Capítulo 13

-¿Tenemos un acuerdo?-preguntó como si fuera el que manejaba la situación, pero era no contrario, sabía que su padre había ganado, pero no podría mostrarse débil.

-Sí-dijo su padre con una sonrisa que denotaba paz.

Salió de la oficina de su padre, tratando de contener su ira, todos sus esfuerzos estaban por valer nada, pero extrañamente no podía con la culpa que sentía, ahora que lo pensaba jamás sentido culpa desde que tenía 10 años y de pronto aparecía ese idiota de Naruto y ocasionaba que todo se hiciera añicos.

Cuando salió de las instalaciones de la empresa, se dio cuenta que moría de hambre. Realmente no le gustaba comer en restaurantes, siempre llenos de gente y tener que esperar porque te sirvieran la comida, pero se sentía con ganas de gastar el dinero de su padre, al fin, ya estaba cerca de tener el hijo que siempre había querido.

Se metió al recinto. Comenzó a arrepentir de su decisión, cuando le preguntaron para cuantos sería la mesa, inmediatamente respondió que sólo uno y espero a que lo llevaran. Se sentó y le entregaron la carta. Le dio una rápida leída sin que se le antojará nada, pero tal vez ya era tarde para irse. La dejó en la mesa y comenzó a mirar a su alrededor. Todo era muy aburrido y un poco ruidoso.

Continuó mirando, intentando decidir que pediría, cuando una mesara se movió de su lugar y pudo ver a dos personas conocidas para él a lo lejos. Se dio cuenta que ambos se veían muy entretenidos charlando el uno con el otro, como si se tratara de viejos amigos. Su sangre comenzó a hervir, ¿será que después de todo lo habían engañado? Pidió un platillo y movió un poco el florero para en caso de que ambos sujetos voltearan no lo lograran identificar. Se quedaría a observarlos, quería estudiar si su relación era más allá de ser simples colegas.


Estaba furioso, cada que bebía un sorbo de su agua apretaba su vaso con tal fuerza que era un milagro que este no se hubiera roto. Por primera vez en muchos años se sentía como un verdadero idiota, al parecer le habían visto la cara y el que pensaba que tenía todo bajo control.

De no ser porque se consideraba una persona con un gran autocontrol, ya se hubiera levantado de su asiento y caminado hacía esa y poder ver la expresión de Kakashi de su rostro. Podría engañarse a el mismo, diciéndose que tal vez estaban charlando como simples colegas, pero no, tanto Kakashi como su hermano, parecían viejos conocidos, de hecho parecían amigos de hace años. Comenzaba a recordar, cuando investigó a Itachi, lo cierto es que no se había esforzado mucho, de hecho se había basado más en su intuición y en su habilidad, como él creía tener, de poder leer a la gente.

Podría ver como ambos se reían, no sabía que su hermano pudiera tener esa faceta, de alguien relajado y pasando bien el tiempo con alguien. Hasta Kakashi se veía más relajado que cuando estaba con él. De pronto una chica de cabello largo castaño oscuro y ojos del mismo color se sentó con ellos, antes saludando de beso en la boca a su hermano y luego estrechó la mano de Itachi. Pareciera que su hermano tenía la vida resuelta.

Ya no podía seguir observando la escena, pidió la cuenta y salió del lugar. Se dirigió a su apartamento, ojala y Naruto no estuviera allí, aunque lo cierto era que no lo había visto después de aquel beso, el cual no le gustaba recordar a cada rato, porque lo hacía sentirse extraño, ni siquiera sabía porque lo había respondido, y se negaba a ahondar más en ese asunto. Pero era seguro que tendrían que verse de nuevo una vez que terminaran las vacaciones de invierno.


-No creo que sea lo mejor para ti-le decía Shikamaru, exponiendo sus razones sobre porque lo mejor era que buscara mudarse de esa lugar.

-Me quedaré, ya lo dije.

-¿Por qué?-le preguntó su amigo con cansancio en la mirada, llevaban casi una hora discutiendo y no había conseguido nada.

-Es lo correcto.

-¿Desde cuándo piensas así Naruto?-dijo con pesadez- sólo acepta que lo haces porque te gusta.

-¿Sasuke?-preguntó con indignación-no, no me gusta.

-Lo besaste-le recordó.

-Me estas queriendo sacar de aquí, ¿por eso?, ¿desde cuánto te preocupa mi vida amorosa?

-Desde que al parecer estas desarrollando sentimientos por un imbécil manipulador-dijo con enojo, pero sin poder esconder su preocupación.

-¿De verdad estás tan preocupado?-estaba sorprendido, Shikamaru generalmente siempre tenía una actitud de que nada le importaba o que nada podía afectarle, pero ahora estaba conociendo un lado que no sabía que poseía su amigo.

-Ya tienes a los Hyuga sobre ti, como para que también los Uchiha puedan controlar tu vida.

-Ya lo hacen, ¿de qué sirve que huya? Además, ¿no sería mejor vigilarlos de cerca?

-Naruto, si tuvieras un poco de malicia en tu interior, te aceptaría ese argumento, pero es más fácil que acabes manipulado por ellos.

-Supongamos que es cierto, ¿Qué podría querer Sasuke de mí?

-No lo sé, por eso es que quisiera que te alejes de él. El sujeto no me da buena espina.

-Descuida, estaré bien-le dio con una gran sonrisa, pero en respuesta sólo recibió una mirada llena de incredulidad de parte de su mejor amigo.


Naruto ya había vuelto a la casa desde hace dos días, pero aparentemente tanto él como Naruto habían buscado la manera de evadirse. Naruto era bastante obvio, justo cuando escuchaba que entraba de nuevo a su cuarto, salía de inmediato a la cocina por algo de comida. Aunque agradecía el gesto, por ahora no quería verlo, una parte de su ser estaba furioso con su compañero de cuarto y seguro en cuanto se lo topará tendría que contenerse para no soltarle un golpe en la cara.

Recibió un mensaje, cuando lo leyó sólo se rio para sus adentros, se trataba de Kakashi. Como era costumbre de él, había pasado las fiestas con su padre enfermo, así que sólo se enviaron mensajes hipócritas de "feliz Navidad y feliz año nuevo". Parecía que en unos minutos llegaría al apartamento, respiró profundamente y espero a que su amante arribara.

Kakashi apenas entró, cerró la puerta y se dirigió hacia él que estaba dándole la espalda mientras pintaba bocetos en su escritorio. Giró su silla y atrapó sus labios con un beso voraz, le siguió el juego y le respondió el beso con la misma intensidad. Kakashi lo ayudó a abandonar su silla y llevarlo hasta la cama.

Comenzó a desabrochar la camisa de Kakashi y besar su cuello mientras este le apretujaba los glúteos con fuerza y ambos generaban una fricción entre sus miembros a causa de sus movimientos de vaivén que hacían una y otra vez. Se estaba dejando llevar, y sabía que debía de detenerse o nunca hablaría con Kakashi, tal vez se estaba negando a hacerlo por miedo, después de todo lo que Kakashi representaba mucho para él, estos últimos años había sido su soporte y de quien recibía apoyo, pues por más frio que intentará parecer, en muchas ocasiones había sentido que ya no podía dar un paso más, que estaba llegando a su límite.

-¿Qué sucede?-preguntó Kakashi al dejar de sentir los labios de Sasuke sobre su piel y ver que lo miraba fijamente, con esa mirada tan profunda.

Sasuke se quitó de encima de él y se abrochó el pantalón, se puso de pie y esperó a que Kakashi se incorporará.

-¿Qué relación tienes con mi hermano?-preguntó sin darle vueltas al asunto.

Por la reacción de su amante, supo que este no lo venía venir, que lo acaba de agarrar con la guardia baja.

-Tienes una facilidad para sacarme de mi zona de confort-dijo Kakashi con media sonrisa y pasando su mano por su cuello.

-Estoy esperando tu respuesta.

-Somos buenos amigos.

-¿Nunca pensaste en mencionarlo?-no supo en qué momento se había cruzado de brazos y tenía la misma expresión que su padre cuando este le exigía mejorar sus notas. Una expresión llena de frialdad y autoritaria.

-Me investigaste, pensé que lo sabías.

Estaba claro que Kakashi se estaba burlando de él, después de todo también era un genio y ahora sentía que en estos momento le estaba ganado por su clara inexperiencia debida a su corta edad de diecisiete años.

-¿Acaso todo esto fue un plan de mi hermano para acercarte a mí?

Kakashi suspiró, como un padre que esta por decirle a su hijo una gran lección de la vida, de aquellas que debes saber que suceden por más que te esfuerces o seas buena persona.

-Nos conocimos cuando estuve de intercambio un semestre en Harvard, nos volvimos amigos y seguimos en contacto. Cuando supo que tu padre me había propuesto trabajo me pidió que de ser posible te vigilara.

-¿Por qué quería vigilarme?, ¿qué quiere de mí?

-Si te soy sincero, ustedes dos deben de hablar, tu hermano no es un cabrón como tú crees, él se preocupa por ti.

Estaba sorprendido, no sabía si creerle a Kakashi, su paranoia estaba al límite y su conciencia le decía que tal vez era cierto y había una muy buena razón para que su hermano se alejará de él tan abruptamente, pero estaba la contraparte que le decía que todo era un treta de su hermano para hacerse de la empresa y usarlo contra su padre.

-Pues que lo haga, ¿Qué lo detiene?

-Siempre supe que yo acabaría en medio de todo esto. Itachi no puede hablar contigo, porque tiene una orden de restricción que le impide estar a cien metros cerca de ti.

-¿Qué?-estaba completamente sorprendido. De ser verdad lo que decía Kakashi, todo debía de ser obra de su padre.

-Tú padre fue quien lo hizo, no me preguntes el porqué, ni siquiera Itachi ha querido decirme la razón. ¿Cuándo supiste de nuestra relación?

Su ira se había calmado un poco, pero su cabeza aún era un remolino de ideas-el otro día fui a ver a mi padre y los vi comiendo juntos. He de decirte que si lo que debías hacer era cuidarme, haces un pésimo trabajo.

-¿Por qué fuiste a ver a tu padre?-sabía perfectamente que Sasuke evitaba a toda costa pisar la empresa de los Uchiha, ya que para él era como entrar a su próxima prisión.

-Tuve que hacer un trato con él-ya no le importaba si Kakashi era un doble agente, le daba igual, en esos momentos quería desahogarse.

-¿Por qué?-preguntó Kakashi con un temblor en su voz.

-Reprobé una materia, mi padre hizo lo de siempre, pero esta ocasión se le paso la mano. El punto es que acabe con el hombro dislocado, Naruto fue quien me llevó al hospital. Pero, debido a que ese tonto es un entrometido, cuando mi padre regresó se le enfrentó y le dio un golpe en la cara-sonrió sin darse cuenta al decir esas palabras-así que tuve que hablar con mi padre para que no le quitará su apoyo y el trato fue darle buenas notas de aquí en adelante.

Miró a Kakashi, quien tenía una expresión en su rostro, como si se estuviera burlando de él.

-¿Te vas a poner celoso?

-No, me sorprende que tengas un lado protector.

-No es protector, es de culpa. Yo lo metí en esto, yo debía arreglarlo. Era lo justo.

-Siento no haber estado allí, pero tuve mucho trabajo y mi padre…

-Lo sé.

Sasuke no lo notó, pero en la mirada de Kakashi, había una pizca de resignación. No tenía caso que hiciera una escena de celos, siempre había sabido que lo sentimientos de Sasuke hacía él no eran como los suyos y le daba un poco de ternura notar como él no era consciente de lo que ese chico, del que tanto se quejaba estaba generando en él. Pero se había hecho la promesa de que dejaría ir a Sasuke cuando este se lo pidiera o cuando el mismo notara que el momento preciso, al parecer ese momento ya estaba por llegar.

-Eso es lo que sé, tu hermano se preocupa por ti y me pidió ayuda, eso es todo y no, no sabe de nuestra relación. Creo que de saberlo acabaría matándome-se acomodó su ropa y tomo su sacó-lo mejor era que dejará a Sasuke.

-¿Ya te vas?-lo cuestionó cuando notó las intenciones de Kakashi.

-Pensé que lo mejor sería que meditarás las cosas.

-Necesito que me lleves a mi terapia-señaló su hombro.

-¿Algún día aprenderás a manejar?

-No-dijo tajantemente-seré el CEO ridículo de una empresa automotriz que no sabe manejar.


Iban de regreso al apartamento, a simple vista pareciera que no sentía desconfianza de Kakashi y que todo era normal como siempre, pero no, era todo lo contrario, tristemente no estaba listo para dejarlo ir y enfrentarse a la vida él sólo, además de que Kakashi le transmitía paz, sólo esperaba que lo que le había dicho fuera verdad.

Lo dejó en la entrada del edificio y se fue, miró hacia arriba y pudo ver que las luces de su apartamento estaban encendidas, significaba que Naruto debía de estar en la sala, decidió que haría su aparición, quería saber cuál reacción tan graciosa tendría este al verlo, seguro correría a esconderse o algo por el estilo.

Abrió la puerta con sumo cuidado para que Naruto no pudiera huir, ya lo veía en su mente, un Naruto totalmente nervioso, buscando como escapar a su cuarto sin verse tan obvio. Azotó la puerta con fuerza, fue una reacción natural, no lo hizo como por algo planeado. Había imaginado a Naruto sentado en la sala comiendo porquerías mientras veía una película, pero no, estaba ahí en el sofá semi-vestido comiéndose a su novia de contrato.

Naruto levantó de inmediato la mirada al verlo y se apresuró a quitarse de encima de Hinata, quien rápido busco su ropa para cubrirse.

-Lo siento, pensé que no volverías hasta mañana.

-Sólo fue para prevenirlos de que estaban por ser exhibicionistas, continúen, no saldré de mi cuarto hasta mañana-dijo entre dientes y paso de largo, sin poder evitar dirigirle una mirada amenazadora a Hinata.


¿Qué era lo que estaba sintiendo en su interior?, sentía ansias, desesperación irá, ganas de golpear algo sólo para descargarse. Había visto esos sentimientos en dos personas, Kakashi y Naruto. No, no podía ser, pensó, no podía estar sintiendo celos de ese estúpida niña rica, porque de ser así, significaba que ese imbécil no le era indiferente. No, solo estaba furioso de que el idiota de Naruto haya sido tan desconsiderado como para tener relaciones en la sala, antes se suponía que tenían la consideración de avisar, la verdad es que Naruto lo hacía más que él. Miró su celular y vio que en efecto tenía un mensaje de este avisándole, maldita sea.

Intentó dormirse, pero fue cuando empezó a escuchar los gemidos de esa chica, eran tan agudos y penetrantes. Tuvo que ponerse sus audífonos para no escucharlos, porque ahora también eran los de Naruto al unísono con los de ella, en adición al golpear de la cabecera contra la pared y el rechinido de los resortes del colchón.

Decidió buscar en que entretenerse, decidió que pintaría un poco, eso le gustaba. Abrió un cajón, en él había muchas tarjetas y varios regalos, algunos medio abiertos otros completamente cerrados, eran de su madre. Si lo que Kakashi decía era cierto, ¿Sería que su padre también la había obligado a alejarse de él? Buscó entre ellos y encontró un set de pinturas, cuando pintaba generalmente eran cuadros blanco y negro no le gustaba lo colorido, pero extrañamente hoy sentía atracción por usar un poco de azul, con tonos amarillos, naranjas y un poco de negro.

Pasó la noche en vela, pintando su cuadro, cuando se perdía en ese tipo de actividades olvidaba la noción del tiempo. Lo miró extrañado cuando ya dio el amanecer, se sentía exhausto, así que comería algo y volvería a dormir. No había ido a clases en toda la semana, pero no le importaba, era la semana de inducción y prefería adelantar sus tareas de arquitectura.

Miró su pintura con detenimiento. Se enfocaba en una árbol, con flores azules y naranjas a sus faldas, con las ramas casi sin hojas, y las pocas que tenía eran de los mismos colores que las anteriores. Viéndolo bien parecía que se estaba incendiando, igual que los árboles a lo lejos de él, que estaban representados por tonos oscuros semejantes a sombras. ¿Qué estaba queriéndole decir su subconsciente?, se preguntó a sí mismo, tal vez con esa pintura demostraba la soledad que sentía, pero seguía sin entender su elección de colores.

Salió en busca de comida y se topó con Naruto quien comía cereal en la barra de la cocina y miraba su celular detenidamente.

-Perdón por lo de ayer, pensé que habías recibido el mensaje…

Dejó de hablar cuando miró la cara de Sasuke y las grandes ojeras que mostraba en ella. Era un hecho que no había dormido.

-¿No dormiste por mi culpa?

Lo miró extrañado, pero supo de inmediato que de seguro su cara de horror era debido a sus ojeras-no, me entretuve pintando algo-estaba muy débil porque de nuevo le estaba compartiendo parte de su vida privada a ese tarado.

-Te hice café, americano, sin una gota de azúcar.

-Gracias-dijo con una sonrisa de cansancio-pero creo que dormiré un poco antes de tomarlo.

-Te compré también unos jitomates.

Sólo asintió y tomó uno antes de irse a su habitación, lo cierto es que hubiera querido decirle a Naruto que no tenía que ser amable, que al final él también había traído a Karin y a Kakashi y había hecho demasiado ruido. De pronto se sintió vació como si no pudiera discernir si estaba sintiendo tristeza o soledad. Naruto actuaba como si nada hubiera pasado y no sabía si esto lo había tranquilizado o decepcionado, tal vez sólo se sentía así porque últimamente las cosas no estaban saliendo como el esperaba o como lo tenía planeado.


¿Qué les ha parecido?

Bueno, ya también Sasuke esta dándose cuenta de los sentimientos que esta desarrollando por Naruto :)

Muchas gracias por sus reviews.