Capitulo dos

Después de que el ensayo del club había terminado, Rin regresó a casa. Dentro de todo, el día no había sido malo: había conocido gente amable, había ingresado al club de danza en su primer intento y Kagome la había agregado a un chat en grupo con sus amigos.

Todavía se sentía un poco desorientada en la escuela y en la ciudad, pero estaba segura de que poco a poco iba a ir habitúandose al cambio.

Mientras hacía su tarea en el comedor, Akira, su cuñada y la pequeña Katsumi entraron a la casa.

-Rin, ¡ya estás aquí!- exclamó Akira dejando su bolso sobre una de las sillas- ¿Tuviste un buen día?

-Sí... ¡me aceptaron en el club de danza! y ¡también soy voluntaria en la biblioteca!

-¡Que bien, Rin!- Akira la abrazó con mucha fuerza- Me alegro mucho por ti, ¡vamos a preparar algo especial para la cena y poder celebrar!

-¡Sí!- Rin sonrió contenta antes de tomar a su sobrinita en brazos- Katsumi, ¿también tuviste un buen día?

-¡Katsumi se divirtió mucho!- exclamó la niña mirando los símbolos en el cuaderno de su tía- ¡Dibujé y corrí y la profesora me felicitó por compartir mis lápices!

-¡Muy bien, Katsumi! ¿Quieres venir a mi cuarto a dibujar?

-Katsumi prefiere ir a jugar con sus peluches.

-Oh, bueno... ¡pero dejaré mi cuarto abierto por si quieres visitarme!

Rin estaba en su habitación, guardando los cuadernos en su bolso para el día siguiente, cuando la notificación de una videollamada sonó en su computador portátil. Lo tomó y se sentó en la cama con una sonrisa, ya que en la pantalla pudo ver la imagen de Mika y Aya, sus amigas de la secundaria.

-¡Rin! ¡Hola!- la saludaron con una sonrisa para que luego Aya continuara hablando- ¡¿Cómo estuvo tu día?! ¡¿Entraste al club de danza?!

-¡¿Hay chicos guapos?!- interrumpió Mika.

-¡Hola!- exclamó Rin sonriendo. Extrañaba mucho a sus amigas y le habría gustado haber estado con ellas en su primer día de clases- La escuela preparatoria es muy grande y conocí a gente muy amable, pero el club de danza no es como en el pueblo.

-¿Por qué no?- quiso saber Mika con algo de tristeza en la voz- ¿Los chicos son más feos que aquí?

-Los chicos están bien...- comentó Rin con una sonrisa mientras reía para luego bajar un segundo la mirada- pero las chicas no son amables conmigo: una de ellas me dijo frente a toda la clase que debía bajar de peso y en ese momento me sentí muy triste.

-¡No es verdad!- exclamó de inmediato Mika a lo que Aya asintió- Tienes prohibido escuchar a las chicas malas e iré yo misma a Tokio a golpearlas si me entero que estás haciendo dietas por su culpa.

-Mika tiene razón- secundó Aya-, si esa chica dijo eso, es porque te tiene envidia y seguramente piensa eso de sí misma.

-¡Quizás tiene anorexia y bulimia y quiere que tú también lo tengas!- Mika solía ser muy ocurrente con sus comentarios- ¡Rin no dejes que te contagie de eso! Muchas bailarinas tienen que retirarse por los "transetornos".

-Trastornos.

-¡Eso!

-Bueno... ¿y te asignaron a tu pareja de baile?- preguntó Aya muy interesada- ¿Cómo es él? ¿Es lindo? ¿Es amable?

-Creo que se puede decir que es lindo, pero cuando le dijeron que íbamos a bailar juntos, me miró como si quisiera matarme- confesó Rin antes de hacer un puchero- ¡Además Sesshomaru es el encargado de la biblioteca y lo veré más de lo normal porque me ofrecí como voluntaria! Espero que al menos sea tímido y luego si le agrade...

-¿Sesshomaru dices?- preguntó Aya abriendo sus ojos- ¿Sesshomaru Taisho?

-Sí... ¿Lo conoces?

-No, pero su madre es muy famosa, Rin ¡No puedo creer que no les conozcas!- le explicó su amiga con mucha emoción en la voz-: Irasue Nakamura fue la bailarina clásica más importante del país hace casi 20 años, se enamoró de un pianista de la orquesta clásica de Tokio, Touga Taisho, en la cúspide de su carrera, se casaron y tuvo que retirarse porque pronto quedó embarazada. Todos pensaban que ella iba a regresar a los escenarios una vez que su hijo naciera, pero las cosas no fueron así: durante su embarazo y después de que el niño nació, tuvo una profunda depresión y nunca más pudo volver a bailar.

-Que triste...

-Eso no es todo: los rumores dicen que no pudo cargar al niño en casi un año y que mientras estuvo en tratamiento, su esposo se divorció de ella y se casó con una chica un par de años más joven... El punto es que el bebé causante de la tragedia de Irasue es Sesshomaru y estoy segura que debe querer que su hijo logre todo lo que ella no pudo conseguir.

Por un segundo, Rin sintió algo de pena por Sesshomaru: no habían hablado todavía, pero sí había podido percibir que sus ojos no eran muy alegres, sin embargo, tampoco quería ser entrometida ni chismosa, así que no iba a comentarle nada ni ser parte de más rumores. Solo esperaba que pudieran llevarse bien y poder aprender de él, en el caso de que fuera tan bueno en la danza como todos decían que era.

Una vez que terminó de hablar con sus amigas, fue a ayudar a su cuñada a terminar de preparar la cena. Rin se sentía contenta mientras cocinaba, ya que Akira estaba preparando los platillos que más le gustaban: niguiris de atún, pollo a la plancha, ensalada de espinaca con sésamo, tempura de langostinos... sin lugar a dudas, el día estaba terminando de forma feliz.


Sesshomaru había llegado a casa después de terminar de ordenar unos libros en la biblioteca. Aquel era su lugar favorito de la escuela, ya que normalmente había mucho silencio y podía estar solo. Desde que era pequeño no le fue fácil sociabilizar con los demás niños y, aunque practicaba ballet desde que tenía memoria, prefería los libros a la danza.

Su madre aún no llegaba, ella había conseguido trabajo en una compañía como ayudante del coreógrafo principal y supuso que llegaría tarde por el estreno de alguna obra.

Metió a la lavadora sus suspensores, tomó un frasco de fresas que llevó al jardín y buscó en su habitación a su iguana. Jaken era su mascota desde hace unos meses, la adoptó después de que unos perros la habían atacado en su vecindario y, aunque su madre creía que era una criaturita fea, verde y desgraciada, de cierto modo era una mascota pequeña y agradable.

No había mucho sol afuera, por lo que no podría dejar al reptil mucho tiempo fuera del terrario, pero sí el suficiente para que pudiera disfrutar de un par de fresas al aire libre.

Sin lugar a dudas aquel no había sido un buen día: se suponía que él iba a retirarse del club de danza y no estaba en sus planes el que su maestra pudiera conseguir una pareja adecuada. Era, precisamente, la poca preparación técnica de las chicas, su excusa para terminar con su etapa en el ballet, sin ofender por ello a su madre.

Sesshomaru evalúo sus opciones: podía portarse mal con la chica, quizás dejarla caer en algún paso de baile... no, no podía hacer eso: una lesión producto de una caída podía ser muy peligrosa. A su juicio, la alternativa más aceptable era solo bailar con Rin y permanecer en el club durante ese año, después de todo, era su último año de preparatoria y estaba estudiando mucho para poder ingresar a la universidad a estudiar lo que de verdad quería.

-¡Hijo, vinimos a visitarte!- la voz de su padre llegó desde el salón, por lo que tomó a la iguana para acercarse a mirar- ¿Cómo estás?

-Bien, gracias.

-Tu madre llamó- comentó Touga con una sonrisa-, se atrasó un poco por el tráfico y con Inuyasha pensamos que sería buena idea acompañarte a cenar.

-Yo no pensé nada...- mencionó Inuyasha frunciendo el ceño- papá me obligó a venir aquí.

-¡Tonterías! En el fondo estaba ansioso por llegar... Ustedes vayan a conversar y hacer cosas de hermanos mientras yo preparo la cena.

Inuyasha observó la habitación de su hermano mayor mientras éste dejaba a la verde criatura en una especie de vitrina. Sabía que su hermano era extraño, pero le preocupaba que estuviese volviéndose loco: tenía un muro de corcho lleno de pequeñas notas al que ya no le quedaba suficiente espacio.

-Tú... ¿Vas a conservar esa lagartija toda la vida? - preguntó en un intento de entablar una conversación con él- Sé que no tienes amigos, pero esa cosa da mucho miedo.

-No es una lagartija, es una iguana. Me sorprende que aprobaras la escuela primaria cuando no sabes diferenciar a los animales.

-¡Idiota, estoy intentando conversar!... Con razón en la escuela todos te tienen miedo... ¡ya sé! ¿Viste a Rin en tu club de danza?

-Sí, me la asignaron como pareja de baile.

-¡Que afortunado! ¿No crees que es muy bonita?- quiso saber Inuyasha mirándolo de forma sugerente- Kagome solicitó seguirla por instagram y tiene fotografías en un equipo de animadoras, así que Miroku cree que si su relación con Sango no resulta, puede intentarlo... ¿tú qué piensas?

-No sé... no me fijé en ella cuando audicionó.

-¡¿Tienes ojos en la cara?! ¡¿Como no te fijaste en ella?!

-Tengo muchas otras cosas en las que pensar que en una chica que no conozco.

-¡Pero si es tu pareja de baile, idiota! Yo no sé nada de tus bailes raros, pero sí sé que tienes que verla y tocarla a menudo... espera... quizás... Sesshomaru, si no te gustan las mujeres, siempre puedes decírselo a papá: él sabrá comprenderlo y te dará todo su apoyo; si quieres podemos decirle ahora.

-¿De qué estás hablando? Yo no he dicho eso.

Sesshomaru miró a su hermano menor de forma despectiva, ya que siempre había creído que era un idiota, pero hoy sin duda se estaba superando a sí mismo.

-Usas mallas y yo he escuchado historias.

-¡Ignorante!

-¿Entonces eso quiere decir que sí te gusta alguien?- pensó Inuyasha en voz alta- Yo nunca te he visto con nadie, pero el año pasado había rumores de que Kagura y tú se volvieron muy cercanos.

-No.

Kagura había sido pareja de baile de Sesshomaru durante el año anterior y aunque ella se le insinúo durante algunos ensayos, él nunca intentó tocarla inapropiadamente o aprovecharse de los momentos de proximidad propios del ballet. Sin embargo, los rumores de un supuesto romance inundaron los pasillos de la escuela, llegando incluso a oídos de sus padres.

Además, de lo incómodo que era para él bailar con ella en tales condiciones, estaba el hecho de que Kagura tenía serias deficiencias técnicas y aunque Sesshomaru intentaba suplirlas, era difícil hacerlo si ella no ponía de su parte para mejorar y siempre le culpaba cuando ejecutaban mal alguno de los levantamientos.

-Bueno, no importa... lo que quiero decir, es que debes ser amable con Rin...- Inuyasha se interrumpió al darse cuenta de lo que había dicho- en la medida de lo posible para alguien como tú... ella me agrada y Kagome espera que pronto sean amigas.

-Eso no es mi problema.


Al día siguiente, Rin se había atado parte de su cabello con un lazo de color rojo: era su lazo favorito, ya que había pertenecido a si mamá y su padre se lo había regalado por su cumpleaños número quince, además, desde que estaba en Tokio se sentía segura de que le traía suerte.

Se encontraba caminando por los pasillos durante el primer receso, mirando un bello jardín con árboles de cerezo que estaba cerca de la biblioteca. Se supone que al día siguiente iba a iniciar su voluntariado en aquel lugar y, aunque se sentía nerviosa, confiaba en que iba a aprender rápido la dinámica.

-¡Que lindo lazo!- exclamó la voz de una chica que estaba junto a la biblioteca antes de que Rin sintiera su cabello un poco más suelto porque se lo había quitado- ¿Me lo prestas?

-¡Es mío!

La sonrisa de Kagura no se hizo esperar mientras observaba el trozo de tela entre sus manos.

-Ya sé, nadie está discutiendo eso. Solo digo que a mí se me vería mejor.

-¡Devuélvemelo ahora mismo!- exclamó Rin mirándola enojada.

-Cariño, no seas egoísta, además...- Kagura comenzó a reordenar el cabello de Rin con un toque de brusquedad- si te quedas con el cabello suelto, te ves un poco menos gorda.

-¡No me interesa!- Rin retrocedió un paso para que ella dejara de tocarla- Quiero que me devuelvas mi lazo, ¡ahora!... Si quieres te puedo prestar otro mañana, pero este no, porque es importante: no quiero que se dañe.

-¿Por qué es tan importante?- Kagura lo examinó entre sus manos, notando que no era costoso y que probablemente en las tiendas de Tokio podrían haber cientos de accesorios similares- ¿Te lo regaló tu novio? ¡No puedo creerlo! ¡¿Tienes novio?! ¿Una chica como tú?...- la joven de cabello rojizo le dirigió una mirada despectiva- seguramente no te debe querer tanto, porque este lazo es una absoluta baratija... Mírate, pareces un gatito enojado, ¿me pregunto qué harás si le cae accidentalmente un poco de salsa de anguila?...

De pronto, la puerta de la biblioteca se abrió, causando que tanto Kagura como Rin retrocedieran un paso y que la primera soltara el accesorio que aterrizó justo a los pies de Sesshomaru.

-¿Pueden dejar de hacer tanto ruido?- preguntó antes de recoger el lazo- En caso de que no sepan leer, aquí está prohibido gritar.

-Lo siento- respondió Kagura, de pronto cambiando su actitud a una muy bien fingida amabilidad-, estábamos jugando y olvidé que odias el ruido.

-No me interesa, pero si no van a entrar a la biblioteca es mejor que vayan a hacer sus cosas a otro lado... -Sesshomaru alzó el lazo en su mano- ¿De quién es esto?

-Es mío.- Kagura se adelantó dispuesta a tomarlo mientras miraba al joven con una sonrisa llena de intención- Pero sí quieres puedo regalártelo...

Ambos se habían acercado bastante, mientras Rin quedaba excluida de aquella burbuja, en la que supuso, había una relación con sentimientos más complejos que una simple amistad.

-¡No puedes!- gritó Rin quitándole el accesorio a Sesshomaru antes de que cualquiera de los dos pudiera reaccionar- ¡Ni siquiera es algo tuyo como para que lo regales!

-Kagura, debes dejar de hacer este tipo de cosas- Sesshomaru la miró de reojo-, siendo problemática no vas a lograr nada.

-¿ Te preocupas por mí? - Kagura le miró a los ojos antes de sonreírle de forma muy insinuante- Si es así, creo que deberíamos salir juntos como antes...ya nos vemos en el club, ¿está bien?... ¡Adiós Rin! Espero que tengas un muy buen día.

Rin apoyó su espalda sobre la pared para respirar profundamente. Se sentía nerviosa, ya que era la primera vez que alguien la intimidaba y esperaba que nadie más quisiera imitar aquel comportamiento con ella. No quería comenzar a llorar, pero se sentía asustada y muy preocupada.

Sesshomaru iba a volver a la biblioteca para buscar sus cosas, ya que pronto iba a terminar el receso y tenía que ir a sus clases, pero la chica a su lado lucía tan nerviosa, que parecía que en cualquier momento iba a romper a llorar.

-Dentro hay un hervidor, en caso de que quieras beber algo de té- susurró él mientras abría la puerta-, aunque tienes prohibido entrar y comenzar a llorar.

-Gracias... pero yo no soy tan llorona como parece, es solo que ella me da mucho miedo y es mayor que yo y aquí es tan diferente...

Dentro, la biblioteca era un lugar cálido y muy confortable en el que no había tantas personas como habría imaginado: en realidad sólo estaba Sesshomaru, un maestro que parecía estar siempre allí y ella.

-Ahí está el té- le indicó el joven antes de recoger su mochila y comenzar a guardar sus cuadernos.

-Gracias... esto, ¿vas a ir hoy al club de danza?

-Sí.

-¡Yo también!- exclamó Rin antes de dedicarle una amplia sonrisa- Si quieres podemos almorzar y elongar juntos, ya sabes que es importante que nos conozcamos bien por el tema de la confianza y...

-No es necesario.

-Pero...

-Escucha: no me interesa que seamos amigos ni conocerte ni mucho menos almorzar contigo- cuando Sesshomaru se acercó a ella y la miró a los ojos Rin sintió su cara arder a medida que retrocedía instintivamente un paso-, lo único que me importa es que seas una buena bailarina y pueda ganar la categoría de parejas en el campeonato nacional de danza, ¿lo entiendes bien?

-¡Sí, señor!

Sesshomaru miró a Rin una última vez antes de retirarse, mientras ella se quedó temblando en su lugar, con un ataque de hipo y apretando su lazo con fuerza entre sus manos.

-¿Acaso es el día nacional de intimidar a Rin?- se preguntó antes de hacer un puchero- Porque no lo estoy disfrutando...


Términos extraños que quizás no se entiendan:

-Los suspensores: en palabras simples son una tanga que usan los hombres en ballet porque la malla marca mucho los músculos de las piernas en el hombre y se usa como ropa interior para que los genitales no se muevan de su lugar. Para más información san google xD

Voy a publicar el video del capítulo anterior esta semana y nos vemos pronto!!!! Muchas gracias por leer n.n

pd: comenzaré a hacer caps más largos