Capítulo 10
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-Sakura, ¿quieres fresas?
-No, aún tenemos
Sakura y Neji caminaban por el mercado. Desde aquel abrazo, la relación que mantenían se fortaleció, y al menos una vez a la semana iban al mercado o centro a hacer compras.
Ella ya estaba en su séptimo mes de embarazo, y con la venta de pastillas y sus cuidados a Shina podía solventar sus gastos. La señora Okisha era una de las más ricas de la Isla, y estaba muy agradecida con Sakura, por lo que no escatimaba en gastos por ayudar a su hija.
Ya era más de medio día y sol estaba más fuerte.
-Neji, regresemos a casa
Regresemos a casa, desde el último mes Neji ya estaba más que acostumbrado a esta frase, se sentía bien tener un hogar a donde llegar.
Con las nuevas restauraciones de la casa, está ya parecía un hogar, habían decidido agrandarla, y ya no era tan pequeña como antes, el piso de arriba aún lo estaban construyendo, en las tardes cuando Neji regresaba ambos se encargaban de hacer lo que faltaba.
Por la humedad en el piso de arriba tanto Neji como Sakura tenían que dormir juntos en el nuevo cuarto que acababan de terminar. El cuarto no era tan grande, estaba pensado que fuera el estudio de Sakura, por lo que apenas cabían las dos camas.
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Al llegar a casa ambos se dirigieron a la cocina a acomodar las compras.
-Neji, ¿quieres tomar el té afuera?
Otra de las cosas que le gustaban a Neji, era tomar el té con Sakura, en Konoha, tenía que hacerlo con su tío y primas, Hiashi aprovechaba el tiempo para hablar del clan, y de cómo iban progresando Hinata y Hanabi.
Y ahora que lo pensaba, su tío solía ya no invitarlo a tomar el té; realmente no le importaba, pero después de dos meses, empezó a sospechar si hablaba algo de la rama secundaria con sus primas.
Desde que ya no tenía el sello, Hiashi se volvía algo receloso respecto a él, siempre tenía que estar acompañado y casi nunca lo dejaban ir a misiones solo. Cuando Kakashi le pregunto si podía acompañar a Sakura acepto de inmediato, la respetaba mucho como para negarse.
Cuando su tío se enteró le dijo que él no podía ir de misión con ella, que tenía que quedarse. A Neji le resultó extraño, pues de la puerta para afuera Sakura era casi un Dios para los Hyuga, pero de la puerta para adentro no se hablaba de ella.
-Neji, ¿en qué piensas?
-No pensaba en nada
-Claro, ¿y voy a creerte? Todo el día te las has pasado más callado de lo usual
-No soy un gran conversador
-Claro que lo eres
-¿Enserio Haruno?
-Te he dicho que no me llames por mi apellido -se frotó los brazos – me pones los pelos de punta cuando lo haces
-Es tu apellido ¿por qué habría de no hacerlo?
-Te acabo de dar una razón
-Bueno Haruno, esa razón a mí no me afecta
-¡Basta!
La risa de Neji hizo que ella se alterara, últimamente se había fijado más en él, en su caminar, en su manera educada de comer. En como dejaba hecha su cama y la ayudaba a ella para que no hiciera muchos esfuerzos.
Pero fue en un lugar, donde se sintió más extraña.
-Neji, ven, el bebé se está moviendo
Ambos estaban de pie, Sakura había tomado su mano y la había colocado en su vientre, Neji sintió como el vientre de Sakura se movía, iba a retirar su mano, pero ella coloco ambas encima de la mano de él.
Neji la observo, su vestido azul claro le llegaba a los tobillos, era de tirantes y se ajustaba a su creciente busto, encima llevaba un suéter gris abierto, su cabello largo volaba de vez en cuando por el viento. Ella mantenía sus ojos cerrados capturando el momento.
Él también lo hacía, la capturaba y la guardaba a ella.
Cuando Sakura abrió los ojos, no pudo apartar la mirada de Neji. Ni siquiera se había dado cuenta que estaban tan cerca, sus manos se apartaron de él y ahora estaban en su pecho, podía sentir sus latidos, eran relajantes.
En lugar de una mano en el vientre de Sakura, ahora ambas manos estaban en su cintura, atrayéndola más a él.
¿Desde cuándo Sakura era tan Hermosa?
Sakura agito su cabeza, si ese día la señora Toura no hubiera llegado, estaba segura de que besaría a Neji. Y eso no podía pasar, ella no podía absorber todo de Neji, él tenía derecho a vivir su vida con quien él quisiera, y ahora ella lo retenía a su lado. ¿Cuándo podría dejar de ser egoísta con las personas a su alrededor?
Llevaba un tiempo contemplándola, al principio solo observaba un punto indefinido, después cerró los ojos y se sonrojo, cuando los volvió a abrir movió desesperada la cabeza, como queriendo olvidar algo, pero fue su semblante triste el que lo saco de su escrutinio, ahora la mirada de ella estaba baja, sus manos en sus piernas aferrándose a la taza de té; algo andaba mal.
-¿Sakura?
-¿Mmm?
-¿Qué ocurre?
-Neji, ¿No te gustaría formar una familia?
-¿Una familia?
-Si, bueno. Yo, no sé qué planes tenías en Konoha, pero ahora estás atrapado aquí conmigo… Y, tú -levanto la vista- si quieres formar una familia, podrías intentarlo aquí.
-Toda la Isla nos ve como pareja
-Lo sé, y lo siento mucho, pero si es tu deseo formar una familia podríamos intentarlo
-¿Me estás proponiendo matrimonio?
-¡¿Qué?! No, yo… yo, solo digo que… que tú le gustas a Shina. Ella es muy linda.
-¿Shina?
-Si, Shina
El ambiente cambio y Sakura se dio cuenta que había sido por su comentario; pero ella no quería que Neji se quedara atado a ella.
-Neji -hablo al no tener respuesta- yo, no quiere que estés atado a mí, no te lo mereces, sé que ninguno de los dos pidió esto, pero está sucediendo y lo que menos deseo es que sientas una obligación hacía mí.
-No estoy aquí por obligación Sakura. Si bien, no pedí esto, tampoco me desagrada.
-¿Cómo?
-Cuando me salvaste de morir y mi sello desapareció deje de formar parte de la familia secundaria. Hiashi pretendía tratarme como a un hijo más, pero eso no era todo lo que él quería. Su plan siempre fue casarme con Hanabi.
-Pero ella es tu prima
-En el clan Hyuga, como muchos otros, es normal casarse entre familia, así el linaje se mantiene más puro
-Él no puede obligarte a hacer eso
-Puede
-No Neji – ahora todo su cuerpo estaba en dirección a él – es tu vida, y tú eliges lo que mejor te convenga
-Exacto – al decir esto, tomo su taza de la pequeña mesa que se encontraba en frente de ambos.
La mirada de ella formaba una interrogante, a lo que el cerro los ojos y se formó una pequeña sonrisa de burla.
-Sakura, si yo no quisiera estar aquí, no lo haría, hubiera encontrado la forma de irme o al menos dejar de estar a tu lado. Sé que, si te lo decía así no lo entenderías.
-Así que me contaste lo de Hiashi para así tener una perspectiva diferente
-Exacto
-Eso no es muy amable de tu parte
-No pretendía ser amable
-Además eres muy pretenciosos- lo dijo lo más bajo posible y pegando sus labios a la taza
-Por supuesto que sí, Sakura
Ella solo volteo la mirada y él no podía sentirse más a gusto.
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Con siete meses de embarazo Sakura seguía trabajando en el cuarto del bebé, quería que tuviera su propio espacio, aunque también sabía que no podría despegarse de él por mucho tiempo, aún no sabía lo que iba a ser, pero la espera la ponía ansiosa y quería terminar cuanto antes.
Sakura estaba arriba de una silla colocando el colgante que le había hecho a su bebé; la silla era un poco inestable, pero se creía capaz por ser ninja. Un lado del colgante quería irse de lado por lo que Sakura se inclinó más a su derecha, levantando un poco una de las patas de la silla. Al inclinarse más la silla resbaló llevándose a Sakura con ella.
Pudo ser capaz de coordinarse un poco, incluso sonrió por ello, pero al alzar la mirada Neji se encontraba cerca de la puerta, se veía agitado y su cabello volvía a su lugar original, parecía haber corrido mucho. Cuando se acercó a ella se le veía molesto, la alejo de la silla y arreglo él mismo el colgante.
-No puedes seguir haciendo esto- bajo de la silla y se sentó en ella
-No paso nada Neji, yo solo quería terminar de arreglar…
-No me interrumpas, de ahora en adelante te esperaras hasta que yo llegue
-Yo soy autosuficiente y no te necesito
-Estás embarazada Sakura- se levantó tan rápido que la silla cayo- ¿qué pasaría si caes y mueres? ¿Quién cuidaría al bebé? ¿Qué pasa si el bebé muere?
-Estás siendo dramático
-No, tú estás siendo irresponsable, tú vida ya no te pertenece
-Yo…- Entendía a lo que se refería Neji, pero ella solo quería tener todo listo a su llegada, no quería que nada le faltara a su bebé, suficiente iba a ser que le faltara un padre.
En ese momento lo entendió todo, quería todo perfecto porque su bebé no tendría un padre, ella quería llenar ese vació que Naruto no iba a cumplir. Naruto iba a ser el padre perfecto porque sabía lo que era no tener padre, iba a ser el padre perfecto, pero no para su hijo.
Tenía que contenerse, pero no sabía cómo, se abrazó a sí misma y se sorprendió cuando sintió los brazos de Neji a su alrededor. Lo abrazo de lado, tanto como su embarazo le permitía.
Dejo descansar su cabeza en su pecho y se permitió oler su aroma, dejándose llevar por tan único olor; el pecho de Neji era acogedor y el ritmo de su corazón le resultaba tan tranquilo como placentero; al cabo de unos minutos se quedó dormida abrazándolo.
Sin mayor esfuerzo Neji la cargo y la llevo a la recamara, al momento de acostarla no pudo evitar verla, lucia tan calmada, últimamente había hecho compras de más y quería acabar cuanto antes el cuarto del bebé, él intuía lo que pasaba, pero no quería comentar nada hasta que ella estuviera lista.
Preocupado por estar observando por más tiempo del debido a Sakura, se levantó de la cama y salió de la recamara. No sabía porque, pero veía a Sakura de una forma distinta, y eso le preocupaba.
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Por si no lo saben, está es mi primera historia, y hacer que los personajes se acerquen y mantengan una conexión me está costando mucho. Lamento mucho los saltos. Espero poder mejorar para que tenga una mejor lectura.
También quiero contares que ya estoy trabajando en el siguiente capítulo, y realmente espero poder subirlo pronto :)))
