Libro I: HeartGold
UNA NOCHE PARA RECORDAR
Las clases del viernes habían terminado hace no mucho, había sido un día promedio, los profesores decidieron apiadarse y no dejaron tarea, no hubo ninguna actividad extracurricular esa tarde ya que el gimnasio de la escuela estaba reservado para llevar a cabo un evento muy importante esa noche. No era un viernes como cualquier otro, era un viernes en que los alumnos no podían esperar para volver a la escuela, por más raro que pareciera, pues tenían un buen motivo para regresar lo más pronto a la secundaria, ya que esa noche sería por fin el tan ansiado Baile de Bienvenida. La secundaria HeartGold era conocida por "tirar la casa por la ventana" cuando se trataba de bailes, graduaciones y aniversarios, tal era el caso que, incluso Pokémon de escuelas hacían lo imposible para colarse dentro de sus fiestas, y justo por los "negocios" de cierto Houndoom, ahora algunos afortunados tenían la oportunidad de asistir a ese baile tan exclusivo.
En la escuela HeartGold, el director Ho-Oh y algunos profesores se encontraban en el gimnasio, asegurándose que todo estuviera en orden para el evento de la noche, dentro de poco llegaría el equipo de sonido que habían rentado; la decoración, aunque simple, era muy elegante, había mesas circulares con mantel blanco y centros de adorno en toda la duela del gimnasio, misma que era enorme y el tipo de piso que era no resultaría incómodo para un baile. Tenían otras mesas rectangulares apartadas del resto donde los servicios de cáterin o banquetearía se habían instalado, la comida no solo se veía deliciosa, sino que había gran variedad, desde Cocteles de Bayas y Pokélitos, hasta postres típicos de todas las regiones Pokémon, incluso se habían contratado algunos camareros para atender a los estudiantes durante la noche, claro que no se serviría nada "indecente" durante la noche, pues era un baile para chicos de secundaria después de todo.
La iluminación también se veía impecable, tenían preparado un juego de luces neón para medianoche, donde soltarían serpentinas, confeti y globos multicolor desde el techo del gimnasio. La pista de baile no era otra cosa más que un espacio amplio en el centro del gimnasio, lo suficiente para que una modesta cantidad de Pokémon bailaran sin amontonarse todos. Incluso las gradas del gimnasio estaban disponibles como espacio extra durante el evento, para aquellos alumnos que quisieran simplemente sentarse a apreciar el baile desde un punto de vista más alto, o para aquellos desafortunados que no hubieran alcanzado una mesa...
Habiendo checado todo, el director Ho-Oh se les acercó a los profesores que lo acompañaban para supervisar los preparativos para el baile.
— ¿El mecanismo de transformación del gimnasio está completamente apagado y fuera de línea? — preguntó el director.
— Efectivamente, señor, desde el día de ayer se desactivó para evitar contratiempos con la decoración o con el baile — confirmó el profesor Bruno, el Machamp que había quedado a cargo de dicha labor.
— Perfecto, odiaría que en pleno baile se active solo y los alumnos estén bailando en un suelo de tierra o en un ambiente de jungla de repente — Ho-Oh bromeó.
Como muchos otros estadios que estaban equipados para los Combates Pokémon, el gimnasio de la escuela tenía la capacidad de alternar entre 5 distintas modalidades para cambiar el ambiente del mismo, pudiendo alternar entre Roca, Tierra, Agua y Planta, además de su apariencia "por defecto" que es la que tenía ahora, la apariencia de un simple gimnasio con piso de duela. (Para que quede mejor entendido, imaginen que el gimnasio de la escuela puede cambiar de apariencia al igual que lo hacía el escenario "Estadio Pokémon" en los juegos de Super Smash Bros).
— ¿Y el servicio de fotografía? — preguntó el director, hasta se habían tomado la molestia de contratar un fotógrafo para el baile.
— Ya está cubierto, señor, el fotógrafo llegará en unas horas — dijo la maestra Diantha, la Gardevoir.
— ¡Perfecto! — dijo Ho-Oh con euforia — Este podría ser el mejor baile que hemos organizado en la secundaria HeartGold hasta ahora — comentó orgulloso — Y no digo eso todos los años — añadió el director con los ojos cerrados y llevándose una de sus alas al mentón.
— ¡Si lo hace...! — dijeron todos los profesores regañándolo al mismo tiempo, cada uno de ellos con una gota de sudor en la cabeza.
Ho-Oh era un Pokémon Legendario sumamente ocupado, naturalmente, pues era el director de una escuela secundaria de renombre en toda la región de Johto. Pese a sus 36 años de edad, era alguien muy despreocupado de la vida y que en ocasiones parecía bastante distraído, pero no por eso era un mal director, sino todo lo contrario, pues no solo había estado a cargo de la dirección de la secundaria HeartGold por más de 10 años, sino que, desde su mandato, la escuela se encontraba en un alto prestigio, siendo la primera opción de muchos alumnos recién graduados de primaria. También ha demostrado ser un Pokémon bastante inteligente, siempre pensando con la cabeza fría y rara vez dejándose consumir con los problemas que tenía él o la escuela, motivo por el cual era tan respetado tanto por los alumnos como por los profesores de la misma.
— Señor Ho-Oh, debo preguntar — dijo el profesor Morty, el Gengar.
— Sí Morty, dime — contestó el director de buen humor.
— Usted sabe que siempre hemos tenido "invitados especiales" en nuestros bailes y eventos — dijo el Gengar haciendo comillas con los dedos, refiriéndose a los alumnos de otras escuelas, quienes se metían a escondidas en los eventos que hacían — Así que... Huh... ¿Su hija Celebi vendrá al baile? — ni siquiera el profesor Morty supo cómo hacer esa pregunta, pero alguien tenía que hacerla, pues, de ser así, eso implicaría tener bajo el mismo techo a dos Pokémon Legendarios, cosa que no podía tomarse a la ligera dado al inmenso poder que poseían en comparación a los Pokémon "comunes".
— Celebi... — repitió el director Ho-Oh en tono serio, para luego decir — No lo sé, pero si se aparece me avisan, no le he dado el dinero de la pensión de este mes — dijo en tono humorístico, como sin darle importancia al tema, haciendo que todos los profesores se cayeran de espaldas cómicamente — Aunque dudo mucho que ella venga, mi hija estudia en SoulSilver, como sabrán, y su mamá jamás la dejaría venir a un baile en la escuela rival — informó riéndose al ver el nerviosismo de los maestros.
El director Ho-Oh tenía un muy extenso árbol genealógico, no solo era padre biológico de Celebi, era además el padre adoptivo de cierto Trio de Pokémon Legendarios a quienes había rescatado de un edificio en llamas hace años, quienes ya eran adultos jóvenes y no vivían más con él. Pero, lamentablemente, también estaba divorciado de la madre de Celebi, quien, a su vez, era otra Pokémon Legendaria, conocida por ser la directora de la secundaria SoulSilver. Sin embargo, a Ho-Oh no parecía afectarle tanto su divorcio, tomándolo con mucha calma, pues aún podía ver a su hija Celebi de vez en cuando, aunque él no tuviera su custodia legal.
— Bueno ahora, como profesores, ustedes entienden que nuestros alumnos ahora están en busca de parejas, y por experiencia, yo sé que quizá algunos quieran besarse por allá en las gradas del gimnasio o en otros lugares donde no los podamos ver facilmente, y ya que ustedes estarán vigilando a los chicos durante el baile, les pido de favor que eviten que los chicos comiencen una escenita — dijo el director.
— Descuide, director Ho-Oh, puede contar con nosotros — dijo la maestra Sabrina, una Delphox.
— No es que esté en contra del amor de los jóvenes y esas cosas, es solo que quiero evitar momentos incomodos para la escuela, así que todo ese tipo de muestras de afecto tendrán que ser afuera de la secundaria — dijo Ho-Oh tranquilo, sabiendo lidiar con ese tipo de situaciones sin escandalizarse.
Apenas eran las 4PM, el baile estaba lejos de comenzar, empezando justamente a las 8PM, por lo que todos contaban con el tiempo suficiente para terminar de arreglar los problemas de último minuto que pudieran surgir y tener todo listo para la gran noche. Mientras la tarde avanzaba, más se llenaban las galerías de trajes y vestidos que había en la ciudad (que muchas no eran), aún a estas alturas había Pokémon que no tenían preparada la ropa que usarían para el evento, no era tan sencillo como elegir un pantalón bonito y una playera que haga juego, por un simple motivo, ese baile era elegante. Había algunos alumnos que de una vez se estaban duchando, cepillando el cabello, incluso maquillándose, pues esas 4 horas se irían volando en cualquier momento.
En casa de las gemelas Ninetales, ambas se estaban alistando desde temprano, por una simple razón, las dos tardaban mucho preparándose para ese tipo de eventos, sobre todo porque cada una de las dos tenía que cepillar y acicalar todas sus 9 colas, lo que era una tarea titánica, además que su casa solo tenía un baño, entonces desde ya comenzaban a prepararse. Flare siendo la primera que salió de la ducha, debido a que era una tipo fuego, no tenía que secarse el pelaje con una secadora, una enorme ventaja que tenía sobre su hermana Frost, quien sí debía hacerlo. Los vestidos que ambas usarían para el baile eran idénticos, literalmente, pues se trataban del mismo tipo de vestido, uno acampanado hasta las rodillas (con el espacio suficiente para sus 9 colas), solo que de diferente color, Frost usaría un vestido guinda y Flare usaría un vestido azul marino, esto lo habían pensado con toda la intención, pues no por nada eran gemelas.
En casa de Lighting y Oasis, la Jolteon había pasado casi una hora tomando un baño, cepillando todavía su pelaje, cuando alguien tocó la puerta insistentemente.
— ¿Qué tanto haces ahí dentro? Tardas mucho — dijo Oasis del otro lado de la puerta.
— No puedes apresurar a la perfección — dijo su prima actuando en un tono vanidoso.
— No apresuro a la perfección, te apresuro a ti... — respondió el Vaporeon, a lo que su prima de inmediato abrió la puerta molesta y le dio una ligera descarga eléctrica con su dedo como venganza, cosa que le dolió más de lo que debería ya que era un tipo agua.
— Ya, ya, llorón ahí está el baño — dijo Lighting luego de desquitarse con su primo y salió del baño con una toalla cubriéndola, camino a su cuarto para terminar de alistarse.
En su habitación, el celular de Lighting sonó, se trataba de su amiga Ignea.
— Hola Ignea ¿Pasa algo? — preguntó la Jolteon.
— Hola Lighting, te llamaba para ver si lo de mi cita a ciegas sigue en pie — dijo la Flareon.
— Claro que sí, quizá no lo conoces, pero te aseguro que es un buen chico — dijo Lighting.
— Bueno, pero si él y yo no nos llevamos bien no me lo eches en cara, eh — dijo Ignea, cortando la llamada.
Esa la cita que Lighting le había arreglado a su primo Oasis, quien no quería ilusionarse, pues esa Flareon aún no superaba que un Leafeon hubiera jugado con sus sentimientos, en el peor de los casos si no le iba bien con su cita en el baile, al menos no sería otra decepción amorosa.
En casa de Ignea y de Ignis, el Houndoom se había metido al baño a ducharse primero, pues él tardaría mucho menos tiempo que su hermana, tiempo después, él salió del baño, medio arreglado, llevaba puesta una camisa negra, con una corbata guinda y un pantalón blanco, y se le acercó para pedirle ayuda con algo.
— Oye hermanita, ayúdame con la corbata — prácticamente se lo ordenó, pues por su tipo siniestro, Ignis no era particularmente bueno usando el "por favor".
— ¿Por? — preguntó ella para incitarlo a pedirlo apropiadamente, como si de un niño pequeño aprendiendo modales se tratara.
— Por favor — dijo aquel Houndoom.
— Nada te costaba — Ignea comenzó a anudarle su corbata.
— Oye hermanita, sé que ya conseguiste una pareja para el baile, pero que se trata de alguien a quien no conoces — comenzó hablando Ignis, con esa actitud de hermano mayor sobreprotector que lo caracterizaba — No es por nada, pero asegúrate que no sea "otro Forest" — dijo haciendo comillas con los dedos.
— No te preocupes, se trata del primo de mi amiga Lighting, me dijo que es un buen chico y confío en ella — contestó la Flareon, quien ya le había arreglado la corbata a su hermano mayor — Además, si resulta ser "otro Forest" solo le tengo que dejar una marca igual o peor que la que le hice aquel Leafeon — dijo riendo antes de meterse al baño para alistarse ella también.
Al poco tiempo, Ignea abrió la puerta del baño lo suficiente como para asomar solo su cabeza, pues ya estaba desvestida y le gritó a su hermano.
— ¡Cuando lo conozcas no vayas a interrogarlo como "el policía malo", te conozco! — amenazó ella para luego cerrar la puerta y comenzar a bañarse.
En su casa, en Ciudad Iris, Ghost se miraba al espejo, la Mimikyu estaba perfectamente arreglada y con hora y media de sobra antes del baile, ella tenía que estar lista con mayor antelación, pues vivía algo más retirada de la secundaria HeartGold. Se sentía tan linda con ese vestido color amarillo pálido, con parches naranjas, detalles en color negro y con una capucha, un atuendo completamente inspirado en su especie los Mimikyu.
Su madre, Soul, entró a su habitación.
— Awww te ves tan linda — reaccionó como cualquier madre habría hecho, causándole una ligera vergüenza a ella.
— ¿Podrías dejarme de una vez en casa de Wattson, por favor? — pidió Ghost amablemente a su madre. Pues Ghost y Wattson habían acordado que el papá de este los llevaría al baile, como profesor también debía asistir, así que le quedaba de paso.
— Claro, tu solo dime donde vive tu novio y yo te llevo, pequeña fantasma — respondió Soul con lagrimitas en los ojos, aunque más como efecto cómico que dramático.
— Mamá, ¿Estás...? — preguntó Ghost mientras que su mamá la abrazaba.
— ¡MI PEQUEÑA FANTASMA ESTÁ CRECIENDO! — dijo Soul llorando chorros de lágrimas, tal como pasaba en los animes — ¡PARECIERA QUE FUE SOLO AYER CUANDO TE DABA MIEDO MIRARTE AL ESPEJO! ¡O CUANDO SALIAMOS A PEDIR DULCES EN HALLOWEEN JUNTAS! — la Mimikyu más grande continuó en ese estado de lloradera que era más humorístico que deprimido.
— ¡M-Mamá se me hace tarde para el baile...! — dijo Ghost, a quien su madre estaba abrazando cada vez más fuerte.
— Muy bien, vamos a llevarte con tu novio, sirve que lo conozco — respondió la Mimikyu mayor como si nada.
"¡Qué rápido se recuperó...!" pensó asombrada Ghost, claro todo en tono cómico.
No mucho después, ambas Mimikyu habían llegado Ciudad Cerezo, justo en la casa del Pikachu que sería la pareja de Ghost para el baile, el tipo eléctrico salió para recibirla mientras ella bajaba del auto. Wattson vestía con un saco café oscuro de doble abotonadura y un pantalón del mismo tono, no llevaba corbata.
— Buenas noches — dijo el Pikachu.
— Hola Wattson — saludó la madre de Ghost.
— Pero que apuesto te ves — dijo Ghost con amabilidad mientras bajaba del auto de su mamá.
— Y tú te ves muy linda — dijo Wattson esperando haber elegido las palabras correctas, no quería verse muy atrevido.
— Diviértanse mucho — dijo la mamá de Ghost con cariño — Y recuerden que sin gorrito — afortunadamente Ghost la interrumpió antes que pudiera terminar esa frase.
— ¡MAMÁ! — reprochó Ghost, apenada, pues lo que su mamá iba a decir estaba muy, MUUUY fuera de lugar.
— Ya, ya, no te pongas así, era una bromita — dijo riendo — Te veré en casa cuando salgas del baile — dijo Soul mientras se retiraba en su auto.
— Oye ¿A qué se refería tu mamá cuando dijo — Wattson no pudo terminar su pregunta, pues Ghost lo detuvo igualmente.
— No, no, no, a nada, no le hagas caso a esa señora — respondió apenada.
En casa de Noctis, el Umbreon Shiny se encontraba durmiendo, él había puesto una alarma en su teléfono para sonar 30 minutos antes de las 8, desde que era un Eevee, acostumbraba dormir y despertar temprano, y ya que el baile posiblemente terminaría hasta la madrugada, debía aprovechar para dormir un poco y no estar cansado durante la noche. Poco después su alarma sonó finalmente, así que Noctis empezó a alistarse, él había conseguido alquilar una camisa blanca con volantes, un pantalón oscuro y una corbata tipo pañuelo de color azul que hacía juego con los aros luminosos en sus orejas y frente.
No mucho más tarde, la mamá de Lighting (quien era otra Jolteon al igual que su hija) había llegado a casa de aquel Umbreon Shiny para recogerlo, pues se había ofrecido a llevarlo a él y a Cherry al baile junto con Oasis y Lighting. El Vaporeon vestía una camisa blanca, un chaleco de 3 botones color negro, un pantalón oscuro y una corbata azul marino. La Jolteon llevaba un vestido de tubo de color vino, con cuello y llevaba unas pulseras doradas que su mamá le había prestado.
Ya juntos los 3 Eeveelution, solo faltaba recoger a Cherry a su departamento para finalmente irse los 4 al baile de la escuela, afortunadamente Oasis y Noctis ya sabían dónde quedaba el edificio.
Noctis estaba frente a la puerta del departamento donde Cherry vivía (era el número 700), si bien él ya la había acompañado a su casa anteriormente, solo la "escoltaba" hasta el edificio, jamás la había acompañado hasta la puerta de su departamento específicamente. Noctis tocó el timbre de la puerta, a los pocos segundos, una pequeña Eevee le abrió, tomándolo por sorpresa, por un momento se preguntó si se había equivocado de departamento.
— Hola ¿Eres el novio de mi hermana Cherry? — preguntó Sugar toda inocente, sorprendiendo al Umbreon Shiny, pues Cherry jamás le había mencionado que ella tenía una hermana menor.
Noctis estaba pálido al escuchar esa pregunta, el tipo siniestro puro se quedó inmóvil en la entrada mientras hacía una cara graciosa, como si de la vergüenza su espíritu estuviera dejando su cuerpo.
La madre de Sugar, la Leafeon llamada Berry fue hasta la puerta para ver a quien le había abierto la puerta su hija más pequeña
— Oh, tu debes ser Noctis, adelante pasa — dijo ella con una amabilidad digna de cualquier madre cariñosa.
— Con permiso — dijo Noctis, entrando al pequeño pero acogedor departamento.
— Cherry me ha contado mucho sobre ti, mi nombre es Berry, ella es mi hija menor, Sugar — se presentó la Leafeon a ella misma y a su pequeña hija — Salúdalo hija — le dijo a ella.
— Hola, me llamo Sugar, ¿Cómo te llamas tu? — dijo la Eevee mientras saludaba de mano a Noctis, aunque como ella era mucho más pequeña que él, su mano era unas 2 veces más grande que la suya.
— Mi nombre es Noctis — se presentó el Umbreon Shiny con la seriedad que lo caracterizaba al hablar.
— Hola "Notis" — dijo Sugar, quien tenía problemas pronunciando palabras o nombres demasiado complejos — ¿Eres el novio de mi hermana? — preguntó de nuevo pues no le había dado una respuesta cuando recién entró a la casa.
El Umbreon Variocolor tuvo exactamente la misma reacción que tuvo la primera vez que le preguntaron eso.
La madre de Sugar solo rio al ver el comportamiento inocente de su hija, pues ella no preguntaba eso con malas intenciones, solo era demasiado curiosa, como el resto de Pokémon de su edad.
Poco tiempo después, Cherry bajó de su habitación ya arreglada y maquillada, la Sylveon había conseguido un vestido rojo de un solo tirante, decorado con una flor de cintas, era sencillo pero cómodo y muy bonito.
— Hija que hermosa te ves — dijo su madre orgullosa, abochornando a su hija.
— Por favor no me avergüences mamá — dijo Cherry riéndose nerviosa.
— Pero es cierto, ¿Verdad Noctis? — preguntó Berry con una sonrisa.
— Sí, se ve muy bonita — comentó el Umbreon Variocolor algo nervioso, no quería verse muy osado frente a la familia de Cherry.
— Bueno mamá, ya nos vamos — dijo Cherry, pues quería salir de ahí antes que su mamá la fuera a avergonzar frente al chico que le gustaba.
— No, no, primero quero tomarles unas fotos — dijo Berry sacando su teléfono.
Ambos Eeveelution se acomodaron uno al lado del otro.
— Pero más juntitos, acérquense más — pidió la Leafeon para luego tomarles un par de fotos — Abrazaditos, por favor — dijo riéndose, a lo que Noctis le puso la mano en la cadera a Cherry, quien se ruborizó ligeramente, con eso su mamá tomó una última foto.
— ¡B-Bueno ahora si ya nos vamos...! — dijo Cherry más roja que antes, tomando a Noctis de la mano para salir del departamento.
Ya era la hora de la verdad, a las 8PM, se abrió la puerta principal de la escuela HeartGold, los alumnos (y algunos colados) entraban a la secundaria, dirigiéndose al gimnasio de la misma, iluminado con reflectores de luz para exteriores, como si fuera un salón de eventos profesional.
Bugsy y Wasp fueron de las primeras parejas en aparecerse y casi de inmediato comenzaron a bailar, se llevaban muy bien desde que empezaron a verse inmiscuidos en todo el drama de hace unos días por culpa de una foto, pero ya no le daban importancia a eso, así que se estaban divirtiendo. El Scizor llevaba su traje negro con camisa guinda que había alquilado con mucha anticipación, mientras que la Ribombee finalmente había conseguido un vestido de su reducida talla, llevaba un vestido liso acampanado de color rosa pastel.
— Bailas bien, mosca abeja — le dijo Wasp bromeando con el apodo que le había puesto de cariño.
— Lo mismo digo, tenazas — respondió ella riendo — ¿Quién te ayudó con la corbata esta vez? — preguntó Bugsy.
— Un tutorial que vi en internet y mucha paciencia — dijo el Scizor, orgulloso que como finalmente supo amarrar su corbata, aún con esas pinzas que tanto le dificultaban las cosas.
— Quedó bien — dijo Bugsy — Pero hubiera quedado mejor si yo la hubiera anudado — dijo presumiendo ligeramente.
— ¿Y arriesgarnos a que nos tomaran otra foto "casi besándonos"? — preguntó él jugando y los dos rieron.
Los próximos en llegar al baile fueron los 3 Lycanroc, acompañados por las gemelas Ninetales y por Pyro, el Arcanine. Rock (el Lycanroc nocturno) vestía con un traje negro de 6 botones, con una camisa blanca medio desabrochada y sin corbata; Roll (el Lycanroc crepuscular) llevaba puesto un "Dinner Jacket" o esmoquin negro con una corbata de moño también negra; Pyro lucía un pantalón gris oscuro, una camisa negra y un pañuelo rojo; finalmente, Roxanne (la Lycanroc diurna) tenía un vestido satinado de color marrón oscuro con bordes de encaje bordado.
— Bueno, ¿Ahora que hacemos? — preguntó Flare.
— Vamos a bailar, se nota que el baile ya se puso bueno — dijo Pyro y ambos fueron.
— Solo a bailar, no te propases, nada de besos y las manos donde pueda verlas — le advirtió Flare antes de entrar a la pista de baile.
— Tranquila, aún respeto nuestro trato de no molestarte — dijo el Arcanine siendo honesto.
— Um, tal vez deberíamos bailar nosotros también, Roll... — dijo Frost temblando de los nervios, pues estaba con el Pokémon que le gustaba.
— De acuerdo, vamos — dijo Roll tomándola de la mano, haciendo que se sonrojara.
Habiendo quedado solos 2 Lycanroc, Roxanne habló mientras se retiraban esas dos parejas.
— Sí, adelante, nosotros vamos a apartar una mesa para todos — dijo entre pausas, apreciando la ironía, pues los habían abandonado como si nada.
Los 4 Eeveelution fueron los próximos en llegar al baile, por aparecerse en grupo llamaron la atención de muchos, sobre todo porque iba un Pokémon Shiny entre ellos.
— Bueno, ustedes diviértanse, voy a llevar a Oasis con su cita — dijo Lighting mientras se llevaba a aquel Vaporeon, dejando solos a Noctis y a Cherry.
— ¿De quién se trata? — preguntó Oasis.
— Una amiga mía — dijo la Jolteon sin darle muchos detalles.
Ambos se encontraron con Ignea, tenía un vestido de espalda descubierta de color carmesí y su pelaje lo había peinado para atrás. Ella sería la cita de Oasis para el baile, la Flareon estaba en una mesa sentada junto a su hermano Ignis y con la pareja que él tenía, la Absol llamada Luna.
— Oasis, ella es mi amiga Ignea, creo que ambos se llevaran muy bien — los presentó Lighting.
— Hola — saludó Oasis incomodo, pues su prima le había conseguido justo una cita con una tipo fuego, a él que tenía fobia al fuego.
— ¿Qué tal? — Ignea le regresó el saludo, pero de inmediato Ignis se puso entre los dos para "saludar" a Oasis.
— Oasis, es un gusto conocerte, soy el hermano de Ignea, me llamo Ignis — dijo el Houndoom mientras lo saludaba con un apretón de manos quizá demasiado fuerte.
— ¡Que buen apretón...! — dijo el Vaporeon, a quien le dolía la mano.
— ¿Y de dónde eres? — preguntó Ignis con esos celos de hermano mayor.
— No lo intimides, idiota — reprochó su hermana, quitándolo de en medio — Yo no interrogué a tu pareja ¿O sí? — preguntó la Flareon agresiva.
— Y emm... ¿De dónde conoces a Lighting? — preguntó el Vaporeon sentándose junto a ellos, sin saber que más decir.
No mucho más lejos de ahí, la Espeon (quien llevaba puesto un vestido "bodycon" liso de color lila) y la Glaceon (vestida con un "drop waist" de color azul marino) que se habían "colado" a la fiesta estaban sentadas en una mesa, no porque realmente lo quisieran sino porque la Espeon en cuestión se negaba a dejar ese lugar.
— ¿Qué te parece aquel Pikachu? — preguntó la Glaceon.
— Se nota que viene con esa Mimikyu — respondió la Espeon sin apartar la mirada de su teléfono, única cosa que la mantenía entretenida en el baile.
— ¿Y ese Umbreon Shiny de ahí? — la tipo hielo solo quería que su amiga bailara con alguien, pues la veía sola y aburrida.
— Viene con esa Sylveon — contestó fría la tipo psíquico.
— Eres increíble, mujer — se quejó la Glaceon — Tú me dijiste que te gustaban los Umbeon — reclamó apoyada en la mesa, cansada de intentar.
— Nunca te he dicho eso — reprendió la Espeon.
— No vinimos aquí para nada, tan siquiera saca a bailar a algún chico que veas solo — intentó persuadirla.
— De acuerdo, pero solo un momento y luego nos iremos — cedió finalmente.
Eran las 9PM, Lighting se encontraba bailando con su pareja para el baile quien era un Manetric de su clase de Electrónica, en eso Oasis se acercó a ellos y apartó a Lighting de su pareja, pues necesitaba hablar con ella.
— Lighting ¿Estás loca? — preguntó histérico — De todas las Pokémon en el mundo me tuviste que conseguir una cita con una Flareon — reclamó Oasis.
— ¡Oye! No seas grosero con ella, es amiga mía y la he visto enojada, no te conviene hacerla enfadar — reprochó la Jolteon.
— Ese no es mi punto — el Vaporeon estaba perdiendo la paciencia — Me conseguiste una cita con una tipo fuego ¡A mí! Que le tengo miedo al fuego — dijo un poco agreviso.
— Escucha, ya no eres un pequeño Eevee, evolucionaste ¿No? — preguntó Lighting molesta — Esto lo hago para que por fin superes tu miedo, no te pido que te cases con ella y tengan un montón de hijos, solo te pido que intentes hablar con ella y que la saques a bailar por lo menos una canción — lo encaró.
— Está bien... — Oasis cedió un poco, pero aún no se veía convencido.
Entonces Lighting le dio un pequeño toque eléctrico con su dedo para "animarlo", aunque más bien logró ponerlo alerta por el dolor.
— ¡Ahh! — se quejó él — ¿Eso por qué fue? — preguntó Oasis.
— Para motivarte — dijo Lighting — Ahora vete o te doy otro — amenazó.
Oasis volvió con Ignea y le tendió la mano, tomándola desprevenida.
— ¿Quieres bailar? — preguntó él cordialmente, aunque en el fondo estaba nervioso.
— Claro — dijo ella y lo siguió a la pista de baile.
En el centro del gimnasio, con los demás Pokémon, se encontraban bailando Noctis y Cherry, su "cita" iba sorpresivamente bien.
— ¿En el Club de Teatro te enseñaron a bailar así de bien? — preguntó el Umbreon Shiny, dejando sorprendía a Cherry, Noctis le había hecho un complido, algo poco común viniendo de un tipo siniestro puro como él.
— N-No, ósea, sí, pero — Cherry se estaba trabando por los nervios — Nos han enseñado rutinas de baile sencillas, solo para las canciones del musical, no es la gran cosa, pero por algo se empieza — dijo la Sylveon finalmente.
— ¿Siempre tuviste pensado entrar a ese club? — preguntó Noctis mientras seguían bailando.
Cherry la pensó dos veces antes de responder, pues ella realmente solo hizo la audición del club porque no tenía otra opción, le había mentido a Oasis el segundo día de clases sobre querer entrar a dicho grupo, no quería mentirle también a Noctis diciéndole que siempre tuvo pensado entrar ahí.
— No realmente, solo hice la audición porque me saboteé a mí misma mintiendo con que sí lo haría, pero finalmente me terminó gustando mucho el teatro — respondió Cherry siendo honesta con el chico que le gustaba — Pero ¿Sabes? Es genial cuando compruebas que aún tienes la capacidad de sorprenderte a ti mismo — ella citó una frase de una pelicula que Noctis curiosamente conocía.
— Esa frase la conozco, es de "Belleza de Teselia" (Belleza americana en la vida real) — dijo el Umbreon Variocolor, de nuevo sorprendiendo a aquella Sylveon.
— ¿Conoces la película? — preguntó ella sonriendo.
— Es de las favoritas de mi mamá — confesó Noctis.
— También es de mis favoritas, aunque es algo antigua para mi edad — dijo Cherry feliz de estar pasando tiempo a solas con Noctis.
Las horas pasaron, ya eran las 10PM, el fotógrafo había llegado hace un tiempo y comenzó a tomarles fotografías a los grupos de estudiantes mientras balaban, comían en las mesas y se divertían; mientras los camareros que habían contratado les servían algunos refrescos y comida en las mesas. La gran mayoría de Pokémon ya estaban "descansando" de tanto baile.
— ¡Uff! — dijo Bugsy — ¿Nos tomamos un descanso? — ella estaba sentada en una mesa con Wasp, la Ribombee estaba sudando, pues no había parado de saltar y bailar desde que llegó al evento.
— Claro — dijo Wasp agotado — Esto es más cansado que los entrenamientos del Club de Combates — dijo bromeando, aunque de hecho sí estaba tan cansado como si hubiera tenido entrenamiento.
Bugsy anteriormente había tomado un Corazón Dulce de la mesa con comida que había en el gimnasio y por cortesía le ofreció un poco a Wasp.
— ¿Gustas? — preguntó ella.
— Sí, me encantan los Corazones Dulces — dijo Wasp.
Entonces la Ribombee partió el dulce en forma de corazón a la mitad y se la dio a su amigo Scizor.
— ¿Qué a los tipo acero no les gustan las vitaminas, el hierro y esas cosas? — preguntó Bugsy siendo curiosa.
— No me parece la gran cosa, pero a la mayoría les gusta, tampoco creas que yo soy muy apegado a mi tipo acero, hace unos meses era un tipo bicho/volador — respondió Wasp.
— Ya veo — dijo Bugsy — Oye ¿Estarás libre este domingo? — preguntó ella.
— ¿Me estás invitando a salir? — preguntó Wasp porque eso entendió él — Porque si no es así, entonces yo te tendré que invitar a ti a salir — dijo él, entonces Bugsy se sonrojó un poco y rio.
— ¿Por qué no? — dijo la Ribombee — La verdad no creí que me agradaras tanto — confesó.
— Entonces salgamos el domingo — dijo el Scizor bastante feliz.
En otra mesa, Noctis y Cherry estaban sentados, hasta que esta última decidió ir al baño un momento. Luego de unos minutos, al salir se encontró con la Espeon que venía de la escuela SoulSilver, con quien terminó chocando por accidente.
— Lo siento — dijo Cherry sin darse cuenta de con quien había chocado.
— No te preocupes — respondió seria la Espeon mientras se acomodaba los lentes con ambos de sus dedos índice, gesto que solía hacer desde que era una pequeña Eevee, y que Cherry de inmediato reconoció, pues esa Espeon no era otra sino...
— ¡¿Velvet?! — preguntó sorprendida Cherry, no esperaba ver a su ex compañera de primaria en el baile de la secundaria.
— ¿Cómo sabes mi nombre? — preguntó extrañada.
— Soy Cherry — recordó ella — Cherry Mountain, fuimos juntas a la primaria LeafGreen, yo era la otra Eevee de tu salón — dijo la Sylveon feliz de ver a Velvet luego de mucho tiempo.
— ¿Cherry? — dijo Velvet sorprendida — Creí que te habías convertido en una Espeon como siempre decías — ella no podía creer que realmente fuera su ex compañera, pues evolucionada había cambiado mucho.
— Yo creí que tú habías evolucionado en una Vaporeon — dijo Cherry, sin salir de la sorpresa.
— Pues al final no... — dijo Velvet decaída.
Cherry quería preguntarle a Velvet el motivo de ese cambio, pues ella realmente se veía convencida de querer ser una Vaporeon cuando creciera, pero al verla tan triste y decaída no pudo evitar preguntarse si sería lo correcto tocar un tema tan delicado, pues ellas dos no eran precisamente amigas en primaria, solo compañeras y ya.
— Ehhh... — Cherry dudó como romper el silencio — ¿Qué haces aquí? Creí que te habías metido a SoulSilver — preguntó finalmente.
— Eso hice, solo vine porque una amiga consiguió boletos para este baile — respondió la Espeon sin mucho ánimo.
En eso, la amiga de Velvet apareció en el baño, buscándola.
— Velvet ven conmigo, conocí a dos chicos que quiero presentarte — dijo la Glaceon de nombre Aurora.
— Precisamente ella fue quien nos consiguió los boletos — explicó Velvet mirando a Aurora.
— Oye, lo hice por tu bien porque me preocupo por ti — dijo Aurora, en eso miró a Cherry y le dijo — Awww me encanta tu vestido — dijo fascinada y con estrellitas en los ojos, pues a esa Glaceon le encantaba la moda, siendo su más grande sueño el ser una diseñadora de ropa algún día.
— Gracias — dijo Cherry sonriendo, luego recordó que ya había dejado solo a Noctis mucho tiempo y de inmediato se fue del baño de mujeres para regresar con él — Lo siento, debo irme — dijo retirandose.
— ¿Quién era ella? ¿La conoces? — preguntó Aurora.
— Es una ex compañera de mi primaria — respondió Velvet tranquilamente.
A las 11AM, el baile ya estaba más que ambientado, ya casi todos los alumnos que iban a ir al baile habían entrado. Todos se encontraban bailando en grupo en el centro del gimnasio, saltando al ritmo de la música. Bueno, no todos estaban bailando, tal era el caso de Fist y de Vincent, ambos se encontraban en una mesa sentados mientras que esperaban a las canciones más lentas para así bailar juntos.
— Y dime, Vincent ¿Qué te gusta hacer a ti? — pregunto la Mienshao queriendo conocer más a su pareja para el baile. Ella tenía puesto un vestido "qi pao" rojo con estampados de flores en color blanco.
— Me gusta mucho cocinar y combatir en peleas Pokémon — respondió el Bisharp, él vestía con un traje de 3 piezas color plateado.
— ¿Cocinas? — preguntó Fist alegre.
— Mi "padre" me enseñó tanto a cocinar y a pelear, los fines de semana le ayudo trabajando en su restaurante — respondió tranquilo ese Bisharp.
— ¿Qué restaurante es? Quizá vaya un día de estos a sorprenderte — dijo ella risueña.
— Es el "Hyper Efficace" — mencionó Vincent, para la sorpresa de Fist.
— ¿El restaurante Hyper Efficace es de tu familia? — preguntó ella sorprendida, pues se trataba de un lugar bastante exclusivo en Ciudad Olivo, algo retirado de Ciudad Cerezo.
— Algo así — dijo Vincent riendo.
— Entonces creo que ya no podré ir un día a sorprenderte — contestó la Mienshao riendo, con una de sus manos detrás de la nuca — Pokémon más afortunados que yo no pueden conseguir una reservación ahí facilmente — dijo ella.
— Algún día estoy seguro que podremos cenar ahí — dijo Vincent de buen humor.
— Hablando de "algún día" — dijo Fist levantando su dedo índice — Recuerda que tú y yo tenemos una pelea pendiente, una donde no te contengas solo porque soy una hembra — comentó ella guiñando un ojo.
— Sabes que no podría jamás golpear a una dama como tu — dijo Vincent con esa caballerosidad que le caracterizaba.
Por fin a media noche se soltaron todos los globos, confeti y serpentinas que tenían en el techo del gimnasio, junto con el espectáculo de luces neón que tenían preparados, si de por sí los alumnos ya estaban disfrutando del baile, el espectáculo de luces fue sin dudas "la cereza sobre el pastel".
Oasis seguía bailando con Ignea, entrando un poco más en confianza, aunque no mucho.
— ¿Entones eres miembro del Equipo de Poké-Ball? — preguntó el Vaporeon.
— Así es, aunque yo entré con la intención de ser capitana — dijo la Flareon — Pero no puedo quejarme, algo es algo — agregó.
— Cuando tengan partido iré a verte — dijo Oasis con una sonrisa.
— No creí que tú y yo fuéramos a llevarnos bien cuando recién te conocí — dijo Ignea siendo honesta.
— Yo tampoco, en un inicio pensé que te aburrirías de mí, pero ya veo que no — dijo Oasis.
— ¿Y...? ¿Quieres que nos veamos incluso después de este baile? — preguntó la Flareon sin saber si había tomado la decisión correcta al hacer esa pregunta.
— Mira... Me va a tomar un tiempo acostumbrarme a esto, yo ehh... — titubeó un poco — Le tengo miedo al fuego — confesó Oasis.
— Igual yo — dijo Ignea sin ser muy clara.
— ¡¿Le tienes miedo al fuego?! — preguntó el Vaporeon confuso.
— No, no, disculpa, no me di a entender — dijo Ignea riéndose — Quería decir que también a mí me va a tomar algo de tiempo acostumbrarme a esto — continuó riendo nerviosa esa Flareon.
— ¿Por qué? — preguntó Oasis curioso.
— ¿Sabes? Acabo de pasar por una mala experiencia recientemente — explicó la Flareon sin dar muchos detalles — Vámonos lento, déjame superarlo de a poco, de momento solo seamos amigos ¿Sí? — dijo Ignea un poco más tímida que antes.
A la 1AM, llegó el tramo final del baile, aquel momento en que se ponían las canciones más lentas para que las parejas bailaran tranquilamente. Ghost sacó a Wattson, tomando valor para declararse al Pikachu.
— Wattson — dijo Ghost de improviso, tomándolo por sorpresa, ella parecía nerviosa.
— Dime — respondió el Pikachu mientras continuaban bailando pegados, hubo un silencio de 3 segundos hasta que ella decidió hablar.
— Aunque nos conocemos de poco tiempo... — se detuvo a pensar un poco mejor — Me es muy fácil confiar en ti, puedo contarte casi todo lo que sea, eres un gran amigo, pero... — paró un momento, dejando en espera al Pikachu.
— ¿Pero...? — dijo Wattson.
— Quiero... Quiero ser algo más que solo tu amiga... Tú me gustas mucho, Wattson — confesó Ghost, a lo que Wattson le sonrió.
— Eso ya lo sabía, solo quería que tú me lo confirmaras — comentó el Pikachu, dejando sorprendida a la Mimikyu con quien estaba bailando en pareja.
— ¿Lo sabías? ¿Quién te lo dijo? — preguntó Ghost asombrada.
— Nadie, pero siempre fuiste muy obvia, la carta que me diste, la manera en que siempre ibas a buscarme a mi salón durante el almuerzo, como te comportas a mi lado, siempre sonriendo — dijo, quizá era por su apellido, pero Wattson siempre fue muy bueno deduciendo las cosas, casi como un detective.
— Bueno, emmm... — Ghost no supo que responderle.
— Quiero que sepas que tú también me gustas, Ghost — dijo Wattson y la abrazó sonriendo — Eres una gran amiga, eres graciosa, no eres malvada como los demás fantasmas ni mimada como las demás hadas, además tienes una sonrisa que me deja tonto — ahí Ghost le devolvió el abrazo, aun en la pista de baile.
— Entonces ¿Quieres ser mi novio? — Ghost fue la primera en hacer la pregunta.
— Por supuesto — dijo Wattson con una sonrisa.
En la pista de baile, también se encontraban bailando pegados la Ninetales de Kanto y el Arcanine.
— Pyro — dijo Flare.
— Dime — respondió este.
— Por favor dime que no estás haciendo esto solo por el trato que teníamos, me refiero a ser tan amable conmigo y dejar de molestarme — dijo ella algo confusa.
— En parte, pero ya no soy así, me gustó esto de llevarme bien contigo, créeme, solo quería bailar contigo, sé que no te gusto, pero hice ese trato para que pudieras darme una oportunidad — le dijo Pyro.
— Yo nunca dije que no me gustaras — dijo Flare de repente, tomándolo de las manos mientras continuaban bailando — Sobre todo ahora que sé que no quieres molestarme más — agregó la Ninetales de Kanto.
Ese quizá era el comienzo de algo muy lindo y muy raro.
En otro lado, se encontraban Frost y Roll, ambos Pokémon bailaban juntos uno del otro, tranquilamente.
— ...Tu pecho es tan cálido, siento que podría estar así siempre... — pensó Frost en voz alta, sin darse cuenta que Roll la había escuchado.
—¿Dijiste algo? — disimuló él, apenado.
— ¡N-N-N-N-No...! Nada... — dijo ella apenada, a lo que Roll rio solo un poco.
— Te ves muy tierna cuando te sonrojas — dijo el Lycanroc crepuscular sonriendo.
— G-G-Gracias... — respondió la Ninetales de Alola, quien ya estaba tan roja que facilmente podría parecer una tipo fuego.
El resto de las parejas continuaban bailando con las ultimas canciones de la noche, esas canciones calmadas y tranquilas ideales para estar junto a tu pareja solo dando vueltas en círculos o de lado a otro.
El baile terminó casi a las 2AM, había sido una noche increíble llena de momentos felices para todos quienes habían asistido, los alumnos se retiraron de a poco, a algunos los recogían en la entrada de la escuela mientras que otros se iban caminando, pues vivían cerca de la misma. La madre de Lighting recogió a los mismos 4 Eeveelution que había llevado al baile a las 8PM, primero fue a dejar a Cherry, pues ella no vivía muy lejos de la secundaria HeartGold. Los 4 chicos se encontraban algo cansados, habían tenido una noche agitada entre tanto baile, además que ninguno acostumbraba develarse hasta tan tarde.
Ya frente a los departamentos en donde vivía Cherry, ella agradeció una vez más a la mamá de Lighting por haberla llevado a casa, se despidió de Oasis y de su prima Lighting, solo faltaba despedirse de Noctis, quien bajó del auto para decirle adiós a aquella Sylveon.
— Gracias una vez más por haber aceptado ir al baile conmigo, Noct — dijo Cherry algo sonrojada.
— Por nada, eres mi amiga después de todo — dijo él.
— ¿Solo amigos? — preguntó la Sylveon algo coqueta.
— Ehh... Yo... — el Umbreon Shiny no sabía que responder, lo habían dejado en jaque.
Cherry no pudo evitar reírse al ver nervioso a Noctis e instintivamente lo abrazó con todo sentimiento.
— Te quiero mucho, Noct — dijo la Sylveon mucho muy alegre, disfrutando el momento.
Noctis correspondió el abrazo, aún sonrojado por las palabras de su amiga.
— Hmm... Cherry — dijo Noctis, pues ese abrazo ya había durado un buen tiempo y a él lo estaban esperando para llevarlo a su casa.
— Solo un poquito más — dijo Cherry para luego soltar a Noctis y despedirse de él, sonriendo como jamás lo había hecho, sin duda esa había sido una noche para recordar.
(Esta historia continuará... En el libro II: SoulSilver).
EXTRA
Cherry despertó gracias a los rayos del sol que le pegaron justo en la cara, la Sylveon rodó en su cama destendida hasta que finalmente despertó, más obligada que queriendo, pues por si por ella fuera, se dormía unas 5 horas más.
Finalmente despierta, ella bajó a la cocina buscando algo que comer, ayer ella había llegado a su casa y literalmente se desplomó en su cama sin haberse quitado el vestido rojo que tenía puesto la noche anterior.
— Buenos díaaaaaas... — dijo ella, apenas con energías, pareciendo zombie.
— Hija ya son las 2PM, ya son buenas tardes — corrigió su madre riendo al verla así.
— Entonces buenas tardes — contestó Cherry sentándose en el sillón junto con su hermanita Sugar, quien estaba mirando la televisión.
— Hola hermana — saludó Sugar abrazando a su hermana — ¿Cómo te fue con tu novio "Notis"? — preguntó inocente aquella Eevee, aún sin saber pronunciar el nombre de ese Umbreon Variocolor.
Entonces Cherry abrazó un de los cojines del sillón y ahogó un grito de niña pequeña emocionada, su hermana al ver ese gesto se sintió confundida.
— ¿Pasa algo? — Sugar no entendía por qué Cherry había hecho eso, hasta le parecía raro.
— Nop, jejeje, fue la mejor noche de mi vida — dijo la Sylveon todavía abrazando ese cojín.
NOTA: Kiuboleeeeee, queridísimos lectores. ¿Cómo vamos? Espero la estén pasando de maravilla. Les quiero agradecer por haber llegado hasta el final del Libro I del fanfic, en verdad de los agradezco de todo corazón, sobre todo porque yo sé que quizá no sea del agrado de muchos, que si la trama no tiene nada que ver con los juegos o anime de Pokémon, que si los protagonistas son todos furros. Pero aun así, aquí están ustedes, leyendo el final de este primer libro. ¡GRACIAS! Como siempre, cuéntenme todas sus opiniones, preguntas y comentarios en sus Reviews, estaré leyéndolas todas. ¿Cuál fue su momento favorito del Baile de Bienvenida? ¿Qué capítulo del primer libro fue su favorito? Yo soy Chris Cafeína y como siempre, nos leeremos en el futuro. ;)
PD. ¡Esperen este 31 de octubre el próximo especial del fanfic, el especial de Halloween!
