LOS PERSONAJES E HISTORIA DE LOS LIBROS DE HARRY POTTER SON DE J. K. ROWLING, DEL MANGA DE NARUTO SON DE MASASHI KISHIMOTO, YO LOS UTILIZO COMO ENTRETENIMIENTO Y SIN FINES DE LUCRO.
ADVERTENCIAS:
Este capítulo se desarrolla en el mundo ninja.
En este capítulo se menciona jerga médica, con su explicación en notas finales.
ACLARACIONES:
–Dialogo normal
"Él no cree en milagros, sabe que querer es poder:
Aquel que nada tiene, nada puede obtener."
Contra el viento, WarCry 2007. Álbum: ¿Dónde está la Luz?
Chapter 2: Sai
El anochecer estaba cerca, se notaba en el color cobrizo del cielo y el movimiento de algunos animales entrando a sus madrigueras. Sai y Kakashi escucharon la batalla a lo lejos, por inercia bloquearon el pálido cuerpo de la mujer en cinta que los acompañaba, cubriéndola con sus cuerpos en guardia esperando un ataque.
La mujer se veía nerviosa, era de vital importancia que llegara a Konoha sana para dar a luz, su estado actual la obligaba a ir despacio y tomar periódicos descansos, a veces los ninjas hacían una fogata sentándose con ella charlando animadamente y otras la llevaban en brazos para avanzar más rápido.
Sakura, Sasuke y Naruto a petición de Kakashi se habían adelantado con una Sakura disfrazada del cliente, para así cubrir más terreno y prevenir ataques de enemigos que deseaban apoderarse de la esposa y el heredero del señor feudal que la mujer llevaba en el vientre. Solo un puñado de gente sabia de la operación y Kakashi ahora estaba seguro que alguien había abierto de más la boca.
Faltaban unos cuantos kilómetros para llegar a Nyu una pequeña zona comercial donde rentarían una habitación para pasar la noche, retomando el camino al día siguiente y llegando a Konoha antes del siguiente anochecer.
–Si fueron los chicos, probablemente los enemigos estén muertos –hablo Kakashi haciendo que la mujer se tranquilizara
–Kakashi-sensei, iré a comprobar el perímetro, usted es más rápido, lleve a Haru-dono a la posada veré como están los demás
Kakashi asintió confiando que Sai encontraría a los otros
–Iré a la posada, si en dos horas a partir de ahora no sé nada de ustedes, procederé al plan C – tomo delicadamente a la mujer en brazos y comenzó a correr por el bosque cuidando no lastimarla.
Sai lo vio alejarse, el plan C consistía en adentrarse en el bosque y entrar en las grutas secretas de la aldea, las cuales solo se utilizaban para evacuar en caso de ataque enemigo, obteniendo directamente protección de los Anbu que vigilaban día y noche las entradas. Cuando Kakashi-sensei estuvo lo suficientemente lejos, creó un ave de tinta de gran tamaño y salto encima para deslizarse más rápido en dirección al ruido. Llego a una zona con signos de lucha, Kunai esparcidos por el suelo y algunos arbustos aún en llamas por culpa de un jutsu de fuego. Siguió su camino observando cuando Naruto entraba en una cueva con una inconsciente Sakura ya sin disfraz sangrando de una pierna.
Sasuke no se veía por ningún lado, pero observo un ninja entrando detrás de Naruto. El ave que montaba se volvió tinta al ser atacado con un jutsu de viento, haciendo que cayera en picada de unos seis metros de altura, saco un pergamino y realizó un nuevo pájaro aferrándose a su cuello justo a tiempo para no estrellarse en el suelo.
Se elevó creando serpientes de tinta que cayeron sobre el ninja atacante atándolo, salto del ave aterrizando solo a unos metros de la entrada de la cueva, inicio su marcha hacia dentro cuando dos árboles se derrumbaron mostrando a otro hombre de gran tamaño viniendo en su dirección.
Desenvaino su Tantō* y atravesó el brazo del ninja mientras otra tanda de serpientes de tinta previamente invocadas lo sujetaban.
De la misma dirección que llego el enemigo, Sasuke salió del bosque caminando lentamente con el Sharingan girando en sus ojos, vio a Sai, le hizo una seña para que se hiciera cargo del rehén y corrió dentro de la cueva para apoyar a Naruto.
El ninja soltaba gemidos de dolor, no traía consigo banda de alguna aldea, pero tenía el suficiente conocimiento ninja para ser un prófugo, cuando Sai estaba a punto de preguntarle de donde venía, un rugido hizo retumbar el suelo, corrió directamente a la cueva para advertir a sus compañeros, cuando llevaba solo un par de metros recorridos, una fuerte explosión provocó un derrumbe y lo enterró vivo entre rocas y arena.
.
.
.
Abrió los ojos en un inútil intento de observar su alrededor, las piernas no le respondían, una sensación de opresión invadía su pecho haciéndolo respirar agitadamente por la boca, el sabor metálico de la sangre inundaba su paladar.
Recordaba poco de lo sucedido, su cuerpo no respondía, en realidad, no lo sentía, una corriente de aire choco con su mejilla, algo extraño, ya que parecía estar enterrado junto con otra cerca de su nuca seguida por el ruido de rocas deslizándose.
Sintió dolor, mucho dolor y después nuevamente obscuridad.
.
.
.
La siguiente vez que abrió los ojos una intensa luz lo obligó a cerrarlos, escucho murmullos suaves, ahora si podía sentirlo, todo el cuerpo palpitante de dolor, por unos segundos, lo siguiente que supo fue que estaba boca abajo vomitando sangre y bilis, con un par de brazos sujetando su cabeza y dorso, provocándole aún más dolor.
–tramkdj, se ponfras nien* –escucho suavemente sin entender que decía la voz
La sangre recorría una vez más su garganta, saliendo por su boca, no supo cuánto tiempo estuvo así, quería rendirse, ya no sentir dolor, pero comprendía que esta era su vida ahora, estaba bien, ya no lucharía por una causa que no fuera egoísta, ahora luchaba por sus nuevos compañeros, por su aldea… por él.
.
.
.
Raíz siempre fue el lugar al que volvía después de una misión, una celda de dos metros con una cama dura, sin ventanas y un inodoro lo recibía para sus necesidades básicas, alimentos estratégicamente seleccionados para no dejarlo morir de inanición le eran suministrados cinco veces al día.
Un día como cualquier otro, los gritos y el humo entraron por la puerta, los sonidos de batalla fueron acercándose cada vez más, la puerta se abrió y por ella entro un hombre con una máscara cubriéndole la boca y la banda de la aldea uno de los ojos, su entrenamiento le obligo a quedarse en su sitio.
–Eres el ultimo, no hay nadie más. No llegamos a tiempo, por favor, te lo ruego, sal de aquí, acompáñame.
Su rostro sin expresión no sorprendió al ninja frente a él, por el contrario, parecía estar acostumbrado. Entro en la habitación cerrando la puerta y esperando algo detrás de ella.
Cinco minutos después él no se había movido de su lugar en posición de firmes esperando… solo esperando.
La puerta volvió a abrirse y un ninja -esta vez con mascara Anbu- comenzó a dar indicaciones
–Protocolo G6guionR3, ejecución inmedia… –No termino la oración cuando el hombre escondido detrás de la puerta atravesó su garganta con un sai*
El Anbu cayó al suelo sangrando profusamente y tratando de sacar el arma de su cuerpo, pero el ninja estiro el arma desgarrando la piel y matándolo en el acto, al girar el rostro vio al chico desenvainando el Tantō que llevaba dispuesto a realizar el Harakiri*
–No... –grito mientras corría en su dirección tomando el arma y cortando sus manos justo a tiempo para evitar que el joven lo enterrara en su vientre
Lucharon por unos segundos que parecieron horas, obviamente el joven perdió la contienda al ser más pequeño en proporciones que el otro hombre, ahora estaba apresado bajo el peso del mayor intentando zafarse de su agarre
–No más muertes, te lo suplico, he venido para ayudarte, mi nombre es Hatake Kakashi, ninja de Konoha y tengo la misión de recuperar a todos los ninjas de raíz encarcelados en esta instalación
–Solo sigo ordenes de Danzō-sama –hablo por primera vez el chico
–Bien, en ese caso, ese no era Danzō, no tienes por qué obedecerle
El más joven dejo de moverse, el Anbu había dicho el protocolo, era enviado de Danzō, debía seguir ordenes… pero, el ninja tenía razón, ese no era Danzō, como estaba seguro de que la orden venia directamente de él y no de ese ninja que irrumpió en su celda.
Kakashi observo cuando la máscara de frialdad dejo el rostro del chico, una esperanza latente creció en su interior al notar el destello por milésimas de segundo antes de que volviera a su estado original sin emociones.
–Danzō está muerto, ha sido encontrado muerto esta mañana en su casa, puedes verificarlo por ti mismo, ya no llevas el sello maldito que te ataba a raíz –Se levantó cuando vio que el muchacho dejo de luchar –Eres libre de seguir tu propio camino, si me lo permites puedo llevarte con el Hokage, nunca más estarás en una celda, ahora existe la oportunidad de que lleves una vida normal, ¿no deseas eso?, si después de lo que dije aún quieres realizar el seppuku* como si fueras un simple delincuente, no te detendré.
El chico se acomodó frente a él sentado en una posición rígida, estiro la mano para tomar el arma irrigada con la sangre del mayor, Kakashi se tensó al ver la mano estirada, pero se sorprendió al ver que el muchacho la dejaba estática en el aire pensando si tomarla o no, cuando termino de cavilar elevo la vista hacia Kakashi y luego la desvió de nuevo al arma. Al final la tomo, pero en lugar de realizar la actividad que le mandaron saco la lengua para verla en el reflejo del acero.
Cerro la boca y dejo el arma en el piso frente a Kakashi, se acomodó en seiza* e hizo una reverencia ante el ninja
–Hatake Kakashi-san, yo… –dejo la reverencia y miro directo al ninja mayor –yo, soy un ninja de la raíz de Konoha, entrenado para "Mantener al gran árbol de Konoha desde la profundidad de la tierra" y eso es lo único que debo y necesito saber para cumplir con mi misión. Danzō-sama nos mostró el camino que él creía correcto. Yo no tengo nada, nunca he tenido y nunca he deseado tener, pero hoy ha venido aquí para decirme que puedo tener y yo… yo quiero, pero, eso va contra todo mi protocolo.
–Olvida el protocolo –Kakashi se puso de pie tendiéndole la mano –levántate, vayamos juntos a ver al Hokage, ahora ya no eres un Anbu raíz, solo eres un chico que debe seguir su propio camino, si deseas seguir siendo ninja podrás serlo, pero si quieres ser algo más, nadie va a impedírtelo –finalizo con una sonrisa que se notaba a través de su máscara.
Horas más tarde en la oficina del Hokage, se reunieron los sobrevivientes del exterminio de Anbu, al desaparecer el sello maldito con la muerte de Danzō, los líderes de escuadrón siguieron el mandato del protocolo de exterminio para evitar que la información llegara a los líderes de la aldea, solo seis sobrevivieron, tres menores de cinco, dos menores de quince y un joven de veinte.
Cada uno fue interrogado por información, se descubrió el verdadero infierno que les obligaban a pasar para tener a los ninjas mejor capacitados.
Se les otorgo libre albedrio para seguir, solo dos decidieron ser ninjas y proteger a Konoha, uno de ellos siendo Anbu y el otro enviado a un equipo Chunin para integrarlo con personas de su edad
–Al ser tu deseo ser parte de los ninjas de Konoha, por tu edad aparente suponemos tienes entre doce y quince años, así que te enviaremos con un equipo Chunin para que te integres, dime, cual será tu nombre a partir de ahora –pregunto el Hokage mientras llenaba los formatos de ciudadanía del chico
Al fondo de la oficina estaban todos los ninjas que había participado en el rescate, el joven volteo hacia atrás un momento pensando, algo se aclaró en su mente y cuando giro a ver al Hokage de nuevo supo exactamente lo que respondería
–Mi nombre será Sai, porque es lo que me permitió obtener esta nueva oportunidad.
.
.
.
La pesadez y la sensación de vacío inundaba su mente obnubilada, podía sentir, cada uno de sus huesos y músculos, cada poro, cada arteria. El dolor recorría cada uno de los rincones de su cuerpo, esta vez un olor familiar llego a su nariz, ese picor producido por los fármacos y líquidos de esterilización, que caracterizaban un hospital, había estado aquí antes, no por enfermedades o golpes, sino por su compañera, Sakura hizo el juramento médico, jamás dejar morir a una persona si podía evitarlo, sanar antes que matar, Naruto y Sasuke estaban felices por ella, o al menos eso creía él, aun no estaba muy acostumbrado a eso de las emociones, aunque llevara ya casi dos años en el equipo siete.
En esta ocasión abrió lento los ojos, sabía que estaba en un lugar neutral, aquí nadie lo atacaría, lo que no sabía era si estaba en Konoha o en alguna otra aldea, cuando por fin su entorno se aclaró vio un techo blanco y cortinas corredizas separándolo de alguna otra camilla, evito con todas sus fuerzas moverse para no lastimarse pero fue inútil, la tos llego de la nada y lo obligo a gemir de dolor, en cuestión de segundos una mujer estaba a su lado, le ayudo a sentarse y le froto el pecho con un suave Chakra verde en sus manos para aliviar el dolor.
En esta nueva posición vio la marca de Konoha en la puerta de la habitación, respiro un poco mejor y la enfermera lo reacomodo en la camilla, observo que tomo la tabla de la mesa junto a la camilla y salió presurosamente de la habitación.
Al cabo de unos minutos una mujer de cabello negro entro a revisarlo, su mirada se oscureció por unos minutos a causa del mareo, cuando volvió en sí, reconoció a la mujer como la ayudante de la Hokage, tenía puesta la mano en su frente midiendo su temperatura, algo estaba mal, la chica movía los labios, pero él no escuchaba sonido alguno, solo ese fuerte pitido que no lo dejaba concentrarse.
Shizune noto que Sai no parecía escucharla, suavemente paso sus manos por los costados de la cabeza con un halo verde de Chakra en ellas, reviso cada hueso, el meato auditivo externo* izquierdo parecía ileso, pero al bajar un par de centímetros sus dedos hacia el cerebelo, noto una hinchazón externa, introdujo un poco de su Chakra para tener una mejor perspectiva y sudor frío le recorrió la espalda al sentir el hematoma epidural*, justo en el inicio de la columna, presionando el apófisis estiloides* y el cóndilo mandibular*, lo que estaba provocaba presión intracraneal ocasionado por el trauma físico, acomodo al joven con movimientos lentos en la camilla dejando para después la revisión de los canales auditivos y presiono el botón de emergencia.
En menos de medio minuto seis personas entraron a la habitación con variado equipo médico, Sai veía el revuelo pero no podía escuchar nada, Shizune gritaba indicaciones pero él estaba tan mareado, un sopor lo hizo cerrar los ojos, necesitaba dormir, se sentía muy cansado y… un golpe en la mejilla lo hizo reaccionar de nuevo, una de las enfermeras lo abofeteo para que no se durmiera, al parecer lo necesitaban consciente aunque él no los escuchara, otro médico le giro despacio la cabeza e introdujo despacio una jeringa no la sintió enseguida, lo hizo cuando el líquido caliente recorrió parte de su cuello, pestañeo un par de veces y observo las manchas blancas y verdes paseando a su alrededor sin ser consciente de sí mismo.
.
.
.
Cuatro horas habían pasado, Shizune estaba agotada, pero caminaba con paso firme hacia la oficina de la Hokage, su garganta estaba seca de tanto gritar, cuando llego, Sai estaba al borde de la muerte por culpa de heridas internas en algunos órganos vitales, pero lograron estabilizarlo, aunque esa no era excusa para que el médico a cargo no viera la acumulación de sangre en la duramadre, si ella hubiera llegado una hora más tarde, probablemente habría encontrado al ninja en el mejor de los casos en coma y en el peor muerto.
Vacío su cabeza de preocupaciones, la intervención quirúrgica fue exitosa y ahora Sai estaba en terapia intensiva recuperándose, de todas las heridas, además de combatir el problema principal, tuvieron que reconstruir parte del tímpano, lo bueno era que dormiría aproximadamente seis horas más por culpa de la anestesia, pero eso era preferible a que estuviera despierto y con dolor, llego a su destino y tomando una bocanada de aire se dio valor para entrar a la oficina.
–¿Cómo se encuentra el chico? –Directa y al grano como siempre
–En este momento está en terapia intensiva, la intervención fue exitosa, hubo ligeras complicaciones con el canal auditivo, pero logramos reparar en su mayor parte todo el daño, necesitara rehabilitación, pero por el momento está fuera de peligro
–¿Quién fue el inútil que no realizo el seguimiento apropiado?, lo quiero suspendido hasta nuevo aviso
–Ya ha sido tratado el caso y se encuentra fuera del hospital
–Bien, ¿cuándo puedo hablar con el chico?, tengo dos equipos buscando el lugar que menciono Kakashi, pero no han encontrado nada ni a nadie, sabemos la ubicación exacta de Sai por los mercaderes que lo trajeron, pero no parece que haya nadie más en kilómetros a la redonda, tres Shinobis de Konoha y sus atacantes no pudieron desaparecer en el aire.
.
.
.
Podía escuchar un suave pitido, murmullos y sentía la cabeza a punto de estallar, abrió lentamente los ojos y se encontró de nuevo en una habitación blanca, pero esta vez no podía moverse, protectores acolchados le cubrían la cabeza, hizo una revisión rápida de lo que tenía a la vista, a diferencia de la ocasión anterior, ahora si podía escuchar los ruiditos de las maquinas, cables pasaban por encima de su rostro, algunos hacia su cuerpo y otros hacia el equipo médico, movió sus dedos por la sabana notando un peso extra junto a su mano derecha, tomo el pequeño cilindro que encontró y presiono el botoncito que tenía en él, si estaba ahí, suponía era para llamar a alguien.
Escucho una puerta abriéndose y pasos lentos hacia su ubicación, alguien le tomo la mano y le quito el cilindro del botón
–Hola Sai, ¿Puedes escucharme? –pregunto la voz de una joven a quien no reconoció
–Sí –su voz sonaba ahogada por falta de uso
–Mi nombre es Miyuki –soy tu enfermera personal, la Hokage me ha otorgado la misión de cuidarte por el tiempo que dure tu estancia aquí, me ha pedido que la llame en cuanto puedas intercambiar información con ella, ¿Te sientes listo para recibirla?
–Sí, debo… decir… dar… informe –Hablo en pausas
–Bien, no te esfuerces mucho, iré por ella y te traeré agua, regreso en unos minutos
La joven enfermera salió de la habitación dejando a Sai pensativo, ¿cuánto tiempo llevaría ya en ese lugar?, ¿cómo estarían sus compañeros?, si él estaba tan gravemente herido, ellos lo estarían más, por su pelea previa a la explosión
La puerta volvió a abrirse y por ella entro la Hokage junto a dos chicas, la primera era Miyuki y la segunda una muy cansada Shizune
–¿Seguro que puedes hablar?, aún estas débil por la intervención
–Sí –respondió después de beber un poco de agua
–Déjanos Miyuki, Shizune se hará cargo de cualquier eventualidad mientras yo esté aquí
–Claro Hokage-sama, permiso –dejo el vaso junto a la jarra de vidrio que había traído consigo y salió de la habitación
–Escucho –le dijo al ninja en la cama cuando la enfermera cerró la puerta
–No estoy seguro de lo que paso, tres ninjas atacaban a mis compañeros cuando dejé a Kakashi-sensei con la cliente, intervine en la pelea apoyando a Uchiha, Sakura estaba herida y Naruto entro en una cueva con ella en brazos, sin notar que un ninja los seguía, cuando apresamos a los dos ninjas con los que peleábamos, el Uchiha se adentró en la cueva mientras me hacía cargo de los dos, un rugido se escuchó desde la cueva y deje a los hombres atados bajo un árbol para correr en dirección de mis compañeros, cuando entre en la cueva note símbolos extraños en las paredes, parecían una clase de escritura, no les tome importancia mientras avanzaba, cuando estaba a unos metros de la entrada, la cueva se derrumbó arrastrándome no se cuánto tiempo.
–Llevas dos días en el hospital, dormiste la mayor parte del tiempo, pero antes de eso unos comerciantes te encontraron entre rocas y maleza cerca de un poblado pequeño y te trajeron directamente al hospital, de eso ya hacen cuatro días contando los dos de hospitalización, ¿recuerdas algún dato geográfico especifico que nos ayude a encontrar esa cueva?
–¿No la han encontrado? –Sai frunció el ceño
–No, Kakashi junto con dos equipos más han estado rastreando a tus compañeros desde ese entonces sin éxito, al parecer el derrumbe te arrastro por un río subterráneo, ya que fuiste encontrado muy lejos de la zona de batalla
–No lo sé, solo recuerdo lo que ya dije
–Bien, llamare a Inoichi-san para que revise tus recuerdos, por ahora descansa, lo necesitas –le apretó levemente el hombro y salió de la habitación con más preguntas que respuestas.
Sai podría no comprender muchos sentimientos por culpa de su entrenamiento, pero supo reconocer los de la Hokage, miedo, dolor y cansancio emanaban de su cuerpo, él sabía que la mujer sentía más que solo cariño por Naruto, lo amaba, como una madre ama a su hijo y eso la tenía muy preocupada, solo esperaba que ellos estuvieran bien donde sea que se encontraran.
Con ese último pensamiento se quedó dormido.
NOTAS FINALES:
Muchas personas (en el fic anterior), me pidieron y/o exigieron saber más de la derrota de Danzō, en aquel entonces no era importante para la trama el saber que fue de él, así como tampoco lo es ahora (así que no esperen ver una historia sobre cómo murió, quizá más adelante me invente algo), pero siento que la persona que sí necesitaba su propia historia era Sai, ya que no seguí el canon hasta cuando el aparece, en este caso, Sai es introducido en el equipo 7 mucho antes del viaje de Naruto, por lo cual ya tienen tiempo trabajando juntos antes de que Sasuke regrese a Konoha (tema que se revelara más delante).
No soy médico y respeto infinitamente a todos aquellos que estudian medicina. En este capítulo como ya leyeron, hablo sobre una emergencia médica, trate de hacerla lo más creíble que pude, para eso, realice una investigación extensa sobre el tema.
*Palabras claves:
Tantō = El tantō es un arma corta de uno o de doble filo con una longitud de hoja entre 15 y 30 cm. La versión que utiliza la raíz (y por ende Sai) es de doble filo y no tienen punta, significa que es solamente para cortar.
Sai = una daga sin filo pero con una aguda punta, con dos largas protecciones laterales ('guarda manos' o tsuba en Japonés) también puntiagudas, unidas a la empuñadura. Los sai se construyen de variadas formas, en algunos, la punta central es redonda y lisa, mientras que en otros es octagonal. El tsuba es tradicionalmente simétrico, con ambas puntas apuntando hacia el frente, sin embargo, existen algunas variaciones del Sai.
Harakiri = es el suicidio ritual japonés por desentrañamiento, formaba parte del bushidō, el código ético de los samuráis, y se realizaba de forma voluntaria para morir con honor en lugar de caer en manos del enemigo y ser torturado, o bien como una forma de pena capital para aquellos que habían cometido serias ofensas o se habían deshonrado.
Seppuku = Otra forma de llamar al Harakiri, es exactamente lo mismo, pero dependiendo de la utilización puede ser más utilizado como la forma de suicidio ordenado, es decir, que el señor del samurái le haya exigido realizarlo, en este caso es la forma en que lo utilizo al referirme a esta palabra y no en repetir la anterior.
Seiza = es un término japonés que describe la forma tradicional de sentarse de rodillas.
tramkdj, se ponfras nien = Tranquilo, te pondrás bien
meato auditivo externo = es una cavidad del oído externo cuya función es conducir el sonido (las vibraciones provocadas por la variación depresión del aire) desde el pabellón auricular hasta el tímpano.
hematoma epidural = es una acumulación de sangre que ocurre entre la duramadre que es la capa que rodea al sistema nervioso central y el cráneo, puede llegar a ser mortal, por lo tanto, un hematoma epidural es una emergencia médica.
apófisis estiloides = es una prominencia puntiaguda de la cabeza ósea humana con forma de colmillo. Está situada en la cara inferior del peñasco del hueso temporal, por delante y por fuera de la fosa yugular.
cóndilo mandibular = es la articulación que existe entre el hueso temporal y la mandíbula. En realidad se trata dos articulaciones, una a cada lado de la cabeza, que funcionan sincronizada mente, está compuesta por un conjunto de estructuras anatómicas que, con la ayuda de grupos musculares específicos, permite a la mandíbula ejecutar variados movimientos aplicados a la función masticatoria (apertura y cierre, protrusión, retrusión, lateralidad)
Gracias paola, Anonimo y kenichi-kenpachi por sus comentarios, aquí esta la actualización que esperaban.
Luna
Capítulo 2: Sai - 3570 palabras, 14 de Marzo de 2015, 11:22 a.m.
