Capítulo 14

-¡Oye!- gritó Naruto para llamar la atención de Sasuke, quién estaba por salir del apartamento.

Sasuke volteó exasperado, seguro estaba por escuchar una advertencia sobre que no llegara temprano al apartamento, porque la señorita Hyuuga haría acto de presencia con su visita conyugal semanal. Sin explicación alguna ya le molestaba la presencia de esa chica, que aún que no hablara, sus gemidos bastaban para sacarlo de quicio.

Volteó hacía Naruto, con una expresión que reflejaba claramente que le molestaba que lo llamará, así como que se apurara con lo que tenía que decir.

-Salgo de mi práctica a las seis, ¿te veo a esa hora en el estacionamiento?

No pudo ocultar la extrañeza que esa pregunta le había sentir, no estaba comprendiendo las palabras de Naruto.

-¿De qué hablas?

Naruto estaba esperando a terminar de masticar su emparedado, antes de volver a hablar -¿No te dijo Kakashi?

¿Desde cuándo Kakashi y Naruto hablaban? La cabeza comenzó a darle vueltas, incluso se preguntó si había olvidado algo importante de los últimos días o en el peor de los casos, tal vez había viajado a un universo alterno y no lo sabía.

-Naruto, no entiendo nada.

-Pensé que lo sabías, ayer me habló tu novio y me pidió que te llevará a tu terapia.

-No le digas así-habló irritado.

-¿Qué no lo es?

Se preguntaba porque siempre sus charlas con Naruto debían de tornarse de esa manera, agresivas. Si las cosas no mejoraban, acabarían golpeándose de nuevo en poco tiempo y su brazo apenas se estaba recuperando, además de que tenía suficiente con las tundas de su padre, como para adjudicarse otras.

-¿Por qué usas esas tono?, ¿tiendes a juzgar a las personas todo el tiempo? Deberías de comenzar contigo la próxima vez.

Eso pareció dolerle a Naruto, quien se quedó callado, dejó caer su emparedado a la mesa y tomó sus cosas con una seriedad en su rostro que a Sasuke lo hizo sentir incómodo. Vio como este tomó su mochila y las llaves del auto y se dirigió hacia donde él estaba.

-Como te dije, te espero a las seis en el estacionamiento, si no estás a esa hora no me hago responsable.

Lo que agradecía del comportamiento de Naruto, es que fuera el de siempre, que no pareciera que sintiera pena por el después de los sucedido, había temido que lo tratara como si fuera alguien a quien debía de cuidar. Sacó el celular de su bolsillo, listo para reclamarle a Kakashi por no avisarle de las decisiones que tomaba, pero fue peor cuando al desbloquearlo, se encontró con dos llamadas perdidas y dos mensajes de Kakashi, avisándole que no podría pasar por él y que se lo había pedido a Naruto. Maldita sea, últimamente estaba aislándose más de lo normal del mundo.


Cuando hubieron terminado sus aburridas clases, decidió adelantarle un poco a su tarea de arquitectura y después hacer la estúpida tarea de la carrera de economía. Cuando terminó ambas, miró el reloj y apenas eran las cuatro de la tarde, ¿en que se supone que se entretendrían ahora?

Dio una vuelta por el campus, luego por la biblioteca, eso apenas le quito media hora. Suspiró aburrido, pensó en regresar al departamento y mandarle un mensaje a Naruto de que él se iría por su cuenta, pero imaginó a Kakashi molesto, diciéndole que dejara de ser tan inmaduro, pero de pronto una interrogante vino a su mente y decidió mandarle un mensaje a Kakashi pidiéndole una explicación haber tomado aquella decisión.

"Podía haberme ido solo, ¿lo sabías, cierto?"-escribió en el mensaje.

Kakashi no tarde en responderle- "Lo sé al igual que tú, pero veo que no lo hiciste"

Sonrió ante ese comentario, sabía que Kakashi debía de estar riéndose mientras le estaba respondiendo-"pensé que no te gustaba que estuviera cerca de él"

"Mis celos eran exagerados, como dije, además ya necesitas juntarte con gente de tu edad".

Miró el reloj de nuevo, eran casi las cinco. Decidió que iría al entrenamiento de Naruto, al menos así se entretendría en algo.

Se dirigió al estadio, entró por las gradas y se sentó en la primera fila. Buscó a Naruto, lo encontró rápidamente, era el único rubio del equipo. Comenzó a seguirlo con la mirada y se preguntó ¿cómo era posible que lo hubieran aceptado en el equipo?, no sabía mucho de futbol, pero estaba seguro que el que uno de los jugadores se cayera continuamente no era algo que le conviniera al equipo. Podría considerar la teoría de que los otros jugadores lo hacían a propósito, pero no, de verdad que parecía que Naruto no controlaba nada bien el movimiento de sus pies, como si le fuera muy difícil moverlos y al mismo tiempo mover la pelota con ellos.

Cuando el entrenamiento terminó, todos se dirigieron a los vestidores, Naruto iba en último lugar, bastante desanimado, aunque quien no lo estaría después de haber tenido tan desastroso desempeño. Se acercó al chico pelirrojo que en aquella ocasión le había propuesto que entrara al equipo, pudo imaginar que Naruto le diría algo como que lo mejor sería que lo dejará, por la expresión sin ánimo que poseía su rostro.

No los podía escuchar, así que se concentró en ver las expresiones de ambos para intentar comprender lo que sucedía en esa charla. El pelirrojo había tomado el hombro de Naruto y parecía intentar darle ánimos, podría jurar que ese chico estaba bastante interesado en convencer a Naruto de que no abandonara el equipo, si era de lo que estaban hablando. Naruto asintió y caminó hacía los vestidores, pero el continuó estudiando al sujeto, quien siguió a Naruto con la mirada y después fue a hablar con el entrenador, por lo visto lo trataba de convencer de que Naruto era un buen elemento, cuando claramente era lo contrario.

Fue al estacionamiento, y esperó a Naruto recargado sobre su auto que al igual que él fue bastante fácil de encontrar por su color naranja metálico.

Tuvo que esperarlo por más de diez minutos, era más que obvio que Naruto era una persona impuntual, su personalidad era algo que decía a gritos, además de que seguramente había dado por hecho de que el no iría a buscarlo, dada la interacción que habían tenido en la mañana.

Pudo ver cuando a Naruto ya venía en camino, casi cuando daba la media hora. Caminaba con la mirada fija en suelo y movía la cabeza constantemente, dado ese comportamiento pudo deducir que Naruto debía de estar teniendo una pelea con él mismo.

-Debería de salirme, pero…

Naruto venía hablando con el mismo y se calló de golpe y avergonzado cuando se percató de que lo estaba esperando.

-¿Aún estamos a tiempo?-le preguntó preocupado.

Le asintió decepcionado, por lo visto Naruto al final estaba haciendo eso por culpa, seguro ya sabía que su padre pagaba parte de su matrícula o lo hacía sólo para protegerlo de que nada le pasará, eso significaba que lo veía como alguien débil, si la opción era la segunda.


-¿Por qué accediste a traerme?-preguntó después de unos diez minutos que llevaban en el carro.

-No me costaba mucho hacerlo, además de que no tengo nada mejor que hacer-respondió Naruto con esa tonta sonrisa en su rostro, la cual lo hizo sentirse de nuevo relajado.

-¿Acaso no debes hacer tarea?-le preguntó como si lo estuviera reprendiendo y burlándose de el a la vez.

-Sí…como te dije no tengo nada mejor que hacer-respondió de nuevo Naruto sin borrar la sonrisa del rostro.

-¿Ni ver a tu novia?

Se arrepintió de hacer la pregunta la notar que el rostro de Naruto adoptaba una expresión de seriedad.

-Lo siento, pensé que ya iban muy bien las cosas con ella.

Naruto se río, pero no de forma sarcástica, como lo hubiera esperado de cualquier persona, sino como si realmente su comentario hubiera sido gracioso.

-¿Qué es tan gracioso?

-Creo que es la primera vez que me dices "lo siento", siempre soy yo el que lo hace.

-No te acostumbres-le advirtió.

-No, no han mejorado, de hecho la idea es que me case en menos de un año con ella.

No supo porque, pero se sintió un poco desolado al escuchar aquella noticia, probablemente porque le daba pena que alguien como Naruto, tan lleno de vida, tuviera que comprometerse a ese tipo de vida, a él no le afectaba, al menos eso pensaba hasta ahora, pero tener que casarse que Karin le daba igual, no lo veía como un candado en su vida, a diferencia de Naruto, alguien que claramente no quería hacerlo tanto por él, como por esa chica.

-¿Has hablado con ella?-preguntó, sorprendido de el mismo, generalmente nunca le interesaban los asuntos de los demás.

-Temo romperle el corazón, además de que no tengo escapatoria, tanto su padre como mis abuelos quieren ese matrimonio, así que a sólo que ella se enamora de alguien más, no tiene remedio-le dirigió una sonrisa como queriéndole decir, "no te preocupes".

Su charla terminó cuando llegaron al hospital y el bajo para a su terapia, para su sorpresa Naruto lo acompañó, a pesar de decirle que podía irse que ya el vería la forma de regresar.


Cuando inició el semestre se había prometido a él mismo que mejoraría sus notas y daría su mayor esfuerzo para lograrlo, pero ahí estaba perdiendo el tiempo viendo la terapia de Sasuke. No es que lo usará exactamente como pretexto para no hacer la tarea, además ¿a quién le gustaba hacer tarea?, lo cierto es que algo había despertado la curiosidad en él y por ello decidió quedarse.

Cuando llegó a la sala de la terapia de Sasuke, se sentó en una de las sillas para los que iban de acompañante, lo cierto es que primero se emocionó cuando vio que una película que le gustaba mucho estaba en las pantallas del lugar, la menos ya tendría con que entretenerse, pero ese gusto le duró poco, porque acabó observando a Sasuke durante toda la hora que duraba la terapia.

¿Por qué no podía dejar de mirar a Sasuke?, no lo comprendía, pero pareciera que algo lo obligaba a hacerlo y no podía evitarlo, algo le era muy atrayente de él. Pensó que tal vez era la seriedad que poseía, pero no, Shikamaru también lo era, más bien él era flojo, pero en general no mostraba tampoco muchas expresiones y eso no había ocasionado que él se perdiera en admirarlo, aunque tampoco lo había besado y ni había tenido fantasías sexuales con su mejor amigo.

¿Sería posible que realmente Sasuke le gustaba?, pero de ser así, ¿de qué manera le gustaba? Si no mal recordaba cuando comenzó a enamorarse de Sakura, supo que quería estar con ella, porque siempre que la veía se imaginaba a su lado, no haciéndole cosas sucias, como en el caso de Sasuke, aunque también en ese entonces, no pensaba solamente en sexo. Tal vez, era porque quería acostarse con alguien que realmente le gustará, y al no conseguir buenos resultado con Hinata, su cuerpo inconscientemente creía que Sasuke podría ser la solución, ya que Sakura ya no estaba más en su vida.

Sus pensamientos se detuvieron, al perderse observando el perfil del rostro de Sasuke, y comenzó a preguntarse el por qué era tan perfecto. Ese pensamiento hizo que jalara sus cabellos con fuerza. Se estaba volviendo gay, ¿de verdad le estaba gustando Sasuke?, eso no podría ser, ahorita no tenía tiempo para intentar comprender su sexualidad, ni para lidiar con que le gustará alguien más. Además el carácter de Sasuke y él, era muy explosivo, por lo que jamás podría haber entre ellos, seguro sólo acabarían peleándose a cada rato, de por si eso es lo que siempre hacían. Así que de tener una relación, sería muy tóxica.

Agitó su cabeza con fuerza, con la vana esperanza de que esos pensamientos desaparecieran de su mente, pero de nada sirvió y menos cuando Sasuke caminó hacia él para avisarle que ya había terminado y podían irse.


El trayecto de regreso, fue en completo silencio, Sasuke incluso cerró los ojos. Se dio cuenta cuando en un alto de esa manera, se perdió tanto en contemplar el rostro de este, pensó que tal vez no estaba dormido, porque no lograba ver que sus facciones se relajaran o ¿sería que si lo estaba y ni dormido podía estar en paz? Estaba por decir su nombre, cuando escuchó que los autos pitaban, así que salió de su trance y arrancó.

-¿Por qué te pitaban?-le preguntó Sasuke, quien ya había abierto los ojos.

-Pensé que dormías.

-¿Acaso te quedaste admirándome y por eso no avanzabas?-le preguntó con tono juguetón, a lo que él solo respondió con una risita de vergüenza. Maldito Sasuke había dado justo en el clavo, sin darse cuenta.

Llegaron al edificio y subieron juntos las escaleras. El primer piso lo hicieron sin intercambiar palabras algunas y sabía que eso no se veía normal con él, generalmente siempre que estaba con Sasuke buscaba romper el silencio.

-¿Sabes que eres muy malo para el futbol?-dijo de la nada Sasuke y lo agradeció, comenzaba a sentirse bastante incómodo.

-Sí…he querido dejar el equipo, pero Gaara siempre me convence de que no lo haga, que ya mejorare.

-¿Acaso tiene un interés especial en ti, ese tal Gaara?

-¿A qué te refieres?

-No sé, pero siendo tú, me preguntaría porque alguien con talento se esforzaría tanto en que un inútil se quedara en el equipo.

-¡No soy un inútil-lo cierto es que si lo era, no daba una, y eso que se esforzaba demasiado, incluso Gaara a veces tenía practicas cerradas con él. Pero lo cierto es que no tenía talento alguno para el futbol, como alguna vez le había dicho Shikamaru.

Sasuke sólo se rio de su comentario y continuo subieron las escaleras. Después de esa interacción de nuevo hubo silencio y comenzó a sentirse ansioso, incluso su corazón le latía con fuerza.

Por fin llegaron a su apartamento, Sasuke entró primero y lo siguió. Pensó que todo terminaría después de cerrar la puerta tras de él, pero se equivocó. Sasuke volteó hacia él después de dejar sus llaves en el mueble y le dio las gracias o eso es lo que había estado dispuesto a decirlo, porque no lo dejó terminar. Se había acercado a él, lo cual no había sido difícil apenas un paso los estaba separando, lo tomó con una mano con delicadeza de la nuca y lo besó en los labios.

Tomó a Sasuke por sorpresa, quien al inicio abrió los ojos de par en par e incluso con su brazo sano intentó apartarlo de él, pero al cabo de unos segundos, ambos disfrutaban del beso.

Por fin su mente logró despejarse y calmarse, las manos de Sasuke lo habían tomado de la cintura. Era un beso calmado, que ambos querían seguir disfrutando y que lograba que ambos se relajaran de todo lo que los atormentaba. Se encargó de saborear los labios de Sasuke, de quien sintió como los abría un poco más para dejar que la acción continuara y se intensificara. Sintió la mano de este en el cuello de su playera, jalándolo y caminando hacia atrás hasta que tropezó con el sillón y ambos cayeron sobre él.

El besó se interrumpió por unos breves segundos, en los que sus miradas llenas de desconcierto se encontraron, pero de nuevo sus labios se fundieron en un nuevo beso. Sintió las manos de Sasuke jugando con sus cabellos. Sus lenguas comenzaron a saborearse y volver el beso más demandante, Sasuke lo atrajo aún más abrazando con su brazo su nuca. El por su lado, deslizo sus manos recorriendo la espalda de Sasuke. Los labios de Sasuke tenían un sabor ligeramente a café, y lo cierto es que él no era un fan de ese sabor, pero probándolo de esa manera no podía quejarse.

Continuaron besándose quién sabe por cuantos minutos más, hasta que se escuchó el abrir de la cerradura, y no supo como pero Sasuke tuvo las fuerzas necesarias para con sólo un brazo quitárselo de encima y aventarlo al suelo.

Karin había llegado y encontró a Sasuke ligeramente enderezado en el sillón, tratando de recuperar la respiración y a Naruto en el suelo, sobándose la cabeza.

-¡De nuevo se pelearon!-gritó Karin y caminó hacia él, ignorando por completo el estado de Sasuke, quien aprovechó para ponerse de pie de un salto y aplacarse el cabello.

-Es lo normal en nosotros-dijo con una sonrisa de idiota y se enderezó.

-¡Lo sé, pero él está lastimado!

-Descuida, no pasó nada, Sasuke me escondió el control y el sólo se burló de mí.

-Naruto, Sasuke tiene el cabello despeinado y la ropa ligeramente movida, al igual que tú, así que ¡no me mientas!

-Bien, me declaro culpable, sólo nos jaloneamos, tranquila.

Karin estaba a punto de soltarle una cachetada, pero Sasuke se interpuso entre ambos y sostuvo la mano de Karin antes de que llegara a su objetivo.

-Olvídalo, cómo dijo él no pasó nada. Al decir esto Sasuke le lanzó una mirada de complicidad por unos breves segundos y después tomó de la muñeca a Karin y se la llevó a su cuarto.

Él por su parte, tomó su cartera, las llaves de su auto y salió, necesitaba tomar un poco de aire fresco. Manejó a gran velocidad a un lugar que en el pasado había sido muy familiar para él, de hecho al inicio sólo había encendido el carro y manejado sin rumbo, pero de pronto supo que dirección tomar y ya no pudo detenerse.

Cuando por fin llegó, miró la casa, la ventaba de siempre estaba con la luz encendida, respiró profundamente y bajo del auto. Su primera opción era escalar uno de los muros y llegar hasta la ventaba, pero sabía que podría encontrar algo comprometedor, así que optó por la segunda opción, actuar como una persona normal y tocar a la puerta.

Comenzó a caminar como león enjaulado, había tocado ya tres veces y nadie abría, ya estaba decidiéndose a escalar la pared, pero entonces la puerta se abrió y ella apareció detrás de ella.

-Sakura-dijo aliviado.

-¿Qué sucede?, son cerca de las once de la noche.

Cuando Sakura mencionó la hora, no pudo evitar preguntarse en qué momento había pasado tan rápido el tiempo, había llegado al apartamento con Sasuke casi a las nueve y media, ¿acaso se habían besado tanto tiempo?

-¿Podemos hablar?

Sakura le asintió y lo dejó pasar.


Perdón pro el retraso, tuve un bloqueo mental para esta historia. :(

Gracias por su paciencia y sus reviews XD.