Hola personitas mas buenas que el pan!
Les traigo la actualización de esta historia tan oscura, perdonen por demorar pero la Uni no me dejaba respirar.
A leer~
Here I am
Parte III
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—"Gracias por tan maravillosa presentación amigos de la banda Marley. Ahora, escuchen atentamente hijos de puta, tenemos la fortuna de tener entre nosotros una voz muy aclamada por ustedes. La diosa triste, Mikasa, nos ha honrado con su presencia una vez más y junto a ella, Eren Jaeger, nuestro titán, un verdadero cabrón, él llegará lejos lo sé, lo escucharon de mí".
"Siempre dice eso", lo maldije mentalmente. Tan lame botas como siempre.
Dichas sus palabras y algunos aullidos eufóricos después, una mujer subió los escalones en dirección al escenario; llevaba puesto un vestido corto de terciopelo color negro, muy ajustado, sus piernas y pies abrazados por unas botas altas con tacón de aguja. El sonido de sus pasos resonó en el escenario de madera. Cuando mostró su cara escondida bajo el cabello negro corto hasta los hombros, relució su maquillaje de vampiro con labios teñidos de un rojo intenso, demasiada sombra negra sobre sus párpados, y su piel casi tan blanca como la mía.
Inmediatamente detrás de ella, le siguió un sujeto alto; y pueden apostar lo que quieran a que esa no es una cara ni un cuerpo que ves todos los días. Al menos yo no había visto a un cabrón igual a él.
Armándose con una musculosa negra, junto con unos jeans negros demasiado rotos de las rodillas, se impuso como dios en el escenario, sosteniendo en sus manos una guitarra eléctrica.
El color de su cabello era marrón, su melena larga hasta los hombros. Pude notar algunos piercing en las orejas, en su nariz tenía el septum y el bridge y uno más en su labio inferior, por la comisura de su labio.
Desde mi lugar podía ver un collar colgar de su cuello, el cual era una llave dorada brillante, pero luego de ver su rostro con cuidado sentí una especie de hipnotismo. La sensación era similar a la de estar sedado, no era una opción no voltear a verlo, era una obligación. No sabía que existían ojos así, tan desafiantes, el color exótico aguamarina distorsionado por las luces rojas y naranjas del escenario, los labios perfectos, la quijada marcada y la piel morena.
No estaba frente a 20.000 mil personas, pero podía sentir esa superioridad en su mirada, en su sonrisa, en toda su cara. Los rasgos de un hombre en su juventud, peligroso, con brazos fuertes que sostenían su instrumento como si tuvieran a una mujer entre sus brazos.
En sus dedos lucía unas uñas con esmalte negro que comenzaban a rasgar entre las cuerdas de la guitarra.
Al escuchar el comienzo de la canción [1], el sonido de la guitarra hizo que me vibrara el cuerpo. Los decibeles del amplificador amedrentando mis latidos. Ese chico deslizó sus dedos en las cuerdas como caricias, lo hizo ver sencillo, los acordes y los vibratos eran sencillos para él.
Tan tranquilo y superior apenas movía sus dedos del mástil, su mano derecha tocaba las cuerdas de las pastillas.
Después, la voz de la mujer se dejó oír profunda y agresiva.
"Now I will tell you what I've done for you
50, 000 tears I've cried
Screaming, deceiving and bleeding for you
And you still won't hear me"
(Ahora te diré lo que he hecho por ti
Cincuenta mil lágrimas he llorado
Gritando, engañando y sangrando por ti
Y aún así no me escuchas)
.
"Don't want your hand this time, I'll save myself
Maybe I'll wake up for once
Not tormented daily defeated by you
Just when I thought I'd reached the bottom"
(No quiero tu mano
Esta vez yo misma me salvaré
Tal vez me despierte de una vez
sin atormentarme diariamente
Derrotada por ti
Justo cuando pensé que había tocado fondo)
Luego, delicada, femenina y armoniosa.
"I'm dying again
I'm going under
Drowning in you
I'm falling forever
I've got to break through
I'm going under"
(...)
(Me estoy muriendo otra vez
ahogándome en ti
caeré eternamente
tengo que sobreponerme
Me estoy hundiendo)
La canción se escuchaba bien a pesar de que era necesario el acompañamiento de otros instrumentos, pero aún con la ausencia de ellos, seguía sonando interesante, era una canción interpretada a capella. No reconocí de ninguna parte la letra ni la melodía, por eso di por asegurado que era una canción compuesta por ellos. Y todo el acompañamiento era interpretado por ese tal Eren Jaeger.
"So go on and scream, scream at me
I'm so far away
I won't be broken again
I've got to breathe
I can't keep going under
I'm dying again"
(...)
(Así que adelante, grita
grítame
estoy muy lejos
No me lastimaras nuevamente
Tengo que respirar
No puedo seguir hundiéndome
.
Me estoy muriendo otra vez)
(...)
Seguí escuchando la canción, que era en verdad buena, pero cuando llegó el momento del solo, casi me ahogo con el humo de mi cigarro: imitó los agudos de la voz de su compañera y sostuvo el sonido bajando su mano izquierda desde arriba del mástil hasta la base, rasgando las cuerdas.
El mocoso comenzó a tocar con energía, tenía que admitirlo, lo estaba haciendo demasiado bien; el resto del público espectador también lo sabía y se movían a su ritmo. Saltos y cabelleras moviéndose en un balanceo similar junto con esas señales con las manos haciendo la típica señal de anarquismo: rock and roll.
Fue todo un espectáculo para mí.
Pronto la mujer interpretó su último grito y luego del estribillo, el mocoso tomó el escenario al costado. Con una velocidad natural de sus dedos y el sonido característico de un acorde sostenido, terminó la obra de arte acústica.
Me dejó sin palabras.
En todo ese tiempo no dejé de observarlo, luego de los aplausos y gritos, me inquietó el poderoso sentimiento de atracción que había tenido al verlo y que ahora no quería abandonar mis pensamientos. Sin evitarlo me imaginé un exquisito beso caliente y demandante; en mi mente me vi cargándolo sobre algún muro mientras lo devoraba completo.
Espero que estos pensamientos sean debido a la abstinencia, porque si no estoy jodido. Malditos pensamientos pecaminosos.
Mientras, la mujer de expresión melancólica se despedía y bajaba con calma del escenario. Muchos bastardos se acercaron al momento como perros a olfatearla, pero ella de manera impasible pasó de largo y caminó directo a la barra, a unos metros de mí, donde se encontraba sentado un sujeto rubio de cabellos cortos vestido con una chamarra y jeans de mezclilla. Perdí poco tiempo en ellos, regresando a buscar de nuevo a ese moreno de fuego.
—¡Maldición! ¡Eso era lo que esperábamos esta noche! Pero tranquilos, aún tenemos más de estos dos… ahora demos paso a nuestra joven estrella y a sus impresionantes manos hacer lo que gusta, ¡música de verdad!
El lugar enmudeció y las luces desaparecieron para luego enfocar su figura solitaria en el escenario.
El chico deslizó su cabellera con su mano derecha dejándola a un lado, ladeando su cuerpo, dejando ver su cuello totalmente expuesto y tuve que tragar duro por ese gesto. Yo esperaba con el corazón agitado, por primera vez quería que alguien se apresurara a tocar.
Lo hizo, ¿Y saben qué?
Fue demasiado.
Sus dedos hicieron el rasgueo por las cuerdas. Sin ninguna voz, ni otro sonido que lo acompañase, nada, solo él y su sola y hermosa acompañante: su guitarra verde.
Soy un idiota hechizado, lo admito; no hay nada que explicar porque era solo malditamente genial, una brillante canción que fue ejecutada con excelencia y profesionalismo.
Cada raspadura en el mástil, con acordes cada vez más complicados entre las cuerdas que se movían con gracia.
Puto mocoso maravilloso, incluso era mejor que Galliard. No había visto un talento así en mucho tiempo.
¿Cómo nunca escuché de él? ¿Cómo es que alguien de su categoría sigue tocando en este bar de quinta?
No necesitaba pensarlo dos veces para reconocer lo obvio. Este era el mocoso que necesitábamos.
Las expresiones que hacía con su rostro acompañaban los sonidos dando un efecto teatral. Sufrimiento, alegría, derrota, amor, pasión.
Me encontré a mí mismo moviendo involuntariamente mi pierna al compás de su interpretación, había olvidado lo que se sentía enloquecer, era como descubrir la música por primera vez. Como esos gloriosos viejos tiempos.
Sus párpados se apretaban y se mordía los labios, mientras que con sus botas golpeaba el suelo para mantener su tiempo. Jadeaba y luego hacía expresiones extasiadas; Le estaba haciendo el amor a la puta guitarra. Quizá todos los presentes estábamos sumergidos en el mundo al que él quería llevarnos. Un control mental, un hipnotismo severo.
Silenciosamente nos lanzaba sus demandas de alabanzas, casi como yo les decía "escorias" a mis fans.
Acelerado como me encontraba y queriendo seguir el ritmo, tuve el impulso de subir al escenario junto a él y cantar.
Me permití cerrar los ojos y me dediqué a disfrutar como hacía años no disfrutaba de una canción; sobre todo de este dios que debía ser mío.
Hastío, vagancia, migraña. Insensibilidad, frío, frío. Caliente. Fuego, llamas. Las cenizas. Todo junto, luego el silencio, quieto, quieto. Sin aliento, temor, horror. La noche y el rock, sus ojos y mi voz. Este ya no soy. La luna, el beso, un sueño, el deseo ¿quizás?, nada, no hay nada, solo los dos. Él y yo, juntos, tan cerca que puedo escuchar los latidos de su corazón.
Esos eran todos mis pensamientos. Palabras al aire que querían convertirse en versos y en canciones. La musa me sopló al oído, burlándose, condenándome a perecer. Qué otra cosa podía hacer si era muy obvio que mi mente se derretía y mis muros de hielo se descongelaron.
El final fue interpretado perfectamente hasta que la música dejó de sonar. El chico acabó con todo su cabello sobre su cara y jadeó por última vez cansado; cuando volvió a hacer uso de sus manos para quitarse los cabellos de la cara, su mano agarró sus abundantes mechones y los jaló hacia atrás, luego sonrió contento, mostrando su perfecta dentadura que antes cubrían sus labios morados de tanto morderse. Fue un movimiento tan sexy más de lo que hubiera querido admitir en alguien, y eso que yo había probado a los hombres mas bellos.
Volví a hacerme homosexual, lo juro. Más cuando miró al frente. Casi se rompen las paredes al no poder suprimir los gritos y aplausos.
—"Esto fue Blue [2] de nuestro querido titán. Eren, ¡eres un verdadero hijo de puta!
—¡Levi! —Hange me tomó del hombro con fuerza— ¡¿escuchaste y viste lo mismo que yo?!
—Si… —contesté, alejando su mano
—¡Maldición cariño! Ese niño es un dios. ¡Es justo lo que estamos buscando y más!
—No te emociones Hange.
—No puedo creer que te niegues a reconocerlo, él es en verdad talentoso.
—Cállate, ya lo sé.
—Y la mejor parte es que es todo un adonis. Es un deleite ocular.
—Sucia. —Pero no soy quién para negar eso.
—Tienes que hablar con él ahora, es simplemente perfecto. Y tienes que ser tú porque es culpa tuya que no tengamos un guitarrista, capitán.
—Carajo —expresé molesto.
Flegel Rivees estrujó uno de sus hombros al abrazarlo. Y el chico en cuestión se cubrió de esa magnífica capa de salvajismo disparando su grandeza sobre todos nosotros. Más que nada en mí.
Mientras el público aplaudía, las luces volvieron a alumbrar el lugar y entonces él alzó su vista para mirar a la multitud por lo alto; de derecha a izquierda y hasta la parte posterior del bar, por la barra donde yo me encontraba sentado.
Atrapé su mirada, mis latidos se intensificaron. Para mi sorpresa, yo también me encontraba aplaudiéndole, pero mis manos hacían golpes suaves. Estaba reconociendo su talento y su pasión. Por exagerar, estoy seguro que nunca me brillaron más los ojos, esto era todo lo que podía expresar alguien tan orgulloso como yo.
Él por el contrario sonrió nuevamente.
Fumé de una calda la mitad de mi cigarro por las ansias que me produjeron pensar si esa sonrisa era para mí.
Debía ficharlo para la banda y para mi vida fuera como fuera.
—Vamos Levi, acércate, está bajando del escenario.
—Cállate de una buena vez, yo decidiré cuándo acercarme.
Notas del capítulo:
[1] Going Under canción de Evanescence. En este fic, la voz de Amy lee es la voz de Mikasa
[2] Blue canción solo de Yngwie Malmsteen
N/A: AHHHH estoy gritando jajaja
Este fic suena tan... no sé XD me divierto mucho en cada actualización.
Nos leemos pronto~ Besos.
