Libro II: SoulSilver
ENTRE LOS MÁS FUERTES (parte 1)
Era un sábado por la mañana en la secundaria SoulSilver, no por ello la escuela estaba libre de alumnos, todo lo contrario, pues sus estudiantes se encontraban ya sea un alguna actividad con un club o realizando sus horas de servicio comunitario para liberar los 30 créditos necesarios para pasar de año.
En el gimnasio de la escuela, el Equipo de Combates se encontraba entrenando, la entrenadora Phoenix (una Blaziken) era la encargada de adiestrarlos, no solo en ataques o movimientos Pokémon, sino en pelea cuerpo a cuerpo en caso que llegasen a quedarse sin suficiente energía como para lanzar un movimiento "especial" en una pelea. Ese sábado, la entrenadora Phoenix evaluaba a sus alumnos haciéndolos pelear entre ellos.
— Escuchen bien, el día de hoy vamos a "olvidarnos" de todos los movimientos Pokémon, absolutamente todos, de estado, físicos y especiales — dijo la entrenadora Phoenix — Hoy solo pelearán usando golpes "normales", ustedes saben, patadas, puños, cabezazos incluso si se animan — continuó la Blaziken — Esto para que no se confíen tanto de sus movimientos y habilidades Pokémon, no siempre contarán con ellos en una pelea, ¿Entendido? — esa Pokémon era alguien ruda, tanto físicamente como mentalmente, extremadamente persistente y exigente, casi al punto de actuar como lo haría un coronel del ejército.
En fila se encontraba todo el equipo completo del Club de Combates Pokémon de la escuela SoulSilver, llamados "Las Alas Plateadas de SoulSilver", cada uno representando una de las 8 regiones más importantes de todo el mundo Pokémon: una Pikachu, un Quilava, un Milotic, un Gabite, un Zoroark, una Slurpuff, un Lycanroc nocturno y un Greedent eran quienes conformaban el equipo. Dado a que iban a entrenar, todos vestían con ropa cómoda para hacer ejercicio.
— Sunny — lo llamó la entrenadora — Pelearás contra Mika — anunció la Blaziken.
Justo comenzaron el día con una pelea entre el Milotic macho llamado Sunny Bluemarine y una Pikachu hembra de nombre Mika Thunderhawk, dicha tipo eléctrico tenía una marca negra en forma de corazón en su cola, misma que era una marca de nacimiento, distinguiéndola de cualquier otra hembra de su especie.
— Sin la ventaja de tipo, este será un combate más tedioso — dijo la Pikachu en frente de su oponente y compañero.
— ¡Oh! ¿Me llamaste hermoso? — preguntó el Milotic macho, creyendo que le estaban haciendo un cumplido, pero confundiendo las palabras como ya era clásico de él.
— No Sunny... No te llamé hermoso... Dije "tedioso" — respondió la Pikachu con una gota de sudor en la cabeza, no era la primera vez que ella veía al Milotic confundir así las palabras.
— ¡Comiencen! — la entrenadora Phoenix dio inicio a la pelea.
El combate comenzó con golpes directos de parte de la Pikachu, todos ellos bloqueados por el Milotic macho, quien respondió con una patada que por poco alcanza a Mika, logrando esquivar dicha patada, la Pikachu contraatacó con un manotazo que golpeó directamente al Milotic, pero este aprovechó para regresarle el golpe a su oponente, quien se tumbó para atrás, pero de último momento giró su cuerpo de modo que pudo aplicarle en el brazo una técnica de agarre digna de un peleador de lucha libre, de esa manera inmovilizándolo completamente.
Desde las gradas, los demás miembros del equipo veían la pelea y comentaban entre ellos algunas cosas y otras observaciones.
— Y ahí va Mika de nuevo con sus llaves de lucha libre — señaló el Lycanroc nocturno mirando a la Pikachu en cuestión.
— Ella es como un personaje "Grappler" — comentó el Greedent del equipo.
— ¿"Grappler"? — preguntó confuso el Lycanroc.
— Es cualquier personaje de un videojuego de pelea que siempre intenta acercarse al rival para aplicar un movimiento especial, como una especie de agarre o sometimiento, generalmente son difíciles de ejecutar, pero de hacerlo bien hacen una gran cantidad de daño al oponente — explicó el Greedent, quien era fanático de los videojuegos de pelea, motivo por el cual había entrado al Equipo de Combates.
De vuelta a la pelea, Sunny pudo librarse de la llave de Mika, entonces la derribó por sorpresa usando su larga cola, la Pikachu cayó sobre su espalda, no se recuperó porque había gastado toda su fuerza en el agarre que le había hecho a su oponente, así el combate había acabado.
— Muy bien Sunny, haces un gran bloqueo, pero debes mejorar tu equilibrio, eso te está fallando — le dijo la entrenadora Phoenix.
— Gracias entrenadora — respondió el Milotic macho.
El motivo por el que Sunny había entrado al Club de Combates había sido para demostrar que, pese a ser "tan hermoso como una mujer", podría ser bastante fuerte, además que le servía como forma de desahogar toda la frustración por el rechazo que este había sufrido cuando era un Feebas, de cierta manera, ese Milotic veía el entrenamiento como una "terapia" y los combates Pokémon como una manera de desfogarse de todos los malos recuerdos de cuando aún no evolucionaba y su vida era prácticamente un infierno.
— Mika, estás mejorando, pero bajas mucho la guardia todavía, debes cuidar eso — dijo la Blaziken.
— Si entrenadora — contestó la Pikachu hembra.
— Y respecto a tus técnicas de agarre — dijo la entrenadora Phoenix — De nada te servirá tomar así a tu oponente si no puedes mantenerlo en esa postura por mucho tiempo, necesitas más fuerza en tus agarres, trabajaremos eso después — señaló la Blaziken.
Aquella Pikachu había sido de los primeros alumnos en anotarse a las selecciones para el Equipo de Combates de la escuela durante la primera semana de clases, su motivo no era otro que hacerse más fuerte para luego cumplir su meta de ser la primera Pokémon hembra en ganar el "Pokken Tournament Championship", un campeonato mundial de lucha libre profesional unisex, que, lamentablemente, ninguna Pokémon hembra había logrado ganar jamás, algunas habían llegado a la final, pero hasta ese momento no había una campeona femenina como tal, cosa que Mika esperaba poder cambiar algún día siendo ella la primera campeona.
Con la primera pelea de calentamiento terminada, la entrenadora Phoenix continuó con la siguiente pelea del día, esta vez era el turno de cierto Quilava llamado Fry Bonfire contra la otra miembro femenina del equipo, una Slurpuff llamada Charlotte Pudding.
— Fry, pelearás contra Charlotte — los llamó a los dos la entrenadora Blaziken.
Ambos chicos caminaron al centro de la arena de combate, que no era otra cosa sino el gimnasio de la escuela, mismo que se había cambiado a la "modalidad" de tipo tierra, para facilitar los combates.
— Huh... Charlotte, tienes una Galleta Yantra pegada en la mejilla... — le hizo saber la maestra algo despistada por lo que veía.
— Oh, gracias entrenadora, sabía que olía como a Galleta Yantra por aquí, pero no imaginaba que la tuviera yo misma pegada en la cara — dijo la Slurpuff mientras se quitaba la galleta del rostro y se la comía (que dicho sea de paso, la galleta estaba completa, no eran migajas ni menos).
Dado a que Charlotte siempre se ensuciaba al comer, generalmente se la podía ver con trozos de comida (o a veces comida completa) pegados en la cara, tales como dulces, Pokélitos y demás.
— ¡Comiencen! — gritó la entrenadora.
El Quilava empezó la pelea con un golpe directo que la Slurpuff solo pudo bloquear para luego responder con una serie de puñetazos, a cortas distancias él era más rápido, pero ella tenía unas defensas y resistencia bastante altas debido a las estadísticas de su especie, así que podía aguantarle uno que otro golpe sin problema alguno. Minutos más tarde y la pelea estaba bastante equilibrada entre los dos, hasta que Fry dejó su flanco izquierdo abierto, oportunidad que Charlotte aprovechó para conectarle una... ¿Cachetada? Que lo dejó escupiendo saliva de manera cómica mientras parecía que se le iba a salir la lengua de la boca, terminando así el combate.
— ¿...L-Le ganó... Con una cachetada...? — se preguntaron todos los presentes al mismo tiempo y con la misma expresión de incredulidad en sus rostros, eso había sido difícil de creer.
Mientras tanto la Slurpuff abrazaba al Quilava frente suyo.
— ¡Fry perdóname! ¿Te pegué muy fuerte? — preguntó Charlotte preocupada mientras abrazaba al mismo — ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Perdón! — repetía la Slurpuff, quien se sentía mal por el tremendo golpe que le propinó al tipo fuego.
— Tienes la mano pesada — dijo Fry mientras sobaba su mejilla — Pero tranquila, no me dolió — comentó riendo.
Así había terminado una pelea más, pero una cosa era cierta, uno de los dos Pokémon que habían combatido se estaba conteniendo para no dañar al otro, incluso dándole la victoria por eso mismo, la entrenadora Phoenix se dio cuenta inmediatamente al acabar la lucha.
— Charlotte, tienes buena defensiva, pero necesitas mejorar tu ofensiva, no puedes bloquear siempre — indicó la entrenadora Blaziken — Aunque lo de la cachetada fue... Efectivo... Por decir algo — dijo extrañada desviando la mirada.
— Gracias entrenadora — dijo la Slurpuff sonriendo mientras hacía un saludo militar.
Lamentablemente, aquella Slurpuff en un inicio no tenía en sus planes entrar al Equipo de Combates de su escuela, pero un no tan ligero descuido le hizo pensar que las audiciones para entrar a dicho equipo eran de hecho para entrar a un supuesto club de repostería que ni siquiera existía en la escuela... Quizá Charlotte era la miembro que menos arraigada estaba a ese club, y no era precisamente "muy fuerte", pero una vez dentro no quiso quedar mal con ninguno de sus compañeros así que optó por quedarse. (No me pregunten cómo o por qué, pero ella terminó ganándose un lugar en el equipo de combates pese a aquel minúsculo detalle).
— Fry, no te contengas nunca en un combate, aunque tu oponente sea una hembra — regañó la Blaziken — Entiendo que no quieres lastimarla, pero estamos entrenando para hacernos más fuertes, debemos dar nuestro máximo o el entrenamiento no servirá de nada, tenemos que sacar la mayor experiencia que podamos del mismo, ¿Entendido? — preguntó la entrenadora Phoenix sonando algo decepcionada de aquel Quilava.
— Entendido entrenadora... — dijo Fry cabizbaja, no era la primera ocasión en que le llamaban la atención por haberse contenido en un combate.
Aquel Quilava había entrado a las audiciones para el club ya que combatir se le daba increíblemente bien, incluso desde que era un pequeño Cyndaquil, pues venía de una familia de Pokémon con muy buenos genes, teniendo Habilidad Oculta y sabiendo algunos Movimientos Huevo, siendo Fry facilmente uno de los Pokémon más fuertes dentro del equipo, aunque no le gustaba presumir de su fuerza y se mantenía con los pies en la tierra, a veces llegando a retenerse con sus oponentes para no verse muy abusón con ellos, aunque eso le costara la victoria algunas veces, como justo acababa de pasar.
Continuando con el entrenamiento, para la tercera pelea del día, la entrenadora mandó a llamar a dos alumnos más, particularmente era el turno de un Gabite de nombre X Drake (leído como "Diez Drake"), ya era famoso en su escuela, siendo reconocido como uno de los Pokémon más fuertes dentro de la misma, incluso a la par de otros alumnos de tercer grado, dicho tipo dragón/tierra pelearía contra un Zoroark macho llamado Monsoon Zoro .
— X Drake — lo llamó la entrenadora — Pelearás contra Monsoon — sentenció.
— ¿Eh? — dudó Monsoon — ¡Pero si ya sabemos quién de los dos va a ganar la pelea! No tiene caso — se quejó el Zoroark, asumiendo (o sabiendo) que no podría ganarle a X Drake ni en un millón de años, aquel Zoroark era fuerte, pero ese Gabite lo era más.
— Ningun combate Pokémon está decidido hasta que el mismo termina, Monsoon — lo sermoneó la entrenadora Phoenix — O vienes y peleas con él, o le das 10 vueltas al gimnasio caminando parado de manos — amenazó la Blaziken.
Sabiendo que la entrenadora Phoenix siempre cumplía sus amenazas y que eso de darle 10 vueltas al gimnasio estando parado de manos era una tarea imposible, al Zoroark no le quedó más opción que aceptar, igual la pelea no dudaría tanto tiempo, no había mucho que ese tipo siniestro pudiera hacer frente al "gran" X Drake.
— Si, si, ya voy... — dijo Monsoon bajando por las gradas hasta la parte del gimnasio donde pelearía — Que lata, ¿Cuál es el sentido de esto si ya sabemos quién va a ganar? — se quejó en el camino.
X Drake mientras caminaba al lado de Monsoon sin decir una sola palabra, ese Gabite era de naturaleza callada y severa en todo momento, siendo el Zoroark quien rompió el silencio entre lod dos.
— Drake, solo prométeme que no me mandarás de un golpe a un Centro Pokémon — dijo Monsoon burlándose un poco.
— No prometo nada, Monsoon — respondió X Drake.
Ya frente a frente ambos Pokémon, la entrenadora le dio otra indicación al Zoroark especificamente.
— Monsoon, sin ilusiones esta vez — le recordó la Blaziken — Te confías mucho de tu habilidad, quiero ver cómo te desenvuelves en una pelea sin usarla todo el tiempo — agregó la entrenadora Phoenix.
— Entiendo — dijo el Zoroark macho de mala gana.
— ¡Comiencen! — gritó la Blaziken dando inicio a la pelea entre ambos de sus alumnos.
Monsoon tomó la delantera atacando a X Drake con sus piernas, pues tenía más fuerza en las mismas que en sus brazos, ambos Pokémon intercambiaron patadas durante algunos minutos, casi como si les hubieran puesto el condicionante de no usar sus puños para nada durante la pelea. Viéndose superado por la resistencia de X Drake, Monsoon saltó en el aire para tomar impulso y darle más fuerza a una patada que derribó a su oponente, pero claro, su oponente tenía el apodo de "el Pokémon que siempre se levanta".
Haciéndole honor a su título, el Gabite se puso de pie nuevamente.
"¡Yo estoy tan cansado y ese dragón ni siquiera ha derramado una sola gota de sudor...!" pensó el Zoroark, quien ya estaba agotando sus reservas de energía.
— Esto sí que es un baile, admiro tu fuerza, Monsoon — comentó X Drake, mostrando su respeto por quienes consideraba fuertes y su amor por las batallas Pokémon, incluso llamándolas "bailes".
— Gracias, supongo — dijo el Zoroark — ¡Puede que ya haya perdido el combate, pero con haberte derribado una vez ya estoy satisfecho...! — agregó sabiendo que en su condición actual ya no podría continuar por mucho tiempo.
— No seas tan engreído, Monsoon — dijo el Gabite antes de atacarlo.
El Gabite arremetió contra su oponente, propinándole una serie de patadas que el Zoroark solo pudo cubrir usando su brazo izquierdo, dejando completamente expuesto su lado derecho, dándole la oportunidad a X Drake de terminar su ofensiva con otra patada, girando esta vez su cuerpo para darle más potencia a la misma. Con ese último ataque, Monsoon cayó al piso, dando por terminado el combate.
— Peleemos de nuevo alguna otra vez — dijo X Drake ayudando a Monsoon a levantarse — En igualdad de condiciones y sin limitantes — ese Gabite estaba ansioso por luchar de nuevo con aquel Zoroark, pues lo consideraba alguien fuerte.
Esa había sido de lejos la pelea que más tiempo había durado del día, por supuesto todos los presentes estaban asombrados, incluida la entrenadora Phoenix.
— Monsoon, me dejaste en claro que puedes valerte en un combate sin abusar de tu habilidad Ilusión, pero también me dejaste ver que necesitamos trabajar en tu defensa y tu condición, noté que te agotas muy rápidamente — comentó la Blaziken.
— Si, entrenadora — dijo el Zoroark macho.
Dicho tipo siniestro puro era un Pokémon de personalidad despreocupada, perezosa y lánguida, quizá no eran cualidades que uno esperaría ver en un miembro del Club de Combates de la escuela SoulSilver, pero ese Zoroark era un Pokémon fuerte sin duda, sabiendo como explotar su habilidad Ilusión al máximo, Monsoon estaba feliz siendo "el perfecto promedio", sin destacar en notas, clubes, o en nada en particular, hasta que terminó por entrar a las selectivas del equipo por una tonta apuesta que terminó perdiendo, una vez dentro, y sabiendo que como miembro del Club de Combates le regalarían los 30 créditos para pasar de año, no tuvo de otra más que quedarse.
La entrenadora Phoenix miró a X Drake, facilmente el alumno más fuerte entre los 8 del equipo, no tenía mucho que decirle, su pelea había sido impecable.
— X Drake — la entrenadora Phoenix no sabía exactamente que comentario podría hacerle — Hum... Defensa especial, vamos a trabajar en tu defensa especial — dijo no muy segura, pues fue lo primero que se le ocurrió.
— Okay entrenadora — dijo el Gabite dudando.
Una de las razones por las que X Drake entró al Club de Combates es porque le gustaban los retos, por eso mismo no gustaba de perder el tiempo peleando con rivales débiles, incluso pasando a ridiculizarlos la mayoría de las ocasiones, ese Gabite jamás dejaba ir una oportunidad de comenzar una pelea, pues le interesaba medir su fuerza contra oponentes más fuertes que él, así que formar parte de ese equipo le venía como anillo al dedo. A pesar de sus cualidades "negativas", X Drake tenía su propio "código de honor de dragón", mismo que consistía en nunca lastimar a ningún Pokémon inocente o indefenso.
Habían pasado ya unos minutos entre los combates, pero el entrenamiento real solo estaba por empezar.
— Bueno ya por último — dijo la entrenadora Blaziken hasta que vio que alguien más entraba al gimnasio de la escuela — ¡Oye! Los entrenamientos del Club de Combates son privados, no permitiré que haya especta — se detuvo al ver de quien se trataba, era justamente un Pokémon que ella estaba esperando — Ah, eres tú, por un momento pensé que no llegarías — comentó ella.
Aquel Pokémon que había llegado era otro alumno de la escuela, un Lucario de nombre Aaron Kingsman.
— Eres Aaron Kingsman, ¿Cierto? Llegas tarde — replicó la entrenadora Phoenix.
— Lo siento, tuve un contratiempo — se disculpó amablemente el Lucario.
— No importa, vienes a retar a X Drake por su puesto en el equipo ¿No? — preguntó la Blaziken, de cualquier modo ya había hablado con ese alumno para agendar una pelea entre ese Lucario y el Gabite del equipo, además de ser la tercera vez en la que Aaron retaba a X Drake por su puesto en el equipo.
— Así es, entrenadora — dijo Aaron.
— Muy bien — entonces la Blaziken miró al Gabite en el equipo — X Drake, ¿Estás en condiciones de pelear? — preguntó la entrenadora.
— Por supuesto — afirmó el Gabite poniéndose de pie.
Con ambos Pokémon listos, la pelea por definir quien se quedaría con el puesto de representante de la región de Sinnoh en el Equipo de Combates estaba por comenzar.
(Esta historia continuará...).
