Libro I: HeartGold
ITADAKIMASU (parte1)
Era martes por la mañana, en la escuela, Drago notó que todos muchos alumnos, incluso algunos de tercer año, se daban el tiempo suficiente para mirarlo y murmurar cosas sobre él mientras que entraba por la puerta principal, producto claro de su fama como el hijo del legendario campeón mundial de boxeo, el fallecido Kommo-o llamado Ivan Drago. Ser el foco de atención a donde iba era cosa de todos los días para él, especialmente luego de la repentina muerte de su padre hace un par de meses, y su fama no hacía más que aumentar, pues no pasó ni una semana para cuando el Hakamo-o ya era considerado uno de los Pokémon más fuertes de la secundaria HeartGold (al menos entre los estudiantes) dado a su rendimiento durante las eliminatorias para el Equipo de Combates, donde, literalmente, noqueó a su oponente de un golpe, ganando la pelea instantáneamente, el suceso se esparció rápidamente por toda la escuela, ahora nadie se atrevía a meterse con él después de eso, absolutamente nadie, ni siquiera otros Pokémon tipo dragón.
Drago odiaba eso, pues la gente se había hecho una imagen de él que realmente no lo representaba como era en verdad, aunque ese Hakamo-o solía adoptar un rostro serio en todo momento, se trataba de un Pokémon honesto y paciente que prefiere evitar la violencia innecesaria, especialmente si sabe que va a terminar llamando demasiado la atención. Pese a que Drago no era un Pokémon violento, en batalla demostraba ser todo un prodigio, dado a que seguía los pasos de su padre (más obligado que queriendo...), comenzando a entrenar y practicar boxeo desde que tenía apenas 4 años, incluso siguiendo una rigurosa dieta que le impedía comer demasiado para mantener su peso ideal.
No solo era un Pokémon tipo dragón y una de las especies con mejores estadísticas generales, sino que toda su línea evolutiva eran considerados como una especie "semi legendaria" de Pokémon. Por supuesto, todo esto significaba que muchas escuelas privadas en todo el mundo lo buscaban desesperadamente, aunque Drago había declinado todas las ofertas que estas le hacían, pues, aunque su familia era millonaria gracias al éxito que tuvo su padre como boxeador, Drago siempre mantenía los pies en la tierra, siendo muy humilde desde el día en que salió del huevo, simplemente ese Hakamo-o prefería mil veces pasar una tarde en casa de sus amigos antes que salir de viaje a visitar la Torre Luminalia en la región de Kalos como cualquier otro millonario haría, aunque... Drago realmente no parecía llevarse bien con nadie en particular dentro de su nueva escuela, como tal, el pobre tipo dragón/lucha no tenía a nadie a quien pudiera llamar amigo, pues o le temían por su enorme fuerza o pensaban que era "inalcanzable" por el hecho de ser el hijo de alguien tan reconocido a nivel mundial como lo fue su padre.
Lo más cercano que Drago tenía a un amigo era el estrafalario Hawlucha llamado Tequila Shot, a quien solo había visto dos veces, una durante las audiciones para el Club de Combates de la escuela y otra durante el entrenamiento que tuvieron el sábado pasado. Ese Hawlucha estaba en otro grupo ajeno al de Drago, aun así, Tequila Shot era más bien un fanático que un amigo para aquel Hakamo-o...
Las clases del día transcurrieron con la normalidad y monotonía que las caracterizaban, no había pasado nada fuera de lo común, incluso se podría decir que fue una mañana bastante aburrida y ordinaria para muchos, no fue sino hasta las 10AM que las cosas cambiaron un poco, durante las Clases de Tipo, Drago tenía en la primera hora la clase de "ABD" (abreviación para Anatomía y Biología Dragontina, obviamente la clase correspondiente al tipo dragón). La maestra Débora (una Goodra bastante amigable y amable con sus alumnos) comenzó la clase como lo hacía habitualmente, tras un rato de pura teoría, la maestra comenzó a formar parejas para una tarea que debía ser entregada el próximo viernes. Drago no puso mucha atención hasta que escuchó su nombre.
— Viktor Drago y... — la maestra Goodra se detuvo un momento para pensar en cómo pronunciar ese nombre, pues le era algo complicado — Disculpa, querida, siempre tengo problemas para pronunciar tu nombre — dijo la profesora algo apenada, refiriéndose a una Dragonair que se encontraba sentada en la primera fila del salón.
— Yamato Hakuryu, maestra — aclaró la mencionada Dragonair con una sonrisa — Se lee casi igual a como se escribe — dijo ella denotando amabilidad.
— Gracias, Yamato — la profesora Débora repitió su nombre con cuidado para asegurarse que no fuera a pronunciarlo mal en frente de su estudiante — ¿De dónde dijiste que venias, cariño? — preguntó la maestra Goodra con amabilidad.
— De la región de Ransei, maestra — contestó Yamato con su forma de hablar que era sumamente educada.
Yamato, al ser una Dragonair, un Pokémon de tipo dragón puro, llevaba dos horas de "ABD" al día, aunque, los viernes llevaba Instrucción al Vuelo (la clase de tipo volador) dado a que, al evolucionar, ella pasaría a ser una Dragonite, un Pokémon tipo dragón/volador, así que debía familiarizarse con la teoría de una vez.
Volviendo a la clase, y ya con las parejas armadas, la profesora por fin dio las instrucciones de la tarea.
— La tarea para el próximo viernes, será más teórica que práctica, tendrán que hacer una investigación sobre la puesta de huevos y cuidados de los mismos — dijo la maestra Débora mientras escribía en la pizarra del aula — Esto será en base a la especie de su compañera femenina, es por eso que los acomodé en parejas de chico-chica — terminó de indicar la maestra.
Como era de esperarse, la tarea en sí no era nada difícil ni mucho menos, pero requería sí o sí del trabajo en equipo. Drago, al terminar de escribir todo en su cuaderno, se dio cuenta que la primera hora de la clase había terminado, así que salió, junto a los demás Pokémon de tipo dragón primario. Al Drago ser un Hakamo-o, un Pokémon tipo dragón/lucha, solo llevaba 1 hora de "ABD" al día, y la siguiente hora tomaba clases de Entrenamiento Físico (la clase correspondiente a los tipo lucha), donde se les enseñaba a los alumnos de tipo lucha algo de defensa personal, casi ni se usaban movimientos especiales en dicha clase, en pocas palabras, era como la clase de Educación Física, pero más orientada a las peleas que al deporte.
Al terminarse las primeras 4 clases del día, ya para las 11AM, llegó la tan esperada hora del almuerzo y Drago, como solía hacer a esa hora del día, se encontraba sentado completamente solo en uno de los tantos bancos de concreto que había en la explanada de la escuela, al aire libre, solo con sus pensamientos. El Hakamo-o no prestaba mucha atención de su alrededor, de todos modos, tenía muchas cosas en la cabeza, hasta que... Una Dragonair salvaje apareció.
— Por fin te encuentro, Drago — dijo Yamato aliviada mientras se sentaba a un lado de él.
— ¿Yamato? — dijo Drago sorprendido al verla, ella lo había tomado por sorpresa — Vienes por lo de la tarea en parejas, supongo — asumió el tipo dragón/lucha.
— Así es — afirmó la tipo dragón puro — No me parece que sea mucho lo que tenemos que hacer, casi toda la información podemos sacarla de internet — dijo Yamato.
— Entiendo — dijo Drago — Facilmente podemos terminarlo todo en una tarde — dijo el Hakamo-o confiado de sus palabras.
— ¿Te parece bien si nos vemos esta tarde? — preguntó Yamato cortésmente.
— Me parece bien — dijo Drago — ¿Dónde exactamente? — preguntó.
— Ya que la investigación debe ser en base a mi especie... — dijo Yamato pensando un poco — ¿Te parece si nos vemos en mi casa? Así podemos preguntarle algunas cosas a mi mamá si es necesario, ella es una Dragonite — añadió la tipo dragón puro.
— Por mí está bien — Drago aceptó la propuesta de su compañera de clase.
— ¡Perfecto! — dijo Yamato, se estaba llevando muy bien con su nuevo compañero de equipo, eso era una buena señal — Entonces, ven a esta dirección hoy cuando tengas tiempo, pero no llegues muy tarde — dijo la Dragonair mientras sacaba una hoja de su mochila donde empezó a anotar su dirección y su número de teléfono, por si acaso.
— Muy bien, te veré después de clases — dijo Drago tomando el papel que le dio Yamato y guardándolo en su bolsillo.
Hubo un pequeño silencio entre ambos dragones, pero no uno incomodo realmente, sino un silencio tranquilo, hasta que, el estómago de uno de ellos hizo ruido, indicando que tenía hambre.
— L-Lo siento — dijo Yamato ligeramente apenada.
Entonces, la Dragonair sacó su almuerzo de su mochila, lo guardaba en una pequeña lonchera de madera, al abrirla, dentro había bolas de arroz y dos palillos de madera, Yamato puso la lonchera sobre sus piernas para comenzar a comer mientras seguía sentada junto a Drago.
— ¡Itadakimasu! — dijo la Dragonair juntando las dos manos antes de comenzar a comer y justo cuando tomó una bola de arroz, se detuvo para prestarle atención al Pokémon junto al que estaba sentada — Disculpa, ¿Gustas? — ofreció ella amablemente a su compañero.
— Ehhh... Muchas gracias, pero yo paso, provecho — dijo Drago algo apenado, pues nunca nadie le había ofrecido algo así.
— ¡Gracias! — dijo Yamato, acto seguido, comenzó a comer de su almuerzo, al poco tiempo, el estómago de alguien más hizo ruido...
Ahora era el Hakamo-o quien parecía tener hambre, pues, el exquisito aroma del almuerzo de Yamato, y su apariencia tan apetitosa, eran un deleite para todos los sentidos, era imposible no sentir hambre al ver esa comida que parecía tan sabrosa.
— ¿Seguro que no quieres? — volvió a preguntar Yamato — Tengo de sobra, no creo que me las termine todas yo sola — dijo la Dragonair sonriendo.
— ¿Cómo saben? — preguntó Drago curioso, pues aquel Hakamo-o jamás había visto ni probado un platillo así.
— Pruébalas tú mismo — dijo Yamato ofreciéndole de su almuerzo.
Drago lo dudó un momento, sin dudas esa Dragonair era bastante agradable y buena compañía, pero él apenas y la conocía, no sabía si era correcto aceptar algo así cuando nunca había hablado con ella antes.
— Anda, al menos come una como recuerdo — dijo Yamato, finalmente convenciendo a su compañero.
— ¿Está bien que lo haga? — preguntó Drago de la manera más cordial posible, no quería parecer un aprovechado.
— Sí, adelante — dijo la Dragonair.
Entonces el Hakamo-o extendió su mano, para tomar una bola de arroz de la lonchera que Yamato traía consigo, pero, ella lo detuvo.
— Espera — dijo ella, tomando por sorpresa a Drago — Sabrá mucho mejor si usas estos — dijo mientras le daba los palillos de madera con las que ella había estado comiendo.
— Pero yo no sé cómo usarlos... — dijo Drago ligeramente avergonzado.
— Entonces yo te ayudo con eso — y con eso, Yamato se refería a darle de comer ella a Drago.
— N-No... No podría — dijo Drago, aún más avergonzado que antes, incluso estaba poniéndose rojo.
— Vamos, ya me dijiste que sí — lo persuadió la Dragonair hembra.
— S-Supongo... — dijo el Hakamo-o macho mientras miraba que no hubiera nadie viéndolos a los dos mientras que Yamato le daba de comer a él en la boca, para su suerte, durante el almuerzo casi nunca había nadie en la explanada de la secundaria, pues la mayoría de Pokémon se encontraban en la cafetería, tanto profes como alumnos.
Entonces sucedió, Drago finalmente había probado ese platillo que Yamato llevaba. Él se quedó sin habla, estaba tan delicioso, un increíble grado de sabor y una gran sensación de felicidad rodeaba todo su cuerpo.
"Increíble, esto es a lo que llaman un platillo gourmet, ¿No?" pensó el tipo dragón/lucha.
— El sabor y su textura, es como un carnaval de sabor en mi boca — dijo Drago, cambiando completamente su "postura seria" que tenía, ahora se le veía emocionado, feliz, rebosante de energía — ¿Qué es esto? — preguntó impactado.
— Se llaman Ponigiri — dijo Yamato, contenta que a Drago le hubiera gustado la comida — Son un alimento típico de la región de dónde vengo — explicó la Dragonair.
— Dijiste que vienes de Ransei, ¿No? — preguntó Drago para asegurarse que había escuchado bien.
— Así es — confirmó la Dragonair.
— He escuchado muy poco sobre esa región, solo sé que está algo aislada del resto de regiones de todo el mundo — dijo Drago no muy seguro de lo que decía, pues tampoco era un experto en el tema.
— Lamentablemente, sí — dijo Yamato algo desanimada.
Drago se percató de que ese comentario había hecho entristecer a Yamato, quien hace solo unos segundos atrás estaba tan llena de felicidad, así que decidió cambiar el tema de conversación rápido.
— Eh... ¿Dónde compraste los Ponigiri? — preguntó el Hakamo-o.
— Eto... Los preparé yo misma — dijo la Dragonair algo apenada, juntando ambos de sus dedos índice.
— ¿¡Lo dices en serio!? — preguntó Drago, estaba en shock, no solo había probado quizá la cosa más deliciosa en su vida, sino que se había enterado que la Pokémon con la que estaba sentado lo había cocinado ella misma, simplemente no podía creerlo.
— Sí, ¿Te gustó? — dijo Yamato recuperando un poco el ánimo.
— Me encantó, es simplemente lo más sabroso que he probado en... — Drago se detuvo a pensar un poco — En mucho tiempo — comentó.
— Me alegra mucho que pienses así, aunque todavía me falta mejorar — dijo Yamato humildemente — Deberías probar los Ponigiri que hace mi mamá, son unas 100 veces más ricos que los que yo preparo — admitió la Dragonair.
—¿Unas 100 veces más ricos...? — repitió Drago, no pudiendo creer lo que escuchaba.
Así, la conversación entre los dos Pokémon de tipo dragón continuó durante el resto de la hora del almuerzo, lo que originalmente solo era una plática para ponerse de acuerdo con el trabajo de una clase, terminó siendo una charla bastante agradable, donde ambos pudieron conocerse mejor el uno al otro.
La campana finalmente sonó, reanudando las clases, los dos Pokémon se levantaron de la banca de concreto y caminaron juntos hasta su próxima clase, pues, al haber transcurrido ya las Clases de Tipo, ahora pasarían el resto del día con su grupo normal, el 1-A.
— Ahora que lo pienso, Drago — dijo Yamato mientras caminaban los dos juntos.
— Dime — contestó Drago.
— Creo que jamás te he visto en la cafetería... Ni siquiera te había visto comer nada antes, hasta ahora al menos — señaló la Dragonair bastante sorprendida.
— A-Ah... Es que, yo tengo una dieta muy estricta que debo seguir al pie de la letra — dijo el Hakamo-o, por ponerlo en palabras simples.
— ¿Una dieta estricta? ¿A tu edad? — preguntó algo extrañada la tipo dragón puro.
— Si, bueno, es parte de mi entrenamiento — aclaró el tipo dragón/lucha.
— Entrenamiento dices... — repitió la Dragonair.
Aparentemente, Yamato ignoraba el hecho que Drago era el hijo de un fallecido boxeador profesional y que él seguía sus pasos y rutinas de entrenamiento, pero, así estaba bien, el mundo entero lo conocía por ser eso precisamente, pero si a Yamato no le importaba eso, entonces significaba que había alguien que se interesaba más en él como Pókemon que en su posición como el hijo de Ivan Drago.
Cuando ambos dragones llegaron al aula 8, donde sería su siguiente clase, en la entrada del salón se encontraba la Seviper llamada Poison, quien era la mejor amiga de Yamato. La Pokémon de tipo veneno estaba recordada en una pared, de brazos cruzados y con una sonrisa en su rostro.
— ¿Dónde estabas? — preguntó Poison a Yamato — Te perdiste de mi victoria del día — dijo la Seviper muy emocionada.
— Lo siento mucho, Poison, estuve algo ocupada durante el descanso — dijo Yamato disculpándose con esos modales tan propios de ella — ¿Qué fue lo pasó? — preguntó la Dragonair.
— Adivina ¿Quién ya forma parte del club de enfermería escolar? — preguntó la Seviper intentando contener su emoción.
— No me digas que — dijo Yamato muy sorprendida al escuchar la noticia.
— Ya publicaron los resultados del examen que hice el fin de semana, oficialmente ya soy parte del club — presumió la tipo veneno.
— Me alegro tanto por ti — dijo Yamato recuperándose de la sorpresa.
Mientras que ambas Pokémon seguían hablando, Drago, quien estaba presente, se sentía algo fuera de lugar, perdido en sus pensamientos, solo decía "¿Una Pokémon de tipo veneno en el club de enfermería?", pues la idea sonaba algo contradictoria. Hasta que alguien lo sacó de sus pensamientos...
— A-AH, es cierto — dijo Yamato muy avergonzada — Lo siento, Posion él es Drago, Drago ella es Poison, mi mejor amiga — los presentó a ambos, pese a ser compañeros de clase.
— Es un honor conocer al Pokémon más fuerte de la escuela — dijo Poison entrando en confianza.
— Dudo mucho que sea yo el Pokémon más fuerte de la — Drago iba a responder, pero Poison lo interrumpió inmediatamente.
— Por favor, si noqueaste a un Torracat de un golpe — dijo Poison con una expresión de "Bitch please" y señalando la hazaña de aquel Hakamo-o.
— B-Bueno... Es correcto, pero... — dijo Drago bastante apenado de recibir ese cumplido, si es que se le podía llamar así.
La platica hubiera continuado, de no ser porque el profesor Lance, un Charizard, llegó al aula, por lo que los alumnos tuvieron que entrar. Dado a que eran muchos y la entrada era algo reducida, rápidamente se amontonaron todos los alumnos del grupo 1-A, mientras que Yamato entraba, sintió que alguien chocó contra ella, era Cherry, la única Sylveon que había en ese grupo, ella inmediatamente se disculpó.
— Lo siento mucho — dijo Cherry avergonzada, y sin querer había intimidado a la Dragonite.
— ¡N-No te preocupes, fue culpa mía...! — dijo Yamato entrando en pánico.
Ya sentadas en sus lugares correspondientes, Poison, quien se sentaba detrás de Yamato, habló con ella en voz baja antes que la clase comenzara propiamente.
— No me digas que le sigues teniendo miedo a los Pokémon de tipo hada — susurró Poison a modo de broma.
— C-Claro que no... Se me quitó ese miedo al evolucionar... — Yamato mintió, pues aún le causaba pavor ver a cualquier Pokémon tipo hada, y más aún entablar conversación con uno.
Poison soltó una pequeña risa al escuchar eso, pues pensaba que era bastante adorable que su hermana adoptiva aún tuviera ese temor que la caracterizaba desde que ambas eran pequeñas.
(Esta historia continuará...).
