Capítulo 18: La contienda es desigual, parte II

— Lucius Malfoy… — Riddle pronunció cada letra con una lentitud intimidante. — ¿Quién hubiera pensado que nos volveríamos a ver?

Lucius parpadeó varias veces y juntó las cejas en un gesto de confusión.

Riddle chasqueó la lengua con un dejo de diversión — Ah… ¿Dónde están mis modales? Que error de mi parte no presentarme — hizo una leve reverencia con su tono de voz cargado en burla. — Mi nombre es…Tom Marvolo Riddle.

El vampiro rubio abrió los ojos horrorizado y negó inconscientemente con la cabeza — Imposible.

— De todos los escenarios posibles que pude haber imaginado, este claramente no era uno de ellos — se mofó Riddle con una sonrisa vil y dejó ver sus perfecto dientes blancos.

— No eres nadie — susurró Lucius.

— ¿Qué dijiste? — le cuestionó el mago haciendo como si no lo hubiera escuchado.

— No eres nadie. No eres Voldemort y no eres nuestro lord. ¡No eres nadie!

La sonrisa vil se ensanchó en los labios de Tom y dejó escapar una leve carcajada — A veces los perros olvidan la mano que les dio de comer — y con tranquilidad extendió su mano derecha y apuntó a Lucius con su dedo índice. — Desaparece…

De la punta de su dedo emergió una tenue luz amarilla que creció hasta convertirse en una pequeña llama de fuego, para luego tomar el tamaño de una pelota de fútbol. La bola de fuego salió volando hacia el vampiro y lo impactó directo en el pecho. Lucius aulló de dolor mientras el fuego quemó sus ropas y se esparció por su cuerpo, consumiéndolo.

Riddle pudo sentir una mirada penetrante clavada en su nuca, giró el rostro y se encontró con las orbes cafés de Valerie que lo estudiaron con asombro. El mago pudo sentir como su pecho se hinchó inconscientemente y levantó la barbilla con una pequeña mueca arrogante, pero despegó sus ojos de la vampira para volver a lo que lo convocaba. Le echó una fugaz ojeada a los encapuchados que estaban detrás suyo y exclamó — ¡Ahora!

Los encapuchados detrás del mago se movieron con agilidad y sus rostros se vieron revelados: Yaxley, los hermanos Lestrange y Dolohov. Los cuatro dieron pasos rápidos, varita en mano, y apuntando al aire con ambas manos comenzaron a crear un una barrera protectora de color blanco casi transparente que los separó del vampiro en llamas y comenzó a expandirse a lo largo del vestíbulo.

Riddle agitó con destreza su varita y apoyó al resto de sus ex mortifagos en fortalecer la barrera. Apenas terminó de hacerlo giró el rostro hacia los demás magos y brujas — ¡Vayan y saquen a todos los heridos del lugar! Los detendremos mientras podamos — bramó.

Todos quedaron atónitos por tres segundos sin dar créditos a lo que veían y acaban de escuchar, sin embargo Abraxas fue el primero en salir de su espasmo y con diligencia movió al resto.

— ¡Rápido, muevan a todos y abandonen el lugar!


Valerie peleó codo a codo con Razvan contra Basilea y uno de los encapuchados, mientras Fenrir se cernió en una batalla letal contra Donovan.

De reojo logró captar la llegada de Abraxas y Luna, quienes no dudaron en apoyar a Draco y Ron, lo que la dejó más tranquila cuando captó que se estaban enfrentando a Lucius Malfoy. ¿Por qué un ex mortifago se había convertido en vampiro? ¿Estaba Azriel creando nuevos sirvientes? No tuvo la oportunidad de profundizar sus pensamientos debido a la pelea, la cual le obligó a poner su concentración en ello.

Era extraño volver a enfrentarse a un enemigo de la mano de Razvan, habían pasado siglos desde que algo así había ocurrido, pero la destreza y coordinación que ambos poseían parecía no haber cambiado con los años. El vampiro pelirrojo se acopló a sus acciones y era capaz de prever sus movimientos… Casi tan bien como lo solía hacer Vladimir.

Repentinamente, Valerie escuchó como Lucius Malfoy le habló a Abraxas con sufrimiento — No negaré… — tosió. — No negaré que he sobrestimado tu capacidad, padre.

¿Acaso su viejo amigo había usado las técnicas que le enseñó? No le cabía duda de que si así era, definitivamente había sido una acción asombrosa. Sin embargo, su cuerpo se tensó ante las siguientes palabras del ex mortifago — Puedo apreciar que alguien sabe…— carraspeó — Alguien sabe pelear contra un vampiro, pero ¿sabrá el resto como enfrentarse a los demás? ¿¡Creen que soy el único que se ha convertido!?

— Valerie — dijo Razvan a modo de advertencia. Su mirada estaba clavada en el encapuchado que estaba frente a ellos, el cual bajó su capucha revelando su rostro: Macnair. Fue entonces que la vampira captó que el resto de los encapuchados eran ex mortifagos que se habían convertido en vampiros.

— Imposible… — susurró ella.

— ¡No podrán contra nosotros! — bramó Lucius.

Asustada, la vampira vio como los ex mortifagos, ahora vampiros, se prepararon para arremeter contra sus enemigos con un aura de muerte a su alrededor. Decidida a hacer algo no esperó que un haz de luz blanca apareciera en el vestíbulo cerca de donde se encontraba Hermione, Harry y Ginny , de la cual emergió magistral e imponentemente, Albus Dumbledore, seguido de Kingsley Shacklebolt.

Valerie frunció el ceño, pues no comprendía bien lo que estaba ocurriendo. ¿Era esto parte del plan de Vladimir? ¿Qué quería realmente el enemigo en el Ministerio?

Sin que ella lo esperara, frente a Lucius apareció otro haz de luz, esta vez de color negro, del cual emergieron también figuras encapuchadas. Sin embargo, una de ellas destacó de entre las demás y se quitó la capucha revelando al mismísimo Tom Marvolo Riddle.

Sorprendida, la vampira no quitó la vista de la figura del mago, ya que no pensó que él fuera a aparecer en el lugar.

— A veces los perros olvidan la mano que les dio de comer — escuchó claramente las palabras del mago y captó como con tranquilidad extendió su mano derecho y apuntó a Lucius con su dedo índice.

De la punta de su dedo emergió una tenue luz amarilla que creció hasta convertirse en una pequeña llama de fuego, para luego crecer al tamaño de una pelota de fútbol. La bola de fuego salió volando hacia el vampiro y lo impactó directo en el pecho. Lucius aulló de dolor mientras el fuego quemó sus ropas y se esparció por su cuerpo, consumiéndolo.

Una bola de fuego que emergió de él sin necesidad de usar su varita, un fuego tan poderoso como para quemar a un vampiro recién creado. Una técnica que ella misma le había enseñado hace años y que el mago había perfeccionado. De pronto, Tom giró su rostro hacia ella, como si hubiera sentido su mirada sobre él. Sus orbes grises le dedicaron una mirada tranquila y poderosa, levantó la barbilla y una leve mueca arrogante cruzó su rostro, pero no era una burla y la vampira lo supo. Era una demostración de que a pesar de todo, él podía y continuaba usando las técnicas que había aprendido de ella.

De pronto, Riddle le echó una fugaz mirada a los encapuchados que estaban detrás de él y exclamó — ¡Ahora!

Yaxley, los hermanos Lestrange y Dolohov levantaron ambas manos con sus varitas incluidas y apuntaron al aire creando una barrera protectora que se esparció por el vestíbulo.

Valerie no dudo en aprovechar la ocasión presentada y extendió sus palmas para enfocar su fuerza hacia la barrera que venía camino hacia ella. Clavó su ojos en Razvan y cuando sus miradas se encontraron, el vampiro pelirrojo asintió y girando sobre sus pies saltó por los aires hacia donde Fenrir y Donovan continuaban peleando. Sin temor y con evidente eficacia, el vampiro agarró con todo su brazo la cintura del hombre lobo y lo alejó de su contrincante.

Greyback no tuvo tiempo ni de reclamar la intromisión ante el inesperado movimiento mientras Razvan lo arrastró como si nada detrás de la barrera protectora.

— ¡Que demonios crees que estás haciendo! No puedes hacer que abandone mi pelea, no ahora — bramó colérico el hombre lobo.

Razvan iba a responder, pero Valerie se le adelantó — Tu venganza tendrá que esperar — dijo con seriedad. — Hay demasiados vampiros y no pondré en riesgo a los demás.

Fenrir apretó los puños y gruñió mostrando los colmillos, ante lo que Razvan se movió rápidamente y con una sola mano lo tomó del cuello con extrema fuerza — Guarda tus colmillos perro y no olvides con quien estás hablando. No dejaré que le faltes el respeto a mi reina ¿quedó claro?

El hombre lobo gimió intentando soltarse del agarre y respirando con dificultad, asintió con vehemencia y apenas el vampiro lo soltó inhaló largamente.

— ¡Dejen ya de pelear y muevan sus traseros hacia acá para ayudarme! — les gritó Valerie molesta.


Draco ayudó a un empleado del Ministerio que tenía dificultades para caminar por una enorme herida en su pierna. Cuando se aseguró que el mago pudiera dirigirse a la salida examinó la barrera mientras a su alrededor el resto de magos y brujas sacaban del lugar a los heridos con rapidez.

Tras estudiar la extraña pared transparente que los protegía con recelo, los ojos de Draco se enfocaron en el enemigo. Había algo que no calzaba, sus instintos parecían quejarse, sin embargo no sabía bien que era lo que le extrañaba. ¿Por qué la mujer y el hombre lobo sonreían? ¿Por qué sus semblantes estaban más tranquilos? ¿Por qué no actuaban con rapidez? Tal vez estaban esperando el momento de debilidad o podría ser que… Un pensamiento explotó en la cabeza de Draco y abrió los ojos aterrado.

Una distracción, el enemigo estaba distrayéndolos. La vez pasada que atacaron el Ministerio fueron a la sala de los Archivos Generales ¿por qué ahora no estaban ahí? A menos que realmente si hubiera un intruso en el lugar y nadie se haya percatado de ese detalle.

Con la duda y la tensión puestos sobre sus hombros, Draco decidió correr el riesgo y asegurarse que sus suposiciones estuvieran incorrectas. Sin decirle nada a nadie aceleró el paso hacia el amplio pasillo que derivaba a los numerosos ascensores que permitían recorrer los pisos del Ministerio. Sus pasos fueron cortados por Harry que justo iba camino a buscar más herido, el cual le agarró el brazo con el ceño fruncido.

— ¿Qué ocurre? ¿A donde vas? — le preguntó el mago de anteojos.

— Algo no me calza, algo no está bien — le respondió el rubio con rapidez.

— ¿De qué estás hablando?

— Es una distracción, Potter. El enemigo nos está distrayendo ¿por qué atacarían el Ministerio? La ultima vez que lo hicieron…

— Fue para buscar información — le cortó Harry con el ceño aun más fruncido comprendiendo el trasfondo de aquel comentario.

— ¿Y si en verdad han vuelto para encontrar lo que estaban buscando?

Ambos magos se observaron en silencio por unos segundos y finalmente Harry dijo — Voy contigo.

— ¿Te preocupas por mi, Potter? — replicó Draco con la usual burla que solía usar con sus amigos.

— No puedo dejar que te lleves toda la diversión ¿o si?

Sin añadir más, los dos salieron corriendo hacia el pasillo sin darle explicaciones al resto.


Los gritos reinaba en el lugar mientras los magos y brujas se coordinaban para sacar del lugar a los heridos.

Valerie resopló levemente cansada, pero no dudo en disponer de todas sus energías para fortalecer la barrera. Desconocía cual era el hechizo que Tom con sus ex mortifagos habían realizado y esperaba que fuera realmente efectivo. A su vez, Basilea y Donovan observaron la barrera con desconfianza, pero tenían una leve mueca burlona en sus rostros que no le dio buena espina a la vampira.

De pronto, Basilea le hizo una seña a uno de los vampiros y Macnair con un gruñido se acercó hacia el enemigo.

— Yo que tu no lo intentaría — dijo Riddle con tranquilidad y la varita en alto.

— ¡No eres nadie para darme ordenes! — bramó él ex mortifago y lanzó un puñetazo contra la barrera con todas sus fuerzas. Al contacto, la protección tembló ligeramente y un fuerte ruido similar al de una campana resonó en el lugar, seguido del chillido de dolor y sorpresa de Macnair.

"¿Es realmente idiota o convertirse en vampiro aumenta la estupidez humana?". Riddle rodó los ojos al ver como el vampiro cayó de rodillas sujetándose la muñeca y en el lugar donde debía estar su mano solo quedaba una herida oscura y putrefacta.

Valerie y Razvan quedaron sorprendidos por unos segundos, para luego sonreír con malicia ante la escena. Sin embargo, súbitamente, la vampira notó de reojo como Draco y Harry salieron corriendo en dirección a los ascensores del Ministerio. Pasmada, observó a los jóvenes sin comprender sus acciones cuando una idea explotó en su cabeza y cayó en la cuenta de lo mismo que ellos: el ataque era una tapadera y había alguien más adentro buscando algo. De ser así y si los hombres lobos con los vampiros estaban en el lugar ¿quién podía ser la persona que estuviera indagando en el Ministerio? A la vampira se le puso la piel de gallina en tan solo pensar en Azriel ¿realmente estaría él ahí? ¡Si así eraí Harry y Draco corrían grave peligro!

— ¡Razvan! — el pelirrojo, que tenía el ceño fruncido por la concentración hacia la barrera giró la cabeza en su dirección. — Ve con Harry y Draco, necesitarán de tu ayuda.

— ¿¡Estás loca!? — exclamó Razvan. — Mi deber es protegerte, no te dejaré sola.

— ¡He dicho que vayas! — gritó la vampira.

— ¡Me niego!

Valerie sintió como su mirada se nubló por la ira, en sus venas la sangre fluyó como si quemara cada parte de su cuerpo y sus orbes se pusieron completamente rojas. Razvan la observó entre sorprendido y aterrado, y negó con la cabeza varias veces. — Valerie, no… ¡Por favor no lo hagas!

— ¡TE ORDENO QUE VAYAS A PROTEGERLOS! — el bramido de la vampira golpeó a Razvan fuertemente y sus piernas temblaron. Sus extremidades se contrajeron al sentir como toda la sangre de su cuerpo pegó un brinco; aquella era una orden que debía cumplir, aquella era una orden a la cual no podía negarse por más que quisiera. ¿Cómo podía todavía Valerie tener la capacidad para hacerlo con lo débil que se encontraba?

Y es que por más que él deseara negarse, no había poder ni capacidad que él tuviera para impedir cumplir una orden de sangre.

Razvan rugió, furioso, apretando con los puños hasta casi quebrar sus propios huesos y se alejó del lugar en un abrir y cerrar de ojos. A medida que corría en la dirección donde Potter y Malfoy habían desaparecdo, el dolor y la preocupación emergieron en su pecho. "Mi señor, perdoneme, le he fallado…".


¡Habemus capítulo! Mil disculpas por la demora, pero al final lo logre jajaja

Espero que les haya gustado y solo les puedo decir que no saben lo que se viene muajaja

Ahora, viene lo esperado de siempreeeeee ¡los comentarios de la semana! ¡Felicitaciones a retro_future23 y llshsk ! Sus comentarios ya están disponibles en instagram, vayan a verlos.

A todo esto... ¿ya vieron a nuestro querido Vladimir? Lo subí a mi instagram y no se ustedes, pero yo lo amoooooo.

Sin nada más que decir y como siempre gracias por su apoyo espero sus comentarios con ansias.

Estaré avisando por instagram y wattpad cuando subiré nuevo capítulo, pues dada mi agenda las cosas estan apretadas, pero SIEMPRE habrá uno a la semana de eso no se preocupen. Intentaré tener uno nuevo este lunes/martes 3

Les deseo un lindo fin de semana,

Los quiere,

Florence!