Canción:
All I Want - A Day to Remember.
If it Means a Lot to You - A Day to Remember.
...
"La primera vez que se hace algo, siempre existirá un atisbo de duda y miedo, pero, si somos buenos en lo que hacemos, no importa si son diez o veinte, siempre será maravilloso."
Capítulo 15: Seamos estrellas
—Qué fastidio… —dijo Shikamaru, la estúpida fila había sido eterna y, aunque ya estaban en sus lugares, él sólo quería irse a dormir, se moría de flojera de estar ahí, ni siquiera le gustaba alguno de los artistas que se iban a presentar.
—Nara-san —dijo Matsuri, que estaba sentada a su lado, ya que Kiba y Chouji estaban al otro lado del pelinegro—. Si estás tan aburrido, ¿por qué viniste?
Él suspiró.
—Ya te lo dije, Gaara me amenazó —explicó, el primer grupo ya estaba saliendo, así que la gente comenzaba a hacer mucho ruido, él no sabía quiénes eran, pero era una banda de chicas idol muy numerosa.
La castaña frunció levemente el ceño al oír la respuesta.
—¿Con qué te amenazó?
—Eh… —el Nara miró hacia el cielo, estaba despejado, eso era bueno, quizá podía mirar las nubes—. No quieres saber, en serio —fue su respuesta, aunque solamente estaba evadiendo a la chica—. ¿Cómo le digo que Gaara descubrió que le pasé una foto de ellos dos besándose a su hermana mayor? —pensó, porque eso era lo que había sucedido, Gaara revisó el teléfono de su hermana y lo descubrió todo, supo que Shikamaru los espió, les sacó una foto y amenazó con romperle la cara, ese chico daba miedo, así que él prefirió hacer lo que le pedía, era más fácil eso a enfrentarlo, qué flojera.
—Bueno —Matsuri solamente abultó las mejillas, mirando hacia el escenario, el grupo idolabling estaba cantando uno de sus éxitos, eran un montón de chicas bailando y entonando una canción, casi unas veinte, impresionaba el hecho de que fueran tan sincronizadas y afinadas.
Shikamaru sintió su teléfono vibrar, así que lo sacó de su bolsillo, le sorprendió un poco ver un mensaje de Temari, no es que hablaran seguido desde lo de la foto.
"¿Dónde estás?"
Hizo una mueca de disgusto, ya que las luces y fuegos artificiales del escenario le dificultaban un poco la vista.
"Estoy en lo del concierto de tu hermano, ¿no vas a venir?"
Las chicas terminaron su canción y comenzaron a hablar, se presentaban una a una, haciendo poses tiernas y gestos divertidos, a lo que el público reaccionaba con risas.
"No puedo ir, mi padre me tiene vigilada, si me muevo, va a seguirme y descubrirá a Gaara. ¿Podrías grabarlo por mí? En serio quiero verlo."
—Esta mujer… —susurró para sí, en serio era un fastidio, pero suponía que podía hacerlo, así que le dio una respuesta afirmativa.
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Sakura estaba tirada en su cama, acariciando sus labios constantemente con las yemas de sus dedos, no podía creer aún lo que había sucedido, ¿acaso seguía soñando? ¿O eso realmente había pasado?
—Sasuke-kun… —de sólo recordar los besos que Sasuke le había dado, su rostro se ponía totalmente rojo, parecía una tetera a punto de hervir—. Ay, no puedo creerlo —murmuró, cubriéndose el rostro con ambas manos, para luego darse un montón de vueltas sobre su cama, lo hizo tantas veces, que se cayó de la misma.
Se levantó adolorida, sobándose la cadera.
—Me di uno bueno, qué boba —dijo entre risas, a pesar de eso, todavía estaba feliz, continuaba sintiendo el tacto suave de esos labios sobre los suyos. Se sentó sobre el piso y apoyó las manos sobre la cama, escondiendo nuevamente su rostro, esta vez, sobre el colchón.
Tenía la televisión encendida, aunque no la estaba viendo, estaban dando las noticias y comentaban sobre el inicio del concierto a beneficio de las estrellas, Sakura sabía que Sasuke estaba ahí, junto a los chicos, junto a su novio.
—Naruto… —murmuró, bajando la mirada.
Era cierto, ¿cómo podía estar tan campante después de besar a Sasuke? Él era el mejor amigo de Naruto y ella salía con Naruto, no era posible que actuara de ese modo, no podía hacerle eso al rubio, quien lo había dado todo por ella.
—Soy una idiota, idiota —se regañó, dándose un par de golpes en la cabeza, a puño cerrado, definitivamente, se los merecía con creces.
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Algo que Itachi Uchiha detestaba hacer, era quedarse en casa el fin de semana, aunque tampoco es que tuviera muchos planes, a veces se juntaba con sus amigos Shisui y Deidara, los dos eran un poco parranderos, pero lo pasaban bien juntos. Itachi, de por sí, era un poco más serio, era el típico hijo modelo, dedicado a sus estudios, a completar su carrera, ni siquiera se interesaba en las chicas, a pesar de que era sumamente popular.
—¡Hey, amigo! —escuchó que lo llamaban, entonces sintió un golpe en la espalda, ese idiota no podía saludar de manera normal.
—Shisui, hola —dijo con desgano, ciertamente, no sabía qué hacía ahí, porque había ido a un bar con su amigo—. ¿Deidara no viene? —interrogó, echando un vistazo a todos lados.
El joven de cabello negro y ojos del mismo color, frunció ligeramente los labios, como si hiciera un gesto infantil.
—¿Te cae mejor Deidara que yo? Siempre preguntas por él —se quejó.
Itachi suspiró.
—No es eso, idiota —respondió de mala gana, a veces sentía que se le estaba pegando la actitud frívola de Sasuke, porque sí, su hermano menor siempre andaba amargado—. Vamos a la barra, quiero beber algo.
Shisui asintió con la cabeza y ambos caminaron hacia la barra, pidieron un par de tragos y luego buscaron una mesa. Itachi fue el primero en beber el suyo, últimamente, no dejaba de preguntarse sobre las cosas "secretas" que hacía Sasuke, sabía que su hermano estaba haciendo algunas cosas sobre música con sus amigos, pero, a decir verdad, no tenía idea de hasta dónde había llegado ese chico con aquellas ideas.
—Te ves muy estresado, ¿ha pasado algo malo? —preguntó su mejor amigo, que, aunque parecía ser un tonto alegre, realmente era muy listo y siempre reconocía sus estados de ánimo, no por nada, se conocían desde que eran pequeños, incluso iban a la misma universidad.
—Hay algunos problemas en casa —confesó, él no solía contarle sus penurias a nadie, pero Shisui era la excepción a la regla—. Papá piensa irse un tiempo a los Estados Unidos, al principio, dijo que nos llevaría a Sasuke y a mí, pero parece ser que ahora planea irse solo, y bueno… —el azabache soltó un suspiro, antes de beber un nuevo trago de su vaso—. Sasuke está siendo muy difícil, no sé si podré con él.
—Vaya… —dijo Shisui—. No pensaba que tener un hermano menor fuese tan complicado, es decir… bueno, ya sabes.
—Es difícil cuando no tienes una madre que lo oriente —dijo encogiéndose de hombros—. Al menos yo tuve ese privilegio, pero Sasuke…
Shisui apoyó una de sus manos sobre el hombro de su amigo, mostrándole una sonrisa.
—Tranquilo, tú sabrás resolver esos problemas, eres el tipo más listo que conozco.
Itachi dibujó una leve sonrisa en sus labios y asintió con la cabeza, era cierto que sólo podía confiar en Shisui, ya que Deidara era un poco denso, también era su amigo, claro, pero era difícil contarle sus problemas.
—¿Uh? ¿Itachi? ¿Shisui?
Ambos se voltearon cuando escucharon esa voz femenina que los llamaba, encontrándose con la inesperada presencia de una preciosa chica de largo cabello castaño y ojos oscuros, la cual les sonreía a ambos, pero, especialmente al Uchiha.
—Izumi… —murmuró Itachi, no podía creer que se la encontrara en un lugar como ese, después de tanto tiempo de no verse. Lo que no notó, era el brillo en los ojos de Shisui cuando vio a Izumi, algo que no se esperaba.
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Tenten se acomodó la ropa, no le gustaba para nada usar un traje y una blusa, eran las prendas de vestir más incómodas del planeta, siempre que se movía, sentía que la blusa se le salía de entre el pantalón y se la tenía que volver a acomodar. Neji incluso le había obligado a usar una corbata, ¿acaso esto era un castigo por cómo se había comportado anoche?
—Juro que no volveré a beber en mi vida… —murmuró para sí misma, llevándose una mano a la cabeza, le dolía horrores y el hecho de estar haciendo de guardia de los camerinos de las estrellas, en medio de un concierto, no ayudaba para nada. El ruido no era tan fuerte desde donde ella estaba, pero seguía siendo insoportable.
Cerró sus ojos y soltó un suspiro, esto era muy aburrido, ¿por qué tenía que hacerlo?
—Tenten —escuchó una voz, la cual la asustó, pero cuando miró a su alrededor, no había nadie—. Tenten, responde —la voz insistió, fue ahí que la chica recordó que llevaba un radio con auricular consigo, la voz provenía de ahí.
—Ah, sí, señor —contestó, llevándose una mano a la oreja derecha, en donde llevaba el auricular—. ¿Sucede algo?
—Necesito que vayas al camerino de los chicos y los escoltes hacia el escenario, ya va a ser su turno.
—Estoy afuera de él, señor, los llevaré enseguida —su ceño se frunció levemente antes de escuchar las palabras de aprobación de Neji, que seguramente debía estar con Hinata. Se dio la media vuelta y tocó la puerta—. Chicos, ya es su turno —dijo alzando un poco su voz, para ser escuchada por ellos.
La puerta se abrió y se encontró con la mirada azul de Naruto, el guitarrista de la banda, la cual combinaba con su enorme sonrisa.
—¡Gracias, ya estamos listos! —exclamó el rubio, saliendo de ahí con su guitarra en mano.
Tenten no los conocía más que de vista, jamás había hablado con ninguno de ellos, los había visto ensayar con Hinata y le parecía que todos eran muy apuestos, aunque debía admitir que ese día lucían más guapos de lo normal, a veces le parecía que el maquillaje de los ídolos era como magia, porque ese día, los cuatro chicos parecían brillar.
Naruto, Gaara, Sasuke y Sai salieron hacia el pasillo, Tenten caminaba tras ellos, ya que era la escolta, podía notar que estaban nerviosos, les sudaban las manos y sus pasos no eran seguros, ella supuso que era algo normal, esta sería su primera presentación ante un público.
—¿Ya viste cuánta gente hay? —cuestionó Naruto a Sasuke, acercándose al escenario tras bambalinas. Había otra banda presentándose ahora, pero ya estaban por terminar, la gente estaba eufórica, ¿en serio había sido una buena idea venir a hacer esto?
—¿Estás nervioso? —Sasuke lo miró con diversión, aunque, en el fondo, él también estaba asustado.
—¡Claro que no! —exclamó el rubio—. Ni que fuera tú.
Una venita se marcó en la frente del azabache —¿Qué dijiste?
—Dejen de hacer el ridículo, me exasperan —los regañó Gaara, ajustándose las mangas de la camisa que le habían obligado a usar, no odiaba su vestuario, pero no le agradaba que fuese el más llamativo de los cuatro, eso se ganaba por ser el centro.
—No estén nerviosos, niñitos —esta vez habló Sai, mostrándoles su sonrisa falsa, cosa que fastidió a los otros tres, cuyos rostros se ensombrecieron.
—H-hey… chicos… —la joven que los acompañaba decidió tomar la palabra, comenzaba a darle miedo que esos cuatro se pusieran a pelear a mitad del concierto—. Disculpen, sé que no me conocen, pero los he visto ensayar y ustedes son realmente buenos —dijo, captando la atención de los muchachos—. No deberían discutir entre ustedes, sé que los nervios son traicioneros, pero estoy segura de que lo harán bien.
Los integrantes de la banda se quedaron todos callados, incluso Sai, el que siempre estaba tranquilo, parecía que estaba sintiendo encima la presión.
—Gracias, señorita —dijo el mayor del grupo, esta vez, sonriendo sinceramente.
—¡Sí, gracias! —lo secundó Naruto, empuñando sus dos manos, ya que llevaba la guitarra colgada al hombro—. Lo haremos increíble, ¿verdad, chicos?
Sus compañeros asintieron con la cabeza, todos sonriendo a su manera, los nervios poco a poco se iban desvaneciendo y, ahora, todo lo que quedaba era la ansiedad y emoción por salir al escenario.
—¡Y ahora, les presentamos en exclusiva a una nueva banda que, estamos seguros, causará furor! —se escuchó al presentador del evento, entonces vieron que el grupo que estaba haciendo su performance, ya había terminado.
—Muy bien, es nuestra señal —dijo Gaara—. Vamos a hacerlo, chicos.
—Hagamos lo de las manos —habló Naruto, extendiendo su mano hacia el centro, pero ninguno de los chicos lo siguió—. Oh, vamos, no sean amargados.
Sai fue el primero en poner su mano sobre la de Naruto, el segundo fue Gaara, que lo hizo en medio de un suspiro de resignación y, al final, Sasuke también se unió.
—¡Vamos! —exclamó el rubio y los cuatro alzaron sus manos al aire.
Era ahora o nunca.
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Ino frunció el ceño cuando escuchó las palabras de su novio del otro lado del teléfono, no podía creer lo que éste le decía.
—¿Cómo que te fuiste a un concierto sin mí? ¡Pero Kiba! —reprochaba, se suponía que ambos eran una pareja y él ni siquiera tuvo la delicadeza o la ocurrencia de invitarla.
—Perdona, vine con los chicos, no pensé que te gustaría —lo escuchó decir del otro lado—. Ino, hay mucho ruido, ¿te parece si te llamo luego?
La rubia chasqueó la lengua, en serio estaba enojada, era verdad que se sentía molesta con Kiba por lo del otro día, pero seguían siendo novios, ¿cómo podía ignorarla de ese modo?
—Claro, hablemos luego —respondió, colgando la llamada.
Se dejó caer sentada sobre su cama y encendió la televisión, estaban dando una transmisión sobre el concierto al cual había ido Kiba, decían que grandes artistas como Hinata, Shion y Strikes se iban a presentar.
—Ah, qué envidia —murmuró, abultando ligeramente sus labios.
Extrañaba un poco cómo solían ser las cosas con su novio, había comenzado esa relación con mucha ilusión, estaba muy enamorada de él, pero no conseguía entender la razón por la cual sentía que las cosas ya no eran iguales.
—¡Ino, cariño, ven a cenar! —escuchó la voz de su madre, así que se levantó de inmediato, en su casa cenaban bastante temprano, era una costumbre familiar.
Cuando se dirigió hacia la puerta de su cuarto, miró de reojo el abrigo que había prestado el otro día a Sai, se lo había entregado en la escuela el día viernes, dentro de una bolsa y ella lo dejó sobre la cómoda de su ropa, su padre nunca lo usaba, así que olvidó devolvérselo. Su expresión contrariada cambió por una suave sonrisa.
—Sai… —murmuró, aunque, al darse cuenta de ello, sintió que su rostro enrojecía por completo—. Ay, por dios, Ino, no deberías pensar en alguien que no es tu novio —se dijo en tono de regaño.
Abrió la puerta, apagó la luz de su habitación y salió.
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—¿En dónde estás estudiando ahora, Izumi? —preguntó Shisui, estaba sentado junto a la hermosa castaña, ambos charlaban alegremente y se contaban cosas sobre su vida, luego de no haberse visto durante varios años.
—Estoy estudiando medicina en Jikei —respondió Izumi, sonriendo alegremente.
Ella y su amiga habían salido juntas para pasar un buen rato, todavía era algo temprano, pero habían ido a un bar que funcionaba por la tarde. Se había llevado una enorme sorpresa al encontrarse con Itachi y Shisui, se sentía demasiado afortunada, hacía mucho tiempo que quería volver a ver a Itachi.
—¡Oh, eso es genial! —Shisui continuó hablando animado, estaba acaparando por completo a Izumi, aunque ella no dejaba de mirar a Itachi, quería hablar con él, pero no se atrevía, le daba demasiada vergüenza.
La amiga de Izumi, que conocía su gusto por el azabache, no dudó en intervenir.
—Shisui-san, ¿por qué no me acompañas a pedir algo más de beber? —dijo con una amble sonrisa, notando que el otro fruncía levemente el ceño, pero como no quería ser grosero, asintió con la cabeza y se puso de pie.
—Regreso enseguida —le dijo a la castaña, guiñándole un ojo, era demasiado evidente que se le caía la baba por esa chica.
—Así que medicina en Jikei —dijo Itachi, una vez que los otros dos se alejaron y los dejaron a solas. Su vaso todavía tenía un poco de líquido, así que lo alzó y bebió un poco—. Es una gran universidad, me alegra por ti.
Izumi bajó la mirada, no tenía idea que estar "a solas" con Itachi fuese a ponerla tan nerviosa, incluso había sido capaz de añadirlo en las redes sociales, pero ahora no lograba abrir la boca para hablar con él.
—G-gracias —contestó, cerrando los ojos y reprendiéndose mentalmente—. Estúpida, no tartamudees —pensó—. ¿Y tú qué haces, Itachi? —quiso saber, intentando mantener la compostura.
—Estoy en cuarto año de finanzas en la universidad de Tokyo —dijo el Uchiha—. Es la carrera soñada de mi padre —añadió.
La chica frunció ligeramente el ceño.
—¿No te gusta lo que estudias?
—Al inicio no —dijo con tranquilidad, encogiéndose de hombros—. Pero creo que le he cogido el gusto después de un tiempo, puede que suene aburrido, pero en realidad es bastante interesante.
—Eso es genial —Izumi esbozó una gran y dulce sonrisa, la cual captó toda la atención del azabache, ella era tan bonita, incluso si él no mostraba ningún signo de que le pareciera atractiva, claro, era una persona pragmática, no podía perder el estilo.
—¿A ti te gusta lo que estudias?
Ella apoyó su codo sobre la mesa y descansó su rostro sobre su mano, sus ojos brillaban y su sonrisa le hacía lucir radiante.
—Claro, estudio lo que siempre he deseado —respondió—. Mi sueño es poder ayudar y salvar muchas vidas, quisiera ser una gran doctora que pueda llegar a sus pacientes —mientras ella hablaba, Itachi no podía apartarle la mirada, la pasión de sus palabras lo había hipnotizado por completo.
Sin darse cuenta, una sonrisa se dibujó en sus labios.
—Estoy seguro de que lo harás.
Al ver aquella sonrisa tan hermosa en el rostro de Itachi, Izumi se sonrojó como un tomate, no importaba el tiempo que había pasado sin verlo, ese chico le movía el piso tal y como cuando eran más pequeños.
—¡Regresamos! —ambos oyeron a Shisui, quien volvió a sentarse junto a la castaña, poniendo un vaso de refresco frente a ella, sobre su mesa—. Aún es temprano para que una señorita bella beba alcohol —explicó.
—Gracias, Shisui —dijo la joven, sonriéndole, aunque no pudo evitar mirar nuevamente de reojo a Itachi.
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—Querido público —dijo el presentador del concierto, que como era colaborativo, necesitaba a alguien que hiciera de intermediario, en lo que el escenario se preparaba para los distintos artistas—. Gracias por la espera, con ustedes, los chicos de Insight.
Los chicos ingresaron al escenario, sosteniendo sus instrumentos, era la primera vez que los presentaban en voz alta, utilizando su nuevo nombre.
—Pero ¿qué tiene de malo nuestro nombre? —cuestionó Naruto, estaba sentado frente a Kurenai, la mánager se mantenía de brazos cruzados y con sus ojos cerrados—. Digo, es un nombre que nos representa.
—Gender Break no es un mal nombre —dijo la mujer—. Pero es algo largo y carece de impacto, necesitan algo más corto, que vaya directo al punto.
Gaara, que solía escuchar siempre en silencio, esta vez tomó la palabra.
—También creo que sería mejor un nombre corto, nos daría una identidad más definida, nos reconocerían rápidamente y eso nos beneficiaría mucho.
—Estoy de acuerdo —Sasuke asintió con la cabeza.
Naruto sólo se cruzó de brazos, si los chicos no se oponían, él no tenía mucho para decir, después de todo, las decisiones se tomaban en conjunto.
—Entonces —Kurenai abrió sus ojos de color carmesí y miró a los cuatro muchachos—. Ustedes ya tienen un concepto, dijeron que quieren ser un grupo que llegue a los demás con su música y sus letras, que la gente se sienta identificada con ustedes, ¿no?
—Es el objetivo —dijo Sasuke—. Yo he escrito todas las letras hasta ahora y mi intención siempre ha sido reflejar un poco lo que sentimos todos, lo que también podrían estar sintiendo otras personas.
Sai, que hasta ahora se había mantenido callado, sólo oyendo las opiniones de los demás, alzó una mano para hablar.
—¿Qué les parece Insight?
Sasuke y Naruto arquearon una ceja, Kurenai le miró interesada y Gaara cerró los ojos.
—Me gusta —dijo el pelirrojo.
—¿Qué es eso? —cuestionó Naruto, que, obviamente, no entendía nada.
La manager sonrió —Un insigth es algo conocido como un punto que te lleva a la solución de un problema, es una palabra usada en marketing y publicidad, puede sonar un poco comercial, pero creo que cumple el objetivo de lo que quieren representar.
—Oh… —el rubio asintió con la cabeza, para luego mirar con sorpresa a su baterista—. ¿Cómo sabes eso, Sai?
El pelinegro sólo se encogió de hombros, sin dar una respuesta clara.
Después de posicionarse en sus lugares, Gaara en el centro, sosteniendo su guitarra roja, Naruto a su derecha, con su guitara anaranjada, Sasuke a la izquierda, llevando su bajo de color azul eléctrico y Sai al fondo, sentado junto a la batería, las luces del escenario se apagaron un momento, para luego encenderse e iluminarse, mostrando al grupo completo ya preparado.
Los cuatro podían ver a todo ese público que estaba frente a ellos, expectante de conocerlos, de escuchar su música, así que no quisieron hacerlos esperar más y la música empezó a sonar. El primer instrumento que sonó fue la guitarra de Naruto, seguida de la de Gaara, poco a poco, los cuatro fueron integrándose, hasta que el vocalista inició.
I'm always screaming my lungs out 'til my head starts spinning
Playing my songs is the way I cope with life
Won't keep my voice down
Know the words I speak are the thoughts I think out loud
A pesar de que eran unos totales desconocidos y de que nadie había oído esa canción antes, el público rápidamente se sintió entusiasmado, la canción tenía un ritmo pegajoso, los chicos tocaban muy bien y el vocalista era increíble.
I like to keep things honest
I'm a safe bet like your life's staked on it, for real
I'd hate to keep you all wondering
I'm constant like the seasons, I will never be forgotten man
Desde una de las primeras filas, Matsuri y los chicos disfrutaban de la presentación, la canción les había gustado, además, les servía como referencia para lo que iban a presentar en el club de música, así que estaban observando atentamente.
—Gaara-kun se ve tan guapo… —pensaba la chica, emocionada por ver a su novio tan feliz, porque podía notarlo en sus ojos, esa dicha de estar haciendo lo que él más amaba.
Let's leave no words unspoken
And save regrets for the broken
Will you even look back when you think of me?
Desde atrás del escenario, esperando su turno para salir, Hinata también estaba mirando a los chicos tocar, apenas estaban iniciando, pero ya lucían como si llevaran horas sobre el escenario, porque lo habían hecho suyo en un instante.
—Hinata —dijo Neji, tocándole el hombro—. No te asomes tanto o te verán.
La chica asintió con la cabeza, ella quería ver a Naruto, anhelaba observar su sonrisa de felicidad, pero desde su ángulo, solamente podía ver su espalda.
All I want is a place to call my own
To mend the hearts of everyone who feels alone
Whoa, you know to keep your hopes up high
And your head down low
Keep your hopes up high and your head down low
El público bailaba y vitoreaba animado a los nuevos chicos, las jóvenes presentes elogiaban su aspecto, parecía que habían dado en el clavo con el estilo y la música, porque casi instantáneamente, habían ganado un montón de fans, que iban a esperar ansiosos por saber más de ellos.
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Obito detuvo sus pasos frente a la tumba de Rin, era algo tarde para visitar el cementerio, pero era domingo y ese día permanecían abiertos un rato más de lo habitual. El hombre se agacho frente a la placa que llevaba escrito el nombre de la mujer que siempre había amado, todavía le costaba creer que ella no estaría más frente a él, que no volvería a ver su sonrisa, le dolía el hecho de imaginar que ni siquiera en sus sueños, Rin podría ser suya.
—Rin… —murmuró, acariciando con la yema de sus dedos la inscripción—. Te extraño tanto…
Cerró sus ojos y se permitió recordar el día en que se conocieron, eran niños apenas, tenían doce años, pero desde el momento en que la vio, supo que ella sería la chica que amaría por siempre.
—¿Dónde se supone que quedaba esta clase? —se preguntaba el Uchiha, caminando distraídamente por el pasillo de la escuela, en lo que miraba la hoja de papel que llevaba en la mano, no lograba entender lo que estaba ahí escrito, la letra de la secretaria era horrorosa, peor que jeroglífico egipcio.
Mientras intentaba inútilmente descifrar qué rayos decía ahí, chocó contra la espalda de alguien, cayéndose al suelo. Se sobó la frente, en serio se había dado un buen golpe.
—Eso dolió mucho…
—Oye —una voz masculina y ronca lo asustó—. ¿Acaso no ves por donde vas? Mocoso idiota —cuando Obito alzó la mirada, se encontró con un chico de último año, lo supo por lo grande que era su cuerpo, parecía hasta más grande que un estudiante de preparatoria, seguro que era deportista o algo así.
—Ah, yo lo lamento, no te vi —intentó disculparse, pero ese sujeto no parecía tener un buen temperamento y lo agarró del cuello de la camisa con fuerza, levantándolo del suelo—. O-oye, te digo que no fue intencional —dijo nervioso, una gotita de sudor frío le recorrió la sien, ¿por qué siempre se metía en problemas como ese?
—No me importa, me golpeaste y ahora vas a pagar con lo mismo —el chico apretó su puño, dispuesto a darle en la cara a Obito con él, pero justo cuando estaba por estampárselo en el rostro, sintió el golpe de algo contra su espalda.
Cuando miró hacia atrás, vio que una chica con expresión ruda le había lanzado su bolso, tenía el cabello castaño y corto, no lucía nada femenina, pero no era fea.
—¿Qué te pasa, niña? —cuestionó furioso, soltando a Obito, que cayó sentado sobre el piso—. ¿Acaso también quieres que te golpee?
La chiquilla solamente lo miró con seriedad, para luego sacarle la lengua.
—No le tengo miedo a un matón como tú, sólo te aprovechas de los más débiles porque nadie quiere ser tu amigo.
—¿Qué dijiste? —el grandulón empuñó sus dos manos, se abalanzó contra la niña, pero era tan grande, que a ella no le costó deslizarse entre sus piernas, aprovechando de darle una patada en la canilla.
Obito observó con sorpresa su accionar, entonces ella levantó su bolso del piso, lo tomó de la mano y lo hizo levantar nuevamente.
—¡Vámonos! —dijo sonriente, mientras tiraba del chico de cabello azabache, el cual se sonrojó al ver lo bonita que era, ambos corrieron hasta perderse de la vista del idiota ese, deteniéndose detrás del hueco de unas escaleras, el cual los escondía perfectamente—. Uff, eso fue peligroso.
Él no podía dejar de verla, ella en serio lo había salvado de recibir una golpiza, no le tenia miedo a ese chico grande, era la niña más valiente que había visto en toda su vida.
—G-gracias —dijo avergonzado, llevándose una mano a la nuca, mientras sus mejillas se coloreaban de rojo—. No tenías que haberte arriesgado así, pero estoy muy agradecido.
La castaña lo miró entonces, para luego sonreírle ampliamente.
—No fue nada, odio a los abusivos —respondió—. Me llamo Rin, ¿tú cómo te llamas?
—O-Obito —contestó el avergonzado niño—. Soy Obito Uchiha.
Sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando recibió una llamada a su celular, no pensaba responder, pero al ver quién era la persona que lo buscaba, no dudó en atenderle.
—Kabuto —dijo con seriedad, todavía estaba sentado frente a la tumba de Rin, pero su expresión de tristeza había sido reemplazada por una de frialdad—. Oh, ¿en serio? Eres más eficiente de lo que creí, está bien, te veo mañana en mi oficina.
Después de terminar su llamada, volvió a mirar a la tumba de Rin, puso un par de flores nuevas sobre la misma y sonrió con cierta malicia.
—No te preocupes, Rin, pronto me vengaré de Kakashi por lo que te hizo —murmuró, poniéndose de pie. Se llevó una mano a la cicatriz de su cara; eso también era culpa de Kakashi, pero ese imbécil pronto pagaría todo el daño que hizo, muy pronto.
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Los chicos ya habían cantado su segunda canción y se habían apropiado totalmente del escenario, ninguno de ellos podía creer lo increíble que se sentía esto, estar frente al público, oírlos emocionarse por ellos, incluso si eran desconocidos, estaban recibiendo una respuesta maravillosa.
—Muchas gracias a todos por su recibimiento —dijo Gaara, tomando el micrófono entre sus manos y dejando que su guitarra colgara de su cuello y hombro—. De verdad estamos muy felices de estar aquí, nos alegra su recibimiento, esto es un sueño para todos nosotros —escuchó al público gritar y vitorear, aunque no era fácil para él hablar frente a la gente, lo estaba haciendo de maravilla, eso pensaban sus amigos.
Gaara buscó con la mirada a Matsuri, que estaba adelante, la encontró fácilmente, ella lucía muy emocionada y feliz, eso lo hizo sonreír como un bobo.
—Ahora nos gustaría presentar nuestra última canción —volvió a hablar, dirigiéndole una mirada a Naruto, que tenía su propio micrófono, ya que él y Sasuke hacían los coros.
—Es una lástima que ya tengamos que despedirnos —dijo el rubio, que lucía mucho más eufórico que el vocalista—. Pero esperamos poder encontrarnos con todos ustedes muy pronto, ahora les dejamos nuestra última pista y esperamos que canten con nosotros cuando me vean alzar las dos manos así —añadió, levantando sus brazos hacia el cielo. Volvió a bajarlos y posicionó sus dedos sobre las cuerdas de la guitarra, comenzando a entonar la melodía.
Mientras el rubio tocaba, Gaara caminó hasta atrás del escenario y trajo consigo una silla y una guitarra acústica, se sentó y acompañó la armonía de Naruto antes de ponerse a cantar, la canción era sorpresivamente una especie de balada.
And hey, darling
I hope you're good tonight
And I know you don't feel right when I'm leaving
Cuando empezó a entonar su voz, ésta era mucho más suave y relajada, pero continuaba siendo profunda, provocando escalofríos en sus oyentes. Sus ojos permanecían fijos en los movimientos de sus dedos sobre la guitarra, en lo que Sasuke iba uniéndose poco a poco con el bajo, pero Sai permanecía en silencio, sin tocar la batería.
Yeah, I want it, but no, I don't need it
Tell me something sweet to get me by
'Cause I can't come back home 'til they're singing
La, la, la, la, la, la, la
'Til everyone is singing
Sai comenzó a tocar los platillos, lo hacía de forma suave, sin perder el ritmo de sus compañeros, mientras los instrumentos armonizaban con la voz del cantante, que antes de entrar al coro de la canción, volvió a buscar a su novia entre el público, asegurándose de que ella entendiera que esas palabras iban dirigidas a ella.
If you can wait 'til I get home
Then I swear to you
That we can make this last
La, la, la
If you can wait 'til I get home
Then I swear, come tomorrow
This will all be in our past
Well, it might be for the best
Matsuri se sonrojó como una boba cuando entendió que esa letra se la estaba dedicando Gaara, que parecía que se había saltado todo el espacio entre ellos y ahora estuvieran justo frente a frente, mientras él le pedía que lo esperara, que una vez que ellos lograran su sueño de ser famosos, nada ni nadie podría separarla de su lado.
—Oh, Gaara-kun… —murmuró, llevándose sus dos manos al pecho, estaba muy conmovida por eso.
Pero no pudo quedarse demasiado con esa sensación, antes de que el coro de la canción terminara, todos vieron que la famosísima Hinata Hyûga caminaba desde atrás del escenario, parándose a un lado de Gaara, aunque le echó una indescifrable mirada a Naruto antes de eso.
Hinata sostuvo el micrófono que tenía en su mano derecha y empezó a cantar, su voz era siempre dulce y afinada, deleitando los oídos de los sorprendidos oyentes.
And hey, sweetie
Well I need you here tonight
And I know that you don't wanna be leaving me
Mientras entonaba, volvió a ver de reojo a Naruto, pero luego se agachó junto a Gaara, para estar a su altura, actuando como si le cantara a él, pues era así la performance que habían practicado.
Yeah, you want it, but I can't help that
I just feel complete when you're by my side
But I know you can't come home till they're singing
La la la la la la la
Gaara cantó la siguiente línea antes de llegar al coro.
Till everyone is singing
La la la la la la la
Naruto no pudo evitar sentirse un poco celoso cuando Gaara también miró a Hinata y le sonrió como si fueran novios, aunque no debía permitir que eso lo desconcentrara, además, él no era el único que se sintió así, porque detrás de bambalinas, Toneri sentía que explotaría en cualquier momento. ¿Cómo es que ese chico tenía tanta química con su Hinata? Además, él llevaba tiempo queriendo cantar con ella, pero ese pelirrojo lo había conseguido sin ningún esfuerzo.
If you can wait till I get home -I get home-
Then I swear to you that we can make this last
If you can wait till I get home
Then I swear come tomorrow
This will all be in our past
Well it might be for the best
Hinata volvió a tomar el micrófono, poniéndose de pie.
I know you can't give me what I need
And even though you mean so much to me
I can't wait through everything
Gaara dejó la guitarra a un lado y se levantó también, era su turno nuevamente, así que sacó el micrófono del pedestal y miró a Hinata.
Is this really happening?
Después de la línea anterior, por fin la batería entró de lleno en la canción, se sintió cómo subía el volumen de las voces y de los instrumentos.
I swear I'll never be happy again
And don't you dare say we can just be friends
I'm not some boy that you can Sway
Y por fin, los dos cantaron juntos.
We knew it'd happen eventually
Naruto alzó los dos brazos e incitó al público a unirse a la canción, quienes no dudaron en corear la siguiente parte a todo pulmón, casi apagando las voces de los dos cantantes.
La la la la la la la
-Now everybody's singing-
La, la la la, la la la
-Now everybody's singing-
La la la la la la la
Las siguientes líneas fueron cantadas en conjunto por Gaara y Hinata, mientras actuaban como si fueran una pareja frente a la gente, quienes no perdieron la oportunidad de imaginar cosas, aunque solamente se trataba de una actuación propuesta por su mánager.
If you could wait till I get home
Then I swear we can make this last
If you could wait till I get home
Then I swear we can make this last
Cuando terminaron, el público estaba eufórico, Gaara y Hinata hicieron una reverencia y los chicos fueron abandonando lentamente el escenario, no sin que el rubio se despidiera emocionado. Dejaron a Hinata arriba, así que ella sonrió al público y comenzó a hablar.
—¿Cómo están todos? ¿Me extrañaron mucho? —al escuchar la respuesta positiva del público, sonrió alegremente—. Los chicos que se acaban de presentar son mis compañeros, ¿no creen que son grandiosos? Estoy segura de que los van a amar una vez que los conozcan.
Mientras ella hablaba un poco, haciendo tiempo para que prepararan su escenario, los integrantes del grupo caminaron hasta el backstage y todos soltaron un suspiro de alivio, se sentían eufóricos todavía, la adrenalina recorría sus venas, pero habían perdido todos los nervios en el escenario.
—¡Eso fue grandioso! —exclamó Naruto, observando las sonrisas de sus amigos—. Ahhh, ya quiero volver a repetirlo.
—Lo haremos pronto —dijo Sasuke, quitándose el cordón del bajo para apoyarlo sobre el piso—. Sólo espera y verás.
*• - _ -•**• - _
Temari se encontraba encerrada en su habitación, después del encontrón con su padre, no había querido salir de ahí, se sentía muy abrumada y un poco asustada. Él jamás le había levantado la mano antes y, aunque no la llegó a golpear, todavía se sentía temblorosa.
Estaba mirando la televisión, cuando de repente escuchó sonar su teléfono varias veces. Lo levantó de la cama y leyó los mensajes, eran varios vídeos que le había enviado Shikamaru. Temari reprodujo el primero y vio con orgullo cómo su hermano se presentaba frente al público que había asistido a ese concierto.
—Oh, lo hace increíble —murmuró, sonriendo.
Desde que Gaara era muy pequeño, Temari siempre supo que el sueño de su hermano era cantar, desde que lo escuchó por primera vez; él sólo era un niño con una voz blanca y pura, que poco a poco fue tomando un color único, encantador. Sus ojos se desviaron ligeramente hacia los dos amigos de su hermano, a ellos los conocía desde que eran pequeños, los tres eran inseparables, le resultaba increíble que esos chiquillos torpes que aseguraban que serían estrellas, en realidad, estaban muy cerca de cumplir ese sueño.
—¿Uhm? —Temari se distrajo del video cuando otro mensaje le llegó, también era de Shikamaru, pero era un texto.
"Espero que estés sonriendo mucho al ver a tu hermano, lo hizo muy bien y las sonrisas también te quedan bien"
No supo por qué, pero su rostro se puso rojo, la sonrisa se le borró y los latidos de su corazón se aceleraron, ¿qué había sido eso? ¿Qué le pasaba al idiota ese? Sólo era un crío, no tenía por qué hacerla sentir de ese modo.
"Lo que digas, niño, gracias por los videos"
Después de enviar el mensaje, Temari se recostó sobre su cama y cerró los ojos, todavía se sentía exaltada y no entendía por qué.
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Matsuri había ido nuevamente al baño, así que se salió de su lugar en el concierto, dejando ahí a sus compañeros de clase, quienes se quedaron viendo el show de Hinata. Después de hacer sus necesidades y de lavarse las manos, salió confiada hacia el exterior, no había nadie más ahí, quizá una o dos chicas que estaban dentro, así que se sorprendió cuando sintió que le tomaban la muñeca.
Ni siquiera se dio cuenta en qué momento fue conducida hacia una pequeña habitación de limpieza, estaba sorprendida, hasta que vio que se trataba de Gaara, que todavía iba con el vestuario de escena puesto, lucía tan guapo, que ella no tardó en sonrojarse.
—Gaara-kun, debes dejar de hacer eso, me matarás de un susto —dijo haciendo un leve puchero, aunque éste desapareció al instante cuando él la abrazó, pues no dudó en corresponder su gesto.
—Lo siento, es que me moría por verte —Gaara la estrechó con un poco más de fuerza, el espacio en donde estaban era pequeño y ajustado, pero era mucho más acogedor de lo esperado—. Aún no puedo creer que en serio logramos cantar frente al público.
—Hinata-chan y tú cantaron muy bien —dijo Matsuri, tomando suavemente las manos del pelirrojo entre las suyas—. M-me gustó mucho la canción, Gaara-kun.
El chico dibujó una dócil sonrisa en sus labios.
—¿No te pusiste celosa? —cuestionó, notando que su novia fruncía levemente el ceño, antes de negar con la cabeza.
—Claro que no, ella es mi amiga y sé que lo que hicieron fue actuado.
—Eso me decepciona un poco —confesó Gaara, soltando un suspiro, esperaba verla celosa, le hubiese gustado conocer su reacción al respecto, aunque la chica no hizo más que reír y darle un golpecito muy leve en el hombro.
—Tonto —lo regañó.
Gaara no le dijo nada, tan sólo se quedó viendo sus labios, estaba anhelando probarlos una vez más, se le hacía agua la boca, como si se tratara de un delicioso manjar.
—Desde que nos despedimos anoche, he estado deseando besarte, no me conformo con el besito de hace rato —confesó, acorralándola contra la puerta cerrada del pequeño cuarto, en lo que notaba que las mejillas de la chica se iban poniendo de un color rojo muy fuerte, le encantaba verla avergonzada.
—P-pero… G-Gaara-kun… —Matsuri tartamudeó al sentir que su espalda chocaba contra la dura puerta y el frente de su cuerpo rozaba el torso de su novio, tenerlo de esa manera era demasiado para ella, creía que se iba a desmayar, pero ni siquiera tuvo oportunidad, Gaara simplemente la besó con intensidad, olvidándose de todo y de todos y, haciendo que ella también olvidara todo.
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Kakashi estaba viendo la televisión, no era algo que le gustara hacer, pero no tenía ningún otro panorama para el domingo por la tarde, ya incluso había terminado de programar sus clases para la semana, así que estaba realmente aburrido.
—Ah, qué pereza… —murmuró, cambiando de canal.
Estaban pasando una novela dramática, los protagonistas se habían visto envueltos en un accidente automovilístico y ahora estaban siendo llevados en una ambulancia. Kakashi frunció el ceño, siempre evadía ese tipo de programas, porque le traían malos recuerdos. Casi por instinto, se llevó una mano al ojo izquierdo que siempre solía ocultar, el dolor fantasma lo asaltó, así que no tardó en cambiar nuevamente el canal.
—Demonios…
En su mente, la imagen de los ojos llenos de lágrimas de su esposa Rin lo atormentó como no lo hacía hace tiempo, ella lo miraba con dolor y tristeza y, detrás de ella, su mejor amigo lo observaba con odio, reproche y decepción; Obito. Cerró los dos ojos con fuerza y apretó los puños, mientras el recuerdo de Rin, corriendo lejos de él y subiéndose a su auto, lo paralizó como si lo estuviera volviendo a vivir.
Ese fue el último día que la vio con vida.
Todo fue su culpa.
—Rin… —el nombre se escapó de sus labios con amargura y dolor, cómo ansiaba haberla detenido en ese instante.
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Los chicos se habían regresado todos a la zona de camerinos, pero Naruto se había quedado tras bambalinas para ver a Hinata cantar. Su voz dulce y aterciopelada lo relajaba, hacía que todo su malestar se fuera, era como oír cantar a un ángel. No podía entender cómo era posible que él soliera detestar aquella hermosa melodía que Hinata emitía.
Le gustaba verla sonreír sobre el escenario, bailando, animando al público, demostrando sus enormes habilidades vocales, impresionando a la gente con ese talento que desbordaba.
Y no era sólo eso, Hinata era tan linda, sus ojos, la forma de sus labios, esos que habían estado tan cerca de él durante la noche pasada. De pronto, Naruto sintió que se le apretaba el pecho, dejó de ver a Hinata por un instante y se llevó una mano a la zona del corazón, que estaba latiéndole como si fuese a explotar.
—¿Qué es esto? —volvió a sacar un poco su cabeza para observarla, Hinata comenzaba a interpretar una balada, su voz clara y firme lo hipnotizó; fue entonces que se dio cuenta de algo que era demasiado obvio como para que él o cualquiera pudiera negarlo.
Cada vez que veía a Hinata, que estaba cerca de ella, se sentía estúpidamente emocionado, siempre quería verla, incluso si no estaban cerca, se sentía celoso cuando otros chicos se le acercaban. Tendría que haberlo visto mucho antes, pero él mismo se había cegado al convencerse de que debía estar con Sakura.
—Me gusta… me gusta Hinata… —dijo en voz baja, reconociendo al fin sus sentimientos, mientras miraba hacia el piso.
Ahora lo sabía, estaba seguro de ello, pero ¿qué pensaría Hinata al respecto? ¿Acaso podía esperar que ella le correspondiera? Sólo estaba seguro de una cosa ahora, ya no podía continuar siendo novio de Sakura.
Continuará…
