— ¡CÓMO ES POSIBLE QUE NO ME HAYAS CONTADO NADA SAKURA!
Se escucha en toda la casa aquel reclamo de la Quinta, con ella se encuentra su nerviosa estudiante junto a una curiosa y con cierto temor pelinegra.
Sasuke se había marchado del lugar apenas la rubia cruzó por la puerta, es evidente que sigue siendo una persona no muy grata para la sannin, además está claramente molesta por encontrarlos allí a los tres, cuando no tenía ninguna pista sobre el cambio en el estatus familiar de la pelirrosa. Decidió partir antes a la reunión que tienen ambos con el equipo de inteligencia, no tenía ánimos de soportar el regaño de ella a su esposa.
— Lo siento Tsunade-sama, por temas de seguridad no le contamos a nadie hasta llegar de vuelta a Konoha. —responde intentando sonar lo más serena posible.
— ¡Katsuyu tampoco me dijo algo y estoy segura que la has invocado desde que tienes a tu hija! —si su aprendiz no la conociera, hubiese salido corriendo en un fallido intento por salvar su vida, a causa de la furia en sus ojos.
— Le pedí que no lo comentara, no se enoje con Katsuyu, preferí informarle personalmente, es solo que no creí que pasaría tanto tiempo para que nos encontráramos aquí.
— ¡Si me hubieses dicho habría vuelto antes para conocer a Sarada! —su voz posee un tono un tanto infantil, está celosa y molesta por no haberla conocido antes.
Sakura comprendió la expresión de su maestra, parece sentirse un poco desplazada de su vida al no saber sobre esta información tan importante suya. Poseen una profunda relación entre ambas, no sólo de estudio, son amigas, son como una orgullosa madre de su hábil y fuerte hija. Se acercó con una sonrisa cálida, aunque un poco nerviosa todavía, y aproximó a su hija en sus brazos.
— Sarada está curiosa. —mira esos profundos y sinceros ojos onix que analizan a la rubia—. Quiere conocerla.
Tsunade la tomó en sus brazos, con cierta expresión de recelo hacia la pelirrosa, y luego observó con mucho amor y ternura a la pequeña. Por mucha molestia que sintiera por haberse enterado tan tarde sobre todo esto, está feliz de ver todo el desarrollo de su discípula, como esa pequeña flor de cerezo floreció tan ampliamente en la cuarta guerra, y que hoy está radiante, acompañada por su gran amor y una preciosa hija. Sakura ha cumplido sus objetivos personales, superando todas las expectativas que tenía de ella cuando la conoció a sus doce años en la oficina del Hokage.
— Se parece mucho a Sasuke. —comenta con cierta frustración—. Pero su personalidad me recuerda a ti, es mucho más expresiva en sus emociones, y carismática —sonríe con orgullo.
La ojiverde sonrió, aunque en desacuerdo con lo dicho por su maestra, pues con ella y sobretodo con Sarada, él es muy expresivo con sus emociones, para ella es muy fácil leer sus intenciones y pensamientos, como si los hubiera dicho en voz alta. No compartió con él cuando era un niño por la aldea, pues pasaba la mayoría del tiempo en la zona destinada a su clan, pero conoce claramente sus recuerdos. La sonrisa y brillo en sus ojos hacia su hermano mayor, son exactamente igual a los de su pequeña hija por su padre. Considera a Sasuke sumamente expresivo en su mirada, pero tímido con demostrar sus emociones más allá de sus ojos, y de alguna forma le parece adorable.
— ¿Cuándo fue la última vez que entrenaste Sakura? —la observa desafiante.
— Cerca de mis siete meses de embarazo.
— Han pasado casi seis meses desde que entrenaste, te mantienes activa con el trabajo del hospital, pero no puedes descuidarte de este modo, tienes que estar preparada para cualquier momento. —cierra sus ojos y frunce su cejo—. Esperemos que no se sientan atraídos por el Sharingan nuevamente, ahora que nos encontramos en paz no debiera ser un problema.
— Se que tiene razón, pero me cuesta despegarme de Sarada, incluso Sasuke ha entrenado muy poco estos meses. —se sienta en el sillón y apoya su cabeza en una de sus manos—. Saber que puede partir en cualquier momento cuando se resuelva la última información que trajimos, nos hace estar reacios a dejarla con alguien, como si no quisiéramos perdernos ningún segundo de su crecimiento mientras aún estamos los tres. —suspira—. Sé que esto es ridículo siendo shinobis, pero...
— No es ridículo. —se sienta en el asiento al frente de la Uchiha—. Ambos han deseado esto desde hace tantos años, Sasuke una familia y tú una familia con él, tampoco han tenido un inicio fácil con su relación, por lo que quieren disfrutar de esta felicidad que les produce estar con al otro, junto a su tan linda hija, que llegó antes de los esperado para ambos. —levanta a Sarada para que ría—. Así que está decidido, me llevaré a esta niña todo el día.
— ¿Qué? —su rostro refleja la confusión por esa repentina conclusión.
— Deben entrenar ambos, y no lo harán con ella aquí, así que prepara una mochila con las cosas que necesita.
— Pero...
— Sakura. —la interrumpe—. Tienes dos opciones, te enfrentas a mí en un combate serio mientras mantengo a Sarada en brazos, o me entregas la mochila con sus cosas y la cuido durante el día. —su mirada es fría y severa.
— Sabe que eso no es justo. —suspira y se ríe—. Iré a guardar las cosas, ya debiera ir con Kakashi-sensei.
.
.
— Parece que la han regañado. —se rasca la cabeza el peligris.
— Sakura ya debiese haber llegado.
«No acostumbra a llegar tarde a sus reuniones, ¿Habrá sucedido algo en casa realmente?», el pelinegro está impaciente por esta demora.
— Aún es capaz de estar a tiempo para dirigirnos con Shikamaru. —agrega con un tono de burla.
— No molestes Kakashi.
— Ya ves. —apunta hacia delante.
Sasuke presto atención a aquel largo cabello rosa moviéndose con el viento, no había notado realmente lo largo que está, le parece que la hace parecer más frágil, pero solo como un efecto visual, porque la estima como una kunoichi sumamente fuerte. Se ha acostumbrado a verla a una distancia corta o a su lado, por lo que desde una perspectiva más lejana, aprecia mejor como su cuerpo se ha modificado levemente posterior al parto. Su cadera se acentuó, remarcando la cintura, su busto es un poco más abultado. Su cabello le resulta hipnotizante con aquella oscilación, el brillo de los rayos solares exalta su color, y le genera deseos de acariciarlo para sentir esa suavidad que posee.
¿Y Sarada? ¿Por qué no está con ella? Aquello lo exaltó, pues se suponía que la traerían con ellos porque no había alguien de confianza disponible para cuidarla durante la mañana. Cuando la pelirrosa está lo suficiente próxima para ver los detalles de sus ojos, le entrega una mirada de tranquilidad, había notado la preocupación en su expresión.
— Lamento llegar tarde. —dice recuperando el aliento.
— ¿Intenso el comienzo del día? —le pregunta dando pequeños golpes en su cabeza.
— Un poco. —responde riendo y rascando su mejilla—. Tsunade-sama se ha llevado de paseo a Sarada durante el día. —observa al Uchiha al terminar la frase, pues apreció el nulo entusiasmo la noticia.
— ¿De paseo? —pregunta desanimado.
— Dentro de la aldea. —es consciente de su aprehensión e intenta tranquilizarlo con este dato.
— Bien. —los empuja levemente hacia el costado—. Debemos ir con Shikamaru para avanzar con la información, no es el mejor lugar adecuado para una bebé, así que me alegro que pueda entretenerse más con la Quinta.
Al llegar a la oficina de cifrado, Shikamaru los espera acompañado por una mujer con lentes y bata blanca. Frente a ellos se encuentran los reportes entregados por el matrimonio, otros pergaminos y libros en la mesa. Se ven apáticos y tensos, un ánimo que comprende la pareja pues conocen bien esa frustración por no tener muchos avances cuando tiene que ver con los Osutsukis.
— Necesitamos que nos relaten otra vez las leyendas que escucharon durante su viaje y sobre la zona en que encontraron la nueva información.
— ¿Tienen alguna idea de como resolverlo? -pregunta Sakura con una mirada tensa, tal como su esposo al escuchar que parecen estar prontos a resolver esto—. ¿Puedes contarme cual es su reflexión antes que nosotros volvamos a relatarles esto?
— Es probable que Kaguya no sea la única que haya estado aquí.
— Ya habíamos considerado eso. —responde el azabache a Shikamaru quien los mira sorprendido —. No lo comentamos, porque no creemos que sea lo más importante a investigar ahora con esta información.
— Deberían habernos dicho esta importante conclusión. —comenta Kakashi con severidad y luego suspira—. ¿Ustedes han intentado descifrar que tantos o que tan poderosos son con relación a Kaguya?
— Exactamente. —responde Sakura con decisión—. Si poseen un nivel como Kaguya, son sin duda un riesgo, pero tendríamos opciones para enfrentarlos, podríamos elaborar una estrategia óptima desde el inicio en esta oportunidad, pero si resulta que son más poderosos… —mira los pergaminos en la mesa con frustración—. No sé si tendremos oportunidad realmente, solo Sasuke puede moverse entre las distintas dimensiones debido al desgaste de chakra que significa, Naruto es sumamente fuerte para poder enfrentarlos, sin embargo aún no estamos recuperados en la cantidad de shinobis en todos los países, por lo que sería fatal el desenlace en esta ocasión.
— ¿Tu posees gran reserva de chakra? —pregunta la otra mujer en la sala—. En ese caso podrían revisar distintas dimensiones de una forma más expedita y segura.
— No. —responde tajante el ojinegro, le parece pésima la idea de arriesgar y acortar su vida de ese modo.
— Sasuke-kun. —posa su mano en su brazo, para tranquilizar la actitud defensiva suya.
— Sin duda sería una buena opción. —comenta Shikamaru con la mirada hostil del pelingro a su costado—. El problema es que cada vez que Sakura activa el Byakugou su vida se acorta, y en caso de enfrentarnos a cualquier Osutsukis otra vez, necesitaremos de ella en el campo de batalla para recuperarnos, como en la cuarta guerra. Tsunade podría ir, pero si lo analizamos en números, necesitamos a ambas a salvo para asegurar la recupareción de todos, no podemos arriesgarlas a estos viajes inter dimensionales. —deja de sentir la tensión desde el ojimorado sobre él—. La necesitamos en el hospital, su conocimiento es importante para continuar con los avances, ella es quien lo dirige.
— No es posible que lo acompañen en este caso. —agrega Kakashi para terminar finalmente el asunto.
— Entonces deben decirnos con detalles cuales han sido sus conclusiones a partir de esta información. —Shikamaru los mira impaciente.
— Les diré todos los detalles que consideramos irrelevantes en primera instancia, pero tienen razón, puede que ustedes descubran algo que nosotros pasamos por alto.
Sakura explicó minuciosamente todas sus reflexiones sobre esta misión por unos treinta minutos mientras los demás escuchaban con atención, de vez en cuando preguntaron para cerciorarse de algunos datos.
— Sin duda es algo que tenemos que discutir con todos los kages, pero solo teniendo la certeza de cuántos otros y cuan poderosos podrían ser estos nuevos Osutsukis. —concluye Kakashi y observa por el rabillo del ojo a su antiguo estudiante, quien comprendió que podría contar con poco tiempo para mantenerse en la aldea.
— Aún no podemos descifrar esta información de la roca, pero debemos averiguar más sobre redes de chakra cerca de la zona, tenemos que asegurarnos que Kaguya haya llegado sola por primera vez.
— Shikamaru tiene razón, han destruido gran parte de las cuevas restantes con Zetsus, y sabemos que no son un peligro las que precisamos que aún quedan, pues están alejados de las aldeas alrededor. —Kakashi cruza sus brazos y observa con detalle el mapa frente a ellos—. Enviaremos al equipo 8 a investigar por la zona, bastará con Shino y Kiba para inspeccionar por si encuentran redes de chakra, no les diremos los detalles, esto lo mantendremos entre nosotros, por supuesto Naruto tampoco lo sabrá hasta que se lo comuniquemos a los demás Kages.
— Seguiremos tratando de descifrar esto, les avisaremos en caso de necesitar su ayuda o si tenemos algún avance. —agregó Shikamaru pensativo.
— Les avisaremos en caso de que descifremos algo. —responde Sakura con una mirada intensa.
— Sakura, necesito que me acompañes a otro lugar, debes revisar a un paciente.
— Por supuesto Sexto, puede decirme su historial en el camino.
—Sasuke, ven con nosotros también. —aprieta su mandíbula para contener la ira a causa de sospecha—. Debes comportarte. —susurra el peligris al pasar por su lado.
—Kakashi… —lo llama con una voz apenas audible.
Lo mataría, si se moviese Kou en lo más mínimo estaba dispuesto a asesinarlo en esta ocasión, no podía creer que exponga a la ojiverde a esto, existen más médicos en la aldea que puedan tratarlo. Sakura los miró dubitativa, comprendió que era sobre aquella misión borrada de sus memorias. Se mantuvo en una actitud reflexiva mientras se dirigían a aquella zona de la cárcel, no les preguntó nada, solo camino con seguridad, a Sasuke le habría encantado tener la habilidad de poder leer su mente en ese instante.
— No ha comido desde ayer. —menciona uno de los guardias al ver a Sakura ingresar.
— He intentado despertarlo desde su mente, pero no reacciona. —comenta la Yamanaka.
— Eso es extraño. —frunce su ceño—. Lo revisaré.
El Uchiha no era capaz de concebir la preocupación de su esposa por él, es consciente que es a causa de su labor médica, aún así no puede tolerarlo, considera que no merece ni el más mínimo pensamiento de Sakura. No es el único con esta aprehensión con esta idea que les parecía pésima idea de Kakashi. Ino está dubitativa, y Shikamaru se mantiene con sus manos dispuestas a realizar su Kagemane no Jutsu.
La pelirrosa se acerca con seguridad y realiza un chequeo por la zona de su cabeza. Algo malo ha notado, su mandíbula se ha tensa e intenta parecer tranquila. Sasuke se percata de aquel sutil variación en su expresión, por lo que acomoda mi mano en la chokuto, está preparado para intercambiar de lugar con ella. Ella continúa con la revisión por unos segundos más.
— Ino, Sexto, ¿Pueden acompañarme afuera un momento? —voltea con calma a verles, mientras se dirigen a la salida del cuarto.
Sakura nombra algunas hierbas y apunta la zona de la cabeza y entre unas costillas, su esposo consigue escuchar vagamente el nombre de alguna de estas plantas, ya que la había ayudado a recolectarlas junto a Kyoko, mientras les explicaba su función. Alguien ha intentado matarlo.
— Sexto, se debe investigar a todas las personas que han ingresado a esta zona. —se levanta y lo observa con seriedad—. Lo han envenado, pudo ser el mismo incluso el causante, ya que este veneno es de otra zona. Ino me traerá las hierbas para hacer el antídoto y extraer lo que está en sus venas. Por el estado han pasado unas seis horas aproximadamente, si no lo hubiésemos revisado, podría haber muerto en unas dos horas más.
Kakashi reflexiona sobre este comentario, por mucho que Sasuke pudiese parece el principal sospechoso, pues es sin duda quien más desea que no esté vivo Kou, él no ha estado durante los últimos días aquí, además que Ino ya verificó que ambos de sus estudiantes fueron eliminados de sus memorias a causa del sello que aplicó el ojimorado.
Vuelven a ingresar al cuarto y le hace una seña a su ayudante para que se encargue de este asunto, necesitan saber quienes han ingresado en las últimas horas.
— Voy a buscar la lista. —Shikamaru comprende el mensaje, entrega una vista general a todos los presentes y luego se retira a buscar la lista.
Sakura e Ino elaboraron el antídoto y luego extrajeron el veneno con mucho esfuerzo, habían pasado muchas horas por lo que debían ser cuidadosas. El Uchiha siempre admirará de Sakura su perfecta ética profesional, pues no importa quien sea que deba curar, ella tratará a su paciente como cualquier persona importante en su vida, y eso resulta sumamente complejo para él, en esta ocasión si dependiera exclusivamente por su cuenta la decisión, habría muerto luego del último enfrentamiento con el Matsuoka.
— Gracias doctora. —susurra Kou a los pocos minutos de terminar con la extracción, e intenta tocarla a ciegas.
— Ni siquiera lo intentes. —coloca la punta de su espada en el cuello, mientras Sakura está en la antigua posición de su esposo.
— Tranquilo, solo agradezco a la doctora por ayudarme. —baja su mano con desgano—. Bueno asumo que es mujer por su fragancia.
— Nosotros nos encargamos. —Kakashi se coloca a su lado, y le dedica una seña con su cabeza para que salga de allí antes que cometa algún error—. Pueden retirarse los dos.
Cumplen la orden y salen de allí inmediatamente, Sakura intenta alcanzar su veloz ritmo, que no capaz de disminuir el azabache, debe alejarse de allí prontamente. Sus manos están tensas y respira agitado. No se detiene hasta llegar a un espacio abierto del bosque, y se recuesta tratando de serenarse. Ella se sienta a su lado con lentitud y cuidado, luego acaricia su oscuro cabello.
— ¿Era él? —su mano se detiene sobre las hebras negras, él no le dice alguna palabra—. El veneno es de una zona que recuerdo haber visitado contigo, quizás sea el mismo quien lo elaboró, desconozco sus habilidades, pero puede que haya involucrado a algún guardia contra su voluntad. Dejé anotado esto a Kakashi.
— No debes estar cerca suyo. —se siente sumamente impaciente, no puede tolerar que esto se repita en algún momento.
— Me sentí incómoda al escuchar su voz, no tengo recuerdos sobre él, pero la nausea fue inmediata. —agrega con un tenue temblor en sus dedos.
Sasuke se incorpora de inmediato y acaricia su brazo, piensa que otra vez ha fallado como esposo, que ha sido un egoísta por estar pendiente de su ira y no haber considerado la reacción de la ojijade por este encuentro. Acaricia su rostro y aproxima su rostro al suyo. Sakura besa la comisura de sus labios en respuesta, y sonríe con ternura, no quiere que se preocupe por algo que ni siquiera recuerda, por lo que intentará expulsar la tensión del ambiente.
— Ya que estamos aquí y Sarada está de paseo, propongo que entrenemos. —levanta su brazo para reafirmar su idea con una expresión divertida—. Vamos, cariño, prometo dejarte ganas al menos una vez.
— Hmp. —sonríe con soberbia, es una declaración de combate que aceptará sin duda.
