Capitulo nueve

Kagura había cerrado el laboratorio de biología y como aun era demasiado temprano para regresar a casa, decidió acudir a la biblioteca para ver si conseguía entender sus apuntes de la clase de matemáticas. No era una persona estudiosa, pero ya que sus amigas estaban en el club de danza a esa hora, no había algo mejor que hacer, además guardaba la esperanza de que Sesshomaru estuviese a esa hora en la biblioteca, tomando en consideración que Rin no había acudido a los ensayos.

No se equivocó: a esa hora Sesshomaru estaba leyendo un libro en el mostrador de la biblioteca, por lo que la chica se acercó a él para hacerse notar.

-Hola...- saludó Kagura a lo que él alzó levemente la mirada para mirarla un segundo y volver a leer- supongo que sabes que ya no estaré en el club de danza...

-Algo escuché.

-¿Viste el video?- quiso saber Kagura, sintiendo un nudo en su estómago ante aquella posibilidad.

-No.- Sesshomaru dejó de leer y la miró dispuesto a hablar con ella- Ya no bailamos juntos, Kagura: lo que hagas para mí carece de importancia. Creo que es lamentable que grabaran un video de ese tipo, pero más allá de eso no me interesa.

-¿Tanto me odias?

-No te odio: me eres totalmente indiferente.

-Eres...¡eres un idiota! Al menos deberías decirme por qué te importo tan poco... ¡bailamos juntos un año completo, me besaste más de una vez, fui a tu casa cientos de veces, conoces a mis padres! ¡Prácticamente tú y yo...!

Sesshomaru golpeo el mostrador con su puño con mucha fuerza, haciendo que la joven no evitara retroceder un paso algo intimidada.

-Kagura, jamás te besé fuera de una coreografía ni te toqué de alguna forma inapropiada a pesar de tus insinuaciones constantes, así que no vuelvas a decir algo así otra vez.

-¿Me estás diciendo que nunca sentiste nada? Pero yo...

-Tu dejaste correr el rumor de que éramos novios a pesar de que solo nos besamos en un par de presentaciones... ¿Acaso crees que las personas en las películas se enamoran de verdad? Puedo deducir que no eres muy lista...

Kagura entrecerró los ojos. Se sentía enojada por todas las cosas que él le había dicho, mas de pronto recordó algo que estaba segura que podría hacerle molestar.

-¿Por qué estás aquí?- quiso saber ella, fingiendo que no conocía la respuesta.- A esta hora se supone que deberías estar ensayando: si quieres ganar la competencia nacional no hay tiempo que perder.

-La maestra me dio la tarde libre para que decida mi solo en la competencia individual- explicó Sesshomaru-, porque Rin tuvo que ir a hacerse unos análisis médicos.

La chica comenzó a reír de inmediato.

-¡Ella es muy astuta! - exclamó Kagura mientras sonreía- Debe haber copiado la firma de sus padres en la libreta, porque déjame decirte que ella no está en el médico.

-Kagura, no empieces con tus cosas.

-¡Pero si es verdad! Kohaku me contó que la había invitado a salir y que hoy tenían una cita. Probablemente ella está con él justo ahora... ¿de verdad no te lo dijo?

Sesshomaru la miró de reojo. No podía confiar en lo primero que Kagura le dijera, pero sí era cierto que Kohaku parecía muy interesado en Rin: estaban haciendo un trabajo de investigación juntos, él la había invitado al karaoke y desde que ella era voluntaria, había visto seguido a Kohaku en la biblioteca.

-Deberías preguntarle mañana...- sugirió Kagura al ver que sí había logrado instalar la duda en el joven- quizás estoy equivocada, pero juro que eso fue lo que Kohaku me dijo.

-No me interesa- Sesshomaru decidió volver a retomar su lectura-: las citas de Rin no son mi asunto.

Lamentablemente, sí le importaba más de lo que estaba dispuesto a reconocer. Sesshomaru sabía que no tenía ningún derecho a reclamarle nada a Rin, pero sí se sentía molesto, aunque no era capaz de identificar qué era lo que le molestaba tanto.

Se pasó el resto de la tarde intentando resolver una tarea de química y, aunque la ciencia se le daba bien, esta vez era incapaz de concentrarse y dar con el resultado. Los pensamientos de Sesshomaru corrían inexplicablemente hacia una dirección totalmente indeseable.

No dejaba de pensar en qué podría estar haciendo Rin con Kohaku: descartó una declaración amorosa porque apenas se conocían, pero quizás estaban en el parque o en el cine o en una cafetería o alguna otra tonterías que la gente hace en su primera cita.

Ahora que lo pensaba, Sesshomaru nunca había tenido una cita: antes de Rin nunca había salido a solas con una chica por la ciudad y, aunque se había divertido, no deseaba asociar un encuentro fortuito con la definición de cita.

El joven volvió a mirar su ecuación y frunció el ceño al revisar que no había logrado el balance en la reacción del ejercicio. No podía creer que no fuera capaz de estudiar un repaso de primer año: de esa forma no sería capaz de ingresar a ninguna universidad.

Mientras guardaba sus cosas en su mochila, Sesshomaru miró un momento a Kagura: incluso ella parecía estar teniendo buenos resultados con lo que estudiaba; eso no era justo, considerando que por su culpa no lograba dejar de pensar en su compañera de baile.

Tomó su mochila, se alejó de la biblioteca y decidió que iba a pasar a una heladería cercana para poder elegir la coreografía que representaría para la competencia nacional. Normalmente su madre se encargaba de ayudarle a escoger, pero esta vez ocurría algo extraño: se sentía interesado en elegir un solo y un baile en pareja que pudiera impresionar a los jueces.

Cuando llegó a la heladería, decidió sentarse en la terraza del local, ya que dentro había demasiados clientes y no quería distraerse con el murmullo de las conversaciones.

Mientras Sesshomaru esperaba el jugo que había ordenado, se dedicó a ver algunos vídeos de coreografías que podrían funcionar, pero no supo cómo terminó viendo posibles solos para Rin: estaba convencido de que el mejor para ella era el de Julieta en "Romeo y Julieta", ya que tenía una dificultad adecuada, podría acentuar el carácter dulce de la joven, por lo que no le sería difícil de interpretar.

Sin embargo, mientras se disponía a cambiar de vídeo, las campanillas de la puerta del local le alertaron que alguien había salido y cuando le prestó atención pudo ver a Rin sonriendo mientras Kohaku sostenía la puerta para que ella pudiera pasar. Ninguno de los dos le vio, pero Sesshomaru fue incapaz de apartar la mirada incluso después de que ellos se fueron en dirección al parque.

Aquella imagen acompañó al joven durante todo su camino a casa: era extraño, pero no podía dejar de pensar en ello ni en que Rin le había mentido después de decir repetidas veces que eran amigos. No sabía que estaba sucediendo, pero estaba seguro de que no se sentía bien.

-Hijo, ve a lavarte las manos, ya voy a terminar de preparar la cena- su madre estaba en casa cuando llegó-, ¿quieres que te prepare algo especial?

-No, gracias...- dio un vistazo a la cocina para saber qué podría haber de cenar- madre...

-Dime...

-Soy alérgico a los camarones- la mujer le miró sorprendida al tiempo que en la olla hervía un estofado con aquellos mariscos-, ¿Lo olvidaste?

-Yo...

-Por supuesto que sí...- por alguna razón aquello fue algo que detonó el enojo en el joven- ¿sabe cuál es el primer recuerdo que tengo sobre usted, madre? - La mujer negó con la cabeza al tiempo que sus ojos se tornaron brillantes- Tenía 5 años, vivía con papá y era la primera vez que usted me invitaba a almorzar, me pidió un plato que tenía camarones y recuerdo que se enfadó mucho porque los dejé a un lado, me obligó a comerlos a pesar de que yo no quería y tuve una reacción alérgica tan grave que no podía respirar. Supongo que tampoco recuerda que estuve en el hospital después de eso...

-Sesshomaru, no pensé que...

-No importa. Yo no tengo hambre...- anunció él antes de retirarse de la cocina-voy a estar en mi cuarto, buenas noches.

Cuando era un bebé, Sesshomaru vivía con su padre, ya que su madre tenía depresión postparto, por lo que no quería verlo. Luego llegaron a su vida Izayoi e Inuyasha, pero él era muy pequeño para recordar eso, por lo que durante mucho tiempo pensó que Izayoi era su mamá.

El problema fue que una vez que su verdadera madre se sintió mejor, fue a buscarle. En un principio, Irasue le visitaba en casa, luego lo llevaba al parque o al museo, después de un tiempo pasaba algunos días de las vacaciones con ella y, finalmente, le hicieron vivir con su madre de forma definitiva a los siete años.

Sesshomaru recordaba que durante años odió a su hermano menor, porque a él no lo habían obligado a vivir con Irasue. Cuando era niño no entendía porqué le habían enviado a vivir con esa mujer: pensaba que era porque querían más a Inuyasha o porque no había sido un buen hijo, pero poco a poco fue comprendiendo que ella era su mamá y que tenía derechos sobre él. Sin embargo, era cierto que su primer recuerdo sobre ella no era agradable y siempre una parte de sí mismo la relacionó con el miedo.

Una vez en su cuarto, miró por el vidrio del terrario a su iguana. Al menos Jaken parecía cómodo trepando sobre una delgada rama, muy cerca de donde Sesshomaru podía verle.

Abrió la tapa para rociar un poco de agua y lograr mantener el ambiente húmedo que la iguana necesitaba, a pesar de que dentro tenía una especie de piscina. Jaken parecía mirarle con ojos agradecidos, sin lugar a dudas, él era el único amigo que necesitaba.


Al día siguiente, durante el primer receso, Rin estaba disfrutando de la luz del sol de la mañana junto a Kagome y Sango sentadas sobre uno de los jardines. Las chicas parecían muy animadas mientras hacían planes para una pijamada en casa de Kagome.

-¡Podremos pedir pizza y ver películas!- exclamó la dueña de casa- ¡Será muy divertido!

-También podemos probarnos ropa- sugirió Sango-: Kagome tiene vestidos muy bonitos ¡y podemos jugar con su gato!

-Tú también tienes gato- dijo la chica riendo -, no entiendo porqué estás tan emocionada.

-Es que me encantan los gatos...

Rin sólo sonreía mientras ellas hacían planes. La verdad es que no quería ilusionarse demasiado con la pijamada, ya que debía pedir permiso a su hermano y todavía tenía mucho que estudiar.

-¡Rin! - la voz de Sesshomaru la sorprendió, pero se puso de pie de inmediato en cuanto se acercó- ¿Podemos hablar?

-¡Claro que sí!- Kagome y Sango comenzaron a hablar en voz muy baja en cuanto Rin se acercó- ¡Nos vemos luego, chicas!

Rin y Sesshomaru caminaron lentamente por uno de los jardines de la escuela. Estaban avanzando en silencio hasta que él se detuvo a la sombra de un gran árbol, alejado de las demás personas y ella le miró con curiosidad.

-¿Qué ocurre?- quiso saber Rin.

-Sé que ayer no tuviste ningún examen médico.

-¿Cómo lo supo?- Rin sintió mucho temor, ya que no quería perder su amistad.

-Yo mismo te vi en la heladería con Kohaku- Rin bajó de inmediato la cabeza, lo que le pareció a Sesshomaru un gesto similar al de una niña que es regañada, pero se dijo a sí mismo que no podía ceder ante eso-, ¿crees que está bien mentir y falsificar la firma de tus padres?

-¡Yo no falsifiqué nada!- exclamó Rin de inmediato- ¡Mi hermano me dio permiso para ir y él me firmó el justificativo! No quería que tuviera problemas con la profesora. Yo... sé que no debí haberte dicho una mentira, pero no quería que nadie se enojara conmigo.

-¿Mientes y no quieres que las personas se enfaden contigo?

-Pero... yo no entiendo... ¿en qué afecta lo que sucedió?

Sesshomaru se quedó en silencio un par de minutos. Era cierto que lo que hiciera Rin en su tiempo libre no era de su incumbencia, pero aún así se sentía muy molesto y una parte de sí mismo deseaba no volver a verla.

-Me afecta porque nos perdimos un ensayo, ¿acaso no eres consciente de lo importante que es la competencia nacional?

-¡Si sé lo importante que es!- exclamó Rin- Yo... ¡lo siento! ¡Prometo que no voy a volver a faltar a un ensayo otra vez!

-¿Sabes lo que pienso?- Rin negó con la cabeza- Que si le dedicaras más tiempo al ballet que a las cosas sin importancia, como los paseos por la ciudad y las citas, no serías una bailarina tan mediocre.

-¿Cree que soy mediocre?- Los ojos de la joven se llenaron de lágrimas, causando que ella no pudiera ver bien- ¡Yo me esfuerzo mucho! ¡No es justo que diga eso! Yo... comprendo que esté enojado porque no pudimos ensayar, pero esto ha ocurrido solo una vez y...

-Voy a solicitar a la señorita Sakura que te asigne a un nuevo compañero.

-¡¿Qué?!

-No volveré a bailar contigo, Rin: tú no estás lista para ser mi compañera en la competencia nacional, eres demasiado irresponsable y no puedo arriesgarme a perder por eso.

-Tu... ¡Estás exagerando!- sollozó ella mientras sentía las lágrimas correr por sus mejillas- ¡Yo no te dije nada cuando te fuiste media hora antes de que terminara el ensayo el sábado!...Yo... no entiendo porquè lo que hice es tan malo si solo ocurrió una vez... yo... ya dije que lo sentía...

Rin estaba llorando desconsoladamente, ya que no era capaz de entender porqué Sesshomaru estaba tan molesto; sabía que mentir estaba mal, pero le dolía mucho que él ya no quisiera volver a bailar con ella. Le dolía y le daba mucho miedo, la posibilidad de que ya no quisiera ser más su amigo.

-Rin...

-¡Yo lo siento! ¡Lo siento mucho!

-Yo... ayer tuve un muy mal día- confesó el joven recordando las emociones confusas que vivió aquella jornada- y en realidad tú... no hiciste nada malo. Rin, solo... deja de llorar, ¿está bien?

-Sí.

-Nos vemos en el ensayo, yo...- Sesshomaru miró a su alrededor para comprobar que no había nadie y se acercó para limpiar las lágrimas de Rin con su pulgar- estuve pensando en una coreografía para tu solo en la competencia.

-¿De verdad?- Rin le miró sintiéndose contenta de que él aún parecía querer ser amable con ella- ¿Qué solo es?

-El de Julieta y... también podemos interpretar a Romeo y Julieta en alguna de las etapas.

-Ese ballet es muy bonito.

-Lo hablaremos hoy con la maestra.

-¡Sí! Yo... ahora tengo clases- Rin parecía mucho más tranquila que hace un momento- ¡nos vemos en el ensayo!

Sesshomaru, pensó en que definitivamente algo no estaba bien. No era normal enfadarse tanto porque Rin hubiera salido con uno de sus amigos, no era normal sentir molestia al pensar en que Kohaku podía estar cerca de ella y definitivamente no era normal que le causara tan mal humor que ella no quisiera pasar tiempo con él en lugar de hacer cosas más divertidas.

-Es completamente normal- le explicó Inuyasha mientras almorzaban-, es decir, mientras no seas agresivo con ella ni le prohíbas hablar con la gente o te comportes como un psicópata, está todo en un rango que se puede considerar como normal.

-Esto... le dije que era una bailarina mediocre por haber salido con su amigo.

-Claramente hablar con chicas no es lo tuyo...pero como diría papá: una golondrina no hace verano y no está todo perdido... tú desde ahora tienes que ser amable con ella: nada de reclamos ni de palabras hirientes; ya era raro que una chica linda se llevara bien contigo como para que lo arruines de esa forma.

-Lo que tienes que hacer es que ella te vea con otras chicas- intervino Miroku, el mejor amigo de su hermano-: así sentirá celos y no querrá perderte.

-¡No hagas eso!- exclamó Inuyasha mirando de reojo a su amigo- Si te gusta Rin y ya arruinaste las cosas con ella, solo te queda suplicar y ver si te perdona.

-¿De qué estás hablando? A mí no me gusta Rin.

-¿Cómo que no? Pensé que eso era precisamente el problema...

-Claro que no, no tengo tiempo para esas tonterías.- Sesshomaru se levantó con su bandeja de comida y se alejó para sentarse solo en una mesa.

-Yo también pensé que le gustaba Rin y que por eso se había enojado con mi cuñado- murmuró Miroku confundido-... tu hermano sí que es raro...

-No tiene ninguna habilidad social, así que probablemente Rin le gusta, pero aún no lo sabe...

-Te apuesto un juego de la consola a que Kohaku termina siendo el novio de Rin- Miroku le miró con una gran sonrisa triunfante-: después de todo, el chico se asesora con un experto...

-¡Oye, no me hagas apostar por Sesshomaru! ¡No es justo!- Inuyasha miró de reojo a donde estaba su hermano comiendo solo y luego a donde Rin estaba con sus compañeras de primer año- ¡Él no tiene ni una sola oportunidad!

-Vas a perder y tendrás que pagarme...- anunció Miroku en tono de burla.

Inuyasha suspiró ofuscado: odiaba perder, pero más odiaba que fuera por culpa de su hermano... se dijo que lo único que haría por Sesshomaru, era hablar con su padre al respecto, después de todo, sabía que papá se alegraría al saber que su hijo mayor tenía algo parecido a los sentimientos.


Holaa!!! muchas gracias por leer y apoyar esta historia n.n Trataré de estar al menos una vez por semana y espero que estén bien c: un abrazo!!!! y gracias!!!!