Libro I: HeartGold
TRATOS Y CONTRATOS (parte 1)
Eran las 5:30PM de aquel miércoles, ya prácticamente no había nadie en la secundaria HeartGold, salvo por algunos estudiantes que salían de sus actividades extracurriculares, como los chicos de teatro, de música y de varios equipos deportivos, tal era el caso de aquellos del Equipo de Poké-Ball y otros Pokémon que se habían quedado a esperarlos en la salida de la escuela. Era una tarde hermosa, el sol radiante se ocultaba lentamente en el horizonte, con esos mágicos colores anaranjados, era un día perfecto y tranquilo, de no ser porque Flare y Pyro ya estaban discutiendo... Otra vez... Cosa que ya era típica de todos los días, pero que comenzaba a ser realmente molesto para aquellos a su alrededor escuchándolos pelear como si fueran una pareja recién casada, lo peor de todo, ambos tipo fuego ya ni siquiera parecían tener un motivo lógico para sus peleas, simplemente parecían querer pelear entre ellos solo porque sí.
— ¿Que no tienes otro lugar donde caminar? — preguntó agresiva la Ninetales de Kanto.
— ¿Por qué te molesta tanto que camine a tu lado? — le respondió desafiante el Arcanine, dándole un pequeño empujoncito con el hombro.
— ¿Quieres que peleemos? Porque si es así, no me da miedo hacer llorar a una niña como tu — lo retó Flare.
— Sabes que yo ganaría de todos modos — dijo Pyro en un tono engreído.
— Si ya te he vencido como 50 veces en 2 semanas — exageró — Acepta que eres una niña lloroncita — dijo Flare perdiendo la paciencia.
A lo lejos, la capitana del equipo de Poké-Ball, Roxanne la Lyranroc diurna miraba la escena, acompañada de sus dos mejores amigos, Rock y Roll, además de Frost la Ninetales forma Alola.
— Ya se me hacía raro... — dijo Roxanne decepcionada.
— ¿Cherry seguirá en la escuela? — preguntó Rock, el Lycanroc nocturno, considerando la idea que Cherry les pusiera un "estatequieto" a los dos tipo fuego, tal como les había hecho recapacitar a él y a Roll.
— A ellos dos ya les está gustando pelear, parecen marido y mujer ¿Se imaginan que terminen juntos? — preguntó Roll, el Lycanroc crepuscular, bromeando.
— Ellos dos no podrían estar juntos ni con pegamento... — pensó Frost en voz alta, a lo que después Roll rio.
Realmente pareciera que esta vez los dos se iban a agarrar a golpes, para Frost eso era peor, ella prefería verlos discutir 1000 veces antes de verlos golpeándose entre ellos, quería detener a su hermana gemela, pero no sabía si meterse en aquella disputa era lo más correcto, genianamente parecía una zona de guerra, así que, se armó de valor y tomó a su hermana de la mano, separándola un poco de ese Arcanine.
— Flare... Tranquila hermana, vamos a hablar un momentito — dijo para luego acercarse a su oído — Hay muchos Pokémon en la escuela que comienzan a pensar que te la mantienes peleando con Pyro porque te gusta, déjalo por la paz, no tiene caso — dijo ella para calmar a su hermana.
Flare lo analizó un momento, su hermana tenía razón, muchos de sus compañeros de clase pensaban que había algo entre ese Arcanine y ella debido a sus constantes peleas típicas de las relaciones amorosas "toxicas", la Ninetales de Kanto aún no tenía una pareja para el baile, así que no debía perder oportunidades solo por culpa de Pyro, así que se detuvo, y se disculpó con ese Arcanine, tragándose su orgullo.
— Muchas gracias Frost, eres la mejor — agradeció su hermana cuando las cosas se calmaron.
Frost había hecho un buen trabajo solucionando las cosas pacíficamente, tal vez ella no era precisamente de carácter fuerte, sino todo lo contrario, pero aquella Ninetales de Alola creía mucho en el dialogo y en llevar las cosas lo más equitativamente posible con todos, además de tener un corazón puro, quizá por su tipo hada secundario. Las dos hermanas Ninetales caminaban por la acera de vuelta a su casa, cuando 3 Lycanros salvajes aparecieron.
— Bien ahí Frost, detuviste una guerra de fuego contra fuego — la felicitó Roxanne, quien las había alcanzado mientras caminaban.
— Fue impresionante, ni siquiera les tuviste que gritar o levantar la voz — dijo Roll.
— N-No fue nada... — dijo Frost con la timidez que la caracterizaba, solo que esta vez, sonaba en extremo nerviosa y justo después de escuchar el comentario de Roll, cosa que notó de inmediato su hermana Flare, pero ya confirmaría su teoría luego.
Poco más tarde, Roxanne se había despedido de sus amigos los dos Lycanroc, ella empezó a abrir la puerta de su casa, cuando de repente, un Arcanine salvaje apareció detrás suyo.
— Roxanne — dijo Pyro, suspendiéndola y asustándola al mismo tiempo.
— ¡AHHH! — gritó la Lycanroc diurna como si hubiera visto un fantasma de Pueblo Lavanda — ¡¿Me estabas siguiendo?! — preguntó Roxanne incomoda, eso podría calificarse como acoso.
— Sí, pero lo hice porque eres la única que me puede ayudar, capitana — dijo Pyro, quien parecía tener un buen motivo para haberla seguido sin que ella se diera cuenta.
— ¿Y en qué podrías necesitar mi ayuda? — dudo Roxanne, aún alerta.
— Esto no es fácil de admitir, pero me gusta — iba a empezar a explicar, pero fue interrumpido de inmediato por la Lycanroc diurna.
— Te gusta Flare — dedujo Roxanne y estaba en lo cierto.
— ¡¿Cómo lo sabes?! — le preguntó sorprendido aquel Arcanine.
— Media escuela lo sabe, siempre peleas con ella, la retas, la sigues a donde sea — lo encaró la Lycanroc diurna, pues no era nada nuevo.
— Bueno quizá no fui tan sutil cómo pensé... — reconoció el Arcanine.
— No fuiste para nada sutil... — remató Roxanne.
— No lo sé, ella me hace darme cuenta de muchas cosas, me deja desequilibrado, es muy bonita, buena en los deportes, tiene su carácter, es cierto, yo estoy enamorado de Flare Hazard — dijo con una pasión digna de una telenovela, dejando boquiabierta a Roxanne.
— Te hubieras metido al Club de Teatro... Creo que hasta le quitabas el papel protagónico a Cherry... — dijo Roxanne algo despistada — Pero no me digas todo esto a mí, díselo a Flare — reclamó la Lyranroc diurna.
— Es precisamente por eso que necesito tu ayuda, eres amiga de Flare, tú la conoces y puedes hablar con ella, si pudiera le pediría ayuda a su hermana gemela, pero casi nunca están separadas, además creo que si le pido ayuda a ella solo lograría incomodarla o asustarla... — explicó el Arcanine — Entonces ¿Me ayudarás? — preguntó Pyro esperando un "si" por respuesta.
Roxanne no podía ignorar que los sentimientos de Pyro hacia Flare parecían ser genuinos, quizá si era cierto que la molestaba tanto porque estaba enamorado de ella, así que finalmente cedió.
— Muy bien, te ayudaré — dijo Roxanne luego de suspirar.
— ¡Excelente! — dijo el Arcanine con euforia — Esto es lo que tenía en mente — comenzó a explicar, hasta que vio como Roxanne entraba a su casa, como si lo estuviera ignorando — ¡E-E-Espera! ¡No te he terminado de contar mi idea! — gritó Pyro cómicamente.
— Solo voy a pasar a mi cocina por algo de comer, dame un minuto, en seguida te atiendo — dijo la Lycanroc diurna, hablando como una de esas oficinistas que tardan tanto en atender a sus clientes.
— Ante no me dijo "Espere, transferiré su llamada" ... — dijo Pyro para sí mismo, con una gota de sudor en la cabeza.
No mucho después, Roxanne salió de su casa con una Baya en mano.
— Te escucho — dijo ella mientras comía.
En otra parte de la Ciudad Cerezo, ambas hermanas Ninetales caminaron hasta su casa como de costumbre, pasando por la misma ruta de siempre. Llegaron un poco tarde, a las 6PM, por lo que su madre les calentó algo de comida. Mientras comían, ambas hermanas intercambiaban algunas palabras.
— Frost, una preguntita inocente — dijo Flare.
— Dime — contestó su hermana.
— ¿Qué opinas de los Lycanroc amigos de Roxanne? — preguntó la Ninetales de Kanto.
— Bueno, me parecen buenos Pokémon, se preocupan mucho por ella y se ve que son muy unidos, incluso parecen hermanos, aunque no lo sean — respondió la Ninetales de Alola sonriendo.
— Más precisamente, ¿Qué piensas de Roll? Es el Lycanroc crepuscular — amplió su pregunta la tipo fuego.
— E-Eh... — dudó ella mientras se ponía roja y sus lentes se empañaban — Me parece que es buen chico, me agrada, es diferente a otros... E-E-Está... G-Guapo... Y así... — dijo Frost, apenas pudiendo hablar.
— Te enamoraste, awww, es tan lindo — dijo su hermana bastante entusiasmada.
— S-S-Solo me gusta un poco... — dijo Frost apenada.
— Me alegro mucho por ti, creo que deberías conocerlo mejor, se verían muy bonitos juntos — sugirió Flare.
— No puedo... A él le gusta Roxanne... — dijo ella cabizbaja.
— A él ya no le gusta Roxie, a ninguno de los 2 Lycanroc, de hecho — informó Flare.
— ¿Lo dices en serio? — preguntó la tipo hielo/hada sorprendida.
— Sí, ella me contó, ya solo la ven como una amiga — dijo la tipo fuego — Frost, es tu oportunidad, tienes el campo abierto — la animó.
— Supongo que tienes razón — dijo la Ninetales de Alola pensando.
— Si le hablas y te acercas más a él, puede que te invite al baile incluso — persuadió su hermana.
— ¿Crees que quiera invitarme? — preguntó Frost sonrojándose.
— ¿Y por qué no? Eres una Pokémon muy amble, una buena chica, tienes buenas calificaciones, amigas agradables — Flare enumeró las cualidades de su hermana — Y eres una chica muy linda, y no lo digo solo porque eres mi gemela — dijo a modo de broma y ambas rieron.
— Entonces intentaré hablarle más a Roll, aunque sea un poquito — dijo Frost dispuesta.
— Te ayudaré con Roll en todo lo que pueda — le dijo Flare con determinación — Es tu primer amor, estoy tan emocionada — comentó con devoción.
Justo en eso, alguien llamó a la puerta de la casa, la madre de ambas, Flaming, recibió la visita, y de inmediato fue a buscar a sus hijas a la cocina, pues al parecer las buscaban a ellas.
— Flare, Frost, las buscan a ustedes — dijo la Ninetales de Kanto mayor.
— ¿Huh? — dudaron las dos al mismo tiempo.
— ¿A nosotras? — preguntó Flare.
— ¿Quién podría ser a esta hora? — dijo Frost.
— Es una Lycanroc diurna y un Arcanine de su escuela — informó la madre de las dos.
Ambas Ninetales salieron de su casa, ahí estaban Roxanne y Pyro, ambos aún con sus uniformes escolares, quizá ya era algo tarde para que siguieran vestidos así...
— Hola Roxie... Pyro — los saludó Frost con nervios, todo lo contrario a su hermana, quien solo dijo.
— ¿¡AHORA TEMBIEN ME BUSCAS EN MI CASA!? — preguntó Flare gritando cómicamente.
Roxanne fue la que habló primero, explicándole a ambas Ninetales sobre el "trato" que tenía Pyro en mente, quien luego le hizo saber a Flare que no venía con intenciones de pelear. Los 4 Pokémon estuvieron hablando durante un tiempo afuera de la casa.
— ¿Entonces me estás diciendo que me prometes no molestarme más a cambio que yo te dé una oportunidad de ir al baile conmigo...? — preguntó Flare, no podía creer lo que había escuchado — ¿Cuál es la trampa? — dijo de inmediato desconfiada.
— ¿Qué cosa? — dudó Pyro — No hay trampa, ni truco, solo quiero acercarme más a ti — dijo él, sonaba muy convencido.
— Antes de sellar el trato, necesito un "seguro", para asegurarme que esto no es una mentira, aún no confío en ti — le dijo Flare, dejando sorprendido a Pyro, no lo veía venir.
— Ok, lo entiendo — dijo Pyro resignado — Si esto resulta ser una trampa, dejaré el equipo de Poké-Ball inmediatamente, es por eso que vine con Roxanne, para que esté de testigo de lo que dije — propuso el Arcanine, parecía muy seguro de sus palabras, señal de que no estaba mintiendo ni tomándose nada a la ligera.
— Acepto el trato, Pyro — dijo la Ninetales de Kanto bastante seria — Voy a darte una oportunidad, a mí me gustan los chicos buenos, tú no lo eres, pero si me demuestras que puedes serlo, bailaré contigo en el Baile de Bienvenida de la escuela y... Tendremos una cita... — eso ultimo lo dijo con algo de dificultad — ¡Pero a la primera señal de que incumplas con tu parte esto se acabó! — agregó sonando molesta, aunque tierna dado a su ligero sonrojo.
Así, Pyro y Roxanne se fueron a sus casas y Flare y Frost entraron a la suya, hablando en su habitación.
— ¿Qué opinas? Creo que no fue una buena idea después de todo... — dijo Flare recostada en su cama, con una almohada tapándole el rostro, estaba arrepentida de su decisión.
— Solo piénsalo un momento — le dijo Frost — Es un gran plan, no hay pierde, si realmente está enamorado de ti, le podemos decir adiós a todas sus peleas diarias — señaló.
— Y si no lo está, recibirá su merecido dejando el equipo de Poké-Ball — continuó Flare.
— Además ya tendrás una pareja para el baile — agregó la tipo hielo/hada.
— Una pareja con la que solo voy a salir para entablar amistad ya que él no me gusta — continuó con la idea la tipo fuego puro.
— E independientemente del resultado, él dejara de discutir contigo — Frost terminó con la idea que tenían ambas y se levantó de su cama para ir a la computadora que tenían en su habitación.
— ¿Qué vas a hacer? — preguntó Flare interesada — No es una tarea ¿O sí? — preguntó ahora asustada.
— No, no, solo voy a hacerles un contrato para que el pacto entre los dos quede más formalizado, sé que es una idea tonta, pero — dijo ella apenada, pero su hermana de inmediato habló.
— No es para nada una idea tonta — dijo la Ninetales de Kanto — Así ninguno de los dos se echa para atrás, ni yo ni él, un contrato no se puede romper — Flare también se levantó de su cama para ver a Frost trabajar en la computadora de escritorio.
— Me alegra que pienses así — dijo Frost risueña — Necesitaré testigos para que firmen junto con ustedes... — pensó.
— ¿Qué tal los 3 Lycanroc? Sirve que así tienes una excusa para hablar con Roll mañana — sugirió Flare.
Naturalmente, ambas hermanas Ninetales terminaban la frase que decía la otra, casi como si sus mentes fueran una sola, prueba que no se trataban de cualquier par de hermanas.
Frost había pasado la noche elaborando un pequeño documento de un par de hojas, mismo que fungiría como el contrato que sellaría el pacto entre Flare y Pyro, la Ninetales de Alola pudo terminar el contrato y hasta imprimirlo, orgullosa de cómo había quedado, lo llevó en su mochila a la escuela al día siguiente (jueves) para que su hermana y Pyro lo firmaran y no hubiera modo de arrepentirse, no había realmente necesidad de llegar al punto de firmar un documento en físico... Pero si eso ayudaba a solventar las constantes discusiones de ambos tipo fuego, Frost estaba dispuesta hasta a hacer un documento de 600 paginas si hacía falta.
En la mañana del jueves, las dos hermanas Ninetales se vieron con el Arcanine y con los 3 Lyrancoc, mismos que servirían como testigos del contrato que se firmaría. Todos estaban reunidos en una mesa del café llamado "Pokémon Café Mix" mismo que estaba cerca de la escuela y que abría desde temprano. Flare y Pyro se saludaron sin hacer su típica discusión mañanera de todos los días, lo cual indicaba que las cosas iban por buen camino.
Frost no perdió el tiempo y sacó el contrato de su mochila, junto con dos plumas para que ambos tipo fuego lo firmaran, con Roxanne, Rock y Roll de testigos, para hacer más formal las cosas. El documento establecía que, de incumplirse con el trato, Pyro dejaría el equipo de Poké-Ball definitivamente, pero también decía que Flare debería no solo acompañarlo al Baile de Bienvenida, sino que debía bailar con él y darle una oportunidad para demostrarle su amor por ella.
— Entonces firmen aquí — dijo Frost acomodándose sus lentes — Y aquí — continuó, mientras ambos tipo fuego firmaban el contrato — Y sus iniciales aquí — ya casi terminaba de firmarse todo — Ahora los testigos firman aquí — con eso finalizó. Frost sonreía, pues no solo estaba ayudando a su hermana y a Pyro, sino que se sintió como si ella fuera toda una abogada profesional.
— Frost, podían haber hecho el trato sin necesidad de un documento... ¿Verdad? — preguntó Roxanne algo extrañada mientras le devolvía la pluma a la tipo hielo/hada, pues le parecía un poco excesivo llegar a firmar un contrato solo para acordar no pelear entre ellos por un día.
— B-Bueno... Realmente sí... Pero... — dijo la Ninetales de Alola riendo nerviosa mientras juntaba ambas puntas de sus dedos índice.
— Pasa que Frost quiere ser abogada cuando crezca, es por eso que se esmeró tanto con el contrato, aunque en el fondo sabía que no era necesario — explicó Flare.
— Sí... Bueno, yo disfruto mucho viendo series de drama legal y de abogados... Además que soy fanática de los videojuegos de Ace Attorney... — explicó Frost nerviosa, desviando la mirada, le daba mucha pena hablar de sus gustos por temor a las críticas.
— Frost tiene todos los Ace Attorney en su DS — dijo Flare sonriendo.
— ¿No es donde sale un personaje que grita "Obtection!"? — preguntó Roll, quien conocía ligeramente de qué trataban esos videojuegos.
— ¡S-Sí...! Es Phoenix Wright — dijo la Ninetales de Alola con una cálida sonrisa, pese a ser tipo hielo...
— Yo tenía ese videojuego en mi DS también, pero se lo presté a alguien y... — comentó Roll mirando a su amigo Rock con algo de desprecio, pues ese Lycanroc nocturno era el culpable de perder el juego en cuestión.
— ¡Ya te dije que lo sentía! — se defendió Rock.
— Un "Lo siento" no hizo al juego aparecer mágicamente de dondequiera que lo perdiste — reclamó el Lycanroc crepuscular.
— S-Si quieres puedo prestarte uno de mis juegos... L-Los tengo todos... — dijo Frost entrando un poco en confianza con aquel Lycanroc crepuscular, aunque solo un poco...
— Eso sería genial — respondió Roll, en ese momento, todos los demás Pokémon a su alrededor se sentían fuera de lugar (menos Flare, quien se sentía orgullosa de su hermana al hablarle al chico que le interesaba). A la escena solo le faltaba música romántica para parecer una película de amor.
Todos se dirigieron a la escuela, pues no faltaba mucho para que las clases comenzaran, Flare y Pyro caminaban juntos rumbo a su clase de Piroquímica (clase de tipo fuego), como si las ultimas 2 semanas no hubieran estado ni peleados, era de ver para creer, ambos tipo fuego se habían comprometido firmemente a cumplir con el contrato que habían firmado.
(Esta historia continuará...).
