Disclaimer: Naruto ni sus personajes me pertenece


Advertencia: Este capitulo no tiene relacion con el anterior.

Este capitulo sigue la secuencia de los impares.


Exclusivos II

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El auto iba en silencio, el bicolor le echo un vistazo rápido a la chica que le hacía compañía, estaba sumida en sus pensamientos mirando a través de la ventana. Era una buena chica y él lo sabía a la perfección, se preguntaba si su inocencia y calidez era la razón que lo impulso acercarse o esa forma testaruda de enfrentarlo, ¿Quién sabe? Lo que si estaba claro era que la quería para él, si, así de egoísta como se escuchaba, quería todo de la Uchiha.

Le echo otro vistazo hallándola en la misma posición, ¿en que estaría pensando? Tenía por acertado que la de ojos negros se sentía insegura a su lado, la chica buena con el chico descarriado típico cliché de películas, pero estaba sucediendo y aunque si quería estar con ella. su egoísmo volvía hacerse presente, la razón por la que quería que todos supieran que ellos tenían algo es para que ningún otro tenga oportunidad con ella.

Él carraspeo para llamar su atención — ¿Cómo la pasaste? —Sin esperar la respuesta añadió

—nunca había tenido una cita.

Sarada rio un poco olvidando por un momento su tormenta interna. — A eso le llamas cita — ataco siguiendo el juego — quizá por eso nunca habías tenido una.

—Te recogí, te lleve a comer, nos agarramos de la mano, me tomaste fotos, nos besamos, vamos de regreso y seguro me darás un beso de buenas noches, según lo que se eso es una cita — agrego lo último con malicia y relamió sus labios sabiendo que ella le miraba fijo.

—Pues faltaron las flores, Don Juan—siguió atacando —espera ¿Qué fotos? — se puso nerviosa

Él asintió con la cabeza y sonrió de lado —Espero que al menos haya salido bien

— ¿Cómo es que…

—Eres muy obvia y expresiva y eso me encanta de ti — le miro unos breves segundos a los ojos para que supiera que estaba hablando en serio. —justo como ahora ¿me dirás en que vienes pensando?

"Quiero que seamos pareja delante de todos" no podía evitar sentir inseguridad, como se habían involucrado, aunque ya sabemos la historia, por accidente había escuchado que el chico vendía exámenes en la antigua conserjería, recordó lo desesperada que estaba por pasar ese examen y tuvo que recurrir a él que a pesar de pasaba mucho tiempo con Boruto el bicolor a penas la miraba, eran desconocidos por así decirlo.

Creyó que todo se quedaría en aquel beso que prácticamente le obligó a darle, o en aquel del cuarto de Boruto aunque para ese punto, le gustaba sentir esos labios sobre los suyos, el sabor dulce ligado con menta de su boca, ese perfume que deleitaba su olfato, su tacto ardiente y atrevido que siempre buscaba pasar la línea de lo moral en ella o ese porte masculino que le aceleraba el corazón. Estaba claro que le gustaba todo lo que estaba viviendo. "Ser pareja, dejar de jugar a los besos" que significaba eso, estaba confundida y definitivamente no se sentía lista para eso, había intentado cortarlo, pero no pudo porque una parte de ella quería seguir, quería seguir dejándose tocar y besar, pero que pasará después, ya él no estará más en la escuela seguro iría a la universidad y conseguiría novia y lo de ellos quedaría en el pasado como la mayoría de rumores que había escuchado de algunas chicas de la escuela.

Unas cuadras antes de la casa de la uchiha se detuvieron, la chica mira hacia todos los lados comprobando que aún faltaba para llegar a su casa.

—Dijiste que me dejarías en mi casa— se enfadó un poco.

—Y lo haré, pero quise robarme unos minutos para hablar — él la observó fijamente y ella no pudo sostenerle la mirada y volteó — y bien, te escucho

—No estaba pensando nada importante — dijo bajito

El desabrocho su cinturón y se volteo casi completo hacia ella.

—Sabes me gusta ser directo, Iwabe me regaña a veces, dice que lo soy demasiado, pero prefiero hablar las cosas claras, las suposiciones y malos entendidos no son lo mío.

— ¿Por qué me dices eso?

Él se acercó a ella poniéndola nerviosa quien empezó a jugar con el tiro del cinturón de seguridad.

—Estas hecha un lío, uchiha —soltó divertido — ¿me dirás por qué? — insistió, aunque ya sabía la razón

— ¿Es Por Boruto? —dijo seriamente y la observó entrecerrado sus ojos.

— ¿QUÉ? ¡No!

—Te contare algo, Antes solía observarlos juntos y daba por hecho que se gustaban —ella abrió sus ojos un poco, no esperaba que él dijera algo así después de todo —El día que nos besamos por primera vez, solo lo hice para molestar y no pude evitar sentirme la peor basura por besar la chica que le gustaba a mi hermano. Quise olvidarme de eso y sabía que tú también lo harías.

Él se relajó y cerró sus ojos recordando, sarada seguía mirándole atentamente.

—seguí observándote de lejos por la escuela, el contraste de niña buena y la chica que vino a comprarme ese examen llamaba demasiado mi atención y una noche cuando estaba con Boruto en el techo, no pude evitar de preguntar y salir de dudas sobre ustedes.

—También si salía con alguien y conseguiste mi número —Agrego recordando lo hablado con Boruto aquella vez.

El rio —sí, Boruto no es nada confiable —ella también rio —desde ahí decidí que seguiría acercándome a ti, por eso no perdía tiempo cuando podía acercarme y provocarte.

— ¿y esa chica que estaba contigo en el baile? — ella le sostuvo la mirada buscando honestidad.

—Ya te lo había dicho, no sé quién es, Iwabe la llevo, siempre está haciendo citas dobles — Kawaki era popular entre las chicas de la escuela que siempre buscaban ofrecerse en bandeja de plata y él las rechazaba ignorándolas, por eso recurrían a Iwabe para que les echara la mano y este gustoso de ayudar a cambio de una amiga para una salida doble.

Él se acercó mas a ella y tomó de la cara ― ¿me crees? ¿es por ella que estas así o hay algo más? ― jugaría con ella hasta escuchar de sus labios la verdad.

Se miraron unos segundos, gris y negro, su mano aun estaba en la cara de la chica sin hacer mucha presión. Un silencio adornaba el ambiente, el corazón de la chica estaba acelerado que juraba que podía ser escuchado por su acompañante, le vio dirigir su mirada hacia sus labios y sabia que cuando él hacia eso no perdía tiempo en unir sus labios, pero no paso, esta vez la soltó. Se sorprendió por el gesto, y le miro extrañada. Al ver su expresión de sorpresa él rio un poco y ella volteo hacia la ventanilla avergonzada de ser descubierta esperando el beso.

―Ahora que somos parejas no tienes que esperar a que te bese si quieres hacerlo, puedes tomarme, soy tuyo ― dijo burlándose un poco para molestarla. ― ¿Quieres hacerlo, Sarada? ― cambio a un tono ronco y provocativo.

Ella volteo nuevamente hacia él ―porque yo muero por besarte frente a todos y ver sus caras ― Sarada abrió grandemente sus ojos, sabia que si lo decía lo haría. ― ¿te incomodaría?

―Claro que lo haría, te ruego que no lo hagas por favor ―hablo incomoda

― Esta bien, no lo hare mas

―Me refiero hacerlo frente a todos.

―Entonces si quieres que te siga besando, me estas confundiendo Uchiha ― volvió acercarse a ella. ― ¿podrías ser más clara?

―Quie.. quiero que sea algo secreto.

Él miro su reloj ―me ha costado 15 minutos sacártelo, eres testadura ― ella intento empujarlo, pero el le sostuvo la mano y se acerco de nuevo a sus labios. ―solo entre tu y yo ¿eh?

Ella asintió ― ¿y Boruto y la fastidiosa de tu amiga? ¿quieres que los desaparezca y borrar evidencias? ― y una carcajada sincera salió de la chica y él sonrió.

―Eres muy bonita ― y ella mordió su labio, el era lindo y amenazante cuando se lo proponía.

―Tú también eres lindo ― respondió en automático.

Estaban tan cerca uno del otro que sus respiraciones se mezclaban. Él atrevido como siempre rozo los labios de la chica con los suyos y ella cerro sus ojos esperando el tan ansiado beso, pero no llego. Kawaki volvió a repetir la acción de rozar los labios.

― ¿Estas esperando que te bese? ― la escena seductora junto a lo voz varonil del chico derretían a la inexperta chica por dentro ― ¿recuerdas lo que dije antes? Soy tuyo.

Sensaciones que ya no eran tan nuevas en su cuerpo hicieron presencia en su bajo vientre, un cosquilleo extraño, pero agradable. Él siguió jugando con ella, rozaba sus labios y daba pequeños besos de pico sin profundizar, quería que ella se atreviera. Sarada atrapó su labio inferior entre los suyos e inicio el acto de besar, él se quedo quieto dejando que la chica besara sus labios, nerviosa, Sarada chupo sus labios, pero al percatarse que el no se movía se separo para verlo a los ojos, quizá hizo algo mal.

Kawaki la miraba atentamente, esa chica terminaría de enloquecerlo, le encantaba demasiado y cada vez que estaban juntos descubría por qué. Hizo una seña con su cabeza para que ella volviera a besarlo, la azabache unió sus labios a él y esta vez fue correspondido, el bicolor invadió con su lengua la boca de la chica, sus lenguas se rozaban en medio de ese beso y era exquisito y delicioso para ambos, el cuerpo del chico estaba prácticamente encima de la chica a como el pequeño espacio le permitía. Cuando recordaban que se respiraba se separaban y volvían unir sus labios, devorándose, amándose de esa marera.

―Yo también quiero ser tuya ―dijo entre jadeo la chica.

Él la vio, estaba roja y sus labios se veían inflamados y rojos por los besos. Sonrió de lado y volvió a besarla, pero esta vez lentamente sin disminuir la pasión, entre besos cortos y sonoros que lograban excitar a cualquiera agrego ―creo que no es buen momento para decirme eso ― y otro beso corto le siguió.

El mayor llevo la mano de la chica a su entrepierna crecida y apretada bajo su pantalón, las inocentes manos de Sarada tocaron por primera vez el sexo masculino, algo duro y que se ajustaba a su mano en un medio puño.

―Estoy muy caliente ― agrego él

Kawaki retiro la mano dejando a la chica explorar sola, sus pálidas y nerviosas manos delinearon todo el largo de aquel órgano erecto, se atrevió apretarlo un poco provocándole un sensual gruñido al chico. Volvió a repetir el movimiento ahora con mas confianza obteniendo el mismo resultado en él. Lo vio respirar agitado cuando volvía a hacer lo mismo, pero ahora viéndole a los ojos fijamente.

―Pero yo no me refería a eso ― dijo y retiro la mano.

Aun le sostenía la mirada juguetona de verlo tan ansioso y desesperado por más toques.

―Ya es tarde ― miro hacia adelante ― Llévame a mi casa.

Él sonrió de lado, había sido burlado en su propio juego. Sarada sonrió cuando lo sintió obedecerle, abrocharse el cinturón y empezar a conducir. Cuando visualizo su casa, desabrocho el cinturón rápidamente y abrió la puerta para bajarse.

―Hey Uchiha, esto no se quedará así.

― ¿De qué hablas? Pensé que todo estaba claro entre nosotros ― y le sonrió de lado. Termino de bajarse y sonrió.

Definitivamente le encantaba esa chica.

Hola… ¿Cómo les va?

Gracias por todos los lindos comentarios, me encanta leerlos.

Este capitulo tuvo unos inconvenientes y tuve que reescribirlo y dividirlo con el 11.

Realmente deseo que les guste este Capítulo ya que a mí no me convenció mucho.

La parte caliente del capitulo es cortesía de mi hermano que es "pumba" un puerco decente y que vive leyendo todo que lleve erotismo, sexo y perversidades.

Cúlpenlo a èl por esa tocadita que ha dado la Sarada.

Prometiendo algún día corregir errores ortográficos y incoherencias me despido esperando volver a leernos pronto.

Se me cuidan

BYE