Capítulo 15
De nuevo se encontraba en esa habitación tan conocida para él, salvo que en esta ocasión no estaba ahí para besar a la dueña. Se sentía ansioso, un momento pensaba en hacer algo y luego aparecía una nueva opción en su mente y perdía la cordura.
-¿Me dirás porque no dejas de caminar de un lado para otro?
Percibió inmediatamente el tono amenazador en la voz de su ex novia, así que se detuvo y se sentí en la cama entrecruzando sus manos unas con la otra, pero son su pierna moviéndose con frenesí, siendo el reflejo de la ansiedad que no podía calmar.
-No sé por dónde empezar.
-¿Qué tal con la personas que besaste?
Se sintió atrapado, ¿cómo es que Sakura pudo saberlo tan rápido?, ¿Qué lo había delatado? Las manos comenzaron a sudarle y las imágenes en su mente comenzaron a moverse a una velocidad impresionante, apenas y podía diferenciar algo de ellas.
-¿Cómo lo supiste?-preguntó avergonzado.
Sakura le lanzó esa mirada, con la que le decía que a veces era un completo idiota, pero de verdad no sabía que podía haberlo delatado.
-Tus labios-dijo conteniéndose de gritarle-están enrojecidos.
Sin pensarlo se llevó las manos a sus labios y los tocó, era cierto se sentían hinchados, fue cuando pensó si Karin se habría dado cuenta de ese detalle, de ser así, Sasuke debía de estar en aprietos, aunque seguramente debía de haberla calmado como siempre lo hacía, con sexo. Imaginar esa imagen en su mente, a diferencia de otras veces que lo hacía sentir nauseas, ahora enojo hacía su prima, no podía creerlo estaba celoso de Karin.
-¿Es tan notorio?
-Sí-afirmó Sakura, con una expresión que decía que se estaba conteniendo por darle un golpe-¿Vas a hablar o sólo viniste a echármelo en cara?
-¿Qué?, claro que no, vine porque…-se puso de pie, el haberse sentado no lo había calmado para nada-necesito decírselo a alguien.
-¿Y yo parecí la mejor opción?
Hasta ese momento se dio cuenta de la gravedad de la situación, pero lo cierto es que su primera opción había sido Shikamaru, quien estaba seguro lo regañaría, de por si no se hablaban mucho desde que se había negado a irse con él, además del hecho de que parecía no agradarle Sasuke en lo absoluto. Así que su segunda opción fue Sakura, al final en su debido momento ella era a quien recurría cuando tenía problemas, cuando tenía dudas.
Se encogió los hombros apenado y supo que lo mejor era que debía de irse- tienes razón, lo mejor es que me vaya.
-Naruto, no te queda lo dramático. Anda, sólo dilo. Notó como necesitar hacerlo.
-Sería cruel de mi parte.
Sakura lo tomó de la muñeca y lo llevó a silla de su escritorio para que tomará asiento, ella por su lado jaló un banco que tenía cerca de ella y se sentó. Soltó su mano con delicadeza y respiró profundamente.
-Sólo dilo.
Ahora entendía, Sakura se moría de ganas por saber quién era la misteriosa persona a la que había besado, bien lo sabía que así como tenía bondad, había un poco de malicia en ella, era como lo inverso a Sasuke, a él lo definiría como una persona con malicia pero un poco de bondad.
-¿Te mueres por saberlo?-le dijo burlándose de ella.
-No-dijo dolida, con una expresión en el rostro, de que sabía que había sido atrapada.
-Me bese con mi compañero de cuarto-dijo sin rodeos.
Sakura lo miró tratando de comprender sus palabras, parecía intentaba dar con la que persona de la que hablaba. Ahora que lo recordaba, perdió contacto con Sakura, poco antes de mudarse con Sasuke, así que en teoría no debía de saberlo, no debía de tener idea de quien hablaba.
-¿Hinata?-preguntó dudando.
-No-sintió un incremento de temperatura en sus mejillas. Se sentía muy avergonzado, ¿cómo pensé que sería bueno hablar de esto con su exnovia?, no sólo el hecho de haber besado a alguien, sino el que esta persona fuera un chico.
-Sasuke-dijo como un susurro y fue claro por la expresión en el rostro de Sakura, que esta no logro entenderle.
-¿Quién?
-¡Sasuke!-gritó y sintió que un peso se le quitará de encima.
Sakura lo miraba con los ojos abiertos de par en par. No necesitaba saber quién era Sasuke, pero bastaba con escuchar el nombre para saber que se trataba de un chico. Pudo saber que Sakura ya había captado esto, por su expresión de desconcierto.
-Espera, Sasuke es un…
-Hombre, sí.
Sakura se había puesto de pie, necesitaba hacerlo para asimilar la situación, mientras la veía ahora a ella caminando de un lado a otro. Supo entonces que es lo que estaba pensando, así que debía de aclarar la situación.
-No Sakura, no pienses eso, nunca te use te tapadera, yo te amé de verdad. Esto también es nuevo para mí, intento comprenderlo y es por eso que creo vine a buscarte-se rascó con exasperación sus cabellos.
-Bueno, tenías ese gusto extraño por Gaara-dijo Sakura pensando en voz alta, como si el no estuviera presente.
-¡No me gustaba!-le reclamó y con eso consiguió que Sakura volviera aprestarle un poco de atención.
-Te comportabas como una colegiala enamorada.
-Es mi forma de ponerme nervioso-se defendió con dignidad.
Sakura lo miró por un momento y pareció darle la razón, aunque sabía que estando en su lugar, también estaría escéptico.
-De verdad yo nunca te mentí-le dijo apenado-esto sólo me paso, ni siquiera se en que momento fue.
Ella volvió a sentarse frente a él, relativamente calmada y posó su mirada en la de él, estaba seguro que lo que quería era examinarlo, estudiar cada una de sus expresiones. Presentía que saldría con algún moretón en la cara de esa casa.
-Supongo que quieres que te aconseje algo.
-¡Sí!, porque ni siquiera yo entiendo que me pasa.
-¿Él te beso o tú lo besaste?
-Yo y no es la primera vez, que lo hago.
-No sé qué es lo que buscas con esta visita, Naruto.
-Ni yo. ¿Qué se supone que haga?
-Pues si te gusta, supongo que deberías…- Sakura pareció por fin percatarse del porque estaba allí-¿de verdad te casarás con ella?
Asintió decaído. Lo que daría por romper ese compromiso pero se había convertido en una mal necesario e imposible de escapar.
-Te daré un mal consejo. Si te gusta ese tal Sasuke, deberías se intentarlo, total, para la vida que tenemos todos acabaremos con matrimonios arreglados.
-Tú no.
Sakura dibujo una media sonrisa-no lo sabemos.
-¿Acaso no quieres a tu novio?-le había costado un poco pronunciar la última palabra.
-Sí, pero tampoco sé que me depare el futuro, las cosas pueden cambiar de un momento a otro.
-Hay otra cosas por la que vine aquí-sostuvo la mirada de Sakura, no sabía si tendría el valor para hacerle esas preguntas-hasta hace unos meses seguía pensando en ti, sufrí con te vi con tu novio y ahora pareciera que sólo estoy haciendo lo que hago por desesperación, porque no quiero a Hinata y de verdad que ya intenté de muchas maneras hacer que ella me gustará, pero no más nada pasa, ella no es mi tipo. No me gustaría seguir tu consejo y sólo jugar con los sentimientos de otra persona.
-¿Quieres que te ayude a descifrar si sientes algo por él? No puedo, ni siquiera los he visto interactuando, además no soy la persona correcta para hacerlo.
-¿Por qué?
-Porque no podría ser imparcial. Sólo puedo decirte que tú tarde o temprano lo sabrás.
Cuando pensaba en Sakura, ya era de forma diferente al pasado, ahora lo hacía con una sonrisa en los labios, con un poco de nostalgia, alegría y sentimiento, pero ya no con ese dolor de antes. Era cierto que después de haber besado a Sasuke, esos sentimientos habían cambiado un poco en él, pero ¿y si Sasuke sólo era un pretexto para aliviar su dolor? Aunque pensando bien las cosas, era probable que siempre se haya sentido atraído hacia Sasuke, tal vez las burlas de Shikamaru no habían estado alejadas de la realidad.
Llevaba despierto desde las seis de la mañana, en sábado. La razón, se había comprometido a llevar a Sasuke a las terapias que le hacían falta, pero después de aquel beso de hace unos días, ambos se habían ignorado, y si se topaban en clases sólo se miraban cuando el contrario no se daba cuenta. La terapia era las ocho de la mañana, seguro Sasuke se levantaría a las siete, pero por si el decidía escaparse, había decidido levantarse aún más temprano.
Apenas escuchó como se abría la puerta del dormitorio de Sasuke, cuando se movió como un rayo y fue directo a la sala. Se topó frente a frente con Sasuke, quien en esta ocasión no pudo esconder su expresión de asombro por unos segundos, antes de volver a su rostro habitual.
-¿Nos vamos?
Sasuke parecía no comprender sus palabras e incluso intentó seguir su camino, pero Naruto daba un paso a donde este se dirigiera para impedirle el paso.
-Puedo ir yo sólo-le dijo Sasuke, quien comenzaba a desesperarse de que Naruto siguiera allí.
-No, di mi palabra, así que vámonos.
De haber querido podía haberse esforzado más por deshacerse de Naruto, pero no lo hizo y ahora estaba ahí en el mismo auto que él y en un ambiente incómodo. Después de aquel beso entre ambos, no la había pasado muy bien, de hecho había tenido que buscar la manera de deshacerse de Karin, por primera vez no había podido tener sexo con ella.
Cuando ella llegó, se refugiaron en su habitación y ella lo besó, él se estaba dejando llevar como siempre, pero esta vez no pensó en Kakashi como en las ocasiones pasadas, no, en su mente apareció el beso que había tenido con Naruto hace unos momentos, y entonces fue cuando se había molestado y pedido a Karin que se fuera. Estaba molesto, enojado de que la prima de este hubiera interrumpido el momento.
Mientras veía por la ventana del carro, sabía que no podía seguir negándoselo a él mismo, Naruto le gustaba y desde hace tiempo, ni siquiera se dio cuenta en el momento que comenzó, pero ahora comprendía que por ellos había hecho todas esas estupideces, el acercarse a él, ayudarlo con su examen, el nunca esconderle su verdadero yo, maldita sea y el que creía que nunca caería bajo los efectos de esos estúpidos sentimientos. Ya que con su relación con Kakashi, en general no había cometido semejantes errores, pero con Naruto, cometía una estupidez tras otra. Lo volteó a ver, físicamente, entendía porque le atraía, pero pensando en su personalidad, Naruto era un completo idiota, lo contrario a él. Suspiró sin darse cuenta. El que creía que si alguna persona le llegaba a gustar más que Kakashi, sería alguien de gran intelecto, que lo retará día a día, no un cabeza de chorlito, buena persona, idiota, pero buena persona.
Esta vez y lo agradeció, Naruto no se quedó a su terapia, pero para su sorpresa, dado el tipo de persona que era Naruto, este llegó a tiempo para cuando finalizó y ahí estaba listo para llevarlo de vuelta al apartamento.
Seguía perdido en sus pensamientos, hasta que se percató que Naruto no parecía manejar ne la dirección correcta.
-Hey, ¿a dónde vamos?
-No desayunamos nada, así que te llevare por algo de comida.
Se hizo su flecó hacia atrás, seguro lo llevaría a algún lugar de comida rápida, un lugar con mucha gente, bueno mejor, así solo le concentraba en comer y después ambos volvían al departamento.
Estaba sorprendido, pero ahora entendía que a pesar que Naruto podía ser una persona tan mundana, aún podía hacer cosas que lo sorprendiera. Lo había llevado a un buen restaurante, no era muy lujoso, pero era pintoresco y agradable. Naruto había pedido una mesa en la terraza del lugar, por lo que tenían una vista panorámica de la ciudad.
-Pensé que te gustaría-resonaron las palabras de Naruto en el aire y eso lograron sacarlo de su trance.
-¿De qué hablas?
-¿Te gusta hacer planos no?
Maldijo a Naruto para sus adentros y comenzó a sentir miedo, ¿qué era lo que estaba intentando hacer Naruto?, podría estar buscando la manera de disculparse y decirle que todo estaba siendo un malentendido, que al final esos besos habían sido una locura o producto de haber ingerido drogas.
-Naruto-le habló con firmeza-¿qué pretendes?
-¿Qué quieres decir?
-¿Qué es esto, acaso es una forma de pedirme disculpas o ….-razonó sus palabras- ¿es un vago intentó de cita?
-Si te dijera que es lo segundo, ¿me golpearías?
Sintió un escalofrió recorrerle el cuerpo. Naruto había enloquecido, eso era lo que pasaba, seguro todas esas emociones con las que había tenido que lidiar, lo habían llevado a la locura, primero estaba el amor que sentía por esa tal Sakura, luego el tener que acostarse con una mujer a la que no amaba y por último el haber encontrado a su compañero de cuarto inconsciente, lo que llevo al borde del pánico y tal vez ahora confundía esa necesidad de protegerlo con amor.
-Estás loco-dijo a punto de levantarse, pero entonces sintió como Naruto le pisaba el pie con fuerza, impidiendo que se levantará, de hecho lanzó un quejido de dolor que ocasionó que algunos clientes voltearán a su mesa.
-Sí, estoy loco-le dijo Naruto, tratando de susurrar, pero eso no se le daba bien.
-Podrías dejar de pisarme-le pidió con los dientes apretados y considerando seriamente soltarle una puñetazo a Naruto.
-¿Prometes no irte?.
-No prometo nada.
Naruto se resignó y le quitó el pie de encima-no sé si sea una cita, sólo quería comer contigo, eso es todo.
-¿Por qué?
-Quiero conocerte mejor, digo, seguiré conviviendo contigo mucho tiempo.
-Eso no es cierto, cuando te cases con tu novia, te irás del apartamento y al fin tendré paz.
El brillo de los ojos de Naruto pareció apagarse con esas palabras y miró el menú, aparentando que realmente lo estaba leyendo-considéralo una disculpa por los malos ratos que te he hecho pasar.
De nuevo, ese silenció incómodo estuvo presente en toda su comida, bien sabía que podía decirle a Naruto que se fuera al diablo y después irse de allí, pero se sentía observado, sabía que su padre lo vigilaba constantemente y lo cierto es que hacer esa escena y se la reportaran a su padre, no sería relevante, pero entonces se preguntó si a Naruto no lo seguirían, después de todo el padre de su prometida era una gran magnate, así que decidió mantenerse la compostura.
La comida había estado deliciosa, y tal vez en otro momento o en otra vida, la habría disfrutado mucho, sobre todo con esa vista. Ese idiota era un detallista malnacido. Ambos se colocaron el cinturón de seguridad y al levantar sus rostros, sus miradas se encontraron una con la otra. Sintió que se había congelado, quería moverse y que vista mirara hacia el frente, pero estaba inmerso en el rostro frente él. Sin saber cómo, ambos fueron acercándose al rostro del contrario, sabía lo que iba a pasar, sus labios se juntarían y acabarían besándose de nuevo.
Estaban demasiado cerca, tanto que podía sentir el aliento de Naruto sobre sus labios y sentía un gran impulso de ya tomarlo por la nuca y besarlo, pero el golpe de realidad vino a él y de un instante a otro movió su rostro y se acomodó en el asiento.
Naruto llegó al departamento, sin poder ocultar lo decaído que se sentía y de no ser porque él también lo estaba aparentando, también se sentía de esa manera. Su compañero estaba triste y molesto, y lo supo cuando apenas entró al apartamento y se fue a encerrar a su cuarto dando un portazo. El hizo lo mismo, cerró con fuerza la puerta de su habitación y después se dejó caer en su cama.
Lo cierto es que uno de los dos, debía de ser sensato, si por un desliz le llegaba al información a su padre de que él era gay y que además tenía un amorío con Naruto, no sabría qué pasaría, quisiera pensar que por respeto a su amistad con Minato Namikaze no buscaría hacerle daño a Naruto, ya que eso había percibido de parte de su padre, como si no le diera mucha importancia a ese idiota pero que no dudaría en deshacerse de él si fuera necesario. Claro que luego estaba, el otro asunto, los investigadores privados, tendían a ser traicioneros y vender la información que conseguían al mejor postor, así que si alguien identificaba a Naruto, seguro irían directo con Hiashi Hyuuga y ahí todo podría pasar, incluso lo peor, ese señor, siempre encontraba la manera de deshacerse de sus enemigos.
Siguió con ese tipo de pensamiento por un buen rato, pero se dio cuenta de que ya no podía contenerse más, así que se levantó y tocó con fuerza a la puerta de ese tarado. Escuchó como Naruto caminaba hacia ella y cuando apenas la había abierto lo tomó cuello de su playera y lo besó. Había pensado que Naruto le respondería de inmediato, pero no, de hecho lo empujó separándolo de él.
-¿Cambiaste de opción?-le preguntó molesto.
Cerró la puerta con fuerza y después estampó a Naruto contra la pared- mi padre me tiene vigilado todo el tiempo, salvo por este lugar. Además, ¿no has pensado que el padre de tu prometida, puede hacer lo mismo contigo?
Naruto se puso pálido al instante, de verdad que era un imbécil, jamás lo había considerado.
-Desde que estábamos en el restaurante sentía que alguien nos vigilaba.
-¿Tu padre te vigila en todos lados?
Negó con la cabeza-en general sólo vigila las rutas que sigo, pero si me desvió es cuando se vuelven minuciosos.
Naruto parecía seguir razonando todo, así que aprovecho su distracción y volvió a besarlo, con la intención de ser correspondido esta vez. Y así fue, Naruto respondió el beso, mientras lo abrazaba de la espalda con una mano y con la otra alborotaba su cabello.
El beso comenzó a ser más demandante de parte de ambos, por lo que se separaron breves instantes para después reanudar donde se habían quedado. Si las dos ocasiones anteriores en que se habían besado lo habían disfrutado bastante, ahora sentía que no habría momento en que podría dejarlo de hacer. Naruto había deslizado su mano por debajo de su playera, era un completo pervertido. No supo, pero había sonreído victoriosamente mientras seguía besándolo, porque sabía perfectamente que Naruto no lo era indiferente y más importante que lo deseaba con ansia.
La cama de Naruto no estaba lejos, así que fue este quien lo encaminó hacia este sitió y se dejó caer con el encima, siguieron besándose, con la manos de Naruto recorriendo su pecho por debajo de sus ropas, el hizo lo mismo, salvó que terminó el beso para quitarle la playera a Naruto, pero cuando esté pretendía hacer lo mismo con él, lo beso de nuevo.
Mientras acaricia el pecho de Naruto, sintió envidia de Hinata, quien podía tocarlo siempre que quisiera mientras que él, ahora estaba condenado a hacerlo a escondidas de todos los demás, realmente comenzaba a odiarla, a envidarla. Fue entonces cuando a su parecer dejó de pensar con claridad y besó el cuello de Naruto, pero no se detuvo allí, lo lamió y succino con fuerza, arrebatando un quejido del dueño y dejando marca.
Su celular sonó, con eso ambos volvieron en sí y él se quitó de encima de Naruto. Vio el celular, que marcaba una llamada entrante de Kakashi. Respondió frente a Naruto como si no hubiera pasado nada hace sólo unos escasos segundos, quien sólo vio cómo se iba alejando, quedando completamente desconcertado de su comportamiento. Aunque había sido lo mejor, lo cierto es que ambos se estaban dejando llevar, sin pensar en las consecuencias de sus actos.
¿Que tal? XD
Ya comienzan a subir de tono las cosas entre esos dos.
Muchas gracias por leer el fic y dejar sus reviews.
