LO PERSONAJES E HISTORIA DE LOS LIBROS DE HARRY POTTER SON DE J. K. ROWLING, DEL MANGA DE NARUTO SON DE MASASHI KISHIMOTO, YO LOS UTILIZO COMO ENTRETENIMIENTO Y SIN FINES DE LUCRO.


Dedicado a ALEXAME, quien me otorgóo el valor para continuar esto. Gracias por apoyarme y ayudarme a superar la razón que me tenía con un enorme bloqueo.


"I'll say good-by.

Tried to learn, tried to find.

To research out for eternity.

Where's the answer, is this forever."

Crucify my love, X Japan 1996

Álbum: Dahlia


Sacrificio:

Sabaku no Temari era una mujer fuerte, una trabajadora incansable que hacia todo lo necesario por mantener la paz en su hogar, la mejor embajadora de Suna en décadas según su antiguo Sensei. Pero en estos momentos sentía que su mundo caía en picada, estaba de pie derramando sangre y lágrimas frente a lo que antes habían sido un par de puertas, detrás de ella una centena de personas, la mayoría con heridas leves.

¿Cuál era la razón de sus lágrimas?, una docena de cráteres en donde debería estar su amada aldea, escombros por todos lados y decenas de muertos repartidos en todas direcciones.

Era una imagen desgarradora, cualquier persona habría sucumbido a la destrucción y llorado si estuviera en su lugar, pero no ella, levanto su brazo derecho y con el dorso de la mano se limpió las lágrimas, su rostro reflejaba solo una cosa: Determinación.

Giró dando la espalda a los restos de Suna y caminó a paso decidido hacia la gente de su pueblo, grito algunas órdenes a varios shinobis y juntos emprendieron la marcha hacia el bosque, cargando heridos y los pocos víveres que pudieron juntar.

Dolía, pero no podía dejar a su gente a su suerte en el desierto, tenía que ser fuerte, muchísimo más fuerte. No pudo cumplir el juramento como ninja de proteger su hogar, levanto la cabeza y orgullosa, cumpliría el último deseo de su hermano: Proteger a su gente.

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=Horas antes=

–¿Esa es una aldea oculta?, parece un montón de M#$%"a

– Esa de ahí es Sunagakure no sato*, Hidan; es una aldea construida n un 90% de arena y rocas.

– A primera vista parece un lugar simple, seguramente puros perdedores viven ahí, ni siquiera dignos de ser sacrificados a Jashin-sama, ¿a qué hora atacamos, Kakuzu?

– Al anochecer, estos ninjas están acostumbrados al calor del desierto, nosotros no.

–La p"#a arena se me pega en todo el cuerpo, ya quiero irme de este lugar.

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Hoy fue un día caluroso, más de lo normal.

El clima en Suna pocas veces era agradable para una persona no acostumbrada, pero la vida en medio del desierto era valorada y protegida.

Por culpa de los malos manejos en los años posteriores a tomar Gaara el mando de Kazekage** -entiéndase por los años que Orochimaru fingió ser el cuarto Kazekage sin que nadie lo descubriera-, la aldea entro en una crisis financiera de la cual, probablemente no saldrían en los próximos años, las perdidas eran cada vez mayores la exportación e importación era cada vez más escaza y muchas familias optaban por abandonar la aldea en busca de mejores oportunidades.

Todo parecía perdido para la aldea, si el daimio dejaba de apoyarlos, lo único que quedaría serian casas abandonadas y un montón de gente sin recursos que necesitarían un nuevo lugar donde vivir.

Un par de días atrás un halcón llego con noticias devastadoras, el daimio del país del viento retiro todo su apoyo a la aldea, una noticia que Gaara estaba esperando hace meses, tenía preparado un plan de contingencia extremo que involucraba a su más reciente aliado: Konoha.

Meses y meses de planificación fueron los que se necesitaron para llegar a los acuerdos que tenían ambas aldeas, un trabajo pesado y desgastante que hoy en día su gente podría no entender, pero ayudaría en un futuro a que su vida sea tranquila y sin peligro.

Gaara cerro la carpeta manila que tenía en las manos, era oficial, el daimio exigía la disolución de la aldea, que entregara su puesto y dejara a su suerte a su gente. Algo que no permitiría jamás.

Masajeo sus sienes y respiro profundo, se escucharon dos golpes en la puerta, abrió los ojos y bajo las manos al escritorio un último suspiro y dio el pase a quien estuviera del otro lado.

– Te he traído lo que me pediste Gaara – Su hermano entró con una caja cerrada en los brazos

– Déjalo en el escritorio, necesitamos hablar de algo urgente – dijo mientras se ponía de pie caminando hacia la puerta a su derecha – he mandado llamar al consejo, no deben tardar en llegar a la sala de reunión.

Kankuro dejo la caja y alcanzo a Gaara antes de entrar en la sala adjunta, donde Temari estaba de rodillas frente a un pergamino, rodeada de miles de papeles y notas.

– Temari, ¿algún progreso con lo que te pedí?

– Estoy en eso, y creo haber encontrado dos posibles soluciones – murmuro con voz seca haciendo señas para que ambos se acercaran – en este papiro antiguo encontré una laguna legal que nos favorece en estas condiciones, explica que, al no contar con el apoyo del daimio del país, y no contar con un líder, la disolución deberá ser inmediata, pero, al contar con un líder, en este caso el quinto Kazekage, nos volvemos autónomos.

– Significa que no dependeríamos del daimio, pero, a como están las finanzas de la aldea, sin ese apoyo monetario caeríamos en banca rota en menos de seis meses – Aporto Kankuro

– Sí, eso no es todo – frunció el ceño levantando del piso otro documento sellado – Si nos volvemos autónomos, el daimio del país puede expulsarnos en cualquier momento ya que estaríamos invadiendo sus tierras, no sé si el mismo o su consejo sean conscientes de ello, eta ley es mucho más antigua que la misma aldea, pero… Temo que si lo sabe, tiene todo el derecho a tomar cartas en el asunto, seriamos tratados como extranjeros o peor como posesionarios sin derecho a las tierras.

– Debemos ser conscientes de que estamos en un lío grande, ¿Qué deberíamos hacer Gaara? -pregunto Kankuro

– Temari, ¿Cuáles son esas dos opciones? – Pregunto ignorando la pregunta de su hermano

-La primera es simple -dijo rebuscando en las montañas de papeles y poniéndose de pie con un pergamino en la mano -renuncias a ser líder de la aldea y abogamos por las tierras para iniciar de cero como una comunidad apegada a las leyes directas del daimio no como una aldea protectorado*** – entrego el pergamino para que Gaara lo leyera con Kankuro leyendo sobre su hombro

–¿Y la segunda? – insto Gaara a para que continuara

– Volvernos autónomos, inmediatamente nos convirtiéramos en posesionarios y deberíamos pelear por las tierras o desalojarlas inmediatamente.

– Pero… No tendríamos a donde ir – replico Kankuro, Gaara permaneció en silencio repasando las opciones – y pelear por las tierras sería un suicidio, el daimio tiene el poder de todo el país en sus manos, con una simple oración podría mandar asesinar a todo el pueblo.

– Soy consciente del peligro Kankuro, por eso desde hace casi un año estoy intentando resolver este problema, pocas personas saben por el declive económico y político que estamos pasando, haremos lo que sea necesario para proteger a la gente de Suna – había determinación en su rostro – Temari, prepara todo para la sesión del consejo dentro de media hora, oficialmente Sunagakure no sato, se deslinda del poder del daimio y se vuelve autónoma.

Sus hermanos quedaron sin palabras.

– Eso significa que… ¿Vamos a pelear?

– No, no quiero la sangre de mi gente derramada, a partir de hoy no somos una aldea ninja, somos un clan – cerro el pergamino, dio media vuelta y se dirigió a su escritorio dejando a sus hermanos con la boca abierta y una mirada de incredulidad en sus rostros.

Kankuro corrió detrás de él mientras Temari tomaba lo más rápido que pudo todos los documentos que necesitaría en la sesión para seguir a sus hermanos.

– Estas loco, de donde sacaste esa idea, no podemos ser un clan si no tenemos tierras o una aldea a la cual pertenecer, si, sé que existe clanes que no están aliados a ninguna aldea, pero aun así tienen la protección de algún país. Si el daimio se entera de esto nos destrozara completamente.

– Los trámites están listos hace un par de semanas, tenemos las tierras y…

–¿Cómo que están listos? – exigió Temari entrando a la oficina cargando papeles.

– Sabía que podríamos llegar a este momento en algún punto de los siguientes dos o tres años, me estuve preparando

–¿De qué hablas Gaara? – pregunto Kankuro dejándose caer en un sillón – Suena como si…

– Como si estuvieras preparando traicionar al daimio – finalizo la frase Temari

– No es traición si el daimio nos traiciona primero – la voz de Gaara sonaba una octava más alta de lo normal, con ira contenida

– Sabías que esto pasaría y no le dijiste a nadie – Temari acuso recelosa

– No, esperaba que esto no sucederá, pero… Sabía que la posibilidad existía. Mi trabajo es velar por mi hogar. No me importa terminar en el libro Bingo**** del país del viento si puedo proteger a mi gente.

– Te sacrificaras por todos nosotros.

–Necesito un favor de ambos –Gaara los observo fijamente –quiero que olviden todo lo que he dicho en estos momentos y actúen como si no supieran nada en la reunión.

Gaara bajo con semblante serio, ambos dirigieron sus miradas hacia él y no pudieron sentirse más orgullosos de lo que ya estaban de su hermano menor y líder por derecho propio.

–Lo haremos –respondió por ambos Kankuro

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Uno de los asistentes se puso de pie golpeando con ambas manos abiertas el escritorio frente a él, con la mirada fija en la figura en la cabecera.

– Esto es traición, no permitiré que Suna caiga tan bajo por la negligencia de un crio que quiere jugar a ser el líder – Gaara no se inmuto.

– Nadie de los presentes esta traicionando a nadie, Renaru-san – Temari se puso de pie furiosa con las manos a los lados apretando los puños – si quiere hablar de traición, el daimio es el responsable de dejarnos a nuestra suerte.

–¿Cómo te atreves?

– Me atrevo porque es la verdad, ese hombre nos ha quitado toda oportunidad de redimir la aldea y hacerla prosperar nuevamente, ha dejado la financiación de la que dependíamos en estos momentos de incertidumbre, exigiendo que Gaara dimita y dejando a nuestra gente a merced de cualquiera que desee nuestras pocas posesiones materiales, si no me cree, lea bien el informe que tiene delante de sus narices y mírelo usted mismo – escupió con coraje la rubia

– El cuerpo shinobi está siendo desmantelado en este momento por orden directa del daimio – informo otro de los asistentes a la sesión

–¿Qué?, eso es imposible, sin shinobis de Suna estamos a merced del enemigo – reclamo Renaru

– Tomen asiento, por favor – esta vez fue la voz de Gaara la que sonó calmada ero con un tinte de poder en ella

Las personas de pie volvieron a sentarse, Temari estaba que echaba humo, Renaru estaba furioso y se podía notar que estaba intentando no entrar en shock por la noticia.

– Como les iba diciendo antes de ser interrumpido – Renaru tuvo la decencia de parecer avergonzado ante las palabras de Gaara – Suna estaba pasando por todos estos problemas económicos causados por el Sanin Orochimaru, sin duda, un plan bien elaborado para llevarnos a un extremo como este. Junto con mis asesores, hemos creado un par de planes de contingencia que estamos dispuestos a seguir – cerró los ojos un momento y respiro tranquilizando su tono -si están dispuestos a seguir el plan que les ofrecemos son bienvenidos, si o lo están, les pido de la manera más atenta que salgan de la habitación, esto ya no es una aldea shinobi desde hace 2 horas, por lo cual, somos libres de elegir quedarnos o irnos.

– No podemos dejar nuestros hogares Kazekage-sama, toda nuestra vida está detrás de estos muros – Una mujer mayor del otro lado de la mesa alzo la voz

– No los arrastrare a algo que no desean hacer, así que, son libres de elegir quedarse o irse a la capital. Oficialmente no somos parte de estas tierras, lo cual implica que si nos quedamos estaríamos declarando la guerra al daimio del país del viento.

Los rostros de todos los presentes cambiaron de enfado a terror absoluto, nunca en sus vidas creyeron que algo así llegaría a pasar con su amada aldea.

– No tenemos a donde ir – hablo otra mujer sentada en el centro de la mesa justo al lado de Renaru

– Hace tres semanas trate la alianza de clan de Konoha, mi firma y la de los líderes de clan es lo único que hace falta para terminar el proceso y ser oficialmente parte de esa aldea.

Las miradas de incredulidad eran visibles en todos los presentes, ni siquiera Kankuro y Temari estaban al tanto de este hecho.

– Gaara… -Temari incluso olvido los honoríficos de tanta incredulidad – estas diciendo que, ¿tenías todo preparado para dejar la aldea?

– Sí, llevo más de 4 meses tramitando nuestra estadía en Konoha

–Sabías que esto pasaría –Dos hombres, además de Renaru se pusieron de pie ofendidos, traicionados y más furiosos si es que eso era posible

–No, no lo sabía –Gaara permaneció impasible en su lugar, su arena arremolinándose a sus pies sin que nadie más lo notara –pero temí que algo así pudiera suceder, como responsable de la seguridad de mi gente, busque las alternativas que permitirían su salvo conducto, si esto se toma como traición, estoy dispuesto a aceptarlo mientras mi gente puede ser libre.

–Estas declarando la guerra –la mujer junto a Renaru alzo de nuevo la voz

–Sí –fue la escueta respuesta de Gaara ante la acusación

–Debe haber otra forma, dimite y haz lo que pide el daimio

–Y después de eso ¿Qué?, no nos dejaron otra opción, en cuanto dimita seremos nada, no sobreviviremos –relamo un hombre anciano sentado junto a Temari.

–El daimio no lo permitiría –la voz de la mujer sonaba quebrada

–El daimio lo único que quiere es mantener sus riquezas, no le importamos mientras tenga sus lujos para él, si fuera benevolente nos habría dado la oportunidad de mejorar, pero en lugar de eso lleva un año saboteándonos –replico Kankuro

–¿De que hablas? –exigió el hombre sentado a su lado

–Es obvio, nuestras rutas de comercio fueron diezmadas poco a poco desde hace 11 meses, los tratados con los pueblos aledaños cada vez son menores, cada pocas semanas exige más ninjas para unirse a la capital dejándonos cada vez más desprotegidos, de los 300 shinobis hace un año, la aldea actualmente cuenta con 63, sin contar los 100 recién graduados de la nueva academia inaugurada hace apenas 6 meses a petición del Kazekage, estamos cada vez más indefensos, muchos proveedores han finiquitado sus contratos y llevado sus mercancías directo a la capital.

–Estas diciendo que…

–Si, ya no le somos útiles a la capital, ellos son los que nos traicionaron

–Me niego a creer algo así –replico Renaru furioso –esta conversación termino, no escuchare más sus mentiras, intentan lavarnos el cerebro para declararle la guerra al hombre más poderoso del país, no se cuales son sus motivos, pero no se saldrán con la suya -arrojo los papeles al suelo y salió de la habitación con tres personas más detrás de él.

–Eso salió mejor de lo que creía –murmuro Kankuro

–¿Por qué no nos habías dicho del plan con Konoha? –reclamo Temari

–No los quería involucrados, si alguien lo descubría la traición sería de nuestro lado y eso era inaceptable

–Eres todo un caso –rio nerviosa Temari

–Al parecer Renaru-san no comprende la magnitud del problema –la mujer sentada a un lado de donde antes estaba el mencionado giro a ver los papeles desparramados en el piso –dígame Kaze… perdón, Gaara-sama, como vamos a responder

–Estamos en alerta máxima, como ya mencionó Dante-san, el cuerpo shinobi estaba siendo desmantelado esta mañana, los 63 shinobis han salido de la aldea rumbo a la capital dejándonos solo con los recién graduados bajo mi cargo, quienes se negaron a seguir la orden convirtiéndose en renegados ante el daimio, saliendo de esta sala, iniciaremos la evacuación, quienes deseen quedarse pueden hacerlo, como ya mencione, no obligaré a nadie a seguirme, pero deben comprender, que en este lugar ya no estamos seguros.

Todos asintieron ante sus palabras, de forma ordenada, las seis personas restantes de la habitación -antes nueve- asintieron hacia Gaara y comenzaron a caminar a sus respectivos hogares para iniciar la evacuación.

Cuando salieron las dos mujeres y el anciano, Gaara soltó un suspiro pesado, Kankuro y Temari siguieron su ejemplo el primero rascando la parte de atrás de su cuello y la otra dejándose caer pesadamente en la silla.

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Los tres hermanos se pusieron de pie y caminaron fuera de la sala de conferencias, rumbo a la oficina de Gaara, Temari entro a la habitación de al lado para guardar todos los documentos importantes en un pergamino de sellado, Kankuro y Gaara caminaron a la ventana contemplando la aldea

–Los civiles no tienen ni idea del cambio que se avecina –dijo Kankuro en voz baja

–No, pero es nuestro deber protegerlos –respondió Gaara

–Lo sé, se que esto será lo mejor, aun así, extrañare este lugar, después de todo, aquí nacimos y crecimos

–-Lo importante es que estaremos juntos –dijo Temari saliendo de la habitación de al lado con una caja de pergaminos sellados

A lo lejos se escuchaba una alarma y entre las calles principales varios shinobis gritaban ordenes a los civiles de dirigirse al punto de encuentro, para que Gaara hablara con ellos.

Solo pasaron un par de minutos cuando el caos se desató.

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Akatsuki llevaba ya un tiempo sugestionando al daimio del país del viento para sabotear Suna, orillándolo a traicionar a la aldea, dejándola a su merced y con ello, permitiéndoles llegar con mayor facilidad al jinchuriki de una cola.

Kakuzu estaba de pie mirando la fortaleza de arena, había muchos movimientos extraños en las afueras, las patrullas eran casi inexistentes, la mayoría de los shinobis eran unos niños, las puertas estaban extrañamente libres de guardias y Hidan estaba rumiando detrás de él esperando la señal para atacar.

Una alarma sonó a lo lejos, Hidan tomo posición de ataque y Kakuzu observo a su alrededor, nada, la alarma no era por ellos, algo más estaba sucediendo en la alea, ambos se miraron a los ojos, Kakuzu asintió y untos salieron disparados hacia la muralla de roca. Era la distracción que estaban esperando.

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Kankuro desprendió uno de los rollos en su espalda y saco una de sus marionetas, Temari dejo la caja en el escritorio y soltó su abanico, Gaara abrió la ventana con su arena y los tres saltaron hacia afuera al ver la gran explosión cerca del muro oeste.

Gaara se adelanto en una nube de arena con Temari sujetándose al cordón de su calabaza, Kankuro corrió al lado contrario para ayudar a evacuar a los civiles a los pasajes secretos que daba fuera de la aldea.

La mayoría de los ciudadanos se encontraba a medio camino del punto de encuentro en el centro de la aldea, lo cual facilito el traslado.

Gara y Temari volaban a toda velocidad hacia el estrepito, al llegar Temari salto de la nube aterrizando de forma limpia en uno de los tejados, un cráter de gran tamaño adornaba el antes pulcro suelo de la calle.

Un hombre de cabello plateado estaba de pie sobre una guadaña enorme en medio del cráter, con el dorso descubierto usando una capa negra de nubes rojas atada en la cintura, la placa en su cuello, mostraba que era un ninja renegado de Yugakure no sato*****.

–A ver imbéciles, llevo días en este maldito lugar de m"#$!a, necesito algo de diversión –gritó saltando fuera del cráter arrojando la guadaña que impacto contra un muro de arena que se alzó antes de partir por la mitad a un shinobi de Suna.

–Tu debes ser el Jinjuriki, Sabaku no Gaara –una voz desconocida dijo a la derecha de los hermanos

–¿Quiénes son? –Gritó Temari

–Soy Kakuzu y el Hidan, hemos venido por él –señalo a Gaara

–No permitiré que te lo lleves –Temari frunció el ceño y se puso en modo de batalla

–No necesito tu permiso niña –Kakuzu levanto el brazo hacia Temari y una cosa negra salió de su manga a toda velocidad

Temari brinco hacia la izquierda justo cuando estaba por abrir el abanico, la cosa negra se rajo en cientos de partes y atacaron por todos lados como si fueran serpientes a Temari y Gaara, lo único que atino a hacer fue cubrirse de la lluvia de ataques con el abanico gigante.

Mientras tanto, Gaara fue atravesado por todos lados cual alfiletero, Kakuzu gruño al ver como el pelirrojo comenzaba a desintegrase en arena. Volteo hacia el otro lado del cráter viendo como Hidan intentaba sacar la guadaña de la pared en la que estaba incrustada.

Varios shinobis llegaron al lugar corriendo, estaban tomando posición de defensa alrededor del cráter protegiendo a los pocos civiles que aun estaban cerca del área, Hidan logro sacar la guadaña y sonrió como maniático moviéndola de un lado a otro.

– Vamos, esto será divertido maldito cabeza roja.

– Vete – dijo Gaara al shinobi a su espalda y levanto las manos haciendo que todo el cráter se convirtiera en arena.

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Media hora, solo eso les tomo a los dos hombres con capas negras y nubes rojas destruir todo lo que antes había sido la aldea de Suna.

Temari a unos metros junto con Baki y un maltrecho Kankuro estaban peleando a duras penas contra el hombre encapuchado llamado Kakuzu, mientras Gaara estaba jadeando en el centro de un cráter, peleando contra Hidan , su chakra estaba mortalmente bajo y no podía acceder al del Ichibi******.

Hidan estaba molesto, si, era divertido pelear con el mocoso, lo único malo era que no sangraba, Jashin-sama no estaría feliz por esta ofensa. Lo vio arrodillado con cara de asco, nunca había batallado tanto para iniciar un ritual, esa maldita arena lo estaba estresando. Volteo a los lados, había muchos cráteres y cuerpos regados por todos lados, a lo lejos vio un par de shinobis peleando contra Kakuzu, eso sería divertido.

Baki no reacciono a tiempo, una de tres puntas rojas atravesaba parte de su brazo, solo logro girarse para que la guadaña no pegara en su tórax. La parte de su rostro que se podía ver se contorsiono en dolor, fue arrastrado un par de metros en el duro suelo, antes de patear la guadaña que lo dejo libre con un sonoro ruido como de succión.

Kakuzu se sintió molesto cuando vio lo que Hidan hacia, pero, en fin, era mejor terminar con esto, hizo unas señas de manos y espero para lanzar el ataque directo.

La guadaña llego a las manos de Hidan, quien sonreía de oreja a oreja. Gaara vio como llevaba la punta ensangrentada a su boca y lamia las gotas comenzó a tener una metamorfosis extraña, su piel tomo un tono oscuro y marcas blancas aparecieron en todo su dorso y rostro, se corto las muñecas y comenzó a sangrar profusamente, cuando ya había un charco de su sangre en el piso, sus heridas se cerraron y con un pie comenzó a dibujar un círculo con un triángulo dentro. Se coloco en el centro y sonrió.

Gaara recupero el aliento y se puso de pie, la arena revoloteando a su alrededor salvaje.

– Anda mocoso, pégame con todo lo que tienes no te detendré.

Gaara no sabía que planeaba el hombre frente a él, pero tenía que ser rápido, sus reservas ya estaban al límite. Arrojo un par de estacas de arena y tal como prometió no las detuvo, atravesaron la pierna y brazo limpiamente, Hidan solo ensancho la sonrisa y un gemido de dolor se escuchó detrás de Gaara.

Al voltear hacia atrás, justo en los lugares donde las estacas atravesaron, se Sensei estaba tirado con dos enormes orificios sangrantes. Kakuzu tomo esto como señal para soltar el jutsu contenido y Hidan fue atravesado por miles de hilos negros haciendo que Baki-sensei cayera sin vida al suelo.

Esta imagen fue todo lo que los dos hermanos de Gaara pudieron soportar, cargaron contra su oponente, Kakuzu ni siquiera movió un solo dedo de su lugar, otro ciento de hilos salió de las costuras de su brazo y atrapo al vuelo la marioneta de Kankuro, destrozándola en el acto, de la muñeca salieron más hilos que se enterraron en el suelo, brotando detrás del marionetista sin darle tiempo a protegerse y siendo atravesado en el abdomen por los hilos.

Temari a medio grito y lanzo una ráfaga de viento tan potente que incluso Kakuzu tuvo que moverse de su lugar.

Gaara vio como eran atravesados casi a la par Hidan y Kankuro, vio la forma en que Temari perdía la razón de si misma y atacaba con ráfagas y ráfagas de viento, vio caer el cuerpo sin vida de Baki, sintió un desgarre en el sello que contenía a la bestia pero no era una sensación como las anteriores, no había sed de sangre, no había miedo, no había destrucción, había… nada.

Era como si el Ichibi estuviera desapareciendo lentamente dentro de él, era… era…

–¡YA BASTA! –El grito casi rompe sus cuerdas vocales, todos quedaron congelados en su sitio, Kankuro cayo al suelo con una herida abierta en el vientre, Temari bajo el abanico de golpe como si pesara mas de cien toneladas, Kakuzu aterrizo con una rodilla en el piso y Hidan solo se le quedo viendo a Gaara con una mirada de locura en su rostro –iré con ustedes –Gaara hablo con la garganta seca y voz ronca.

–No puedes hacer eso Gaara –replico Temari temblando

–Lo haré pacíficamente con una condición –Gaara no veía a su hermana, hablaba con los enemigos

–No estás en posición de pedir nada, ¿no lo vez?, vamos ganando estúpido mocoso

–Escucharan mi condición para ir con ustedes o no obtendrán al Ichibi –Gaara formó espadas de arena que apuntaban hacia el listas para atacar

–Tu escudo es impenetrable –murmuro Kakuzu entrecerrando los ojos

–Si, para todos excepto para mi mismo –Para que le creyeran formo un kunai en de arena en la mano y se rasgo el antebrazo mostrando un hilillo de sangre

Hidan abrió mucho los ojos y Kakuzu gruño. Si el jinjuriki moría ahora, el Ichibi tardaría de 10 a 15 años en regresar a su forma original, si tenían suerte. Si no la tenían y el sello era degradante, probablemente la bestia moriría con su contenedor, era un riesgo que Kakuzu no estaba dispuesto a correr.

–¿Cuál es esa condición?

–No vas a creerle a este imbécil, ¿cierto? –regaño Hidan

–Cállate bocaza, déjalo hablar

–Unas ultimas palabras con mis hermanos y que dejen a mi pueblo irse en paz –Gaara se puso de pie en toda su altura, su traje rojo sucio en algunas partes y la capa que lo clamaba como Kazekage hecha jirones.

–Acepto –Kakuzu abrió los brazos y todos los hilos regresaron a él.

Temari estaba en shock de pie a unos metros entre Kankuro y Kakuzu, estaba a punto de atacar de nuevo cuando Gaara levanto una pared que evitaba hiciera eso precisamente.

Gaara camino hacia Kankuro indicándole a Temari que lo siguiera, reticente ella obedeció y ambos llegaron hasta su herido hermano.

–No puedes ir con ellos, nosotros te necesitamos

–No Temari, necesitan esto –Gaara saco de entre sus ropas una caja de cartón arrugada, pero en buenas condiciones.

–¿Qué es? –Kankuro escupió sangre después de hacer la pregunta

–El pase directo a Konoha, váyanse, estaré bien

–No puedes decir eso, ni siquiera sabemos que es lo que esos dos quieren de ti, no puedes entregarte solo así

–TEMARI –la voz sonaba enfadada y resignada –mira a tu alrededor, ya no somos una aldea, nuestro daimio nos traiciono, nuestra gente necesita un hogar, tienes que entender que esto es lo mejor, ve a buscar a los sobrevivientes en las zonas seguras, llévalos contigo al bosque, crucen el país del fuego y lleguen con bien a Konoha. Estaré bien, me reuniré contigo pronto.

–Mientes –Temari se quebró, sus manos cubrían su rostro para evitar que sus hermanos la vieran llorar, algo que no había hecho en muchos años

–Temari, Gaara estará bien –Kankuro le sonrió con los dientes rojos

No sabia porque, pero estaba seguro de sus palabras, su hermano saldría de esto, no estaba seguro como, pero tenia plena confianza en que sería así.

–Váyanse

Y con el corazón acongojado Temari ayudo a Kankuro y se fue del lugar dejando de pie a Gaara con dos ninjas renegados.

–Que asco de escena, tanta miel me provoca ganas de vomit… –Hidan cayo al suelo jadeando por aire –mal…di... to… hijo… de…

–Que te calles, me tienes harto con tus sandeces –Gruño Kakuzu avanzando hacia Gaara después de haberle propinado una patada en el estómago a Hidan –Nos vamos –de la muñeca de su mano izquierda brotaron hilos negros que rodearon casi por completo a Gaara, el cual, no se resistió.


NOTAS FINALES:

Hola a todos, he vuelto.

Han pasado demasiadas cosas en mi vida en estos dos años y he cambiado mucho, como he comentado antes, nunca abandonare una historia de mi autoría, puede que tarde en seguirla, pero todas mis historias tienen un inicio y un fin, llegar al final que tengo planeado es el reto cada día porque los personajes están tan deseosos de aparecer que sacan historias alternas dentro de la misma historia como la que se describe en este capítulo.

Gracias a todos los que me han seguido desde el inicio y una disculpa por la tardanza.

Como podrán notar, me he metido en un problemón bruto con leyes, traiciones, guerras y la verdad ni yo me lo esperaba. Esta historia ha estado en "stand by" más de dos años, más que nada por un ENORME bloqueo de escritor, no porque no supiera que escribir (ya que esta historia ya se cómo terminara), era porque no podía escribir por problemas personales.

Siento que el capítulo quedo muy… ¿apresurado?, en realidad eran 3 capítulos, pero decidí recortarlo a solo 1 y dejar caer la bomba así sin advertencia y sin nada je, para centrarme en otras cosas del mundo mágico y olvidarme un tiempo de Konoha.

Palabras clave:

Sunagakure no sato* = Aldea oculta entre la arena

Kazekage** = Sombra del viento

protectorado*** = Soberanía parcial que no está incorporado por completo a una nación y que posee autoridades propias. Es una relación jurídica entre dos estados en el que el de mayor rango o riqueza protege al otro a cambio del compromiso de defenderlo e intervenir en la administración brindando bienes (dinero principalmente).

libro Bingo**** = Son libros que contienen la información de cada ninja renegado de las diferentes aldeas. NOTA DEL FIC: No estoy segura de cómo se organizan los libros bingo, toda la información que encontré es que están los ninjas renegados, pero o especifica de todas las aldeas o solo de la creadora del libro. En este fic, cada país cuenta con el suyo propio, es decir, en el libro de Konoha hay información sobre sus renegados y los que son un peligro para su aldea, no necesariamente de Konoha. Pero cada aldea tiene una copia actualizada de los otros países, así, pueden capturar ninjas y entregarlos a la aldea correspondiente para cobrar la recompensa o dar asilo a ninjas renegados de otras aldeas para obtener información.

Yugakure no sato***** = Aldea de las Aguas Termales

Ichibi****** = Una cola


Nos leemos en el próximo.

Luna


Capítulo 19: Sacrificio – 4800 palabras, 19 de septiembre de 2020, 1:00 a.m.