Capítulo 3
Intentaba concentrarse en su tarea, pero no podía sacar de su mente a Sakura, quería estar con ella, abrazarla y besarla. Hace un mes que ya no le marcaba, tan sólo la había visto de lejos por el campus, con su nuevo grupo de amigas, en cierta forma se sintió reconfortado de no ver a ningún chico cerca de ella, aunque sabía que eso pronto cambiaría, era inevitable, tan inevitable como su relación de mentira con Hinata.
Justo ayer habían vuelto a salir, tan sólo fueron a comer a un restaurante, después caminaron en completo silencio y por último una visita al parque. Cuando estuvieron ahí sentados, viendo sólo el paisaje, decidió darle un poco de emoción a la situación por el bien de ambos. Llamó la atención de Hinata llamándola por su nombre, la chica volteó y sin previo aviso la tomó por detrás de la nuca y la besó.
No sintió nada. Fue un beso sin chispa, sin emoción, sin nada. El intentó mejorarlo pero Hinata se había quedado estática. ¿Qué sería de ambos si llegaban a casarse?, o peor si tenían que llegar a tener relaciones, le aterraba, porque de verdad Hinata no lograba despertar ningún sentimiento hacía él.
Shikamaru le había intentado dar ánimos, alegando que tal vez con el tiempo, todo se volvería costumbre y algunos sentimiento de desarrollarían conforme el tiempo, pero no creía poder hacerlo, Hinata no hablaba con él, era en extremo callada, ya habían tenido cerca de ocho citas y ni siquiera sabía cuál era su color favorito. En la última ocasión Hinata le dio unas galletas con la forma de su rostro, que por cierto le había parecido perturbadoras, aunque sabía que si Sakura hubiera hecho algo como aquello, seguro lo hubiera encontrado adorable.
Después de recordar aquella situación, sintió una punzada en el estómago pero su atención se desvió al escuchar el timbre de la casa. De no ser tan flojo se hubiera levantado de inmediato, pero decidió que dejar que Sasuke saliera abrir.
Sonó nuevamente el timbre, pero nadie salía de la habitación de él, tal vez no estaba. Unos segundos después, escuchó como insertaban una llave en la cerradura y abrían la puerta, fue hasta ese momento en que se dignó a levantarse, seguramente Sasuke había olvidado su llave.
Al asomarse por su cuarto, visualizó una figura en el pasillo que se aproximaba a la sala, no era Sasuke. El hombre que acercaba tenía un cuerpo más corpulento, el cabello sujeto con una coleta y tenía un flequillo de lado, bastante largo, ya que cubría parte de su ojo derecho.
-Tú debes ser Naruto-dijo el hombre con una sonrisa que parecía ser cálida pero aun así causó escalofríos Naruto.
Su voz era grave e imponte, haciéndole justicia a su físico de hombre alto, fornido y respetable. De alguien a quien no querrías molestar.
-Ya no debes recordarme, soy Madara Uchiha, el padre de Sasuke.
Ya había descifrado la identidad del sujeto, cuando lo tuvo cerca y pudo ver su rostro, era ver a un Sasuke en adulto, excepto por los ojos, los de Sasuke eran las grandes y penetrantes.
-Mucho gusto-contestó sonriendo y rascando su cabella, un gesto que denotaba su nerviosismo.
-¿Mi hijo está en casa?
-No lo…-
-Aquí estoy.
De la nada apareció Sasuke a su lado, ocasionado que el vello de la nuca se le erizara. La atmosfera se había tornado frívola de un momento a otro, estaba considerando seriamente mudarse. Este era su segundo encuentro con Sasuke en la casa y estaba resultando tan escalofriante como el primero.
-Si nos disculpas Naruto, quisiera hablar con mi hijo en privado- el señor Uchiha, tomó a Sasuke por la espalda y ambos se dirigieron a la habitación de este, cerrando la puerta detrás de ellos.
Volvió a su habitación y se juró a sí mismo que se concentraría en su tarea, pero apenas habían pasado cinco minutos, cuando escuchó un golpe. Se levantó sobresaltado y salió enseguida para ver que sucedía. La puerta de Sasuke continuaba cerrada y hubiera regresado a sus deberes cuando de pronto comenzaron los gritos.
-¡¿Por qué es tan difícil para ti?!
Esa era la voz del señor Uchiha, se escuchaba furioso y parecía no importarle que alguien lo escuchara. Volvió a escuchar otro golpe, así que decidió acercarse. Ya estando más cerca, no tardó en descifrar que ese golpe no había sido de un objeto cayendo, sino de una persona golpeando a otra, al menos eso pensó.
Después de eso, se escuchó una risa. Ni supo en que momento pero estaba de pie junto al muro de la puerta de Sasuke, con el afán de escuchar lo que sucedía. ¿Pero que se supone que haría si los golpes continuaba?, ¿llamar a la policía?, ¿acaso ellos lograrían hacer algo al padre de Sasuke, con el poder que debía poseer?
-¿Por qué te interesa tanto? Tienes un hijo estrella, que puede manejar la empresa incluso mejor que tú-dijo Sasuke y enseguida se escuchó como estampaban algo contra la pared.
Naruto por instinto intentó abrir la cerradura, al notar que tenía el seguro puesto, se alejó un poco listo para dar una patada y tumbar la puerta. Estaba seguro que lo que había escuchado era al señor Uchiha estampando a su hijo contra la pared. Pero justo en el momento en que lo iba a hacer Sasuke gritó.
-¡Rompiste mi escritorio!
Eso lo tranquilizó un poco y decidió seguir sólo escuchando tras la puerta, muchas veces le había dicho su padre que no metiera en asuntos que no le incumbieran, así como que no espiará conversaciones ajenas, pero por ahora consideraba que lo mejor era seguir al pendiente.
-¿Decías?-dijo Madara, con voz retadora.
-Sólo explícame porque te interesa tanto que sea mejor que él. Lo normal es que pidieras que estuviera a su nivel.
-Soy tu padre, y harás lo que te exija. A partir de mañana volverá Kakashi a cuidarte, no entiendo que como te es tan difícil en una carrera tan simple.
Naruto escuchó como unos pasos se aproximaban a la puerta, así que corrió a su habitación y cerró la puerta con cuidado.
Cuando escuchó que la puerta principal se había cerrado. Meditó sobre si debía ver como se encontraba Sasuke, algo le decía que su padre si lo había golpeado y de ser así quería cerciorarse de que estuviera bien. Tomó valor y se dirigió de nuevo a la habitación.
Tocó a la puerta de su compañero pero no hubo respuesta alguna, volvió a hacerlo y parecía que nadie estuviera en ese cuarto.
-¡Oye!-gritó-¡Sé qué estás ahí, abre!-exigió y pudo escuchar que Sasuke caminaba hacia la puerta. Por un momento imagino que en cuanto la puerta se abriera Sasuke lo golpearía y le diría que lo dejará en paz.
La puerta se abrió unos centímetros.
-¿Qué quieres?-le dijo Sasuke con seriedad y sólo mostrando la mitad de su cara.
-Sólo quería ver que estuvieras bien-dijo tembloroso. ¿Cómo era posible que una mirada le afectara tanto?, era cinta negra por dios, no debía tenerle miedo a Sasuke, quien era un poco más delgado que él y según la información que le había compartido Shikamaru, Sasuke no sabía ningún arte marcial.
La respuesta que obtuvo fue un Sasuke que le volteó los ojos y le cerró la puerta en la cara. Se regresó a su cuarto maldiciendo entre dientes y azotó la puerta, era la primera y última vez que se preocupaba por ese idiota.
Ya se había visualizado al otro día contándole todo lo sucedido a Shikamaru, pero sus planes se esfumaron cuando a las tres de la mañana, luego a las cinco y así cada dos horas, tuvo que ir al baño. Lo que había comido con Hinata debía de haberle caído mal.
-Seguro te hizo mal la comida por ir de mala gana a tu cita-le dijo Shikamaru por teléfono.
-Cállate, además hago mi mayor esfuerzo, pero ella parece no hacer nada por mejorar la interacción entre nosotros.
-Mmmm.
Si hasta Shikamaru ya no tenía consejo alguno que darle, la situación era imposible.
-Pues, intenta salir más con ella, a ver si poco a poco se le va yendo la timidez, tal vez y hasta descubres que es una fiera en la cama-pudo escuchar cómo se burlaba de él.
-Ni eso mejoraría las cosas-dijo completamente desanimado.
Después de eso le contó lo sucedido con Sasuke y su padre. Shikamaru parecía escuchar atentamente, pues a pesar de que dijera que no le interesaba mucho, en realidad era igual o más curioso que él.
-¿Cómo estás seguro de que lo golpeó su padre?-preguntó Shikamaru cuando acabó de relatarle los hechos.
Sabía que cuando le dijera a su amigo como lo había comprobado acabaría por regañarlo-entré a su cuarto.
Después de ir al doctor por la mañana y que este le dijera que tenía una intoxicación, por lo que debía de guardar reposo unos días, lo primero que hizo fue ir hacia la habitación de Sasuke y forzar la cerradura hasta que logrará abrirla. Era bastante bueno abriendo puertas, desde niño había desarrollado es mal hábito debido a que siempre tenía curiosidad en saber que guardaban su padres bajo llave, pues albergaba la esperanza de encontrar alguna extraña reliquia familiar con poderes ocultos o algo por el estilo, obviamente nunca sucedió.
-Entré a su cuarto.
-Naruto…
Como había predicho, ahí venía el regaño de Shikamaru-sabes que no debes hacer ese tipo de cosas, además, piensa que si llegan a descubrirte no te estas metiendo con cualquier familia.
-Lo sé, pero no puedo evitarlo-dijo sin arrepentimiento-el punto es que el escritorio estaba intacto, así como toda la habitación, salvo una pared que tenía lo que parecía un magulladura causada por unos puños.
-Como dijiste, es cierto lo que dice Sasuke, su hermano Itachi es bastante bueno y si es raro que su padre este tan cabreado porque él no lo supere. Interesante sería saber porque tiene tantas esperanzas en Sasuke, tal vez…-dejó de hablar intentando meditar las cosas.
-¡¿Qué?!-le exigió Naruto al no escuchar nada
-Estoy pensando-le contestó- lo que se me ocurre, es que probablemente Itachi quiera quitarle la empresa y dejarlos en la calle a toda la familia, pero dudo mucho que con esa actitud hacia Sasuke, logre que este le ayude, al contrario es más fácil que Sasuke lo traicione. Otra opción es que Itachi esté enfermo gravemente, de algo que lo maté o pueda incapacitarlo y por eso sea necesario que Sasuke asuma ese papel.
-Suena muy dramático lo segundo.
-Lo dice el que tiene un compromiso arreglado-le recalcó.
-¿Hoy en clases, no viste si tenía algún golpe en el rostro?-preguntó Naruto bastante interesado.
-No, no es que le preste tanta atención como tú.
-¿Por qué lo dices como si tuviera algún problema mental?
-Porqué, parece que te interesa bastante y eso no es bueno, menos con alguien como tú con tendencias obsesivas. Mejor ignóralo o acabarás con él como en tus fiestas de niño, golpeándolo.
Tuvo que despedirse de su amigo, pues de pronto sintió la necesidad de volver el estómago. Corrió a encerrarse al baño. Cuando acabó de vomitar y recuraba el semblante, escuchó el cerrar de dos puertas, Sasuke había llegado a la casa, si siempre llegaba a esas horas, entonces no hacía nada divertido después de clases, tal vez se encerraba en su cuarto toda la tarde a jugar videojuegos y por eso es que sus notas no eran las que su padre quería, pero ahora que recordaba, el cuarto de Sasuke, era bastante minimalista, apenas y tenía cosas, era un tipo bastante aburrido, tal vez y solamente no era tan inteligente y se pasaba toda la tarde estudiando en un intento vano de mejorar sus notas.
Se quedó en el baño, esperando escuchar algún ruido que le diera indicios de los que hacía Sasuke, pero sólo había silencio. Desesperanzado abrió la puerta y fue cuando escuchó un golpe. Lo que faltaba, seguro su padre había vuelto y de nuevo estaban discutiendo, imaginó a un Sasuke pequeño y temeroso tratándose esconderse bajo algún mueble.
Caminó decidido hacia la habitación de él, a pesar de los dolores que sentía en estómago al hacerlo, si de verdad estaba pasando lo mismo que ayer, esta vez si iba a intervenir. Se detuvo de nuevo en el muro y escuchó detenidamente, de nuevo escuchó un golpe, el cual no parecía ser tan fuerte como el día anterior. Continuó escuchando con la mano en el estómago, de nuevo había silencio, ¿y sí Sasuke se estaba golpeando a sí mismo por ser tan idiota? De nuevo un golpe se oyó, pero cuando estaba al punto de intervenir, escuchó lo que parecía un gemido y fue cuando comprendió la situación.
Poco a poco la combinación de gemidos y golpes; que en realidad eran estocadas, se fue haciendo más audible. Si se quedó escuchando fue por capricho, si realmente se trataba de su prima, no perdería la oportunidad de burlarse de ella en cuanto la viera y si era alguna otra chica, igual lo usaría para burlarse de ella, pero su sorpresa vino, cuando cayó en cuenta que los gemidos que escuchaba solo eran masculinos y diferentes. Su malestar se fue por unos minutos, en los que se dio cuenta que Sasuke estaba teniendo relaciones con un hombre, era gay.
Decidió volver a su cuarto y que esperaría lo suficiente para ver quién era el otro implicado, pero lo cierto es que cayó dormido dos horas después y cuando volvió a despertar fue para ir de nuevo al sanitario.
Cuando despertó, escuchó que alguien que salía del apartamento, hubiera ido a ver para acabar con la curiosidad que lo estaba matando pero el dolor de su estómago era más fuerte, que su voluntad.
-¿Qué haces aquí?
Estaba sentado frente al televisor comiendo una sopa de verduras, cuando Sasuke llegó y le reclamó de su presencia con aquella pregunta. Volteó a verlo con un poco de miedo, que se esfumó al ver que en esta ocasión Sasuke se veía un poco nervioso.
- Me intoxiqué y me mandaron a casa-dijo como si nada.
-¿Desde cuándo?
Se río en su mente. Sasuke ya se había dado cuenta de su error.
-Ayer, desde temprano.
-Ya veo.
Así que ese era Sasuke sin ser intimidante, un adolescente más preocupado de que lo hayan escuchado teniendo relaciones.
Sasuke lo miró por unos momentos, sin decir nada, probablemente esperando algún comentario de él, pero al no hacerlo, se dirigió a su cuarto. Sin embargo la malicia de Naruto apareció y supo que no podía desaprovechar tan buena oportunidad.
-¿Te preocupa que te haya escuchado teniendo sexo?
Sasuke volteó con una sonrisa triunfadora- siento si tú prima y yo te importunamos.
No pudo ocultar sus emociones y una sonrisa de victoria apareció en su rostro-si mi memoria no me falla, la voz de mi prima es bastante aguda, ni grave y masculina como las que se escucharon ayer.
Los ojos de Sasuke se abrieron de par en par. Por fin algo bueno en su vida. Parecía que Sasuke intentaba mantener una semblanza amenazadora, pero sus ojos decían otra cosa, podía ver preocupación en ellos.
-Descuida, no debes temer porque te diga algo. Cómo dijiste yo tengo más que perder que tú, así que no diré nada.
Sasuke respiró profundamente-¿qué quieres a cambio de tu silencio?-le preguntó entre frustrado y enojado.
-Primero, que seas más amable-sólo vio como Sasuke giraba los ojos al escucharlo-segundo yo no diré nada si tú no dices nada de lo que yo haga y tercero, tú limpias la casa-dijo con una sonrisa enorme.
-Olvida lo último, eres un cerdo, no pienso ser tu criado.
-Bien, supongo que a tu padre le encantará saber que eres homosexual-se arrepintió en cuanto había dicho eso, pues lo dijo con un tono despectivo, algo muy impropio de él, e incluso estaba a punto de pedirle una disculpa, cuando el puño de Sasuke se estampó contra su rostro. De no haber estado tan débil le hubiera respondido el golpe.
-Eres igual de debilucho que cuando éramos niños.
Así que Sasuke si lo recordaba, sólo aparentaba lo contrario. Cuando se topó con la mirada de Sasuke pudo ver un poco de arrogancia en ellos, pero segundos después sólo había tristeza- Confórmate con la segunda y eso es todo.
-Perdón-lo dijo en serio, se sentía una basura por la forma en que le había dicho eso a Sasuke y hubiera querido decirle algo más, pero Sasuke se había levantado y se aseguró de darle una patada en el vientre al hacerlo.
-Ten cuidado con lo que haces de ahora en adelante-le dijo y se encerró en su cuarto, estampando la puerta.
Se maldijo a su mismo, ya había logrado algo contra Sasuke y lo había echado a perder, todo por intentar aparentar ser superior, lo cierto es que eso no se le daba bien, porque era algo que nunca en la vida había necesitado. Ahora que recordaba, por eso es que siempre acaba peleándose con él en sus fiestas infantiles, porque Sasuke lo veía como si fuera poca cosa y eso era algo que destetaba, además de que Sasuke había sido el único que lo había mirado de esa manera.
Se maldijo a sí mismo y luego a Sasuke, por lograr sacarlo de sus cabales tan fácilmente, además de que había logrado que sintiera la persona más débil del mundo como el mayor triunfador de la historia y por último un completo idiota, todo eso en cuestión de segundos. Sólo había otra persona que había logrado aquello y era Sakura.
Ya podía escuchar las insinuaciones de Shikamaru cuando se lo contará, pero él ya sabía la respuesta, Sasuke despertaba eso en él; porque así como Sakura era el amor de su vida, Sasuke sería la persona que más dolores de cabeza le daría. Hablaría con su padre, lo mejor sería que se mudara de aquel lugar, o tarde en temprano acabaría peleándose con él y no es que tuviera miedo de que Sasuke podría ganarle, con los golpes que le había dado hoy, notó que no tenía mucha técnica y que en su mejor estado físico le podría ganar fácilmente, pero era mejor que se controlara para evitarle problemas a su padre, Madara Uchiha podría ser muy amigo de Minato, pero en el mundo empresarial eso valía muy poco al final del día.
Hola!
Espero hayan disfrutado del capítulo :).
Muchas gracias por leer y por sus comentarios.
