Capítulo 5
Le acaba de llegar un mensaje de que él ya estaba cerca, que llegaría en unos diez minutos. Tomó sus cosas y salió corriendo, tenía que atravesar todo el campus en tan poco tiempo. Maldito, pudo haberle avisado cuando estuviera a veinte minutos, pero ya buscaría la manera de hacerlo pagar por eso.
Iba corriendo, cuando sintió que alguien lo tomó de brazo, no tuvo mucho tiempo para reaccionar, así que los libros que llevaba en el regazo, salieron volando y por suerte, él freno en el momento preciso y pudo evitar derraparse en el suelo.
-¡Perdón!
Tenía que ser esa estúpida voz, de verdad. Dirigió su mirada hasta que se encontró con esos estúpidos ojos azules. Naruto sólo servía para darle problemas, aunque a veces lo divertía un poco, debía de aceptarlo.
Naruto se había apresurado a recoger los libros que se le habían caído. Él lo hubiera hecho más rápido, pero perdió el tiempo maldiciendo. Naruto le tendió los libros y en vez de aceptarlo amablemente y darle las gracias, se los arrancó de las manos y siguió con su camino.
-¡Sasuke!-gritaba Naruto siguiéndole el paso.
¿Qué demonios quería?, si estaba viendo que él no hacia el intento de detenerse para hacerlo caso, porque se empeñaba en seguirlo. Naruto seguía gritando su nombre y haciendo que media escuela lo observara, algo que detestaba, lo que más quería era pasar desapercibido. Había llegado ya al estacionamiento y se molestó aún más, cuando vio que el otro imbécil tampoco había llegado, seguro le había jugado una broma, solo para hacerlo enojar en vano.
Se volteó hacia Naruto, frustrado y con ganas de darle un golpe -¿Qué quieres?-le dijo en tono golpeado.
-Corres demasiado rápido para ser tan enclenque.
-No es mi culpa que estés gordo-le respondió Sasuke.
-¡No soy gordo!, soy robusto, yo si tengo músculos no como tú.
-Cómo digas. ¿Qué quieres?
-Necesito preguntarte algo-habló Naruto un poco apenado.
-¿Y no podías esperar a que estuviéramos en el departamento?
-Siempre te encierras, pensé que sería más fácil aquí que importunarte después.
Claro, como si lo que hubiera hecho de gritar su nombre por toda la escuela no hubiera sido nada molesto. Lo barrió con los ojos, de poder ya se hubiera ido, pero aún no llegaban por él.
-Bien, dime que querías decirme.
-Es sobre…tu sabes…
Naruto se estaba tardando mucho en hablar, seguro le quería preguntar algo bastante vergonzoso, porque hasta la mirada la desviaba a otro lado.
-Naruto-dijo exasperado-vendrán por mí en cualquier momento, quieres apurarte-le exigió.
-¿Tienes chofer?, eres todo un junior-inmediatamente después de decir esas palabras se arrepintió, pues había recordado el día en que había escuchado a Sasuke con su padre-lo siento, olvida lo que dije.
-Como sea, sólo dime que quieres-estaba comenzando a desesperarse.
-Bueno, es sobre tú y mi prima, sé que ambos no se….tu sabes…
Naruto parecía un niño pequeño, por sus expresiones seguro quería preguntarle algo respecto al sexo, que a propósito él se aseguró de que Naruto escuchará, sólo para incomodarlo, ahora comenzaba arrepentirse sobre eso. Lo observó con severidad, esperando que Naruto entendiera que se apresurara.
-¿Cómo lo haces con Karin?-soltó de pronto.
Sasuke soltó una carcajada-como se hace normalmente, tu sabes yo la pene…
-¡No!-gritó para interrumpir a Sasuke-me refiero a cómo te puedes acostar con ella si no te gusta.
Ya lo entendía, por lo visto Naruto quería acostarse con su novia de juguete y no lograba encontrar la manera de hacerlo. No pudo evitar soltar otra carcajada, debía de aceptar que hasta ahora era el día que más se había se había reído, desde que era niño.
-Me preguntas esto, porque tienes problemas con tú novia ¿cierto?-habló con aire se superioridad. Naruto asintió-puedes ponerle una bolsa en la cabeza y aparentar que es otra persona-hizo un esfuerzo para contener la risa.
-Olvida lo que te pregunté-dijo Naruto molesto.
-Perdón-le dijo aun intentando contenerse-pero lo cierto es que pues tienes que pensar en cosas que te exciten, no hay de otra.
-¿Y cómo le haces para evitar decir el nombre de la otra persona?
Se encogió de hombros-al final no puedes dejarte llevar del todo.
De pronto un carro se estacionó detrás de Sasuke y pitó con fuerza. Sasuke se exasperó y se volteó hacia el carro. La puerta del conductor se abrió y de ella emergió un hombre peli-gris, con estatura de un metro ochenta, sus ojos eran marrón oscuro y era lo único que podía verse de su rostro, pues llevaba un cubre bocas negro encima. Naruto pensó, que debía de tratarse del mayordomo o chofer de Sasuke, seguro su padre lo tenía bastante vigilado.
-Llegas tarde-le reclamó Sasuke y Naruto pensó que era un pesado por hablarle de esa forma al pobre hombre.
-Lo siento, un embotellamiento-habló con amabilidad el hombre. Debían de pagarle demasiado para aguantar el carácter de Sasuke.
-Tsk-fue lo único que salió de la boca de Sasuke.
-Tú debes ser Naruto-habló el hombre, pareciera que estaba sonriendo debajo del cubrebocas, por cómo se observaban sus ojos, que se habían cerrado y encogido un poco- Soy Kakashi Hatake, el profesor y vigilante de Sasuke.
Ese comentario sacó de su zona de confort a Sasuke, quien volteó inmediatamente hacia el hombre y parecía que estaba a punto de golpearlo para que se callara de una buena vez. Parecía que por fin alguien ponía a Sasuke en su lugar y eso de verdad hacía muy feliz a Naruto.
-¿Vas para el departamento?, puedes venir con nosotros.
Naruto hubiera querido decirle que si solo por molestar a Sasuke, pero había quedado en salir con Hinata y debía de cumplir su promesa, aunque quisiera encontrar cualquier pretexto para decirle que no, pero ya bastante suerte había tenido con su intoxicación para no verla varios días desde el día en que lo había ido a ver a su casa.
-Gracias, pero iré hasta en la noche al departamento. Gusto en conocerte.
Llegó furioso al apartamento, en cuanto entró al cuarto aventó sus cosas a un rincón y se dejó caer en su silla.
-Sasuke-habló Kakashi-mejora tu comportamiento o te reportare con tu padre.
-¿Por qué le ofreciste que viniera con nosotros?-le preguntó enojado.
-¿A Naruto?, ¿apoco te molesta tanto?-aprovechó para quitarse el saco y aflojarse la corbata un poco.
-Es molesto-fue lo que le dijo-un imbécil, buena persona, pero molesto.
Kakashi se quitó su cubrebocas; que usaba cuando los niveles de contaminación eran muy altos, dejando al descubierto una sonrisa de incredulidad hacia Sasuke.
-¿Buena persona, has dicho?
-Sí-respondió sin darle importancia-¿por qué me miras así?
Kakashi lo miraba como si hubiera hecho algo impropio de él. Miró como este se sentó en la cama y acabo por quitarse la corbata-es increíble que tú tengas a alguien en el concepto de buena persona.
Sasuke lo miró extrañado, como si Kakashi estuviera loco-pues lo es, el muy idiota no puede tener una relación con su prometida porque aún sigue muy enamorado de su exnovia, y el día que vino mi padre casi rompe la puerta sólo por intentar ayudarme.
Kakashi se acercó a Sasuke, tomándolo del cuello de la camisa y atrayéndolo hacia él-¿Y yo soy buena persona?-dijo en casi un susurro.
Sasuke se levantó y empujó a Kakashi a la cama, donde este cayó boca arriba recargado sobre sus codos. Se colocó sobre Kakashi, colocando cada una de sus piernas a los costados de la pelvis de este – eres un pervertido-dijo y lo besó.
Sintió como la mano de Kakashi se colocaba sobre su nuca y lo jalaba con delicadeza, hasta que él se hubiera recostado y él quedara en cuatro sobre él.
-¿Sólo por ser pervertido no soy buena persona?-le preguntó en tono juguetón.
Sasuke sólo lo miró incrédulo, como diciéndole que él ya sabía bien la respuesta. Se acercó a su oído derecho y lamió su lóbulo – estás aquí, acostándote con el hijo menor de edad de tu jefe-succionó el lóbulo y lo estimuló con cortos lengüetazos.
-Tienes razón-dijo Kakashi vencido.
Cuando conoció a Sasuke, esté tenía dieciséis años. Su jefe, Madara Uchiha lo había mandado llamar para proponerle que fuera tutor de su hijo menor Sasuke, en palabras de él, el niño parecía ser una completa decepción y ya no encontraba alguna manera para lograr que este mejorara en la escuela. Al escuchar esas palabras, pensaba que Sasuke sería un típico adolescente rebelde, que usaba delineador negro, que vestía de piel y decía malas palabras, pero no. El día que conocía a Sasuke se encontró con un chico normal a simple vista, bien parecido, pero de pocas palabras.
Su siguiente sorpresa vino al ver las notas de Sasuke, no eran malas, sólo que no sobresalientes. Lo primero que hizo cuando estuvo a solas con Sasuke fue preguntarle cuales materias consideraba le costaban más trabajo, a lo que le chico le contestó que él lo evaluara en base a las notas que su padre le acaba de mostrar.
Sabía bien que su jefe le había pedido aquel trabajo, porque él ya tenía experiencia danto clases, además de que contaba con dos títulos universitarios y dos doctorados, uno en economía y otro en ingeniería aeroespacial.
Las primera lecciones, se enfocaron en revisar la tarea del menor y comentarle sus errores para que el mejorase. Según palabras de su jefe, Sasuke de pequeño parecía tener potencial para ser un prodigio, como todos los integrantes de la familia Uchiha, pero después de haberse caído de las escaleras y golpearse en la cabeza, todo había cambiado. Incluso le mandaron a hacer estudios, con el objetivo de encontrar que era lo que podría estar afectando a Sasuke, pero nunca hubo nada, los doctores le decían, que teóricamente Sasuke no había tenido daño alguno.
Tres meses después de estar con Sasuke, Kakashi podría decir que era un chico normal, con la poco regularización que él le había dado Sasuke había mejorado, sin embargo no encontraba las señales de que fuera un prodigio, tal como su jefe tanto anhelaba.
-¿Cómo ves a Sasuke?-le preguntó Madara, en una reunión que tuvieron a los cuatro meses que empezara a apoyar a Sasuke en sus estudios.
-Bien, corrigió sus errores, y ha obtenido diez en todas sus materias-hubiera querido decirle, pero eso no quiere decir que se aun genio.
-¿Crees que pueda presentar el examen para universidad el próximo mes?
Kakashi tuvo que esconder su cara de incredulidad- pero tiene apenas dieciséis, aún le faltan dos años, para presentarlo.
-Su hermano a los quince años ya estaba en Harvard, no veo porque él no pueda, ya va rezagado.
Los siguientes semanas, se la paso estudiando con Sasuke, para el examen, quien a pesar de poner de su parte, obviamente no estaba logrando el resultado deseado y era lógico, eran días lo que tenía para enseñarle dos años de preparatoria, obvio Sasuke no pasaría el examen.
-¿Qué sucederá contigo si repruebo?, ¿te correrán?
Era la primera vez que Sasuke hablaba con él, en general siempre solo le respondía con gestos o le decía, está bien, pero nada más.
-Es probable-le dijo con una sonrisa. No sabía si a Sasuke realmente le preocupaba su futuro en la empresa, pero algo en él quiso darle ese gesto para estuviera tranquilo.
Llegó el día del examen, le parecía curioso ver que Sasuke no se veía nervioso, incluso pensó que tal vez tenía un serio problema para mostrar sus emociones o que en realidad no sentía nada. No sabía si el chico parecía estar en paz o ya resignado a que no obtendría el resultado que su padre anhelaba.
Esperó hasta que Sasuke hubiera salido, no tenía porque, pero simplemente quiso hacerlo. Cuando el chico salió parecía normal, ni había ni una gota que mostrara que se encontraba desanimado o preocupado.
-¿Esperaste?-le preguntó Sasuke extrañado.
Era la primera vez que veía una expresión en el rostro de Sasuke. Tal vez lo había esperado porque sentía que Sasuke era alguien solitario y con falta de afecto.
Se encogió de hombros-tenía que ver cuál había sido el resultado-le dijo con una sonrisa-creo que fue bueno.
-¿Sabes que es probable que te corran?
-Tengo dos carreras, encontrare trabajo pronto si es el caso.
-¿Entonces no me odiarías?
Había notado cierta preocupación en el tono de Sasuke y extrañamente le había hecho sentir un hueco en su interior que decidió no indagar de qué se trataba.
-No-volvió a sonreírle y ambos se dirigieron a su auto.
Llegó el día en que le llegaban los resultados a Sasuke por correo. Había pensado en hablarle, pero antes de que pudiera marcar el número, recibió un mensaje de Sasuke.
"Supongo no lo logré :/, espero mi padre no te esté despidiendo".
Cuando vio el mensaje, estaba esperando que Madara lo llamará, pero eso no sucedió. Curioso se dirigió a la oficina de este, al llegar su secretaría le avisó de que acaba de salir y no sabía a qué hora volvería. Obviamente, supo que debía ya de saber los resultados de Sasuke y que se había dirigido a la su casa, seguro a reprenderlo, eso le preocupó, ¿Qué haría su jefe para regañar a su hijo?, esperaba que sólo gritarle. Sin pensarlo dos veces, volvió a su oficina por las llaves de auto y de la casa de los Uchiha; las cuales le habían dado para que entrara y saliera cuando lo creyera necesario.
Cuando llegó a la mansión, supo que era tarde, el auto de su jefe iba saliendo de la residencia, así que espero a que este se hubiera alejado y entró. La casa se encontraba en silencio, no se escuchaba nada, incluso dudo que Sasuke se encontrara, pero sin pensarlo se dirigió a la recamara de su alumno y entró sin tocar. Al abrir la puerta, se encontró con Sasuke frente a su espejo y sin camisa, colocándose compresas en las costillas.
Sasuke se percató de su presencia de inmediato y lo miró a través del espejo.
-Que no te sorprenda, es la rutina de mi padre, cada vez que no cumplo sus estándares-dijo Sasuke como si la golpiza que acaba de recibir fuera algo sin relevancia.
-Deberías de ir al doctor, es más, yo te llevare.
-Descuida, mi padre me golpea sólo para hacerme sentir basura, pero se asegura que no sean lo suficientemente fuertes como para causarme daño, extrañamente esta empedernido en dejarme la empresa cuando él se retire.
-¿Y es lo que quieres?
-No soy apto, y tú lo sabes.
Miró al suelo y vio la hoja del resultado hecho bola, seguro había sido Madara. La tomó y miró con detenimiento, algo no cuadraba con la hoja que tenía frente a él.
-Sasuke…esto es falso.
Sasuke sonrió, mientras seguía colocando las compresas en el lugar de los golpes que le había propinado su padre-mira, le haces honor a tus dos doctorados, no eres un completo idiota.
Fue a partir de ese momento en que conoció al verdadero Sasuke. Un chico que si era rebelde, pero no de la forma típica, si no que buscaba la manera de hacer explotar a Madara, así eso le costara que el este acabara dándole una paliza. Un chico que podía ser un completo sin vergüenza si se lo proponía.
-¿Qué te hizo notarlo?
-Un ligero error en tú edición del imagen, mira- señaló uno de los recuadros de la hoja-no lograste que estas imágenes concordaran con las otras.
Al parecer el error de Sasuke había sido en uno de los sellos de la hoja, al editarlo, había un error minúsculo que hacía que los bordes de la imagen no concordaran con los de la hoja y se viera falsificado.
-Tienes buen ojo, el error es muy minúsculo.
-¿Dónde está el original?
Sasuke se colocó una camisa y le señaló el cajón de su escritorio. Se levantó y caminó en esa dirección, cuando tuvo los resultados originales en sus manos, se quedó sorprendido, eran imposibles, esos resultados, debían de ser de alguien prodigio como su jefe tanto anhelaba.
-¿Sasuke, esto significa?
Sasuke lo miraba con una sonrisa frívola-¿que obtuve lo que mi padre tanto deseaba?, sí.
-Pero es imposible, yo estuve contigo, enseñándote las cosas y aún te fallaban cosas de los últimos años de preparatorio, o tienes muy buena suerte, o todo este tiempo has sido escondido tu intelecto de tu padre.
-Supongo que soy un chico rebelde como dice mi padre-dijo con orgullo.
-¿Por qué me mostraste con tanta facilidad estos resultados?-debía de aceptar que comenzaba a sentir un poco de miedo de Sasuke, después de todo al parecer le había visto la cara todo este tiempo.
-Sé que no le dirás a mi padre.
-¿Qué te lo asegura?, cómo dijiste de esto depende mi trabajo.
-Porque desarrollaste sentimientos por mí.
Las palabras de Sasuke lo dejaron helado, se sentía acechado y lo peor era que estaba nervioso frente a un chico de dieciséis años.
-Estás demente.
-¿Lo estoy?, lo estuve pensando todo este tiempo, al principio pensé que era un extraño instinto paternal de tu parte, pero luego veía como me observabas mientras estudiamos.
Sentía que se había petrificado, no podía negar que Sasuke le había atraído desde el momento en que lo vio, era bastante atractivo y con un aura de misterio que lo rodeaba y que era lo que más le resultaba atrayente de él, como era obvio había decido ignorar esos sentimientos e intentar cumplir con su trabajo. ¿Qué se supone que haría ahora Sasuke con esa información?
-Supongamos que es cierto lo que dices, ¿qué harías con dicha información?, la utilizarás a tu favor para evitar que le diga a tu padre de tu farsa.
-No-Sasuke caminó hacia él-se perfectamente que no hay necesidad de usarlo en tu contra.
-¿Entonces?
Sasuke se movió hacia él, lo tomó de la nuca y lo besó. Al inicio quiso alejarlo de él, pero este había puesto resistencia y sin darse cuenta, le respondió el beso. A pesar de que podía notar cierta inexperiencia de parte de Sasuke, estaba disfrutando mucho de aquel beso. Continuaron besándose hasta que se tuvieron que separar a la falta de oxígeno que ambos estaban sufriendo.
Cuando salió de la casa para volver al trabajo, estaba desconcertado. No estaba seguro de lo que había sucedido. Sasuke había planeado todo, ¿pero con qué fin?, si sólo era por rebeldía, tan simple como reprobar el examen y ya, ¿por qué aprobarlo?, acaso sólo lo había hecho para generar aquella situación del beso, porque era cierto que en ocasiones había captado a Sasuke mirarlo con detenimiento, pero de verdad había hecho tanto. No, se dijo a sí mismo, Sasuke debía de tener sus razones, si antes lo intrigaba, ahora más.
Espero hayan disfrutado del capítulo :)
