La luz se filtraba por las ramas llegando a sus ojos, la paz y tranquilidad que sentía era abrumadora, ¿Cuándo fue la última vez que se sentí así? Y como un recuerdo olvidado, abrió sus ojos, la última vez que sintió esa paz fue cuando murió, trato de moverse, pero su cuerpo se sentía pesado, no podía moverse. Trato de reconocer el lugar, pero no lo lograba, acaso el enemigo los había llevado a ese lugar ¿Dónde estaba Sakura?

Lo intento de nuevo pero su cuerpo no reaccionaba, lo que lo llevaba a estar ansioso, en cualquier momento podría ser atacado, tenía que mantener la calma, cerro sus ojos y empezó a meditar, ninguna buena decisión se toma estando desesperado. Después de casi una hora sintió la pequeña presencia de alguien, pero ¿Desde cuándo los animales tienen chakra?

Una pequeña babosa, subió por su pierna, él había visto algo parecido en el hombro de Sakura.

-Neji-kun- dijo la pequeña babosa- ¿Te encuentras bien? - Neji asintió- Lamento la tardanza las demás están con Sakura-chan así que me mandaron a mi

- ¿Sakura se encuentra bien?

-Hai, la ráfaga que creo la explosión del enemigo hiso que se separaran, Katsuyu-san estaba con Sakura-chan cuando llegaron aquí, por eso la encontramos primero, curare tus heridas y podremos ir con ella

Neji dejo que la pequeña babosa curara sus heridas, fue más rápido de lo que pensó que sería dado su tamaño, poco a poco empezó a recuperar la movilidad de su cuerpo, la pequeña babosa se quedó en su hombro guiándolo al lugar donde se encontraba Sakura. No había visto un lugar como ese, y cada vez que se adentraban la luz empezó a escasear, la babosa le sugirió que podía activar su byakugan si lo quería, Neji acepto y pudo ver que había una gran fuente de chakra a donde se dirigían. Se adentraron a lo que parecía un túnel lleno de plantas que salían por todos lados al salir, la luz lo destello por unos segundos.

Una gran cascada estaba justo en medio de aquel lugar, podía ver babosas de distintos tamaños en diversos lugares, el pasto era verde, y alrededor podía ver múltiples plantas, a lo que asumió que eran curativas. Adentrándose más pudo ver una pequeña choza debajo de dos altos árboles que la cubrían.

-Sakura-chan se encuentra con Katsuyu-san- después de decir esto la babosa desapareció de su hombro. Neji se adentró a la choza y pudo ver a Sakura recostada en el pasto con una babosa más grande a lo que asimiló era Katsuyu. Sakura se veía tranquila, su cabello rosa hacía contraste con lo verde del pasto. Sin embargo, su cara se veía cansada, las ojeras eras visibles debajo de sus ojos y era normal, no tuvo ni un día de descanso, ella siguió, le hizo frente a la misión, llegaron a Konoha sin parar a descansar, y ahora esto.

- ¿Cómo se encuentra el bebé?

-El bebé está bien, Sakura-chan mando a su vientre más cantidad de chakra para protegerlo, ahora solo se encuentra cansada, puedes quedarte aquí, buscaremos comida para ti y Sakura-chan

Cuando Katsuyu se fue Neji se sentó en el pasto y permitió descansar un poco, lo que no le fue posible pues su mente no podía dejar de pensar en Sakura, durante la misión la vio concentrada, y al parecer después de salir de Suna fue que ella sabía que estaba embarazada más sin embargo cumplió con lo que un ninja es, tal vez tuvo un pequeño desliz en camino a Konoha, pero era entendible. Jamás había reparado tanto en Sakura y su vida, toda la aldea sabía que ella estaba enamorada de Sasuke, después sus sentimientos cambiaron, y ella se hizo más fuerte.

Fue hasta después de la guerra que por fin pudo verla como lo que era, una medic-ninja, si ella no lo hubiera salvado el no estaría aquí. Neji se tocó la frente y desato su banda, el sello ya no estaba, el murió y el sello desapareció. Observo a Sakura, lo tranquila que se veía, observo su vientre y pudo darse cuenta de que sus manos se encontraban ahí, ni estando desmayada Sakura dejaba de cuidar a su bebé. ¿Pero cómo paso todo? Cuando llego con Hiashi y le dijo que nadie pelearía le pareció absurdo, fue entonces que Hanabi se acercó y le dijo que Hinata estaba embarazada, cuando le dijo que Naruto era el padre, el comentario de Sakura tuvo sentido.

Hinata se encontraba no solo sentada sino también protegida por todos los Hyuga, y Sakura, Sakura se encontraba arriesgando su vida. No pudo evitar sonreír un poco, después de todo Sakura seguía siendo masoquista; su vista no se alejaba de ella. Sakura nunca sobresalió en muchas cosas más que en ser inteligente, pero ella siguió, igual que él, peleando e intentando ser el mejor. La recordaba de niña, siempre siguiendo a Sasuke, y cuando este partió, la veía entrenando, en el hospital, en la biblioteca, en nunca le dirigió la palabra, a veces uno que otro saludo y el motivo era Rock Lee.

Ahora se encontraba a lado de Sakura, el destino no puede más impredecible. Por supuesto que estaba agradecido por todo lo que hizo por él, por cómo le leía cuando él estuvo en coma, como diario pasaba a verlo por si había una mejora, como hacía ejercicios en sus piernas y brazos para cuando el despertara. Sabía por Hanabi que su tío y los Hyuga no tenían muchas esperanzas, pero Sakura nunca se rindió y gracias a su esfuerzo el estaba ahí e independientemente de lo sucedido con Hinata el ayudaría a Sakura. Así su deuda estaría saldada.

Cuando Sakura abrió sus ojos y vio donde se encontraba pudo respirar mejor, la sola idea de que ella o su bebe hubieran salido lastimados le carcomía el alma, con un chequeo rápido se dio cuenta que su bebé estaba en perfecto estado. Levanto su mirada y ahí se encontraba Neji durmiendo, hasta eso momento Sakura no deparo en la presencia del chico, haciendo evidente que él se encontraba cercas cuando el ataque se acercó, agradecía no estar sola, pero esa apariencia suya le revolvía el estómago, se paró de inmediato y corrió al lugar más lejano posible, hasta ahora no había tenido nauseas, Neji quien escucho todo se acercó a Sakura.

- ¿Estás bien?

-Si, solo, tengo hambre

-Iré a buscarte algo de comida

-Lo único que encontraras son hiervas y plantas que, aunque son saludables no son una alimentación completa

- ¿Entonces?

-Hay una caja cercas de ahí- dijo señalando dentro de la choza – Hay varios pergaminos Tsunade-sama se encargaba de cambiarlos cada dos meses, ahora lo hago yo. Iré por unas yerbas para el mareo.

Neji se dirigió a la choza, cada pergamino tenía un nombre, medicina, laboratorio, mermeladas y latas, ramen. Neji volteo hacía atrás, ¿Esto era comida para Sakura?, pensó que era lo que más tiempo duraba así que solo abrió el pergamino de ramen, cuando Sakura llego abrió un pergamino distinto de ahí saco una pequeña olla y fue por agua.

Sakura moría de hambre, por lo que se veía más ansiosa esperando los tres minutos que marcaba el envase. Neji pudo ver que se veía mejor, sus mejillas ya no estaban tan pálidas y sus labios se encontraban más rosas. Al pasar los tres minutos cada uno empezó a comer su ramen.

-Sabe mejor que lo que recuerdo- expreso muy contenta

-Es el hambre la que te hace hablar

- ¿No te gusta el ramen Neji?

-No es mi comida favorita, pero está bien

-Tan pronto como recobre energías podrás irte a Konoha

- ¿Te quedaras aquí?

-Creo que… creo que es la mejor decisión. No estoy lista para ver lo que sucede- dijo alejando su envase, de pronto el apetito se le había ido

Neji fijo su mirada en ella, sus ojos antes felices se mostraban triste y ausentes.

-No puedo dejarte sola- Sakura solo lo miro desconcertada- Aún no aprendes bien el elemento agua- Sakura volvió a sonreír un poco, y agradecía la compañía de Neji

-Empezaremos cuando te sientas mejor, por ahora come

Al terminar su comida, ambos pudieron acomodar mejor la choza, en su momento era perfecta para Tsunade o Sakura, pero con Neji presente todo se veía más pequeño. Neji se dispuso a hacer más grande ese lugar con ayuda de algunas ramas, mientras Sakura investigaba que más había en los pergaminos. En uno pudo encontrar unas mantas y ropa de Tsunade, tomo nota mental de llevar más cosas una vez que se fueran.

Y otra vez se encontraba pensando en Naruto, sin nada de por medio, sintió la furia que no se permitió sentir antes, ¿Cada palabra de él era mentira? ¿Cuándo dejo de amarla?, cada pregunta la atormentaba más y más. Tocando su vientre se dijo que tenía que ser fuerte. El bebé que llevaba fue producto de lo que ella pensó que era amor, su bebé no tenía la culpa de nada, pero ¿Cuánto tiempo iba a estar escondida ahí? ¿Neji era capaz de quedarse con ella, o cuando regresaran a Konoha le diría todo a Hiashi? Sabía que Neji no era así, pero no podía confiar plenamente en él, no podía confiar en esos ojos.

Neji hizo un techo más resistente al que estaba y par de paredes para que el viento no les diera de lleno, Sakura había encontrado unas mantas, no era su hogar ni su cama, pero era bastante cómodo para pasar la noche. Al acostarse tenía muchas preguntas para su compañera, sabía que no era el momento, pero algo dentro de él se sentía mal por ella. Naruto y Hinata la engañaron de la peor forma, aún le constaba admitirlo, ya que creía conocerlos, pero si a Sakura su propio novio que decía que la amaba y toda la aldea fue testigo la engaño, sus conocimientos acerca de ellos empezaron a tambalearse.

Los primeros días juntos estuvieron llenos de incomodidad, la mayor parte del tiempo se la pasaban meditando algo que Sakura agradecía, pues gracias a Neji ella aprendió a meditar y de esta forma ahora tenía dominio total de su chakra. Sakura aprendía rápido y no hacía tantas preguntas, los silencios empezaban a ser más cómodos para cada uno. Aun así ella lo evitaba lo mejor posible, y él era lo suficientemente inteligente para saber qué era lo que pasaba.

Fue en el cuarto mes de embarazo de Sakura que ella se cansaba más de lo normal, siempre estaba agotada el bebé tomaba casi todo su chakra, la meditación, comer bien y hacer un poco de ejercicio le ayudaban, pero al pasar los días la comida empezó a ser escasa, Katsuyu hacía lo mejor en proveerle plantas comestibles, pero para una mujer embarazada no era suficiente.

Sakura se encontraba sentada al borde del agua, le gustaba pasar la mayor parte del día ahí, se sentía cómoda en el agua. Toco su vientre y apenas se empezaba a notar su embarazo, ella siempre fue muy delgada y desde el engaño de Naruto no comía bien. Tenía que irse de ahí, pero la idea de regresar a Konoha le aterraba, Suna sonaba bien, ahí estaba Temari y Kankuro que seguro le ayudarían, pero también estaba Gaara, y lo más seguro es que le diría a Naruto.

Neji y Katsuyu se acercaron a Sakura, al sentir ella su presencia volteo a verlos.

-Sakura-chan, creemos que lo mejor será que salgan de aquí, no tenemos el alimento adecuado para ti y me temo que eso pueda afectar a tu bebé- Sakura asintió

-Lo sé, pero no quiero regresar a Konoha, no ahora

-Katsuyu-san nos llevara a una Isla, se encuentra lejos de Konoha

- ¿Dónde queda?

-Lejos de Konoha- ella sabía que le escondían la ubicación para que estuviera tranquila. Se levanto y toco su vientre apenas un poco abultado.

-Bien, ¿cuándo partimos?

-Se irán mañana Sakura-chan, trata de descansar

Al ver que Katsuyu se alejaba Sakura y Neji se quedaron solos

-Sakura- ella lo miro por un segundo y miro a otro lugar- ¿Quieres que te acompañe?

A ella le tomo desprevenida la pregunta, si bien, no le recordaba a Hinata, su compañía había hecho todo más normal por decirlo de algún modo, su presencia era constante por lo que se acostumbró a verlo todos los días. Sí, en definitiva, quería que Neji la acompañara, no quería estar sola.

-Lamento si no he hecho que te sienta cómodo, es solo que tu apariencia…

-Lo sé, pero si quieres que te acompañe vamos a tener que convivir más. El lugar a donde Katsuyu-san va a llevarnos aún es muy prejuicioso

Sakura sabía a lo que se refería, pero tener que fingir que eran un matrimonio feliz no le hacía mucha gracia, pero por su bebé lo haría.

-Sera mejor que nos acostemos, mañana será un largo día

.

.

Al día siguiente Katsuyu los llevo a una Isla, les conto que era aquí donde Tsunade se alejaba de todos. La idea era decir que era hija de Tsunade, que ellos estaban casados y que querían alejarse de los problemas en su aldea.

La casa estaba bastante descuidada, era pequeña pero lo suficiente para ambos, contaba con dos habitaciones, la sala y la cocina, el jardín le gusto a Sakura era grande y espacioso. Katsuyu le mostro a Sakura una entrada distinta, ella se sorprendió al ver que era un pequeño consultorio.

-Deberás de usar plantas medicinales la mayor parte del tiempo, y solo cuando lo amerite podrás usar tu chakra

-Gracias Katsuyu-san

-Trata de estar a salvo y cuida bien de tu bebé Sakura-chan

-Lo hare

-Entonces, creo que ya es hora de retirarme, despídeme de Neji-kun- Sakura asintió y Katsuyu desapareció

-Así que Tsunade venía aquí para alejarse de Konoha- El consultorio contaba con lo mínimo, una mesa que servía de escritorio y un intento de camastro que era más bien un sillón. Le tomaría tiempo limpiarlo, pero ya quería tener algo en que ocuparse.

-Así que abrirás el consultorio

-Me parece una buena idea, así podremos dejar de comer ramen y plantas- empezó a reír

-Sera mejor que nos apuremos- Sakura asintió y abrió la puerta y ventanas para que todo el polvo saliera.

Los muebles se encontraban en buen estado, con solo limpiarlos bastaría. Cuando comenzaba a atardecer regresaron a la casa, y como los últimos días su cena sería ramen.

-Crees que la gente venga- soltó Sakura al acabar su comida

-Los médicos son necesitados en todos lados, pero sería bueno dar una vuelta para ver si hay más

-Tienes razón, igual podremos comprar algo de comida y plantas para sembrar

-Tendré que buscar un trabajo si queremos mantenernos estables

-No es necesario, yo trabajare duro por los…

-No puedes cargar todo tu sola, además necesitamos dinero

-Tienes un buen punto- lo señalo Sakura

-Lo sé- Sakura sonrió y vio a Neji por quien era

A la mañana siguiente al terminar de limpiar decidieron conocer el lugar, la Isla era bonita, la gente los observaba, no era muy común ver a una chica pelirosa. Con el poco dinero que tenían compraron un par de pescados, y unas cuantas plantas. Al regresar a la casa, una anciana los esperaba.

-Eres pariente de Tsunade- dijo descolocando a Sakura y Neji- El lunar en tu frente- dijo obviando la respuesta- Es idéntico al que tiene ella

-Yo soy su hija- la anciana se sorprendió

-No sabía que tenía una hija

-Es una larga historia- dijo Sakura sonriendo en el acto

-Así que finalmente se casó con Jiraya- sonrió la anciana pícaramente a lo que Sakura solo asintió bajando la cabeza. Lo sabía, sabía que Tsunade sentía algo más con Jiraya, con esto recordó la muerte de Jiraya, de Tsunade y finalmente recordó a Naruto.

-Dime ¿cómo se encuentra ella?

-Ella y Jiraya murieron en la última guerra- respondió Neji zanjando el tema

-Oh, yo lo siento, no lo sabía- se acercó a Sakura y tomo su mano- Ella era una buena persona- Y dime ¿por qué están aquí?

-Bueno…

-Sakura está embarazada, y no queríamos que el bebé naciera en un lugar tan peligroso

- ¿Te llamas Sakura? Ese nombre te queda a la perfección, ¿Puedo? - dijo acercando una mano a su vientre

-Hai- al sentir la mano de esa anciana no pudo evitar que sus ojos se llenaran de lágrimas, era la primera persona que tocaba su vientre a parte de ella, y eso hacía su situación actual un hecho

- ¿Cuántos meses tienes?

-Cuatro meses

- ¿Qué? Pero tu vientre es muy pequeño ¿Solo van a comer eso? - señalo los pequeños pescados a lo que asintieron- No se preocupen entren a su casa y yo les traeré comida de verdad, ahora regreso- La anciana no espero respuesta alguna cuando ya se encontraba camino a su casa

Trataron de arreglar lo mejor posible la cocina y la sala, no contaban con gas, por lo que la comida tendría que ser a la leña. Cuando llego la anciana vino con su esposo que cargaba una olla llena de cosas.

-Supuse que no tendrían donde cocinar así que les traje unas cosas

-No era necesario Oba-chan, nosotros…

-Tú y tu esposo se ve que no tienen muchas cosas – al decir esto, tomó las manos de ambos – La vida debió ser difícil para que hayan terminado aquí – Sakura se sonrojo y se inclinó agradecida, era la primera vez que le decían que Neji era su esposo.

-No te pongas así niña, ustedes van a tener un hijo

-Querida ¿dónde pongo esto? – Interrumpió en el momento perfecto el esposo de la anciana.

Si antes Sakura se sonrojo ahora era un tomate por lo roja que se puso su cara, Neji en cambio solo sonrió ladinamente.

-Iré a ayudar – Sakura asintió y se fue al baño

-Era el segundo día viviendo ahí y sus nervios ya estaban en su contra, no sabía porque reacciono así, pero no lo pensó más y salió al jardín

Al llegar al jardín la anciana se encontraba haciendo la comida, mientras su esposo y Neji hacían la fogata

-Dime Sakura-chan, ¿también sabes curar con hierbas?

-Sí, Tsun… mi madre me enseñó a hacerlo

-Es muy grato saberlo, desde que Tsunade se fue nadie sabía qué hacer, su consultorio tenía algunas medicinas, pero pronto se acabaron

-Yo, estaba pensado abrir el consultorio

-Y haces bien Sakura-chan, no te preocupes yo le diré a los demás – El sufijo hizo que Sakura se sintiera acalorada.

Después de preparar la comida la anciana Toura y su esposo Hoshiba se quedaron hasta tarde, el señor Hoshiba le prometió a Neji llevarlo con su hijo al día siguiente, para que le ayudara con la pesca. Sakura volvió a sentir lo que era tener una familia y Neji tenía un extraño sentimiento en su estómago, nunca pensó que las comidas podían ser así de satisfactorias.