LOS PERSONAJES E HISTORIA DE LOS LIBROS DE HARRY POTTER SON DE J. K. ROGLING, DEL MANGA DE NARUTO SON DE MASASHI KISHIMOTO, YO LOS UTILIZO COMO ENTRETENIMIENTO Y SIN FINES DE LUCRO.
ADVERTENCIAS:
Este capítulo se desarrolla en Konoha.
ACLARACIONES:
–Dialogo normal
–Pensando
–Dialogo mental (intrusión/sueños/recuerdos/lectura)
(*) Palabras clave descritas al final del capitulo
TIEMPOS:
2 a 1, Mágico – Shinobi, es decir, pasan dos días en el mundo Harry Potter y un día en Naruto.
"Un buen libro
es aquel que se abre con expectativas
y se cierra con provecho"
Aimos Alcott
Encuentro:
–Capítulo diecinueve, página Trescientos doce, capítulo diecinueve, página Trescientos doce, Capítulo diecinueve, página Trescientos doce –murmuraba para él mismo Inoichi
A su lado Shikaku levantaba la cabeza de la mesa soltando un enorme bostezo y mirando a su compañero con ojeras buscando el libro que su hija había mencionado, sería mucho más fácil si la bibliotecaria no se hubiera retirado hace un par de semanas y la chica nueva supiera organizarse mejor.
–¡Lo encontré!
Shikaku entrecerró los ojos al ver la portada del libro que Inoichi tenía en las manos
–¿Qué no es esa una novela?
–Sí, pero confío en Ino, si ella dice que aquí está la clave del traslador le creo.
Shikaku se puso de pie y fue al estante de donde Inoichi saco el libro encontrando otra copia, regreso a sentarse en la mesa y comenzó con la lectura.
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–Hokage-sama
El Anbu apareció frente al escritorio de Tsunade haciendo una reverencia
–Reporte
–Fueron 43 horas las que tardo la prueba, el equipo Kurenai se dirige a Konoha en este momento, el
Equipo Kakashi esta acordonando la zona y todos los Shinobis no pertenecientes a cualquiera de los dos equipos se encuentran dentro de la aldea.
–¿Cómo va la investigación de Inoichi?
–Yamanaka-san ha encontrado el libro y en este momento él junto con Nara-san se encuentran haciendo la búsqueda correspondiente, no especificaron porcentaje de avance.
–Bien, puedes retirarte
–Con su permiso –dijo el Anbu desapareciendo en una nube de humo
Tsunade abrió el cajón y saco una botella de Sake, Shizune no estaba ahí para regañarla o para quitárselo así que le dio un largo trago. Se recargo con los codos en la mesa y exhalo un suspiro. Aún tenía mucho que hacer, esperaba que todos estuvieran bien, estando con ellos Jiraiya y Shizune le daba una esperanza de que todo estaría en orden, aun así, esa sensación de que algo estaba mal no la dejaba en paz, de verdad esperaba que todo saliera bien y todos los Ninjas perdidos pudieran estar juntos y a salvo después de esas dos largas semanas.
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La vida ninja para mí no siempre fue lo más importante, no me mal entiendan, daría mi vida por mi aldea, mi familia y mis creencias, pero al haber nacido en una familia de mercaderes mis prioridades eran diferentes, hasta el día que me enlistaron para una cruenta guerra, nunca me había pasado por la cabeza el sufrimiento, el dolor, las perdidas y los sacrificios que los ninjas debían pasar para proteger a su gente.
Tenía once años, era de los más grandes de mi grupo y con menos experiencia que los veteranos estudiantes de la academia, quienes empezaban su entrenamiento a partir de los ocho…
–Sigo sin entender como esta novela puede ayudarnos –replico Shikaku
–¿En qué capitulo vas? –Cuestiono Inoichi
–En el tres
–Bien, cuando llegues al final lo entenderás –replico Inoichi dejando el libro en la mesa y dirigiéndose al estante a buscar más
Shikaku rodo los ojos y siguió leyendo, sabía que Inoichi no le diría más a menos que tuviera las bases… de lo que sea que estaban leyendo, pero esta novela era demasiado hasta para él, hablaba sobre la segunda gran guerra ninja, desde el punto de vista de un Shinobi joven que aprendió el arte ninja por necesidad y no por vocación.
Pasada poco más de una hora, Shikaku llego al tan ansiado y último capítulo.
…la última misión fue un éxito, logramos adentrarnos en el país de la cascada sin mucho problema, la misión era una tarea sencilla, obtener toda la información de posibles enemigos en el área. Uno de mis compañeros era experto en técnicas mentales, sería cuestión de hacernos pasar por vendedores itinerantes de lo cual yo era el más capacitado al crecer entre mercaderes.
Todo marchaba bien, teníamos la información y nos dirigíamos al siguiente punto de investigación, caminamos toda la mañana conversando de cosas triviales, haciendo platica de compra y venta de artículos siempre centrados en nuestro papel de vendedores itinerantes y dejando detrás el país de la cascada rumbo al país del viento.
En algún punto, otro grupo de comerciantes nos dieron alcance desde otra intersección, nos preguntaron algunas direcciones para llegar a la siguiente aldea y nos advirtieron que tuviésemos cuidado con unos bandidos que estaban atacando a los transeúntes en la dirección que nos dirigíamos.
Éramos conscientes de los riesgos de caminar por aquellos caminos en tiempos de guerra, los desertores de todas las aldeas estaban siempre al asecho en los caminos, pero estábamos bien protegidos y no teníamos miedo de enfrentarlos si se llegaba a dar el caso.
Otro par de horas después, llegamos a los límites del país de la Cascada con el país del fuego, nuestra misión seguía en dirección al país del viento, pero para ello necesitábamos cruzar un largo tramo de nustro país natal.
Pasamos la noche sin inconvenientes, siempre dejando una persona haciendo guardia, al amanecer llenamos nuestros bules* en el río y seguimos nuestro camino rumbo al país del viento unas horas de caminata más tarde escuchamos un ruido desde el bosque, probablemente un animal, pero para estar seguros uno de los nuestros fue a investigar.
Detuvimos la carreta que llevábamos esperando que nuestro compañero volviera, en total éramos seis personas de diferentes edades, haciéndonos pasar por una familia, el Jounin** líder fue el encargado de ir a investigar, pasaron un par de minutos y no regresaba, estábamos a punto de ir a buscarle cuando un grito resonó en la espesura.
Nuestro segundo al mando nos envió a dos de nosotros a revisar cual era el problema y teníamos permiso de utilizar tácticas ninja para contraatacar en caso de ser enemigos de otra aldea.
Entramos en el bosque y a unos cuantos metros encontramos el cuerpo tendido en el suelo con signos de lucha, me puse en guardia mientras mi compañero revisaba que siguiera vivo, pero las heridas en su pecho sangraban profusamente, dudaba que después de perder tanta sangre siguiera con vida.
Detrás de mi escuche pasos y gire el cuerpo, fue cuestión de segundos cuando escuche el grito a mi costado, una bestia cayo desde la copa de un árbol sobre mi compañero rompiéndole probablemente una pierna y algunas costillas, pero no estaba a salvo, por los sonidos alrededor, fácilmente podía suponer que eran al menos tres más.
Nunca había visto ese tipo de animales, parecían ranas gigantes mezcladas con monos, tenía unos cuernos pequeños en la enorme cabeza verde y dientes que parecían muy afilados en una extraña sonrisa, el animalejo ese volteo hacia mí y pude ver una gran pústula en la cabeza, totalmente roja, como una linterna encendida, parecía muy enojado con nosotros por haber invadido su territorio***.
Gruñidos podían escucharse alrededor, cada vez más cerca y en todas direcciones, del suelo, de los árboles… teníamos que salir de aquí.
Me arroje hacia adelante con un Kunai en mano y logre quitarle de encima al animal a mi compañero, al parecer me equivoque y lo que se rompió no fue la pierna, sino el brazo, sujete el brazo bueno y lo jale para que se levantara del suelo, dejamos el cuerpo de nuestro compañero y corrimos con todas nuestras fuerzas, no estábamos seguros si en dirección al camino o más dentro del bosque, lo importante era mantenernos con vida.
La cosa que ataque salió corriendo tras nosotros, pero a una velocidad muy lenta, en cambio, aquellos que estaban en el árbol, nos seguían con facilidad trepando de rama en rama, más adelante podía ver luz acumulada, quizá el final del bosque o algún claro, me dirigí hacia allá casi llevando a rastras a mi compañero, no tuve más opción que cargarlo y seguir moviéndonos.
Llegamos a lo que parecía una zona en ruinas, quizá antes fuera un centro de ceremonias, en el suelo había una enorme piedra firme formando un imperfecto circulo, estaba rodeada de lo que parecían pilares quebrados y cascajo, mucha hierva crecía alrededor fusionando la zona con el bosque, ocultándolo tan naturalmente que nadie podría percatarse de su existencia a menos que toparan con el lugar tal como nosotros lo hicimos.
Los gruñidos cesaron y escuche como las bestias se alejaban del lugar, como si fuera sagrado o no tuvieran permitido ingresar en él, no me relaje, pero extrañamente me sentí a salvo en aquel extraño lugar. Avance hacia el centro y deje recargado a mi compañero en uno de los pilares, a pesar de no saber cuánto tiempo llevaba ahí esa construcción, el lugar se veía bien conservado.
En la mayoría de los pilares había inscripciones extrañas, como símbolos formando patrones de algún tipo, escuche los gemidos de mi compañero que se había desmayado en algún punto de la persecución y trate de ayudarle lo mejor que podía al no tener conocimientos médicos.
El brazo estaba roto en dos secciones, de milagro no se rompió la piel alrededor, pero si se veía mal, tome uno de los pañuelos que traía conmigo y trate lo más que pude de acomodar el brazo y hacer un nudo con el pañuelo para que no se moviera. Respiraba con dificultad, lo que me decía que probablemente una o dos costillas estuvieran rotas y presionando los pulmones, con eso no podía hacer nada por ahora.
Pasaron varios minutos sin ningún ataque, el bosque volvió a estar en silencio, necesitaba saber dónde estaba, trepe por el pilar más alto y aun así me faltaba una larga distancia hacia el pico del árbol más grande cercano a nuestra posición. Decidí arriesgarme y trepar el árbol siempre cuidándome de un ataque. Llegué a la punta y pude observar a lo lejos el río donde descansamos la noche anterior, seguí con la vista el caudal hasta ver la intersección de caminos, el camino junto al río y el que nosotros tomamos rumbo al país del viento, no podía seguir el camino del bosque porque la espesura lo tapaba, pero hice cuentas mentalmente y calcule aproximadamente un kilómetro de la intersección hasta donde nos paramos, de ese punto hasta el punto donde me encontraba, habían aproximadamente seiscientos o setecientos metros de bosque al noreste.
Una columna de humo llamo mi atención proveniente de unos ochenta metros del lugar donde estaba la carreta, la pelea de mis compañeros contra esas cosas había comenzado, baje rápido del árbol y me posicione al centro del altar, saque mi bengala de emergencia y la accione, esperaba que mis compañeros pudieran verla a pesar de los árboles.
Pasaron diez minutos y no había señal de ninguno de nuestros acompañantes, mi compañero se desmayó de nuevo y yo solo estaba pendiente de la espesura listo para defendernos en caso que las criaturas volvieran.
Otros cinco minutos y escuche el sonido de pisadas aceleradas, alguien o algo venía corriendo en nuestra dirección, la línea roja de la bengala estaba cada vez más clara, según mis cuentas, faltaban solo dos minutos para que desapareciera por completo.
De entre los árboles surgieron dos personas cargando el cuerpo herido de un tercero, con notables marcas de arañazos y golpes por todo el cuerpo.
Me adelante para ayudarles, cuando estaba a su lado un dolor agudo recorrió mi pierna uno de los animales apretaba mi muslo con sus dientes aserrados, otro más salto desde una rama y mordió el hombro y parte del cuello del Shinobi que sujetaba al herido por la derecha, desgarrándole parte del pecho y el cuello matándolo en el acto al rebanarle la yugular. Enterré un Kunai en el que me tenía sujeto por la pierna y jalé a los otros dos ignorando el dolor de mi propio cuerpo.
Avanzamos unos pasos y caímos en la zona de roca del altar, pensé que el animal que me sujetaba la pierna estaba muerto por culpa de mi Kunai, pero comenzó a retorcerse de dolor al caer dentro del círculo.
Me arrastre junto con mi compañera más hacia el centro y juntos movimos el otro cuerpo para evitar que las criaturas lo tomaran de las piernas para llevárselo, la criatura que antes sujetaba mi pierna seguía retorciéndose de dolor, al parecer estar dentro del circulo era lo que se lo provocaba y no las heridas causadas por el Kunai.
Estaba perdiendo mucha sangre, necesitábamos un médico lo más pronto posible, alrededor del círculo podía escuchar los gruñidos y podía ver luces brillantes entre las hojas de los árboles.
Mi compañera sabía primeros auxilios básicos y me puso a presionar la herida de mi pierna mientras revisaba a los otros dos, pido disculpas si estoy revolviéndolos con la cantidad de personas y situaciones en las que se encuentra cada uno, pero, por respeto no revelare nombres, desde este momento los llamare Shinobi (con el primero que llegue al altar), Líder (el herido que arrastramos después de que me atacaran) y Kunoichi (mi única compañera mujer) y yo respectivamente, siguiendo con el relato, después de haber atendido a los otros dos, la Kunoichi regreso a revisar mi herida, no era profunda, pero había perforado una arteria.
Me realizo un torniquete y la hemorragia pareció ir mucho más despacio, pero seguía sangrando. Estaba a punto de perder la conciencia cuando observe en una de las pilas algo parecido al brillo de un collar o el reflejo de algo parecido, era extraño, pero en realidad viendo más fijamente note que no era un destello ocasionado por la luz, brillaba tenue desde la roca, estire el brazo y pase por encima los dedos sin tocarlo y la luz traspasaba mi mano, por un segundo me asuste, pero la curiosidad pudo más y baje mi mano hacia la roca notando un símbolo extraño.
En el momento que puse mi mano en el símbolo supe que había cometido el peor error, la luz comenzó a esparcirse por la roca iluminando otros símbolos a su alrededor, no tenía idea de lo que sucedía, mucho después me entere que eso era un traslador, un artefacto que te envía a otro lugar, pero de eso hablare más tarde, por ahora solo puedo explicar el terror que se apoderaba de mi al sentir la luz cubrirme por completo y no solo a mí, también a mis tres compañeros.
No estaba seguro de cuánto tiempo había pasado, abrí los ojos y la luz era tenue, quizá era de madrugada o bien podría estar anocheciendo. Intente levantarme del lugar donde estaba, pero una mano pálida me detuvo en mi lugar.
Me sentía mareado y sin fuerzas, la cabeza me daba vueltas y mis piernas no respondían, algo hacia presión en mis labios, ¿un frasco de vidrio?, apreté los ojos y la boca per la misma mano que me había detenido me acaricio un poco la mejilla dándome a entender que no pretendía hacerme daño.
No estoy seguro porque lo hice, pero confíe y abrí la boca, un líquido frio recorrió mi esófago y sentí que la energía volvía a mí, incluso el dolor se fue.
Abrí los ojos y con mis fuerzas renovadas giré la cabeza para ver a mi salvador, al fondo podía ver un imponente castillo, con torreones alzándose orgullosamente portando anderas de colores, rojo, azul, verde, amarillo y blanco eran los que podía visualizar.
Más al fondo personas de pie observando en mi dirección y a mi derecha la persona que me había ayudado, una mujer rubia de ojos grises me observaba con clara preocupación en el rostro, ese día lo recuerdo como si hubiera sido ayer, fue mi primer encuentro con los magos de Hogwarts.
Shikaku cerro el libro y giro al estante donde Inoichi estaba de pie buscando la segunda parte de ese libro, todo lo que leyó le resultaba aburrido hasta justo el penúltimo capítulo, al inicio parecía solo una historia más de la segunda gran guerra ninja, pero al llegar al final, vio a lo que su compañero y amigo se refería, el libro era una autobiografía de un viajero, que curiosamente había viajado con los mismos métodos que los Shinobis perdidos de Konoha.
Se pudo de pie dispuesto a ayudar a Inoichi a buscar ese segundo tomo con más preguntas que respuestas. En dado caso que el protagonista haya pasado por lo mismo que su hijo y los demás, significaba que ese "Traslador" los había enviado a algún lugar del mundo, en realidad, a un lugar del que no tenían conocimiento, pues menciono a unos magos y un lugar llamado Hogwarts… por cierto, era un nombre muy extraño, ¿sería un país, una aldea o una ciudadela? ¿Por qué nunca había escuchado hablar de ella?, quizá era una fortaleza, mencionaba torreones, solo los castillos tenían ese tipo de estructura, pero hace décadas que no había uno en pie.
–No esta
La frase lo hizo salir de su carrusel de pensamiento, Inoichi estaba de pie frente al estante de libros con otro libro en la mano.
–Debemos encontrar el segundo tomo, puede ser la clave para regresarlos de donde quiera que estén, no podemos simplemente ir a buscarlos por todos los países para ver si tenemos suerte de toparnos con ellos en algún momento.
–Tienes razón, debemos informar al Hokage para empezar a buscar ese segundo tomo
–Esos tomos, aquí dice que es una colección de tres
–Sí, vamos
NOTAS FINALES:
Estuve investigando todo lo referente a la Segunda gran guerra Shinobi (Naruto), pero en todas las páginas dice la misma leyenda: "De las grandes guerras es de las que menos se sabe", la información en la que todas las páginas, manga y anime de Naruto coinciden, es en las acciones de los Sanin (Pelea contra Hanzö "La Salamandra") y el acuerdo de paz entre aldeas, esas son las razones por las que decidí inventarme toda la información en referencia a la guerra incluyendo esos puntos Canon.
Sí, sé que el capítulo quedo muy corto (quizá es el más corto hasta ahora), pero en mi defensa no tengo computadora y escribir en el celular es muy tedioso, por eso lo deje hasta ahí, espero tener computadora pronto, si no, tendré que escribir en mis horas de comida en el trabajo jeje… Para los que se quedaron con las ganas del "encuentro" entre ambos grupos Shinobis en el mundo mágico, pues tendrán que esperar hasta un capítulo próximo, ya que este no era para reunirlos, sino para "encontrar" la información referente al viaje (No me odien T-T).
¡nos leemos en el próximo!
Siguiente: Reuniones
Palabras claves:
Bules* = Un bule es un recipiente donde puede almacenarse agua, también es una fruta tipo calabaza del grupo de las cucurbitáceas con forma redondeada (se deja secar y se extrae el interior para dejarlo hueco y después utilizarlo como cantimplora).
Jounin** = Es un Shinobi de Nivel Alto (Segundo rango). Para convertirse en Jōnin el Ninja en cuestión ha de tener control sobre un mínimo de dos tipos de naturaleza del chakra o tener una especialidad referido a algún tipo de técnicas, pero se sabe que los ninjas de este rango tienen la posibilidad de continuar haciendo misiones con otros ninjas de grado alto, formar un grupo con 3 Genin a su responsabilidad o entrar en ANBU. A estos Ninja son los únicos a los que se les puede confiar una misión rango A o S, que suelen ser de alto peligro como asesinatos o espionaje de una aldea rival.
***(Párrafo)= Esta es la descripción original del Clabbert en el libro Animales fantásticos y como encontrarlos:
"El clabbert es una criatura que vive en los árboles. Por su aspecto, parece un cruce entre un mono y una rana. Originario de Sudamérica, se ha exportado al mundo entero. La piel, suave y desprovista de pelo, es verde jaspeada, y tiene membranas entre los dedos de manos y pies; los brazos y las piernas son largos y flexibles, lo que permite al clabbert balancearse entre las ramas con la agilidad de un orangután. Tiene unos cuernos cortos en la cabeza, y una boca ancha que parece sonreír todo el rato y está llena de dientes afilados. El clabbert se alimenta principalmente de lagartos y pájaros pequeños. La característica más distintiva de esta criatura es una gran pústula en medio de la frente que se vuelve roja y luminosa cuando advierte algún peligro…"
NOTA: Por motivos del fic, hice algunas modificaciones en él, como se puede leer en el capítulo.
¡Gracias a Bucio, Kutzi Shiro y Caro-11 por sus comentarios!
NOTA: Caro-11 al haberme dejado tu comentario como invitado iba a responderte aquí directamente, pero como vi con tu Follower que si tienes cuenta, te respondí vía PM.
Luna
Capítulo 13: Encuentro – 2875 palabras, 11 de Febrero de 2017, 10:22 a.m.
