Naruto llego al bar, estaba cansado y apestaba mucho a alcohol pero al verlo caminar se miraba lucido como si no hubiese tomado ni una sola gota de alcohol.

Parqueo su moto y entro al local

Al ver a Jiraiya y Nagato en la barra sonrío.

-viejo! Cuanto tiempo sin verte- Naruto lo abrazo y Jiraiya correspondió

-muchacho mira nada mas como vienes debería darte vergüenza- el peliblanco le palmeo duro la espalda y Naruto se echo a reír.

-bueno yo me retiro, saben que el bar no se supervisa solo- Nagato se retiro.

Naruto solo se le quedo viendo y sonrío zorrunamente.

-y bien viejo ahora con que me saldrás- Jiraiya se carcajeo al ver la mirada de Naruto- espero no sea otro escándalo- Naruto se sentó a su lado-

-no muchacho nada de eso, pero si tiene que ver contigo- el peliblanco se removió en su asiento al ver la cara del chico desconcertado- veras, ¿recuerdas algo de tu padre?- pregunto. Naruto negó.

-solo sé que me abandono, porque era uno de esos empresarios famosos y mamá sufrió mucho- el rubio frunció el ceño- ¿porque lo preguntas?- el peliblanco carraspeo.

-bueno Naruto esto… no es nada fácil de decir pero entiende que pronto sabrás las verdad y el porqué sucedió todo eso- Jiraiya saco de su pantalón una vieja fotografía.

Naruto solo se le quedo viendo y con suma atención vio la foto que Jiraiya deslizaba en la barra

-¿porque tienes una foto de mí cuando era pequeño?- pregunto el rubio.

-Naruto se que te llame para poder hablar algo contigo pero no es a mí a quien debes escuchar- el rubio solo escucho- es a él a quien debes pedirle explicaciones- en el momento que Jiraiya señalo la parte trasera del rubio este se volteo y lo que vio no le gusto...

Atrás de el rubio se encontraba nada más ni menos que a Minato Namikaze, por supuesto sabia quien era, Naruto estaba confundido al verse reflejado en el hombre que tenia a pocos metros de él.

Minato estaba feliz, había acordado con Jiraiya estar a pocos metros de ellos mientras este intentaría preparar a Naruto y lo había conseguido. Tras casi quince años sin verlo ahí estaba, era igual que el como recordaba y tenía un poco de los rasgos de la mujer que amaba.

Minato a paso cauteloso se acerco hasta que ambos rubios se escaneaban de arriba para abajo sin perder detalle de cada uno...

Naruto por otro lado no daba crédito a lo que sus ojos veían, ahí enfrente de él estaba su padre vestido con esos finísimos trajes que eran característicos de los empresarios de alta sociedad, ahí enfrente de él estaba el desgraciado que lo había abandonado a él y su madre por su riqueza.

-al fin te conozco… Naruto- el chico salió de sus cavilaciones y se levanto de su lugar.

Por su parte Minato alzo su mano, por lo pronto se conformaría con eso. Quería abrazarlo y decirle tanto, pero tenía que limitarse y lo sabía...

Naruto estrecho su mano y sonrío, no pudo contenerse y le propino un puñetazo en el estomago provocando que Minato se doblara del dolor.

Jiraiya al presenciarlo se levanto rápidamente

-lo mismo digo…- susurro Naruto

-Naruto tranquilízate- Jiraiya lo agarro por los hombros para calmarlo a lo que el chico se soltó.

-¿que es esto viejo?- el rubio trataba de contenerse- ¿porque ahora?, que buscas de mi...- el rubio dio la vuelta a la barra y como pudo saco una botella del trago más fuerte y sin mas se lo tomo.

Minato que ya estaba recuperándose lo vio y se sintió miserable

-Naruto tranquilízate el solo quiere hablar contigo, escúchalo primero- Naruto sonrió y se limpio la comisura de la boca.

-bien adelante dime que quieres- Jiraiya los vio y negó con la cabeza

- yo me retiro pero hablen tranquilos, y tu deja de tomar y compórtate- y sin más se fue dejando a los dos rubios en un momento de incomodidad.

Hasta que Minato hablo.

-sé que me lo merezco, no reprochare nada hijo…- Naruto lo interrumpió

-hasta hace unas horas mi vida era fácil pero enterarme que tu eres el que me crio solo por cuatro años desde que estaba en el vientre de mi madre y abandonarme quince años es algo sorprendente- Naruto respiro hondamente- ni menciones que soy tu hijo hasta que me expliques que es lo que quieres- Minato asintió y por primera vez en su vida sintió alivio en su alma. El saber que su hijo lo aceptaría sin juzgarlo primero, Kushina había hecho un gran trabajo sola

-estoy aquí porque quiero reconocerte como mi primogénito- Naruto asintió- y… porque quiero que me ayudes en una cuestión innegable- Naruto asentía lentamente incitando al rubio mayor seguir hablando- desde que conocí a tu madre hubo problemas familiares de parte de los míos como los de ella. En esa época la empresa Namikaze no tenía necesidad de tener uniones o lazos con otras empresas hasta que tu tenias tres años-

-¿que quieres decir?- pregunto el chico.

-que después de haberme casado con tu madre a escondidas pasamos tres felices años los tres hasta que mi familia la cual no sabía nada de mí, me comprometió con una chica de alta sociedad, me había negado a hacerlo porque ya tenia a tu madre pero ellos no lo sabía, hasta que ella se entero no se ni como- Naruto solo escuchaba atentamente- hasta que dos años después apareció con un niño que decía ser mío pero en realidad no lo era y lo único que pudo coincidir con ese niño eran los ojos. Sus ojos eran iguales que los míos, se armo un gran escándalo y por un ridículo contrato que habían acordado tuve que casarme de nuevo- Minato vio como su hijo se tensaba- por esa razón tuve que dejarlos no quería que les hiciesen daño, no querían que sufrieran, siempre le fui fiel a tu madre- Naruto asintió- una vez casados yo herede la empresa y pude establecer mi hogar... si es que le llamaba hogar- Naruto lo interrumpió

-lo entiendo. Ahora dime cual es lo otro- Minato suspiro y le rogo a kami que le ayudara a que Naruto aceptara.

-lo otro se trata de un acuerdo- el chico lo vio como si tuviese otra cabeza- veras la empresa Hyuga se ha vuelto muy poderosa- Naruto asintió- la familia Hyuga ha sido muy conocida por sus bienes en bolsas de valores, compras de acciones y muchas cosas más. Hiashi Hyuga y yo somos muy conocidos, antes de que tu nacieras nos prometimos que fortaleceríamos y uniríamos nuestras empresas y para esto…- Minato se puso serio pero antes de hablar de nuevo Naruto lo interrumpió

-y para eso deben comprometer a uno de sus hijos...¿no es cierto?- Minato no dijo nada- entiendo, no soy tu heredero legitimo y lo sabes. Aun así vienes y me dices que me case con la hija del gran Hiashi Hyuga- Naruto salió de la barra con dos vasos en sus manos

-no, es decir, Menma heredara Namikaze. Inc.- Naruto termino de servir las bebidas llenando mas la de el- y tu heredaras la de tu madre y la de Hyuga- Naruto para en seco de tomar su vaso al escuchar lo dicho por Minato.

-¿Qué?- Minato se tomo el trago de golpe

-que tu heredaras la empresa de tu madre mas la unión con la hija de Hiashi. Ese es el patrimonio que he cuidado para ti, tu madre no estaba al tanto pero yo insistí y llego el momento que tomes tu lugar- Naruto quiso reír, llorar y gritar en ese preciso momento.

-¿me estás diciendo que mi madre era igual que tu y que todos estos años no lo sabía?- Naruto se sirvió mas alcohol y con cada sorbo trataba de entender las cosas.

-tu madre en esa época no era conocida por sus familiares, hasta que me entere de su apellido, Mito Uzumaki era una pariente lejana de ella y que su esposo era Hashirama Senju, ella al saber de tu madre le heredo una gran fortuna la cual fue invertido y ahora es toda una empresa, mejor dicho un imperio- Naruto estaba conmocionado mucha información en un día lo estaba enloqueciendo- fue fácil para mi poder hacer que tu madre me firmara documentos y cosas asi para poder fundarla hasta que tu tomaras posición en ella se revelara el nombre por ahora es una empresa en incógnita-

-entonces si me comprometo con la hija de Hiashi heredare la empresa más poderosa de todo el país del fuego..- Naruto suspiro- realmente esto es complicado, de veras que si, sin embargo me dices que tu otro hijo heredera la empresa de tu familia- Minato asintió .

Naruto no pudo hacer más que observar la botella casi vacía a su lado, por un lado le dolia la cabeza de tanto pensar y por otro su consciencia lo estaba hostigando.

Si aceptaba tendría otro estilo de vida y podría salir adelante, pero, tendría que casarse y no sabía qué clase de chica era la que sería su prometida y futura esposa, no quería cometer un error grande y equivocarse, había sufrido desprecios por parte de las chicas y nadie le hacía caso, tal vez era su apariencia o su forma de ser el cual había desaparecido según con el pasar de los años y sufrir mucho mas de lo que podía soportar, sin embargo no perdía nada intentándolo, la conocería primero y después tomaría su decisión o no, tenía que hacerlo a la fuerza como había dicho su padre era innegable y no le quedaría nada más que seguir sufriendo con esa carga.

Pero también estaba el problema que había separado a sus padres y aunque no conocía a su hermanastro empezaba a odiarlo inconscientemente.

Él nunca retrocedía a sus palabras, pero esta vez lo estaba dudando.

No le quedo más remedio que aceptar, no le quedaba de otra.

-bien, acepto- Minato agradeció a kami el haber sido escuchado- pero si la chica no me agrada y no congeniamos me presentaras el contrato y lo leeré detalladamente hasta deshacerme de ello y romper lazos con lo que sea que tengas- el rubio mayor no pudo evitar sonreír.

-no te arrepentirás, ella es muy amable, cuando la conozcas lo sabrás- Naruto suspiro y se levanto de su asiento- ahora tenemos que irnos, debo preparto y prevenirte para esta noche- el chico puso sus manos detrás de su cabeza e hizo un gesto de fastidio.

-¿y ahora que?-el padre del chico se levanto también y vio que la diferencia de altura, no era mucha siendo que su hijo lo superaba unos centímetros demás.

-hoy hare tu presentación ante la sociedad y la de tu compromiso claro- el chico solo abrió sus ojos en grande- y para el almuerzo debemos de ver a unas personas y…- el chico lo interrumpió.

-¿cómo sabias que iba a aceptar esto Minato se encogió de hombros.

-no lo sé intuición supongo- y sin más avanzo unos pasos hasta la salida...

-¿eh?- el rubio camino a paso lento hasta la salida igual- porque presiento que el viejo pervertido tiene mucho que ver- Minato rio un poco y se encaminaron hacia el parqueo donde se encontraba la limosina del rubio mayor.

Después de tanto poder esperar para Minato era una alegría inmensa el por fin pasar tiempo con su hijo, con su primogénito, claro amaba a Menma como si fuese hijo suyo después de tantos años de criarlo y verlo crecer que lo empezó a querer...

Ahora con Naruto era un sueño hecho realidad, habían pasado por varias tiendas comprando trajes de la mejor marca, ropa diaria que su hijo había escogido y más tarde le daría su regalo especial por ahora esperaría a poder hablar con él y saber más de él

Iban de camino en su limusina. Naruto sentado en un extremo mientras Minato en el lado opuesto.

-dime Naruto ¿tienes alguna chica en tu vida?- Naruto lo volteo a ver- es decir no quiero que esto arruine tu vida amorosa- Naruto rio. Minato alzo una ceja- ¿que es lo divertido?- pregunto

-No. No tengo a nadie- dijo el rubio

Minato solo pudo asentir lentamente no juzgaría a su hijo por ser el chico que era ahora pero en cuanto viese y conociese a su prometida tal vez y solo tal vez podría ser la felicidad que el chico tanto necesitaba en su vida.

-bien, llegamos baja por favor- Naruto obedeció y siguió a su padre hasta llegar la entrada de un edificio.

-¿que es esto?- pregunto el rubio

Minato alzo una mano y le entrego unas llaves.

-aquí es donde vivirás de ahora en adelante-Naruto abrió tanto los ojos de sorpresa- este es mi regalo espero te guste- Minato esbozo una sonrisa al ver la cara que ponía su hijo...

Naruto después del shock reacciono sacudiendo la cabeza.

-no de ninguna manera, no puedo aceptar esto… es demasiado, suficiente te he permitido al comprar esa ropa cara- Minato rio de buena gana.

-no te preocupes, esto no es nada, además tu padrino se sentirá aliviado si le dejas un poco más de espacio- Minato guiño un ojo.

Naruto trago grueso, jamás en su vida soñó con tener una buena vida, es decir, había tenido sueños pero año tras año se desvanecían o el mismo los echaba a la basura pero ahora ver que podría tener una mejor vida y tener lo que siempre quiso le hacía ilusión.

Pero las acciones buenas conllevan sacrificios y este era uno de ellos.

-bien tu me diras que hay que hacer- minato le incito a entrar y con temor entraron. Minato saludo al portero y tomaron el ascensor.

- tu apartamento esta en el piso siete y la puerta es la novena, bueno casi la ultima- el ascensor llego a su destino y salieron, caminando por el lujoso vestíbulo Minato le señalo la puerta del apartamento-bien esta es la puerta, mandare a alguien para recogerte en hora y media yo me iré adelantando, vístete como te sientas cómodo- sin más el rubio mayor le dio una palmada en el hombro y se encamino hacia el ascensor desapareciendo.

El rubio solo veía las llaves con incógnita, sentía una euforia increíble, jamás en su vida había sentido tales cosas.

Respirando hondo coloco la llave en la cerradura y se armo de valor girando la perilla y por fin entrando al apartamento.

Lo que lo vio lo dejo sorprendido.

Eso que veía no era un apartamento común y corriente.

Era casi una casa pequeña,

¿Tanto dinero poseía su padre?

Entro con cautela dejando la llave en el pequeño recibidor.

Había un cocina de lujo y una sala de estar a su lado, poseía unos ventanales grandes y a la par supuso eran habitaciones.

Con cada paso que daba se quedaba asombrado.

Además de lo lujoso que era poseía un mini bar el rubio había sonreído ante esto

Probó las puertas.

Una era una habitación para huéspedes con su propio baño, la segunda suponía era su habitación ya que estaba plenamente decorada masculinamente y al revisar todo lo que contenía se quedo helado.

El closet estaba lleno de la ropa que había escogido horas antes

Siguió rebuscando y había encontrado todo lo que se había comprado.

Se tiro en la cama. Captando su atención en una de las mesitas de noche vio dos tarjetas y dinero en efectivo con una nota:

"espero las utilices bien, son un regalo mío espero te guste"

El rubio sonrió y por primera vez en su vida se reía de verdad...

Acomodo bien las cosas y se metió a bañar...