Se que debería haberlo subido antes, pero los tiempos no me alcanzaron. Sin más, espero lo disfruten.


Capítulo 25: Irrupción


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Inoichi Yamanaka ingresó a la habitación, con la mirada fija en la kunoichi que estaba en la máquina de privación. Con la mirada cansada, perdida en algún punto de la habitación. Ni lo miró a ver cuando ingresó al lugar.

Tenían un par de días adentrados a intentar descifrar los misterios que la inaccesible cabeza de su camarada no daba tregua. Una de los recursos a considerar para estudiar si existía algún cambio al respecto era agotarla físicamente. No la habían dejado dormir en todo ese tiempo. Con un cansancio corporal, la mente comenzaba a menguar, lo cual podría facilitar la interrupción en la cabeza femenina.

Ibiki se mantenía cerca, ante cualquier cosa que podría surgir al respecto, aunque su especialidad consistía en extraer información por agresiones físicas. A pesar de ello, se adentraba al cuarto cada determinado tiempo para obtener información para mantener al tanto al Hokage, que estaba sumamente interesado de la sucesión de los hechos y el avance que tenían.

El Yamanaka se veía frustrado ante eso último, ya que no tenía muchos avances los cuales informar. No había conseguido tanto como quisiera, considerando que él era la última alternativa para poder lograr estabilizar la mente de Tenten.

Al inicio, recién había ingresado, el bloqueo que guardaba su cabeza había sido algo complejo, aunque nada nada imposible de atravesar para él, que había lidiado con varios enemigos que habían salvaguardado su mente para evitar la extracción de conocimiento. Pero eso no era lo importante, sino lo que había detrás de ello. Las barreras eran su enigma más complejo. La primera vez el solo acercarse a ellos lo había enviado lejos.

Eran repelentes, por lo que no podía acercarse demasiado. Pero estos días lo había intentado, lo cual no fue una tarea fácil. Había costado mucho mantenerse en la distancia optima, lo suficientemente cerca de las barreras para poder indagar y con la distancia prudente para que estas no le causaran algún daño. Todo eso le causó un cansancio mental, sintiéndose impotente de solo haber logrado acercarse en una sola ocasión. Lo suficiente para utilizar jutsus para desbloquear, pensando que serían como un bloqueo más. Pero la técnica no surtió efecto, comprobando su teoría de que era más fuerte que una simple cerradura, un trabajo admirable para quien había hecho eso en la cabeza de la kunoichi.

Los días posteriores se dio a la tarea de intentar invadir las barreras. No las podía deshacer ni borrarlas, por lo que una intromisión sonaba la mejor de sus alternativas. Una tarea magistral y dolorosa considerando que debería resistir las cargas de energía que reflectaba el muro mental. Lo primero que había hecho al resistirse a la fuerza que lo empujaba lejos fue tocar el muro unos instantes para saber que era a lo que se enfrentaba. Lo hizo un par de veces, aunque en cada ocasión obtuvo la misma respuesta.

Las barreras en la mente de Tenten estaban hechas de grandes cantidades chakra inamovible y denso, que no parecía tener un punto débil. Toda la barrera que rodeaba la cabeza de la chica parecía perfectamente protegida y no había un punto donde el chakra parecía menguar o ser más débil. Todo tenía la misma composición. Lo cual frustró sus planes.

Por eso luego de días en aquellas conclusiones, ya era momento preciso de tener avances. E iba a extraer toda la información que pudiera en un solo movimiento. Tenía un recurso especial para casos así, pero sabía que no podría emplearlo más de una vez sin sufrir daños significativos. Estaba jugando duro con eso, pero estaba dispuesto a tomar el riesgo.

Se acercó hasta Tenten, que al tenerlo enfrente a una corta distancia levantó los ojos un instante. Sus parpados estaban entrecerrados, aunque intentaba hacerse la fuerte forzando a mantener la atención en lo que los ninjas a su alrededor hacían. Inoichi colocó su mano encima de su cabeza.

Saiko Denshi― Susurró en su mente, mientras permitía la transmisión de su mente en la cabeza contraria.

Una vez adentro, se acercó hacia aquellas barreras que habían sido un dolor de cabeza. Una vez a una corta distancia, colocó la mano muy cerca de ellas, sintiendo la energía atrayente de aquellos muros azules. Respiró profundamente mientras sentía las ráfagas de electricidad llenar su cuerpo. Presionó la mandíbula en un intento de contener e ignorar aquellas eventualidades que pasaban en su organismo. Debía actuar rápido, no creía soportar tanto tiempo la corriente eléctrica.

Pushuke ryakudatsusha no jutsu.

El jutsu merodeador de psique era una técnica amplificada del Saiko Denshi, que le permitía ver con rapidez y precisión recuerdos en la mente, en forma de pergaminos que se iban desenrollando. Inoichi tenía la habilidad de leer con rapidez. Sin embargo, se sorprendió cuando en ves de salir los pergaminos de la información de interés, fueron hojas con un par de palabras en él.

Inoichi en su cuerpo experimentó destellos de recuerdos, solo un par de ellos. Todo había sido tan rápido como un pestañeo por un momento pensó que lo había imaginado. Y súbitamente fue expulsado de la mente de la chica con las imágenes rondado su cabeza.

Una foto, unos movimientos en un enfrentamiento, una risa en el fondo y un lugar oscuro, con una mirada azul observándola detenidamente.

Ibiki acudió a su lado, que acaba de llegar por los futuros reportes. Permaneció con esas imágenes tan ambiguas o poco entendimiento, aunque podrían ser de vitalidad considerando que es lo que lo había dejado ver. Pero Inoichi necesitaba saber más y considerando que al fin la investigación comenzaba a dar frutos.

Había estado analizando el panorama que se encontraba, sus alternativas y que es lo que podrían hacer para ir dejando esas piezas sobre la mesa. Tenía que llegar a esas barreras, irrumpir en ellas y atravesarlas. Sabía que podía hacerlo, pero debía considerar varias cosas. Como aquel sentimiento que tenía cada que entraba en la mente de la chica y que él no podría hacerlo solo. Sus conclusiones en esos días le dejaron entrever que era posible que pudieran desaparecerlas. Solo necesitaba pujar un poco más y con mayor intensidad.

Se componían meramente chakra, pero con ciertas cualidades que no lo hacía tan sencillo. La corriente eléctrica, la repulsión, su estructura compacta y que era lo que pasaría al derribar cada una. Pero a fin de cuentas solo era una barrera de chakra que sabía que, de ser atacada adecuadamente, en el momento exacto y de la forma correcta podría menguar o hasta hacerla caer. Por eso no era un trabajo que podría hacer solo. Necesita a alguien para atacar a los puntos del chakra del muro. Alguien que tenga experiencia total en control, manejo, y utilización.

Y solamente podía pensar en una persona adecuada para realizar el trabajo.

―Trae a Neji Hyūga.

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Caminaba con ímpetu y cierta molestia entre las calles de Konoha, sin mirar nada determinado. Hace un día que habían llegado a la aldea y se habían enterado de la nueva sucesión de hechos. ¿Cómo había pasado todo eso en su ausencia? ¿Por qué siempre pasaban estas cosas cuando ellos no estaban?

Esa situación comenzaba a molestarlo. Había crecido con la idea de que, si querías algo o te importaba, tendrías que pelear por él con todas tus ganas y fuerza de voluntad. Pero la impotencia lo llenaba al no estar en los momentos donde más debería actuar o hacer algo al respecto. Desgraciadamente Neji había cargado con todo ese peso. Desde aquella misión donde todo había empezado, hasta la invasión de Konoha y esto justo ahora. Él había visto a Neji en el punto más oscuro cuando habían perdido a Tenten y el que estas cosas estuvieran pasando le preocupaban, la forma en la cual estaba afectando al genio.

No era muy expresivo e indiferente a muchas cosas, pero cuando eso involucraba a Tenten, sabía que tenía una gran influencia en el Hyūga.

Ahora mismo él había tenido que lidiar con el proceso de interrogación solo y de las decisiones que habían aceptado realizar con la Kunoichi. Rock Lee se encontraba en extremo perturbado al respecto con eso por la dualidad de las cosas. Sabía que todo eso ayudaría a recuperar a Tenten a la larga, lo cual le daba una buena sensación al respecto. Pero el hecho de estar siendo sometida a eso lo dejaba muy intranquilo.

Lo que más le hacía sentir mal es el hecho de que no se hubieran dado cuenta de lo que sucedía antes de tiempo. Estuvo seis meses en ese papel, lo cual le provocaba un poco de nauseas. Rock Lee no había estado vigilando a Tenten por que jamás sintió la necesidad de hacerlo. Él estaba inmensamente feliz de tenerla ahí, por eso se reunían tan seguido como fuera posible para comer y seguir celebrando su regreso.

Cuando el pergamino sobre lo que sucedía llegó a manos de Gai y le informó sintió como su corazón se estrujaba. Se sentía traicionado y sin poder creer eso por un instante. Aunque su viaje de regreso le hizo entender que estaba pasando y que era posible. Un sentimiento amargo se instaló en la boca de su estómago, sintiéndose desmotivado. ¿Por qué estas cosas no dejaban de pasarle a los miembros de su equipo? Y más específicamente a Tenten.

Frunció el ceño, un gesto muy popular en el genio, pero extraño en el mismo. Habían intentado hablar con Neji al respecto, pero las cosas en el clan lo absorbían. Ahora mismo que habían ido a hablar con él, no pudo atenderlo.

―Esta situación es tan frustrante, deberíamos poder hacer algo al respecto.

Lee observó a la gran bestia de Konoha a su lado, que veía el suelo detenidamente. Una expresión perturbada en su rostro había estado desde que se encontraron.

Aunque no era por Tenten, ellos la habían visto cuando terminaron su informe y obtuvieron la actualización de las cosas. Fueron al centro de investigación y tortura. La contemplaron a través de un cristal, sentada en aquel cuarto con una mesa enfrente de ella. No habían interactuado con ella. Gai se había preocupado tanto que no quería alejarse tanto de su joven pupila y él tampoco, aunque su presencia ahí estaba de más y tuvieron que retirarse. Ahora mismo era otra historia, parecía tan…ajeno.

Lee era la persona que más conocía a Gai-sensei de todo el equipo, era como un padre para él. Por eso mismo sabía que había algo más en su cabeza que no lo dejaba tranquilo. ¿Qué era más importante que Tenten?

― ¿Usted que piensa Gai-sensei? ¿Acaso no le preocupa Tenten? ― Quiso atraer la atención del mayor.

Lo cual surtió efecto, ya que levantó la mirada del suelo y despegó la mano de la barbilla que le daba un aire pensativo. Centró su atención en Lee un instante, pero fue como si no lo estuviera viendo en realidad.

―Lo siento Lee, tengo que ocuparme de algo.

Y sin más, desapareció del lugar, en una nube.

Rock Lee se detuvo, sin poder concebir que es lo que había pasado. La idea de ir a hablar con Neji ese día había sido de Gai. Para saber como todo esto estaba afectado al Hyūga y para conocer detalles que tal vez el Hokage había omitido.

A pesar de eso, la visita al Hyūga y el trayecto, Gai parecía tan ajeno a si mismo y a lo que sucedía que tal parecía que no quería estar ahí en cuerpo, por que en mente no estaba con él.

Hizo una mueca con los labios, mientras retomaba su camino por las calles de Konoha. Neji estaba demasiado ocupado para hablar con él, Tenten era una prisionera. Todo parecía tan inestable y Lee mismo no sabía como debería sentirse en ese punto. Debería mantener la compostura y ser un apoyo para el genio, debía hacerlo. Pero en ese momento lo único que podía pensar Lee era en Gai.

¿Qué era aquello que le preocupaba y que parecía más importante que Tenten?

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Sus ojos viajaban de una persona a otra, reprimiendo un suspiro que quería ser arrebatado de sus labios. Fruncia el ceño y de verdad que quería reflejar la frustración que su organismo albergaba. Estaba asqueado de esta situación, cansado y quería largarse.

Habían formado recientemente al nuevo consejo del clan Hyūga, lo cual trajo inconformidades, debido a que había miembros rígidos de la extinta rama principal. Algo que no dejaba conforme a varios de los miembros en restantes. Se oponía a los cambios que el ahora lider buscaba hacer y no quería dar su brazo a torcer.

Ahora mismo dos miembros se peleaban indispuestos a seguir intentando colaborar con el otro. Las voces de su discusión traspasaban las paredes de la reconstruida sala de juntas de la mansión.

Neji había intentado callarlos en algún momento, pero la personalidad de aquellos miembros volvía a sacar a colación aquella discusión absurda. Se suponía que era una reunión de rutina donde verían el reporte de los cambios. Cambios radicales que Neji había implementado en el clan Hyūga. La futura eliminación de la división de las castas en el clan. Un tema muy delicado y sensible para muchos miembros del clan. Muchos no estaban de acuerdo, ya que estaría destruyendo todo lo que habían logrado.

Tenía un dolor de cabeza abrumador y aquella ropa que solo usaba en las reuniones le daba calor. Lo hacía sentir retirado, algo que no le gustaba.

―Basta ― Habló con firmeza y su voz resonó en toda la sala.

La imponencia que su serenidad, porte y actitud reflejaban era algo que nadie en la sala podría negar. Podía mirar con desdén y gran autoridad cuando se lo proponía. Justo ahora barrió la sala visualizando a todos ahí y centrando más su atención en los dos Hyūga que peleaban momentos antes.

―Eso es todo por hoy. ― Decidió que no estaban llegando a nada y no iba a seguir tolerando tales comportamientos. Llevaban más de tres horas en todo esto. ― Proseguiremos en unos días y no permitiré este comportamiento de nuevo. Deben comenzar a tomarse decisiones para actuar.

Se levantó del suelo fastidiado, saliendo sin mirar atrás la leve inclinación que solían ofrecerle. Inocentemente pensó que al renovar a los miembros del consejo consejo por elementos más variados, las cosas serían más fáciles. Quería dormir, pero tenía algunas solicitudes que autorizar, además de unos disturbios en la villa de los Hyūga que debía resolver. No recordaba hace cuanto había dormido adecuadamente. Solía cerrar los ojos en la silla de su oficina un par de ocasiones al día, para perderse un momento de todas esas obligaciones.

Llegó a su oficina, sentándose en la silla de cuero y cerrando los ojos unos momentos. El dolor punzante en su cabeza lo torturaba. ¿Era el cansancio, agotamiento, fastidio o el hambre? Tal vez eran todas. En ese momento extraño las misiones con Anbu, donde no tenía que lidiar con estas cosas más que encontrar a alguien y detenerlo. Echaba de menos esa vida tan sencilla.

La puerta de la oficina sonó al abrirse, pero permaneció con los ojos cerrados, intentando que la luz no incrementara su dolor de cabeza.

―Neji-sama ― Reconoció la voz de Tokuma, pero permaneció quieto.

Solo quería unos minutos para disminuir el dolor de la cabeza, solo eso. Y tal parecía que no podría tenerlo. Quiso golpearlo para sacarlo de ahí, en un intento de estar solo.

― ¿Qué sucede? ― Inquirió, sabiendo que no lograría que se fuera.

Sabía que Tokuma percibía que estaba despierto, solo que no del mejor humor posible. Su humor era tal que parecía tratarlo con más cuidado, lo cual agradecía.

―Lo requieren en la unidad de investigación de la aldea.

Los ojos malva del lider se abrieron instantáneamente ante las implicaciones que dicha frase traía consigo. Se deshizo del atuendo representativo de los Hyūga. Con su vestimenta de Anbu, pero sin chaleco y sin la banda ninja en su cabeza que ya no utilizaba desde su pelea con Toneri, salió tan rápido como sus cansadas extremidades se lo permitieron.

Aunque el agotamiento se esfumó una vez que estuvo algo alejado de la mansión, moviéndose por la aldea hacia el lugar solicitado. La adrenalina tomando forma en su cuerpo ¿acaso había pasado algo malo? ¿acaso había una mejoría? Odiaba que su trabajo en el clan no le permitieran estar al tanto de su evolución. También su amigo y su sensei lo habían ido a buscar, pero él no pudo atenderlos.

Entró al cuarto donde había estado la ultima vez, con una Tenten en aquella maquina e Inoichi merodeando su cabeza. Vio a Ibiki, Kakashi y a Inoichi Yamanaka, que fijaron su atención en él cuando ingresó. Se acercó con prontitud a los hombres. Al llegar a su lado, pudo ver a Tenten en aquella maquina con los ojos cerrados… ¿acaso…?

―Solo esta agotada. ― Habló Ibiki adivinando su pensamiento, a fin de cuentas, ese era su trabajo, evaluar el lenguaje corporal.

―Me han informado que querían verme.

Inoichi se adelantó un paso hacia él, con una mirada decidida en el rostro, con una petición escrita en el rostro.

―Necesito que te adentres a la cabeza de Tenten, y derribes cada una de las paredes.

Neji se quedó en su lugar sin comprender por que a él precisamente le estaban pidiendo algo como eso, considerando que el especialista en irrumpir en la mente contraria era el Yamanaka. Pero este le comunico sobre todos sus descubrimientos y teorías al respecto. Y que necesitaba de su ayuda para derribar aquellos muros al ser su especialidad la cuestión del chakra ya que él podía verlo de forma normal.

Comprendía su conclusión lógica, aunque no sabía como esperaban que él fuera hacer algo como eso.

Ellos confiaban que él al dominar los flujos del chakra a la perfección, su control innato y el ser un genio en su clan podría realizar eso sin problema. Pero una cosa era saber de eso en forma presencial, esto era algo a nivel mental, no tenía experiencia con algo como eso. Y ahí entraba la parte más preocupante.

Neji Hyūga tenía la posibilidad de salvar a Tenten, derribando esas barreras. Sin embargo, él podría hacer algo verdaderamente malo en la cabeza femenina y perderla para siempre.

Esa idea golpeó su pecho, porque realmente no tenía una opción al respecto. Todo el equipo se sentía impotente ante la idea de no poder hacer nada para ayudar o regresar a la kunoichi del equipo con ellos. Ahora le estaban dando una alternativa para hacerlo.

Pero la duda que ahora mismo carcomía la cabeza de los tres oyentes era una especifica.

¿Ella era o había sido Tenten en algún momento en todo este tiempo?

―Inoichi, ¿Entonces es un control mental? ¿Alguna vez la verdadera Tenten estuvo presente?

Kakashi vociferó aquella idea que los tres se preguntaban con fuerza. Realmente entendía perfectamente que en estas condiciones Neji estuviera tan conmocionado. Hasta unos días atrás, cuando había apresado él mismo a Tenten, se veía perdido o absorto en su mente. Sabía que todo eso le perturbaba, lo entendía más de la cuenta.

Él mismo al recuperar a Rin en algún momento pensó si ella aún seguía siendo la miembro de su equipo o si había sido consumida por aquella bestia que le habían implantado. Comprendía más de la cuenta al Hyūga. Por eso mismo decidió hacer eco a lo que posiblemente estuviera pensando.

―No, nunca fue ella. Al menos desde que ingresó a la aldea. Pero tampoco estaba bajo ningún control metal, es algo más complejo. ― Inoichi había dudado un segundo, pensado en las palabras que usaría a continuación. ― Es una conciencia implantada.

― ¿Una conciencia implantada? Explícate Inoichi ― Habló fuertemente Ibiki, demandando una respuesta, nada de lo que decía parecía tener sentido.

―Los miembros del clan Yamanaka pueden implantar su conciencia en otras personas, lo hacemos en diversos jutsus para controlar el cuerpo o la mente de un individuo. Esto es un proceso similar. Pero lo que se implanta es un usurpador que se nutre de memorias primarias esenciales y básicas, creando en si un nuevo ser.

Neji pensó en aquellas palabras con detenimiento, sintiendo su interior agitarse. Al pensar que todos eso que habían pasado junto a Tenten desde que volvió había sido una farsa. Él nunca había recuperado a Tenten, ella seguía ausente. Y eso lo golpeó muy fuertemente en la cara. ¿Cómo es que habían podido hacerle eso a la kunoichi? Y se detuvo a pensar en que tantas otras cosas le habían hecho en manos enemigas, todo por que él no pudo evitar que se la llevaran…

La culpa se implantó más fuerte que nunca, sintió nauseas y la idea de saber que todo había sido un juego. Recordó aquel beso insípido que ella le había dado o aquello que dominaba la mente de la chica.

Eso fue suficiente para saber que no era ella. Aunque si tenía que ser honesto…desde que ella había regresado siempre había tenido ese temor de que ella desapareciera en cualquier momento, como si todo eso era demasiado bueno para ser verdad. Pero esas ideas se veían opacadas por la felicidad de tenerla de nuevo ahí y poder tocarla. Eso no quitaba que sabía que algo estaba mal, por que esa Tenten no recordaba cosas que Tenten misma tenía muy presente.

Como Inoichi había dicho, tenía los conocimientos básicos, pero nada específico. No recordaba cosas esenciales de su equipo, como el comportamiento de Lee con el alcohol y ningún momento que habían vivido juntos. Y lo que era un poco más destacable es que parecía más animada. Que de forma normal Tenten lo era, pero no llamaba la atención y se avergonzaba con facilidad por las dos bestias de su equipo, algo que en esos seis meses no había pasado.

Todo tenía sentido.

― ¿Y cual es la finalidad de derribar las barreras? ― Kakashi hizo regresar a la realidad al genio que divagaba en sus pensamientos.

Sus ojos buscaron al Yamanaka, ya que esa era la cuestión más importante. Lo habían llamado ahí para derribar aquellas barreras, entonces eso era de vital importancia. Neji entendía el hilo de pensamiento del Hokage. Hasta ahora su mente se había perdido un instante en otras cosas, pero esa era la cuestión más importante.

¿Aquellas barreras tenían encerrada a la conciencia real de Tenten? ¿Y podrían recuperarla de ser así?

―Mi teoría es que al derribar las barreras su mente se liberaría de aquella conciencia implantada.

― ¿Y la conciencia de Tenten regresaría? ― Neji habló súbitamente, ya que eso era lo verdaderamente importante.

Si todo este esfuerzo iba a valer la pena, si ella podría a regresar a ser lo que alguna vez fue.

―Es un poco incierto el resultado. ― Su rostro parecía bastante serio ante sus palabras y desvió la mirada un instante. ― Las barreras podrían estar muy unidas a los cimientos de su mente. Derribarlas podría hacer que su mente se libere o… que terminara por derrumbarse.

El silencio llenó la habitación y Neji sintió un estremecimiento en su interior, esas ultimas palabras latiendo con fuerza. Eso era jodidamente malo. Muy malo. En el mejor de los casos todo podría resultar espléndidamente, pero todo podía irse al carajo cuando el tirara cada una de las barreras. Neji Hyūga sintió el temor devorando su interior.

No quería participar en algo que lo haría destruir a la mujer que amaba.

Su interior le dijo que debía largarse de ahí, huir de todo esto. Miró a la chica en aquella máquina, sin moverse o hacer ni un sonido. La parte moral de si, lo detuvo de irse. Realmente no quería participar en algo así. Sin embargo, el hecho de no hacer absolutamente nada a pesar de que había una pequeña alternativa, era algo que no lo dejaría vivir.

Los hubieras lo atormentaban día con día desde ese fatídico día, si él no hubiera perdido la concentración en la misión, si el hubiera sido claro con sus sentimientos, si el hubiera alcanzando la mano de la kunoichi. No quería agregar uno más a la lista. Si él hubiera podido salvarla. Su interior en un completo caos sobre que era lo correcto hacer en ese momento. Hacer o no hacer, ninguno parecía la opción más acertada, ambas tenían su riesgo.

A pesar del miedo que lo embriagaba, estaba dispuesto a tomar ese riesgo.

―Neji ¿estas de acuerdo? ― Kakashi le habló al lider del clan, que parecía demasiado absorto en sus pensamientos.

Tenía una clara idea de que aquel ninja estaba considerando cada una de las posibilidades y viendo la más favorable. La alternativa con un grado mayor de éxito. A fin de cuentas, era un estratega hasta en momentos como este. Adicional sabía que lidiaba con sus propios sentimientos, algo que no debería hacer un ninja pero que en ese momento era inevitable.

Neji simplemente asintió y los tres hombres se dieron una última mirada antes de perder contacto.

Inoichi se acercó hasta la cabeza de la mujer que pareció reaccionar ante la mano sobre su cabeza. Tenten no se resistía, pero se sobresaltó ante el contacto del hombre.

Neji se acercó a una barra blanca que era parte de la máquina de privación y amplificación, con un nudo en la garganta ante el peso que sentía en sus hombros. No quería hacerlo, pero se obligó a si mismo a colocar la mano en los sellos que estaban ahí y a cerrar los ojos como se lo indicaron.

El Yamanaka cerró sus ojos agua marina y repitió en su cabeza Saiko Denshi dando inicio a esa travesía incierta.

El Hyūga abrió los ojos con sorpresa al verse al interior de la mente de la Kunoichi. Lo primero que percibió fue una gran pared de chakra que rodeaba el cerebro de la fémina. Sin perder el tiempo en pensamientos que lo abrumaran, decidió acercarse hacía el muro, para poder analizarlo con mayor precisión. A un metro de distancia sintió una repulsión intensa, que lo hizo retroceder un par de metros. Entendió en ese punto las palabras del Yamanaka al decir que era difícil acercarse al muro. Sabía que nada de eso sería fácil, por lo que volvió a acortar la distancia, resistiéndose a aquel empuje que el muro provocaba en su cuerpo.

Las yemas de sus dedos hicieron contacto y sintió una descarga colosal invadir su cuerpo. Eso lo hizo perder la concentración que utilizaba para no ser enviado lejos. Salió volando hacía atrás, sintiendo su cuerpo estremecerse. Cada vez era más claro por que el mismo Inoichi, lider del clan Yamanaka había tenido dificultad para obtener información. Solo acercarse parecía imposible.

Respiró profundamente mientras se recuperaba de la descargaba y decidía tomar un enfoque diferente. Sabía a qué se enfrentaba con ese muro azul. Ahora restaba averiguar como podría derribarla. Debía tener un punto débil.

Inoichi había dicho que eran cuatro barreras y que al menos la primera, la cual era la única con la que había tenido contacto, eran perfectas y no tenían ni un punto débil. Pero el Yamanaka basaba esa información conforme a su habilidad sensitiva. Neji tenía algo que él no, aquel signo que destacaba a su clan y por lo cual lo habían llamado ahí.

Activó su byakugan, formando las venas a los lados de sus ojos. Observó detenidamente, acercándose a una distancia prudente. Dio la vuelta, contemplando todo el muro. Veía el flujo de chakra vigente, condensado y denso, lo cual le daba la estructura a la barrera.

Sus años como ninja le habían hecho entender una cosa, siempre había un punto débil. Solo tenías que ser lo suficientemente perceptivo para notar la abertura. Sus ojos se abrieron cuando lo encontró. Un pequeño espacio en el muro con un tamaño ridículamente pequeño donde el chakra era más débil. Era lo que tenía, pero le serviría.

Debía ser preciso, contundente y lo suficientemente fuerte para poder romper con aquella barrera. Suspiró relajando su postura y mente. No pensaría en cosas innecesarias en ese momento, solo se concentraría en lo que debía hacer. Abrió los ojos, decidido. Se acercó con fuerza hacia la barrera, poniendo todo su peso en el acercamiento para resistirse a la fuerza que lo empujaba y acertó un golpe con la palma abierta.

Jūken

La palma acertó en el punto determinado, Neji sintió el impacto en el muro, que centelló ante el golpe. Aunque las vibraciones de su puño suave regresaron hacía él, haciendo vibrar su cuerpo. La corriente eléctrica pareció desaparecer un instante, se alejó como marea del lugar. Y súbitamente regresó, como un tsunami, golpeando su cuerpo.

La fuerza de la descarga lo hizo retroceder, aunque uso fuerza para evitar se alejado bastante.

Recobró el aliento y sin esperar más, repitió la misma sucesión de hechos. Se acercó con ímpetu a la barrera, poniendo peso en su cuerpo y acertando su puño suave en la barrera. El muro azul de chakra parpadeó y se escuchó un ligero crujido. La sintió vibrar en su mano y sin más la corriente eléctrica volvió a la par que la onda repulsiva, haciéndolo retroceder unos buenos metros.

Neji respiraba agitadamente, mientras sentía su cuerpo vibrar y retumbar de un dolor punzante en todo su organismo. Tenía un ojo cerrado, mientras sujetaba el brazo que había utilizado para golpear el muro. Temblaba e intentaba mantenerlo quieto. Las descargas parecían más fuertes cada vez que volvían, que le hacían rechinar hasta los dientes.

A pesar de eso, la había sentido ceder ante él, un pequeño quiebre que parecía ser una buena señal. Intentó calmar el desequilibrio en su organismo, controlando el temblor en su brazo. Inhaló y exhaló profundamente un par de veces, recuperando la compostura.

Se aferró a la idea de poder encontrar a Tenten al otro lado de esos muros, si eso fuera así todo esto valdría la pena.

Se aproximó nuevamente a una distancia considerable del muro, visualizó con su byakugan el punto de interés y propinó un golpe fuerte a la pared, concentrando una gran cantidad de chakra en su palma.

Jūken

La onda expansiva del ataque hizo temblar la pared, escuchando los crujidos más fuertes en toda la cabeza femenina. Perdieron aquel color azul intenso un instante, aunque regresó más brillante. Y súbitamente el muro estalló, convirtiéndose en pequeños cristales.

Neji Hyūga contempló la entrada a la mente de la kunoichi y sin dudar se aproximó, agradeciendo que no hubiera una cuarta descarga. Eso podría haber complicado las cosas de sobremanera, aún tenía el temblor en su brazo. Caminó por un sitio oscuro, como si fuera un pasillo. A un par de metros visualizó una luz, caminó más deprisa hasta que la alcanzó.

Sus pupilas se redujeron al contacto con la luz estridente y cuando sus ojos se acostumbraron miró a su alrededor. Enseguida una memoria saltó a su cabeza, de unos siete años atrás, cuando aún era un genin. Recordaba ese momento en especial. Un movimiento en la periferia lo alertó.

Estaban en el estadio donde se llevaron a cabo la segunda fase de los exámenes chunin. Aquellos donde había perdido contra Naruto.

Y frente a él, estaba su yo del pasado.

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¡Hola!

Solamente quiero aclarar la cuestión de los jutsus.

Saiko Denshi (canonico)- Jutsu que consiste en poner la mano en la cabeza del individuo y de esta forma permite el ingreso en su mente.

Pushuke ryakudatsusha no jutsu (creación mia)- Jutsu que permite que alguien más pueda entrar a la mente del individuo.

Espero que todo haya quedado claro en cuando a lo que era lo que sucedía con Tenten, se que muchos habían querido saberlo desde hace tiempo. Y por fin puedo dejarlo salir a la luz. Aún hay bastantes misterios que irán saliendo poco a poco y de los cuales solo hay ligeras pistas.

De igual forma quisiera aclarar, por si no es muy evidente, de que en la historia un factor importante es la acción. Al inicio todo mostraba que sería romantico. Pero la acción y el misterio son factores importantes en todo esto. Me he esforzado en cuestión de las peleas, el darle un mayor desarrollo a mis personajes, una mayor relevancia y habilidades (algo que sabemos que Kishimoto jamás hizo, fuera de los Uchihas). Por eso me he tomado la molestía de crear nuevos jutsus y destacar a cada elemento que vaya saliendo y no solo usarlos una vez y luego matarlos(?

Sin más, muchas gracias por leer y si, no se esperan nada de lo que se viene.

El domingo un nuevo capítulo, así que esperen con ansias lo que se viene 3

¡Saludos!