Capítulo 4: El matrimonio
— "Le damos una calurosa bienvenida a nuestros queridos y queridas auditores a un nueva edición de nuestra programa La Hora de las Brujas, auspiciado por la increíble revista Corazón de Brujas. Como siempre, aquí su locutora Emelda Williams en vivo para hablar sobre nada menos que… ¡el tan esperando evento del año! Así es… ¡El matrimonio de Ginerva Molly Weasley y el increíblemente atractivo Harry James Potter! Hace ya varios meses que la boda se ha venido organizando y el lugar escogido fue nada menos que… los terrenos de Hogwarts. ¡Este será uno de los pocos eventos privados realizados en el mismísimo colegio de magia y hechizaría! Cabe recalcar que el matrimonio no será dentro del castillo, sino que se adaptó la tan enorme cancha de quidditch para instalar una amplia carpa para recibir a las innumerables visitas del mundo mágico. ¿Quiénes son los incontables invitados? ¡Pues tenemos una lista muy larga de grandes personas e importantes personajes! El mismo Ministro de Magia, Albus Dumbledore director de Hogwarts, la subdirectora del Ministerio de Magia Hermione Granger, el subjefe de aurores Ronald Weasley ¡incluso se contará con la presencia de fantasmas de Hogwarts! Los profesores del colegio están también incluidos en la lista… ¡Y cómo olvidar a la famosa, misteriosa y única embajadora del Ministerio de Magia Británico, la vampira Valerie Deanoff! Pero no importan los nombres en este instante, sino que como sabemos que nuestros auditores mueren por saber más detalles del magno evento, tenemos a nuestra periodista Olive York en vivo en el lugar.
— ¡Así es Emelda! Aquí Olive York desde los terrenos de la cancha de quidditch. La enorme carpa blanca abarca la mitad del campo de juego, sin embargo no es posible para la prensa ingresar por más que queramos. ¡Claramente Potter ha traído a sus aurores para vigilar la entrada y evitar que cualquier invitado no esperado pueda inflintarse!
— ¡Cuanta preparación! — mencionó Emelda con emoción. — ¿Qué más puedes contarnos?
— Harry James Potter acaba de aparecer en la entrada para recibir a la gran variedad de invitados que han aparecido en el lugar. ¡He de decir que jamás había visto el Jefe del Departamentos de Aurores con traje! ¡Se ve realmente divino!
— Nuestros fotógrafos se asegurarán de tomar las mejores fotos que luego serán publicadas en la revista Corazón de Brujas — señaló Emelda. —¡No vayan a perderse la edición especial del matrimonio del año!
— ¡Están arribando los invitados importantes! — chilló emocionada Olive.
— Detalles por favor, querida Olive. ¿Quiénes han aparecido?
— Ha hecho su entrada Remus Lupin, el ex-profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras, y a su lado, su señora, Nymphadora Tonks.
— Como muchos saben, Remus Lupin contrajo matrimonio con la metamorfomaga y ahora retirada aurora Nymphadora Tonks hace ya varios años. Lupin se ha convertido en el representante de los hombres lobos en el Departamento de Regulación y Control de las Criaturas mágicas hace menos de un año, cargo distintivo al ser el primer hombre lobo formalmente trabajando en el Ministerio de Magia — especificó Emelda.
— Ahora acaban de llegar algunos compañeros de escuela de los novios y familiares — le interrumpió Olive. — Podemos ver a Neville Longbottom junto a su novia Hannah Habbot, también a Fred y George Weasley y… ¡Oh, esperen, esperen! Veo a alguien importante… ¡Si! — la voz de Olive se llenó de emoción. — El mismísimo Albus Dumbledore, director de Hogwarts, acompañado de nadie menos que la subdirectora Minerva McGonagall. ¡cuanta elegancia en tan solo un par de personas, he de destacarlo!
— Estamos expectantes a los restantes invitados — dijo Emelda con exagerado entusiasmo.
— ¡Atención! Acaba de arribar uno de los mejores amigos del novio, el destacado Subjefe del Departamento de Aurores, Ronald Weasley…
— Les recordamos que hace poco tiempo el joven Ronald Weasley terminó su relación con la señorita Lavander Brown — añadió con rapidez Emelda.
— ¡Efectivamente! — le respaldó Olive. — Sin embargo, pese a las suposiciones y comentarios que estuvieron rondando podemos ver que el joven auror no se ha presentando al evento con su ex novia, sino que ha venido con nadie menos que Luna Lovegood, un vieja compañera del colegio.
— ¡Muy interesante! — chilló inquieta Emelda.
— ¡Atención! Ahora vemos que arribó la refinada señora Walburga Black, único familiar vivo de nuestro adorado Harry Potter… ¡Obviamente acompañada de su fiel amigo, el señor Abraxas Malfoy! Tengo que admitir, entre ellos y Dumbledore y McGonagall tengo mis dudas que pareja puede ser más refinada y respetada… Aun que mi voto va, definitivamente, por la señora Black y el señor Malfoy — señaló Olive.
— ¡Espero que nuestros fotógrafos estén capturando todos los detalles! ¡Además, no se vayan a perder el listado de las mejores parejas del evento! Haremos una recopilación de todos los presentes para establecer cuál será la mejor pareja, la más polémica o la más atractiva. Por ahora, según las palabras de Olive, parece ir ganando el señor Malfoy y la señora Black como la pareja más refinada del evento…
— ¡Ojo! — chilló esta vez Olive interrumpiendo a su compañera.. — Acaba de arribar el Ministro de Magia y tras él… ¡Asombroso, lo veo y no lo creo! La subdirectora del Ministro de Magia, la famosa Hermione Granger ha realizado su entrada junto al increíblemente atractivo Draco Malfoy.
— ¿Draco Malfoy ha regresado a Londres? ¡Uno de los magos más codiciados en los últimos años! El joven Malfoy, futuro heredero de la dinastía Malfoy, se había retirado a Egipto por varios meses a expandir sus ya vastos conocimientos en el arte de la alquimia. ¿Crees que su regreso y su presencia junto a la subdirectora Granger pueda significar algo? — se aventuró a preguntar Emelda.
— No podría asegurarlo, pero lo que si es seguro es que ambos parecen muy cómodos juntos. El joven Malfoy está acostumbrado a acaparar la atención, pero como siempre está haciendo gala de su educación, destacando la presencia y belleza de su compañera. No puedo negarlo, ambos se ven fabulosos. ¡Creo que se han ganado el puesto a la pareja más atractiva del evento por lejos!
— Nuestras queridas auditoras no podrán perderse por nada la edición especial de Corazón de Brujas que saldrá en pocos días con todos los detalles del evento… No podremos pasar por alto tampoco los comentarios y futuras parejas que puedan llegar a formarse en… — comenzó a decir Emelda con cierto dramatismo.
— ¡Por las barbas de Merlin, no te lo puedo creer! — el casi grito que emitió Olive cortó las palabras de su compañera.
— ¿Olive? ¿Estás bien? ¿Ocurrió algo? — un peculiar silencio fue la única respuesta. — ¿Olive?
— Realmente no puedo creer lo que estoy viendo… — la voz de Olive sonó como si estuviera hablando consigo misma, demasiado sorprendida.
— ¿Qué ocurrió Olive? — preguntó Emelda sin poder ocultar su curiosidad.
— La embajadora… — Olive carraspeó y volvió a recuperar la fuerza en su voz, pero esta vez su entusiasmo estaba fuera de si — Acaba de aparecer la mismísima Embajadora, Valerie Deanoff… ¡Morgana, es que esta es lejos la mejor pareja del evento! ¡No del año, no, no, no del siglo! ¡La pareja más polémica de seguro! La señorita Deanoff a aparecido, acompañada con nadie menos que… ¡FENRIR GREYBACK! ¡Esto es increíble… no es sorprendente! ¡Los máximos representantes de las criaturas mágicas que conviven en el mundo mágico se acaban de presentar juntos en el matrimonio! ¡Una vampira con un hombre lobo!
Aquel hecho se acababa de asegurar la portada y polémica de todas las revistas del país en un solo minuto.
Draco Malfoy se acercó con una sonrisa altiva hacia su abuelo y Walburga, mientras Hermione se sostenía de su brazo con una cálida, pero nerviosa sonrisa.
— Creo que hemos acaparado la atención de todos los medios — señaló Draco con orgullo y Hermione rió entre dientes.
— No hubiera esperado menos de ti, Draco — le dijo su abuelo con una mueca maliciosa.
— Hasta que llegue Valerie — replicó Walburga — Por que de seguro que… ¡LO SABÍA! — el grito de euforia de la bruja hizo saltar a los demás ante su abrupto cambio. Sin embargo, parecía que no era la única alterada, Abraxas observó que los medios y periodistas estaban fuera de si ante la llegada de Valerie junto a… ¡Fenrir Greyback!
El mago estalló de la risa y con un solo movimiento le tendió una pequeña bolsa a Walburga — He perdido la apuesta… — logró decir apenas pudo controlar sus carcajadas.
— Era obvio que perderías — se burló su vieja amiga.
Draco y Hermione no fueron capaces de decir nada, demasiado absortos ante lo que veían, sus bocas se mantuvieron abiertas mientras fueron arrastrados por Walburga para ingresar a la carpa tras saludar a Harry.
Valerie Deanoff acaparó la atención de los periodistas apenas puso un pie en los terrenos del castillo. Lucía sumamente atractiva, imponente y poderosa, pero no se podía negar que Greyback le estaba haciendo una gran pelea de quién se robaba más miradas.
Fenrir Greyback hizo gala de su renovado aspecto, tenía su cabellera larga hasta los hombros y desordenada que lo hacía lucir fiero y a su vez se había quitado los pelos que anteriormente adornaban su rostro dejando ver sus facciones mas humanas: una amplia frente, cejas gruesas, una nariz recta, un mentón alargado con una leve barba que bajaba de sus patillas hasta su pera. Sus labios delgados formaban una sonrisa altiva dejando ver sus colmillos y dientes ahora más blancos, mientras que sus penetrantes orbes de color negro estaban clavadas en la vampira. El hombre lobo vestía un impecable y elegante traje que marcaba su amplia espalda y gruesos brazos. La vampira, a su lado, sonreía levemente mientras su mano descansaba en el antebrazo del hombre lobo.
Cuando ambos se acercaron a la entrada de la carpa, el hombre lobo rodeó con su brazo la cintura a la vampira de manera un poco posesiva y bloqueó la visión a los periodistas para que la dejaran caminar en paz, permitiéndole ir hacia hacia Potter que los observó con una amplia sonrisa y cierta diversión en su mirada.
Fenrir Greyback observó la ceremonia y un suave gruñido de aburrimiento escapó de sus labios. Una fría, pero suave mano se posó sobre la suya y Valerie le lanzó una mirada divertida, siendo la única capaz de oír su casi inaudible bufido.
— Estas ceremonias humanas son sumamente aburridas — se quejó suavemente Fenrir, asegurándose que solo Valerie fuera capaz de escucharlo.
— Ni que los ritos de los hombres lobos fueran tan divertidos — le respondió la vampira con sarcasmo. Sus labios apenas se movieron, sin embargo sabia que el hombre lobo sería capaz de captar sus palabras.
Una sonrisa maliciosa se formó en los labios de Fenrir — Depende de a que parte de la ceremonia te refieras…
Valerie rodó los ojos — Después de esto vendrá una fiesta donde podrás entretenerte, Fenrir.
La sonrisa del hombre lobo se ensanchó al escuchar su nombre de los labios de la vampira — Pero tengo en mente algo más estimulante que eso, ya sabes… Tu y yo… Una que otra prenda menos… — entrelazó sus dedos con los de la vampira de manera rápida y firme.
Valerie alzó una ceja sin dirigirle la mirada, sin embargo sabia que el hombre lobo estaba estudiando cada una de sus expresiones — ¿Y qué te hace pensar que eso suena como algo interesante para mi?
— Ouch… Eso dolió…
— ¿Te dolió mi indiferencia o tu orgullo? Si pensaras las cosas antes de decirlas de seguro tu arrogancia no se vería afectada — le respondió ella con burla. Sus dedos se mantuvieron relajados ante la calidez que emanaba la mano del hombre lobo.
— No puedes culpar a mi orgullo mi lobita… Con semejante delicia como tú a mi lado me es un poco difícil pensar antes de hablar…
— No sabía que los vampiros fuéramos considerados manjares para los hombres lobos — dijo ella con ironía.
Greyback rió disimuladamente — Siempre hay una excepción a la regla — señaló con un leve ronroneo y comenzó a acariciarle la mano con su pulgar.
Valerie rodó los ojos, negó con la cabeza, pero una pequeña mueca divertida escapó de sus labios acostumbrada a los osados comentarios del hombre lobo — Ocupa tus pensamientos en algo más productivo.
El ronroneo fue más grave esta vez — Si supieras todas cosas que están dando vuelta en mi mente en este momento… — chasqueó la lengua de manera juguetona. — Lastima que no sea el lugar apropiado mi pequeña loba, aun que eso lo haría un poco más excitante ¿no crees?
Un leve escalofrío recorrió la espalda de la vampira, pero no por las razones que al hombre lobo le hubiera gustado. La había llamado pequeña y aquello gatilló que varios recuerdos se colaron en su mente al estar desprevenida. Se removió levemente para quitarse la incomodad del cuerpo. — No soy una loba y tampoco tu loba — le siseó haciéndose la ofendida.
— Yo veo colmillos, una fiera y sed de sangre, para mi eres alguien más de la manada… Una loba especial — le gruñió él, divertido.
— No se si tomarlo como una ofensa a mi raza o no…
— Te puedo demostrar que solo tengo en mente varias formas de honrar a tu raza — este vez el gruñido fue más fuerte y varios de los presentes miraron a la pareja, extrañados.
La vampira le apretó la mano con fuerza a modo de advertencia y sus ojos se clavaron en el rostro sonriente del hombre lobo. — Ambos sabemos que nada de lo que tienes pensado va a ocurrir.
— Estas arruinando la diversión lobita… — se quejó Greyback con evidente falsedad, luego se encogió levemente de hombros y volvió a acariciar la mano de la vampira con su pulgar. — Algún día lograré ponerte nerviosa..
— Vas a envejecer intentándolo — Valerie le sonrió de manera altiva.
— No pierdo nada con intentarlo, ya que tal vez… Solo tal vez… Logre despertar tu curiosidad o tu deseo por saciar alguna necesidad…— Valerie tuvo que controlar la carcajada que quiso escapar de sus labios ante su osadía y sintió como la mano del hombre lobo tiró suavemente de su brazo para posarlo en sus piernas y luego comenzó a acariciar su antebrazo con suavidad. Greyback se inclinó levemente y le susurró al oído — Mira que con ese vestido que traes… Que ganas de dejar unas cuantas marcas visibles en tu piel.
— Seré yo la que deje una marca en tu cuello si no te comportas — le susurró ella de manera amenazadora, pero no pudo ocultar la mueca divertida que se asomó de uno de los costados de su boca.
— Oh mi lobita… — ronroneó el. — Estaría encantado de tener tus colmillos en cualquier parte de mi cuerpo…
Valerie carraspeó levemente para ocultar la carcajada que nuevamente quiso escapar, con un movimiento imperceptible para el ojo humano le pegó una patada en la canilla al hombre lobo — Suficiente…
Greyback rió por lo bajo, divertido, sin embargo se mantuvo en silencio mientras la ceremonia iniciaba la parte final ya que tampoco pretendía tentar su suerte. Si bien era su pasatiempo favorito fastidiar a Valerie no era tan necio como para creer que sus acciones no tendrían repercusiones, pero… ¿qué le iba a hacer? La exquisita y atractiva vampira parecía inmune a sus osados y sinceros comentarios, y aquello lo intrigaba bastante. ¿Acaso nunca bajaba la guardia? ¿No dejaba que nadie se le acercara? No tenía como saberlo, pero disfrutaba sacar de quicio a la única vampira con la que había entablado una amistad en toda su vida.
Fenrir no detuvo las caricias que estaba haciendo cuando, repentinamente, le susurró — De todas formas, he de ser honesto contigo… Es un honor para mi haber venido a este evento como tu pareja… Pero sobre todo, es un placer tenerte de vuelta en Londres, mi lobita — Esta vez la vampira giró todo el rostro para observarlo directamente y le regaló una sonrisa cálida, llena de cariño. Ambos volvieron a mirar la ceremonia disfrutando de la compañía del otro en silencio.
La sonrisa en el rostro de Valerie se mantuvo por varios segundos, agradecida por las sinceras palabras de su particular amigo. ¿Qué hubiera pensado la Valerie del pasado si la viera compartiendo con un hombre lobo? Un leve resoplido escapó de su nariz, divertida ante su pensamiento. Greyback la observó de reojo y le dedicó una mueca burlona.
Tras haber roto el lazo que Mulcibier puso sobre Greyback, la vampira y el hombre lobo desarrollaron una particular amistad entre dos grandes exponentes de sus respectivas razas. Lo que comenzó como meras conversaciones respetuosas se convirtió en una fuerte confianza entre ambos, al fin y al cabo, el hombre lobo era el único que podía entender casi completamente a la vampira y lo que significaba acarrear con el hecho de ser una criatura mágica oscura. Con los años, Fenrir se tomó tal vez muy enserio la confianza que se tenían, sin embargo, Valerie sabía que detrás de su comportamiento inapropiado y bromas subidas de tono el hombre lobo era un amigo leal. Debajo de esa coraza de poder y fiereza se escondía un lobo solitario que, por primera vez, había encontrado a un par, un hombro y sobre todo una amiga con la quien contar que no lo miró con miedo, odio o asco.
La vampira observó a su alrededor y sin pretenderlo, los comentarios osados de Greyback se repitieron en su mente. Cayó en la cuenta de como las cosas podían cambiar con el tiempo… Cuando viajo en el tiempo y conoció a Tom Riddle llevaba años sin beber la sangre de su creador y creyó, ilusamente, que podría vivir, sentir y experimentar una vida más humana. Si bien no se arrepentía sabía que ese periodo había sido una etapa de debilidad para ella… Se sintió vulnerable y más allá de haberse enamorado de Riddle nunca pudo dejar de lado su miedo a sentirse usada, a que la viera como una herramienta o un arma. Nunca pudo entregarse por completo a él, como Tom lo hizo con ella, sin embargo, eso jamás la hizo dudar de sus sentimientos.
Tras su supuesta muerte por culpa del basilisco su creador, de alguna forma, dio con ella y dejó caer su sangre en su tumba… Volver a beber esa sangre fue como si regresar a la vida, como si volviera a resurgir tal ave fénix de las mismas cenizas, abrazando nuevamente la oscuridad que vivía en su interior. Fue entonces que volvió a encontrarse consigo misma y su periodo de vulnerabilidad acabó…
Ante su inminente recuentro y futura pelea contra el hombre que amó, apareció Sirius Black… ¿Qué había hecho ese mago en particular para que dejara caer todas sus barreras y se sintiera atraída por él? Tal vez fue su descaro o su forma de hablar, sin embargo lo que más le llamo la atención fue su forma de ser ante ella. Sin miedo, sin preocupaciones, sin importarle quién o qué fuera, Sirius siguió sus impulsos y se dejó llevar por la química que ambos tenían. ¿Cuándo había sido la última vez que alguien la había mirado por ser solo Valerie y no por ser una vampira, o por querer sus poderes, o por su conocimiento…? Y esa fue una de las grandes diferencias, Sirius Black simplemente quiso acercarse a la mujer llamada Valerie Deanoff y ella se sintió completamente atraída por ese hombre. Sin embargo, parecía que los hombres buenos no estaban hechos para ella o simplemente a quienes les daba la oportunidad de conocer y querer acaban con un final trágico… Tom Riddle desapareció de la faz de la tierra, Sirius Black muerto… Su creador dando vueltas por quién sabe dónde, esperando…
Sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando la cálida mano de Fenrir le apretó levemente el brazo, trayéndola de vuelta a la realidad, sin detener sus suaves caricias. Valerie suspiró levemente, estaba agradecida de la presencia de Greyback en esos momentos, necesitaba las palabras de ánimo y sus bromas para distraer su mente ante su regreso a Londres ya que, porque por más que quisiera negarlo, todavía sentía como su pecho se apretaba al pensar en la muerte de Sirius y el recuerdo de Tom Riddle todavía le pesaba…
Dejó caer suavemente su cabeza en el hombro del hombre lobo y sintió como le ronroneó gustoso. Valerie observó la ceremonia y una sonrisa surgió en sus labios… Haberse ido tanto tiempo de la comunidad mágica había sido un error, pero ahora que había regresado las cosas parecían ir bien y estaba lista para abrazar la calma y estabilidad que su retorno le ofrecía.
Poco sabía que su mera presencia desencadenaría una serie de eventos desastrosos.
¡Chan chan! ¿Qué les pareció la pareja de nuestra querida Valerie? ¿Se lo esperaban?
¡Espero hayan disfrutado este capítulo! Les puedo adelantar que para el próximo capítulo va a comenzar la acción y aparecerán nuevos y tan esperados personajesssss.
Estaré atenta a sus comentarios para como saben ¡elegir el comentario de la semana! Esta vez será doble por el capítulo anterior y este, así que veremos quiénes serán los más originales o divertidos.
Les cuento que ya está disponible en instagram las imágenes de como me imagino a nuestro querido Draco Malfoy como adulto joven para que vayan a verlas!
Esta semana estaré con harto trabajo así que no creo que pueda adelantar capítulo, pero cualquier novedad podrán saberla por instagram.
Nos veremos, como siempre, el próximo lunessss! Que tengan linda semana.
Los quiere,
Florence!
