Capítulo 16
Se estaba saliendo de control, ambos lo sabían y ninguno estaba dispuesto a hacer algo para detenerlo. Sasuke lo había propuesto, ir a la sección del archivo muerto de la universidad, al parecer nadie iba a ese lugar, según él y parecía ser que al menos dentro del campus ningún inspector privado los seguía.
Las esquinas de las cajas se encajaban en su espalda y eso hacía que fuera un poco molesto, pero a la vez era excitante debido al lugar donde se encontraban. Mordía el labio de Sasuke de manera juguetona, para luego volver a pescar los labios de este y besarse hasta que ambos necesitaran un poco de aire fresco.
Nadie sabía de esto, tal vez sólo Sakura, pero ni a Shikamaru se lo había comentado, quería evitar que lo estuvieran reprendiendo, hasta ahorita, esos momentos en que se escabullía en la escuela o en el apartamento con Sasuke para besarse, eran la gloria. Había notado que a Sasuke le gustaba dejarlo con ganas, él era quien comenzaba a besarlo en otras partes de su cuerpo, como ahora que jugaba con el lóbulo de la oreja, ocasionándole sensaciones de placer y cosquilleo, incluso una risita se escapó de sus labios, pero de ahí no pasaban, de simples caricias y no le molestaba en lo absoluto.
Sintió la respiración de Sasuke rozando su cuello, ya sabía lo que haría, iba decidido a dejarle una marca, pero ya no podía permitirlo por más que adorara eso, así que decidió quitarle el control de la situación y obligarlo a que lo besara de nuevo en los labios. Fue obvio que Sasuke no quería hacerlo, sabía perfectamente porque le gustaba marcarlo, sobre todo cuando el fin de semana se acercaba, una simple razón, tenía su visita conyugal con Hinata y sabía que de tener marcas el siempre buscaba la manera de zafarse de ello.
Sasuke había dado un paso en falso hacía atrás, de no haber sido por el estante seguro que caía al suelo. Así que tenía frente a él a Sasuke con los brazos abiertos de par en par, debido a que instintivamente había buscado sostenerse con las palmas de las manos, de los libros que estaban detrás de él. Decidió aprovechar la situación y atacó el níveo cuello de este. Debía de ser una parte muy erógena de él pues siempre que lo hacía notaba como su respiración de aceleraba, mientras lo hacía comenzó a desabrochar la camisa, cuando estuvo completamente abierta, metió sus manos por debajo de esta y comenzó a acariciarlo.
Se río por lo bajo al percatarse que Sasuke buscaba la manera de enderezarse y zafarse de aquella posición de Cristo. Besó la clavícula y lentamente fue descendiendo al pecho, pero se detuvo no quería apresurar las cosas, así que se separó de él, quien lo miró de manera amenazante, salvo que a diferencia de ocasiones anteriores, esa mirada ya no le daba miedo, ahora lo llevaba a la locura, así que volvió a besarlo. Sintiendo como las manos de Sasuke se fundían con sus cabellos y daban ligeros jalones, le encantaba hacer eso, por lo visto era un poco agresivo.
-¿Vendrá este fin?-le preguntó Sasuke al oído y después se alejó de él, arreglando su camisa.
-Sabes que sí, es mi…prometida. Tú también tienes una.
Sasuke no respondió nada, tomó sus cosas y caminó hacia la puerta, pero antes de que girara la perilla para salir, lo tomó de la muñeca.
-¿Por qué parece molestarte tanto?-al terminar de hacer la pregunta, supo que había sido estúpido preguntar algo como aquellos, él también se moría de celos si por error los oía a Sasuke y si prima cogiendo a las tres de la mañana-Olvida lo que dije, la pregunta correcta es ¿Por qué parece indignarte tanto?, tú haces lo mismo y con dos.
Como era de esperarse, Sasuke se zafó del agarre y salió del lugar huyendo de nuevo de la discusión. Eso comenzaba a cansarlo, podía comprender lo de Karin, pero aún no entendía porque Sasuke parecía no terminar con las visitas de Kakashi, no estaba seguro si seguían acostándose, pues cada vez que sabía que ese sujeto estaba en la casa, él se salía a dar una vuelta, en ocasiones incluso buscaba a Hinata y tenía sexo con ella.
Tomó molesto su mochila, no era justo que Sasuke actuara como si no hiciera nada, sin mencionar las malditas marcas que le dejaba a propósito. La primera vez que lo hizo fue una pesadilla, se había dado cuenta hasta el siguiente día, mientras se arreglaba para salir con Hinata, había entrado en pánico y tuvo que inventarse una excusa estúpida, según esto tenía que terminar un proyecto y lo había olvidado por completo.
En la segunda ocasión, no se había dado cuenta, así que cuando estaba con Hinata en pleno acto, esta lo notó. Le dijo que era el piquete de un mosco, que él tenía la mala de ser muy alérgico a ellos. Y la tercera, volvió a decir lo mismo. Hinata parecía comprárselo, pero algo le decía que no era tan tonta como aparentaba.
Cuando salía de la biblioteca se topó con su mejor amigo, llevaban semanas sin hablarse y la verdad es que lo extrañaba.
-Hola-dijo como si fueran unos niños de cuatro años.
Shikamaru también le respondió con una "hola" y una sonrisa, por lo visto se sentía un poco culpable, jamás habían dejado de hablarse por tanto tiempo.
-Hace tiempo que no hablamos.
Su mejor amigo asintió y con ello ambos entendieron. Se fueron caminando juntos por el campus, ninguno parecía tener el valor para hablar, así que decidió tomar la iniciativa.
-¿Cómo van las cosas con Temari?
-Bien, como siempre y con uno que otro susto de embarazo.
Eso lo dejo en estado de asombro momentáneamente, Shikamaru lo había dicho sin darle mucha importancia, pero estaba seguro que en el momento en que Temari le había dicho que tenía un retraso, se habría vuelto loco.
-Debiste llamarme-le reclamó un tanto dolido.
Shikamaru le sonrió nuevamente-descuida, sólo fue un susto.
-Aun así, tú me ayudaste a calmarme, cuando me paso lo mismo con Sakura.
-Yo tengo más temple que tú, ¿recuerdas?
Asintió, sintiéndose aliviado, pareciera que todo era como antes, salvó por varios factores que aún seguían siendo diferentes en su vida.
-Veo que Hinata es una fiera-dijo burlándose de su amigo.
-¿Por qué dices eso?
Su amigo le señalo el cuello-la marca.
Instintivamente sacó su celular y lo usó como espejo, para ver la gravedad de la marca –ese bastardo-dijo en voz alta sin darse cuenta.
-¿Bastardo?, Naruto, ¿Quién te hizo esa marca?-le preguntó Shikamaru con un tono serio, aunque claramente estaba preocupado.
-Que importa, ayúdame a conseguir hielo.
Se había metido en su auto junto con Shikamaru, mientras se aplica el hielo en la zona dañada, maldito Sasuke, según él había evitado que lo marcara y no, el desgraciado se había salido con la suya de nuevo.
-Deja de verme así-le reclamó a Shikamaru.
Volteó a ver a su mejor amigo, lo miraba severamente, se notaba que se estaba conteniendo de regañarlo.
-Fue Sasuke.
Shikamaru resopló y se recargó por completo en el asiento del copiloto –Naruto…
-¿Qué vas a decirme?, ¿Qué es mala persona?, ¿Qué me aleje de él?
-No, supongo que ya eres grande, puedes tomar tus propias decisiones, aunque claro está que si él está dispuesto a que Hinata sepa que tienes una aventura…
-¡No es una aventura!-Shikamaru lo estaba haciendo sentir como un cualquiera.
-Perdón, es una relación y que hacen, ¿salir juntos, tomados de la mano?
Se quedó callado, lo cierto es que se la pasaban fajándose la mayor parte del tiempo, había convencido a Sasuke de ir al cine una ocasión, pero acabaron besándose, así que no hubo nada de charla.
-Es complicado.
-Ten cuidado-dijo intentando relajarse-¿quieres jugar videojuegos mañana?
-Supongo que sí.
Mientras jugaban, podría sentir la mirada de su mejor amigo sobre él, sabía que moría de ganas de sermonearlo. Así que decidió retar la paciencia de su amigo y actuar como si no se estuviera sintiendo incómodo.
De pronto Shikamaru pausó el videojuego. La ola de interrogatorios y regaños se estaba haciendo presente.
-Sólo dilo-dijo observando de reojo a su amigo y aguantándose la risa.
-Sí mañana te visita Hinata, pienso que notara algunas cosas.
Viró los ojos hacia arriba, espera cuestionamientos sobre Sasuke y su relación, más no la mención de su prometida, con quien de nuevo le era difícil estar en la misma habitación, incluso el sexo ya se había vuelto incómodo.
-Lo ha notado, no me ha quedado otra que decir algún pretexto.
-Intenta tener cuidado.
-Lo hago, pero a ese idiota le gusta hacerlo.
-Está marcando su territorio-le dijo Shikamaru denotando la obviedad de la situación.
-Ni lo menciones.
Fue obvio que Shikamaru notó el enojo que sentía hacia Sasuke, por la manera en que había dicho esas palabras. Y es que desde que había iniciado su extraña relación con Sasuke, tuvo que aceptar varias cosas que en otros tiempos se hubiera negado por completo, pero la situación era complicada.
-¿Qué es lo que no te parece?
-Que al parecer sigue con su relación con Kakashi, entiendo que tenga que seguir con mi prima, es el mismo caso de Hinata y yo, pero no puedo comprender porque sigue viendo a ese sujeto.
-Tal vez porque él sabe que lo suyo no tiene futuro.
-¿Tienes que ser tan cruel?
-¿Por decirte la verdad?
-¿Qué esperas de esa relación?
Se encogió los hombros angustiado ante la pregunta de Shikamaru, la verdad es que evitaba pensar en eso, porque le daba miedo, como bien había dicho, lo de Sasuke y él realmente no tenía futuro, seguramente en unos años sería tan sólo un triste recuerdo en su vida, cuando pensó en ello, no pudo evitar verse sentado en una enorme oficina, trabajando hasta hartas horas de la noche con tal de evitar encontrarse con Hinata y sus dos hijos, un niño rubio e hiperactivo como él y una niña con los cabellos de Hinata y exigente. Luego la escena cambió, ahora estaba sentado en una enorme mesa, con la familia de Hinata, sus hijos y enfrente de él, Sasuke junto a su prima.
-Naruto…
Oía una voz que lo llamaba a lo lejos, entonces cayó en la cuenta de que se había perdido por completo en sus pensamientos. Volvió a la realidad, donde Shikamaru lo observaba desconcertado. Cuando por su mirada pérdida, por fin le puso atención, este se vio reconfortado.
-Te perdiste demasiado en tus pensamientos
-No me quiero casar con ella, Shikamaru-dijo sin poder ocultar la desesperación en su voz. Se puso de pie y paso la mano por sus cabellos, completamente desesperado. Había días en que parecía que había aceptado su situación y otros en los que lo volvió loco y tenía ganas de hacer una maleta y huir de todo eso.
-¿Ahora tu idea es hacer una vida con Sasuke?-preguntó con ironía.
-¡No lo sé!, ¡sólo estoy seguro de que no me quiero casar con ella, me siento vacío de sólo pensar en una futuro a su lado!
-Ya encontraremos una manera.
Se quedó sorprendido de la respuesta de su amigo, generalmente le decía cosas que se traducían en una "aguántate, debes aceptarlo y punto". Tal vez, sólo lo decía para que se calmara, pero se lo agradecía, porque había logrado su cometido.
-Lo dices por calmarme.
-En parte, pero ya encontraremos la manera.
-La boda es un año-le recordó y se volvió a sentar en la silla, con los hombros caídos y mirando hacía el suelo.
-Necesito un milagro-suspiró después de decir eso.
Kakashi no le había dicho mucho sobre su hermano como el habría querido, si intentaba preguntarle, evadía la pregunta respondiendo que Itachi era el mejor para responder sus dudas, al final él no estaba enterado de toda la situación y quería evitar que hubiera malentendidos.
-Me respondes eso, pero si lo que me dijiste es cierto, ¿de verdad podría ver a mi hermano de nuevo?
-Él estaba buscando la forma de lograrlo, se paciente, también tiene que lidiar con muchos problemas del trabajo.
Esa respuesta era un intento vago de decirle, deja de ser un egoísta y pensar lo peor de los demás.
Sintió como Kakashi tomó su mentón y lo puso en la dirección correcta para que sus labios se juntaran con los de él. Había intentado que lo que tenía con Naruto no entorpeciera su relación con Kakashi, pero cada vez estaba causando más molestias.
Los labios de Kakashi se movían, pero los suyos, apenas y reaccionaban, de pronto intentó imaginar que se trataba de Naruto, pero eso funcionó por unos breves segundos. Kakashi era muy demandante y agresivo cuando lo besaba, en cambio Naruto, era más…le costaba pensarlo, cariñoso.
Se exigió a él mismo responder a Kakashi, debía de ser fácil, lo había hecho tantas veces, pero ahora resultaba tan difícil. Lo tomó de la nuca, para que pareciera que realmente estaba deseando por más. Kakashi lo obligó a que se recostará en la cama y sintió como le besaba el cuello y abría su camisa. Maldita sea, con cada encuentro que había entre ellos, pareciera que su lívido iba despareciendo, de verdad que no sentía nada, esas caricias ya no despertaban nada en él.
-Sasuke…
Kakashi lo había llamado y no pudo reaccionar al tiempo debido para que no lo encontrará con la vista perdida hacia la ventana, demostrando su completa aburrición ante esa situación. Kakashi se había quitado de encima de él, ya no había vuelta atrás.
Ninguno de los dos se atrevió a decir nada, tan sólo se sentaron al borde de la cama, sabiendo perfectamente la charla que se avecinaba y tenían dos opciones, encararla o huir e intentarlo de nuevo otro día.
Vio como Kakashi volvía acomodarse lo poco que se había desfajado su camisa y se colocaba el corbato de nuevo.
-¿Está todo bien?-preguntó mientras hacía el nudo de su corbata.
No contestó, porque no sabía que decir, tal vez sólo necesitaba un tiempo para él, pensar bien las cosas, todo era tan distinto de como lo había planeado. Sentía como Kakashi esperaba ansioso una respuesta a pesar de su mirada no estaba posada en él. Deseaba que no dijera nada más y decidiera irse, tal vez en otra ocasión el estuviera en mejor estado y las cosas mejoraran. Aunque sabía perfectamente que las cosas estaban lejos de mejorar.
-Sasuke…-volvió a llamarlo de nuevo.
-Sólo estoy cansado.
-Has estado cansando las últimas veces-dijo con una sonrisa, con lo que parecía que sabía perfectamente lo que estaba pasando.
Escuchó el picaporte de la puerta abrirse, no se dio cuenta, pero Kakashi lo había observado con detenimiento esos breves segundos y vio algo en su mirada que confirmó sus dudas. Ambos escucharon como unos pasos se acercaban a la puerta de su habitación. Tocaron a su puerta y dijeron su nombre, era Naruto. Sin pensarlo se había cerrado la camisa rápidamente.
-Paso por ti mañana-fue lo que dijo Kakashi antes de salir por la puerta y encontrarse con un Naruto que intentaba sonreírle amablemente a la vez que ocultaba los celos que sentía por él.
Ignoró por completo a Naruto y entró al baño a darse una ducha. Para cuando salió se encontró a Naruto husmeando en su cuarto, más específicamente en los dibujos que tenía sobre su escritorio.
-Me dejas vestirme-le exigió a Naruto y este salió del cuarto.
Para cuando salió, Naruto estaba sentado viendo tele, obviamente estaba ansioso y se estaba esforzando por esconder esa ansiedad lo más que pudiera.
-¿Qué quieres?-le preguntó con las manos en los bolsillos delanteros de su pantalón.
-¿Qué soy para ti?
Maldita sea, Naruto tendía a veces ser muy directo y en estos momentos no estaba en condiciones de responder eso, ni él estaba seguro. Pareciera que el universo se estaba esforzando por obligarlo a que encarara sus problemas de una vez por todas.
-¿A qué viene esa pregunta?
-Te encanta hacerte el difícil-le recriminó Naruto e inmediatamente se bajó el cuello de su playera, dejando ver los remanentes de la marca que le había hecho hace tan sólo un día- sabías perfectamente que Hinata viene mañana y aun así lo hiciste.
Desvió la mirada exasperado y después volvió a mirar a Naruto a los ojos-pensé que conocías las consecuencias de lo que hacemos, no veo porque haces tanto alboroto.
-Tienes razón-le dijo con furioso.
Naruto había decidido dar por terminado su charla en ese momento y caminó hacia su cuarto, pero lo detuvo tomándolo del hombro.
-No espera, yo también tengo algunas preguntas.
-Sabes que lo de Hinata y yo…-comenzó a hablar Naruto.
-No me refiero a ella, ¿qué pasa con tu ex novia?, ¿la sigues viendo, sigues pensando en ella?
Las agallas que había mostrado Naruto se estaban esfumando, lo cierto es que tampoco él estaba en condiciones de reclamar nada.
-La última vez que vi a Sakura, fue para pedirle un consejo sobre ti, y no, ya no he pensado en ella.
Las palabras de Naruto fueron dichas con firmeza, ni siquiera había titubeado cuando lo hizo y no tenía que ser muy listo para saber el reclamó que escucharía a continuación.
-¿Puedes decir lo mismo de Kakashi?, no, no puedes- se respondió a él mismo Naruto- porque hace tan sólo unos minutos estabas cogiendo con él.
Estaba esperando una respuesta de su parte, pero no le dio ninguna, tal como lo había hecho con Kakashi. Naruto negó con la cabeza y procedió de nuevo a ir a su cuarto, pero de nuevo le impidió seguir el camino, lo tomó con fuerza del antebrazo y lo estampó contra la pared. Lo hubiera besado, pero tocaron la puerta, por la manera tan delicada en que lo habían hecho, sabía que se trataba de ella. Entonces lo soltó y lo dejó ir.
Ni siquiera había podido conciliar el sueño, le hubiera cancelado a Kakashi, pero para cuando decidió hacerlo, este ya lo estaba esperando en la entrada del edificio. Salió de su habitación y se encontró con una escena que lo hizo feliz, Naruto tirando el contenido de unos refractarios a la basura. Ayer después de que Hinata llegara, escuchó que esta le decía a Naruto que había cocinado algo para que cenaran juntos, Naruto se había zafado diciéndole que tenía deberes que terminar, que lo dejaran para otra ocasión.
-¿Por qué tan feliz?-le preguntó Kakashi cuando entró al carro.
-Ah, nada, no es nada.
Kakashi lo llevó a un lugar que reconoció de inmediato, el parque donde habían ido y le había confesado lo que ocultaba a su padre. Se sintió nervioso, si Kakashi lo había llevado a ese lugar, tal vez era para decirle, lo que tanto temía, paranoias que a veces imaginaba de él confesando que nunca había estado de su lado y que su padre sabía todo, o que sólo lo había usado y ahora que se aburría, contaría todo a Madara.
Salieron del auto y caminó junto a él, llegaron cerca del lago y Kakashi se recargó en el barandal contemplando la vista.
-¿Quieres seguir con lo nuestro?-le preguntó con tranquilidad y lo miró sonriente.
No se atrevió a responder nada, no sabía porque, o tal vez era porque lo sabía pero le daba miedo que hubiera consecuencias.
-Sasuke…
Últimamente el que Kakashi dijera su nombre lo hacía sentir culpable, como si debería de confesar algún crimen, aunque ahora que lo pensaba si debía.
-Bien-dijo y dio un suspiro-lo haré por ti. Hemos terminado.
Sus ojos estaban abiertos de par en par, sin poder creer lo que había escuchado. Siempre había pensado que si llegaba el momento de que ya no tuviera sentimientos hacia Kakashi, el sería quien le pondría fin a su relación, no viceversa. Ahora estaban ahí, ambos mirándose frente a frente.
-Pero…-titubeó, por primera vez había tenido esa reacción frente a Kakashi.
-Descuida, no pienses que iré directo con tu padre a contarle todo, sé que desde que supiste que conocía a tu hermano, esa poca confianza que tenías en mí se esfumó y sólo seguías con esto para vigilarme, pero ya no puedes con la farsa.
Quiso decirle, no es cierto, pero sería mentira. Kakashi se acercó a su rostro y lo besó, pero el beso era diferente a como los de siempre, el ritmo era lento, sin exigencias, con lo que parecía que quería alargarlo lo más que pudiera. Le respondió y sus labios se movieron en respuesta a los de Kakashi, pero no duró mucho, fue este quien le dio fin al acto.
-Quisiera que esta fuera la despedida de nosotros-habló Kakashi-pero aún nos tendremos que ver-dijo refiriéndose al hecho de que tendría que cumplir con seguir siendo su tutor. Estaba por irse, cuando se detuvo- Te daré un consejo, no seas un maldito con él-dijo y le hizo una señal de despedida con la mano.
Me tardé pero aquí está :D
Espero les haya gustado
Gracias por sus reviews!
