II. La primera y la única.
Martes 5 de julio del 2011
Ya era medio día y el par de jóvenes se encontraban jugando videojuegos, Natsu tenía ventaja hacia el pelinegro, después de unos minutos, se declaró ganador.
—Eso es trampa —reclamó el moreno.
—Ya quisieras princesa —burló—. Soy mejor que tú.
El moreno lo miró con desprecio pero después mostró una mirada egocéntrica.
—Veamos si eres mejor que yo en todo —dijo mientras tomaba una de las libretas del escritorio—. Quiero que hagas todos los ejercicios del Stewart[1]
—Está bien, me rindo —interrumpió el peli rosa.
Pero no se habían dado cuenta que la pelirroja había entrado y había escuchado su pequeña discusión y solo esperaba a que se dieran cuenta de su presencia.
—Gray, deja de forzar el cerebro de este hámster con cálculo —burló la morena—. El chofer de Lissana trajo esto.
Mostró un sobre blanco con decorados en color azul metálico. Natsu se lo arrebató y la abrió por curiosidad.
—¿Sólo tres? Pensé que nos daría más pases.
—Sólo iremos nosotros tres ¿O querías invitar a alguien más? —preguntó su amigo.
—No, pero sabes que al final termina alguien de colado. Si ya está entregando las invitaciones, será mejor marcarle —dijo mientras sacaba su móvil y buscaba en su lista de contactos el número de la albina.
La rubia se cuestionó, cuando Natsu se le metía algo en la cabeza no había quien lo parara, algo sabia y también ella le daba curiosidad qué era.
—¿Qué pretendes Natsu? —preguntó.
—Descubrimos que la rata de Loki es el cuarto lugar en Fairy Tail y que irá a la fiesta de Lissana y quiero saber cuántos pases le dio porque presiento que irá sólo.
La chica mostró una cara de desaprobación. Estaba en desacuerdo que ambos chicos molestaran a otros solo porque –según ellos- eran inferiores. Ella siempre está al lado de la igualdad, pero aun así eran sus amigos y por esa razón no los odiaba.
—¿Siguen con eso de Loki? Parecen dos mujeres verduleras haciéndole la vida imposible, bueno, hablarles a ustedes es como hablarles a dos morsas, mejor me voy.
Erza se retiró y ese instante Lissana ya había contestado la llamada de Natsu.
—Quería dos pases y perdona por haberlos invitado, mi papá me exigió que lo hiciera, recuerda que su papá y el mío se llevan —dijo en tono neutral—. Natsu, por favor, sé que lo detestas pero no hagas una locura.
—Lissana pides mucho —contestó indiferente—. No te prometo nada pero haré el esfuerzo.
Colgó. Cuando Lissana le pedía algo, él siempre cedía. Siempre le había gustado y esa fiesta era el lugar y el momento indicado para declarársele, pero también quería divertirse con el peli marrón. Se quedó callado por unos minutos, analizando la situación.
—Ya se nos ocurrirá que hacer, pero mientras piensa en Lissana, ella lo vale más que divertirnos con Loki.
—Está bien —al fin contestó—. Sabes ¿Por qué no vamos a plaza por el regalo de Lissana? Quiero comprarle algo bonito.
—Todo menos eso —contestó el moreno, algo que no le gustaba era ir de comprar—. Dile a Erza.
—Erza va a la empresa, dudo que en estos días quiera acompañarme, vamos, te prometo ser más flexible cuando juguemos, di que sí, di que sí.
El moreno terminó convenciéndose, algo que también detestara era que Natsu le insistiera tanto, era tan terco que tenía que ceder.
Mientras tanto, Loki ya tenía la invitación en sus manos, fue a casa de la rubia para invitarla, no quería ir solo porque estaba seguro que iría el par de chicos que lo usaban como su jueguito y además quería que ella fuera, como era una chica muy cerrada quería que por lo menos saliera a este tipo de eventos.
Llevaba una bolsa con ropa que le había comprado para que la acompañara a comprar el regalo de Lissana y de paso un vestido para ella porque estaba seguro que no tenía nada en su guardarropa para algún evento como ese.
Después de ser atendido por el mayordomo subió a su habitación, como era el mejor amigo de Lucy ya tenía ese privilegio.
—Loki, no te esperaba —dijo Lucy mientras le daba un beso en la mejilla.
—Perdón por no avisar que venía, pero quería invitarte a una fiesta el sábado, ¿Se podrá?
Lucy lo meditó, no era fanática a las fiestas pero ver a su amigo con ojos de súplica logró que aceptara.
—También quiero que me acompañes por el regalo…
—Claro, cuentas conmigo.
—Y te traje esto.
El chico bajó la mirada y se sonrojo, Lucy tomo la bolsa y la husmeó, se quedó atónita cuando vio las prendas, era una falda cortita, una blusa entallada y unas botas, registró más y había accesorios que combinaban con la ropa. La joven se incomodó porque ella era muy formal y esa ropa no le gustaba para nada.
—Loki ¿En qué estabas pensando cuando comprabas esto? —regañó creyendo lo peor.
—Espera, puedo explicarte. Solo quería verte vestida como la gente normal, perdona si te ofendí.
Loki se entristeció, la verdad él la amaba y quería que ella mostrara la belleza que escondía detrás de esa ropa que la hacía ver una ñoña. Quería verla brillar, Lucy era hermosa y muchos chicos la discriminaban por ser una cerebrito y por usar ropa fachosa.
—Loki, perdón pero pensé que… bueno no importa. Está bien lo usaré para ti. Espera, me iré a cambiar.
Loki le sonrió y la chica fue directo al baño para cambiarse, mientras él se sentó al borde de la cama, analizando el por qué la chica se convenció de usarlas, era extraño porque la chica odiaba ese estereotipo y prefería esconder los atributos que la naturaleza le había regalado.
—Das sorpresas —pensó mientras sonreía.
Cuando salió, Loki se sonrojó. Se veía mejor de lo que imaginó. La blusa hacía que mostrara bien su angosta cintura y sus grandes pechos y la falda ni se diga. Lucy era otra, no era la típica nerd que todos burlaban, Lucy era hermosa.
—Tu cabello también necesita un cambio —dijo recuperándose de la impresión, jalándola hacia el tocador y sentándola frente a él.
—¿Qué harás?
—Haré que brilles —susurró a su oído—. Quiero que les demuestres al mundo que eres preciosa también por fuera, porque por dentro te conozco más que nadie.
Lucy se avergonzó y las manos de Loki acariciaron sus mejillas, esto provocó que sintiera extraña, una chispa se encendió, algo nuevo estaba pasándole, algo nuevo que no tenía explicación. El chico movió sus manos hacia su cabello, ella se dejó llevar y cerró los ojos. Entonces escucho el ruido de unas tijeras. Una lágrima salió de la mejilla de la rubia, algo que le gustaba era su cabello pero a pesar de eso no reclamó, no hizo que se detuviera, quería saber en qué se convertiría, siempre había conservado su cabello largo desde niña y ya era tiempo de un verdadero cambio.
Ahora Loki la peinaba, frente a él se encontraba la chica de sus sueños, la que se había enamorado desde que la conoció y la había rechazado porque solo eran amigos, pero eso no le importó, siguió siendo incondicional, para el ella era la primera y la única. Desde aquella vez que lo rechazó, se volvió un idiota: coqueteaba con la primera que se encontraba para llenar el vacío que dejó el rechazo pero siempre fue el juguete de todas, el idiota que solo era su títere, y no solo las mujeres, también los hombres lo detestaban, él siempre se había comportado como un antisocial, odiaba a la gente de su clase por ser prepotentes y presumidos, eso junto a el rechazo de Lucy, hicieron que Loki mostrara una máscara ante todos, y solo se la quitaba cuando estaba con la rubia.
Él se había dado cuenta que había cerrado los ojos, le pidió que los abriera y el corazón de Lucy dio un salto, No era ella, era muy diferente, su cabello estaba cortado un poco más debajo de su hombros y tenía una colita a su lado derecho, se veía hermosa, no había duda que su belleza estaba escondida y gracias a Loki surgió, se levantó de la silla y lo abrazó, el chico correspondió el abrazo y hundió su rostro en su cabello y trató de auto controlarse, cada vez que ella lo abrazaba tenía que luchar con su propio yo para no besarla y terminar en una situación realmente comprometedora.
—Lucy, creo que no es necesario maquillarte aparte no te gustaría ¿verdad?
—Gracias Loki, muchas gracias por preocuparte por mí, de verdad no sabía quién era físicamente y lograste cambiarme, te prometo que ahora seré más pulcra…
—Je, je, me agradas más como eras, pero solo quería ver en lo que te puedes convertir.
Lucy se sonrojó, él era el primero, aparte de su padre, que le decía que era hermosa con la ropa que usaba, su corazón empezó a latir rápido y sintió la necesidad de abrazarlo.
—Es hora de irnos —dijo el chico mientras evadía el abrazo, uno más y perdería la cordura.
Natsu y Gray se encontraban en un café del centro comercial, aún no habían buscado el regalo, por lo que prefirieron pensarlo antes de escoger el indicado.
—Eres tan buscón, con un simple perfume y ya—. Dijo fastidiado el moreno.
—Que insensible eres, Lissana se merece algo mucho mejor.
—Hazle un cuadro —bromeó. A Gray siempre le gustaba echarle en cara a su amigo las cosas que él no podía hacer y viceversa.
—Que chistosito eres pero ya que insiste, vamos.
—¿Te puedo esperar aquí?
Ambos empezaron a recorrer el centro comercial, habían muchas tiendas de regalos pero siempre encontraban lo típico: peluches, tarjetas y globos. Gray tenía una mirada de aburrido mientras Natsu intentaba encontrar lo indicado pero sin saber que cierta rubia y peli marrón estaban en la misma tienda.
Natsu buscaba pero nada le convencía, estaba a punto de irse de la tienda cuando vio arriba del aparador una caja musical de color azul, lo primero que pensó en verla fue en los ojos de Lissana, se acercó a ella y cuando iba a tomarla otra chica también iba a agarrarla, la miró y era una rubia de ojos cafés.
Natsu se quedó atónito por su belleza, había visto tantos ojos pero estos llegaron más adentro de su ser, ni los ojos de Lissana habían entrado como los de ella, entrecerró los ojos y empezó a sonreírle, se había vuelto adicto porque no podía dejar de mirarlos. En cambio, Lucy estaba quieta, solo lo miraba y no sabía por qué pero tampoco quería apartar la mirada, los ojos grises de Natsu la habían dejado sin aliento, forzaba su respiración porque podía perderla y desmayarse. El chico rozó su mano y empezó a sentir escalofríos más intensos que los que sintió con Loki cuando lo abrazó. Era diferente, era más cálido.
—¿Me podrías decir tu nombre? —al fin hablo el muchacho.
Pero justo cuando iba a contestarle, de lado de Natsu apareció Gray y detrás de la chica ya estaba Loki, no tenía idea desde cuando estaba ahí. La tomó de la cintura y acercó su rostro a su oído.
—Mi amor, te he estado buscando, no tengo idea porque te separaste de mí…
—¡Loki! Lo siento, pero es que regresé por si encontraba algo, pero ya lo ganaron.
Lucy lo miró y le sonrió, Loki le besó la mejilla y la chica sintió la necesidad de abrazarlo pero se contuvo, le sonrió y el chico la tomó de la mano y la alejó del par de jóvenes.
Natsu se quedó atónito ¿desde cuándo el perdedor de Loki tenía una novia tan buena? ¿Desde cuándo se había vuelto en eso? ¿Desde cuándo se había sentido humillado porque resultaba ser, que la chica le gustaba y terminó siendo novia del chico que tanto molestaba? Estaba helado, seguía en el mismo trance sino que fue gray que lo saco cuando le puso su mano en el hombro.
—Está creciendo, que orgulloso me siento.
—No pensé que ese infeliz tuviera una novia así, maldita sea, por primera vez me siento pendejo frente a él.
—¿Te gusto? —Fue directo su amigo—. Desde kilómetros lo noté.
—¿Gustarme? Sabes que solo tengo ojos para Lissana y es que solo me impresiono que Loki tuviera una novia así, ni siquiera me dijo su nombre, pero ya lo averiguare…
Una sonrisa egocéntrica apareció en el rostro de Natsu, si algo se proponía siempre lo conseguía. Le había gustado la chica, tenía que aceptarlo. Había dejado algo de él cuando la miró a los ojos pero también estaba Lissana, sacudió su cabeza y enfrió su corazón. Siempre había soñado con estar con la peliblanca y ninguna rubia le haría cambiar de opinión.
—Pensándolo bien, dejémoslo así —habló serio—. Ya encontré el regalo —dijo mientras tomaba la caja, recordando el tacto que tuvo con la piel de Lucy.
Mientras tanto, la pareja se había detenido después de tres locales, Loki aun la tenia de la mano hasta que se dio cuenta y la soltó avergonzado, agachó la mirada pero la voz de la chica logro que la volviera a ver.
—Loki, ¿me puedes decir que está pasando?
—Perdóname por haberte dicho mi amor, pero esos tipos son los típicos patanes.
—Natsu no aparentaba eso —dijo defendiéndolo, recordando sus profundos ojos grises, empezando a sonrojarse.
—Mierda, creo que fue mala idea el cambio de look, ya me puse celoso por un desconocido —bromeó.
—Pero parecía que tú eras el patán, mi amor, te he estado buscando, no tengo idea porque te separaste de mí —burló diciendo la línea que había dicho cuando la encontró frente a Natsu.
—No te burles —contestó ofendido—. Te juro que ya no lo vuelvo a hacer.
—No pasa nada, a veces me gustaría verte así con otra chica, acaramelado y diciéndole cosas bonitas.
Y pese a esto, Lucy lo abrazó ¿acaso ya le gustaba abrazarlo tanto? Loki aceptó el abrazo dejando caer las bolsas que cargaba. Como gustó decirle que ella era a quien le gustaría decirle palabras de amor, que ya dejara de reprimir lo que sentía por ella pero no podía, ella lo consideraba su amigo y solo le quedaba resignarse. Desde lo lejos Natsu miraba la escena, apretó los puños porque por primera vez en su vida se sentía celoso de Loki, por primera vez en su vida se sentía menos, él tenía algo que le hubiera gustado tener, aun no se explicaba por qué, pero tenía la impresión que ya la conocía.
—¿Qué tanto miras? —preguntó Gray al ver a su amigo tenso.
—Nada, vamos.
Dio la espalda y siguió a su amigo. Mientras Lucy soltaba a su amigo que estaba sonrojado, solo que ella no se había dado cuenta, tomó las bolsas que había tirado.
—No vuelvas a abrazarme frente a una multitud, es incómodo.
—Perdona, pero creo que el cambio me hizo daño —dijo mientras lo miraba divertida—. ¿Ya compraste el regalo?
—Sí, pero ahora te toca a ti —dijo mientras la miraba pícaramente—. Quiero que uses un vestido sensual para ver que tanto puedes provocar a la gente…
—Eres un pervertido —contestó apenada—. Pero creo que si necesito un vestido, no tengo nada para usar en la fiesta.
La semana paso rápido que ni Lucy se había dado cuenta que ya era sábado, ya eran cerca de las siete, aún tenía una toalla puesta, cuando de repente su amigo entro a su habitación, la consecuencia fue que Lucy le aventó un peine por no tocar la puerta.
Ya cambiada, Loki se quedó como cuando la vio con la mini falda, atónito, pero esta vez se recuperó más rápido, se acercó a ella y la sentó frente al tocador
—Será más difícil peinarte —dijo mientras tomaba su cabello—. Pero no imposible.
—Oye Loki —llamó la atención de su amigo—. ¿Cómo fue que aprendiste a maquillar?
El chico se apenó con la pregunta, le dijo que su madre siempre le decía que era primordial que un esposo maquillara a su mujer, tomó el consejo y gracias al maquillista de su madre pudo aprender, pero sin que ella supiera que realmente lo hizo para que la maquillara algún día y había llegado más rápido de lo que había pensado.
Puso manos a la obra y el resultado fue perfecto. Lucy era otra, tenía una cara de ángel y su cabello estaba adornado con una tiara y unos pequeños tocados de rosas de color morado metálico. Su vestido era del mismo color, largo y escotado, solo que en la parte de la cadera y trasera estaba repleta de rosas que la hacían parecer un hada.
Lucy parecía un hada, Loki la ayudo a levantarse y le dio una vuelta, la chica le sonrió y ambos se miraron a los ojos, ya estaban listos para ir a la fiesta.
Ambos subieron al auto y el silencio los invadió, era incomodo que Loki tuviera a lado la mujer que amaba y para empeorar, se veía bien que daría la vida y más por poseerla, pero su autocontrol era más fuerte que solo se resignaba a tenerla como amiga, en cambio Lucy porque en esta semana tenía la ansiedad de abrazarlo, incluso de llegar a algo más, pero siempre reaccionaba ¿no se supone que son amigos?
—En la fiesta te llamare Natasha —dijo de la nada.
—¿por qué?
—Sería prudente, aparte no quiero que seas acosada por nadie, habrá mucha gente que estará en Fairy Tail y si saben que eres el primer lugar, no dudaran en ser su centro de burlas, recuerda como son todos.
—Pero…
—No quiero que pases lo que yo he pasado.
Lucy calló. Nunca le había preguntado porque Loki odiaba a los de su clase, era un enigma pero siempre pensaba en no hacerlo, si él siempre se ponía mal cuando tocaban el tema es que era algo verdaderamente fuerte, bajó la mirada pero la mano de su amigo tomó las suyas.
—Yo solo quiero protegerte, eso es todo, perdona si soy posesivo.
En un abrir y cerrar los ojos ya estaban en la fiesta. El salón era grande y elegante, estilo victoriano.
La pareja caminó hacia la puerta donde un mayordomo y una dama de honor los atendió, les mostró una caja llena de antifaces, Loki escogió uno rojo mientras Lucy uno plateado que combinaba con sus zapatillas.
Entraron y Lucy se quedó pasmada, en su vida había ido a una fiesta y ahora sabía cuál era una verdadera. Había una estatua de hielo en forma de hada en la mesa donde se encontraban los bocadillos, flores color blancas, la iluminación era perfecta. Ambos se unieron a la multitud.
—Siento que me observan mucho —dijo Lucy, Loki entendió y apretó más su mano con la suya símbolo de protección.
Pero en ese entonces, un chico ya ebrio se le acercó a Loki, siendo efusivo su saludo.
—Oye, allá hay nenas ricas que tal vez te interese conocer, vamos.
—Espera, tengo compa…
Ni lo dejó hablar y ya estaba a unos pasos lejos de su amiga, el chico jalo a Loki, la chica solo se quedo quiera, no dijo nada, sería mejor que lo dejara ir por un momento mientras ella se adaptaba a la fiesta.
—Estaré bien —fue lo único que dijo.
Estaba sola frente a una gran multitud, empezó a caminar hacia donde estaba la estatua, fue difícil había mucha gente y no estaba acostumbrada a usar tacones. Cuando llegó se sintió libre cuando de pronto volteó hacia donde estaba el ponche y cierto chico de cabellera rosa y bufanda blanca se estaba sirviendo.
—Es el mismo de la tienda e incluso lleva la bufanda —pensó para sí misma—. ¿Sería bueno irlo a saludar?
Sus piernas empezaron a temblar y prefirió no arriesgarse porque recordó lo que siempre le decía Loki, caminó hacia la terraza para no ser vista por el chico, cuando salió encontró a dos parejas agasajándose, se sintió incomoda, caminó hasta llegar al barandal y se apoyó en él. Había sido mala idea haber venido si Loki termino siendo arrastrado por un borracho.
De pronto sintió una presencia, pero antes que reaccionaba escuchó su voz.
—¿Por qué tan solita?
Lucy se exalto, volteo a ver y era el chico de que había intentado huir.
—Yo…
—¿Huías de mí? —dijo mientras le sonreía arrogantemente—. ¿Tú eres la chica de la tienda? la que casi toma la caja musical.
—Sí, soy yo —dijo apenada.
Natsu se colocó a lado de ella, también imitándola en apoyar sus manos en el barandal. Quedaron en silencio por varios minutos mientras observaban el cielo y escuchaban los gemidos de las parejas que estaban detrás de ellos.
—No me dijiste tu nombre —rompió el hielo el joven.
—Natasha —contestó en seguida recordando l nombre que le había dicho que dijera.
—No te conozco, que raro porque conozco a las amistades de Lissana y es la primera vez que te veo, claro aparte de la vez de la tienda que fue la primera.
—Yo tampoco la conozco —completó.
—Entonces, no es por ser grosero pero ¿qué haces aquí?
—Acompaño a alguien.
—de seguro al idiota de Loki —dijo de la nada pero después supo que había sido un grave error.
Lucy se sintió mal porque había insultado a su mejor amigo, pensó que sería bueno cambiar la impresión que el chico tenia de él.
—Él es una buena persona, así que no me ofende que le digas idiota porque yo lo conozco más que nadie y el no aparente ser quien es en verdad.
—Curioso —contestó indiferente.
—Loki es como mi ángel de la guardia, siempre esta cuando más lo necesito, él es el primero y el único, él es la persona que debería de…
Lucy empezó a sentir calor, estaba hablando de su mejor amigo de manera efusiva, era raro porque solo lo hacía con su otra mejor amiga, Juvia, pero platicar con el chico que tenía a lado, era sumamente extraño y más porque no lo conocía y ya se sentía en confianza.
—¿Tú qué? —preguntó serio.
—Olvida lo que dije, no creo que sea algo más de lo que ya es, pero estoy feliz de estar al lado de él y ahora no debo de precipitarme, con el tiempo me daré cuenta si es el o no.
Natsu le dio una punzada en el corazón ¿De verdad la chica era su novia y estaba hablando de matrimonio? Había descartado la posibilidad de conocerla y ahora que tenía esa hipótesis y la forma tan tierna que hablaba de él, no dudaba que estaba enamorada.
La voz detrás de un micrófono empezó a emanar tomando la atención de la pareja, invitaba a que quien sabía cantar que pasara para empezar con el karaoke, Lucy se emocionó porque a ella le fascinaba hacerlo. No dudó y corrió hacia adentro dejando atrás a Natsu, enseguida subió al escenario diciendo que ella sería la primera.
—Y aquí tenemos a una valiente —dijo quien traía el micrófono—. ¿Nos podrías decir tu nombre?
—Na…Natasha —apenas contestó, había empezado a sentir pánico escénico.
Cuando Loki escuchó el nombre volteó a ver al escenario tomándose la sorpresa de ver a Lucy ahí.
«¿Desde cuándo hace este tipo de locuras? —pensó—. Menos mal que no dijo su nombre».
—Bueno Natasha, ¿Nos podrías decir que nos cantaras?
—Lo que el público quiera.
El tipo del micrófono empezó a pedir sugerencias, pero de pronto Lissana subió al escenario. Tenía un vestido azul que combinaba con sus ojos y hacia resaltar su cabello. Lucy la observo y creyó estar viendo un ángel, la albina era demasiado hermosa y elegante que le tuvo envidia pero de la buena y además que no le pareció mala persona porque la chica mostraba una sonrisa serena, no se comparaba a las demás miradas de los invitados.
—Sería bueno ponernos románticos.
Todos le dieron la razón a la albina, nadie podía contradecirla: era la cumpleañera además que todos la adoraban porque era una buena persona, honesta, educada y amiguera, Lucy pensó mucho lo que entonaría, ya que tenía que ser algo especial, después se decidió y pidió el micrófono.
—Es…esta canción me gusta mucho y espero que alguien de aquí le llegue y sepa a lo que me refiero —Lucy no sabía que decir y solo dijo lo primero que le venía a la mente, no tenía dedicatoria pero con lo que había dicho todos creían que sí, incluso Natsu apretó los puños en señal de enojo, era claro para el que era para Loki.
Lucy caminó hacia el pianista, le dijo el nombre de la canción al oído y dijo que si sabía cuál era y si podía tocarla, regresó a estar frente a la multitud y cuando el piano empezó a tocar, se acercó el micrófono.
—You've been on my mind —eempezó a cantar con la voz entrecortada por los nervios—. I grow fonder every day, lose myself in time just thinking of your face —ahora ya empezó a relajarse y se dejó llevar, varios reconocieron la canción y empezaron a cantarla junto con ella.
Muchos admiraron la voz de la chica, el tono y la fuerza eran suaves y al mismo tiempo, llenos de energía, Lucy era una buena cantante y lo estaba demostrando. Las luces empezaron a apagarse quedando unas cuantas para darle más ambiente a la entonación.
—Brillas más que una estrella— susurró Loki mientras la miraba desde lo lejos con un vaso lleno de ponche—. Por eso me enamoré de ti.
Lucy estaba por terminar la canción, Natsu aún seguía en su trance, la chica tenía una buena voz, su corazón latía salvajemente y empezó a sudar, tenía algo pero aun no sabía qué, sacudió la cabeza, sentía que estaba traicionando los sentimientos que le tenía a Lissana porque ya estaba decidido que ella sería su novia y no debía de dudar.
—To prove that I'm the one who can, walk that mille until the ends starts —fue la parte final de la canción, las luces las encendieron de nuevo y todos gritaban "otra, otra", les había gustado y Lucy les regaló una reverencia de agradecimiento.
—Suficiente por hoy —se escuchó una voz fuerte y al mismo tiempo, dulce—. Muchas gracias.
Era Loki con otro micrófono, todos se quedaron si habla, en su vida habían imaginado que Loki tuviera una voz llena de energía. El chico alzó la mano invitándola a bajar, Lucy se sonrojó y la tomó, le dio el micrófono al tipo que organizaba el karaoke y ambos bajaron.
—Te dejo un ratito y dejas sin aliento a toda la fiesta —dijo Loki ya debajo de la pista.
Lucy sonrió y ambos se fueron a la terraza con el pretexto que era mejor respirar aire fresco. Natsu, quien estaba cerca de la puerta miró con odio a Loki.
—Esa chica me recuerda a alguien, pero ¿a quién? —se preguntó a sí mismo mientras dejaba de manera brusca el vaso de ponche en la mesa que tenía a lado, se quedó pensando un rato hasta que unos brazos se entrelazaron en su cuello, reconoció el aroma y volteó a ver.
—Te he estado buscando durante toda la fiesta.
—Natsu le sonrió y la besó. Lissana en seguida correspondió el beso y el la acorralo a la pared, fue tan salvaje que duro poco por la falta de aire, habían dado todo, al fin había aparecido el beso que tanto anhelaban ambos, aquel que se había escondido en la amistad y al fin se encuentra labio a labio.
—Quiero que me digas de una vez un sí —dijo Natsu con respiración entrecortada.
—la respuesta ya te la di —y ahora ella lo besó.
Lissana siempre había ocupado un lugar en su corazón pero también estaba consciente que la beso para olvidar el trago amargo que dejo el ver a Loki con la rubia, de verlo tan jodidamente bien a lado de ella, se dio la idea que Lissana era la perfecta para tenerla como novia, pero sin lugar a dudas, la rubia le había hecho sentir algo, que lo asustaba y no tenía más opción que olvidarla.
Pero de nuevo sintió los labios de la de ojos azules, olvidando los ojos chocolates que lo habían cautivado el día que la conoció.
