Libro II: SoulSilver
LA BELLEZA ES SUBJETIVA (parte 1)
Aquella tipo psíquico/hada dormía tranquilamente en su habitación, despertando justo al instante que sonó su alarma, pues tenía un sentido del oído muy desarrollado, y comenzó a prepararse para la escuela, era tan solo martes de la tercera semana de clases, poco a poco, aquella Kirlia le estaba agarrando el ritmo a su secundaria nueva, SoulSilver sin duda era bastante más exigente de lo que ella creía, pero al contrario de muchos alumnos de nuevo ingreso, ella se sentía tranquila, pues desde que era una Ralts siempre fue muy estudiosa y aplicada, pese a algunas de las limitaciones que tenía.
Ciel era el nombre de esa Kirlia, ella era conocida como una de las chicas más hermosas de su escuela, no solo eso, sino que era bastante inteligente, aunque no por eso su vida ya estaba "arreglada", pues como cualquier Pokémon de su edad, tenía problemas, tales como lidiar con su tan estricta vida escolar y su autoexigencia que solo la comía viva, además que "cierta condición" que le complicaba más las cosas.
A solo 2 semanas de clases ya había rechazado a unos 7 chicos que habían intentado invitarla al Baile de Inicio de curso de la secundaria, no es que Ciel fuera una rompecorazones, pero ella no podía aceptar ir al baile con chicos que ni siquiera conocía. Para colmo de males, ninguna de sus viejas amigas de la primaria había entrado a la misma escuela que ella, pues todas se habían inscrito a HeartGold o se habían mudado de región...
Pero la Pokémon tipo psíquico/hada no estaba sola en su nueva escuela, al tercer día de clases había conocido a Sunny, un chico bastante agradable, aunque algo excéntrico, quien prontamente se volvió su mejor (y único...) amigo en toda la secundaria SoulSilver, aunque fuera de otro grupo distinto al de ella.
Ciel llegó hasta la secundaria, sus padres la habían llevado en auto ya que vivía algo retirada de la escuela, bajó del auto con cuidado, ella ya podía hacerlo sin ayuda de nadie. Había llegado con tiempo de sobra, aún faltaban unos 10 minutos para que se abriera la puerta principal del edificio, de inmediato se sentó en una de las bancas de concreto que había afuera de la institución para esperar ahí a su amigo Sunny.
A lo lejos, se veía llegar a una Milotic, su belleza de inmediato atrajo la mirada de todos los alumnos viéndola (machos y hembras por igual), esa piel tan fina y delicada, esas escamas que reflejaban la luz en todos los colores del arcoíris, esa apariencia tan grácil y elegante, su hermoso cabello color guinda (mismo que no era tan largo, por alguna razón...). No por nada a su especie se le conocía como el Pokémon más bello, y uno de los más raros que existían en todo el mundo.
Aquella Milotic se acercó dónde estaba Ciel y se sentó a su lado.
— Hola, Sunny — lo saludó la Kirlia sintiendo su presencia, pues ella tenía los ojos cerrados como de costumbre.
— Buenos días, Ciel — regresó el saludo aquel Milotic, revelando que, de hecho, no se trataba de una hembra, sino de un chico, su uniforme lo decía todo, pues en lugar de una falda usaba un pantalón, como todos los demás machos de su escuela.
Sunny era un chico con apariencia de chica linda, desde el momento de su evolución, muchos chicos aún lo confundían con una hembra, algunos incluso habían llegado a invitarlo al baile, solo para después darse cuenta de la realidad y hacer el ridículo. En la calle muchas veces le habían ofrecido descuentos en maquillaje y en ropa, ya que se veía más femenino que algunas hembras. Aunque no por eso no era respetado en la escuela, pues él había demostrado ser muy fuerte durante la selección del Equipo de Combates Pokémon de su escuela, mismo del que formaba parte como representante de la región de Hoenn. La única manera "no tan intima" de saber el verdadero genero de Sunny era por su cabello, el cual era más corto por tratarse de un hombre, pues si fuera una mujer tendría su cabello rojo aún más largo. Tal era el caso que facilmente podría ponerse ropa de mujer y cualquiera se tragaría esa mentira.
La Kirlia y el Milotic entraron a su escuela después que la puerta principal finalmente se abriera.
Aunque el semestre recién había comenzado, literalmente, en SoulSilver acostumbraban hacer exámenes cada dos semanas, a diferencia de HeartGold donde se hacían exámenes cada mes, técnicamente, en SoulSilver se hacían el doble de exámenes. Por lo que, habiendo acabado por fin la primera oleada de exámenes, las calificaciones finales de la primera etapa ya estaban publicadas, era muy sencillo consultarlas en línea en la página de la escuela.
Ciel y Sunny iban a clase cuando escucharon a varios alumnos hablando cosas como: "Me va terrible en Crianza Pokémon", "Mis papás van a matarme..." y "¿Será demasiado tarde para pedir que me trasladen a HeartGold?". La Kirlia tomó su celular para revisar que tal le había ido en la primera etapa, aunque le pidió ayuda a su amigo para hacerlo.
— Sunny ¿Podrías...? — preguntó ella con algo de pena, pues le avergonzaba tener que pedirle algo tan sencillo como mirar la pantalla de su celular a alguien más solo por no poder hacerlo ella.
— ¿Vas a revisar tus calificaciones? — preguntó Sunny con curiosidad.
— Sí — afirmó la Kilira dándole su teléfono a su amigo Milotic.
Poco después, Sunny le dijo a Ciel que tan bien le había ido en la primera etapa escolar.
— Tienes un 100 en Neuropsicología, un 90 en Crianza Pokémon, 100 en Matemáticas, 80 en Eficología — narró aquel Milotic macho.
— Tengo que mejorar en esa última — aunque Ciel tenía un promedio muy bueno de por sí, la clase de tipo hada era donde había salido más bajo, aunque no necesariamente había reprobado ni mucho menos... Simplemente esa Kirlia era muy autoexigente consigo misma.
— ¿Eficología? — dijo el Milotic macho sin haber entendido que materia era esa.
— Se trata de mi clase de tipo hada, llevo una hora de esa materia a la semana — explicó Ciel sonriendo.
— En veces olvido que eres una tipo hada también — dijo Sunny — Pero ¿Por qué dices que debes mejorar? Yo veo que tienes calificaciones muy hermosas — preguntó mirando la pantalla del celular de su amiga.
— No sé si yo usaría la palabra "hermosas" para describirlas... — dijo Ciel bastante despistada.
— Pues yo sí — afirmó Sunny dejando ver su modo de juzgar las cosas.
Sunny era un Milotic que valoraba la belleza de todas las cosas y de las acciones de los demás, expresando su desagrado por cosas que no consideraba hermosas, como las mentiras, las malas amistades y los Pokémon abusones que se intentaban imponer sobre otros solo por ser más fuertes, después de todo, él era un Pokémon con un fuerte valor de la justicia y la elegancia, a veces llegando a ser algo narcisista incluso, pero era un chico con un corazón muy grande después de todo.
— Digo, no es que tenga un mal promedio, solo pienso que podría ser mejor — se explicó Ciel lo mejor que pudo, solo para ser "regañada" por su amigo.
— Esa no es una actitud muy hermosa, Ciel — dijo Sunny — La excesiva autoexigencia solo trae consigo un constante estado de ansiedad y de preocupación, nada de eso es hermoso — quizá ese Milotic tenía un buen punto, después de todo no es nada bueno ser tan exigente con uno mismo, pero... ¿Por qué la necesidad de usar tanto la palabra "hermoso"...?
— Has dicho "hermoso" tantas veces que ya me perdiste... — dijo la Kirlia algo desorientada.
— Ciel, tus calificaciones están muy bien como están ya — dijo Sunny siendo un poco más claro esta vez — ¿Has escuchado el dicho "No arregles algo que no está roto"? Lo considero un dicho muy — Sunny iba a continuar, pero Ciel se le adelantó y lo interrumpió.
— Un dicho muy hermoso — dijo ella, adivinando lo que su amigo Milotic estaba por decir.
— Hermoso, sí, ya lo entiendes — dijo Sunny riendo mientras le regresaba su celular a su amiga Kirlia.
Al termino de las primeras horas de clase, y durante el almuerzo, Sunny y Ciel se encontraban comiendo en la cafetería de la escuela.
— Mmm delicious! — dijo Sunny al darle el primer bocado a su comida — ¡La Crêpe Luminalia es la mejor comida del mundo Pokémon! — afirmó ese Milotic.
— Cuando yo vivía en Kalos, las comíamos a diario — recordó Ciel con mucha nostalgia.
— ¿Cuánto tienes viviendo en Johto? — preguntó el tipo agua puro.
— Unos 5 años — respondió la tipo psíquico/hada.
— No entiendo por qué dejar esa región tan hermosa como Kalos para venir a Johto, no es que Johto no sea hermoso en sí, es solo que considero que Kalos es la región más hermosa — dijo Sunny, quizá exagerando en su uso de la palabra "hermosa"...
— Vaya que te gusta ser muy quisquilloso a veces — dijo Ciel riendo.
— ¡Oh! ¿Acabas de llamarme hermoso? — dijo Sunny con estrellitas en los ojos, todo ilusionado, pues pensó que le habían hecho un cumplido.
— No lo hice... — dijo la Kirlia con una gota de sudor en la cabeza — ¿Quién confunde la palabra "quisquilloso" con "hermoso"? — preguntó cómicamente.
— ¿Ves? Lo hiciste de nuevo, me llamaste hermoso — dijo el Milotic, quien ya se estaba dejando llevar.
— No me estás escuchando... — dijo Ciel perdiendo los estribos.
— De nada te servirá cortejarme, Ciel — dijo Sunny actuando como si fuera una telenovela — Ya te dije que tú y yo solo podemos ser amigos — comentó el Milotic macho en un tono dramático con una rosa en la boca que sacó de quien sabe dónde, solo para después ser atacado por su amiga con el movimiento Psíquico.
Después de recibir su escarmiento, Sunny estaba sentado en la mesa de la cafetería, regañado y cabizbaja, todo como recurso cómico.
— Lo siento, mi comportamiento no fue nada hermoso... — dijo él apenado.
— Vaya que eres listo — dijo Ciel sarcásticamente mientras se le pasaba el enojo.
— ¡Oh! ¿Me llamaste lindo? — dijo Sunny, repitiendo la situación que recién había pasado.
— ¡No lo hice! — dijo Ciel volviendo a atacar con Psíquico a ese Milotic.
Luego de ese momento que pareció ser sacado de un anime, el almuerzo acabó, se reanudaron las clases y los dos amigos terminaron por separarse, pues Ciel era del grupo 1-B mientras que Sunny era del grupo 1-A.
El grupo de aquella Kirlia tuvo su siguiente clase, la cual era Estadísticas de Combate, una clase más teoría que practica, famosa por ser el dolor en la muela de muchos Pokémon recién ingresados en a la escuela, pues era una materia algo complicada, y el profesor que la impartía, un Gallade llamado Lancelot, no hacía ayudaba en mucho...
Por supuesto que ese Gallade no era pariente de Ciel, pero sí que era un colega de su papá, por ende, la tenía en alta estima, aunque de igual forma, tenía muy altas expectativas de ella, esperando siempre grandes cosas de esa Kirlia a quien conocía desde pequeña.
Ya en la clase, el profesor discutía un poco con uno de sus alumnos, un Lucario llamado Aaron Kingsman, quien no parecía contento con la calificación que había sacado.
— Profesor, estaba revisando mis notas y veo que saqué un 60 en su clase, aunque presenté todos los trabajos y tareas, no creo merecer esa nota — explicó el Lucario macho.
— Es cierto, me presentaste los trabajos, pero la tarea sobre el aumento de estadísticas tras la Megaevolución era en parejas y tú la presentaste solo, por eso solo te puse la mitad de los puntos que valía — dijo el profesor Gallade — No presentar el trabajo en equipo fue lo que terminó por bajar tu calificación, aunque aún puedes promediar la materia, el semestre solo acaba de comenzar — explicó su maestro — Solo asegúrate de no seguir bajando tu promedio con mi clase o ya no podrás recuperarte y tendrás que presentar un examen extraordinario para acreditar mi materia — le advirtió ligeramente.
— Gracias profesor — dijo Aaron para luego regresar a su asiento.
Ciel no conocía para nada a aquel Lucario macho, pero en las 2 semanas de clases ya podía concluir que se trataba de uno de los alumnos más serios de todo su grupo y probablemente de toda la escuela, rara vez se sorprendía y siempre parecía tener una cara de pocos amigos (aunque Ciel no pudiera verla, se imaginaba la expresión que ese tipo lucha/acero mantenía a diario). Pero el destino era tan grande y la escuela tan chica, que ellos dos habían quedado formando parte del Consejo Estudiantil, solo como vocales, pero aun así miembros.
Ya habiendo acabado las clases del martes, la Kirlia y el Milotic caminaban juntos saliendo de su escuela, aprovechando el camino para platicar un poco.
— ¿Hoy no tienes nada que hacer en el Consejo Estudiantil? — preguntó el tipo agua puro.
— Hoy no — contestó la Kirlia — Como solo soy una vocal, tengo participación minina en el Consejo — agregó ella.
— ¿Entonces no te darán los 30 créditos que tanto prometen? — dijo Sunny algo indignado, pues lo consideraba injusto, o en sus propias palabras "nada hermoso".
— Me darán 15 créditos, tengo que encontrar una manera de obtener la otra mitad — pensó Ciel comenzando a estresarse.
— Podrías dar tutorías a alumnos que lo necesiten — sugirió Sunny, pues esa era otra de las maneras de conseguir puntos para pasar de año, dando clases particulares a alumnos que tuvieran bajos promedios.
— Podría ser — Ciel contempló seriamente la idea.
Como en todas las salidas, la fachada de la escuela estaba llena de Pokémon adolescentes, en eso, un Banette se le acercó a Ciel, el tipo fantasma puro tenía una rosa en la mano, eso solo podía significar una cosa...
— Kirlia — la llamó así al literalmente no saber su nombre — ¿Te gustaría ir conmigo al baile de este viernes? — preguntó apoyándose sobre una rodilla para luego darle la rosa a Ciel, quien la tomó con algo de dificultad, pues ella tenía sus ojos cerrados acostumbraba como siempre.
Todos alrededor miraban con asombro aquel momento, Ciel se sintió extraña, eso era bastante incomodo, ella no quería rechazarlo y quedar como la mala frente a todos, pero... Literalmente no conocía a ese Pokémon, no quería ir al baile con alguien que no tenía idea de quien era.
— Ehh... ¿Sunny que hago? — preguntó nerviosa la Kirlia.
— No me preguntes a mí, es tu decisión — dijo él para "limpiarse las manos".
Ciel le regresó la rosa a aquel Banette que se le había acercado.
— Me halagas mucho — dijo la Kirlia finalmente abriendo sus ojos, revelando que no tenía pupilas, solo la iris de color rojo — Pero ni siquiera te conozco, no puedo aceptar tu propuesta, perdona — Ciel trató de rechazarlo con la mayor amabilidad que pudo.
Todos los presentes se burlaron de aquel acto, más que nada se burlaban de aquel Banette, quien se retiró de ahí con la rosa en la mano, al poco tiempo todos se dispersaron, dándole un respiro a la pobre de Ciel, pues esa era la 8va vez que rechazaba la invitación de alguien para el baile, no porque fuera mala chica, sino porque siempre parecían querer invitarla solo por ser una chica bonita y no porque realmente sintieran algo por ella.
— Hiciste bien, invitar a salir a alguien sin siquiera conocer su nombre no es nada hermoso — dijo el Milotic macho para hacer sentir un poco mejor a su amiga.
— Eso creo — Ciel suspiraba — Sunny, ¿Puedo preguntarte algo? — dijo aquella Kirlia un poco más pensativa que de costumbre.
— Claro — dijo Sunny.
— ¿Por qué soy la única Pokémon con la que te juntas? — preguntó la tipo psíquico/hada.
— Después de mi evolución, de repente parecía tener más "amigos", pero ninguno verdadero — contestó Sunny — Muchas chicas que antes me aborrecían por ser un Feebas, ahora me ruegan porque les dé una oportunidad, incluso chicos con los que antes no me llevaba bien ahora parecen querer pasar más tiempo conmigo, pero solo es por mi apariencia, yo nunca he tenido amigos realmente honestos, solo tú — dijo el Milotic macho sonando bastante resentido.
— Ya veo... — dijo Ciel compadeciéndose de su amigo.
— Pero tú eres distinta, Ciel — le dijo Sunny mientras ambos caminaban — Tú te acercaste a mí por lo que soy, no por mi apariencia — dijo el tipo agua muy agradecido con su mejor y única amiga.
— Sabes que nunca podría fijarme solo en tu apariencia aunque lo intentara — dijo Ciel reconociendo su "condición".
— Lo sé, lo sé — contestó Sunny suspirando.
— Sunny — dijo nuevamente Ciel — ¿Cómo eres tú físicamente? — preguntó curiosa.
— Bueno yo... — Sunny no sabía exactamente que responder a eso, intentar describirse físicamente a alguien sin visión era muy difícil.
El verdadero motivo por el que Ciel siempre tenía sus ojos cerrados, la "condición" que ella tenía, no era otra más que una ceguera total. Cuando ella era una Ralts recién nacida, había sufrido una grave lesión causada por una luz intensa en sus retinas aún inmaduras, lo que le terminó dejando completamente ciega, sin embargo, al ser una Kirlia, ella podía ubicarse haciendo uso de sus habilidades extra sensoriales y su energía psicoquinética, dicha capacidad psíquica le permitía también "sentir" la presencia de otros Pokémon, aunque Ciel no pudiera ver usando sus ojos, sí que podía "ver" usando su cerebro altamente desarrollado.
— Tengo cabello rojo que es muy largo, no tanto como las hembras de mi especie suelen tenerlo, pero igualmente es largo — empezó por lo más sencillo — Tengo escamas de color azul — continuó, pero su amiga lo interrumpió.
— ¿Ahora no vas a decir que eres hermoso? — dijo ella riendo.
— Esta vez no — Sunny parecía tomarse las cosas un poco más enserio esta vez — Ciel, puede que tu no puedas ver nada, pero, aun así, tienes los ojos más abiertos que cualquier otro Pokémon que yo haya conocido — dijo el Milotic macho hablando metafóricamente — Esa es una cualidad muy admirable de ti — agregó sonando muy orgulloso de su amiga.
Al poco tiempo, los papás de Ciel llegaron a recogerla a la escuela.
— Muchas gracias, Sunny, hasta luego — dijo Ciel despidiéndose de su amigo.
(Esta historia continuará...).
