Capítulo 22: Ascendente
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El mensaje había llegado en forma de pergamino sin que lo viniera venir y agradeció ver el llamado en el papel. Sabía por los comentarios de Lee que había mucho auge con referente a las misiones de Konoha, por lo cual había visto venir esta situación.
Dejó todo arreglado antes de poder librarse de las obligaciones del Clan Hyūga y salió con su atuendo de ANBU. Pantalones negros y una playera sin mangas del mismo color que era cubierta por el chaleco táctico de la organización. Unos tipos guantes que le llegaban hasta los codos pero que tenía los dedos libres para poder utilizar sus técnicas. Su máscara colgaba de su cintura.
Aquella vestimenta le daba una familiaridad agradable, sobre algo que disfrutaba hacer y sabía que era bueno haciéndolo. Algo donde se sentía que era el mismo. Como si todo regresara a la normalidad de hace un par de meses, con una sola variable.
La vio parada a las afuera de la torre Hokage, columpiándose en sus talones en la espera de poder encontrarse con su compañero. Desde su regreso parecía más energética. No a la par de sus otros compañeros de equipo, pero lo suficiente para actuar más libremente.
―Neji ― Habló animadamente cuando lo vio, acortando la distancia hasta quedar a su lado.
Él mencionado simplemente asintió e ingresaron a la torre para encontrarse ante el Hokage. Parecía bastante relajado considerando que las misiones de la aldea no dejaban de llegar. Pero Hatake Kakashi siempre era de esa forma.
―Neji, Tenten, es una misión sencilla.
El Hyūga sabía que, si hubiera tenido una alternativa diferente o algún ninja libre, Kakashi hubiera mandado a alguien más a dicha misión. Pero preso por el estrés de tantas misiones acumulándose se vio obligado a llamar a los dos miembros ninjas que estaban menos indispuestos a mandar. Neji seguía lidiando con su clan y el hecho de ser el Líder, debería dejarlo fuera del rango de un ninja normal. Aunque el mismo había insistido en ser considerado en las misiones futuras. Hace tanto que no veía a su escuadrón.
Ciertamente lo que más le preocupaba a Hatake era la Kunoichi. Ella estaba perfectamente de salud y a pesar que ya llevaba unos seis meses desde su llegada a la aldea, aún la idea de ocuparla como un ninja funcional le era algo que debía considerar seriamente. No había habido señales de control mental de parte del enemigo, lo cual le dio un poco de seguridad al respecto. Y eso había decidido que ya era hora de que regresara. Había demorado más tiempo de lo que muchos esperarían en usarla activamente de nuevo, sin embargo, quería asegurarse. Además, estar dos años en manos enemigas era algo que no se superaba con facilidad y aunque estuviera bien físicamente, en cuestión metal podría ser algo bastante complicado de olvidar.
Pensó en su experiencia con Rin y como eso acabó extremadamente mal.
Les informó sobre la misión, que sería llevar un par de pergaminos a la aldea de la arena, que eran de urgencia. En condiciones normales podría mandarlo por medio de las aves a su disposición, pero podría caer en manos enemigas y tenían importancia la información que contenían.
Y si hablaba de urgencia solo podía pensar en un equipo para tomar dicha misión como el equipo de Gai. Sin embargo, Gai y Lee, elementos que hubiera querido mandar a dicha misión, se encontraban en otra desde hace una semana. Por eso decidió ocupar al resto del equipo que estaba disponible.
Ambos ninjas enfrente suyo asintieron y estaban por salir de la oficina del Hokage.
―Neji
El mencionado solamente miró hacia atrás un instante mientras Tenten salía por la puerta. La mirada oscura del Hokage se cruzó con la malva. El Hyūga simplemente asintió.
No tenía ni que decirlo en voz alta. Sabía que a pesar del tiempo que había pasado desde que Tenten había regresado, aún se mantenían alerta ante cualquier señal que podría dejar ver que algo estaba mal. Pero esas dudas estaban casi disipadas, por que nada había ocurrido en todos estos meses. ´Sin embargo, siempre alertas, era lo que todo ninja debía hacer.
Adicional agradecía que le fuera asignado al mismo equipo que Tenten. Al ser su primera misión desde que regresó el podría asegurarse que todo saliera bien. Aunque una ligera punzada de miedo sacudió su estómago. La ultima vez que eso sucedió las cosas no salieron nada bien, él había fallado en toda la extensión de la palabra ninja.
Se había distraído, perdido la concentración y dejado las defensas bajas para que el enemigo entrara en su rango de ataque. Y si eso no fuera mucho, había perdido a su compañera a manos de los ninjas enemigos. Algo imperdonable y que al día de hoy lo seguía atormentando de vez en cuando en sus sueños. Ya no de la forma intensa de antes, donde no podía dormir a menos que utilizara un poco de alcohol para nublar sus sentidos.
Ahora mismo se aseguraría que las cosas no volvieran a repetirse. Una promesa personal y un miedo constante. A pesar de tenerla ahí enfrente suyo, caminando hasta la entrada de la aldea y embarcarse en una misión de rutina, aún así tenía un miedo constante y recurrente de estar imaginando todo esto y que despertara encontrándose con su ausencia más fuerte que nunca.
Tenía miedo de perderla nuevamente.
Y tal vez ese miedo recurrente es el que le impedía avanzar, como tanto le repetía Lee en estos últimos tiempos. Neji Hyūga realmente quería profundizar su relación con la kunoichi, pero una voz en su cabeza lo hacía retroceder. Adicional que su liderazgo en el clan le quitaba gran parte de tiempo. En todo este tiempo la había visto un par de veces, contadas, donde su equipo estaba libre para salir. Aunque las dos bestias habían tenido misiones largas en este tiempo. Por eso mismo esperaba la iniciativa de alguno de ellos. De forma contraria no hizo movimiento alguno. Si hubiera salido con Tenten a solas, le hubiera costado controlarse. Aunque la fémina por su cuenta lo había buscado para entrenar y comer luego de un par de horas. Como en los viejos tiempos, tan mundano pero reconfortante.
Aunque había una cuestión que le perturbaba aún más con respecto a eso.
Tenten parecía no recordar absolutamente nada de sus interacciones en el pasado y mucho menos aquella en el bosque cuando fue capturaba.
Aunque darse cuenta de ese hecho lo abrumó un instante, lo entendió perfectamente. Aquel día, que Neji no podía olvidar, ella pudo suprimirlo como un método de defensa en su cabeza. Era totalmente entendible. Por eso, aunque habían pasado tiempo a solas, eso no parecía afectarle a ella como a él. Antes podía sentir una atmosfera diferente cuando estaban ambos. Como cuando le había tocado una canción de su violonchello, sentía una tensión cálida y en esa ocasión pensó que podría estirar la mano y alcanzaría a la castaña de todas las maneras posibles. Podría tocarla y ella temblaría por esa caricia. Neji en ese entonces lo percibió. Y sabía que si Tenten en ese momento de la canción, o mientras era dominado por sus celos, lo hubiera besado, él hubiera correspondido.
A su memoria vino aquel recuerdo vago cuando ella lo obligó a bailar y como en ese momento, si no hubiera sido por un Lee alcoholizado, se hubieran besado. Ella se había acercado lo suficiente para sentir su aliento acariciar sus labios y sin saberlo su organismo lo hubiera impulsado a terminar con esa distancia. El recuerdo de tenerla entre sus manos había sido una caricia en su corazón.
Ellos tenían esa conexión desde antes de que él mismo se diera cuenta.
Entonces…. ¿Por qué ahora parecía inexistente?
Miró a su compañera que caminaba a su lado con una ligera sonrisa en los labios. Lo volteó a ver y le sonrió un poco.
¿Por qué parecía tan indiferente?
Eso lo hizo tragar saliva profundamente, como si eso pudiera arreglar las cosas de alguna forma. La relación que tenían parecía de compañeros, como en sus inicios. En aquella época donde Tenten le ayudó a desarrollar sus técnicas nuevas antes de los exámenes chunin y la época que aconteció a esa. Ella era amable y los respetaba por su gran talento a pesar de estar en la rama secundaria.
Al inicio en estos meses pensó que eran imaginaciones suyas al respecto y que debería darle un poco de espacio. Ella había vivido un acontecimiento traumático, lo último en lo cual pensaría sería en algo romántico. Po eso le dio el espacio suficiente, a pesar de que Lee lo motivaba a ir más rápido. Pero luego de seis meses, de entrenamientos conjuntos, salidas a comer y momentos juntos Neji entendió que el mismo ambiente que los rodeaba a ellos era el mismo que tenían Lee y Tenten.
Y eso lo asustó durante un largo tiempo.
Aunque varias ideas comenzaron a rondar su cabeza ante ese próximo panorama. Los enemigos que la tuvieron cautiva se metieron a su cabeza para manipularla. Tal vez en ese momento la habían afectado a niveles que no habían previsto. Solo debía esperar un poco más.
Neji Hyūga esperaría el tiempo que fuera necesario.
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Habían llegado con gran rapidez a la aldea de la arena y entregado el pergamino pertinente al Kazekage Gaara. Todo estuvo en tiempo y forma, lo cual agradeció el pelirrojo.
Temari había estado particularmente servicial con ellos y bastante tranquila considerando su actitud dominante. Habían comido junto con ellos y la rubia había insistido que se quedaran un par de días en la aldea para ponerse al tanto con la castaña. Neji entendía tenían una relación estrecha a pesar de pertenecer a aldeas diferentes y haber sido enemigas en el pasado.
Tenten aún así dijo que se encontraba en una misión y que tal vez podría volver a la aldea en poco tiempo para pasarla con ella. O si Temari regresaba a Konoha podría dedicarle algunos días. Y ciertamente tenía razón, estaban en una misión por pequeña que fuera y era la primera en un determinado tiempo. Entendía que la castaña quisiera realizarla con éxito.
Por eso emprendieron el viaje de regreso en la prontitud, aunque con tranquilidad, ya que habían cumplido con su misión. No tenían razón de utilizar toda su velocidad para llegar a la aldea y Neji mismo pensó que debían tomarse las cosas con calma. A pesar de que Tenten tenía una buena condición. Ella siempre había sido el elemento mas lento del equipo, considerando que eran el equipo de Konoha más rápido. El Hyūga mismo había fortalecido su rapidez en el escuadrón ANBU.
Cuando el sol comenzó a ponerse decidieron acampar, sacando sus bolsas de dormir para descansar. Como solían hacer en los viejos tiempos. Aunque el primer día le pareció algo curioso el que Tenten no llevara ningún tipo de alimento más que las barras energéticas. No es como que esperaba que ella le cocinara algo.
Simplemente que Tenten era así, le gustaba cocinar y todas las misiones que habían hecho juntos anteriormente, ella siempre llevaba algo. Por más pequeño que fuera para hacer la primera comida del día. No lo esperaba, pero se sorprendió al recordar algo tan banal como eso. Y le hizo entrever que el tiempo había pasado y que posiblemente Tenten no había tenido el tiempo suficiente para preparar algo o simplemente no le había nacido.
Las horas fueron transcurriendo y Neji no despertó a Tenten para relevarlo, no tenía el más mínimo sueño y su organismo estaba en completa alerta. Activaba el byakugan cada determinado tiempo para estudiar a profundidad sus alrededores, para evitar sorpresas.
Observó detenidamente a la Kunoichi que dormía muy cercano a su posición, visualizando las flamas del fuego haciendo contornos en su rostro y remarcando su mandíbula.
No podía dormir bajo ninguna circunstancia, no cuando sus peores miedos parecían materializarse en esa profunda oscuridad que los rodeaba. Sus pesares y pensamientos alzándose como una neblina nublando su cabeza, junto a los sonidos de los animales nocturnos que estaban escondidos entre los árboles. Neji Hyūga respiró profundamente recordándose a si mismo que aquel suceso había pasado hace más de dos años y que todo había cambiado. Él había cambiado, era más fuerte, capaz y rápido. Había desarrollado nuevas técnicas y era lider de su clan y de un escuadrón ANBU. Había madurado tanto física como mentalmente y no dudaría en actuar como fuera necesario.
Él podía y la protegería de cualquier cosa.
Esas palabras hicieron retroceder los pensamientos oscuros que se colaban en su cabeza un poco. Su mirada volvió a fijarse en la kunoichi y como dormía profundamente. Ambos habían madurado en esos años que habían transcurrido.
Anteriormente no sabía que era lo que él quería y esperaba de la vida. En algún momento, en el pasado, había decidido dejar que la vida le mostrara el camino que quería. Justo ahora luego de lograr todo lo que ahora tenía, solo podía pensar en una cosa que quería y era Tenten. Meses antes lo había comprendido, cuando ella aún no despertaba y había decidido esperar pacientemente para que lo único que parecía motivarlo fuera posible.
Años atrás él no había entendido los sentimientos que la fémina despertaba en él, confundido en darles un nombre los había almacenado y aquel había sido el verdadero problema. Eso y su inseguridad con respecto a la relación de Lee con Tenten. Todo eso por que él mismo no se había atrevido a aclarar y darle un significado a aquella sensación extraña que repelía y evitaba notablemente.
Nunca había sentido esas cosas y al ser nuevo en el asunto, años atrás, se había abrumado. Además, que se negaba a aceptar que fuera algo tan mundano como sentimientos románticos por la chica de su equipo.
Ahora mismo con la madurez adquirida, le avergonzaba su comportamiento anterior. Justo en esos momentos no se iba con rodeos ni vacilaciones y mucho menos dudas Sabía que aquello que sentía por Tenten años atrás jamás había desaparecido. Esos años había estado estático e imperturbable. En un total reposo y recordatorio constante. Se había agitado con violencia en su regreso y parecía haberse fortalecido.
Pero en ese momento, mirándola dormir y sus respiraciones lentas mover su pecho, las palabras de Lee cobraron un sentido completamente nuevo.
A pesar de que todo había cambiado de forma radical ¿seguiría esperando, sin actuar? Eso era lo que el antiguo Neji haría, al ser tan precavido y sensato. Pero las circunstancias no eran para nada lo mismo, todo se había ido al carajo y contrario a lo previsto, tenían una segunda oportunidad.
¿Se quedaría esperando pacientemente y que el destino decidiera el curso de las cosas?
No, eso había quedado atrás. Actualmente era una persona de acciones y de estaba completamente seguro de que es lo que quería.
Ahora la situación con Tenten parecía como si hubiera empezado de cero. Sin embargo, la conocía mejor que nadie y sabía que esperar de ella. Sabía que podría recuperarla, traer nuevamente aquello que se había perdido en esos años.
Haría lo que fuera necesario.
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Cruzaron las puertas de la aldea en la tarde del día siguiente, cuando el sol estaba bajando lentamente por el cielo para dejar el paso al manto oscuro estrellado. Entregaron el informe correspondiente de la misión.
La kunoichi se estiró una vez que salieron de la torre del Hokage, haciendo un sonido en respuesta a sus músculos siendo estirados por sus movimientos.
―Me dejaste dormir bastante, Neji. Vas a mal acostumbrarme ― Le sonrió ligeramente. Comenzó a caminar entre las calles de la aldea y el Hyūga siguió sus pasos lentamente.
Tenten se detuvo varias veces a ver algunos puestos curioseando los artículos que estaban en las tiendas o en las mesas. Neji esperó pacientemente a la fémina, mirando el propiamente los puestos. Algo atrajo su atención mientras Tenten compraba un par dangos en uno de los puestos.
Luego de unos minutos salieron del área comercial caminando con completa lentitud. Neji no tenía ninguna prisa de alejarse de la kunoichi. Ella estaba perdida degustando una varita de dangos y la otra se la había ofrecido al ANBU.
Llegaron a una calle que se dividía en dos y Tenten se llevó el último dango a la boca, con su cabeza metida en ensoñaciones.
―Nos vemos luego Neji. ―Se despidió con la mano, lista para dirigirse a su casa.
―Te acompaño.
Neji realmente no le preguntó y antes de que la kunoichi reaccionaba ya estaba a su lado caminando. Cuestión que la tomó por sorpresa, pero que se recompuso al instante. Tenten sugirió un entrenamiento en unos días o cuando él estuviera libre. Sabía que siendo lider del clan era complicado para él salirse de sus obligaciones. Pero solo Neji estaba familiarizado a tal nivel con su forma de pelear que estaban sincronizados.
Justo ahora el Hyūga estaba bastante conversador, más de lo normal, contando alguna de las misiones que había tenido en el pasado en su labor de ANBU. No tenía nada de prisa y aún cuando llegaron a la puerta de la chica, se quedó de pie, mirándola profundamente. Sentía que el trayecto había sido bastante corto y hubiera querido que el tiempo se detuviera.
― ¿Quieres pasar? ― Tenten habló un poco perdida en sus pensamientos.
Tal invitación sorprendió al masculino, aunque asintió al momento y entró detrás de la mujer una vez que la puerta estuviera abierta. Miró detenidamente aquel departamento que pensó jamás volver a ver. Pequeño, pero todo bien distribuido. En ese momento pensó que el departamento que tenía en la villa del clan Hyūga sería suficiente para que ambos vivieran cómodamente. Aquella lo hizo ponerse nervioso. Su mente se había movido con rapidez, aunque hubiera sido por practicidad. Pero por un instante la idea de ellos viviendo juntos sacudió todo su interior y lo hizo desviar la mirada hasta que sus pensamientos se detuvieran o todo se complicaría.
Era justo como lo recordaba, pero con algunas variables. Como muchos empaques de comida presentes en la mesa. No solía pasar tanto tiempo ahí en el pasado, pero jamás recordó ver algo como eso en el departamento de la kunoichi. Tal ves en el de Naruto, pero de por si estaba muy sucio.
Vio a Tenten moverse nerviosa recogiendo las cajas vacías de comida para llevar y desaparecer en la cocina.
―Tú puedes cocinar ¿no? ― Recordaba los almuerzos que solía llevarle en los entrenamientos o algunas veces que ella lo había invitado a comer. Sabía que Tenten era muy buena en ello.
Ella regresó luego de unos instantes con una sonrisa nerviosa y sintiéndose un tanto incomoda. Era evidente que no esperaba recibirlo ahí.
―Si ― Pareció dudarlo un momento. ― Solo que no tengo muchas ganas.
Neji se quedó viéndola unos segundos que parecieron largos y se dio la vuelta, visualizando la mesa que tenía enfrente del pequeño sillón. Tenía algunas armas ahí y un pergamino sin terminar. Tal vez estaba trabajando en ello antes de ser llamada de misión.
Neji Hyūga era bastante observador y tenía una memora exquisita. Por lo que un rápido panorama del departamento le hizo darse cuenta que la mesa que estaba junto a la ventana y la cual usaba para la adivinación, estaba llena de armas. No había percibido las cartas que usaba para ese pasatiempo.
¿Lo había abandonado?
Él siempre había sido muy dudoso conforme a esa práctica que le gustaba mucho a su compañera y que solía hacer con frecuencia. Pensaba que disfrutaba hacerlo, pero tal vez ahora mismo no creía en la adivinación. No cuando estas no le habían dado un panorama de lo que sucedería. Aunque tal vez no funcionaban con uno mismo. No entendía ni le importaba entender sobre la adivinación.
Lo curioso es que Tenten ya no la practicara.
Tenten preparó un poco de té para compartir con el Hyūga mientras se ponían al corriente de varias cuestiones. Ella preguntó mucho al respecto sobre las cosas que habían cambiado y él habló más de la cuenta. De todas formas, al dejar en claro sus intenciones en medio de la misión, debía poner de su parte para que esto funcionara. Debía alcanzar nuevamente a la kunoichi.
Ella parecía muy curiosa de todas las cosas que habían sucedido y como había logrado ser líder del clan. Cosa que tenía plena conciencia que sabía pero que aún así le preguntó.
La tarde se convirtió en una noche oscura y sin estrellas. Neji Hyūga supo que debía irse cuando la vio bostezar mientras hablaba. No quería hacerlo, pero lo hizo más que nada para que pudiera descansar. Salió del departamento con una calidez reconfortarle en el estómago. Aquella que solo podía provocarle el estar a solas compartiendo tiempo con Tenten. Se encargaría que esos momentos volvieran a repetirse y tal vez intentar algo la próxima vez.
Por un momento pudo sentir casi la misma atmósfera que los rodeaba antes.
Solo casi.
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