La aldea la hoja se encontraba en restauración, Kakashi, dadas las circunstancias decidió agrandar la aldea y renovarla. La vida en Konoha era tranquila pero varios comerciantes y personas decidieron mudarse lo que mermo la economía en la aldea. Sin el ingreso suficiente para hacer las modificaciones Naruto y Yamato eran los que más trabajan en la restauración.
A Hiashi no le gustaba que Naruto se mantuviera alejado de Hinata, quería que ellos empezaran a forjar un lazo, muy a su pesar Hinata tendría que estar en cama durante todo el embarazo. El bebé consumía casi todo el chakra de su hija por lo que una vez a la semana Naruto iba a transferirle chakra, pero no se quedaba más tiempo diciendo que tenía mucho trabajo. Hinata quiso creer que el embarazo los uniría, pero Naruto se alejaba más y más, ni siquiera le preguntaba a ella como se encontraba su bebé, era con Hanabi que tenía una relación más cercana; esto hacía que tuviera celos de su propia hermana. Pero si pudo quitar a Sakura de su camino podría quitar a su hermana.
Hanabi que veía a su hermana cayada desde que ella llego se le hacía extraño. Normalmente hacía que siguiera a Naruto, pero desde hace una semana que no se lo pedía.
-Hinata, ¿Estas bien? – la aludida miro a su hermana y por una fracción de segundo pudo ver como Hinata la veía con total odio, algo estaba mal, ella nunca la había visto de esa manera. - ¿Hinata?
- Hanabi-chan, ¿has visto a Naruto últimamente?
-No, no le visto, pero hoy vendrá a pasarte chakra – Hinata asintió
-Hanabi-chan, ¿podrías conseguir algo de fruta para mí?
-Hai – al salir Hanabi. Hinata activo su byakugan, tenía que gastar todo su chakra si quería que Naruto se quedara con ella. Tenía ya cinco meses y él ni siquiera había tocado su vientre.
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Cuando Hanabi llego con su hermana está estaba sudando, sin saber que hacer llamo a Shizune. Al entrar Shizune trato de estabilizar a Hinata, pero sus niveles de chakra eran muy bajos.
-Llama a Naruto
-Hai
Al pasar sus manos por sus ojos Shizune intuyo lo que había hecho, tendría que hablar con Naruto.
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Cuando Naruto y Hanabi llegaron Shizune ya la había estabilizado, Naruto le volvió a pasar chakra para que su recuperación sea más rápida. Al terminar Hanabi se quedó en el cuarto con su hermana. Mientras que Shizune iba con Naruto a su consultorio. Se sentó en su silla y Naruto en la camilla, no podía verla directamente a los ojos. Shizune se sintió igual, no podía ver al que una vez quiso como a un hermano, pensaba en Sakura, y algo dentro de ella le decía que seguía viva, tal vez ahorita estaba encerrada por ese extraño ser, su mente divago de más y no quería pensar en que tal vez Sakura estaba siendo torturada en ese momento. Con un ligero meneo de cabeza Shizune quiso dejar de pensar en ello.
-Creo que intuyes la razón de porque estamos aquí – él asintió – Hinata uso su byakugan para debilitarse y sabes que no es la primera vez que pasa, lo que me preocupa es, que en otras ocasiones no ha llegado tan lejos. Ha hecho ejercicio que la deja débil, pero no inconsciente; si ella sigue así le puede hacer daño al bebé. No quiero saber exactamente lo que paso, pero está es tu realidad y debes hacerte responsable
Poco a poco Shizune se fue acercando a Naruto y vio como sus ojos estaban llenos de lágrimas, lágrimas que obligaba a no salir. Su apariencia lucia cansada, su ropa sucia, estaba pasando por un mal momento, pero ella no podía hacer nada salvo apoyarlo. Lo que le hizo a Sakura fue imperdonable, pero ahorita necesitaba a alguien que estuviera con él, que fuera su amigo. Cuando llego a él no dudo en abrazarlo.
Cuando Naruto sintió los cálidos brazos de Shizune se sorprendió, ni siquiera sabía cómo había llegado a él como tampoco sabía cuándo sus lágrimas empezaron a caer, pero necesitaba eso, necesitaba un abrazo, así como necesitaba sacar todo lo que sentía. Su mundo cambio de un momento a otro, su felicidad a lado de Sakura se espumo de un momento a otro, ella se espumo de un momento a otro, su corazón le decía que ella estaba viva, lo sentía, o eso quería creer. Si ella estaba muerta, murió pensando lo peor de él, murió pensando que no la amaba, que la había engañado; recordó su cara cuando apareció en su departamento, la mirada de horror que le dirigió, pero lo que más lo impresiono fue su reencuentro, ella estaba tranquila, no lo golpeo, ni siquiera discutió, parecía haberlo aceptado y eso era lo que más le asustaba.
Que ella no creyera en su amor hacía ella, sabía que había cometido un error, pero él nunca ha dejado de amarla, su mirada perdida, lo pálido de su rostro, las ojeras bajo sus bellísimos ojos solo demostraban que ella estaba vacía, justo igual que él. No le gustaba verla sufrir, ella era alegre, apasionada, brillante, magnifica, ella era sencillamente perfecta para él. Ella no podía estar muerta.
Con esto en mente pudo separarse de Shizune y con su manga limpiar el rastro de lágrimas que había en su rostro, sus ojos ahora mostraban determinación, no se daría por vencido.
-Encontrare a Sakura-chan – Shizune sonrió
-Ya te habías tardado. Pero Naruto, primero tienes que hacer algo con Hinata, después de todo es tu hijo el que lleva en su vientre
-Se que tengo que hacer algo, pero no sé qué, Hiashi no deja de presionarme en que debo casarme con ella
-Debemos de conseguir algo de tiempo
-Tal vez Kakashi-sensei pueda ayudarme
-Él está muy ocupado con la aldea, ahora que hemos sido atacados y sin saber quién fue busca renovar todos los contratos con las demás aldeas
-Tal vez Sasuke como líder de su clan pueda ayudarme, puedo hablar con los demás y pedir que…
-No creo que eso funcione, porque no la llevas a vivir contigo – Naruto la miro sorprendido y dispuesto a replicar – Deja que termine, si ustedes dos viven juntos, puedes atrasar el matrimonio diciendo que Hinata está muy débil. Así tendrás tiempo y Hinata no se hará daño.
La idea era muy buena, pero Naruto tendría que pasar tiempo con ella.
-Podría pedirte que vinieras conmigo, no hay ningún herido por ahora, así no estaría solo con ella
-Bueno, ya que Kakashi me puso a cuidarla por órdenes de Hiashi no vero porque no - Sonrió cuando vio que Naruto estaba feliz por la respuesta – Cuando Hinata este más estable podremos ir a tu departamento
-Yo se lo comunicare a Hiashi
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Llego el momento en que Hinata podía irse con Naruto, estaba muy contenta de que por fin estarían juntos, salvo Shizune, pero entendía que alguien tenía que cuidarla, agradeció mucho que Hiashi le negara a su hermana ir con ella, podía visitarla sí, pero no podía quedarse. Esto, porque su padre pensaba que así Naruto empezaría a tener lazos más fuertes con su hija, pronto ellos se casarían y quien sabe, quisa con el tiempo tendrían más hijos.
Al llegar al departamento que Naruto alquilaba pues el otro fue destruido, Hinata lo imagino como el comienzo de su vida de casada, no podía hacer muchas cosas por su salud, pero estaba segura de que Naruto la amaría más con el tiempo compartido.
-Naruto-kun, ¿cuál es nuestro cuarto?
-No podemos estar juntos, tu salud es primero – Dijo cargando las maletas y llevándolas a un cuarto, gracias a sus ahorros podía costarse un departamento con tres cuartos, así estaría lo más separado posible de Hinata.
-Naruto-kun, ¿tú cuarto es el de al lado?
-No, ese es de Shizune, ella debe estar cercas por si algo sucede, el mío se encuentra al final -Dijo señalando el cuarto más alejado – Hay un baño dentro del cuarto para que no tengas que salir
Eso sonaba más a una prisión que a un departamento de comprometidos, pero no le importo tanto. Ya tendría tiempo después para que ella y Naruto estuvieran juntos. Por ahora tendría que adaptarse y comportarse.
Al entrar al cuarto este era espacioso, la cama era individual, había dos mesas de cama a cada lado, dos sillas pegadas a la pared, tenía una ventana grande por donde mirar.
-Hay una televisión para que no te aburras tanto
-Naruto-kun, ¿Podrías dejarme sola?
El que Hinata le pidiera salir le sorprendió un poco, pero no lo pensaría demasiado, no cuando Hiashi ya le había quitado los ojos de encima, ahora podría pedirle a Kakashi que lo dejo buscar a Sakura. Al llegar Shizune e instalarla se dirigió con Kakashi.
La torre Hokage fue la primera en construirse al tocar la puerta, Kakashi y Sai estaban juntos.
-Kakashi- sensei, Sai – dijo a modo de saludo
-Naruto-kun, hace mucho tiempo que no nos vemos y por tu apariencia debo de suponer que no te encuentras muy bien – Naruto sabía que Sai no lo decía como ofensa, pero así lo sintió él
-Naruto, a qué se debe tu visita
-Hmm, si, bueno, quería saber si podía salir de la aldea por un tiempo – tanto a Kakashi como a Sai la noticia no les cayó de sorpresa, pero Kakashi no podía dejar que Naruto se fuera de la aldea
-Se lo que pasa Naruto, sé que quieres buscar a Sakura, ya tengo a Sasuke y Sai cubriendo varias zonas, lamentablemente al salir Sasuke tú tienes que quedarte aquí, no pueden salir de la aldea dos de mis mejores ninjas. Se que la respuesta no es de tu agrado, pero es la única que puedo darte.
-Eso es injusto Kakashi-sensei yo…
-Más injusto que engañar a Sakura, no lo creo – Sasuke había entrado en el momento perfecto – Kakashi, he recorrido Suna y no hay rastros de Sakura o Neji
-Iras de aldea en aldea, trata de conseguir cualquier pista que pueda ayudarnos, ¿has sabido algo acerca de quién nos atacó?
-No, investigue Suna y sus alrededores, pero nadie sabe nada, puede que este en otra dimensión
-Eso solo haría más difíciles las cosas – exclamo Sai
-Aun así, quiero que sigas investigando, es posible que alguien sepa algo o que tengas aquí algún refugio, si es de otra dimensión podemos empezar a investigar cómo encontrarlos. Por hoy quedaras aquí Sasuke, mañana partes, y quiero que te mantengas comunicado conmigo. Sai quiero que informes de esto a Shikamaru que reúna un equipo y empiecen a investigar.
Naruto que no había dicho ni una palabra salió cuando Sasuke se retiraba.
-Espiar no se te da bien Naruto
-No estoy espiándote, quiero hablar contigo – Este asintió y caminaron a lo que era el campo de entrenamiento número siete
-¿Crees que ella este bien? – dijo sentándose en el patio sin recibir ninguna respuesta – Sigo sin entender cómo fue que todo esto paso, le iba a proponer matrimonio ¿sabes?, lo habíamos hablado últimamente y creí que ya era el momento, el día en que te negaste a ir a mi casa fue cuando se lo comente a los demás, quería que fuera perfecto así que pedí su ayudar, creo que de haber estado tú ahí, nada de esto hubiera pasado. Me encontraba algo tomado y me pareció oler el perfume de Sakura-chan, de inmediato le dije a todos que se fueran, quería estar a solas con ella, después de que subí a mi habitación no recuerdo mucho, Kurama me dice que él se sentía extraño y al igual que yo no puede recordar nada, pero estoy seguro de que era Sakura, solo ella… Ya no importa mucho ¿verdad?
Pasaron unos minutos hasta que Sasuke decidió hablar.
-Tenía mi sharingan activo cuando lo de Sakura paso, no están muertos, los transporto a otro lugar, solo falta descubrir a donde – al terminar de hablar Sasuke se dio la media vuelta y empezó su camino
-Me avisaras, ¿cierto Sasuke? – Sasuke se detuvo por un momento y después siguió su camino.
Mientras tanto Naruto se quedó ahí hasta que oscureció. Ahora una cosa era clara, Sakura estaba viva, solo tenía que encontrarla y descifrar lo que paso con Hinata. Con nuevas esperanzas Naruto se dirigió a donde vivía por ahora, tenía que ser cuidadoso de ahora en adelante. Hinata escondía algo y el descubriría que.
