Todos los personajes son de la serie Boku No Hero Academia (My Hero Academia) del mangaka Kōhei Horikoshi. Esta historia sólo utiliza los nombres de los personajes para entretenimiento sin fines de lucro.


Día 5: Penpals


Cuando a Uraraka le ofrecieron estar en un proyecto de amigos por correspondencia, o Penpals, no vio de nada de malo en aceptarlo. Estaría hablando con algún chico entre su rango de edad, 16 años, que estaba en la correccional de menores, y que nunca jamás vería en su vida.

Al parecer el proyecto solicitaba explícitamente que los participantes no se conocieran, ya que así los chicos podrían hablar de cosas que no tuviera que ver como los crimines por los que terminaron ahí, y conocerían en carne propia como era una relación de amistad fuera de prisión.

Las reglas eran simples: No preguntar cosas personales. No dar datos personales. Su correspondencia debía de durar mínimo 3 meses. Y aceptar que esa correspondencia sería vigilada para que ningún recluso haga mal uso de ellos.

La castaña firmó el acuerdo y esperó a que se le asignase un chico. No sabía muy bien de que hablaría con él, pero al parecer cada semana les darían un tema para comentar, y ya ellos decidían si continuaban con esa conversación o elegían otro tema. Ella simplemente pensó que por lo menos, para alguien en su situación, seria agradable pensar en otras cosas mas ligeras que todo el martirio que tenía detrás.

El proceso se completó y le asignaron a un chico cuyo nombre clave era Dynamight y tenía su edad. A pesar de la poca información, la primera carta que él le envió era una de presentación. Le decía que a ella la conocería como Uravity, y le describía más o menos cuales eran sus gustos, aunque el texto era corto y solo narraba lo necesario:

"Me gusta: escalar, los superhéroes. No me gusta: la gente indecisa, la gente cobarde".

Uraraka se sorprendió cuando leyó aquello, a pesar de que la letra estaba escrita de forma poco leíble, Dynamight no tenía mala ortografía, y de hecho parecía que lo poco entendible de la letra, era hecho a propósito. Se quedó analizando, seguramente estaba frente a un chico que estaba haciendo eso por obligación, y no se encontraba realmente dispuesto a conversar con ella. Pensó en como hacer que se abriera más con ella, y su lógica le dijo que, si ella se abría, él podría hacer lo mismo con el tiempo.

Así que su presentación duró hasta que se le cansó la mano, le explicó sus gustos y el porqué de ellos. Habló de actividades, comida, material favoritas y hasta deportes, aunque no era muy buena en ellos.

A la semana siguiente Dynamight le dijo que se le había olvidado mencionar que tampoco le gustaba la gente que hablaba demasiado. Y eso le dio risa, en definitiva, no quería hablar con ella, así que contuvo un poco más su puño, pero sin dejar que él la manipulara demasiado. El tema de esa semana eran películas, cuales eran sus favoritas, porqué, y si tenían alguna anécdota graciosa sobre ellas. A pesar de que el tema era sumamente sencillo, igual que en la semana pasada, el chico fue bastante breve:

"Mi tipo de película favorita es cualquiera del género superhéroes. ¿Por qué? Porque le dan su merecido a quien lo merece, Venom y Watchmen son mis favoritas. Aunque la secuela de Venom es un asco. ¿Anécdota graciosa? Una vez en el cine mi vieja se cayó y todas las palomitas salieron volando".

Uraraka se obligó a ser positiva, por lo menos él hablaba de su madre, y aunque la película de Watchmen no le sonaba, Venom sí, y decidió volver a verla para poder continuar con el hilo de la conversación. Dynamight era bastante difícil, pero confiaba que con el tiempo pudiesen tener una conversación como amigos reales, sin intermediarios como los temas que les asignaban.

Pasaron los tres meses obligatorios y las cartas siguieron igual.

La chica tuvo sentimientos encontrados, se entristeció, pero también se relajó, estaba casi segura que él pediría que lo cambiasen de persona, y a pesar de que dolía el no poder entablar una amistad, tal vez si le asignaban a alguien más, éste valoraría todo lo que hacía; porque en su intento de agradarle a Dynamight, vio películas, probó comida extraña, visitó un lugar que él le dijo era su favorito, y aun así él no parecía inmutarse cuando le contaba todo aquello.

— Imbécil. — Soltó mientras recibía su carta que pensó era la despedida. Pero se sorprendió cuando no recibió un texto, sino dos.

Uno era de Dynamight que seguía contestando sus temas de forma obligada, pero otro era del coordinador de aquel proyecto.

"Felicidades Uravity, has pasados los tres meses obligatorios de correspondencia, así que tienes la oportunidad de elegir si sigues platicando con Dynamight o prefieres que te cambiemos de persona, aunque él ha pedido que sigan conversando entre ustedes, pero la decisión la tienes tú. Sí quieres seguir platicando con él, respóndele su carta, si no, solo escribe que quieres cambiar. Saludos".

Se sorprendió, no entendía porque Dynamight prefería conservar su correspondencia si no se conocían nada, tal vez él a ella sí, pero no ella a él. No lo comprendía, y dudaba poder hacerlo incluso en un futuro.

Su duda se convirtió en enojo cuando sospechó que él sólo estaba siendo cómodo al contestar poco mientras ella se desvivía por él y todas las pocas cosas que le decía para poder entenderlo mejor.

Tomó su pluma y escribió con fuerza:

"No entiendo porque has decidido seguir hablando conmigo si no hemos hablando como amigos nunca. Yo he puesto todo de mi parte para que podamos tener una conversación fluida, pero tú me cambias el tema cada semana, ¿No ves todo lo que he hecho por ti? Perdóname, pero creo que todo esto te lo estás tomando como un juego, y yo no juego, no tengo tiempo para eso".

A la semana siguiente, su contestación la enojó más.

"Vaya, por fin la gatita sacó las garras.

No te estás equivocando, sí te estoy ignorando, recuerda que yo nunca te pedí que vieses Venom, o que probases mi comida favorita por mí. Eso lo hiciste tú solita, no me eches la culpa. Es por eso que digo que detesto a la gente indecisa, cree que por hacer cosas para los demás, lo mirarán de diferente forma, pero no es así, tú decides tu propio valor, porque si no, te pisotearán como yo".

Uraraka gritó antes de romper aquella carta.

"Bien. Entonces no te molestará que te utilice como lista de cosas que haré en la semana:

Entregar la tarea del profesor al que llamaremos ErasedHead.

Pasarle a Himiko el ensayo del semestre pasado del profesor PresentMic.

Ir a la pijamada con Creaty y llevar cosas para mascarillas.

Ayudar en la organización del proyecto de Phantom Thief.

Hacer el mandado para la semana y llevar una parte al asilo.

Visitar la tienda donde trabaja Shoto y hacerle publicidad".

A la semana siguiente Dynamight contestó:

"Vaya, si que está ocupada la princesa. ¿Acaso no olvidaste mencionar que irías a hacerte las uñas? ¿Salir con tu novio? ¿Hacer cualquier otra cosa para recibir atención ya sea visitando ancianos o enfermos? ¿Llevar café a un hospital mientras grabas y compartes tu buena acción en redes sociales?"

De nuevo la carta fue partida en trocitos, pero ella se atrevió a escribir un poco más.

"Fue bastante personal, lo sé. Ahora serás mi diario y te ignoraré tal como tú dices que haces: Esta semana realmente estuve cansada…"

Uraraka se mentalizó en que ya no haría caso a sus provocaciones, no lo conocía, pero sabía que era un chico arrogante con un orgullo bastante enorme. Porque a pesar de que esas semanas estuvieron discutiendo, ninguno de los dos cedía o pedir cambiar de compañero, porque hacerlo significaba bajar la cabeza ante su compañero, y ninguna de los dos lo pensaba hacer.

Con el paso de las semanas la pelea pareció desvanecerse. Dynamight de nuevo se enfocó en contestar las preguntas que decía el tema, y ella contestaba algo como: Ok, de acuerdo. En la semana me pasó tal cosa… Y hacía que el tema de la conversación girara en torno a ella.

No supo en qué momento las cartas se convirtieron en una especie de diario para ella. Ya no pensaba en que un chico apodado Dynamight la leería. Simplemente una vez a la semana podía vaciar todos sus pensamientos y reflexiones en papel, y le sorprendió lo terapéutico que podía resultar aquello. Hubo ocasiones en que se puso a releer los borradores de las cartas que enviaba, y se percató de cosas que tal vez sabía inconscientemente, más no de forma consciente hasta que lo escribía.

Si bien se empezó a conocerse a sí misma mucho más, se percató de algo que Dynamight ya le había insinuado. Y era que se sentía sola. Sí, tal vez era porque sus padres trabajaban y era hija única, pero en realidad esa soledad era mucho más grande que eso.

Dynamight le había dicho entre letras que ella actuaba de forma caritativa para llamar la atención, cosa que chocaba totalmente con su personalidad hasta cierto punto abnegada, ya que ella decía que le gustaba ayudar a los demás sólo por hacerlo. Sin embargo, al ser un poco más consciente de sí, se percató que realmente ayudaba a los demás porque le gustaba el gesto de gratitud que conocidos y desconocidos le ofrecían.

Ella se sentía sola y buscaba gente que también lo estuviera para sentirse como la heroína que esperaba que alguna vez se le presentase, ella actuaba así porque se veía reflejada. En resumidas cuentas, ayudaba y hacía compañía porque realmente quería que alguien le acompañase y se preocupase por ella.

Y de nueva cuenta, tal como Dynamight predijo, mucha gente no había pedido su ayuda, por lo que, si bien agradecía el gesto, no lo volvía a mencionar, y eso la hacía sentirse mucho más sola y poco valorada de lo que ya antes se sentía.

En ese punto de su vida ya no sólo se sentía sola sino también deprimida. Ella luchaba por hacerse notar, pero al parecer su ayuda ya era considerada algo como normal, y en lugar de valorarla, se percató que muchas personas cercanas, prácticamente la estaban utilizando de forma descarada.

Por primera vez se percató que era un libro abierto, y si ella lo había descubierto, seguramente Dynamight también lo había notado. Se sintió avergonzada, ya no era una niña, pero estaba dejando que los demás la pisotearan como fuera una.

Esa semana plasmó todos sus pesares:

"A pesar de que no te conozco y por unas semanas nos estuvimos peleando, querido amigo secreto, creo que debo de agradecerte. Hay cosas que uno no se percata hasta que vuelve a recordar las cosas y puede recrear la escena desde una perspectiva distinta, y plasmar mi día a día en cartas me ha dado esa habilidad. Este tiempo mientras has sido mi diario, me he dado cuenta que me siento sola, y no, no hago las cosas por querer llamar la atención, sino porque me gustaría que la gente no se sintiera sola como yo, pero tal como una vez dijiste, esas personas con las que me involucro no han pedido mi ayuda, y es normal que me rechacen después de un tiempo, cosa que me hace sentir más miserable.

Vaya, me siento avergonzada porque has leído sobre todas las malas decisiones que he tomado y has visto mi estupidez, incluso fui estúpida contigo al querer que fuéramos amigos, aun cuando seguramente robaste, violaste, o asesinaste a alguien. Pero en mi imaginación, eras un chico incomprendido que sólo necesitaba platicar con alguien, en lugar de pensar que te obligaban a hacerlo tal como me explicaste.

Mientras más escribo más tonta me siento.

Este mes cumpliré 17 años, no sé que carrera elegir en la universidad, pero contaré los lazos con todas las personas que me han utilizado, yo sólo quería ser buena gente y ayudar a que los demás no tuviesen mal día, pero me percaté que me estoy sacrificando mucho por alguien que no moverá ni un dedo por mí, estoy sola, y me lo he ganado.

Me siento perdida, ya no sé si lo que hago es bueno o no. Creo que tus personajes de Watchmen tienen razón, la sociedad es bastante cruel, y hay ocasiones en que debemos ser protegidos de nosotros mismos. Pero conmigo, no hay nadie quien me proteja, así que sólo debo de hacer lo que creo que sea correcto, aunque tengo muchos más miedos que antes.

Me he desviado, a ti no te gusta que divague así que seré directa: Te doy gracias por hacerme dar cuenta de lo falsa que era mi vida, pero eres un pésimo amigo por correspondencia, no me valoras, y yo no dejaba de escribirte por orgullo, pero estoy cansada. Así que este es mi adiós. Avisaré al coordinador que lo nuestro ha terminado.

Att: Uravity"

— Lo nuestro — Repitió Uraraka mientras revisaba que su carta no tuviese ninguna falta de ortografía — Que raro suena, estoy segura que has tirado todas mis cartas, en contraparte de mí que he guardado todas las tuyas, incluso las que he roto porque me hiciste enojar.

La castaña estaba acostada en su habitación mirando al techo, se sentía triste, había peleado con Himiko sobre que ya no le pasaría sus tareas, y la rubia se exasperó tanto que le gritó que era una mala amiga, una falsa, egoísta, y que ella estaría mejor así sin alguien tan hipócrita a su lado.

Ella sabía que posiblemente eso iba a suceder, Himiko realmente la manipulaba a su antojo, pero que tuviese un concepto tan mal sobre ella, le hacía cuestionarse sus preferencias en torno a amistad, porque Monoma, o Phantom Thief, como le había nombrado en sus cartas, le había dicho prácticamente lo mismo un día antes.

A pesar de querer llorar, no podía hacerlo en sus aposentos, así que se estaba mentalizando para salir un rato a algún parque o algo así.

Después de tomar aire y cambiarse de atuendo, estuvo a punto de salir, pero su madre al parecer había llegado temprano de trabajar, y la interceptó para entregarle una carta. Seguramente la despedida de Dynamight.

— Iré a leerla afuera. — Indicó, ya que su madre la veía como si quisiera saber que decía el chico misterioso.

— De acuerdo — Soltó su madre mientras asentía con la cabeza y le dedicaba una sonrisa — Pero no vayas muy lejos, es temprano, así que podemos cenar algo ligero y después nos vamos al cine ¿Qué dices? Hace mucho tiempo que no lo hacemos.

Uraraka sintió que los ojos le ardían a causa de las lágrimas.

— De acuerdo, vuelvo en un momento — Contestó rápido, no quería que se diera cuenta de su voz entrecortada.

Apenas dio unos pasos fuera de su casa, comenzó a lagrimear, ella no se avergonzaba de salir con su mamá, al contrario, lo adoraba, y el poder volver a hacer eso, justo después de una semana horrible, se sentía como encontrar un manantial en medio del desierto.

Se quitó las lágrimas y se fue a un parque cercano para leer su última carta.

"Es por eso que es aburrido seguir los ideales de los superhéroes bonachones, porque ellos te sacrificarían por el mundo, a contra parte de los villanos o antihéroes, que sacrificarían el mundo por ti. Tal vez necesites un villano en tu vida.

Es bueno que cortes lazos con esos hijos de mierda que no te han valorado, y me sorprende que apenas te hayas dado cuenta de ello, Phantom Thief y Himiko son un asco de personas, yo ya las hubiese golpeado desde hace bastante tiempo. Pero por lo que me has contado, Shoto y Creaty son buenas personas, así que fortalece tu amistad con ellos, no me gustaría que realmente cayeras en un cuadro de depresión y te llegases a lastimar a ti misma.

Fui rudo, lo confieso, pero me recuerdas a un chico que conocí. Yo no he robado, violado o asesinado, pero casi hice que ese chico se suicidase por mi culpa, aunque lo encontraron antes de que cometiese su acto. Cuando él dijo todo lo que yo le había dicho para que llegara a ese punto de desesperación, mis padres me enviaron a la correccional.

Tú eres muy parecida a ese chico en cuestión de personalidad, y por eso me exasperé demasiado, no quería que alguien inconscientemente me recordara la razón de mi encierro.

Sin embargo, justo cuando me enviabas tus largos textos de: – Querido Diario. – Mi madre también volvió a comunicarse conmigo, cosa que me enojó porque todo este año que estuve encerrado, no me había dirigido la palabra.

Así que, como niño pequeño, en lugar de contestarle sus preguntas, decidí contarle tus problemas y cómo me desesperaba tu actitud, así que mis cartas eran algo como: Mamá, esta semana Uravity se desveló haciendo un cartelón para un amigo suyo, aun cuando ésta ni siquiera le pagó… ¡Es un tacaño abusivo!

Mi madre me decía consejos para darte, pero nunca te pasé sus recados.

De hecho, no me había dado cuenta que nuestras conversaciones giraban en torno tuyo hasta la semana pasada, donde le estaba escribiendo sobre como te me habías adelantado para terminar esta tontería sobre las cartas, y me percaté que sin ti, no sabría de que hablar con ella.

Porque yo también planeaba terminar esto, ya que por fin saldré de este horrible lugar.

En fin, creo que de alguna forma me acostumbre a esto, así que estás invitada a mi liberación la próxima semana, no somos amigos, de hecho, soy un villano, así que esta vez sí abusaré de tu buena fe y te pediré que estés ahí, porque sino mi madre me molestará toda la vida sobre quien es esa chica misteriosa, y si yo ya hice algo por ti, te corresponde hacerlo también por mí.

Seguramente cuando esté confirmado el día y a fecha de mi salida, el coordinador se pondrá en contacto contigo, ya que como verás, hablé demás, porque incluso si no vinieras, con un poco de investigación conocerías mi identidad, así que prefiero contarte mis crímenes por mi propia cuenta.

Att: Dynamight".

Uraraka no supo en qué momento volvió a lagrimear, nunca se imaginó que Dynamight le diese aquel tipo de importancia. Limpió de nueva cuenta sus lagrimas porque estaba viendo borroso, y cuando despejó sus ojos y volvió a mirar el papel, se percató que sólo veía borroso por las lágrimas porque la caligrafía de él era sumamente prolija.

Analizó la letra por un tiempo, la conocía, pero no se había percatado que él la había mejorado con el pasar de sus cartas. ¿Desde cuando había dejado de fingir tener mala letra y se permitió ser él mismo? Caligráficamente hablando.

No supo porque, pero sonrió satisfecha, él no la había rechazado, no del todo.

Regresó a su casa y se fue directo a su habitación.

— ¡¿No vas a comer?! — Preguntó su madre en voz alta desde la cocina.

— ¡No tengo hambre! — Gritó desde su habitación — ¡Prefiero comer palomitas y de regreso como algo si es que aún me queda espacio!

Su madre soltó una carcajada.

— ¡De acuerdo! ¡Alístate que en 10 minutos salimos!

Uraraka pensó que 10 minutos serían suficientes para releer las cartas de Dynamight, aunque nunca recordó que tenía dos cartas rotas que no iba a alcanzar a pegar. Así que releyó todas de forma rápida y se percató que, desde su discusión, su letra había mejorado.

No entendió porque, pero sospecho que él estaba más concentrado en pelear que en esconder su caligrafía, tal como ella estaba más enfocada en contestarle, que en censurarse a sí misma. Entonces fue cuando salió la Uraraka real, no la Uravity que quería caerle bien. Supuso que fue lo mismo con él.

En algún punto de su pelea, ambos habían sido sinceros sin siquiera proponérselo.

Dejó las cartas regadas en su cama mientras se cambiaba de ropa, y, de forma rápida, ideaba que ponerse cuando fuese a conocerlo a él.


Cuando terminé de escribir el último párrafo me dieron muchas ganas de hacer un longshot con esta primicia, donde Bakugou al conocer a Uraraka quedara flechado, tipo amor a primera vista, pero que ella tenga aun sus dudas y luego apareciese Deku, así tipo triángulo amoroso porque Bakugou no se siente merecedor de cualquier tipo de relación, además de que por su arrepentimiento a Deku cedería la chica que le gusta por mejorar su amistad. Algo así.

Pero como no tengo tiempo :D sólo les doy la idea para que se emocionen jajajajajaja

En fin, gracias por seguir el fic y todas las ideas que me cruzan por la mente.

Criticas, comentarios, amenazas de muerte... ¡Todo en los reviews!

Nos leemos ~~