El chico camino un poco por el jardín, hasta que se dio cuenta que en una de las banquetas estaba alguien sentado

Intrigado y nervioso decidió acercarse

Hinata tenía los ojos cerrados, trataba de darse ánimos asi misma para lo que le tocaría enfrentar esa noche

Estaba tan sumida en sus pensamientos que no se percato que alguien se había sentado a su lado

Naruto al verla de perfil se maravillo, como pudo distinguió sus ojos y su cabello. Ante tal visión quedo atónito, en ese momento contuvo el aliento ante la imagen más hermosa de toda su vida

Su cabello reflejaba destellos azulados, perfectos como la noche

Sus ojos de un color extrañamente pero encantadores perlas que contrastaban con la luna

Y recordó… recordó quien era. Era esa chica a quien le estaban haciendo daño por sus ojos

Era la única que se había portado bien durante su infancia y jamás creyó volver a verla

-hola- dijo. La chica se sobresalto al ver quien estaba a su lado

Quedo en shock

Sus ojos, esas marcas y el color de cabello. Era él, de verdad era él...

Las fracciones de quien tenía enfrente no había cambiado nada excepto acentuándose bien para dar paso a la madurez de un hombre, ahí al lado de ella estaba el chico que la había defendido

-¿estás bien?- pregunto. La chica se recompuso- pareces a ver visto un fantasma- la chica se sonrojo

-e-estoy bien, gracias- era incomodo en ese momento tenerlo junto a ella

-parece que hace frio, ¿tú no sientes frio verdad?- no sabía qué hacer o decir la chica era muy bella, se sentía un idiota al lado de ella

La chica no dijo nada temiendo que sus palabras no salieran de su boca y ella tartamudeara como siempre solo cuando estaba nerviosa

Naruto al ver que no dijo nada se quito la chaqueta y se la puso a ella en los hombros

Hinata gimió al sentir la chaqueta cubriéndola con el calor del joven, el olor masculino invadió sus fosas nasales

-gracias- atino a decir

-veo que no has cambiado nada- la chica se sonrojo más

-tam-tampoco tú- el rubio se acomodo mejor colocando sus manos en los bolsillos irguiéndose un poco

-bueno ya sabes, nunca me di por vencido, a mal tiempo buena cara, a pesar de todo aquí estoy- la chica sonrió tímidamente

-me alegra saber eso- dijo. Naruto un poco avergonzado se levanto y se paro enfrente de ella, la escudriño hasta percatarse de sus mejillas y ojos

-¿estuviste llorando?- pregunto. La chica negó repetidamente- si quieres puedes decirme lo que tienes, no soy bueno dando consejos pero si lo soy escuchando- la chica se recompuso- tienes un poco de maquillaje por tu mejilla- señalo una de sus mejillas y ella se la limpio rápido

Hinata sentía estar en un sueño, ahí en frente de ella estaba el chico que le ayudo a nunca darse por vencida, lo que en meses creyó era un obsesión pensar en él, en años comprendió que era amor. Estaba enamorada de él...

Como pudo hablo

-me comprometeré esta noche- el rubio abrió sus ojos grandemente y trago grueso

¿Aquella chica iba a ser su prometida?

¿Que había hecho él para merecerse semejante chica?

No lo había rechazado por su apariencia ni por su falta de modales, aunque le costaba lo intento, ella lo había aceptado mucho antes, esperaba que se acordase de él, pues fue la única que nunca se burlo de él y siendo que estaba en el jardín de niños él solo ver su mirada lo comprendió y la recordó

-vaya, debe ser….mmm…. bueno no sé qué decir- la chica sonrió- pero imagino que tu prometido debe ser bueno ya sabes…- Naruto se encogió de hombros y la chica negó- ¿no lo es?- pregunto

-no, no es eso, no le conozco aun- dijo en un susurro que el rubio alcanzo a escuchar

-oh que problema- el rubio armándose de valor dijo:- bueno da la casualidad que yo también…- la chica lo vio extrañamente-… que yo también me comprometeré y aun no la conozco- la chica al escuchar la frase completa sintió que su corazón se quebraba

El rubio por su parte disfrutaba verla, no solo gustaba de su apariencia sino que le hacía ver tierna y adorable, se pregunto si ella tendría a alguien a quien amar. Eso lo enfureció repentinamente, él nunca había tenido una novia o ninguna chica a la cual cortejar, no tenía experiencia en lo más mínimo y se sentía fuera de lugar, tal vez ella ya lo tendría, sería igual que sus amigas o habría roto con su novio. Apretó los puños ante la idea

Hinata no sabía que decir ante lo dicho por el rubio, la vida era injusta, volvía a reencontrar al amor de su infancia y este se comprometería. Realmente la chica quien fuese no sabía la suerte que tendría al tenerlo a su lado. Aunque los años pasasen y no conociese como era en ese momento sabia que él no había cambiado nada, su actitud de hace trece años estaba aun en él. Lo intuía

Quería hablar pero su voz la traiciono y hablo

-fe-felicidades- sin ánimo la chica lo vio

Naruto se volteo y puso un brazo alrededor de su nuca

-supongo, al igual que tu aun no la conozco- la chica lo vio extrañada- es decir, fue repentino y bueno ya sabes si no cumplimos, de veras…- el rubio se volteo- ¿estás de acuerdo en que nos comprometamos?- la chica abrió grandemente sus ojos. El rubio se acuclillo sin manchar su pantalón- no esperaba que fueses tu, tenía una vaga idea de ser rechazado, pero ahora veo que no me arrepiento de mi decisión eres tal cual a cómo te recuerdo- el chico sonrió- por cierto te agradezco haberme dado esa pomada a escondidas, cuando me lastime no sabía cómo curarla- la chica apretó el vestido en sus manos- no quiero que esto sea forzado o que tu padre te haya obligado, si no quieres hacerlo está bien, no hay nada de malo pero….pero si aceptas iremos poco a poco conociéndonos y poniéndonos al corriente de todo- la chica no pudo contener la emoción y al sentir una lagrima ella asintió. Por su parte Naruto no dejaba de sonreír- ¿estás segura?, aun te puedes arrepentir y huir de esto… yo te ayudare si lo deseas- la chica se puso de pie y se limpio las lagrimas

-de-debemos presentar un compromiso Naruto-kun no podemos escapar fácilmente- el chico negó repetidamente

-conmigo si puedes y yo te puedo ayudar, tal vez esto no te guste y … tengas a alguien más a quien amar…yo… bueno te ayudare, de veras- la chica lo vio por unos instantes y este se puso de pie al igual que ella, no pudo evitar la sorpresa de ver la diferencia de altura. Él era muy alto

El rubio al verla desde su posición sintió que sus entrañas se estremecían, era muy bella y si sabía que ella tenía a alguien más… ni quería pensarlo, lo volvía loco

Hinata tenía la mirada baja y en cuanto la levanto supo que estaba perdida

-no, no tengo a nadie- sus mejillas se sonrojaron- nu-nunca he, he tenido novio- el rubio lejos de lo que sentía tenía una gran felicidad inexplicable

-yo tampoco- sonrió aun mas al ver que los hermosos ojos de la chica volvían a brillar- nunca he tenido una relación, así que estamos iguales- el rubio sonrió y luego al percatarse del lugar y las circunstancias le tomo ambas manos- Hinata Hyuga- la chica se estremeció ante el contacto de las manos del rubio- ¿quisieras casarte conmigo?- la chica parpadeo y sin encontrar su voz solo asintió- bien, entonces tenemos un trato que cumplir- la chica al escucharlo decir eso asintió decaída

Hinata sabía que tenían que cumplir un trato entre las compañías de ambas familias, lo que le dejaba en duda era que, ¿Por qué Naruto era hijo de Minato Namikaze? y peor aún, estaba Menma que era demasiado vengativo y rencoroso, era su mejor amigo, lo conocía bien...

Definitivamente esto se iba a descontrolar

El rubio al verla fijamente perdida en sus pensamientos sonrió, no negaba que la chica era atractiva ¡y no había cambiado casi nada! Era tal cual como la recordaba

Y lo decidió sin pensarlo, decidió que sin importar que con trato o sin trato la conquistaria y ella era la indicada para él, lo presentía

Saliendo de sus pensamientos la chica se sonrojo al ver la mirada penetrante que el rubio le daba

-vo-volvamos a la fiesta, nuestros padres estarán preocupados- él asintió, después le explicaría todo

Al ver la gran distancia que tenían por caminar y que seguramente la chica se cansaría por los zapatos de gala que llevaba en ese momento decidió cargarla en sus brazos

Hinata al sentir que era alzada en brazos solo pudo aferrarse al cuello del chico y con otra mano acomodar mejor la chaqueta para que no se cayese

Por su parte el rubio al sentir su aroma se maravillo, tenía una gran necesidad de poder pasar su nariz por su cuello, deleitándose con ese aroma tan llamativo. Reprimió sus pensamientos al ver que la chica se acomodaba mejor, él le sonrió zorrunamente mostrando su dentadura blanca

La chica sonrojada más no poder cuando vio su sonrisa, sintió que sus entrañas se contraían

-sujétate bien, el viaje será algo ajetreado- bromeo

Y así ambos se encaminaron hacia la fiesta