Capítulo 4

Hinata fue a su apartamento. Era domingo por la mañana cuando ella tocó su timbre. Su supuesta novia se enteró de su estado de salud debido a que la había dejado plantada y cuando le mando ella un mensaje para avisarle que lo estaba esperando, tuvo que explicarle lo relacionado con su intoxicación.

Sentía que habían invadido su privacidad, pensaba que el apartamento sería su lugar para desahogarse y alejarse de la realidad pero ahora con la visita de Hinata y el mal de humor de Sasuke, ese espacio de paz se había esfumado.

La situación era muy incómoda. Se sentaron en el sofá después de saludarse y desde entonces no habían intercambiado palabra alguna. Naruto decidió romper el hielo y preguntarle cómo estaba, a lo que Hinata sólo respondió "bien" y el silencio continúo.

-No debiste venir, ya estoy mejor- dijo a manera de indirecta para que Hinata decidiera irse.

-Lo sé – dijo con timidez y sacó algo del bolso que traía con ella – te traje esto- le mostró lo que parecía un refractario con comida y se lo entregó.

Él solamente tomó el presente entre sus manos, lo examinó con extrañeza y lo abrió.

-Es sopa de verduras, la hi…ce yo misma- habló con un ligero tartamudeo.

Detestaba la sopa de verduras, de hecho odiaba todas las verduras, entendía que era un bonito gesto de parte de Hinata y que era culpa de ambos el que no se conocieran en lo más mínimo, pero sólo rogaba porque no le pidiera que se lo comiera frente de ella.

-Lo calen…tare por ti- de nuevo habló con ese tartamudeo y le quitó la sopa de las manos.

Cuando Hinata se fue hacia la cocina, Naruto maldijo en su mente. Iba a vomitar si comía de esa sopa, de verdad no quería ser un grosero, pero sentía que de decirle que odiaba las verduras o que vomitara al intentar comerlas, podría herir los sentimientos de ella y lo que menos quería era tenerla llorando sin saber cómo calmarla.

Ella regresó con la sopa en sus manos a paso lento, para evitar que está se derramará, al llegar a dónde estaba Naruto su pie tropezó con el de él y la sopa cayó sobre el pecho de su supuesto novio. Este se levantó de golpe al sentir la quemazón en su piel. Naruto reaccionó quitándose la camisa de inmediato y secándose el pecho con ella.

Respiró con alivio, no pasó a mayores sólo había sido el susto. Debido a que toda su atención se había desviado en intentar no quemarse, no se dio cuenta de que Hinata miraba a su pecho detenidamente.


Sintió un hueco en su estómago cuando se dio cuenta que había tropezado y tirado la sopa sobre Naruto, ¿por qué era tan torpe?, todo marchaba tan bien, hasta que había cometido aquel error.

Estaba por ir a buscar una toalla para ayudarlo a secarse, pero olvidó sus intenciones al ver el torso de Naruto descubierto. Siempre le había parecido atractivo por algo llevaba tiempo enamorada de él, pero ahora que lo tenía de esa forma frente a ella no pudo evitar contemplarlo, se notaba que hacia ejercicio, sus abdominales y pectorales marcados, sin dejar atrás los bíceps. No supo cómo, pero se dejó llevar cuando Naruto alzó su rostro para decirle algo y sin previo aviso colocó sus brazos detrás de la nuca de él y atrajo su rostro al de ella hasta besarlo.


Lo había tomado por sorpresa en ningún momento vio venir aquella reacción de parte de Hinata, un momento estaba intentado controlar la situación diciéndole que no se preocupará que estaba bien y al siguiente recibía un beso de su parte. En un inicio pensó en separarla de él, pero recordó que debía de corresponderle, así que cerró los ojos en un intento vano por disfrutar el beso, pero no pudo. Hinata lo besaba con desesperación, como si su supiera que él estaba deseando por terminar la acción y ella aprovechando lo más que pudiera.

Ya no pudo más, cuando Hinata metió su lengua en su boca, no pudo continuar y tuvo que darle un empujón para alejarla y terminar con su suplicio. Los brazos de Hinata estaban tan aferrados a su cuello, que esperaba no haberla lastimado cuando la empujó.

-Lo siento-se disculpó de inmediato-necesitaba respirar-dijo sonriendo para que pareciera que era cierto lo que decía.

-Yo…-de nuevo apareció la timidez de Hinata-lo siento-fue lo dijo antes de tomar sus cosas y salir corriendo por la puerta.

¿Qué demonios? , pensó mientras se jalaba el cabello con exasperación. Todo le salía mal últimamente si no tenía problemas en la escuela, era una discusión con Sasuke y si no era meter la pata con Hinata.

Una risa, se escuchó al fondo, lo sacó de sus pensamientos e hizo que volteara. Ahí, recargado sobre la barra de la cocina comiendo a mordidas lo que parecía un jitomate, estaba Sasuke, mofándose de él.

-Supongo estamos a mano-dijo refiriéndose a que al parecer había espiado todo lo sucedido entre él y Hinata.

Sasuke sólo encogió sus hombros-tu novia quería comerte y tú la rechazaste, ¿seguro que no eres gay también?-le dijo con prepotencia.

Al darse cuenta que la mirada de Sasuke estaba fija en él, su instinto lo llevó a ponerse de nuevo su playera mojada con sopa.

-No eres mi tipo ni de cerca-le dijo Sasuke al notar aquel gesto.

-Sobre eso…-rascó su cabeza debido a los nervios que estaba sintiendo-siento lo que dije el otro día.

-Me da igual-le respondió Sasuke, de nuevo encogiéndose los hombros.

-No te creo, por algo me golpeaste-le dijo con incredulidad. Sasuke sólo encogió los hombros de nuevo y eso comenzó a molestarlo -¿es lo único que sabes hacer?, encogerte de hombros.

-Simplemente no tengo ganas de desperdiciar mi energía en ti, es todo.

-Sabes…-se llevó la mano a la cien por unos segundo y luego la puso en su bolsillo-por eso es que dije esas cosas aquel día, porque tú actitud tiene algo que me saca de quicio. Yo tampoco quería compartir departamento contigo, hubiera preferido estar con mi mejor amigo que con un amargado, pero aquí estoy, sólo quiero tener una buena convivencia.

-Y un cómplice- completó Sasuke y le dio una mordida a su jitomate.

-¿Estas comiendo un jitomate?

-¿También eso te causa molestias?-le dijo con burla.

-Me da igual, solo es raro. Entonces podemos comenzar de nuevo y tener una relación normal.

-Lo que tú quieres-tiró lo que quedaba de su jitomate y caminó hacia él-es que sea tu amigo, tú cómplice y limpie tu desorden, pero sólo puedo ofrecerte lo segundo. Eres un imbécil, llorón, que sólo sabe usar la fuerza bruta para resolver sus problemas y lo más importante eres un cobarde. La empresa de tu familia pende de un hilo, y lo que te importa son tus estúpidos sentimientos por tu exnovia, cuando lo que deberías hacer es complacer a esa chica para que su padre no retire su dinero de la empresa de tu familia.

Maldito Sasuke, se preguntó si realmente era un simple mortal con dinero como había dicho Shikamaru. Había malicia en él, así como perspicacia, además de que esa mirada que helaba no podía pertenecer a una persona tonta como decían, era de alguien calculador. Demonios, por más que quisiera dejar de meterse en lo que no le importaba, Sasuke le intrigaba más con cada interacción que tenía.

-Bien, sólo lo segundo. No diré jamás nada de lo que haces ni con quien-dijo Naruto y se acercó a él, con la esperanza vana de que Sasuke no se diera cuenta de lo tenso que lograba ponerlo.

-De acuerdo, lo mismo digo, aunque fue lo primero que te dije, que me tenía sin cuidado lo que hicieras, pero que limpiaras y me dejaras en paz.

-¿Entonces es un trato?-extendió su mano, como gesto para que Sasuke la estrechara y se cerraran la promesa.

-Espera, ¿y si rompes el trato?

-Creo que lo mejor es preguntar qué pasa si tú lo rompes, tú eres el que tiene más poder aquí.

-Tienes razón-sonrió Sasuke con orgullo-bien si yo hablo puedes decirle a mi padre lo que sabes de mí.

No lo sé, parece que no te importa mucho, no me convence.

-Tómalo o déjalo, pero si tú rompes tu parte del trato, haré público que tienes problemas de erección y por eso no podías cumplirle a tu novia.

-Pensándolo bien, que sea ese el castigo para ambos-sonrió con malicia, como si realmente hubiera ganado algo.

-Bien-respondió Sasuke y estrechó su mano.


Cuando por fin pudo regresar a sus clases, tenía un montón de deberes que hacer, sin mencionar que Shikamaru lo regañó, tanto por la tontería que hizo con Hinata, como por lo que le había dicho a Sasuke.

-Le pedí perdón-dijo en modo de defensa.

-Sí, pero el daño está hecho, tal vez ya te ganaste un nuevo enemigo.

-Hablando de eso. Algo me dice que Sasuke no es un tonto como todos creen.

-Nadie lo cree tonto, sólo es normal-puntualizó Shikamaru-no es un genio como su hermano.

-Es que si hablaras con él, verías que algo esconde y eso te intrigaría, yo lo sé.

-Naruto, lo que sucede es que tu IQ es tan bajo que cualquier persona normal, te parece un genio.

-¡Oye!, le reclamó a su amigo- estoy seguro que es tan listo como tú, su mirada me lo dice, es tan aguda y siempre parece estar un paso delante de mí, excepto la vez que escuché lo que no debía.

-Estás enamorado de él-dijo burlándose- Pero dudo que sea más inteligente que yo, si lo fuera ya se hubiera deshecho de ti, o tal vez se divierte contigo, como yo.

-¿Qué quisiste decir con eso?

-Nada Naruto, y de verdad deja de enfocarte tanto en Sasuke, concéntrate en la escuela y en tu novia, que seguro le tendrás que dar una muy buena explicación, aunque tienes la ventaja de volverla loca sin camisa, ya es hora de que hagas algo que la complazca a ella, ya te demostró que si quiere algo más que un apretón de manos.

-Pero ya la besé una vez, dos, con ese intento de violación de su parte.

-No te hagas el inocente, sabes a lo que me refiero, tarde o temprano, tendrás que tener sexo con ella. Tal vez, por eso es que Hinata no dice mucho, tal vez ella es más de relaciones físicas que cursilerías.

-Lo dices como si eso fuera bueno.

-¿No lo es?

-A mí me gusta tener con quien hablar, también lo otro, me gusta tener ambas cosas.

-Tienes razón, tú no puedes estar callado por más de dos minutos.


Se le antojó un frappé así que se dirigió hacia la cafetería, iba directo a la fila, cuando en una mesa divisó una cabellera rosa, era Sakura. Su corazón empezó a latir con fuerza y decidió caminar hacia ella.

-Hola-dijo cuando estuve de pie a un lado de su antigua novia, quien al parecer estaba muy concentrada leyendo uno de sus libros.

-Naruto-fue lo que dijo Sakura un poco sobresaltada.

-Yo…he intentado hablar contigo- sonrió tímidamente al decir aquellas palabras.

-Lo sé, perdón por no responderte he estado muy ocupada-mintió.

-Entiendo-dijo captando la indirecta de que se fuera-bueno debo de irme.

Sakura le dirigió lo que parecía una sonrisa de agradecimiento y eso le partió el corazón a Naruto, como todo lo que habían tenido se había esfumado tan rápido.

-¿Cómo te va con ella?-le preguntó Sakura cuando apenas había dado unos pasos lejos de donde estaba.

Volteó, sintiendo algo cálido en su interior y sonriendo-Mal-sabía que la respuesta que daba en otra situación no debía decirse feliz, pero lo estaba, Sakura aún lo quería y aún le importaba lo que hacía.

-Lo siento, no puedo desearte que las cosas mejoren-le dijo.

-Lo entiendo y no te culpo-decidió continuar con su camino, pero conforme se iba alejando, sentía como le comenzaba a doler el pecho, hubiera deseado llegar y besar a Sakura, platicar con ella, escuchar cómo le iba y el contarle sus problemas con Sasuke, seguro ella también lo regañaría como Shikamaru y le diría que se concentrará en la escuela o rompería con él. Así era como le hubiera gustado que fuera su futuro, pero ya todo se había esfumado.

Llegó a su apartamento con la intención de encerrarse en su cuarto y llorar. Pero primero debía cerciorarse de que Sasuke no estuviera en el apartamento o seguro en otro encuentro que tuviera con él se lo echaría en cara y lo que menos quería era seguir aparentando ser tan débil frente a él.

Abrió la puerta y se encontró con una escena desagradable. Había ropa toda la sala, lo que hubiera hecho un Shikamaru era dar media vuelta y volver en dos horas, pero no era Shikamaru y él era un maldito chismoso, así que cerró la puerta con cuidado y siguió el camino de ropa.

De verdad que Sasuke lo intrigaba cada vez más, hubiera esperado encontrar ropa masculina, pero las prendas eran tanto de hombre como de mujer. Continuó caminando con cuidado y esquivando los obstáculos del suelo, estaba por acercarse a la habitación de Sasuke, cuando sus dudas se disiparon. Escuchó una voz aguda y femenina gritando extasiada el nombre de Sasuke y exigiéndole más.

Ahora lo entendía, seguro era una farsa de Sasuke, era demasiada la coincidencia que poco después que lo había escuchado estar con un hombre, ahora estuviera con una mujer, era un intento patético de cubrir su homosexualidad, lo sabía.

Los gritos continuaron escuchándose, así como las fuertes estocadas, pues se escuchaba con fuerza como la cabecera de la cama golpeaba una y otra vez la pared. Fue hasta el cuarto grito, que tuvo la revelación. Sabía con quién estaba Sasuke, esa voz la conocía, era su prima. Sintió un escalofrió al formarse en su mente la imagen de su prima con su odioso rommie, se metió a su cuarto y se puso los audífonos a todo volumen. Lo bueno de todo esto, es que había olvidado la desgracia de su vida y ahora se concentraba en intentar acabar todas sus tareas pendientes.


Después de una hora de estar escuchando música, se quitó los audífonos, sin escuchar ruido alguno. Miró su celular y descubrió que tenía un mensaje, era de su prima, ella nunca le hablaba así que de seguro se había dado cuenta de que él estaba en la casa. Le estaba preguntando que si estaba en su cuarto, decidió responderle que sí con una sonrisa maliciosa en su rostro. Pero de pronto tocaron a la puerta de su cuarto y sin previo aviso la abrieron.

-Veo que sin tu ex, no tienes vida sexual.

Ahí en el umbral de su puerta estaba su prima, de cabello pelirrojo, sus ojos eran rojos, gracias a los pupilentes que usaban, pues en realidad eran marrones. Era de estatura promedio, delgada y con el rostro ligeramente afilado. Se estaba poniendo sus lentes mientras entraba al cuarto de Naruto, por lo visto había ido con toda la intención de molestarlo.

-¿Qué te hace pensar eso?-le reclamó, intentando ocultar su vergüenza de que las palabras de su prima fueran tan ciertas.

-No le pones seguro a tu puerta, eso quiere decir que no tienes nada que ocultar.

-¿Qué quieres?-le preguntó de mala gana- ¿vienes para que te dé el informe sobre si tu prometido te pone el cuerno?

-¿Eh?-dijo extrañada-¿de qué hablas?

-Mi padre, me dijo que mi tío quería que vigilara a Sasuke por ti.

Karin giró los ojos-mi padre, se me adelanto. De hecho venía a pedirte algo parecido.

-Ya dilo, ¿Qué quieres que haga?

-Sólo que me contactes cuando haya alguna amenaza.

-¿Amenaza?-preguntó extrañado-¿cómo que te ponga el cuerno o algo?

-No. Se perfectamente que Sasuke se acuesta con alguien más, no tengo idea de si es una persona o varias y no lo culpo, es bastante bueno en lo hace…

-¡Cállate!, no quiero tener esas imágenes en la cabeza.

-Lo siento, pero es que es muy muy bueno-Karin se perdió en sus pensamientos, recordando lo que hace algunos momentos había sentido en la habitación que estaba frente a la de Naruto.

-Tal vez de crea, con los gritos que dabas.

-Perdón-dijo con una sonrisa y orgullosa-a lo que me refiero, es que me hables cuando veas una amenaza como un Sasuke enamorado, o algo que lo haga querer romper el compromiso.

-¿No te importa que te ponga el cuerno?

-Naruto-dijo seriamente- nuestro compromiso es arreglado, pocas veces nos hemos visto, sé que no le atraigo del todo. La única razón por la que no me opuse a este tipo de cosas, es por él es el demasiado atractivo, el día de mi boda y el resto de mi vida seré la enviada de todas mis amigas, por tener alguien como él como mi esposo.

-Pero es un idiota.

Karin se encogió de hombros-no me importa, mientras sepa cómo complacerme.

-¿Me estás diciendo que no quieres no te importa que nunca sienta algo por ti?

Naruto no podía creerle ni una palabra a su prima, intentaría verse como alguien fuerte, pero desde niña decía que se casaría con un hombre que la quisiera tanto como su padre la quería. Tal vez tenía la vaga esperanza de que con el tiempo Sasuke se enamorara de ella, si le daba cierta libertad y no lo sofocaba, porque si algo tenía su prima, era eso, con dos de sus exnovios era demasiado tóxica y posesiva y viendo las actitudes de Sasuke, era alguien que la mandaría con facilidad muy lejos y rompería el matrimonio.

-Estás enamorada de él-le dijo sin duda alguna.

-No, como te he dicho nos conocemos muy poco.

-A ti te basta poco para que alguien te guste, recuerdo como adorabas al pobre de Juggo, no lo dejaste en paz, hasta que te hizo caso.

-Eso fue hace tiempo, ya maduré.

Mentiras pensó Naruto.

-De acuerdo, yo te informo si observo algo parecido, pero te seré sincero tu prometido no habla mucho y cuando intercambio palabras con él sólo es para discutir. ¿De verdad quieres pasar el resto de tu vida a su lado?

-Sí. Naruto el amor es algo pasajero y sin valor. Mírate a ti, completamente enamorado de la chicha Senju y de que te sirvió, ahora estás comprometido con la boba de Hinata Hyuuga. ¿Dime de que te sirvió estar tan enamorado?, al final de las cosas fue más importante los negocios familiares que los sentimientos de un adolescente.

Se quedó sin palabras, últimamente todos parecían ser más maduros que él o al menos haber dejado ser tan idealistas y aterrizados sus pies en la tierra.

-Vigila a Sasuke pero no lo molestes, no quisiera que pensará que es de familia y me dejará.

Dicho eso, Karin se despidió y se fue del apartamento, dejando de nuevo a Naruto completamente decaído y con ganas de golpear algo. Así, que lo decidió, tomó su ropa deportiva y salió hacia el gimnasio de la escuela, necesitaba sacar su frustración de alguna manera.


Hola!

Espero les guste. Gracias por leerlo :)