Capítulo 12
Durante estas dos semanas los días habían parecido ser eternos. Tanto él como su padre y abuelos estaban pasando las fiestas decembrinas en una de las casas de Hiashi en los Alpes Suizos. No se debía de ser un genio para saber que la intención de esa reunión era para resaltar la relación de él y Hinata y hablar sobre el futuro de ambos.
Naruto escuchaba todo a medias, hablaban de su futura boda, del compromiso de lo que tenían pensado para ambos después de que se casarán y en otra situación hubiera acabado furioso con su padre, pero mientras oía está conversaciones no podía evitar divagar en sus pensamientos. Había besado a Sasuke justo un día antes de que saliera su vuelo y ahora no podía sacarlo de su mente, en donde sólo aparecían interrogantes sobre por qué lo había hecho, por qué no le había sido desagradable y lo peor de todo era que cada vez que pensaba en él, no podía evitar sentir un vacío en su interior. Sumado a eso, Sakura también se hacía presente, recordando su encuentro en el centro comercial, le gustaba pensar que por la forma de actuar de ella, aún no lo había olvidado.
Habían ido a esquiar en la nieve, aún estaba impactado de cómo no se había caído después teniendo tantas cosas en la mente, sinceramente sólo eran dos, Sasuke y Sakura. Pobre Hinata ella ni siquiera aparecía y eso que se la pasaba todo el tiempo junto a él, de hecho hasta dormían en el mismo cuarto, seguramente de manera intencional de parte de Hiashi para ocasionar un embarazo.
-Naruto-le habló su padre, mientras iba de camino hacia su cuarto.
Lo vio sentado en una de las terrazas tomando una taza de café, se acercó a él, como siempre le mostraba una cálida sonrisa ya no sabía cómo se sentía cada vez que la veía si molesto o preocupado por su padre, que a pesar de querer aparentar, Cada vez se vía más delgado, pálido y cansado.
-¿Qué paso?-le preguntó cuándo estuvo cerca de él y se sentí en la silla que quedaba frente a su padre.
-¿De verdad te gusta Hinata?
Por un momento cruzo en su momento la posibilidad de contarle a su padre, sus tormentos. Decirle algo como "No, de hecho no puedo dejar de pensar en Sakura, la chica con quien soñaba casarme, pero hace unos días me besé con el hijo de uno de tus mejores amigos, así que ya no estoy ni seguro de mi sexualidad"
-Sí, es una tiene un gran corazón-le dijo con una falsa sonrisa.
-¿Seguro?
-Papá y si no me gustará ¿qué pasaría?, ¿se podría hacer algo?-preguntó con sarcasmo y dándose cuente que al final le había dicho la verdad a su padre con aquellas interrogantes.
-Naruto, simplemente dilo. Yo hice mal y te orillé a tomar aquella decisión tan premeditada, pero si quieres dar por terminado esto, sólo dilo y lo haremos.
-¿Y qué pasará?, Hiashi se quedará con la empresa y los abuelos te dejaran en la calle?
-No es el fin del mundo.
-Para mí sí y como te dije, Hinata es una chica buena, sólo debo aprender a quererla.
-Pero no es Sakura.
Ni Sasuke, pensó completando la oración de su padre y se sorprendió de él mismo. ¿Qué demonios estaba pasando? ¿Acaso comenzaba a tener sentimientos por Sasuke? No, no era posible si lo había besado era porque no se le ocurría una manera inteligente de callarlo y él era un estúpido, era lo que hacía cuando Sakura comenzaba a gritar y no se calmaba, si sólo había sido eso, un reflejo causado por su relación pasada.
-Naruto…-su padre se había acercado a él sin que se diera cuenta y había rodeado con su brazo su espalda- ¿estás bien?
-Sí, lo siento es que recordé que olvidé las llaves del apartamento, espero Sasuke esté ahí cuando regrese. Debo de irme.
Minato lo dejo ir sin detenerlo. Parecía un zombie caminando por los pasillos de su casa hasta su cuarto, donde estaría Hinata a quien últimamente consideraba un fantasma y no es que lo hiciera apropósito simplemente con su mente tan ocupada ni siquiera la veía.
Al llegar al cuarto y cerrar la puerta, Hinata estaba recostada en la cama con lencería sugerente y su mano derecha sosteniendo su cabeza, pero esta pose duro poco, porque apenas entró Naruto dejo de hacerla y sentó en la cama, como si se hubiera arrepentido o se hubiera apenado de la situación.
Naruto ni siquiera se percató de esto, sólo se sentó en el borde de la cama y se comenzó a quitar los zapatos.
-Naruto-dijo una voz temblorosa.
Sintió la mano de Hinata sobre su hombro y hubiera parecido que al hacer eso, despejo la nueve gris de su mente, mandándolo de regreso a la realidad. A su desdichada realidad. Cuando volteó hacía Hinata, solo por unos segundos se encontró con esos tristes ojos apelados antes de que le robaran una beso. Como le había dicho Shikamaru, Hinata acabó siendo de pocas palabras y mucha acción.
La verdad es que se dejaba consentir, el no hacía mucho cuando tenía sexo con Hinata, esta era la que hacia todo, movimientos, poses. Sí hubiera vivido su vida universitaria como un joven normal, probablemente si se acostaría con Hinata sólo para relajarse y divertirse, pues ella tenía habilidad para eso, debía aceptarlo.
Hinata lo recostó sin dejar de besarlo, se preguntaba si es que ella era más fuerte que él o simplemente nunca tenía ganas de oponer fuerza contra ella. Se había vuelto muy hábil, no supo en que momento le había quitado el cinturón, dejado una marca en el cuello y ahora le besaba el pecho.
Hinata fue descendiendo sin dejar de besar su cuerpo hasta llegar a la parte baja, desabrochó sus pantalones y bajó sus bóxer lo necesario para que su miembro pudiera asomarse. Lo envolvió con sus labios y comenzó lamiendo la punta. Continuó con su deber, intercalándolo con caricias veloces de su mano que iban de arriba hacia abaja y lamiendo después. Gemía por el placer que estaba provocando Hinata. Debido a la cantidad exorbitando de almohadas que tenía la cama, sólo tuvo que bajar su barbilla un poco para ver a Hinata dándole placer, pero al hacerlo, su mente lo engañó y en vez de ver los cabellos de Hinata, vio los de Sasuke y cuando ella lo miró para saber si era feliz con lo que hacía, vio los ojos de él. Por unos segundos se horrorizó, pero decidió que ya estaba cansado de asustarse con cada mal paso que daba, así que dejó que su mente continuara engañándolo en que era Sasuke el que estaba ahí. Tomó con fuerza la cabellera de ella y la guio en el ritmo. Cuando sintió que estaba por correrse, la detuvo y la invitó a sentarse sobre su miembro. Al menos así no se sentiría culpable de sólo el estar disfrutando.
Se despertó a las cuatro de le mañana y se dio un baño, no podía sacarse de la mente la imagen de Sasuke haciéndole un oral. Sentía una mezcla de culpa y vergüenza. Necesitaba tiempo a solas y sabía que eso no pasaría pronto, aún faltaba la fiesta de año nuevo. Sentía que se estaba asfixiando, por más que se decía una y otra vez que podía con esa carga y que todo estaría bien, ya no podía mentirse a sí mismo.
Envidió a Hinata cuando salió del baño y la vio durmiendo plácidamente, ver esa imagen lo hizo preguntarse si así sería su vida de ahora en adelante, con noches de insomnio llenas de interrogantes.
Su abuela pidió hablar con él después del desayuno. Le desagradaba esa mujer desde que tenía memoria, era convenenciera, codiciosa, pedante, egoísta entre otras cosas más. Pero lo que más le molestaba era que al verla veía un poco de su madre y eso no era justo, le dolía ver como una persona como ella siguiera con vida en vez de su mamá. Sabía que no debía de tener esa clase de pensamientos y se sentía mal por ello pero no podía evitarlo.
-Te has vuelto muy apuesto-le dijo con orgullo su abuela y le ofreció asiento.
-Cortesía de mi padre-hasta él se sorprendió, generalmente se quedaba callado o asentía con una sonrisa idiota a los comentarios de su abuela. Al parecer convivir con Sasuke estaba sacado un lado arrogante en él. Demonios, de nuevo pensar en Sasuke le estaba haciendo sentir ese vacío, como si estuviera en la bajada de una montaña rusa.
Su abuela solo se río ante su comentario- me agrada tu nueva faceta insolente.
Pero para decepción de su abuela, no era tan insolente, hubiera querido decirle ve de una vez al grano y dime que es lo que quieres, pero se quedó callado moviendo su pierna con desesperación.
-Hiashi y yo hemos estado hablando, pensamos que su boda estaría bien para el próximo año, por estas fechas, sería una boda espléndida.
Había sido un iluso, al pensar que realmente podrían a aplazar la boda, hasta que saliera de la universidad. El resto de su vida, sería así, tan vació. Sintió el impulso de ir con su padre y decirle que al demonio todo, pero supo que de hacerlo, podría ser la última vez que vería a su padre.
-Creía que sería hasta que acabará la universidad.
-No veo porque esperar tanto, necesitamos los activos de Hiashi de inmediato y ya no nos dará ni un centavo hasta que tú y su hija se hayan unido.
-¿Eso era todo lo que querías decirme?-su desesperación era la que estaba hablando.
-Espero después de la boda te apresures a darme un nieto, pero si te pido que no hagas antes. A Hiashi no le gustaría. ¿Estas usando protección?
Acaba de pasar de un estado de desesperación a uno incómodo sin previo aviso.
-Sí-respondió de mala gana mintiendo. Lo cierto es que sólo en ocasiones usaba protección cuando estaba con Hinata, una mala costumbre que tenía desde con Sakura y lo había llevado a tener varios sustos.
Por fin regresaron a casa él y su padre, sintió un poco de paz, pero sin poder deshacerse de esa preocupación e incertidumbre con la luchó todo el viaje. Se había recostado en su cama, pensando en dormir una siesta, pero lo cierto es que sólo daba vueltas de un lado de la cama al otro. Tomó las llaves de su auto y se dirigió a casa de Shikamaru.
Llegar a la casa de Shikamaru era como estar en su segunda casa, tenía las llaves, los padres de este siempre lo saludaban con amabilidad y le ofrecían comida. Así que solo saludó a los señores Nara y se fue al cuarto de su amigo.
Cuando entró por la puerta, y como siempre no había tocado para anunciar su llegada, encontró a su amigo jugando videojuegos.
-Ni vivir con Sasuke te ha enseñado modales-le dijo Shikamaru sin quitar la vista de la pantalla.
Lo ignoró por completo y se dejó caer en la cama de su amigo.
Shikamaru puso en pausa su juego y volteó a verlo, sabía que algo le sucedía él siempre llegaba haciendo escándalo y si lo encontraba jugando se unía al juego.
-¿Qué hiciste ahora?
-¿Por qué crees que siempre vengo sólo cuando meto la pata?
Shikamaru le dirigió una mirada de desaprobación, ni siquiera necesitaba verla para sentirla, su mejor amigo tenía la mirada muy pesada cuando se lo proponía.
-Quieren que me case con Hinata en un año.
-No viniste aquí a decirme eso-lo regañó su amigo.-ya dime que hiciste esta vez.
-Pues el otro día me encontré con Sakura en el centro comercial…
-Te acostaste con ella-afirmó Shikamaru interrumpiéndolo de golpe.
-No-dijo sin ánimos.
-¿No?-dijo extrañado y analizando lo que escuchaba, por lo visto estaba sorprendido de no haber adivinado, generalmente siempre lo hacía.
-¿Entonces vienes a decirme, que aún sigues enamorado de Sakura y que no puedes aceptar ese matrimonio porque aún no puedes olvidarla? ¿Y que después de verla te diste cuenta que siempre será el amor de tu vida?
-No-respondió decaído mirando el techo de su amigo.
-Siéntate-le ordenó Shikamaru, quien por lo visto no estaba comprendiendo la situación y quería examinar de mejor manera a su amigo.
Naruto se enderezó, mostrando la mirada vacía y una apariencia encorvada.
-¿Viniste aquí sólo para que contemplara y sintiera lástima por ti? ¿o porque necesitas desahogarte y quieres un consejo?
-No sé si esta vez, sepas que decirme.
-Iré por comida, espero cuando regrese te hayas decidido a hablar.
Cuando regresó Shikamaru, seguí en la misma pose, lo cierto es que tenía un poco de miedo o tal vez vergüenza de contarle todo a su mejor amigo, pero necesitaba hacerlo o se acabaría volviendo loco y no podría calmar su alma.
-Toda iba bien, o eso pensaba-comenzó a relatar-mi relación con Hinata había mejorado, al menos en el ámbito sexual, pensé que ya comenzaba a olvidar a Sakura poco a poco pero la realidad me golpeó cuando la vi de nuevo en el centro comercial con su novio. Me devastó y tuve un pequeño episodio de locura.
-¿Fuiste a atacar al novio de Sakura?
-No. Sólo rompí cosas en el apartamento, cosas que no eran sólo mías. El punto es que hasta Karin, acabo dándome un gran regaño y me dijo que el padre de Sasuke es quien paga mi matrícula, ¿lo sabías?
-No, no es como que en las noticias financieras salgan esos tipos de chismes.
-Bueno, pues acaba de romper un cuadro de Sasuke, así que imagina como me sentía después de saber que su padre me mantiene de cierta manera. Karin me ayudó a reparar el cuadro y poco después descubrí que Sasuke había intercambiado su examen de probabilidad por el mío y así es como había logrado aprobar la materia, es decir sólo me sentí más basura. Ese día volví al apartamento para pedirle perdón y agradecerle, pero estaba su padre y al parecer ese cambio de exámenes hizo que Sasuke reprobará la materia, así que cuando llegué encontré lo encontré golpeado, con la cara ensangrentada y al poco rato acabo cayendo inconsciente.
-¿Sasuke está bien?-preguntó suponiendo que tal vez lo que sentía Naruto era una gran culpa por el estado de salud de ese sujeto, que aún no le daba mucha confianza.
-Lo llevé al hospital de la madre de Sakura y todo salió bien. Pero el padre de Sasuke volvió y estuvo a punto de golpearlo de nuevo, yo me interpuse y no puede evitar decirle de sus verdades.
Hizo una pausa, contar lo que sucedía a continuación era lo que más le costaría trabajo.
-¿Temes que por lo que hiciste ya no pagué tu matrícula?
-Había olvidado por completo esa posibilidad-dijo, agregando una preocupación más a su lista.
-¿Pudiste inscribirte y hacer tu horario?
-Sí.
-Entonces supongo que siguió pagando tu matrícula. ¿Paso algo más?
-Sasuke y yo comenzamos a discutir después de eso, lo usual. Y llegó el momento en que ya no soportaba sus palabras, ni quería escucharlo más así que…
-¿Lo golpeaste?
-No, lo besé.
Por primera vez en su vida, se topó frente a frente con un Shikamaru sorprendido y sin poder comentar nada.
-¿Qué?-preguntó con incredulidad su amigo.
-Lo besé-se puso de pie y comenzó a dar vueltas en la habitación.
-¿Y cuál fue la reacción de Sasuke?
-Pues, me respondió el beso.
Shikamaru se había sentado en su silla, analizando la situación. Fue en ese momento que Naruto supo porque lo había ido a ver, porque sabía que le podría darle una respuesta que le sirviera de guía.
-¿Qué tanto piensas?-le preguntó con un poco de desesperación.
-Lo cierto, es que yo ya sabía lo del examen. Vi cuando lo hizo-dijo al notar que Naruto le estaba preguntando con la mirada.
-¿No vas a preguntarme si soy gay?-habló con desesperación.
Con esa pregunta se dio cuenta, de a lo que había ido Naruto, mientras que Naruto quería saber si había besado a Sasuke porque le atraía, él estaba más concentrado en tratar de descifrar las acciones de ese chico.
-¿Eres gay?-preguntó para calmar el alma de Naruto.
-No lo sé, pero si lo soy, ¿no te sentirías incomodo de estar conmigo?
-No, y si estás enamorado de mí, siempre estaré ahí para rechazarte.
-Imbécil-dijo con una sonrisa-pero tu dijiste que acabaría enamorándome de Sasuke, así que pensé que tal vez tú ya habías visto señales de mi parte.
-Naruto, lo dije en modo de broma, pero odio siempre tener la razón, aun cuando bromeo. Pero tal vez, hiciste lo que hiciste como resultado de todo el estrés que venías sintiendo.
-Me estresaba en los exámenes y nunca te besaba.
-Naruto si esperas que te diga la respuesta a tus sentimientos, no lo haré, estoy tan sorprendido como tú por tus acciones. Debes buscar calmarte, sé que es un consejo tonto en tu situación, tal vez ya deberías buscar o incitar a Hinata a que le guste alguien más, para poderte deshacer de ella.
-¿Pero qué haré cuando vuelva a ver a Sasuke de nuevo?, ¿Qué tal y el empieza a coquetearme?
-Mi consejo es que actúes como si nada en un inicio y analices la situación.
-Bien.
Tocó a la puerta de la habitación, Sasuke volteó un poco nervioso de pensar que se trataría de Naruto, pero no, era el amigo de este, el tal Shikamaru.
-Naruto no está-le dijo con molestia y se volteó para seguir con sus cosas.
-Lo sé.
-¿Cómo entraste?
-Naruto me dio una llave, ya sabes que es muy distraído, temía perderla.
-¿Qué quieres?
No podía descifrar a ese sujeto y eso le molestaba, en esos momentos frente a él, solo podía ver a una persona frívola y con mirada calculadora y que claramente estaba molesto por su presencia.
-¿Qué es lo que te propones con todo lo que haces?
-¿De qué hablas?
-Dime, ¿te gusta Naruto?, ¿por eso es que haces esas cosas para ayudarle o sólo lo quieres usar como tu entretenimiento personal?
-Sólo me divierte-dijo con una sonrisa cínica.
-De acuerdo.
Después de aquella charla con Sasuke, decidió decirle a Naruto que se fuera a vivir con él, al menos por unas semanas, de lo contrario temía que su amigo explotara y terminara tomando decisiones sin sentido. Tenía la sospecha desde hace tiempo que Sasuke no le era indiferente a Naruto, pero su amigo necesitaba aclarar sus sentimientos antes de meterse con alguien más, además de que ese tal Sasuke era alguien que se notaba prefería hacer daño a los demás que aceptar las cosas que sentía.
Una disculpa por la tardanza, pero este mes fue muy pesado para mí :(
Espero no abandonen el fic, yo intentó no hacerlo XD.
Gracias por seguir leyéndolo!
