Capítulo 10

Pensó que ya estaba bien, que la herida había sanado y que había logrado generar sentimientos hacia Hinata, pero todo se había venido abajo desde el sábado. Había ido al centro comercial a comprarle un obsequio a su novia, cuando la había visto a ella con su novio.

Sakura iba saliendo del cine acompañada de su novio, un enano pelirrojo con cara de niña. Ambos iban caminando juntos, él abrazándola de la cintura mientras la besaba. Sintió una acuchillada en el pecho al verlos, se imaginó golpeando al tipejo ese y diciéndole que se alejara de ella, que era su novia y el amor de su vida, pero no podía, ya no podía reclamar nada.

Con los puños cerrados y enterrándose las uñas en las palmas de sus manos, a punto de casi lastimarse se metió a la joyería, estaba ahí para comprarle un collar a Hinata y estaba decidido a hacerlo, no podía dejar que ese tipo de situaciones lo afectara, así que respiró profundo, intentó dejar su mente en blanco y comenzó a ver los collares.

El encargado de la tienda le mostró varios modelos, lo cierto es que ni siquiera les puso atención, escogió el más brillante y de ahí el mundo a su alrededor despareció, no podía quitarse de la mente la imagen de Sakura con su novio. El encargado le estaba pidiendo su tarjeta para el pago, pero él no oía nada, estaba completamente perdido en su mente. De pronto sintió como alguien tomó su mano y eso lo obligó a salir de su trance. Fue entonces cuando volteó y se encontró con que ella estaba a su lado.

-Gracias-decía Sakura mientras tomaba la bolsa que llevaba el collar que había escogido para Hinata.

Sintió como el mundo comenzaba a darle vueltas, debía de haberse ido del centro comercial en cuento vio a Sakura, aún no podía olvidarla, aún le dolía demasiado para hacerle frente. Sakura lo tomó del brazo y lo llevó a una de las bancas. Le ayudó a sentarse y lo acompaño.

-¿Ya estas mejor?-preguntó Sakura con amabilidad.

El asintió y bajó la mirada al suelo, había sentido como una lágrima resbalaba por su mejilla, estaba a punto de romperse frente a ella, quería pedirle que se fuera pero ni para eso tenía fuerzas.

-Siempre has tenido muy buen gusto para estas cosas-dijo refiriéndose al collar-estoy segura que le gustará-le dijo con una sonrisa y de una forma tan genuina que Naruto sentía que le estaba recalcado que ella ya había seguido adelante.

-Ni siquiera me gusta ella-maldita sea, se supone que Hinata debía gustarle, que no tenía por qué decirle ese tipo de cosas a Sakura, era un claro ruego lo que le estaba haciendo.

Escuchó como Sakura respiró profundamente.

-Naruto-le dijo con firmeza y tomó el mentón de él para girar su rostro y que sus miradas de ambos se encontraran-maldita sea, a pesar de todo nunca me decepcionas, pero como quisiera que lo hicieras esta vez-le dijo con un intento patético de sonrisa y conteniéndose las lágrimas.

-¿Qué quieres decir?-preguntó Naruto con la voz quebrada.

Sakura trago saliva para evitar que la lagrimas brotaran de sus ojos- yo sabía que no podrías con una relación arreglada, eres todo lo contrario a un ser frívolo.

Tan sólo escuchar la palabra "frívolo" en su mente apareció Sasuke, y enseguida un poco de tristeza se fue de él y apareció un sentimiento de molestia, que para ese momento le vino como un gran alivio.

-Deberías hablar con tu padre, no creo que puedas seguir con esto-había seguido hablando sin darse cuenta que Naruto se había distraído pensando en la molestia de su compañero de cuarto-¿Naruto?-llamó su atención cuando lo notó completamente distraído.

-Lo siento, es que dijiste frívolo y no pude evitar recordar a Sasuke.

-¿El chico con el que vives?

-Sí, es bastante molesto a veces.

-Probablemente es porque eres muy sucio y escandaloso.

Ambos se rieron con ese comentario y pareció que con eso el alma de ambos se hubiese calmado.

-Debo de irme, pero de verdad deberías considerar hablar con tu padre, temo que esto te acabe destruyendo-le dio un abrazo y de alejó de él.


Estuvo tranquilo hasta que volvió al apartamento, pero apenas entró y escuchó los gemidos de su prima. Maldito Sasuke, podía haberle enviado un mensaje para que no volviera en una hora, así como él lo hacía cuando el llevaba a Hinata. Así que se dirigió a su cuarto, cerró la puerta con fuerza y aventó a la cama lo que había comprado para Hinata.

Hizo un intento vago por calmarse, pero fue inútil, comenzó a aventar las cosas que tenía en su carro, tenía unos carros a escala en su buro, lo aventó contra la pared, y así continuó con todo incluso con su computadora que tiró al suelo sin importarle que se dañara. Cuando ya no hubo nada más que aventar, salió de su cuarto y comenzó a aventar las cosas de la sala.

Estaba furioso, ¿por qué para todos para ser tan fácil?, Sakura ya tenía novio, Sasuke podía joderse a su prima sin problemas y además llevar su relación clandestina con su profesorsucho ese. Como lo envidiaba.

Aventaba cosas sin darse cuenta de que era lo que tiraba, de hecho varias cosas de la sala ni siquiera eran de él, pero en ese momento le importaba poco.

-¡¿Qué demonios te sucede?!

Sasuke había salido de su habitación con solo un pantalón puesto y había sostenido con fuerza su muñeca para evitar que tirara más cosas. Pero le importó poco, con su mano libre le dio un puñetazo que tiró a Sasuke y le abrió el labio y después tiró al suelo el cuadro que tenía en la mano, ocasionando que el vidrio protector y el marco se hicieran añicos. Cuando vio los vidrios en el suelo, volvió en sí, y un gran sentimiento de culpa apareció en él. Estaba por ayudar a Sasuke a levantarse cuando de la nada apareció su prima semi-vestida frente a él y dio una cachetada. Bien merecida la tenía.

-¡Demonios Naruto!, tu padre no tiene ni un centavo y te das el lujo de romper cosas ajenas-lo regañó Karin y dio otra cachetada, para después ayudar Sasuke a levantarse y llevarlo al baño a limpiarse la herida del labio- Ni se te ocurra irte-lo amenazó su prima.


Limpió el desorden que había ocasionado en la sala, tenía razón su prima no debía de haber hecho lo que hizo, en general había tirado unas figuras, que como habían caído en alfombra por suerte no se habían roto, salvó el cuadro que aventó. Lo levantó y miró la pintura, se trataba de geisha que recogía flores durante la noche y los colocaba en una canastilla. Seguro esa pintura contaba una fortuna, la examinó y se sintió aliviado al notar que parecía no haber daño, salvó el marco roto.

-Recoge eso y ven conmigo.

De la nada había aparecido su prima, vestida y con su bolso. Estaba hecha una fiera, y como no lo estaría si los había interrumpido a ella y a Sasuke. La siguió sin decir una palabra y ambos subieron al carro de ella.

Los primeros metros Karin no dijo nada, notaba que estaba furiosa.

-¿Traes la pintura verdad?-preguntó Karin sin quitar la vista del camino.

-Sí-dijo apenado, aunque sabía que ni con eso calmaría a su prima.

Karin apagó el auto, se quitó el cinturón de seguridad pero no quitó los seguros de las puertas.

-¿Qué demonios pasa contigo?

-Lo siento, me frustre, eso es todo.

-Yo también me frustró y no por eso acabo rompiendo las cosas de otros.

La miró con incredulidad, cuando su prima tenía ataques de ira, acaba rompiendo sus muñecas e incluso cosas de su padre, siempre la había considerado una loca, pero ahora que lo pensaba, tal vez era de familia, ahora él también lo había hecho.

-Está bien-dijo molesta-si lo he hecho, pero son cosas mías o de mi familia, no que tú vas y rompes cosas de un extraño.

-No es un extraño, es Sasuke.

-Da igual. Naruto-dijo con tanta seriedad y acomodándose los lentes que Naruto sintió un poco de repelús- ¿conoces la situación de la empresa de tu padre y la tuya?

-Sí, sé que está un poco mal.

-¿Un poco mal?-Karin rio después de decir eso.

-El padre de tu novia, está a nada de comprarla, están en la banca rota, no han tenido un proyecto en meses, han corrido a mucha gente. Tu padre ya hipoteco tu casa.

Naruto la miró con incredulidad, ¿en qué momento había pasado todo eso?, ¿por qué Shikamaru no le había dicho nada?

-Y por si no lo sabes, el padre del chico, cuyo cuadro acabas de romper es quien paga tu matrícula, y mi padre es quien está pagando todos tus gastos, para que puedas seguir con tu vida normal.

Miró la pintura que tenía en sus manos -¿es de Sasuke?-preguntó lleno de culpa.

-Sí y para que te sientes aún peor, esa pintura es un obsequió que le dio su madre, con quien no tiene contacto desde hace años, a veces solo le manda cartas pero el decidió ignorarlas.

-¿Cómo sabes eso?, pensé que ustedes no eran de muchas palabras.

-No lo somos-notó un poco de tristeza en las palabras de Karin-pero son observadora-la palabra que quiso usar era chismosa-a veces cuando Sasuke se mete a bañar…

-Hurgas en su cuarto-completó la oración Naruto.

-Sí. Pero el punto aquí, es que no puedes tener otro ataque de esos, como si fueras un adolescente al que le acaban de prohibir ver a su banda favorita. Vamos a arreglar eso.

Salieron de carro y entraron un local lleno de pinturas.

-Sasuke se baña muy rápido. ¿Cómo es que te da tiempo de hurgar tanto?

Karin tomó una pose demostrando lo orgullosa que estaba de ella-soy muy buena en ello, eso es todo. ¿Quieres hablar de lo que paso?

Sintió extraño, jamás pensó que acabaría entablando ese tipo de conversaciones con su prima, a quien consideraba una superficial y niña consentida. Mientras esperaban a que reparaban el cuadro, tomaron asiento y por la expresión corporal de su prima, esta estaba esperando que comenzara a hablar.

-No pude más, no consigo hacer que Hinata me guste, pensé que lo estaba logrando, pero hoy vi a Sakura con su novio y me vine abajo. Hable con ella y logré tranquilizarme, pero cuando volví al apartamento escucharlo a ustedes dos, me sacó de quicio, porque pareciera que para todos es tan fácil hacer ese tipo de cosas, Sakura ya tiene novio y el tuyo se acuesta contigo y con su supuesto profesor…-se calló de inmediato, acaba de meter la pata.

-Naruto-estaba por regañarlo de nuevo- debes de cuidar más lo que dices, no puedes estarle diciendo a cualquiera ese tipo de cosas. Descuida-dijo al notar la expresión de horror en el rostro de Naruto, yo sé que se acuesta con él-dijo con resignación.

-Perdón-no supo que más decir, el ambiente se había tornado fúnebre de un momento a otro.

-Para nadie es fácil Naruto, ni siquiera para Sasuke como tú crees. Hay ocasiones en que el termina antes de que yo lo haga, en un inicio creía que lo hacía sin que le importara, pero después noté, que realmente intentaba esforzarse, digamos que intentaba cosas nuevas que no quiero hablar contigo. Pero hay ocasiones en que dice el nombre de esa persona, por eso es que grito tan fuerte cuando estoy con él, para que si lo dice, yo no puede escucharlo o al menos el piense que no me di cuenta.

-Tu prometido es raro.

-Sólo es reservado.

-No, a veces pareciera que es un completo cabrón pero luego ahí está, pasándome la respuesta correcta en clases.

-Tiene lo suyo.

Karin lo dijo con un brillo en los ojos, que después se apagó para solo denotar tristeza. Pero tenía razón ya debía de controlar sus impulsos y más ahora que sabía que la empresa de su familia estaba tan mal.

-Un consejo, si no puedes enamorarte de Hinata, búscate un hobbie o has como Sasuke y encuentra a una persona que esté dispuesta a estar contigo a pesar de todo.

Continuaron aguardando en silencio, de pronto recordó que estaba por reprobar probabilidad de no pasar con nueve el examen, el cual estaba seguro de haber obtenido, así que reviso en su celular si ya habían subido las calificaciones al sistema. Esperó con miedo a que cargara la página y se llevó una gran sorpresa al ver la calificación, no podía creerlo, para lo que había obtenido debía de haber sacado diez en el examen y eso no era posible, le había faltado responder una ejercicio, en cualquier caso, estaba agradecido, tal vez el profesor había sido buena y le había regalado puntos.


Más tranquilo pidió a su prima que lo dejara en la universidad, lo cierto es que tenía duda sobre su nota, así que lo mejor es que pasaría a la revisión del examen, lo cual sabía que podía ser contraproducente, tal vez el profesor había calificado mal y ahora que el pidiera la revisión acabaría saliendo reprobado.

Llegó con el profesor, quien incluso lo felicitó por su excelente examen y lo dejo verlo, cuando lo tuvo entre sus manos, abrió sus ojos como platos, ese no era su examen, no era ni su letra ni sus números, pero tenía su nombre. Pensó con rapidez, ya había visto esa letra, era de Sasuke, ¿por qué últimamente lo estaba ayudando?

Dio las gracias al profesor sin decir una palabra, si el examen de Sasuke tenía su nombre, seguro el suyo tenía el de Sasuke. Se regañó a si mismo debía de controlar sus emociones, Sasuke lo había ayudado y el ahora como le pagaba, rompiendo sus cosas.

Decidió caminar por el campus, perdió cerca de una hora, hasta que decidió volver al departamento, seguro no tendría que enfrentar a Sasuke, aunque quisiera darle las gracias por la ayuda.

Estúpido Naruto, lo había ayudado, aunque la verdad lo había usado para sus fines, al menos eso quería hacerse creer y ahora tenía el labio partido, cortesía de él. ¿Qué demonios le había pasado?, cuando había salido a ver que sucedía, lo había visto completamente loco aventando las cosas que encontraba a su paso, lo cierto es que eran de su padre y le valía un comino lo que les pasará, a excepción de la pintura, que por suerte su prometida se había asegurado de volver a enmarcar.


La había encontrado un día después de que ella se fuera, en su cuarto, con una nota que nunca leyó, hasta la fecha cuando recibía cartas de ella, no las leía solo las guardaba, no tenía el valor para romperlas o tirarlas a la basura. Esa pintura le provocaba relaciones mixtas, tanto irá como tranquilidad, así que ahora si se vengaría con Naruto por lo que había hecho.

Escuchó que la puerta se abrió y la azotaron de golpe, sonrió satisfecho. Era su padre, seguro ya había recibido la noticia. Ni siquiera se levantó, tan sólo se quedó sentado con los brazos cruzados y esperando a que este entrara.

-¿Cómo es posible que reprobaras la materia?- le exigió Madara saber y antes de obtener alguna respuesta lo jaló del cuello de la camisa, haciendo que se pusiera de pie y le sacó el aire con un rodillazo.

Cayó al suelo y antes de pudiera recuperar la respiración sintió las patadas de su padre en su pecho, costillas y espalda. Debía de estar furioso, pero ya estaba harto de al final acabar por darle gusto.

-Siento haberte decepcionado-le dijo con cinismo y esperando el siguiente golpe.

Esta vez para sorpresa suya su padre le propino un puñetazo en la cara.

-Por lo que veo te gusta meterte en peleas.

Seguro lo decía por el labio partido que le había dejado Naruto. Su padre de nuevo lo levanto, lo golpeó en el estómago y lo aventó contra el librero que tenía a unos pasos. Debía de estar furioso, nunca le había dado golpes que lo hicieran sangrar y ahora de nuevo le sangraba el labio y como extra la nariz. Su padre lo tomó de los cabellos, obligándolo a que sus miradas se encontraran.

-¿Qué tengo que hacer contigo?-le dijo con desesperación e ira.

-¿Por qué no aceptas que soy un bueno para nada y me dejas en paz?, puedes hasta quitarme de tu testamento, quitarme el apellido, la verdad no me importa.

Esas palabras debieron llevar al delirio a que padre que tomó su brazo, el cual volteó hacia atrás y jaló con fuerza. Hubiera no querido darle la satisfacción de no gritar, pero el dolor había sido demasiado. Su padre se fue, dejándolo ahí tirado y el intentado calmarse a pesar de que el dolor no le era tan soportable.

Escuchó que la puerta volvía a abrir, tal vez su padre había olvidado darle otro golpe, pero cuando los pasos fueron cercanos supo que se trataba de Naruto, intento ponerse de pie pero no pudo, le dolía demasiado la parte superior del cuerpo, hasta este momento estaba siento el dolor de los golpes atestados por sus padre, agregado al del su hombro derecho.

-Oye…-había dicho Naruto tranquilo, debido a que estaba apenado no había mirado al interior de la habitación cuando lo hizo, camino a prisa hacia donde estaba Sasuke, gritando su nombre, como si eso fuera de gran ayuda-¿Fue tu padre?

A pesar de que sus ojos estaban entre abiertos, pudo ver que la expresión de horror en el rostro de Naruto, quiso decirle que se calmara, que seguro su padre mandaría un médico en unos minutos, pero sólo escuchaba como Naruto clamaba por su nombre una y otra vez, era tan molesto, intentó ponerse de pie, pero sintió como Naruto colocaba la mano en su hombro para impedírselo. Lo vio tomar el teléfono, seguro estaba por llamar a emergencias.

-Estoy bien-le dijo como un susurro y queriendo levantarse, siendo impedido de nuevo por Naruto.

Lo último que escuchó fue a Naruto gritando su nombre antes de que todo se tornara oscuro.


¿Qué les pareció el capítulo?

Un poco más de drama XD

Muchas gracias por leerlo y por las reviews que me dejan :)