III. Bienvenida

Lunes 1° de agosto del 2011

—Idiota, ya levántate. Se nos hará tarde…

—Erza, solo cinco minutos más…

Ya era el día, el primer día de clases para ambos chicos en Fairy Tail. Erza ya estaba vestida con su uniforme que era una falda azul marino, una chaqueta blanca con líneas azules en las mangas y en la parte delantera. Calcetas azules y zapatos negros. La chica jalo su primo de los pies y lo arrastro al baño, lo dejo justo al lado de la tina.

—Ni creas que te desvestiré y te bañaré…

—Llama a Lissana y que lo haga ella —respondió con una sonrisa pervertida, pero se ganó una patada por la chica.

—Tus bragas son negras —burló el chico mientras observaba entre sus piernas.

—Confórmate con solo verlas.

El chico se bañó, se alistó y se dio cuenta que ya era tarde, ya no le dio tiempo para comer y justo cuando salía, vio a Erza en la puerta y pensó que se había ido.

—No creas que te dejaré solo.

—Nos falta el marica de Gray

—¿Me hablabas, princesita? —dijo Gray mientras salía detrás de la puerta.

El trió sonrió y se subieron a lo que es un auto deportivo, Erza como ya tenía dieciséis años ya podía manejarlo. Como la casa de Lissana estaba en la zona no tardaron en irla a buscar, después, se dedicaron a platicar y llegar a su nueva escuela.

Cuando llegaron y bajaron del auto muchos los miraron, suponían que eran de segundo y tercer año por ser de primero, algunas chicas murmuraban acerca de los dos chicos y los hombres de la pelirroja. Gray era indiferente, Natsu solo aumentaba su ego y Erza sólo proseguía a caminar. Cuando llegaron a la entrada, leyeron que todos los estudiantes debían de estar en el auditorio para darles la bienvenida.

El trío preguntó dónde estaba el auditorio a una chica castaña, quien era una de las amigas del gripo social que habían formado desde hace mucho tiempo, Cana Clive.

—Me enteré que en la fiesta te hiciste novio de Lissana, ¿es cierto?

El chico se avergonzó y los demás solo se burlaron de él. Desde aquel día todo había cambiado. Natsu era más sociable y menos prepotente. Lissana había logrado cambiar una parte de él y eso que apenas llevaban menos de un mes de novios. Erza estaba feliz porque ver a su primo más centrado la tranquilizaba, al parecer no todo cargaría sola y podría confiar en que se volvería un hombre de provecho dentro de algunos años. Gray no le importaba, siempre había sido un amigo incondicional pero a veces pensaba cuando llegaría el día en que Natsu dejara de comportarse como un niño, sería triste para él porque una de las razones por la que era su mejor amigo eran las discusiones que tenían.

Cuando entraron al auditorio ya casi estaba lleno. Había cerca de mil quinientos porque eran quinientos alumnos por cada generación. Tomaron asiento en medio y minutos después, una joven empezó a dar la bienvenida y por último presentó al director, quien gustosa tomó el micrófono y también dio la bienvenida.

—Quiero también mencionar algo muy importante —dio énfasis el director—, estoy contento que hayamos tenido excelentes resultados en los exámenes. Sobre todo porque jamás imaginé ver la calificación perfecta en uno de los primeros lugares, eso me enorgullece y llego a la conclusión que Fairy Tail está formando a buenos futuros ciudadanos —entonces abrió la carpeta que tenía—. Ahora mencionaré a los primeros lugares de cada año, empezando con los de tercero, y como siempre, Mirajane Strauss fue la del primer lugar.

—Detesto que el director haga esto, hace que nos discriminen a los demás lugares —mencionó un chico que estaba a lado de Natsu, ambos amigos sonrieron en señal de complicidad.

—Pobres ilusos —dijo Natsu al moreno, quien le mostró su dedo pulgar en señal de aprobación.

Dicho esto, las tres personas pasaron en frente y se situaron a lado del director, los dos chicos sonreían eufóricamente mientras Mirajane mostraba humildad.

—Ahora los de segundo año, me llevé la sorpresa porque tenemos una cara nueva en el primer lugar —dicho esto, pensó en volver a mencionarlos de forma ascendente—. Ahora quiero que pasen en frente Laxus Dreyar, Jellal Fernández y la nueva alumna de segundo año, Erza Scarlet.

Todos se quedaron atónitos salvo a Natsu y Gray quienes solo sonrieron con arrogancia. Nadie creía que una persona nueva estuviera en primer lugar y además de ser de segundo. El año pasado en primer año, Jellal había quedado en primer lugar y ahora se lo había arrebatado y una nueva chica. Los tres subieron y se pusieron al lado derecho de la directora. Jellal miró a Erza, la chica se tomó una sorpresa: el chico le sonrió.

—Por lo menos esta buena la condenada —dijo el chico que estaba sentado al lado del Dragneel.

—Y lo mejor: es mi prima —contestó Natsu mientras le sonreía orgullosamente, mientras el chico no podía emanar palabras por la impresión.

—Me alegro que tú hayas sido quien me ha superado —le dijo en susurros.

—Supongo que debo decir un gracias, ¿no? —dijo Erza en broma, no lo conocía y ya le había caído bien.

—Y por último —volvió a tomar la palabra Macarov—. Ahora quiero que pasen al frente a los tres primeros lugares de los de nuevo ingreso —tomó la carpeta, después de mostrar una sonrisa, decidió hablar—. Natsu Dragneel, Gray Fullbuster y por último, Lucy Heartfilia.

La pareja de amigos volvieron a sonreírse cómplices, se levantaron de la silla mientras levantaban las manos que significaban «somos nosotros», los chicos que estaban a lado de ellos los miraron atónitos y sobre todo el chico que estaba al lado del Dragneel.

—A la próxima ten en cuenta que uno de los primeros lugares puede estar al lado de ti, tu comentario me levantó el ego —dijo Natsu mientras seguía al moreno.

—¿Estás nerviosa, princesita? —Dijo Gray a su amigo—. Al fin conoceremos a la chica que me quitó el primer lugar.

—No lo estoy, y estuve esperando este día.

Cuando los dos chicos estaban a la mitad del camino, vieron desde lo lejos caminar a una rubia con gafas, los dos intentaron contenerse la risa, tal como ambos habían sospechado: era una ñoña.

Primero dejaron que se adelantara la chica y después caminaron detrás de ella.

—Es vergonzoso admitirlo pero tiene buen trasero —dijo Gray mientras Natsu solo se reía.

—Pero mírala, es una tipa rarita.

Pero Cana estaba sentada al lado del pasillo donde pasaría la rubia y los chicos, la miró de pies a cabeza y también pensó lo mismo que la pareja de amigos, que solo era una nerd que sería perfecta para sus bromas, justo cuando Lucy pasó a lado suyo, metió su pie y logró que la rubia se cayera a sus pies, haciendo que la falda corta se alzara y mostrara sus bragas.

—Son blancas —gritó uno de los alumnos que estaba cerca.

La chica se empezó a avergonzar y se quedó de rodillas escuchando las burlas de la multitud hasta que terminaron siendo una sola palabra mencionada: perdedora. La gritaban al unísono la mayoría mientras que la demás solo se burlaba.

—Es bueno deshacer tensiones con burlas, pero ya es mucho y más para una mujer —dijo Gray mientras se acercaba a ella y le daba la mano—. Levántate, me gusta burlarme de las personas pero esto ya es demasiado —dijo fríamente mientras volteaba a su derecha, para él no era importante quedar bien, pero le hartaba escuchar tanto sarcasmo a su alrededor y más si iban dirigidas a una mujer, él siempre se metía y burlaba a los hombres pero meterse con una mujer era caer bajo.

—Gra… gracias —cuando Lucy iba a tomar la mano, unos brazos la tomaron de la cintura y la levantaron, ella se sorprendió pero después se dio cuenta que era la única persona que jamás se burlaría de ella ante cualquier humillación: Loki.

—Ve, te esperan —le dijo mientras la tomaba de la mano y la llevaba al escenario.

—Otra vez ese idiota haciéndose el héroe —dijo Natsu—. Vamos.

—Me ahorró el tomarle la mano, me hubiese contagiado —dijo Gray sarcásticamente pero su rostro ni su tono de vos no mostraban burla, sino frialdad.

Cuando los tres ya estaba en el escenario y todos ya habían parado su risa, Macarov de nuevo los felicitó sin antes darles un sermón que a la próxima y se burlaban fuera quien fuera no dudaría en tomar cartas y que esta vez no castigaría quien había tirado a Lucy y dio nuevamente la bienvenida. Ahora mencionó a Mirajane y al chico que era el primer lugar del año pasado y también presidente del Comité Estudiantil para que le entregara el puesto.

—Espero que evites este tipo de situaciones, que se burlen de una compañera mientras se cae, se le levante la falda y termine enseñando sus bragas —burló el ex presidente mientras le colocaba la banda a Mirajane.

La chica dio una reverencia y todos aplaudían eufóricamente, la multitud adoraba a la albina y era un honor que ahora tuviera el puesto de ser la líder de los estudiantes.

Después finalizaron el evento y todos se fueron a sus respectivas clases, salvo a los de nuevo ingreso que ese día tenían que escoger el área donde querían ingresar: artes, ciencia o deporte.

—Si me permiten, tengo que ir al salón de escultura, por cierto Erza, después te alcanzo —se despidió Gray mientras alzaba la mano y se dirigía al edificio de artes.

—Yo iré a mecánica —ahora se despidió Erza, dejando solos a Cana y Natsu, quienes ya habían incluido a la castaña al grupo y sobre todo Natsu quien la admiró cuando hizo que se cayera Lucy.

—Eso que le hiciste a la ñoña hace que te respete más —dijo de la nada Natsu, los dos se dirigían a las canchas de futbol americano.

—Y tú tienes control para no reírte, eso también hace que te respete. Si fuera tú me hubiese burlado de ella desde que se levantó.

—Nos tuvimos que aguantar Gray y yo, de verdad veníamos comentando eso. Pero cambiando de tema ¿a qué deporte te inscribirás?

—Soy porrista, por si fuera poco una de las mejores —dijo orgullosa—. ¿Y tú? ¿También de porrista?

—Que chistosita —contestó por el sarcasmo—. ¿En serio eres buena? Genial, y quiero ser de futbol americano.

—Valla, a papá le dará gusto tener a alguien con talento en su grupo.

—Sabes que me adora por practicar fut. Será interesantes sus clases, hará que recordemos viejos tiempos, ¿no crees?

Platicaron de lo que había pasado en el transcurso en el que no se vieron hasta que llegaron a la cancha. Cana fue directo a los baños para cambiarse y Natsu empezó por buscar al profesor y poderse inscribir en futbol americano.

Gray estaba firmando su inscripción a escultura, estaba satisfecho porque el maestro era un verdadero artista. El salón estaba repleto de estatuas hechas por él. Pero antes de retirarse, tenía pensado buscar otros talleres para inscribirse, él se consideraba una persona con muchos talentos y no desperdiciaría el tiempo en Fairy Tail para estar solo en un taller.

—Una pregunta profesor, ¿A cuántos talleres tengo derecho a inscribirme?

—A los que desee —contestó amable—, pero según el reglamento solo tres por el estrés que causan.

—Escultura… mecánica y veamos… pintura, perfecto —pensó en voz alta—. Disculpe ¿me puede decir dónde está el taller de pintura?

El profesor lo miró incrédulo, según lo que había dicho, no solo quería estar en escultura.

—¿Estás diciendo que te meterás a tres talleres? Eso es imposible, no podrás aguantar el estrés. Así no rendirás en el semestre.

—Si lo aguanto, artes me relajaran cuando tenga mecánica —dijo indiferente.

El profesor bufó, Gray sólo mostraba una mirada soberbia, en su vida había tenido un estudiante que le mirara de esa forma, pero sabiendo que era un Fullbuster el chico no bromeaba y era mejor darle la razón esta vez.

—Está bien, te lo advertí. Es el taller número cinco a la izquierda.

—Gracias —sin más que decir se retiró.

Gray estaba seguro que la advertencia del maestro, aceptó que tal vez tenía razón. Pero el motivo de tomar tres talleres era que quería alejarse del mundo y refugiarse dentro de trabajos. Por eso había decidido entrar a Fairy Tail por ser un internado, solo iría los fines a su casa porque en verdad no quería estar ahí. Pasar encerrado en su casa lo enfermaba y el único consuelo era la escuela y sus amigos.

«Necesito olvidarme de todo y demostrar que puedo —dijo a si mismo mientras estaba parado frente al aula de pintura».

Entró y no había nadie, se decepcionó porque imaginó ver por lo menos una o dos almas.

—Creo que mejor me voy de aquí.

Pero justo cuando dio la media vuelta, en la puerta estaba una chica de cabello azul y ojos grandes del mismo color, estatura media y complexión delgada. Los dos se miraron, la chica se sonrojó mientras que gray mantenía su postura fría.

—Valla, al fin alguien, creo que mejor me quedo.

—Disculpe… ¿este es el taller de pintura? —preguntó nerviosa.

—Supongo pero no hay nadie aquí, pensaba irme pero por lo menos sé que tendré una compañera.

Ambos se quedaron a esperar al profesor, cada quien sentado en una butaca en cada esquina. La chica de cabellos zafiro miraba al chico pero él siempre notó los ojos de ella clavados a los suyos, era molesto para él por lo que ya no soportó y la pregunta salió.

—¿Qué miras tanto?

La chica no respondió, la vergüenza era tan grande que se dio un golpe mental para no volverlo a ver pero no podía, se había quedado clavada en sus ojos azabaches, por más que quería mirar su celular y jugar con él, en su mente pasaba la mirada que la había dejado cautivada, volvía a verlo pero cuando se daba cuenta, volvía a bajarla.

El chico en cambio, le parecía molesto e incómodo que la chica a cada rato lo mirara. Él siempre había sido frio en los temas del amor y cada vez que una chica se le declaraba, él la rechazaba sin titubeos, siempre era perseguido por chicas sin cerebro, de las que solo les importa el físico, posición social y la popularidad. Ya estaba harto y a veces deseaba ser feo para no encapricharlas.

—Ya me aburrí de esperar, mejor me voy.

El chico se levantó y se dirigió a la puerta sin ni siquiera voltear a ver a su compañera. Su indiferencia era tan hiriente que la peli azul se quedó triste pero no evitaría que se fuera, corrió hacia él y lo tomó de la mano para detenerlo.

—No te vayas, por favor, estoy segura que no tardará en venir.

Gray arrugó la frente pero por primera vez quiso cumplir los caprichos de una chica, no tenía explicación concreta pero, esta vez optó dejar atrás su carácter y por lo menos, una vez, darle el gusto.

—Está bien, no te dejare sola pero tengo que irme porque tengo un compromiso y ya es tarde. Prometo regresar.

Lo dijo en tono grave pero más suave de lo habitual. Le sonrió de lado, le sacudió sus cabellos azules y se dio la media vuelta. La pobre chica se quedó pasmada, la sonrisa del chico a pesar que no mostraba ningún sentimiento le llegó a lo más profundo, era una sonrisa débil, que significaba mucho para ella.

—¿Juvia se ha enamorado? —susurró sonrojada mientras Gray cerraba la puerta.

El 15 de este mes cumplo 5 años de pertenecer a deviantArt… desde ese día, mi vida cambió mucho y la verdad quiero conmemorarlo actualizando todos mis fics y eso incluye spoilers de éste y los demás fics. Para ese día, metanse a mi perfil y encontrarán un link que los conducirá a un texto. Espero que participen C: