado. Pero al punto a como estaban las cosas no sabía que tan cierto sería esa última parte. Ni el mismo sabía si estaba satisfecho del lugar en el cual estaba.

― Ha sido difícil ― se atrevió a confesar el genio en voz baja y con los labios apenas entreabiertos, sin poder decir toda la frase que su mente había planeado.

En ese momento él pensó de la ausencia de su padre lo abrumó, trayendo consigo los pensamientos de añoranza del pasado.

― Es una fortuna que nunca hayas estado solo― le expuso su padre depositando su mano en su hombro.

El ave en su mano emprendió el vuelo entre lo alto de los árboles. La boca de Neji se curvó pensando al instante en dos personas en particular. Uno que ocupó de alguna parte como una figura de autoridad y respecto, ayudándolo a forzar algunos valores que había rechazado en su época oscura. La otra le enseñó una rivalidad limpia y como el trabajo duro podía superar hasta el propio talento nato. A pesar de su escandalosa personalidad, no concebía su vida en su ausencia.

― La vida es como un arroyo y nosotros somos hojas que caemos en él. ― Hizashi habló divagando, aunque escuchar su voz tranquilizó a Neji. ― Esto no quiere decir que nuestro destino este escrito, existen varios canales, bifurcaciones, decidimos en cuál de ellas navegar―indicó tomando una hoja y dejando que el viento la atrapara precipitándose sin control hasta atraparla con la otra mano― a veces podemos perdernos, pero las personas que apreciamos están allí para ponernos en el camino adecuado, las veces que sean necesarias.

Neji Hyūga evocó una memoria en particular, una que parecía tan banal de un día de entrenamiento normal. Una versión suya más joven, los exámenes chunin habían pasado apenas unos meses atrás. Su cuerpo estaba exhausto, sus piernas apenas lo sostenían en pie. Desde su derrota entrenaba hasta el cansancio total, poniendo su cuerpo al límite. Aunque su camino ya no estaba dirigido a la venganza, su poderoso orgullo no podía evitar sentirse lacerado al pensar, que a pesar de ser llamado prodigio y haber superado barreras, impuestas por su clan, por su propia cuenta y su talento nato, había sido vencido al final.

No era tampoco sencillo olvidar tan rápido todo lo que había creído durante por todos esos años y lo cual había forzado su carácter.

El peso su cuerpo por fin venció y se desvaneció cayendo de rodillas sosteniéndose con sus manos lastimadas. Unas manos femeninas le tomaron el brazo y la espalda, aquellos ojos castaños iluminaron por primera vez su rostro, ella le obsequió una sonrisa y le ayudó a reincorporarse.

― ¿Cuánto tiempo llevas así? ― preguntó la kunoichi preocupada.

El simplemente no respondió, deshaciendo el contacto y manteniendo su orgullo aún vigente ante el cansancio. Notablemente el genio se había presentado horas antes para un "calentamiento" porque estaba exigiéndose más de la cuenta.

―No tienes que hacerte el duro, Neji. ― Tenten acomodó sus pergaminos listos para poder entrenar, ya que se habían citado a esa hora. ―No conmigo al menos, yo siempre estaré para apoyarte. Somos un equipo ¿no?

Ella le sonrió de aquella forma que era únicamente suya y Neji fue consciente por primera vez que ella fue una gran razón de la dominación de las técnicas que tenía prohibidas y que lo había ayudado en sus entrenamientos sin preguntar, ni quejarse de lo intensivos que eran, aun cuando terminaba siendo poco empático.

Tenten le ofreció una botella de agua, él simplemente aceptó sintiendo el líquido apagar la sed en su garganta. La fémina invocó una de sus armas de mano.

―No tienes que ser o hacer lo que los demás esperan de ti, simplemente debes luchar por lo que crees que es correcto y defender tus propios ideales. ― Y sin darle oportunidad lo atacó.

Ella siempre era de esa forma, no se detenía a consolarlo o preguntarle qué es lo que pasaba. Por qué lo sabía perfectamente, sin preguntar. Lo conocía lo suficiente para poder ver a través y decir las cosas correctas en los momentos más indicados. Neji contrarrestó su ataque, desatando un enfrentamiento amistoso.

Y es que él siempre se había esforzado el triple, aun cuando había sido bendecido con un talento nunca antes visto en el clan Hyūga, para demostrar su posición y como alguien como él era más capaz que los altos mandos del clan. Siempre intentando ser el mejor y poner en alto su frente. Su orgullo se inflaba cada vez más.

Pero ciertamente Tenten tenía razón, eso no era lo verdaderamente importante, ni su posición ni demostrar algo en lo absoluto. Sino creer en algo con fuerza y defenderlo. Su derrota en los exámenes no determinaba nada, sino lo que él estaba dispuesto a seguir a partir de ese momento. Y que a pesar de lo que eligiera, no estaría solo.

Su mente lo trajo de nuevo a un lado de su padre quien alimentaba a un ave con algunas semillas en la mano. Ese recuerdo trajo consigo la incógnita del actuar de su propio padre.

― ¿Por qué te sacrificaste por el clan? ― Soltó sin más, en tono de reproche.

Neji estaba tan enfermo del clan Hyūga, de lo que representaba y el peso que este ejercía en su vida. Luego del enfrentamiento que había tenido luego de intentar defender lo que creía correcto, sus ideales, y como fácilmente fue sometido, decidió mantenerse al margen lo más posible, nuevamente. Agradeció que sus misiones lo mantuvieran fuera de la aldea. Aún recordaba el dolor taladrante en su frente y la inexistencia de la compasión de aquellos hombres en accionar tal cosa humillante.

El clan no merecía lealtad ni la jerarquía que tenía y mucho menos merecía que su padre se hubiera sacrificado por el bienestar de aquellas personas que parecían no importarles nada y que los usaban a su voluntad. Apretó los labios frustrado y resentido por la responsabilidad que esos ojos malva le imponían.

El odio y el repudio a su sangre había vuelto a él luego de aquel encuentro por el bienestar de Hinata. Podían irse al infierno y él no movería ni un dedo para volver a ayudar a nadie de apellido Hyūga.

―Tu muerte no representó cambio alguno, siguen usando al Bouke como carne de cañón que pueden dominar cuando se les antoje. ― Dejó salir sus pensamientos amargos al respecto.

―Por qué es lo que creía correcto, Neji. Era mi hermano y a pesar de la injusticia del nacimiento, hice lo que pensaba era lo mejor. ― Esa sonrisa tan ligera en su padre junto con sus ojos caídos lo contemplaron con calidez. ― Debes seguir tus propios ideales, aunque todo el mundo piense que son incorrectos, debes creer en ellos y defenderlos a como dé lugar.

Neji abrió los labios ante esas palabras con la fuerza de la réplica en su garganta que terminó apagándose. Porque esas palabras les recordaron a las dichas por Tenten tiempo atrás. Tragó saliva pensando en cada una de las palabras.

Vio el contorno de su padre desvanecerse y avanzó ansioso hacía el, olvidando el reproche que quería hacerle. Por qué el tiempo con él era más importante y su ausencia era un golpe duro, lo necesitaba tanto ahora y tal vez por eso se había presentado ante él. Para darle una guía y ponerlo nuevamente en el camino.

―Padre...

Antes de que el joven genio realizara cualquier acción, su padre lo aproximó hacia él y lo envolvió en sus brazos. Por breve instante Neji se permitió dejarse llevar, ser transportado hasta lo más recóndito de sus memorias donde su interior más inocente. Una visión de cuando era un niño y el mundo apenas era un lugar asombroso que adquiría cientos de matices. En ese justo momento donde desconocía la crueldad y donde el destino no tenía mayor relevancia. Por unos segundos fue aquel niño con la intención de volar y comprendió que parte de ese sentimiento no lo abandonaría jamás.

Un ave se perdió en la inmensidad del cielo.

La voz dominante de Hotaka sugería explícitamente el actuar en referencia a los miembros del Bouke que estaban a su servicio y una mejor efectuación de su entrenamiento.

Se habló de una sugerencia de Hisao de aplicar el sello maldito a una edad más temprana. Más que una sugerencia parecía una imposición que de verdad buscaba que se llevara a cabo. Era evidente que una vez que saliera dicha discusión o tema de forma formal, era muy probable que fuera un hecho. Por que recientemente tenía un cierto temor a un levantamiento por parte de la rama secundaria.

La causa era bastante evidente y ante lo ultimo sucedido con el que querían que fuera el líder del Bouke, ese tema parecía que había sido olvidado. O eso se pensaba.

―Y con eso terminamos. ― Hiashi cerró una carpeta que reposaba enfrente suyo.

La presencia de Toneri y Hamura Hyūga era evidente, eran incluidos a ese tipo de reuniones por invitación propia de los ancianos, de alguna forma eran un mismo clan ubicado en diferentes locaciones. Ellos parecían tan tranquilos y sonrientes, sin decir palabra alguna a menos que se les preguntara directamente.

Hiashi estaba por levantarse cuando Hisao lo detuvo con la mano.

―Todavía existe un tema que nos gustaría tratar.

El líder del clan levantó la ceja, confundido ante tal frase, porque según el itinerario que el mismo había establecido, era todo lo que se tenía que hablar. Hace un par de días la aldea fue atacada y los Hyūga se vieron involucrados de alguna magnitud por petición del Hokage, aunque muchos se mantuvieron al margen. Todo ese papeleo y caos en toda la aldea recorrió su junta mensual sobre el clan.

Justo ahora no había tantas cosas de las cuales tuviera relevancia hablar, aún estaba regulándose después de dicho ataque.

― ¿Qué cosa? ― Habló con imponencia ante el desconocimiento de algún otro tema.

Él era el líder del clan Hyūga, cada tema a tratar pasaba por él antes de llevarlo ante todos los miembros del consejo. El hecho de que hubiera algo que no fuera comentado a su persona era un insulto a su autoridad.

―Es pertinente tratar la insubordinación de Neji Hyūga ante miembros de la rama principal y un correctivo absoluto.

Hiashi apretó la mandíbula al escuchar dichas palabras, ya que consideraba que ese era un tema que había sido resuelto en el pasado. Luego de dicha impertinencia de su sobrino, Hisao había hecho demostrado su poder. Algo que removió tanto en el interior de Hiashi pero que simplemente decidió ver.

Ver como su sobrino se revolcaba en el suelo. Soportando cuando pudo en silencio, aunque los gritos fueron arrancados de su garganta luego de que el dolor del sello de maldición no desapareciera. Hisao se había encargado de mantenerlo activo el tiempo suficiente para que Neji perdiera todo el orgullo.

Hiashi se mantuvo en su lugar, tan duro como una piedra, pero sintiendo su interior menguar ligeramente.

―Con todo respeto Hisao, ese es un tema que pensé estaba arreglado. Usted tomo medidas por su propia mano.

Los demás ancianos voltearon a ver a Hiashi con cierta desaprobación.

―Ese no fue un castigo o medida contra él, simplemente le recordé cual era su lugar entre los Hyūga. ― Sacudió la mano como si eso hubiera sido evidente. ― Esperé pacientemente por su accionar ante esto y ahora requiero que usted tome medidas bajo su propia mano. Un correccional tal que jamás vuelva a olvidar su lugar y que la rama secundaria estará siempre por debajo.

Los ancianos a su alrededor asintieron ante esto. Hiashi no pudo evitar mirar a los invitados a la reunión. Toneri parecía particularmente divertido ante la dirección de los hechos. Hamura parecía indiferente.

― Esta de más decir que no será considerado más como líder del Bouke. ― Puntualizó Hotaka.

El hecho de quererlo controlar como líder parecía una recompensa ante sus acciones del prodigio Hyūga o eso pensaba todo el consejo presente.

―Hiashi, Neji debe ser sancionado antes que un golpe interno se lleve a cabo. No pienso que tarde mucho en planearlo. Aunado a eso su insubordinación y el pensar que tiene alguna importancia en el clan más que el de servir al Souke, es inaceptable. ― Su voz resonaba en toda la habitación y el silencio era intolerable. ― Es tu deber como líder del clan Hyūga.

Las miradas cayeron encima de Hiashi Hyūga ante inminente decisión. No le estaban preguntando en lo absoluto, le exigían que torturara a Neji hasta que la idea de un levantamiento o un desacato no cruzara su mente. Había tomado acción para unir a los clanes Hyūga, en una unión matrimonial en la cual se había opuesto Neji. No sabía ahora mismo donde se encontraba Hinata y al consejo no parecía importarles eso.

Hiashi no había dudado en esa decisión, era lo mejor para el clan y lo sabía en ese punto. Él siempre había actuado de la forma para beneficiar a cada uno de los Hyūga. El mismo había marcado al hijo de su hermano, quien se había sacrificado y le había pedido expresamente que lo cuidara.

Se levantó de su lugar, con la expresión más indiferente, digna de un miembro de su clan. La serenidad llenaba todo su cuerpo.

―Repito, la sesión da por concluido y las medidas contra Neji Hyūga han sido tomadas.

Esa respuesta no pareció gustarle a nadie de los presentes en la sala de reuniones en el clan Hyūga.

Abrió los ojos encontrándose el techo de su habitación siendo iluminado por la luz que se filtraba por las cortinas de su ventana. Un sentimiento cálido permanecía en su pecho, con cierta añoranza. Aquel momento con su padre había tranquilizado su alma perturbada. Su cuerpo se sentía más liviano, como si hubiera desaparecido un gran peso de sí mismo y su mente más despejada.

No sabía qué hora era, pero no le interesaba, la paz interior que lo embriagaba era más fuerte que el poder de sus responsabilidades. Se mantuvo en la cama observando el techo y su mente agilizando sus pensamientos con rapidez, dándole forma en su cabeza.

En algún determinado momento se vistió y comió algo ligero mientras no pensaba en nada en lo absoluto. Solamente se dejaba llevar por los minutos que pasaban lentamente. Un sonido rápido y recurrente en su puerta perturbó su paz interior, sintiendo el cambio abrupto de la atmosfera. Algo nuevamente no estaba bien.

Abrió la puerta de su departamento, encontrando a Hanabi Hyūga en la entrada, con el rostro deformado y una sola frase logró brotar de sus labios.

― ¡Mi padre!

Una desazón en la boca de su estomago lo sacudió, por que eso implicaba que tendría que volver a pisar aquel lugar que decidió mantener alejado de su vida. Maldijo internamente y salió junto con Hanabi, recorriendo a toda velocidad la villa del clan Hyūga, para llegar a la sala de reuniones que estaba ubicada al suroeste.

Descendieron su velocidad al encontrarse fuera del lugar. En el camino Hanabi le informó sobre un enfrentamiento del consejo y como todo se había salido de control.

Justo en el momento que Hanabi abrió la boca para terminar el relato, la pared de la sala de reuniones del clan resonó siendo demolida por el impacto de un cuerpo que atravesó el muro sin titubear.

La gente que transitaba cerca haciendo sus compras del día se detuvo abruptamente y el silencio inundó la calle. El humo causado por la tierra agitada por la caída del sujeto se fue dispersando hasta que la imagen fue clara.

Alguien salió del agujero causado en la estructura, una sonrisa sagaz de autosuficiencia y una imagen que había mantenido a Neji Hyūga en su lugar sin poder mover ningún musculo de su organismo. Sentía la boca reseca y el cuchicheo de la gente a su alrededor le recordó que debería respirar. Hanabi se removió en su lugar incomoda.

Hiashi Hyūga en el suelo con dificultad para levantarse y Toneri Hyūga mirándolo desde arriba con superioridad.

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